Guajiricidio

Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas estaciones de Grupo Radio Centro.
Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas estaciones de Grupo Radio Centro.
La Tremenda Corte? La Tremenda Corte con leoporto Fernández, AnÃbal de mar Mi mi Cal y Miguel Ãngel Herrera escribe Castor bis pom producción y dirección. Miguel yao ago audiencia pública. El tremendo Juez de la Tremenda Corte, va a resolver un tremendo caso. Las noches, Secretario, Buenas noches, señor Juez, cómo se sienta. Estoy hoy muy preocupado. Voy a tener que ir al médico porque me está fallando mucho la memoria de veras bien que sà figúrese que ayer empecé por olvidarme que yo estábamos en el invierno y como no sé, si usted sabrá que yo tengo un pase para la playa, me levanté tempranito, cogà mi truza, subà a la máquina, arranqué hacia Marianao y cuando iba ya por la Quinta Avenida, tuve que volver a casa otra vez por qué, porque se me habÃa olvidado el pase No se volvà a casa. Cogà el pase y salà corriendo para la playa. Entré en mi caseta, me de vestir y cuando iba a salir para el agua, tuve que volver a entrar como un tiro, por qué, porque se me habÃa olvidado ponerme la trusa. Entonces me puse la truza, cerré la caseta, salà asà a la arena, alquilé un bote para remar un poquito y cuando calculé que ya habÃa hecho bastante ejercicio, me zumbé de cabeza al agua y óigame secretario. Si no me sacan pronto me ahogo y eso por qué, porque se me habÃa olvidado que yo no sé nadar. No sà fue, pero en ese caso lo que tiene usted no es un pase para la playa y que ese entonces un pase a tierra compadre. Lo que usted necesita no es un médico, un electricista. Usted cree claro que sà te pasa es que su instalación ya está muy vieja y debe tener algún alambre pelado. No habÃa pensado en eso. MuchÃsimas gracias por su advertencia y nada tiene diez pesos de multa por decir que mi instalación es vieja. Pero dÃgame, señor Juan Hierro, protestas y vamos a ver qué caso tenemos hoy una estafa aquà en estafaron a un guajiro, pues llame a lo complicados en ese guajiricidio enseguida, señor Juez, luz MarÃa na Nanina, aquà toma todos los dÃas Leóncio GarrotÃn y rompe Corco, se llagol, José Candelario, tres patines a Larraga, Juan PampÃo Caristel o o bueno, vamos a ver qué estafa es la que me traen ustedes hoy oy. Ningún chico no haga, Acaso omo que no haga. Caso con Pablo. Usted me tapó a mi veinticinco pesos y si no me los devuelve jalo por el Marchetti. Son los sacos de la cotición noble bobrÃa van Van, pero no hablo brÃa de la cotilla mÃa. No hay quien saque ni veinticinco centa hora, o eso lo veremos porque yo estoy dispuesto a buscarlo un stack y ayuda luz y hasta yo, porque eso veinticinco pesos que usted está folo tiene que devolver por las buela o por las malas. Pero si es que yo no eres cafena a nadie, no tienes. No esta pena, Patines, todos los dÃas dice usted lo mismo cada vez que viene acusado. Lo primero que hace es decir que usted no se robó nada, que usted no esta fo nada y que usted no hizo nada. Bueno, Eso te demostrará que yo soy un hombre de conversiones firme que no cambie de opinión a cada momento. La última vez que yo detuve aquà te dije que era inocente, verdad. Bueno, pues hoy sigo diciendo lo mismo. Yo no soy como tú que una vez se dice una cosa y otra vez se dice otra. No. Ustedes mismos sÃ, sÃ, y si no vamos a ver cuántos años tienes ahora cuarenta y ocho. Mira a ver el año pasado. Me acuerdo como si fuera ahora. Te pregunté lo mismo y me dijiste que tenÃa cuarenta y siete, Pero es que desde entonces acá ha pasado un año, tres paso tiene que ver. Chico a mà me preguntaron una vez cuántos años tiene usted y yo dije veintitrés y desde entonces estoy plantado en veintitrés y no hay quien me mueve a pero eso no está bien. Hecho tres patitas es salirse de la lÃnea y que tengo yo que ver con lÃneas. No te digo que estoy parado en veintitres chicos. Son un gable, veintitrés pesos de multa, secretario, pero dÃganme si no yase la boca. En fin, trespatine. Usted dice que no me estafa nada y que es inocente, verdad, sÃ, chico, inocente y puro como una palomita blanca, como un ramito de hierba buena en el pico. Hoy vamos a ver si yo puedo opinar lo mismo, porque yo realmente quisiera poder declarar lo inocente algún dÃa. Trespatinios, aunque solo fuera una vez en la vida. Bueno te voy a decir tú piensas hacer jueves muchos años. SÃ, señor pienso hacerlo hasta los ochenta, por lo menos es poco chico han es fuecito y trata de hacerlo hasta el noventa y cinco o hasta el dos mil. A ver si puedes darte ese gunto. AsÃ, póngale noventa y cinco pesos más secretarios y a ver qué fue lo que le hizo tres patines. Bueno, puede ver a ustedes, seño buey resultase que en anal nini O tenemos una caponrÃa hoy y no es po la mano. No hay nada, pero es que yo quiero que usted sepa que tampón, que nosotros venemos de primera calidad, rinde mucho si ring y yo no hago más que acá trece ago ya he reunido. Yo le pregunto que si el carbón ese es dura, cómo no, señor, puede durar muchÃsimo en otras carbon harÃa. Usted tiene que estar pidiendo una saca de carbón cada quince dÃas, pero una nuestra no pasa eso, no, señores, la nuestra composta. Un saco ya no tiene que comprar más como que no tengo que comprar o porque calvón que nosotros vendemos no arde, de manera que con un solo saco que compre ya tiene capón para toda la vida. Qué me cuenta ese carbón no arde? No, No, señor no, hay de no decirle otra cosa. SerÃa engañarlo que vaya a ustedes. Se lo ha retrareado los ojos, cómo va a retregar el carbón en los ojos y para qué sirve ese carbón? Y bueno, pa mÃ, esta muñequito en las paredes un capón especial dedicado a los niños, que es carbón más raro. Dónde lo consiguen ustedes no los manda guan pampiros de una finca que tienen la finesa de zapatas. AsÃ, de qué hace usted ese carbón. Oan vampiro, de bejuco, no, señor Juez, de seboruco, cómo de se boruco. El seboruco es mata, cómo lo va a hacer mata? Compay un ceboru caso bien dado mata cualquiera no guan Pampiro. Yo le pregunto si el seboruco ese santo una clase de madera. Ah no, no se boruco nueve de mader es de piedra. Entonces, en lugar de carbón, lo que usted les manda a estos señores son piedras. No tengo más remedio compay porque en esa finca mÃa ya no queda una mata ni un bejuco que cortar y no tiene usted en otro lugar de dónde sacar maderas. Cómo no. Yo tengo cuatro fincas más, pero usted sabe que para tumbar montes se necesita una visan. Exactamente, señor Güey, y como la finca de wand Vampiro son cuatro, le hacÃa falta cuatro licencia que no se la querÃan dar hoy y ahà mismo fue donde tres patines se metió el estafó veinticinco pesos a Juan pa No. Señora usted me va a perdonar. Ãl es otro corazón. Todo es patene silencio, se meta, se calle, la boca directamente, casi caye. No interrumpa los acusadores o les pongo una multa. Bueno dipse mes señor, pero yo puedo turrumpir lo que dice el artÃculo catorce mil quinientos trece del Código de la Defensa Social, que lo autoria de veras que dice. Ese artÃculo dice catorce mil quinientos tres. El acusado interrumpe cuando le parece. SÃ, yo tampoco, pues lo siento mucho, pero en ese caso no tengo más remedio que aplicarle el artÃculo quince mil seiscientos diez de la ley orgánica del poder judicial y que dice la tengla. Dice asà quince mil seiscientos diez. Pague cien pesos por discutir con el juez no de que no me puedes aplicar ese artÃculo, porque eso está anulado y él lo anuló Nicolás, que es Nicolás, Nicolás Aguarrás, vete a bañar y los juegos más ciento ochenta teorÃas por mandar al juez a bañar y eso a los jueces no se va a sÃ, pero sin que nadie los mande. Bueno, vamos a seguir. Cómo le esta foto tres partiendo esos veinticinco pesos. Juan Vampiro lo puede, pues nada compar Eso. Fue que yo vine a la Habana para explicarle a esos señores que yo no podÃa mandarle carbon mejor porque no tenÃa las licencias para tumbar las matas de esas cuatro fin Capo les dije exactamente, señor fue y tres patines que nos oyó conversando de ese asunto. Se metió en la conversación y dijo que él conseguÃa las cuatro licencias y le daban veinticinco pesos y ustedes lo que creyeron. Pues bueno, bueno, otros lo que oÃmos porque Trepatines tiene ahora un puesto en el Ministerio de Agricultura y nos dijo que allà le lleban todo lo que he pedido. Es un me di tre fatiles en el Ministerio de Agricultura le dan todo lo que usted pide toda chico. Nada ya sea la verdad. No sé si erra otra cosa. SerÃa una il justicia. Vaya, hombre, vaya, pues nada. Tres patiditos. Supongo que usted se habrá fijado en que yo siempre que puedo lo trato bien, verdad, bueno, yo la verdad. Yo tengo algunas quejas de ti. No digo de ustedes no, no tú temes, tú temes pena que te te, puedes tutearme, sà borre lea Trepa, tienes de todas las multas que les puse. Secretario. De verdad que la gorra, la gorra se las habÃa puesto jugando porque aquà en confianza, usted siempre me ha caÃdo sin pasa. Bueno, pues, para que tú veas lo que son las cosas, tú siempre me ha caÃdo a mà de los más pesados, la verdad bueno. Eso es porque usted me ve aquà donde tengo que ser rÃgido y severo, pero un dÃa de esto lo voy a llevar a mi casa para comiendo junto a un arroz con pollo. Yo le parece bien qué he podido loteo de robar. Yo no que va a yo lo compro usted va a invitar. Vamos tú pagas y todos los gastos corren por mi cuenta. Pero hablando de todo un poco, usted no podrÃa conseguirme un puestecito en ese ministerio para un sobrino mÃo que está cesante. Está cesante. Deja ver chicos, no te oye menos te prometo nada, porque tú sabes que eso no lo puedes tocar. Un poco de fÃcier no. Qué negociado del Ministerio trabajo ustedes, digo yo en todo la verdad yo trabajo en todo cómo en todo sÃ, yo barro todos los negociados tú sabes y un dÃa a la semana, pues le paso a la frasada. Pero como usted es el que limpia, sÃ, eso de puentecito. Yo lo verÃa a ver. Pero no te prometo nada, porque la verdad que es difÃcil. Pero no he dicho usted que en el Ministerio le dan todo lo que pides y como no, Chico pido lo como va a barrer, me lo dan y pido Pablo dar la frase para tapear y me lo dan pido como del piso y me lo dan también allà me dan todo lo que yo pide, Chico, y puesto para los amigos, no eso, sÃ, es verdad que no me lo dan nunca para tiene usted es un sinvergüenza póngalo otra vez todas las multas calaborroj pero oye median ningún viejo y no me tuteé ni me mire si quiera ay niño como varÃa, puedes cinco minutos. No me digas niño. Vamos a ver guan vampiro. Qué fue lo que le dijo, tres patitis. Ya lo, señor Juez. Lo que me dijo fue que él me conseguÃa a las cuatro licencias si yo le regalaba veinticinco penales, aunque engañando a ese pobre guajidro a tres patines. No, señor yo le voy a explicar eso bien, pero no ahora y cuando entonces, cuando vayamos a tu casa, Allá, eh, cuando vaya, cuando vayamos, vayamos gunnde sea, no, no, señor vayamos a tu casa. Va a comer en la roca pollo te voy a explicar es a roccompa, roco, llome lo que va a comer usted y sigan contando qué más pasó, pues wey pues que Guan Vampiro hacer tú el trato y entonces los otros quedamos en qué irÃa con tres partines en ministerio y que si me daba la cuatro licencia, Juan van Iro le darÃa a los veinticinco fue echa a Trespatini. No fue a China. Manera sÃ, señor, que al poco rato volvió tres patinis. Le dijo Guan Vampiro que ya era habÃa dado las cuatro licencia. A Leóncio, Juan Pampiro lo creyó y le dio a los veinticinco pesos, sÃ, señor, pero a Don León yo no le dijeron nada, de manera que tres pa ti y me escafó ese dinero. No, sÃ, pal No, señor Ustedes, valla la verdad, señor, porque yo no le dije nada de la licencia. O mo que no, señor no sé lo que pasó, señor Oes, es que yo fui al monaterrio color el Monasterio al Ministerio. SÃ, AhÃ, ahÃ, aquà hay un interrio que no se entiende el asunto del cate. Entonces yo dejé a neocio en la puerta esperando, Yo fui a la ventanilla de la licencia. Qué pasó nada, porque en seguida viendo un empleado amigo mÃo que me quiere con mucho cariño yo qué te pasa a ti qué tú quieres. Yo le dije cuatro licencias para tumbar montes. Me entiendes. Ãl tomó la nota y me preguntó Monte entre qué qué. Yo le dije, entre el batabanuevo y las cienegas de Zapata. Ãl volvió a tomar nota y apuntó bien que yo vi el papel ton que son las boletas la to larga que sobraron por la parte atrás. Y entonces se me preguntó para tumbarlo con h o con ser ruido, y yo le dije con h porque todo eso. Hay que aclararlo muy bien tú sabes. Hay que aclararlo muy bien, sÃ, porque luego el empleado no te da la licencia oÃte, pero si tú nos aclaras bien, qué licencia es la que tú quieres, luego no sabes de qué clase era la licencia que no te dio, porque y si no me la das que me importa de qué clase sea. A ti, no, pero a mà sÃ, chi como que yo soy muy curioso para todas mis cosas. Ay qué pasó. Entonces el empleado me dijo no hay problema, firma aquà y venga a buscar la licencia. Después oye y me dijo después tócame. Yo no lo entendÃa y lo otro lo toqué por el hombro. Entonces yo salà y le dije a leocio oye mavale que se quede aquà esperando porque la licencia la van a dar despues, y asà tiene ustedes el primer turno y entonces el ocho. Se quedó allà esperando y le dieron las misiones. No que me iba a quedar la mayor nada a mà qué quedamos el empleado. No le dijo a usted que le darÃan la después. Trepatito, sÃ, después de que me nombraran a mi Ministro de agricol Dora. Lo que pasa es que yo le dije a Leoncio lo primero, nada más, pero para no desanimarlos. O sea claro, en cambio, fue a decirle enseguida a Oan Vampiro que se le habÃan dado para estafarle los veinticinco pesos. Pues asà no, señora, yo a otro giro no le dije nada de mi i Me lo digo Lean Vampiros. Yo dije que le conseguÃan las cuatro licencias si me daba veinticinco pesos. Pero yo no dije nada de cuando se la conseguÃa y yo sé yo se la conseguà para cuando me hagan ministros, de manera que no hay etafa ahÃ. Ayer lo el con Paul. Usted me dijo que las cuatro licencia ya se las habÃan dado a doble ocho, hacÃa a media hora, hacÃa media hora. No viejito, ya eso fue otra cosa. Como que fue otra cosa. SÃ, señor lo que yo le dije que habÃa desrado cómo se llama Don Leoncio esperando que le entregaran las cuatro licencias. Y entonces Juan Juan Pirro me preguntó pero de verdad que dieron las cuatro. Y entonces yo miré el roloj VI que era la cuatro y media y le di sà como no hace media hora. Pero él le he preguntado a ustedes si le hayan dado las cuatro. Le ceg no, señora él no. Ãl me preguntó si habÃan dado las cuatro. Nada más y yo no tengo en la compa y de que a mà me pregunten la cosa y no me la diga completa de la verdad, no a verdad. Eso s lo voy a decir ahora o rey y escriba el Secretario venga la sentencia. Ya es una cosa tremenda lo que pasa con ustedes y francamente, no sé cómo conseguir su enmienda y como el hecho resulta un fraude bien comprobado. Les pongo un peso de multa y tres mesas. Encerrato, escucha el siguiente programa de la tremenda Corte y con Leopoldo Fernández, mi mical y AnÃbal de bar por esta emisora hasta entonces, Manolo Iglesias, que les habla, les dice muy buena suerte. Amigos Audio el centrado







