May 7, 2023

Vidriericidio 4

Vidriericidio 4

Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La
Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas
estaciones de Grupo Radio Centro.

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Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La
Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas
estaciones de Grupo Radio Centro.

La tremenda prime la tremenda corte a audiencia pública. El tremendo juez de la tremenda corte va a resolver un tremendo caso. Las noches, Secretario, Buenas noches, señor Juez, cómo se siente hoy campana. Mire si tengo energía en el organismo que esta mañana camine doce kilómetros sin cansarme a pies. No es máximo. Bueno, señor Jueves, pero entonces lo que usted tiene no es energía en el organismo, que es entonces gasolina en el tan gran. Sí, pero tengo energía también porque hoy fui a ver al médico y el médico me dijo que me encontraba muy duro. Usted tiene la seguridad de que le dijo muy duro. Cómo que si tengo la seguridad, si no le habrá dicho que lo encontraba a maduro ponga hace dos pesos de multa ahora mismo, por confundir al señor Juez con un aguacá. Pero oigame doctor, no me discuta. Póngase los dos pesos y dígame qué caso tenemos. Surca es lo que tiene que hacer. Está bien cómo usted mande. Lo que tenemos hoy es un robo de cuánto de cien pesos, de dónde se cometió ese robo en una vidriera. Ya me lo complicado en ese vidriericidio enseguida, señor Juez, luz María Na Namina, aquí toma todos los días sinclicio bobadilla y come jaiva Servidor José Candrelario. Es posible, bueno, vamos a ver quién es el acusado tres patines, señor Juez, que le robó cien pesos a simplicio y esos tres parties de usted se ha propuesto pasarse toda la vida. Peleado con la justicia, quié ya, pero si yo no te he peleado con la boticia como que no no es la noticia la que te ha peleado conmigo, porque usted no hace más que todo lo que contrario de lo que les dicen las leyes. Usted puede creer que no, señora, que la cosa es al revés cómo red. Sí, señora, las leyes son las que dicen siempre todo lo contrario de lo que hago yo y usted sabe cómo se llama eso, cómo se llama en compa grande che en compara lo que pasa es que en la ley y yo somos incompartibles. Incompartida. Tú lo sabías, no, no, no incompartible. Ah, sí, al son ustedes incompatibles. Sí al código. Sobre todo, Chico, le tengo un odio o que no lo puedo ver. No oye no hace más que tal, vigilando todo lo que yo hago para caerme arriba a mí, porque usted no hay manera de que se enmiende tres patines o. Pero por qué me tengo que remendar y ocho no remendarnos inventar. Sí, que se enmiende el código y asunto completos o tres partienes. El código. No se puede inventar por qué. Porque es bueno, entonces yo también soy bueno por qué, porque yo tampoco me puedo enmendar, pues se va a tener que inventar, porque de ahora en adelante, cada vez que haga usted algo, le voy a aplicar la pena del talión. La queche la pena del talión. Ojo por ojo y diente por diente. La pena del talón se va a calcañar por cacañan No, no, señor del talion, ah no, no, chicos, diente por diente. Sí, sí, diente por diente, pero oye, pues, diente por diente. Qué nada, nada, chico de por qué no, pues etáctico, porque tú tienes los diez de poticias y voy a salir perdiendo y Quién le ha dicho a usted que yo tengo los dientes postics. Me lo dijo Nanina, No. No, no, No, No. O dije acá eso, señor jue que es una calomnia, calumnia de qué, señora usted no me dijo el otro día de que la marrímbula dejó erra, de dura potiza. No, señor yo le dije que era natural. Bueno y lo natural es que a la edad de la tenga potencia. Digo o hagamos usted el favor. Qué dase imagina usted que tengo yo otra bueno chico, yo me puedo imaginar lo que yo quiera. No, sí como no imagínese lo que usted guste y con toda la confianza no sea eso, sí, con toda la confianza que tú debes tener, debes tener? Tú debes tener? Tú debes tener. Gana de ponerme una mucha racha, sí como no, mucho más vale que yo oye me cambie de conversación porque yo no tengo ganas de que me la ponga la netario viendo usted un almanaque. Ahí sí, señor Vaya, seleccionando ciento ochenta días, que estén bien maduritos, porque creo que lo voy a necesitar y es que tú vas a coger seis meses de vacaciones. No el que lo va a coger va a ser usted. No me diga. Sí, señor explíqueme simplicio. Qué le pasó a usted con tres fatines que me robó si en peso, señor Buey bueno, y usted porque lo colocó en su vidriera yo no lo avisé cómo era tres patines. Sí, pero yo soy un sentimental y no puedo ver a nadie pasando hambre. No, No, señor no, yo, cuando veo a alguien pasando hambre, sabe usted lo que yo hago. Es lo que usted hace. Sí, eso los ojos para no verlo. No, no oye eso sí, es verdad. Me costa te cosas A mí me costa que simplicio oye me de lo más caritativos, porque el otro día delante de mí es hombre ha tenido un objeto que me conmovió oche veras que fue lo que hizo. Figura eso te enseñar que yo estaba en una esquina hablando con suplicio, con qué con este muchacho. Sí, con simplicio tú me evites, me vite, no, pero es simple cuando en eso se me acercó una pobre mujer. Se me acercó una pobre mujer, sí, sí, se acercó yo estaba hablando con él y le dijo a simplicio caballero hace dos años que me quedé viuda y el casero me acaba de poner la demanda por falta de pago. Sí, oye, y eso solo la cara que tenía reflejada esa muchacha. Sí, oye, me podía disele usted me querría ayudar a impedir que me pongan los muebles de la calle. Chiqui y simplicio le dio una limosna que ba Chico oye hizo mucho Machi, le dio una tarjeta con su dirección y le dijo no se preocupe, señora, si la bota vaya con su mueble a esta dirección que yo le cedo la mitad de mi casa con mucho gusto y jaramba. La verdad es que se trata de un gesto. No ofrecerle hospitalidad así a una pobre y anciana anciana entonces tú no me estaba bien, lo que me embarré cómo que se embarrón. Sí, qué vano era tan anciano, Chico no, qué va Yo cálculo que tendría unos veinticinco años, poco más o menos. Ch la viuda, quien le ofreció a usted de su casa tendría unos veinticinco años simplicio. Sí, señor Juez, por qué no por nada y qué se mudó para su casa? Qué va fue tan desagradecida que ni me llamó por teléfono. Si quiere vaya, hombre, no sabe una clase de carros. Sí, no sabía yo que usted era tan caritativo. Bueno, pero qué le pasó a usted con tres patines. Leo ofreció a usted en su casa también. No, no, no vio eso nada, no, así, no, no, pero le dio trabajo, bueno. Eso sí, porque me dio lástima robar cien pesos en la bellera. Entonces usted tiene una vidriera, sí, señor Huesi, y yo vendo fósforos, cigarros y te de afeitar y todas esas cosas, sí, bueno, pero lo que más vendo son billetes, porque mi vidriera es una vidriera muy afortunada. Sí, no no, Y bien que decía ah sí, mire saba lo pasado. Qué el sábado lo pasado? Qué sábado es ese hombre de pecado? Después de viernes, Chico sábado dos sábado es pecado, no el pescado es el sábado Y como yo he ido a la plase, sigfícame el dos ruedos de sábados sin me lápica, sigas contesta si estaba en lo pasado sin i mal leo. Tú puedes creer que este hombre vendió el primer premio hec el veintisiete mil quinientos cuarenta y nueve, no, no, no, catorce mil novecientos setenta y uno. Cuánto salió ese número en cuanto sí, en cuanto cien pesos y y ese es el primer premio, Sí, el primer premio que vende te descarnado la verera chico. Ah vamos. Yo creí que había vendido el premio mayor. Claro que sí, que vendió el premio mayor el veintisiete mil quinientos cuarenta y nueve. Vuelve con la misma noche el catorce mil novecientos setenta y ocho. Creo que damos tres partiendo dunche usted que ese número salió en cien peso nada más. Sí, el siete personas más y ese es el premio mayor. Sí, el mayor que ha vendido simplicio en el esa venera hecha. Bueno, tiene usted razón. Entonces, ah todo el mundo que llega allí le el chiplicio, los ofrece billetes, le dice lo que vas. Si tú eres más salitroso que te hablas, cómo sale otros salitroso a la prella, que era que los números salían. Sí, no a rebech ah qué sala. Bueno, Explíqueme, simplicio. Qué les pasó a usted con tres patillas, pues que el otro día se me apareció en la vidriera pidiéndome que le diera trabajo para darle de comer a esos dos hijas. No te no me habías dicho eso. Tres partires, pero tres patines a que uno estaba enterado de eso ustedes. Si yo hubiera estado enterado de eso, yo lo hubiera tratado usted con más benevolencia. Ya tú bea para que ustedes, así que usted tiene dos hijas a bobo. Tú yo no tengo ninguna chica como que vamos, vamos qué no. Usted no me dijo a mí que hacía tres días que sus dos niñas no veían un plato de comida. Sí, pero yo no me refería a la niña que decía tú y yo me refería a la niña de mis ojos. No. No, No, No, No, eso no es verdad. Tú me hablaste de dos niñas de carne y hueso, de dos criaturas. Yo chi sí, señor me acuerdo que yo te pregunté qué hacían tus niñas y tú me contestaste que patinaban. No simplicio, tú me entendiste mas yo no te dije que patinaba. Dijiste entonces qué fascinaban, Cómo que fascinaba lagarra, Chico y yo no tengo una mirada que fascina. Eh, fascina. Le diez pesos de multas, Secretario, pero oye media, oye la boca, ya eso es hombre. No les gusta, verdad, Chico, ya es una es una falta de consideración. Mdia, verdad croqueode le diez peso a usted porque su niña fascina pocarle cincuenta y ahora, eh, no, no, ahora crea que está consciente de eso. Veo que da con siete. Está como una parrada de simplicio. El caso fue que usted, con los cuatro partina en su vedriera. No es eso. Sí me agarró en uno de esos momentos sentimentales que yo tengo y lo coloqué en la vidriera de ayuda ante mío, a pesar de que Nananina le aconsejó que no lo hiciera. Sí me agarró en uno de esos momentos sentimentales que yo tengo y no le hice caso a Nanina ah y yo no le dije a usted que tres patines era un tipo de cuidado. Sí, pero me agarró en uno de esos momentos sentimentales que yo tengo y le di trabajo a pesar de todo, y qué le hizo tres patines me robó cien pesos, ah de manera trespatita que usted le robó cien pesos a simplicio, sí, me agarró en unos momentos sentimentales yo tengo. No chicos. No me da la pregunta de ese cuando yo te dé cuidado, por qué no se las voy a hacer que me pejudica viejo. Así, a lo mejor, me hace confessar lo que no me conviene hecho, es lo que yo quiero que usted confiese para qué, para qué va a ser, para condenarlo. Pero eso no es justicia. Eso es eso es de quinina, persona comida. No, No, sí, sí, tina no inquina inquina. No es una inquina como la inquina de tejas o la inquina de todos, señor la de teja y tollos son esquinas, no diegos, no espinas son la de los pecadochi no. No tienen los pecados. No. No. Yo no dije espinas con P. Yo dije esquinas con Q. Con qué, con qué no con Q, sí, pero con cuqué con cunada con Q nada más, ah con qué cub con la letra Q cuke tres patines a tiéndame, por favor, lo que yo le estoy explicando es que yo dije esquina con Q y no espina con P, porque la palabra esquina no tiene P, sino Q. Comprendió ahora cómo cómo beben a prb ver la palabra de esquina. No tiene PE. No, señor no tiene P. Bueno eso ser la esquina donde nos pare la guagua, o que donde diez para la guagua tiene P diez pesos de multa por no atender a lo que le digo. Cómo cuánto me pusiste de diez pesos, diez pesos con p o, diez quesos concu Secretario Póngale, diez días con d para que no haya confusiones bueno, Pero es que la culpa latino ustedes, señor Juez, por darle tantas explicaciones a tres patines momento, Na Nanina, no me regañe. Yo no lo regaño, señor fue yo. Lo único que quiero es que se acabe de resolver esto para ir Medio Pani caso y yo también sí, pero que me intinan las cosas de trepatines. Yo también y para usted no cepa si yo fuera hombre y yo les rompía las narices ahora misma aquí y yo también digo o Secretario Póngale, otros diez días, tres patines Y a mí porque si ahora yo no hecho nada, lo que usted tiene la culpa de todo todas las cosas que me ocurren. A mí tiene las culpas no tiene la culpa, sí no. Si tú me la has hechas así mira que no. No. Yo no se la he hecho. Hombre, yo no le echo la culpa a usted. Yo digo que usted tiene la culpa, porque casi yo no lo condeno a usted todas las noches. Sí, por eso se debería dar pena. Chica, no me lo vía que me lleva de requintado. No pena le debe dar a usted. Usted debía de un diabe to coger y dise papá por qué usted no se va a trabajar, porque usted no trabaja, Eh, por qué no trabaja. Hombre bonito, voy a ser hecho, a mí no me gusta. Oye me que no le guste. Yo veo que una persona tiene una causa y a mí no me gusta. Me parece que sería eso es cosa de envidioso. Cómo envidió hay tanta gente trabajar lo que yo me fuguro que si oye me puedo a trabajar también que no quiere quitarle el trabajo a nadie. Claro que no chico si ella trabaja y yo cepillo de lo que hay, yo trabaja para qué voy a trabajar. Yo ah cepilla, así que a usted le gusta vivir así cepillando. Usted no sabe que sería más bonito que usted estuviera trabajando en un lugar y que terminan el mail, le dieran sus sobres con su dinero y usted cogiera ese dinero y fuera y se comprara ropa, se comprara, le llevara regalos a su mamita, regalos a cucusita, a su novia Y eso y a ti te podría traer tu combatita. No a mí te lo tiero que tras nada dígame la verdad se robó usted esos cien pesos. Sí, uno palabra que no, señor lo que pasó fue que simplicio a eso de las seis de la tarde. Sí, se fue para su casa, a darse una lucha compren como lucha, lucha de esa gua artificial dus ducha y me dejó a mí al frente de la vidrera. Se quedó usted solo en la vidriera. Sí, ya sí, pero antes de ir se me dejó ver teléfono de su casa para que yo lo llamara. Si se presentaba algún problema, Ajá y qué pasó nada que mientras lo que tuve quería pachar por fófaro cigarros bobería bruden chacha que te pides eso pues, no tuve problema ninguno. No. Pero como a la media hora llegó una señora que quería comprar un billo entero. Sí, terito chico. Entonces yo ya me po teléfono a simplish le dije aquí hay una señora que quiere comprar un billete entero. Qué es lo que hago, y él me contestó vendárselo enseguida. Usted no me contestó eso. Siplicio claro que sí, para qué tengo los billetes en la vidriera si no es para venderlo. Sí, naturalmente, bueno, sky tres fatigas. No pues yo le pregunté al simplicio cuánto le cobro por el billete y él me contestó veinticinco pesos. Yo aclaré bien porche act oye eso le pregunté qué billete le doy. Entonces simplis me dijo el que ella quiera enséñele todo lo que haya en la videra y que ella elige el que más le guste. No fue decir la cosa al simplicio, sí a sí mismo fue miren a ver. Eso fue lo que pasó. Qué cosa fue. Yo le puse todos los billetes a estas señoras sobre el mostrador para que ella eligiera y sabes tú qué billete eligió ella. Mi billete eligió un billete de cien pesos nuevecito que había en la caja chica pero cómo usted vendió un billete de cien peso en veinticinco. Sí, porque Chiplicho me dijo que le enseñara a todos los billetes que hubrían allí para que ella eligiera que le gustaras y a ella le gustó es qué culpa tengo Yo verdad no dígame instira, hombre. Usted se cogió los cien pesos. Ya inventó esa señora para disculpar que yo inventé de ser señora. Pero si esa señora fue la que me inventó, a mí en la que lo inventó usted quién era esa señora y que mamita no me diga de modo que su mamita fue a comprar un billete entero a esa vidriera. Sí, lo que eso es lo que saliera twitch Chicho tanta videa que hay en la habana y tenía que ir precisamente a la vidrera donde yo acababa de colocarme. Entonces todo sucedió. Por pura casualidad y chica broga solian o sea te riguro tres fatites. No habrá sido usted el que tuvo la idea de llamar a Simplicio por teléfono para preguntarle qué billete le vendía a la señora en una forma tal que todo viniera. Luego, bien, para ya usted me comprende verdad sí viejo, pero parece mentira que tú puedas suponer eso de Mitchell. Yo no te creía tan mal pensado. Entonces no hizo a usted eso palabra que no. Lo único que yo hice fue a llamar a mamita y decirle misma simplicio. Tiene un billete de cien pesos en la caja mira Abel que se te aburra a escriba ahí, Secretario, venga la sentencia a usted por haber robado cien pesitos a traición. Les pongo con mucho agrado treinta días de prisión y usted tenga más cuidado, pues si les roba a otro cien y me lo trae acusado. Lo condeno a usted también Hola a todo. Fernández arriba de te madre meca de Erdy Fernández y mi calácl Herrera escribe Castor, Victor, traducción y dirección. Miguel yao al uno iglesias que les habla, les dice muy buena suerte. Amigos. M Audio Central