Muchachicidio

Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas estaciones de Grupo Radio Centro.
Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas estaciones de Grupo Radio Centro.
La Tremenda Orte, La Tremenda Corte con leopordo Fernández, AnÃbal de mar Mi mi Cal y Miguel Ãngel Herrera escribe Castor Bispo, producción y dirección. Miguel ya O audiencia pública, El tremendo Juez de la Tremenda Corte, va a resolver un tremendo caso. Buenas noches, Secretario. Buenas noches, señor Juez. Cómo se diga usted de salud. Como a usted no le importa. Me habla si quiera, porque hoy vengo endemoniado. Hey eso, señor eh quiero ustedes suspender bueno, no, señor pero antes que nada póngame la hay cien pesos de multa a los bomberos del Cuartel de corrales Ehey eso, por qué, Porque lo que me ha pasado ayer no tiene nombre, se dice y no se cree qué le pasó para figúrese que ayer a eso de las siete de la mañana me despertó el ruido de la campana de los bomberos. SÃ, salÃa a la ventana para ver dónde era el fuego y apenas asomé la cabeza, me enfilaron una manguera y me empujaron un chorro de agua que me dejaron empapados. No me diga le echaron algo. SÃ, señor yo me metà para adentro gritando y pidiendo auxilio, y en eso empezaron a dar golpes en la puerta. Fui a ver quién era abrir la puerta y sin darme tiempo a nada, me agarraron dos bomberos cargaron conmigo y me sacaron a la calle en camisón de dormir oiga doctor y todo eso porque fue habÃa fado en su casa. SÃ, iba a ver no habÃa nada y entonces los bomberos que se equivocaron de calle. à yo vivo hor en consulado noventa y nueve aquà en la Habana y parece que el fuego era en el reparto al mendar, porque ahà hay otra calle que se llama consulado. También hágame el favor y los bomberos fueron a echarle agua a usted en lugar a ir a reparche, porque cuando el jefe lo bomberos vio que allà no habÃa fuego. Ninguno dijo enseguida debe ser en el otro consulado, en el de reparto, y se ponon para allà a toda velocidad. Vaya, pues yo entonces le pongo cien pesos de multa a cada bombero. SÃ, señora sÃ, aprenderán a no equivocarse de calle. Y ahora procede informarme qué caso tenemos para ver. Con mucho gusto, señor Juez, lo que tenemos para hoy es un caso de lesiones graves Y eso qué fue lo que hizo hoy. Tres patines le causó lesiones graves a simplicio por poquito acaba comer por un muchacha. Entonces lo complicado en ese muchachi city enseguida. Señor Juez, luz MarÃa, nada la mira aquà como todos los dÃas, sinflicio bobadilla y come jaiva. Servidor. Me puedo sentar, señor Oh, señor no se puede sentar por qué. Porque han has jugado, hay que estar de pie bueno y entonces poco te te has sentado que yo soy el jueves simplicio. Vamos a ver qué es lo que le sucede a usted. Bueno, que tengo el cuerpo muy dolorido. Echa tarde cieron una biografÃa en la quinta y Ahorita, llame al médico para saber el resultado. Le dijo al médico, bueno, pues, que el simplicio lo tengo bien, pero que el bobalilla lo tengo de barata Y eso qué le ocurrió Cretini, señor Jueve que me quiso asesinar y bien que sÃ, señor cuey hoy tiene usted que hacerle justicia simplicio. No se preocupe que se le hará justicia, bueno, no, pero vamos a ver si hace justicia. De veras mira ese pobre muchacho lo pálido que está ahà la cara de forro de baúl, que tiene libro, pero lo de la cara de porro de baúles de nacimiento, no, Señor, eso es de dolor, el dolor tan grande que le produce los catorce huesos y medio que le rompió tres patitas. SÃ, llámemeda el acusado Secretario enseguida, señor Juez, José Candelario, tres faciles que a la reja. Verdad, pues hoy me parece que acertó a usted porque de aquà va a salir derechito para Presidio. He y eso es por qué. Cómo, porque usted no está viendo, cómo ha dejado a ese infeliz muchacho. SÃ, pero si eso no es nada, chico, eso se le quita. En cuanto se pase cinco o seis meses en el carlisto, garcÃa, es carlisto garcÃa, claro? Un cinco o seis meses en el carlisto garcÃa, se le pasa a todo no es dice claro chico el hace Asà se va para el hospitales entras se acuesta y se pone una bolsita de hielo. En el sitio donde tenga el dolor, donde tú tienes el dolor, simplission en todo el cuerpo. No, entonces no va a estar con una bolsa de hielo como que no basta. No, no, si el dolor de todo el cuerpo, lo que tiene que hacer es acotarse dentro de la nevera. Hágame el favor, pero cómo se va a acostar dentro de una nevera. Compadre doblado, señora doblado, se dobla por la mitad y se acuesta dentro de la nevera, entonces se viene en la enfermera. Le pone su termómetro. Todos los dÃas le da su huguito de naranja cada dos horas y a los cinco o seis meses ya está guanizando otra vez. Si usted se figura que eso es asÃ, verdad, de manera que usted le desbarata a los huesos pegando la traición, porque seguro que usted le pegó a trauchón, a quién, a quién va a. Será simplicio, no, no, pero si yo no le pegué a si playsta cómo que no Chico ni lo toqué siquiera eso fue una broma que yo le di nada más. Chico, una broma y por poquito lo manda a usted para el cementerio. SÃ, pero él tuvo la cumpa porque yo se lo avisé Le dije tÃrate su obesito, simplicio, pero él no me hizo caso y se tiró de cabeza. Pero vamos a ver si yo me entero qué broma fue esa, pues nada. Tres patinis a nanina y yo fuimos ayer por la tarde a la finca de un amigo mÃo que tiene una piscina y cuando yo vi aquella piscina tan hermosa, llena de agua, limpia y transparente, me entraron ganas de darme un baite y se lo dio a usted. SÃ, señor no mejor dicho no, señor, qué quedamos. SÃ, señor o no, señor, Bueno las dos cosas, porque yo le dije al dueño de la finca que tenÃa ganas de dar mucha pusión en la piscina y él me dijo sÃ, cómo no ven conmigo, que te voy a prestar una trusa. Y entonces fui con él hasta a la casa para que me prestaran. La trusa se viene y qué más, pues que yo me puse la truza. Salà otra vez y en la puerta de la casa me encontré con tres patines que me dijo tirate suavecito que tú no eres ningún gran nadador y vas a hacer el ridÃculo si tratas de lucirte y eso me ofendió la verdad. Ya tú ves por lo menos que yo querÃa era ofenderte Chi usted lo que hago un descarado compadre. Eso se lo dijo usted para explicarle el amor propio, simplÃcimo. Bueno, Pero qué fue lo que pasó, pues que cuando Tres Patini me dijo eso, yo me ofendà y le dije bueno. Yo no soy ningún campeón de diving, pero ahora vas a ver si me sé zambullir o no. Y con la misma arranque a correr asà a la piscina, me tiré de cabeza y por poco me mas Y eso por qué, Porque mientras yo fui a ponerme la cruza, tres Patines abrió el salidero del agua y dejó la piscina vacÃa o menea entonces se fue a usted de cabeza contra el cemento. SÃ, señor cinco pesos, le cuesta el dueño tapa de el agujero cabrilco con la cabeza en el piso. Aha, hombre, vaya, de modo que eso fue lo que hizo a usted. Tres patines. SÃ, yo le da biche que sea tirar suavecito, pero él no me hizo caso y se tiró de cabeza y ven oye me metió una clase de ruido que hago un huevo hurro que pasaba por la carretera para ror la guau y sea peoche para prestarle auxilio simple y, si no, para mirar la goma porque creyó que se habÃa ponchado. Chocanme el favor y a usted le parece bien dar bromas de esa laya tres partidas, ya que de Salaya no sabe lo que quiere decirla, ya no qué quiere decir clase, no me digas laya quiere decir clase, sÃ, y qué quiere decir luye nada, porque esa palabra no existe. Qué cosas más raras. Chico, entonces Laya quiere decir algo. La haya sà y luya Ua no, entonces quiere decir algo porque Lulla no es un barrio. Tiene espeso de multas, pero oye me dieron son los benditos y allÃ, bueno, tres patines. ExplÃqueme usted por qué le hizo usted eso a simplicio, bueno, porque era que ayer es el diez de los reinos cerrado antes chorrios cerón, eh, qué rinoceron. Si eres ese que le hace matarle, no entiendo, asà lo sé y le quise dar una broma. Tú sabes eso de vaciarle en la vecina. Fue una inocentada, Chico, no más que ya eso usted le llama una inocentada. Verdad. Le dijo que sin piccio se figuraba que en la pecina habÃa agua y lo que habÃa era cemento una mano. Entonces yo calculé poco más o menos el sitio del pisho donde donde se iba a dar el cabezazo, y allà con un carboncito le pinté un letrero que decÃa inocente de la piscina está seca. A usted le pintó en el piso de la piscina un letrero que decÃa eso sÃ, porque yo no querÃa latimarlo, sino engañarle una mano ajá. Entonces pese simplicio. Bien, se tira de cabeza, pero en cuanto empiece ahà cayendo de cabeza a ver le traer en el piso, lo lee, se da cuenta de la broma frena la macha trae y vuelve otra vez para arriba a decir la timante diga. Usted pensó que iba a ser eso sÃ. Por eso le dije que se tirara el sobrecito para que cayese poquito a poco y tuviera tiempo de leer el letrero antes de dar con la cabeza en ese cemento, no sÃ, pero ese tiro tan apurado, por qué tan exagerado para toda la cosa, que cayó muy rápido y no le dio tiempo a la nada. Eso es cómo va a tener tiempo de leer nada a un hombre que está cayendo de cabeza. Compadre, Claro que no puede tenerlo. Oigame. Yo me salpé de milagro porque trepa tiene una señana más que decirme por qué no se da un bañito usted también ah con que a na Nanina también querÃa a usted hacerle lo mismo. SÃ, pero no era una no sentada nada más. Tú sabes, porque para eso ayer era de diez de los inocentes. No, si tú vieras, oye men la ino sentada que yo le di a Mami Termeco, a su mamita también le dio un inocentado. No. SÃ, no y como me reà chico, oye me, como me rechico, no vi no por aquà ella yo sepa, pues si viene oye que no la deje pasar, o que de ayer a las tres de la tarde, mediendo a buscando con una estaca, con una estaca, sÃ, voy a tener que domini oyeme un par de semanas al aire libre hasta que se le pase la calentura, porque está oye que echa candela conmigo y eso la tiró de cabeza en otra oficina. VacÃo, no pobrecita, no eso yo no se lo puedo hacer a ella. Ah vamos a su mamita. No puede usted hacerle eso, no, Chico, porque ya se lo hice el año pasado y no traga tú o sea ya ella conoce ese grupo. HoÃte en cuanto veo una pescina sale corriendo y qué nos sentaba. Le dio a usted. Entonces no no oye esto a ver o esto, pues como mamita, le gusta mucho los patelitos de crema. Tú sabes le llevé un patalito y le dije. Toma mima un pastelito de crema. Oye, ella me dijo gracias, mi hijito pobre. Si te voy limpiando lo mejor, lo estaba limpiando lo pejuelo. Pero en cuanto le dio la primera mordilla, yo quisiera que tú verÃas visto cómo se puso. Hecho, el pastelito no era de crema, sÃ, pero de crema de afeitar che y usted tuvo a su mamita Aho una broma de inocentes. Chico. Oye, mamita, al principio hasta se reÃa y todo no me diga se veÃa. Se reÃa para ver si yo me acercaba y ella me podÃa echar mano. Tú sabes, pero cuando vio que yo no me acercaba, agarró una etaca y me cayó atrás. Chi tocho, ayer se pasó usted el dÃa dándole inocentada a todo el mundo. No de tantanito. Oye me ayero oye begocer diet si tú verÃas visto oye la que le di por la mañana a los bomberros de corrales. A usted le dio una yo sentada ayer por la mañana los bomberos de corrales. No, no, eso sà tuvo. Gracioso, ch Oye me gracias. Yo me estoy riendo. Tienes que te ver. Figúrate Tú que lo llamé por teléfono y le dije que habÃa fuego en la calle de consulado número noventa y nueve. En consulados noventa y nueve, no, y quién vive en esa casa. A mà qué me importa quién vive en la casa. Esa chico yo dije es la primera que se me ocurrió por la mano hombre y se divirtió usted mucho. Cuando oyeme en mi vida, yo hago sado tanto, me apuche a ver lo que pasaba. TenÃa un café que hay ahà en la inquina. Tú sabes en la inquina de la esquina, eh en la esquina. Esquina no es lo que se toman para la fiebre, no esa esquinina. Asà sÃ, y por qué se parecen tanto las dos se parece siga hablando. Oye me me paré como me reÃs rÃo usted oye como nunca me habÃa. Yo me tuve rollendo perro madre desde setenta y dos horas. Figúrate tú que en lo bomberos llegaron corriendo. Tú sabes porque yo le dije que Ro es un fuego terrible y que, aunque no se veÃa el humo desde la parte de fuera por dentro de la casa, estaba ardiendo todo. Tú Te das cuenta de la bajada, como no me doy cuenta de todo. SÃ, bueno, pues lo primero que yo veo es un viejo que se asoma a una ventana y los bomberos que le empujan un chorro de agua. Ese animal por la cabeza chicos ave marÃa y hervÃa gritaba auxilia socorro y yo retorcido de la risa que ya me dolÃa la barriga de reÃrme. Yo estoy gozando o no no state abierto si tú te llego también, pues y Merico no luego en los bomberros entraron o sacaron a viejo cargado en camisón de dormir chico. Qué ridÃculo viejo y yo muerto de risa en el café y no le dio lástima aquel pobre viejo a qué va via si tú llegas a estar allÃ. Oye me te mueres de risa viendo lo picuo que estaba con su camisón. Chi Oyeme y le querÃa meter una pedra de oite, pero dependiente de café me aguantó. Si no lo parto por la mitad con que el dependiente lo aguantó a todos digamos una cosa, tres patines y usted no va a averiguó quién era ese viejo ridÃculo que lo iba a averiguar? Chicos. Si él se entera de que fui yo, quién le hizo eso. Oh, me mata, Chico y corazón. Esa es la verdad. Ãl cree que tenÃa motivos para matar los monos. Chico, a mà me hacen eso y yo mato a uno chicos. Mi palabra ya ya hombre, pues me alegro de oÃr su opinión, porque era la casualidad de que ese viejo era yo. Ah pues, imagÃnate tú si en ese momento que tú sales, qué fue el que deja casa. Viejo era yo, no Chico, tú viste, pero tú no vivÃas en la vÃbora. SÃ, pero me mudé para consulado noventa y nueve para ave marÃa, Chicos, y cómo tú te mudas sin avisar yo. No tengo que avisarle a usted nada. Tres partines, la vÃctima de esa y nos sentaba a iniqua. He sido yo el señor Juez. Bueno, pues a mà la verdad, Chico, el viejo me daba una lástima. Chico lo y en la cuestión de la piedra, la iba a tirar independiente y yo fije que le agarré la mano. No asà es que simplicio, echame una mano. Ahà en mano qué cosa Usted nos hinchó de gozar ayer, pues sigue abusando ahora no sea es rencoroso. Chicos, no, no, ni no defiende motea no, no, no, no, No, que va comiendo, no cuenta para de sabe qué se le va a ser. Mamita. Llame a su mamica para sarle Chico que no me siga a boca en lo que yo llevo voy para viva. Ya se enterará por los periódicos y escriba el Secretario venga la sentencia y usted se hinchó de gozar a costa del señor Juez, pero ahora las va a pagar todas juntas de una vez pues por ese camisón que tanto le hizo reÃr ahora tendrá que cumplir cuatro meses de prisión. Cha el siguiente programa de la Tremenda Corte con Leopoldo Fernández, mimical y AnÃbal de Mar por esta emisora hasta entonces. Manolo Iglesias, que les habla, les dice muy buena suerte. Amigos Audio Central







