Oct. 1, 2023

Galleguicidio

Galleguicidio

Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas estaciones de Grupo Radio Centro.

Apple Podcasts podcast player badge
Spotify podcast player badge
Castro podcast player badge
RSS Feed podcast player badge
Apple Podcasts podcast player iconSpotify podcast player iconCastro podcast player iconRSS Feed podcast player icon

Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas estaciones de Grupo Radio Centro.

La Tremenda Orden la Tremenda Corte con leopordo Fernández, Aníbal de mar Mi mi Cal y Miguel Ángel Herrera escribe Castor Bispo, Producción y dirección. Miguel ya O audiencia pública. El tremendo Juez de la Tremenda Corte va a resolver un tremendo caso. Buenas noches, Secretario. Buenas noches, señor Juez, cómo sigue de salud bastante bien. Hoy fui a la quinta que me hicieran un chequeo y lo único que tengo es la presión un poco alta. Cuánto tiene usted depresión. No sé, no me lo dijeron el médico. No tuvo que subir más que dieciséis escalones, pues oigame el señor Juez, pero ocurre que no le siga subiendo por qué. Porque si le subo un poco más para poder tomar en la presión, van a tener que instalar un elevador? Cómo me van a instalar un elevador? A mí póngase diez pesos de multa, por decir, tonterías. Orre déme lo, pues así, sin protestar ni nada. Sí, señor, sin protestar ni nada, entonces borrecer los diez pesos porque multas. Así nos da gusto ponerla y vamos a ver qué caso tenemos. Hoy. Lo tumbé una estafa. Póngase la multa de diez pilave Marilla me tocaba de toda manera. Ah cuánto accidente sea estafa a ciento cincuenta pesos. Quién fue la víctima. Un gallego, gallego, sí, no será uno que le dicen Federico, No. Uno que le dice Federico piñeir no no es eso, ah digo yo no. No. Yo creo que no, pues llame a lo complicados que ese galleguicidio enseguida. Señor Juez, luz María Na Nanina ajita, no todas las mías. Rudecindo, Caldeiro y Escoviña, ronfu o Sé Candelario, tres facines. Bueno, bueno. Vamos a ver. Según me dice el Secretario, lo que tenemos hoy es una estafa de ciento cincuenta pesos. No es así, Sí, Benemérito y Bonifacio magistrados ciento cincuenta pesos de mi alma que me estafó el canallita de tres patines. No, no, no, momento que en la cosa no es así. Chico, ese dinero me lo diste. Tú a mí, Rulecindo para un o cien pesos, sí se los dio, pero nosotros cincuenta ceros acuch a Rudecinto con engaño, no es verdad, señora. Y si no, que lo diga él mismo, yo te saqué esos cincuenta pesos con engaño rulesildo sí, señor mire a ver, señor, pero si Rudecinto dice lo mismo, que no es la misma. Claro que sí, queréis lo mismo. Por eso te digo yo que mire a ver, que mire a ver qué comir a ver si tú lo conves y porque a mí no me hacen caso a esta gente chico. Pero cómo le vamos a hacer caso si toda la razón la tenemos nosotros. Y no le da vergüenza a usted de tener toda la razón sin repartirla con nada. Bueno, ya déjense de discusión, hombre que se ve cla no. Si no te amos discutiando chis y qué están haciendo, entonces estamos peleando. Puedes irse de pelear También íbamos al asunto a ver qué es lo que tiene usted que declarar. Rude Sindle, pues verá usted ilustre y Hermenegildo, un magistrado a la cuestión de honor dormi Poco más o menos tres patines. Me propuso un negocio que, mirándolo bien, era un disparate y mirándolo mal. Era un disparate, también bueno, pero pero, pero, parecía un buen negocio de la verdad, pero que iba a aparecer hombre. Yo me di cuenta enseguida que ese negocio no podía caminar. Señor fue no, no, eso sí, es verdad. No, Nana ni nada. Me advirtió que no me metiera en eso. No, pero tres patines me dijo que se trataba de una cosa nueva, que iba a llamar mucho la atención y el caso fue que me convenció de que se trataba de una cosa muy disparatada. Señor Juez, tenía que fracasar de todas maneras, no, señora nada de eso, caballero. Lo que pasa es que en Cuba la gente tú sabes he muy rutilario, hecha tu rutil la ries rutin natya y no tiene interés por la cosa nueva. Cho, bueno, tres patienes, pero qué clase de negocio era el suyo, un negocio de lo más original. No me figúrate tú que la idea se me escurrió cuando yo estaba durmiendo, me diga y usted piensa cuando está durmiendo al rebecho, yo duermo cuando estoy pensando. Es lo mismo. Tres patines. Yo pregunto que si cuando usted se queda dormido se pone a pensar, no chico al revés. Cuando me pongo a pensar, me quedo dormido, me cuenta y sigue usted pensando dormido. Sí. La única diferencia es que cuando estoy despierto, pienso para afuera y cuando estoy dormido, pienso para adentro. H como que piensa para aderen. Claro, ando tú te despierto la idea, te brotan de la cabeza y salen hacia afuera. Sí, pero tú no la ves porque tienes los ojos cerrados. Sí, pero cuando tú te has dormido oíste la idea que fabricar la cabeza se te quedan dando vuelta adentro sin poder salir porque la puerta está cerrada. Qué puerta, la puerta de la caída, y esa puerta está cerrada. Ah yo no sé. Tú la abriste, yo no. Entonces se debe tan cerrado porque yo no la abrí tan para r a secretaria y vamos a dejar eso y explíqueme qué ideas se le ocurrió a usted. Bueno, tú Te, habrás fiado que en todos los parques de diversiones tienen un tío vivo. No sí. En efecto, bueno, pues yo me fui en que todos los tíos vivos eso eran redondo chicos y entonces yo dije los niños tienen que estar ya cansados de ver siempre lo mismo. Sí, y ahí fue donde se me ocurrió a mí la idea de dónde se le ocurrió? No Chico, donde se me escurrió, qué ocurrió? Otras para tienes la idea no se le escurren, sino se le ocurren bueno. Eso es cuando estoy de pierde. Pero cuando toy domío se me ocurre, rayo, ray y cuál fue la idea que se le escurrió. La de hacer un tío vivo cuadrado. Oye, es tío vivo cuadrado y cómo era ese tío vivo bueno, igual que todos los otros, con su caballitos, los cochecitos y el órgano. Ahí para que vaya a tocar la polea y eso oye, pero el caballo la parte de él, pero te voy a ver oye. Pero en lugares de redondo era cuadrado lo más sencillo y ese fue el negocio que tres patines les propuso rudecindo. Sí, señor yo pensé que pudiera tener éxito por aquello de la novedad no y le di cien pesos para el negocio. Yo usted vive en el negocio también no es eso hombre, hombre targunta claro que si no, no, no que pregunta, no conteste y no tiene que que hacer comentario. O gale diez pesos de amor, pero por qué me va. Porque sí. Muchas gracias, pues él quedó en devolverme los cien pesos con la primeras utilidades que diera el tío vivo cuadrado y en que luego me daría un veinticinco por ciento de las ganadas, muy bien y que más pues, nada distinguido. Y si se buto magistrado que tres patines mandó hacer el tío vivo ese para este narlo en su pueblo se aprovechando una fiestas que iba a ver allí que, según él, él iban a ser muy buena. Como no chicos fueron una fiesta colosales Chico, claro que hombre Chico lo lo. El asunto de las fiestas se celebraba por una cosa que lo merecía de veras, que era lo que celebraban el quinto aniversario del día en que aprendió a nadar el alcalde. Y para celebrar eso dan una fiesta en su pueblo. Y qué van a hacer Chicos, si es un pueblo pequeño donde nunca hay nada que celebrar Chico, porque allí no celebran. Supongamos el veinte de mayo. Qué va a Chico, puede lo de ser tan chiquito que ahí, en meses de mayo no llega nada más que tendría quín. Sí, sí a tor reventar cual nueve año y nietos te coges ti mi nieto año, binieto, cierto, bisiete de cuando tú tienes no, no, no, ese Pinnas, Ese es el pueblo donde el último vecino que se va a dormir apaga la luz de la calle, verdad no no, ya eso se acabó yacha vamos ahora se queda la luz en sentida toda la noche. Cómo encendía todas las noches si no Chico, ya no hay que apagarlas, porque se fundió el único bombillo que quedaba, que estaba la parte arribe paradero que coge torre de la iglesia y toda esa vas bueno, está bien rudecindo. Qué más, pues nada doctor que yo les promitía tres patines y el negocio iba bien cincuenta pesos de regalo para que lo repartiera como un chequeo mío entre la familia que tiene en su pueblo. Y qué pasó, pues, qué tres patines se fue para su pueblo con el tío vivo cuadrado. Pasó el tiempo. Yo no recibía noticias suyas hasta que un día nana ni nada me dijo que le habían contado que el negocio era un fracaso y que yo había perdido un mil cien duros, porque era verdad. Pero de con un pariente mío que estuvo en el pueblo de tres patinis, qué pariente era ese primo sinforoso, ah sinforoso a deja que yo lo agarre para que vea lo que le va a pasar por Appio, ningún apa. Pipio es una hija más que decirme la verdad. Sí, pero es vino contando eso a la habana porque yo no lo le hemos tal gratis en el tío vivo cuadrarse, pero ya yo lo agarraré. La traición no se ocupara el coso usted piensa darle la traición tresfacina es más grande que yo. Enseño, es es más grande que yo. Si yo le doy frente a frente, estoy corriendo el riego de que me rompa toda la cabeza. Aunque así sea, tres partidos y usted no puede pegarle a ese hombre con alevosiyo es a pegar con alevosía. Ah no nada. Yo les pienso pegar con una estaca chica póngale veinte pesos de multa. Por eso estaca secretario de licencia para usarlas. Sí soy te pens vale, sí, te siga rudecindo. Qué más pasó, pues verá a mi hijo verás lo que me pasa. Eso de mío continúe cariño, porque, en vista de que Nana Nina me decía que el tío vivo era un fracaso y que mis cien pesos estaban perdidos, yo le escribí una carta a tres patines pidiéndole noticias del negocio y usted recibió esa carta. Tres partines. Sí, Chico de recibí la carta que vino con el señor Rápido. La trae de besar la bicicleta, que le firmen la libres de todo sí quiere que te la lea a ver si le habla qué es lo que dicen dice así oye eso dice e bodorro jalu a traca chaman male ocha cómo Cómico, qué está usted leyendo ahí. No sé, porque cuando yo recibí la canta no decía eso. Chizo a ver urrupa cabartachea. No, Chico espera, espera ah la carta, esta rebeche ah vamos pongala al derecho. Entonces ahora sí, vaya dice la carta fíjate, sí, si fuleca meregoya cómo espérate que ahorra cuando te al revés mira qué cosas vamos ahora. Sí, Cuando yo estaba la otra vez estaba el derecho. Lo que pasaba era que estaba leyendo la carta de riba para abajo. Rayos, Chico, usted sabe leer tres partimos recorrido le claro o letra de Montecristos como montecrito echa con las manos, manuscrito, manuscrito del connia que no ese cauter de montecristo, sí, pero la de impreta no, como es más clara, pues me cuesta más trabajo. Tú sabes asícalarla. No. La verdad es que debía. Debían inventar máquinas de leerte no digamos vería tres partenes cómo van a inventar máquinas de leer porque no es chico. No hay máquinas de escribir, que es más difícil chico. La verdad que sí madifícil de toda la persona tiene letras de las criaturas distintas, claros y la máquina termino. Pero que sabe o no sabe leer esa carta. Sí, porque es letra manuscrita que yo la leo. Oye de corrido y con mucha facilidad, no pues leer entonces ves me ha dado una facultad para eso. Bueno, diga qué dice la carta. La carta dice oye esto sí, a ver a ver, señor José Candelario, tres patines? A ese soy yo, yo, yo soy cacha usted, eh ya sé que es usted. A tú le diste la cara, no, señor no, la leí eheyt cómo tú sabes que soy yo, es decir, por qué va a ser José Candelario tres patines? No es el nombre suyo, sí, pero ah sí, verdad. De todas maneras, el mismo. Sí, pues la carta dice descosido, abrigo no, compadre por Dios, distinguido amigo. Así, distinguido amigo, sí, di TII amigos, dos puntos, un punto para el otro lado. Sí, así es sí, Tagarnina botijo. Nananina me dijo, Nanina me dio dice tú, no habrás cogido otro arreglón. No, no, hombre, no es el mismo. Sí, Nanina me dijo que tiene un chivo guardado o que el tío vivo cuadrado, Casi que el tío vivo cuadrado es un frikase frikas no un fracasé un libro en fracaso un brata es o fracasé? Es un fracasé? Tú le he de oído, no hombre, no es hombres. Lo vuelve loco o cuyo cautivo borrego mira, por cuyo motivo le ruego, con cuyo motivo le ruego que a la muerta de Corea que a vueltas de correo correo bendiga divertido mis cien pies. Me diga si he perdido mis cien pesos. Bueno, bueno, ruecino, pero quién está leyendo la catarata leyendo t do la tole usted, pero usted tiene que ver lo que yo puse ahí y no lo que le dé. La gana a usted no está bien. Nos vamos a discutir. Por eso Rosa suda tontamente, los saluda atentamente atentamente. Así no me había de que no había visto la hs calla. Pero si esa palabra no lleva h compañe que por eso te digo que no la vi peroque no la llevas. No bueno, no hubiera llevado la veo, Chico, con eso se va previsto. Yo, Chico, está bueno. Ya usted le mandó esa carta. No es así, rudesindo, eh, sí, doctor, como verá, usted no puede ser una carta más amable. Le explicaba que Nana Nina, me había dicho que el negocio era un fracaso y le preguntaba que qué pasaba con cien pesos que lea lo daba ya por perdido y entonces esto sé de qué te queda tu rolesinto y todavía lo pregunta. Léale al señor Juez el telegrama que levantó tres patines. Rudecinto, ah tres patines. Contestó por telegramas. Sí, doctor, yo ya lo que me contestó a ver Caldeiriña Vana, Esa es mi dirección telegráfica, saque si me doy cuenta, me doy cuenta. Le al de Iriña Vana le aquí me tiene giro su cien pesos volando recuerdole cuestión familia por si usted piensa hacerlo firmado, pati perdóneme, Pero ese telegrama no es así. Cómo que no, Señor No, señor léalo usted mismo doctor. Ve lo lea quien lo lea, Chito, qué pasa, hombre, lo voy a leer yo, bueno, pero si yo me he pasado la carreta, no sé. No, señor ahora lo voy a leer yo usted a ver dice a que cal de iriña a banda. Aquí me tiene usted tiro sus cien pesos volando dígale a la nenina que miente porque el negocio es redondo. Recuerdo de cuestión familia por si usted piensa hacerlo firmado, Tres patines. En efecto, el telegrama está claro a ver qué es usted al recibir los rudes sitio, pues como me decía que giraba a mil cien pesos en Ananina mentía y que el negocio estaba saliendo rodondo, yo lo creí y como me recordaba la promesa que le hice de regalarle cincuenta pesos para su familia, pues elegiré esa cantidad para que la repartiera entre sus parientes. Y qué pasó que ni me giró los cien pesos ni era verdad que el negocio fuera bueno. Doctor, de manera que metimos los cincuenta pesos del regalo. No es verdad role si no no, si no de gritar, pero que hay que afianzar. Está llegando a la piedra allá de la orilla. Yo no tengo la compa de que ustedes no sepan leerlo telegramas momento, tres patitas. Yo sé leer telegramas. Seguro usted sabe, lete, señor a ver, puede valer eso ahí aquí, dice aquí me tiene usted giro sus cien pesos volando? Te lo ves ahí, no dice eso que dice entonces dice aquí me tiene usted giro sus cien pesos volando? Cómo el que estaba giro, era usted, Dios, Chico, porque todos se burlaban de tí o mi vivo cuadrado, ese que me tenía giro y cha y los cien pesos de recino que ya estaban en el pico labra. Sí, bueno, pero es que luego dice aquí, dígale Ana Nanina, que miente, porque el negocio es redondo. Sí, aquí no decía usted que Nananina mentía, que mentía, no Chico, que mentara, cómo que mentaras Sí, porque yo sabía que en Nanina me iba a echar con el rayo cuando se entera de que mi tío vivo cuadrado. Era un fracaso. Por eso puse ahí, dígale a la Nanina que miente, o sea si que miente lo que quiera, porque el negocio es redondo, o sea así, porque el tío vivo, que es buen negocio, es el redondo y no es cuadrado. Bueno, Bueno, bueno, Y lo del regalo para la familia, porque aquí dice recuerdole cuestión familia, porque usted piensa hacerlo no no bueno, bueno, eso fue que yo pensé no cuando yo le diga a Rulecindo que sus siempre eso volaron. Me va a recordar la familia de manera que más vale que yo. Oye lo haga primero por si acaso no y eso es lo que dice ahí Chico, recuerdo la cuestión familia, por si usted piensa hacerlo, defensa propia, no es eso. Defensa propia, no no madrugarlo. Eso es madrugarlo. Entonces la culpa de todo la tuvo rudecinto por no haber entendido el telegrama. No sí, exactamente. Yo siempre hago los telegramas y yo de que no se entiendan. Muy claro para que pueda haber defensas. Te da cuenta. Es la especialidad mía. Eso es lo telegramas. Si lo veo una vez hubo que darle a una señora que estaba en el letranjero la noticia de que su marido había fallecido. A mamita me dijo. Ponmele ahí un telegrama preparándola para que no reciba la impresión de la mala noticia de pronto qué hizo a usted. Le puse un telegrama que decía así. Oye a ver esposo suyo con ligero catarro punto donde dice catarro lea gripe punto donde dice gripe pelea pulmonía, punto donde dije pulmonía lea arrollada por una guagua punto guagua sin novedad. A punto no pierda las esperanza y reciba mi más sentido. Pésame punto. Ay bendito Dios, en nombre mío Dotor y de esa viuda pido justicia. Escriba ahí, Secretario, venga la sentencia usted por tener de socio un tipo tan bandolero. Se queda sin el dinero que puso en ese negocio y usted, por esa cuestión del tío vivo cuadrado va a salir de aquí premiado con tres meses de prisión. Escucha el siguiente programa de la Tremenda Corte con Leopoldo Fernández Mimical y Aníbal de bar por esta emisora hasta entonces. Manolo Iglesias, que les habla, les dice muy buena suerte. Amigos Audio Centro