Dec. 6, 2025

Sordicidio

Sordicidio
Sordicidio
La Tremenda Corte
Sordicidio

Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La
Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas
estaciones de Grupo Radio Centro.

0:04 La Tremenda Corte. La Tremenda Corte. Audiencia pública. El tremendo juez de La Tremenda Corte va a resolver un tremendo caso. Buenas noches, secretario. Buenas noches, señor juez.¿ Cómo se siente usted hoy? Mal, mal. Hoy estuve en el médico.¿ Y qué le dijo? Que tengo cálculos en la vesícula.¿ Usted sabe de algo que sea bueno para los cálculos? Sí, ya lo creo,¿ cómo no?¿ Qué cosa Una máquina de sumar.¿ Cómo una máquina de sumar? Sí, mire, usted se traga una máquina de sumar y cuando la máquina de sumar llegue a la vesícula, le resuelve todos los cálculos.¿ Y cómo me voy a tragar yo una máquina de sumar? Poco a poco, doctor. Primero las teclas, luego la palanca, después el rodillo tiene otra ventaja.

0:59 ¿Cuál? Que es muy bueno para los dolores en las rodillas Póngase un peso de multa por hacer chistecito con la vesícula del señor juez. Está bien, pero nunca más le vuelvo a dar un remedio para los cálculos en la vesícula. Ni falta que me hace. Y a ver qué caso tenemos hoy. Un individuo que le reclama 100 pesos de indemnización a un boticario.¿ Por qué? Porque el boticario lo dejó sordo.¿ Y eso? Pues según dice el acta aquí, doctor, el individuo ese le dolió un oído. Entonces entró en una botica para que le pusieran algo. Y el boticario le dijo que con un lavado de oídos se le pasaría todo. Y ahora resulta que el individuo no oye nada. No me diga,¿ se quedó sordo? Sí, señor, se quedó sordo. Pues llame entonces a los complicados en ese sordicidio. Enseguida, señor juez.¡ Luz María Nananina!¡ Así como todos los días! Rudecindo Caldeiro y Escoviña. ¡Ceciente!

1:51 José Candelario Trespatines.¡ A la reja! Simplicio Bobadilla y Comejaibas. Simplicio Bobadilla y Comejaibas Qué le pasa que no contesta? Que no oye nada el pobre infeliz, chico. Me da una lástima del diablo, chico Entonces no hay manera de entenderse con él. Déjame ver, espérate, chico. Simplicio. Oye, Simplicio.¿ Es a mí? Sí, te llama ese señor. ¿Cómo? Que te llama ese señor. Ah, no, no, no tengo calor, ¿no? No, chico, que te llama el juez.

2:34 Que si son las diez. No, que el juez te llama. Que el juez te llama.¿ Que el juez qué? Te llama. A ver. No, no, chico, no. No es una dama, es un caballero. Pero qué le pasa a ese hombre? Bueno, señor juez, parece que se ha quedado sordo, ¿verdad? No parece nada más, no, señora. Está completamente sordo. No oye nada, nada. Bueno, él oye algo, pero no disierne, ¿comprende?¿ Tú sabes lo que quiere decir discernir, verdad? Sí, señor. Pues yo no,¿ qué es lo que quiere decir, chico? Pero usted no lo sabe. Hombre, si lo supiera no te lo preguntaría, chico Bueno, pues discernir significa distinguir una cosa de otra. Ah, vamos, yo no estaba seguro,¿ tú sabes? Sí.

3:15 Pero sabía que tenía que ser una cosa así o algo similar. Ajá.¿ Se dice similar o similar? ¿Cómo? Que si se dice similar o similar. No lo entiendo bien, Tres Patines.¿ Qué es lo que me pregunta usted? Pero tú no estás oyendo, chico. Que si se dice similar o similar. Pero usted no dice similar las dos veces. Sí. Entonces tiene que decirse similar. Bueno, eso es lo que yo quería saber. Diez pesos de multa.¿ Pero por qué, chico? Ay, a ti no se te puede hacer una consulta. En esa forma, no. Y vamos a ver. Simplicio está completamente sordo. Hombre, por Dios ahora verás. Oye, Simplicio,¿ te gusta la pelota? ¿Cómo?¿ Qué si te gusta la pelota?¿ Pero por qué me vas a decir que soy idiota, chico? Yo te hice algo a ti, chico. Ya se da cuenta, señor, ¿eh? El hombre está que le dicen caldo gallego y entiende bacalao a la vicaína.

4:08 Fíjate,¿ usted fue ventríloco alguna vez? ¿Qué? ¿Ventríloco? No, chico.¿ Te gusta la pelota? No, porque así le da más razonancia a la frase. Eso es como si el señor este fuera un muñeco y usted un ventríloco No, pero... Bueno,¿ usted fue el que lo puso así? No, chico, el que lo puso así fue el Rudecindo este. Ah, entonces usted es el boticario acusado, Rudecindo. Sí, doctor. Pero verdaderamente no me explico qué le ha pasado a este pobre hombre. Porque yo no le hice nada, ¿verdad, nena Nina? No, señor, lo único que usted le hizo fue un lavado de oídos. Y eso no era para que el hombre se quedara así, doctor. Porque yo estoy cansado de hacer eso y nunca me ha pasado nada Bueno, rudeciendo, pero vamos a ver cómo pasaron las cosas.

4:53 Bueno, pues verdaderamente, mi querido doctor, resulta ser que... que los robos de tres patines me tenían ya a centímetro y medio de la ruina. En vista de lo cual, para ver si me resarcía, conseguí un dinerito prestado. Hice sociedad con Nananina y abrimos una farmacia entre los dos. Y le va bien con ella? Sí, porque vendemos al crédito. Si usted se enferma en enero, nosotros le fiamos las medicinas en febrero. Y si no se muere usted en marzo, pues paguen abril. Y eso les da resultado? Cómo no, señor juez? Se vende mucho. Porque estamos haciendo una propaganda que dice así. Enférmese hoy y pague dentro de tres meses. Bueno, pero aprovechen ahora, porque mamita va a abrir una botica con un flan de regalo ¿Qué Con un flan de... Vamos a regalar flan a todos. No, chicos, con una combinación de... Flan.

5:43 ¿Eh? Flan. ¿Sí? Sí. Con un plan de regalos que va a acabar con toda la botica de La Habana. No me diga, va a poner un plan de regalos en esa botica. Sí, fíjate tú que por cada patilla de impirina que tú compres... De qué? De impirina para... ¿Impirina?¿ Para qué sirve eso? Para los dolores de cabeza y Impirina es nuevo, no? No, chico, es lo mismo que había antes. Haz, haz, haz... Haz lo que puedas. No, señor. Haz... Haz... Pi... Ri... Ri Na. Dígalo. Pues sí, por cada patilla de impirina que tú compres... Tiene derecho a un número para el sorteo, chico.¿ Y tú sabes cuánto es el primer premio? ¿Cuánto? Oye, eso. Medio millón. De pesos? No, de unidades de penicilina.

6:25 Mire, cállese la boca. Dígame, Rudecindo,¿ qué pasó en su farmacia? Bueno, porque ayer se apareció en la botica el tipo ese diciendo que le dolía mucho el oído izquierdo.¿ Y qué? ¿Qué? Bueno, pues nada, que yo le examiné el oído con el microscópico y todo, doctor, y no le vi nada de particular. De modo que le dije, eso debe ser que tiene usted ahí un poco de carbonilla, de tierra colorada o de cualquier otra sustancia extraña, o bien podría ser cera cerumen o cera del oído, ¿no? De manera que le voy a hacer un lavado de oídos a ver si se le pasa el dolor. Y con lo mismo agarré una jiringa La llené de agua y le di una ducha en el oído que le dolía.

7:07 Momento, Rodacindo.¿ Usted vio el agua que usó para ese lavado? No hacía falta el birla, señor juez. El lavado de oídos se lo hizo con agua de coco, que no contiene micrófono. Oiga, no diga que el agua de coco no tiene micrófono, señora. Con micrófono. ¿Eh? Microbio. ¿Microbio?¿ Usted está segura de que era agua de coco legítima? Cómo si yo estoy segura de que era legítima? Sí, el coco donde sacaron el agua esa tenía tapa irrellenable. Oigan eso, pero¿ quién va a rellenar un coco, compadre? Eso no se puede hacer. Bueno, no se va a poder hacer, señora. Cuando mamita tenía cantina, abría los cocos, se tomaba el agua ahí y luego lo rellenaba con agua de la pila, chico. Ajá,¿ y qué hacía con el hueco por donde le sacaba el agua al coco? Le ponía un tapón de corcho y lo pintaba de verde y quedaba nuevo a su provecho.

7:51 Amén, María, bendito sea Dios. ¡Doctor! Esa mamita es un fuego, ¿eh? Acabe de recluirle usted de una vez. No se preocupe, Rudecindo, que la estoy casando. Y eso por qué? Para echarle 180 días.¿ 180 días a quién? A mamita? Sí, señor. ¡Mima, no salga para la calle! Cállese la boca! Mira a ver si la agarran ahora. Siga, Rudecindo. Quedamos en que usted le hizo un lavado de oído a Simplicio,¿ no es eso? Sí, señor. Y Simplicio se fue muy contento, doctor, cantándolo a Violetera. Sí, señor. Pero ahora se nos aparece tres patines que es su abogado diciendo que Simplicio se quedó sordo y que le tenemos que pagar una indemnización de 100 pesos. Claro que sí, chico porque ustedes lo dejaron sordo a él, chico. No, señores, la botica no se le hizo nada más que lavarle los oídos.

8:35 Bueno, pero sean cívicos, caballeros, digan la verdad. Ustedes se lo lavaron nada más. Cómo si se lo lavamos nada más? Si después de lavárselo no se lo amidonaron y se lo placharon. No, señor, no se lo planchamos con nada.¿ Y entonces por qué tienen las orejas tan estiradas a este muchacho que no se le puede doblar, chico? Ah yo no sé de eso. Las tendrá así de nacimiento, mira. Bueno, pues Simplicio se quedó sordo a consecuencia del lavado que le dieron a los oídos. De manera que ustedes tienen que pagarle una delinización de 100 pesos porque eso es lo que marca la ley, chico.¿ Qué ley?¿ Eso a usted qué le importa qué ley es? Usted pague los 100 pesos y después averiguaremos si hay ley o no hay, no pregunte más nada. Qué voy a pagar yo 100 pesos? Usted está loco, hombre.

9:17 No pago ni un kilo. Cómo que no, señor juez? En nombre de lo estatuido por las leyes vigentes.¿ Se dice estatuido o estatuado? Estatuido. Eso no viene de estatuado? No, señor, viene de estatuto. Bien decía yo. Oye, pues en nombre de lo estatuido por las leyes vigentes.¿ Qué quiere decir vigente? Que están en vigor...¿ Que están en dónde? En vigor.¿ Y qué hacen allí? Tres patines. Esto no es una escuela. Acabe de decir lo que desea. Bueno, pues en nombre de los estatuidos por las leyes que están ahí, donde tú dices yo sí lo cito. ¿Qué? Que el tribunal... Yo solicito. Me alegro que tú hagas causa común conmigo.

9:59 No, que se dice así. Ah, sí. Yo sí lo cito que el tribunal le diga a Rulecindo que se deje de bobería y que suelte los 100 pesos. Bueno, bueno. Pero no se tratará de algo transitorio, porque a lo mejor mañana o pasado se le pasa la sordera.¿ Qué va, chico? Eso no se le pasa más nunca. Usted lo llevó a un médico? No, lo llevé a un veterinario que tú sabes que cobra más barato. Y qué le dijo el veterinario? El veterinario lo vio, chico, con la cosa esa de que regorose los caballos Y dijo, este hombre no tiene cura. Óyeme lo que le ha pasado a Simplicio es algo tremendo.¿ Qué le ha pasado Pues tú sabes que en el oído hay una cosa que se llama la trompa de Eustaquio, ¿no? Sí, cómo no.¿ Tú estás de ver? Sí. Bueno, pues esa trompa suele ser bastante grande, ¿verdad?

10:45 Ajá. Pero con el agua que le echó ruleciendo se mojó y se encogió. Cómo que se encogió? Sí, se le quedó chiquitica. De manera que lo que tiene ahora el eustaquio de Simplicio no es una trompa, chico.¿ Y qué es entonces? Una simple trompetilla nada más, chico. No me digas pero eso es posible.¿ Cómo no? Pregúntaselo al veterinario para que tú veas, chico. Entonces el caso es grave. Es gravísimo, chico. Cien pesos de gravedad. Mira cómo es la cosa, chico. Bueno, pero para poder juzgar, yo quisiera oír su declaración. Vamos a ver si gritándole bastante el oye. Oiga, joven.¿ Es a mí? Sí, a usted.¿ Qué le pasó con Rudecindo? Que si me gusta el tamarindo. No, que¿ qué le pasó con Rudecindo? Ah sí, sí, eso dice mi novia.¿ Qué cosa? Que soy muy lindo.

11:28 Ay, bendito Dios. Oiga, compadre,¿ su novia es ciega o qué No no, no, no es gallega no. Es de Caimito del Guayabal. No, hombre, no. Por Dios, yo le pregunto que si es cegata. Grítale, Ruedecindo, si no va a echar a perder la cosa tú también, chico. Que si su novia es cegata. Pero cómo me va a decir a mí que mi novia está ciguata? Mi novia no es ningún pescado, compadre. No, no, no, Simplicio. Lo que le preguntó Rudecindo fue que si su novia no veía bien. ¿Cómo? Que si su novia no veía bien. No, no, no es Sofía Loren, pero tampoco es ningún pescado. Es imposible entenderse con este hombre. No voy a tener más remedio que condenarlo a usted, Rudecindo.

12:08 Un momento, señor juez. Que pague, que pague. No, que pague de qué, chico. Hay que esperar a ver lo que pasa. Porque a la mejor se cura dentro de un par de días este hombre.¿ Qué se va a curar? Ese hombre ha quedado listo, señora. Listo señora. Hombre, si a mí se me parte el corazón cada vez que lo miro. No, la verdad es que hasta a mí me da lástima. Sí, hombre. De manera rudeciendo que lo siento, pero tengo que darle la razón a él. Pague la indemnización que le pide.¿ Los 100 pesos? Sí, señor, los 100 pesos. Bueno, doctor, pero como cliente que soy de este juzgado,¿ no se me podría hacer una rebaja de un 15%? No, no, señor, no hay rebaja ninguna. Es que 100 pesos me parece demasiado por un sordo tan feo como ese, doctor. Hágalo tasar y verá que no los vale.¿ Cómo que no los vale, chico? Ya sé que no los vale, que es la verdad, pero ten en cuenta que de ahí hay que rebajar los gastos, chico.¿ Qué gastos? Hombre, las dos consultas del veterinario... a cinco pesos cada una, que son diez pesos. Más la propina que hay que darle que aguanta la pata de los caballos, que este no había que aguantarlo, pero, hombre. Más setenta pesos por el abogado, que soy yo, hacen un total de ochenta...¿ Qué pasa de los ochenta pesos? Que eso hay que descontarlo de los cien, chico. Espera, espera, espera.¿ Qué cosa, viejo?

13:17 Y yo, que soy el sordo, no voy a coger nada más que veinte. Bueno, yo te rebajaré cinco pesos de mi honorario para que coja veinticinco, ¿no? No, no, no trago... Yo quiero 50 pesos, por lo menos. ¿50?¿ Y cuánto me queda a mí, entonces?¡ 40 pesos! Oye, eso,¿ pero tú te imaginas que un abogado como yo trabaja por 40 pesos la noche? Bueno, bueno, bueno, bueno, bueno. ¡Hombre, chico! Eso arréglenlo fuera, déle los 100 pesos, Rudecindo. No, no, no, que le va a dar que nada, ni 100 pesos ni un kilo le va a dar, chico. Bendito Dios, y bien que no.¿ Cómo yo simplicio tan clarita la cuenta que estaba sacando tres patines? Eso no es asunto suyo, Rudecindo. El hecho de que el sordo haya oído la cuenta que está...¿ Qué pasó ahí, trepacita?¿ Qué pasó ahí Bueno, ya lo ves, Cipricio. Lo que trae es ponerte a lipidear por unos pesitos ahí, chico.¿ Cómo dice? Que si ve lo que trae es por lipidear, chico. Que si vivo en el barrio del Pilar. Mira, deja eso ya, que se la llevaron fácil la gente ya, chico. No me hagas gritar porque puede coger tu galleta, chico. Eso de los 100 pesos ya no va, ¿verdad, señor?

14:24 No, señor, no va. Ya me lo daba el corazón a mí, chico. Bueno, en vista de eso, Simplicio y yo no vamos. Ustedes quedan en su casa y yo... No se me mueva de ahí, Trespatini. Usted no se va para ningún lado. No se va.¿ Por qué, chico? El juicio no se acabó ya. No, señor, falta un pedacito del juicio. Porque como veo que todo esto era un truco suyo para cogerle 100 pesos a Rudecindo, ahora voy a sentenciar al revés.¿ Cómo al revés? Ah,¿ vas a dictar la sentencia para... No, señor. No, señor. Pero en lugar de darle, Rudecindo, 100 pesos a usted,¿ usted le va a dar ahora mismo 100 pesos a Rudecindo? 100 pesos... No oigo ni una palabra, chico.¿ Cómo que no me oye? Se me pegó la sordera de Simplicio para eso.¿ Qué sordera, Tres Patines, si todo era una simulación?¿ Cómo dice? Que todo era una simulación. Ah, que si me gusta bailar el dazón. No, que todo era una simulación. Ah, que tu bañadera no tiene tapón. Ah, pero se va a burlar de mí. Deme el revólver, secretario. No le de nada, secretario.

15:20 Ah, vamos, eso sigo yo, ¿verdad Hombre, tengo mi rachita que me la llevo fácil Pues dele 100 pesos arrudeciendo. Tú ve, ahora no te oigo nada tampoco Escriba ahí secretario. Venga la sentencia. Por su intento de estafar sin haber sordo, ninguno va a tener que pagar 100 pesitos cada uno. Y por quererme tupir con una simulación, van además a cumplir 30 días de prisión. Con Leopoldo Fernández, Aníbal Demar, Mimical, Adolfo Otero, Miguel Ángel Herrera y Erdwin Fernández. Escribe Castor Bispo. Producción y dirección, Miguel Yao. Manolo Iglesias que les habla les dice¡ Muy buena suerte, amigos!