Sept. 10, 2023

Escaparaticidio

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Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas estaciones de Grupo Radio Centro.

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Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas estaciones de Grupo Radio Centro.

La Tremenda Orden la Tremenda Corte con leopordo Fernández, Aníbal de mar Mi mi Cal y Miguel Ángel Herrera escribe Castor Bispo, Producción y dirección. Miguel ya O audiencia pública. El tremendo juez de la Tremenda Corte va a resolver un tremendo caso. Buenas noches, el Secretario. Buenas noches, señor Juez. Cómo sigue de salud regular cuando no es el hígado, ese reuma. Cuando no se el reuma, es el estómago. Pero el caso es que siempre tengo algo gramba, señor Juez, pues para tener tan poca salud, la verdad mejores no tener ninguna verdad que sí ché póngase diez pesos de multa por si acaso es usted que me tiene ese lado. Pero dígame, señor Juego, no oigo nada y vamos a ver si trabajamos qué caso tenemos hoy una señora que acusa a dos agencieron de qué los acusa de haberle robado un juego de cuarto con escaparate y todo con escaparate y todo, pues ya me halo complicados en ese scaparati city enseguida, señor Juez, luz María Naranina, aquí, como todos los días, Rubcindo Caldeiro y Escoviña, hunt O sé Candelario, tres pacinasrera. Bueno, vamos a ver qué juego de cuarto fue el que se robaron. El mío, señor fue Rudecindo y Tepatina y me robaron el juego de cuarto. Protesto, señor Juez, yo no me robé nada ni yo tampoco que no Y hace dos días que me tienen ustedes durmiendo sobre la tabla de planchar lo que hay que soportar en este mundo caballero, bueno, no oiga eso de lo que hay es el soportar en este mundo. Lo dice usted por habla de plancha. No, señor, lo digo por ustedes que me robaron el que me lo están negando en mi misma cara oigame ni ni ni hágame el favor. Yo le doy mis palabras de que la la no no usted ni me hable, porque usted soncio de Trespatini y tanta culpa tiene el que mata a la vaca como el que le amarra la pata ah pero Rudecinto es socio de tres patines. Sí, señor, de manera que ya se ha vuelto tan sin vergüenza como en aunque suelo de esperarse. Pero sí, claro está que lo es de esperar, que o que era de esperar, porque ya lo dice el refrán dime con quien anda y te diré quién eres, señora oiganme usted toda la vida andado conmigo. Bueno, no discutan y vamos a decir eso es una aclaración pertinente. Bueno, un momento, qué juego de cuarto. Era ese en ana Nena, un juego de cuarto precioso. Señor Fue, yo lo tenía en mi poder figru Si usted cre escapar a pera todo de Caoba, todo, sí, señor todo. Entonces el comejen que tenía era de Caoba. También no, no ningún come Quién sabe que mi escaparate era nuevecito. El que tiene come geña es usted yo, señor fue póngale una multa de diez pesos a aquí a hágame el fue no me da la gana. Qué dijiste que no me da la gana. Entonces deja no le pongas nada a bueno, nada dígame en Nanina. Su escaparate no tenía comeje en verdad, pero que iba a tener, señor Juez, si era un escaparate magnífico con una luna preciosa, qué cosa le cabrazo. Si yo tenía una lona. Sí, señor entonces debe ser que en la noche estaba a nublar porque yo no se la vi por qué la tenía. Por la parte de adentro, usted abría la puerta del Escaparati y en la parte de adentro estaba la luna. No me diga usted tenía en la luna dentro de la camarada, Sí, señor y dónde tenía el sol en la gabeta de la mesa de noche, Póngale, una mesa de noche de multa Secretario en fin de Nanina, qué pasó con ese juego de cuarto. Pues nada, señor Juez, que hace unos días yo decidí mudarme para Casa Blanca y entonces llamé a tres patis y a ruden tinto para que me hicieran la mudada. Y eso ustedes tienen una agencia demudada. No sí, bueno, mejor dicho que la tengo. Soy yo porque blesindo no es más que en el sucio capitalista Cómo Cómo? Qué? Cosa? Lo que soy yo sucio capitalista chico es que pone el dinero no usted no lo dijo así, eso te estoy diciendo que yo no te lo dije así Y eso mismo digo yo también sí, pero yo lo dije primero que tú y tiene que ver es que que puse a tiro de manera que tú tienes que matar ahora cómo que yo tengo que matar. Claro, Chico, adiós ah no. Eso es lo que tiene el banco, el banco tres partidos, el Banco de cuando la así, adiós Chico, qué bo r es lo mío hecho, a ti te interesa esta conversación. Sí, bueno, pues síguela, tú, sor, porque a mí no me interesa. Sí, son de multa dígame en a Nanina. Cómo se le ocurrió llamar a tres patines para que le hiciera la mudada, porque tres patines repartió tarjetas por el todo el barrio diciendo que es su agencia. Era una cosa magnífica. Y usted entiende demudadas tres patines con padre. Ya lo creo que sí, Chico, la impecialidad mía son la mudada nocturnach a. Eso de las once menos cuarto de la noche es la hora buena para no molestar a los vecinos. Y a esa hora no se les molesta. No porque tú aprovecha el momento en que tú vas la familia has ido al cine y te da cuenta sí, entonces tú te llegas con el camión, te encuentras la casa Solita, que da gusto verla de modo que carga los muebles. Te lo lleva y cuando el matrimonio vuelve del cine en la señora de la casa abre la puerta y dice ay Dios mío. Pero si nos han mudado a vamos y entonces van para la otra casa. Para qué casa, a la casa nueva, qué casa nueva? Chico, cuál va a ser? Ellos no le dan una dirección nueva por el día para que usted les lleve allí. Los muebles por el día no. Si ellos no me ven a mí por el decho, cuando lo ven, entonces en la vida chico, después de eso ya no me vuelven a ver más nunca y los muebles tampoco lo vuelven a ver chicos. Seguro que ese sistema de mudar a la gente se lo enseñó su mamita. Verdad no. Qué va. No, Mamita, no se ocupa de muda. Chico. Mamita tiene ahora un negocio. Estupenwich está ganando todo todo lo que quieras. Sí, a qué se dedica a vender el mueble de ucsho tres patines. Eso no es una mudada. Eso es un robo no chico. Eso es una mudada nocturna en la que no se moleta los inquilinos para nada. Tú quieres que yo te lo demuestre. Cómo fácil, qué día tú vas al cine por la noche el domingo y dónde vive tú, bueno, yo vivo en la calle, cómo le voy a decir dónde yo vivo. Después de eso, otras pa tiene ustedes bobo, yo no Y tú yo sí, digo yo tampoco somos la única agencia desmudada que tiene cuadra propia. Así qué cosa ustedes tienen una escuadra. Sí, una cuadra de dos lanchitas, una flota y a dos lanchitas le llaman a ustedes una flota no. No. Lo que yo digo es que una flota es una de las dos lanchitas flotas ah y la otra no. La otra se hunde porque está poncha. Tú sabes como que está a punchado. Sí, tiene un agujero en el fondo y por ahí es que se le va el aire y entra en la huacho te maneja. Está ponchado tres partidos, no, lo que se ponchan solo automóviles. Usted nunca ha tenido automóviles, como no voy a tener en otro móviles. Y Chico, a qué cosa lo ha tenido otro móviles que lo atromóviles, no automóviles, Sí, es lo mismo. Usted ha tenido automóvil. Hombres lo ha tenido, no lo has tenido occidentalmente. Cómo occidentalmente, sí va a ser ida y después me han mangado poner en Occidente. Los tuvo. No te río no de casualidad. Chico lo he visto para que amen dejar la puerta abierta en la llave puesta Y ya es ese mío, ah es suyo, no sí es el Secretario. Tome nota de eso por si acaso bien, así que usted dice que se poncha la. Ustedes no sabes que los únicos que se pongan solo automóviles una lancha no se ponchan nunca como qué noche no. Señor cuando llegan lo va a disco tirar mitche y a quién se lo voy a discutir si no es usted. Cuando una lancha tiene un agujero, usted dice que hace agua, sí, pero la lanchita que yo te digo no hace agua ninguna como que no hace la que le entra por el fondo ya está hecha el agua. Ese soy o ray vamos a no discutir cómo va a estar hecha. Ya lo creo que está hecha. Pero cuando entra el agua por abajo te diste y su agua está siendo agua, Y entonces lo que hay que hacer es achicarla. Y ese fue el chiqueciendo que la desgració, porque la desgraciación un día que montamos y tenía agua por dentro, y él digo para sacar el agua a lo mejor era abrir un fondo, un hueco en el fondo con un bapiqui, porque Eres decía que eso era igual que la bañadera que le abrí poner que se le iba cómo se va a ir, Al contrario, entrar. Eso fue lo que pasó. Lo ves, lo ves, lo vas te da cuenta, no perece cuenta de que nada de eso movería. El señor ha ingerido demasiada demasiada tierra, mecina dotor y estaba un poco como tierra, mesinas ramecinas de eso para catarro, terramicina, terra o terramota o lo que sea. Bueno, sí, pero espére es una cosa. Ustedes nos llevan en la lancha, una latica una. Qué más lata para chicar el agua, para chicarla. Si el agua tú no la puedes chicarchi como cuando la va a char hombre, Si se pudiera chicar tú metidas tú, el agua la ahí en un jarro de lata chico no via no lo que pasa bueno, los riis vamos no discutir eso, de modo que por llevar un juego de cuarto desde la Avenida de Paula hasta Casa Blanca. Cobran ustedes por al menos, señor, porque los gatos son mucho chicos. Qué ah pero llevan gatos también no chicos. Los gatos, los gatos gatos, el dinero que cuenta. El chico, ustedes el ha mudado ese monumentos chicos, el monumentos monumento que es monumento cruzaron lo que hay que gatar en la bobería de usted quiere decir los gastos. Sí, a que en primer lugar, tener qué te ríe tu chicos, qué te ríes te momento molientes animal, polientes o de ganar. Háganme el favor. Dígame que en primer lugar, que en primer lugar tenemos el motor de la lancha. A tú no sabes lo que come ese motor. Qué motor, compadres, si esa lanchita no tiene motor, como como no tiene motor, no doctor es de remos. Yo no sé qué cuento es el que me sacan mi trespatin, el doctor que siempre me pone a remar a mí, no me diga siempre lo pongo a remar a usted. Sí, señor, como yo soy español, pues se pone a decirme que si la capitanía del puerto, que si la leyes marítimarco banar que si esto y que si lo otro. Pero el caso es que cada vez que hacemos una mudada por mar, el que tenga que remar su yo tiene que ser español chico le gritado. Con los recurridos de esto no se permiten más que en los españoles remar a los botes chicos. Por qué, señor alemano, le taño que no es verdad lo que yo oiganme. Lo que yo hago es repartir el trabajo entre los dos, entre Rudecinto y ustedes, no entre los dos brazos de ruescindo al derecho, les pongo un remo y el iquierdo le engancho el otro. Y entonces por qué dice usted que el motor de chalanchista come muy, porque es verdad chico. Tú no sabes lo que come ese motor es el motor cru rawatchin dos filetes de ternera parte cocote que te dice que le gusta, porque le sabe a chicle con mantecao y una rueda de pargo con casco de Guayaba. Y después de esto, sabes lo que se comió de postres motor esa lanchila. No, porque los motores están muy caros. Tú sabes lo que yo voy a ver si consigo es que rudecindo me trabaje con petróleo, que es más económico como que trabaje con petrole. Sí, que coma petróleo en lugar de filete chi, pero cómo vas a comer o petróleo compadre. Eso no puede ser por qué chico a la máquina no se le puede arreglar el capurador porque trabaje con alcohol, pues a lo mejor a ti se te opera, se te hace un arreglito en el leton y trabaja con los brillantes. Chiquito tu dios protesto, señor Juez, yo no puedo trabajar con los brillantes. Ya ustedes. Eso es un asunto que a mí no me interesa. Bueno, tres patines, pues eso no puede ser. Yo lo siento lo decir, no oíte, pero yo no te puedo atender ahora. Chi, no, no, no, no, cómo usted no me puede atender a usted. Va a entienden mí, hombre, date tu lugar, Chico, y no te salga de tu esfera que yo no me puedo poner a discutir ahora con el motor de la lancha mía. Pero bueno, no dejen eso y vamos a seguir. El caso fue el que a tres partienes le pidió cuarenta pesos por la mudada. No es eso nada mí, sí, señor y la verdad que a mí me pareció muy caro. Eso oiga la a. La distancia es larga, señora, no tan larga. Tres partidos. Cómo que no, Chico, tú has habido alguna vez a pie de la Avenida de Paula Ata Casa Blanca, por tierra, no por mar. Cómo voy a ir a pie por mar tres patines. Bueno ven acá fuiste. No fui claro que no fui. Entonces no hable bover a, Chipo, por qué no voy a hablar bovera No he ido, porque es imposible que yo pueda hacer eso. Qué cosa ir a pie, a dónde a Casa Blanca, pero a qué a nada. Yo no tengo que ir a Casa Blanca para nada, pues no vaya chicos si nadie te obliga, ni tentáis que vaya m parando otros cientos ochenta días. Ahí, Secretario, continúe en Ananina. Qué más pasó, pues, como le iba diciendo, señor pues a mí me pareció mucho y le pregunté a tres patines si no me lo podía dejar en la mitad, y tres patines me dijo que sí, porque nosotros siempre tratamos de complacer a los clientes. Señora que la nanina quiere que se lo dejemos en la mitad, bueno, puede se lo dejamos. Por eso no hay problemas. O raye qué más, pues nada que fueron a buscar el juego de cuarto se lo llevaron y este es la fecha que yo no he vuelto a ver el juego de cuarto ni creo que lo vuelva a ver nadie tampoco. Bueno, no no reciendo tanto como nadie no mira cada rato. Hay busho que tienen que hablar todos de la bahía. Pero qué hicieron ustedes entonces con ese juego de cuartos lo tiramos al agua, doctor al agua, Y eso por qué? Porque tres patines me dijo qué migo, pero ustedes tan loco. Qué es lo que pasa, no nada de loco, señora que en eso fue lo que queda. Muté y yo mentira, señor Juez, yo no quedé en eso. Cómo que no. Usted no me dijo primero que si le podíamos llevar el juego de cuarto desde la Avenida de Paulo a esta Casa Blanca, sí, Y luego no me dijo que si se lo podíamos dejar en la mitad, si en la mitad del precio, en la mitad del precio adiós pues yo creí que usted me decía en la mitad del camino. Usted entendió en la mitad del camino, sí, porque ella me preguntó cuánto me cobran. Yo le dije hasta Casa Blanca, cuarenta pesos y yo le contesté cómo no, señora se lo dejaremos en la mitad, me entiende, y eso fue lo que hicimos dejárselo en la mitad cha, en la mitad de los cuarenta pesos, no en la mitad de la bahía. Oye es un espectáculo de lo más entretenido. Tú nunca has visto cómo naufrago en el caparaz. No no lo he visto nunca. Bueno, pues cuando se te presente de otra muda igual oyeme te voy a avisar para que tú la ves criba. El Secretario venga la sentencia primero para evitar que hagan más animalada. Les tengo que clausurar esa agencia demudada y les mando, desde luego que paguen a Nananina lo que les costó ese juego más cien pesos de propina. Escucha el siguiente programa de la Tremenda Corte y con Leopoldo Fernández, mi Mical y Aníbal de Mar por esta emisora. Hasta entonces, Manolo Iglesias, que les habla, les dice muy buena suerte. Amigos Audio Centra