Lavandericidio 3

Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La
Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas
estaciones de Grupo Radio Centro.
Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas
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La tremenda or, la tremenda Corte, audiencia pública, el tremendo Juez de la tremenda Corte, va a resolver un tremendo caso la noche. Secretario. Buenas noches, señor Juez, cómo sigue de salud regular. Usted se acuerda de que la semana pasada le dije que me estaba sintiendo un dolorcito aquà en el riñón izquierdo. SÃ, bueno, pues esta mañana fui al médico y el médico me sacó un cálculo del riñón. No de las consultas que le debo. Dice que son como ciento cincuenta y que si no se las pago, no me consulta más. Vaya por Dios. Bueno, pero qué le dijo el médico de ese dolorcito en el riñón izquierdo. Bueno, de eso no me dijo nada, porque el dolorcito que tenÃa en el riñón izquierdo se me pasó ah se le pasó. SÃ, se me pasó para el riñón derecho. Entonces, cuando le expliqué eso al médico, me preguntó si yo reñÃa mucho en mi casa. Yo le contesté que sÃ, que a cada rato reñÃa con mi mujer, con mi cuñada y con mi suegra. Bueno, y que le dijo el médico que no riñera más con nadie por qué, porque las riñas son malas para los riñones. Ah Bueno bien, en fin le digo el caso que tenemos parables y dÃgamelo de qué se trata de un robo de ropa a quién le robaron esa ropa a una la bandera, pues llama entonces a los complicados en ese lavandericidio enseguida. Señor Juez, luz MarÃa, Nana Nina, aquà toma todos los dÃas simplicio bobadilla y tome jaivas servidor o sé candelario, tres patines a larrea qué chan Chao Chibi? Lo falta alguien por llamar el Secretario. No, señor Juez, ya están todos aquÃ. Orai, acláreme es una cosa, señor Chao, ustedes chin si capitán, no ningún capitán mayor general, porque yo soy el que manda más aquà y tengo ese grado. Está bien en el alma. Bueno, Asà sÃ. Cómo se llama usted Chinchón, un chao, cómo dijo chincho un chao. Usted está diciendo su nombre o mascando chiclados. No. No, no está más acá Chile, Chinchón us un nombre y Chao son a pilo. No se dice pirlo, chicos, nos dice pilo. Cómo se lizaban Antonces a pedillos, aunque a pedillo no. Quién le dio permiso a usted para hablar tres partidos. Estoy ilustrando al asiático que no conocen la, pues no tiene que ilustrar a nadie y vamos a ver si hacemos justicia, es quién era esa ropa que se robaron mÃa. Señores, Juez y usted es la bandera. Oye, Secretario, pongo yo un peso de mucha al Juez por esa pregunta. No me ponga nada, Secretario, yo le pregunto eso porque el Acta dice que las ropas se la robaron a una lavandera. Si, señor, pero la lavandera están yo amámos la lavandera es usted, sÃ, pero la ropa que me robaron a mà era la de simplicita y eso simplicio da su ropa a la vara a usted. SÃ, época Nana, Nna, tiene cuatro sobrinitos pequeños y a su cuidado compre qué me cuenta usted con eso, hombre que tiene especialidad en la rropa de niños. No un momento compadre. Qué le ha dicho a usted que yo uso rompica de niño bajo tú. No te evite la canatilla. No? No? No? No? No? No? No? Señor ah Te mudate para los imaguas. Oiga, señor Huey, pido más respeto para mi persona. O me tiro en el suelo aquà mismo yo ustedes otras pata meter eh y con eso no va a arreglar nada. Che cómo es que no va a arreglar nada. La misma estatura va a tener de pie que tirar en el suelo igual no jueves. SÃ, no me diga nada. Boo qué que no me diga nada. Le dicho Secretario digan Póngale cinco pesos de multa a tres patines para ir empezando. Cómo puedes ir empezando a empez a abrir con una apara tan gorda Ale le parece mucho cinco pesos un padre. Cuando reparta la tercera carta, mag le meta la mano de plata. Está bien. Nadie le bájele y póngale dos pesos. Vamos a ver na a Nadina. Qué fue lo que pasó con esa ropa pues que la semana pasada simpli se me mandó su ropa como de costumbre, pero esa semana yo no pude lavar porque me pasé toda la semana con un catarro treminga en la cama, no en la nariz. Le pregunto que si tuvo que guardar cama, no. Cuando yo tengo catarro, no guardo, no lo guardo en la cama, no lo dejo donde está orra. Qué bueno que para no quedar mal con simplicio yo mandé su ropa un tren de lavado que tiene el chinito. Este ahà en la calle de cienfuegos con quien mandó esa ropa con tres patinas que ahora es mensajero en bicicletas de una botica. No momento que eso no me rebaje la categorÃa que yo no soy mensajero de bicicleta de una botica. Ay que es entonces emisario en velosÃpido de una farmacia y no es lo mismo que va a ser. Señor aprende a distinguir lo que llevan los mensajeros es bicicleta son medicinas verdad ajá Hay que llevar a los emisarios de los cÃpidos médicamente fatines. Hágame el favor de no interrumpir. Póngale dos pesos más bien y continúe en a Nanina qué pasó con esa ropa, pues como le dije antes, yo se la mandé a este chinito para quemarla la vara, pero el chino dice que no le mandé ninguna ropa y se niega a devolver. Y eso, señor Chinchonchado, por qué se niega que usted a Devolverle a Nananina a la ropa que le mandó para la banda dos, señor Chico y Hondo ne ga nada. Este señor ataque bocado, porque ellas no mana lopa ninguno para mis chicos. Si ella manda lopa chino, un seguro le vuelve lopa dónde está esa ropa. Entonces ah no mingo sabe o a un chino y ella no la mandó a sus tren mindo. Vos sabes me hizo un chino nada más. No la entregó tres patines en su establecimiento Lindos sabes, mis son un chino. M esto me huelen mal tres patenes. Diga la verdad qué pasó con esa ropa. Menos sabes, mis son china. Póngale diez peso fÃjese que voy subiendo la parada. SÃ, ah bueno, de cuando acabe es usted chino. Mire. PermÃtame hablar a mÃ, señor Juez, que mi no son chino y mis sabe ustedes sÃ. Sabe sÃ, señor a ver, esa ropa se la robó tres patines y para vengarse de mà por un choquecito que tuvimos ahà en la loma de la Universidad. Eso es una verdad. Ay me sorprecio de ser no de verdad. Soy yo ni quisiera ni quisiera ofenderte con nada. Ni me imagino ni sabÃa que la ropa esa era tuya hechis. SÃ, lo sabÃa usted, porque todas las piezas de ropa tenÃan mis iniciales. Cómo las iniciales sÃ, señor mis iniciales. Toda mi ropa tiene la letra SB o sea simplÃsimo badilla. No me digas esas letras que habÃan decir simplicio bobadilla. Naturalmente, usted me va a decir que no vio esa letra o yo sÃ, sà la vi pero como que la ropa estaba tan vieja y tan gastada, tú sabes lo que yo creà que querÃa decir ese b qué, señora Bótela, Oh, señor Buey, eso no es verdad. Tres patines se robó la ropa para vengarse de mÃ. Por lo del choquecito, seguro que sé porque este hombre no será más que fechorÃas. Señor Juego, nada no oÃgame nada de fechorÃa, que es lo único que yo hago son adivinanzas, no que cuen no más chicos. Si ahora me acabo de adivinarse para vivir, chica ya hace adivinanza a ver tú quieres que te mire esta mañana hice yo una sà que si yo te la digo, seguro que tú la sacas, pues tú eres un individuo oà teso y además que facilita, facilita y facilita de ver a ver dÃgame comite es lo más sencillo y dice frÃo todo por encima, sÃ, mucho calor por debajo, si no aciertas lo que soy es porque eres un guanajo. Como como frÃo todo por encima, sà por encima, mucho calor por debajo, sà por debajo Y si no es cierto, o lo que es es porque eres un guarajo. Qué cosa es Déjeme pensar un volcán en el polo dos no, Chico no, no. Qué Bach sabes lo, qué qué cosa? La sartén Chico, la sarté no tiene mucho calor por debajo. SÃ, pero la sartén que está caliente por encima. También hombre, claro que sÃ, que está caliente. Entonces cómo dice usted, frÃo todo por encima, porque la satén frÃo todo lo que le pongan por encima. Póngale dos sartetes de multas, tres patines. Bueno, simplicio. Qué choque y qué venganza son esos de que hablaba usted nada, señor hueque tres patinillos. Tenemos pendiente un juicio por un choque que tuvimos ahà en el oma de la Universidad. Qué vehÃculo manejaba usted, un camión, un vehÃculo de tracción mecánica, Entonces, sÃ, seña, y qué vehÃculo manejaba usted tres para una biblioteca, como biblioteca de o rueda de loma nuble de cicleta, eh bicicleta, que un vehÃculo de tracción animal. No es eso. Bueno, te voy a decir que yo recuerde mi bicicleta. Solo fue dedicar lo de tracción animal una sola vez cuando un dÃa que me agarré a la máquina tuya para que tú me remolcadas más de diez pesos a tres patines de moltra secretario o un melo otro diez pesos. Hue que fue que empezó primero me ponga nada a mà o lo dejo cesante secretario y a ver cómo fue ese choque bueno. Eso fue que yo iba subiendo la loma de la Universidad a llevarle una libra de bicarbonato a un marchante que le habÃa pedido ajá. Cuando yo estaba llegando arriba, se me entravesó simplicio con un camión y fue a cataplán chicataplum La bicicleta convertida en fuffuth venga acá y usted sufrió lesiones. No sÃ, cómo no se hizo alguna herida. Qué usted alguna herida se dal de clase dal sÃ. Usted sé que eso no es para ponéselo de o de las mujeres. No, señor, eso es de tal ah SÃ, una me hice una herida, me dice una herida. Se dal de siete kilómetros de tensión. No es cómo va a ser kilómetros, serán centÃmetros. Sentime tú lo medites, no, No, señor, se fue en el cuero. Cabezudoch cabelludo tres patienes, porque eso viene de cabello y hay cabellos de dónde viene de la cabeza. Entonces se cabezudo. No Radio ray vamos no discutir qué más le pasó. Fue que aquà en la pierna tenemos un hueso que se llama la tibia. Verdad qué le pasó a la tibia. No. Ahora no lo tengo echando carnela y en el brazo tengo otro dos hueso. No es asÃ, sÃ, el cúbito y el ratio. Bueno, el cubito no le pasó nada, qué casualidad. Pero el radio no funcionó. Porque no funciona, parece que se le fundieron los bombillos. No. Y lo peor de todo eso fue que yo llevaba los mandados delante en una cajita y con la bolencia del imparto bole me fui de cabeza a contra la cajita con la boca abierta y me tragué la libra de bicarbonato entera enterita y figúrate ahora cabez que tomo agua, se me hincha el tócamo oye y me suena el fon el fue tu tú el de la bicicleta. Me lo metà también esta háganme el favor y que él tuvo la culpa de ese choque tres patines, señores huey tres patitis, porque yo iba bajando la loma de la universidad y mi camión despaci Todo es pasito y de pronto él que venÃa subiendo la loma y en su bicicleta a toda la velocidad. Se precipitó contra el camión con una fuerza que óigame si el camión no llega a ser fuerte, me lo de barata. Le hizo alguna vereda, bueno, no únicamente la chapa. Qué fue lo que le hicho en la chapa, pues que antes del choque tenÃa el número veinte mil cinco y ahora tiene el cinco mil veinte. Eso es posible, como no va a ser posible. Chico, le metà una clase de cabeza o la chapa que le veré los números de rebech qué barbaridad. Pero la compa no fue mÃa, la compa del choque la tuvo simple, yo no, señor, la culpa la tuvo usted que iba subiendo la loma a toda la velocidad. Oye eso, pero cómo yo iba a subir y yo a la loma todo a velocidad con con una versiculata, Por qué iba usted agarraba una guagua. Hágame favor, pero si preciso meter a una guagua que se hubiera quedado sin longaniza, tenga so linda, sin gasolina y yo la iba remolcando y quié cosa trespartiendo usted con su bicicleta iba remolcando una guagua. Chico guagüero. Me lo pidió y hoy por ti mañana. Por ahà no me diga tanta fuerza tiene usted los pies. Nada, señor Jueves, donde tiene muchas fuerzas en la cara. Y ahora me doy cuenta de que fuera, en efecto, que me robó la ropa que a vengarse de siplicio, no, señor nue es verdad. Yo llevé esa ropa. Usted me dijo que la llevara. Es seguro a ver chinchon Chao. Eso es conmigo, con el otro chino. Cuál es el otro chino, el otro, porque la gente le dice en la calle que yo tengo un chino atlás lo mejor. No no es el chino que viene adelante ah Chin Blande. SÃ, señor Bueno, leme capitán capital no, dÃgame general o, señor Juez. En el lado, señor Juez, SÃ, señor está bien Gaya, no hay problema. Ya yo soy dÃgame, entonces tiene usted un tren de lavado en la calle. AsÃ, en fuego, sÃ, capitán ory, dÃgamelo como quiera. Pero en fin, usted está seguro de no haber recibido un bulto de ropa que le mandó a esta señora Oh, señor Chico, yo no sabe nada. Le ninguno Olopaleti y señora Chico, señora no manda ninguno. Lo papa a mà de griterÃa. Eso te lo voy a perder. Mire a ese hombre. Mire a ese hombre a tres patines. No le entregó a usted nada ni picado fuelito ChupartÃle diga la verdad Quién le entregó a esa ropa? Cómo que quién se la entregue cha Quién se la entregó a ustedes, a nadie. Yo la dejé en el tren y me fui chico t en el tren de cien fuego chicos, en el tren que tiene este chino, en la calle de cien fuego, no chico, en el que sale para cien fuego. De ahÃ, en la estación terminal, chico, pero cómo. Yo no le dije que me la llevara esta ropa treinta lavados. No, señora usted me dijo lléveme esta ropa al tren de cienfuego y déjela aquÃ. Entonces yo fui a la terminal pregunté cuarrera en el tren de ese fuego y me dijeron a qué puse el bulto de ropa en uno de los vagones y lo dejé ahÃ, como usted me habÃa dicho hoy, me cuentes tú usas las ropas de simplicio están cienfuegos ahora no Chico. Yo no creo que haya llegaba hasta cien fuego. Por qué, porque mamita no iba más que a esta guaya pasadeo, pero su mamita ahà ven ese toren SÃ, lo que eso es la casualidad de verdad. En efecto, entonces seguro que esa ropa se quedó en aguadas de pasajeros. No sé si quiera hacer, pero no te puedo dar seguridad de eso. Por qué no me puedes dar seguridad. Mamita no es la que esperamos. Yo, a lo mejor, la vendió en Guareida y ahà está la cosa. Escriba a y Secretario venga la sentencia. El robo está demostrado, porque usted sabe muy bien que para la ropa un tren siempre es un tren de lavado Y como yo no soy Bobu y del delito no dudo treinta dÃas por el robo y treinta por caretudos. Leopoldo Fernández, AnÃbal, Llamás, mil Adolfotero y mi gran herrera escribe Castor Bispo, Producción y dirección. Miguel Ya o Manolo Iglesias, que les habla, les dice muy buena suerte. Amigos Audio Central







