Señoricidio 9

Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La
Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas
estaciones de Grupo Radio Centro.
Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas
estaciones de Grupo Radio Centro.
La tremendar la tremenda corte, audiencia pública, el tremendo juez de la tremenda corte va a resolver un tremendo caja una noche. Secretario, buenas noches, señor Juez, cómo sigue de salud mejor se siente bien. Entonces todos no digo que mejor que no hablemos de eso, porque hoy el médico me hizo un chequeo general y oiga el resultado que me dio a ver lea que me ha dicho lean no, señor Juez, yo he dicho que lea del verbo leerra bueno. Escuchen entonces aspecto general del paciente ocampo, estado de salud, matungo, metabolismo, fuli, miñing corazón de melón, me hÃgado de paquete, de paquetes, sÃ, de pa qué te voy a decir. Lo mal que lo tiene es que el médico me lo puso en abreviatura. Se da cuenta. Ah ya ya sigue ajá pulmones bien, vaso regular, riñones, dos cómodos y uno a cada lado. Respiración dieciséis pulso, noventa glóbulos rojos, treinta y cinco. Qué cosa. Usted no tiene más que treinta y cinco glóbulos rojos. No sÃ, tengo cuatro millones y medio, pero el médico dice que los otros están tan descoloridos que no vale la pena contarlo. Ah va y ahora fÃjese leucocitos, nueve mil linfocitos, veintisiete monocitos, tres guayavitos, catorce. No me diga esos guayabitos tiene usted en la sangre. No eso lo tiene el médico en la azotea. Ah wey pues si la cosa sÃ, señor Juez, usted deberÃa tomar jalearrea jalea real qué cosa es. Eso es el alimento que las abejas les dan a las reinas. Si usted me ha visto a mi cara de reina, mire póngase un peso de multa por esa falta de respeto. Igame, señor no me repito y vamos a ver si trabajamos y a propósito ponganle un peso de multa. Elia sade a, Elia saron mucho, muy bien a ver qué caso tenÃa también el sà también está bien qué caso tenemos hoy un timo doctor a quién le dieron ese tismo a una señora, pues llame a lo complicados que ese, señor ycidio enseguida, señor Juez, luz MarÃa Nanamina aquà como todos los dÃas o sé Candelario, tres patines a la rea Mster Robert to Bay y Wane spray gea Ho To hue Master, Mary willand you Dave bren Cómo brica dijo usted Beby Baring, y qué es eso de Berry Barn ser lo Mistbox que si decir bry Ban, guan ah bueno, usted es americano, verdad y es mi ser de colorador. Vamos a ver entonces por olvida. Es usted el acusado de este titmo que aparece el Acta a tres fatiles. Yes, y es palabro de genterman que mi nos el Gilking. Qué es eso de gentleman y de Giltrick. Acaso es usted de colorado también y es como no yo soy de colorado, de colorado Estados Unidos, no, no de colorado ho yo como yo sà chico de hoy el colorado provincia de Bauta Pauta. No es una provincia tres patitas qué siendo Y entonces es uno repúblicos. No, señor, un ayuntamiento no chicas. Hay también todo eso otra cosa se ha hecho de chicas y deja la pasmerca póngale si al peso de multa al american nuevo ayuntamiento es otra cose como estás, otro tamiento siendo un edificio cuadrado con una estatuas de colón, echando agua para el sombrero Secretario, Secretario, póngale cinco pesos de multa por sebor a Colón, no a usted diez, sà a usted. En fin, según dice el Acta, el juicio de hoy es por un tÃmulo. Es asÃ, sÃ, señor, un timo preparado por el sinvergüen sale de tres patinaes en combinación con el americano e O me big Gou, ustedes cómplice de tres patines. Mr. Robert. No mista mi jurar a yu por el monroit de Magilyn ken Min Dos. Ser culpable a usted. Usted es americano de colorado, pero hace mucho tiempo que faltan los Estados tantos viajantes para el mundo anter ah y ustedes tres patines. Ya hora no me habla más en americano. Yo ahorara a usted por amandra que de narra que a mi no sea culpable tampoco qué cosa cómo usted jurar eso por e mandraque de narda si usted me ha timado mi peso, no hable bobrilla a Nanina narra le dimos mil pesos. Usted no, señor Narth, no, ah, bueno, está bien. Fue mandra que no. No, señor yo digo usted mi sà yu que es su the juno Nanina, usted de colorado también bueno de colorado, precisamente no, pero faltó muy poquito para que lo fue. Por qué, porque yo nacà en amarilla, de manera que si ni nada más te llega a equivocarte. Color me trae el mundo en colorado da igual. Oh, no, no, miss no, no ni nada unas cosas no externer nada que ver con la otra. Como que no. Amarilla no es un color yes y colorado no es otro. No. Ms no, no, no, no, no, ni mis ni mis chico colorado ser un estatua americano como el Estado de Kansas, el estatus de Texas y el estatus de Carly for bueno dejen ese tado de homa, sà el de mi si pi panems pipar que es que se llama qué lo que es más ci pice la no pro no y ahà sà mira a ver reÃr lo. Hecho que hay un rÃo que se llama igual p no, señor Mississippi, sÃ, sÃ, ok, porque sà no, sÃ. De pasado, no bueno, vamos al asunto de antismo. Querida fue la que la hicieron al covid al código ninguna la herida me la hicieron a mÃ, que fui la vÃctima de este timo y al código también, porque un timo es un delito y cuando se comete un delito, el código sufre una herida. SÃ, pero la herida mÃa fue mayor, porque al código no le timaron nadie. A mà me timaron mil peces. La culpa tiene nadie de que usted se llama come bola acá el código sÃ, es cho y está ahà está. Ese es el problema de otro papito. Pero yo iba a decir que qué cosa le estoy dando la razón. Ustede no me dé nada, no me pasa nada, no, no, no ni la rasa. Bien explÃqueme la nanina. Qué le ha pasado a usted. Bueno, porque hace unos dÃas americanos este se me fue a ver para preguntarme si yo le querÃa vender una castita que tengo ahÃ, en la calle de San Pedro, San Pedro, Sanz Dónde está San Pedro en el cielo, no, no en la ninna, yo digo en la calle, ah, en la habana vieja es eso qué manera de hablar a esa chica. No cherich en la habana vieja, señora y como usted dice entonces la parte anciana de la obra capitalina, qué ubre Capitalina es esa tres patines. Usted se ha figurado que la habana es una vaca. O qué porque tú me dices eso, porque se dice urbe urbe en qué Dios me lo dicho tú en español, ah no, yo lo digo en inglés para que el americano me lo entiende. No tres partes de usted no ha dicho nada en inglés. Seguro que no es segurÃsimo, porque uno urbe es una ciudad y ciudad en inglés se dice City Cómo, City, New York, City, Miami, City, London City. Usted no sabe lo que quiere decir City. Nori, pues cállese la boca entonces, pero qué, oh, cómo en qué yo que tú quieres que me calle en español o en americano, Y qué diferencia hay entre callarse en español y callarse en americano. O tres fatibles bueno chicos. No son dos maneras distintas de hablar. Sà o sea, tiene que ser también dos maneras distintas de callarse. No sé, señor que habito que hombre es de más cerrado. SÃ, eso cerrado. Póngale diez pesos de multa por atrevido al mundo se calla lo mismo se calle en español que en americano o que en chino, no me diga Y de chino se calla a uno lo mismo que en español, exactamente igual lo que son las cosas. Ayer yo creÃa que Chino era más difÃcil hoy o oigame tres patines. Qué tiene usted en la cabeza, eh, pero no, no, yo digo en la parte de adentro a la patria. Dentro no sé, pero me imag no que debe de haber sustancia gris. Se lo imagina nada más. Verdad. SÃ, porque una vez cómo se llama bueno. La verdad es que yo nunca habÃa visto la cabeza por étro no, no, de manera que lo que hay adentro de la cabeza con seguridad yo no lo sé, pues para que vea yo estoy seguro de que lo que hay dentro es hace rinc y hecho tú sà te la viste ponerte peso de multa por esa pregunta. Pero oye chico. De hecho, vamos a ver a usted. Na Nanina, dice usted que el americano la fue a ver para preguntarle si le querÃa vender esa casa. Verdad sÃ, señor Bueno, y qué que nada. Como yo tenÃa esa casa, pero no la tenÃa en venta. Dentró la sospecha de que pudiera ver algo raro ahÃ, porque el americano lo hacÃa nada más que existeven que yo le vendiera la casa. Eso es verdad. Mr. Robert, Yes, ser algún delito que mi querer comprar una casa. No, pero usted querÃa comprar la casa de buena fe, la tebuena fe, no la tenana ni no sé qué era la de Na Nina, pero usted querÃa comprar esa casa con buen fin, no las que habÃas con piar continea. También sé que era con dinero, pero la fue usted a comprar con buena intención. No no fui con natya fui sor acercar. Fue a usted solo, señor y si lo sabes todo para quien le pregunta tanto a loco porque me da la gana otro fatito ch lo que entonces, higando la frociologÃa que el hombre te cuenta el trabajo, entender chin Túndale cincuenta pesos de monta tú ves a americano, ya te pusieron cincuenta personas. No, señora A, él no a usted a mÃ, sÃ, señor, porque porque me da la gana. O ah, bueno, no me habla para hacer a Carlos VII continúa en a Nanina. Qué le dijo a ustedes al americano. Bueno, pues yo le dije que volviera al dÃa siguiente porque yo querÃa consultar el caso con la almohada y, en vista de eso, yo fui a llamar a tres patines para consultar el caso con él. No no momento es su primer me hecho de invita de eso porque eso nos encaja bien. AhÃch como que no encaja bien. Señora, me está usted llamando almohada y yo no estoy relleno de mira, guano ni nada. Bueno, Bueno, bueno, trepati. Eso no es motivo para molestar, pero es que con esta mujer es que andan muy litos o con esta señora señora sÃ, ya lo sé, ah bueno, sÃ, la señora esta ah pues sà tú le deja oye nada más que te diga al moada y dentro de diez minutos te está lla más, no bolchoneta y yo te lo veo. Eso no es verdad, No, No es verdad, verdad, No, señor Chico, en qué se funde usted para decir eso. En que ché qué en qué se funda esa punta. Es de la misma moda que tengo la mos ayá a tres patios. Voy a aclarar lo que fue esa Chico, pues no aclare nada, señor y siga usted a Nanina llegó usted a consultar el caso con tres patines. No me dio tiempo, porque en ese mismo momento llegó tres patis a preguntarme si yo vendÃa a la casa, porque él querÃa comprarme la casa. También me diga él también sÃ, señor, y a mà me extrañó muchÃsimo. Eso tanto que en un solo dÃa vinieron dos compradores que yo le pregunté entonces a tres patines por qué tenÃa ese interés en comprar la casa. Y entonces él me dijo que le daba pena engañarme y que le iba a decir la verdad de todo mira a ver y todavÃa se queja, pero cómo no me voy a quejarse. Ahà mismo fondo, usted me engañó qué cosa. Ahà fue donde la engañé yo a ustedes sÃ, señor, ahà mismo, pero le advertà que no querÃa engañarla. SÃ, o sea, no hay delito, porque la engañé sin querer el momento trespa, momento no. Si hay delito, no, yo soy el que tengo que decirlo. Pero para qué te vas a moletar si ya yo lo dije, usted no es nadie para decirlo no voy a hacer nadie. Soy parte de primordiales huicho usted, usted no es nadie para decir si está bien o está mal. Aquà que no soy nadie. Ya tengo veinte dÃas y treinta pesos arriba soy y si sigue asÃ, va va va a tener más sÃgan a Nanina. Qué le dijo él, pues que nada. Me dijo que su mamita habÃa soñado que debajo del piso de esa casa habÃa veinte barras de oro enterradas allà donde hacÃa muchÃsimos años, que un pirata llamado Drack y las enterra que que quedra un momento yo no he dicho Drack, sÃ, me doy cuenta. Usted dijo Drake, no es su tres no chico. Tampoco dije adrés el que dijo entonces drácula y era pirata. Tres partió no ché hombre. Eso pregunta lo la mamita que fue la que los soño chorra y te lo veo con la pata parla y el ojo tapado arriba de un barco de vela, abácula, sÃ, lo un cañón de lo que se carga por la boca. Ahà al lado pate palo y ojo tapado ajá te noto un pelocito de boca que te pones aquà hiquito, un pelón de boca y el ojo y bandera de esa codo de esa bandera, una bandera que tiene en la carabela vita, sÃ, eh, y los dos huesos, pero los ojos muerte risa y las dos camillas por la parte bajo. Bueno, Bueno, Nana Mina. Qué hizo usted cuando otras tres patitas le dijo eso fin bres. Ustedes y yo fui yo le dije que si resultaba verdad, le iba a ser un buen regalo. Y entonces buscamos dos picos, fuimos a la casa, acabamos en el piso y al poco rato encontramos veinte vas ras amarillas, tal como me lo habÃa dicho, tres patines con un papelito encima y qué papelito era eso, un papelito que decÃa asÃ, perderás hasta los huesos y volverás a ser pobre si no regalas mil pesos a la caridad del comenrizo oye memérico. TodavÃa ceniza, verdad, asà que el papelito estaba en vercho y todo, pero tú no sabes qué mamita se llama boticias como postiza y hachbo con los consonantes poetiza. Sà te lo sabÃas, no, señora y que no na Nina, dio usted los mil pesos sin saber si las barras eran o no de oro verdad. No. No? No, No, porque a mà aquello no me parecÃa oro, aunque tres patines decÃa que sÃ. Y entonces él, para convencerme, le dio una mordida, una barra, le arrancó un pedacito. Lo llevamos un joyero y el joyero nos dijo que era oro legÃtimo de veinticuatro quintales, quintales, no quilates, igual da Chico. El caso fue que yo me dije sugestioné con aquellos y como no querÃa quedarme pobre, otra vez fui al Banco enseguida saqué los mil pesos que tenÃa que dar y, de acuerdo con lo que decÃas papelito, sà y qué hizo con ellos. Tres patil zevin do a llevárselo él mismo a la calidad del cobre y como él me habÃa dado a mà la letra del tesoro, pues yo tenÃa confianza en él salud y luego resultó que las barras no eran de oro, verdad, iba a ser hombres, Eran barras de catre, Pintaba amarillo, pero no, no, No, no, No, un momento que no era barra de catres, Eran barras de cobre chicos, pues aunque fueron de cobre, no valÃan los mil pesos que usted se llevó, de manera que eso fue un timo que me dio usted bien en combinación con el americano. Este no me hiciste, no hagas ni o metaran una galleta. Eh sper todo mi solos pregunta a Mr. Tres Partins si, al saber de alguna casa que es carii venderse, si él lo recomendó la de Nananina, verdad, Y entonces está claro todo. Trespantines se enteró de que usted querÃa comprar una casa y ahà mis mitos preparó su timo. Pero si eso no fue un timo chico, ah no, Y qué cosa fue entonces una broma de mamita, porque ella fue la que el terror la barrera, el piso de la casa. O me diga fue sÃ, fue ella chica, pero sin mala inter Yo tú sabes lo hizo para darle una broma a la nena. Nada más chico, una broma y me llevaron mi peso. SÃ, pero eso fue que yo mismo me engañé sin querer comprendo, porque cuando salimos del joyero, yo fui a ver a mamita y le dije, Mamita, la bar razón de oro. Ella me decÃa no mi hijitos, que son de cos y yo le decÃa no, Mamita, que son de horro, porque la llevamos un pedacito a un joyero y dijo que era oro como el joyo. No dijo eso estaba en la broma también no no chico. Eso fue que al morder una de las barras, yo mismo para arrancarle un pedacitos, se me rompió un diente de oro que yo tenÃa comprende y le ve, pero eso me di cuenta yo también después que yo, cada vez que motivo un vite lo movÃa con falta de fotografÃas que daba una oye. Lo que analizó de joyero fue pero cifico de diente mÃo sà me esculte y por eso se confundió usted, dÃgame Quesi se confundió a sÃ, claro que sÃ, sÃ, los mil pesos que hizo usted con ellos, dÃgame o revés que qué hizo con los más chicos. Yo me puse a pensar y pensé quién puso el cobre debajo del piso de la casa mamita y le di los mis pesos más secretarios. Mandé a detener inmediatamente a la mamita de tres patines. Ah no te moletes porque ella se fue para México esta tarde y dice que no vuelvete que se le acabe dinero. Escriba ahÃ, Secretario, venga la sentencia como el timo. Está muy claro y usted casi ni lo oculta. Antes todo, le disparo cinco mil pesos de multa y dÃgale a su mamita que regrese con el guano o lo mando a la lomita hasta que vuelva el verano. O Leopoldo Fernández, AnÃbal de Miguel Ãngel Herrera y Manolo Escribe Castor, Obispo, Producción y dirección. Miguel Ya o Manolo Iglesias, que les habla, les dice muy buena suerte. Amigos Audio centra







