Señoricidio 10

Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La
Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas
estaciones de Grupo Radio Centro.
Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas
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La tremenda Or de la tremenda Corte, audien dÃa pública, el tremendo juez de la tremenda Corte va a resolver un tremendo casa. Buenas noches, Secretario, Buenas noches, señor Juez. Cómo se siente hoy, pues no sé si será del hÃgado, del estómago de qué. Pero hoy me siento con unas ganas terribles de ponerle ciento ochenta dÃas. A alguien de veras sà le parece mal lo que va, mientras no sea. A mà me parece muy bien bueno procure andar derecho entonces y a ver qué caso tenemos hoy un caso de agiotismo desenfrenado, de agiotismo desenfrenado, sÃ, señor, y en qué consiste el desenfreno Ese en un bodeguero que está acabando con los marchantes. Lo último que hizo fue cobrarle cincuentas a una señora por una lata de leche condensada. La vÃctima entonces fue una señora. SÃ, señor, una señora, pues ya me lo ha complicado en ese señor y city enseguida. Señor Juez, luz MarÃa Na Nanina a aquà como todos los dÃas, olegario cás Cariria, servidor o sé candelario, tres facines a larrea. Bueno, vamos a ver. Usted se le ha acusado, señor Cascarillas. Oh, me extraña la pregunta, señor Juez, Yo soy olegario Cascarilla de los cascarillos del cotorro. Qué me cuenta usted con eso que nunca he sido acusado de nada en mi cascarilla vida, ni espero serlo jamás en el resto de mi olegar y asistencias. Quién es el acusado, entonces el bodeguero. Quién es el bodeguero? Tres patines, ombriga usted es bodeguero ahora tres patines, SÃ, cómo no. Tú no lo sabÃas no. Bueno, podÃa decir no eso no necesito que me lo diga tres patitos qué porque ya yo lo sabÃa, no tú sabÃas que yo cómo se llama guerrabo de guerreria. Claro que sÃ. Quién te lo dijo, tres patines. No se me haga el bobo y contésteme concretamente, es cierto eso de que ustedes bodeguero, sà como no, chico, tengo ahà un establecimiento de cometible y debe vestible y de otro artÃculo dirigible completo, otros artÃculos que me dirigibles, dirigible como vasión del verbo, hacer la digestión en el togamos chis digeribles, tres patines y grrible, no solo los globo eso que vuela, no, señor, eso es en la copia de la mofra de arriba. No, señores, o son dirigibles. Precisamente y aparte de eso, ustedes hacen la digestión en el estógamo. Hombre, claro que sÃ, tú no no, señor yo lo hago en el estómago, entonces se va a tener que ir a médico, porque oye está funcionando más o tres patines. Yo no estoy funcionando mal. Usted es el que cada dÃa habla peor y dÃgame. Usted tiene una bodega, SÃ, una bodega y cómo se hizo usted de esa bodegas con un poquito a poco. La verdad, hoy una de perra. Mañana un paquete de fideo. Pasaba un saquito de frÃo. No vamos. Fue consiguiendo las cosas poquito a poco, bueno. Una la fui consiguiendo un poquito a poco y otra la conseguà de golpe. Ah, sÃ, qué cosa fue la que consiguió de golpe? Bueno pues, por ejemplo, tú ves te golpe que tengo aquà en una oreja. SÃ, bueno, pues eso fue un dÃa que yo necesitaba conseguir un sacrito de azúcar y efectivamente fui a una bodega del cerro y el bodeguero me lo dio un medi que el bodeguero le dio el saquito de azúcar. No, no me dio el golpe. Amamos lo que le dio el bodeguero fue un golpe, sÃ, pero no ese golpe Me lo dio por una equivocación. Ah se equivocó el bodeguero. No, no, es que me equivoqué. Fui oh, y por qué se equivocó usted que yo creà que en esa bodega yo no habÃa estado nunca y resulta que ya yo habÃa pasado hacÃa dos o tres dÃas por ahà o en tres patines. Pero entonces cómo consiguió usted las cosas para su bo meca. Pero cómo iba a ser, señor fue robándosela a los demás bodeguerros de la bana. SÃ, señor, claro que sÃ, y ahora lo único que hace en esa bodega robar a los marchantes. Ya o oye, tú no le vayas a hacer en casa eso de oyo tube tres patines. Qué manera es esa debrigirse al señor Juez E tú no me dices igual a mnte. No, señor yo siempre le digo a usted, porque yo no le digo tú más que a las personas con las que tengo confianza. Ah, tú no tienes confia de ser hombres. Oh, señor yo no tengo confianza con ustedes que no a que me dices Tú antes de que se acabes he no tengo por qué decÃrselo. Vamos Te quiere aportar un peso a que me lo dices bueno, va hay peces, pero lo vas a usted a perder porque no solo voy a decir está bien, pero tú me dices tú y pierdes de peso. Era sÃ, pero no se lo digo bueno. Veremos a ver no veremos a ver, pero no se lo vengo, lo dices, no noco a ti que lo dice. Chico Póngale, diez pesos de multa tres patines por seguir discutiendo y a ver usted en Anani no es usted la oxcisa en este caso. No, no, de eso nada, Chico, sÃ, solo hacer a tu che qué manera es esa de contestarle al juez. Nada más para que me llamo oxista a mÃ. Claro, no sea analfabeta. Señora lo que le pregunta, lo voy que si usted es la vÃctima de este suceso aquà la vÃctima chica, con qué vÃctima, no, dónde está las se tres patines, qué secha la sé que tiene esa palabra, no diez, esa palabra no tiene sede, por qué no tiene. Se acaba de beber agua, Ahorita, mi secretario, Póngale, diez pesos de multa tres patines, por no entender lo que se le dice a tus amigos SÃ, señor, diez pesos de multa y dÃgame en a Nanina. Fue a usted a quien le cobraron cincuenta centavos por una lata de leche condensada. SÃ, señor, a mà me imita y ese bandolero de tres patinas lo tiene usted que meter en la cárcel porque está vendiendo los vÃveres a un precio que es un robo. No diga eso, señora, que los precios mÃos son lo más quite a Digo que ese cortà se le la vana, hombre y la más de quÃtate yo la más barato Y bien que sà a ver en qué bodegas le dan a usted los macarrones como se lo doy ido a peseta a la llaga mosa y usted vende los macarrones por yarda tres patines, hombre, claro, no se vende empollarla, No, señor, se venden por libras y cuánta ya la tiene una libre, la libra no tiene ninguna yarda porque son dos medidas dice tintas. Cómo he dicho. SÃ, señor, la libra se divide en medias libras, porque cada libra entera tiene dos medias y la yarda se divide en pies, porque cada yarda tiene tres pies. Ah vamos entonces, cada libro entero tiene dos medias, exactamente y gallarda tiene tres media. No es no, señor, quién le ha dicho usted que cada yata tiene tres medios. Mismo lo dije, no, señor, no es verdad tres patines. Yo le he dicho que cada yarda tiene tres pies y para cada pie no necesita una mella. Tres patines con unas melle. No sea brutos. Las medias de mitad no son los mismos que las medias de ponerse. Y si no son los mismos, porque se llaman igual, porque el idioma es asÃ. Bueno, ahÃ, querÃa yo que tú llegara. Entonces hay que refomar el idioma. No Señor no hay que reformar idioma. Ninguno como no chicos los idiomas hay que reformar los chicos. Tú quieres una cosa más mal hecha que los números el inglés que tienen los números en ingléstre pa tintes hombre, porque el guan que el uno de ahà tú tienes que brincar para el tres, que es trin chico. No existe el número dos. Quién le ha dicho a eso ustedes vamos en inglés. Existe el dos. También seguro cómo se dice dos en inglés. El número doce. Dice na cribe t l b oh no. Yo no lo quiero letreado. Yo quiero pronunciar, pues lo tiene que coger deletrea. Nada ya era cf Creo que no. No. Se lo voy a decir oye el peso que apostó. Se lo voy a ganar a usted de todas maneras. Se le va a hacer oye, pero me fuiste por un pelito, por un pelito, no póngale un pelado de multa, Secretario y acláreme una cosa. Usted no es la acusada la que acusa, No, señor yo soy la que acuso, no la usada. Si el acusado no es usted, tres a sÃ, sÃ, no es por darme importancia ni nada de eso, pero el acusado se entonces qué pinta usted en este juicio, señor A. Bueno, pues yo pinto muchÃsimo, señor Juez, porque yo concurro este juicio en nombre de todos los jodegueros de La Habana, para solicitar que a tres patines se le prohÃba a seguir dedicado al comercio de vÃveres, porque es un desprestigio para la clase, un peligro para el vecindario y un bandolero desorejado para todo el mundo. A vamos, no se comporta común de detallista decente, No, señor no solo cobra unos precios escandalosos, sino que roba en el peso y falsifica la mercalcÃa. No. No, No, No, No, eso no es verdad, oigame don relicario, eso no es verdad. Publicario, usted se llama no olegario, señor legario, casca legarrer todas las mercancÃas que yo vendo, eh oigame legÃtima, qué costa los frijoles negros que ustedes vende son legÃtimos. Hombre, claro que sà ajá y por qué cuando se cocina se vuelve blanco. No me diga. Seguro que se vuelve blanco. SÃ, señor Oiga, no me le explico, porque la pintura que yo uso para teñir lo es de primera calidad. O como los frijoles negros que usted vende son teñidos, no, no nada de teñidos, son pintados al óleo. Para qué tiene que pintarlo. Usted no tiene en su bodega frijoles negros, sÃ, pero total tostado y para qué no tuesta, qué va a ser chico. Tú crees que yo no ves los café de la bodega mÃa y me cuenta el café que usted vende, sons moles negro tostados sà chicos, no sabrá lo mismo, pero alimenta mucho más que el otro. Vamos, alimenta más que el otro. SÃ, Además, tiene la ventaja de que el café bello ven no es el único café que se puede tomar solo con leche y con arroz blanco. Qué le parece usted o yo eso, señor Juez. Bueno, pues en el peso roba también no. No, no eso, sà que no no me levanten a la unia, porque el peso sÃ, es verdad que yo lo doy justo, Chiqui lo da justo. Oigame una cosa, señor Juan. El otro dÃa le compré media libra de manteca y cuando la fui a pesar en otra bodega, sabe usted cuánto pesaba, cuánto tres onza nada más, MilÃa. Usted no le dio más que tres onzas de manteca nanamina, tres patines. SÃ, chico y eso no es una media liasta, No, señor, una media libra. Son ocho onzas y cuántas le dije o tres. Debe haber si una equivocación nietos, como una equivocación suya. SÃ, porque ella me pidió una media libra, pero parece que yo me confundà y en lugar de una media le di un escarping, con que es un escarping, no póngale una sandalia de multa, Secretario, y tiene usted algo más que decir, señor Cascarilla. SÃ, señor cómo no, que además de todo eso, tres patines está cobrando unos precios por los vibres que infringen, vulneran y desbaratan todas las disposiciones dictadas sobre el particular de veras. SÃ, señor Miren, Me consta que tres patines, por ejemplo, está vendiendo los frijoles negros al precio de cinco sentados, la libra, no, señor, el frijol, el aceite lo está vendiendo a siete sentados, el letro no, la gota y el bacalao lo está vendiendo a tres kilos. La libra la espina, pero donde tres patin y ha batido todos los recos. Señor, fue la cerveza. Usted puede creer que está vendiendo la cerveza a peseta la botella Y ese no es su precio llena, sÃ, pero es que tres patines se toma la cerveza a él y lo que les da los marchantes por una peseta es la botella vasica. Eso es verdad. Tres patines no es chico, no yo yo te doy mi palabra de bandolero sentimental o palabra de qué me dice mi palabra de qué te diga ban dolero sentimental, Y eso no está bien. Dicho sÃ, ya está bien dicho entonces que boverÃa es la que tú te traes ninguna ninguna. No es boberÃa. Si usted mismo reconoce que es un bandolero, yo, eh, eh, cuando yo no conocà a esto, ahora mismo, ah no, entonces vamos a empezar otra vez. Qué fue lo que dije yo. Usted dijo bandolero sentimental, tres patentes, seguro durÃsimo. Ah no, pues no borra ahà es bandolerismo y deja el sentimiento en una machi hola que acaso, señor Juez, borra el sentimiento y deje el bandolerismo. No, señora, fue una equivocación, porque yo quise decir palabra de bodeguero sentimental. Vamos. Eso es otra cosa, no, no, no que vacir el jote quiero tres patines. Sigue siendo lo mismo. No es otra cosa. Eso lo vamos a aclarar ahora. Usted lo acusa de haberle cobrado cincuenta kilos por una lata de leche. No es eso, sÃ, señor yo creà que era que habÃa subido, pero luego me enteré que no, de manera que tres patines me robó treinta centavo. Ahà mismo la j ay, Señora yo no le ha robado nada, porque la leche condensada que le cobré yo una peseta, nada más por la leche, como ella dice que lo ha cobrado cincuenta centavos. Bueno, Esto es una prosesión que la puede tener ella en el momento, porque resulta ser sÃ, resultase que yo no podrÃa salir. Chico no puede salir a ningún lado. Usted tiene que declarar, Usted tiene que decirme qué fue lo que pasó con la letra juis y no se puede superderdo otros dÃas. No. No, No, eh, no, no. No. TenÃa que ser una diligencia por mi madre que la tenÃamos. No, si es que esa diligencia la podrá hacer usted cuando cumpla lo que yo lo voy a echar, des porque se acabe el luis no, pero si tú no, todavÃa no puedes. Tú ahorita a mà me to acabas de decir. Esto lo vamos a aclarar ahora. SÃ, SÃ, esto lo vamos a aclarar ahora. Como lo vamos a aclarar ahora. Usted tiene que decirme por qué usted le ha cobrado por la leche condensada cincuenta centavos. No, bueno, Rey, usted le cobró cincuenta centavos. SÃ, ahà me lo cobró. SÃ, me las cobro. No mentira yo, no, amigo mentira. Yo tampoco digo verdad, Señora no me grita. Bueno que está negocio. Eh que cambia el patro yorri la bodega por la mañana. Por cierto, que tuve que echar la de forra de acero los latones de la basura. Sà que la gente que recoge la basura después de tiene uno, la torneta lo pega a la puerta, ya desgraciado toda la pintura de la Entonces se cuando yo hice asà que abrir la puerta. De eso oÃte ajá llegó la doña Nona, Nina Neta, llegó a la bodega prime marchante de manesco Ay qué le dijo. Entró y me dijo tiene frÃo, les negros. Mira eso ya ahora asà donde estaba. SÃ, cuando te sale en la calle para croquetear, sà y se tiene BRole negro y yo le dije sÃ, dice enséñemelos se lo ceñé los friolense saco de Frión. Era siempre de entonces no los tiene mejores, digo no, se llora, no lo hay mejores, pues entonces no lo quiero, pues oh, saco Botón, ese grano de frÃo, le pesuelvo que lo tuve que recoger. Yo entonces deme un vaso de agua. En ahà una Chico, bacho de agua por la mañana. Tú sabes lo que eso. SÃ, le pongo un vaso de agua. Dice échemelo un poco de hielo picado. Le eché hielo picado. Se tomó el agua. Tiene sardina de la mira. Eso che digo les no tengo el señor ah pues esto no me gusta. Puede pasar a hablar por teléfono A esa hora, Chico, digo cómo no, señora pase ya le metà oye me ya yo estaba, pues sabes pasó, llamó a bló po teléfano, lo dejó. Descongado el teléfono y después de todo eso me dijo dame una lata de leche con el bueno y qué pasó nada, qué tons Yo le dije despuésden volverle su latica en su papel. Digo por la leche. Le voy a cobrar una peseta. Nada más, pero por la lata me tiene que dar treinta kilo de manera que son cincuenta centavos en total y usted no sabe que no se puede cobrar ese precio por la lata por la lata que yo le di a ella. No, pero por la lata que ella me dio a mà de maneco oyeme óyeme por eso puedo cobrar lo que a mà me dé. La gana chico vamos tuve yo que soportar la chica usted tuvo, usted le cobró. Entonces fue la lata que le dio a ella a usted. Claro que sÃ, chicos, no esta barata de treinta kilo, tres patines. Usted siempre trae una disculpa para todo, pero eso no le va a valer de nada para yo condenarlo a ustedes pero claro que no. Si ya fue esa bodega, hay que clausurarla en el acto. No. No, eso no se puede hacer porque lo prohÃbe. La contribución. La contribución, La contribución chico, la contribución de la República. Usted querrá decir la Constitución tres partidas. SÃ, eso mismo, la sustitución de Constitución. Vamos repÃtalo para que aprenda. CONs sà y tú eh, tú. Qué pasó, qué peso. Me lo dijiste escriba el Secretario Venga la sentencia como probado. Quedó el delito realizado esa bodega que abrióse la clausura al jugado. Además, lo mando preso a la loma una semana y no le pago ese peso porque no me da la gana con Leopoldo Fernández AnÃba el de mar Mi, Micael, Miguelncra Herrera Herwine Fernández y AgustÃn Campos. Escribe Castor Obispo, Producción y dirección. Miguel yao Manuel Iglesia, que les habla, les dice muy buena suerte. Amigos. Audio Central







