Nov. 4, 2023

Chicaguicidio

Chicaguicidio

Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas estaciones de Grupo Radio Centro.

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Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas estaciones de Grupo Radio Centro.

La Tremenda Orden la Tremenda Corte con leoporto Fernández, Aníbal de mar Mi mi Cal y Miguel Ángel Herrera escribe Castor bis Pop, Producción y dirección. Miguel ya O audiencia pública. El tremendo Juez de la Tremenda Corte va a resolver un tremendo craso o las nocha secreta de Dios. Buenas noches, señor Juez, cómo se siente usted hoy campana. Yo me siento tan fuerte como el morro. De ver palabra que sí, me siento como si tuviera diez años menos, diez años menos que el morro. Pongo a hacer cuarenta kilos de multa por esa pregunta. Pero, señor Juel, yo solo estoy tratando de aclarar cómo se siente. No aclare nada y a ver qué caso tenemos hoy un asalto a mano armada a mano armada, Nada menos Sí, señor, un sujeto que asaltó un establecimiento de ropa revolver en mano para llevarse el dinero que viene acá. Entonces se trata de un asalto a estilo Chicago. Sí, estilo Chicago, pues ya me lo complicado en ese chicaricidio enseguida. Señor Juez, luz María Na Nanina a ti cómo todo vía león, cio, garrotín y rompe cocos, Servidon catalino, talanquera del potrero wu uy o sé candelario, tres pafiles. Bueno, Bueno, con que lo de hoy es un asalto revólver en mano. Eh, quién era el del revolvito Trepatines, señor hue que saltó el establecimiento o de nuncio para robarlo. No empiece a hablar al boberra, señora, que yo no ha falte ningún establecimiento como como qué fue lo que dijo usted? Que yo no falte ningún establecimiento, sino jr porque nada línea. Me acuso a mí de un asfalto a mano armada y lo que yo hice no fue ningún asfalto. Desde luego que no ah vamos, tú me das la razón a mi verdad. No, señor yo no le doy nada y me gustaría que me explicase usted qué cosa es un asfalto a mano armada. Chico, una falto es su tantipo gramatical, pistoleros derivados del verbo humanos arriba Y quién le ha dicho a usted que manos arriba es un verbo hombre. Nadie eso lo aprendí yo solo chin entonces. Usted no estudió nunca la gramática monoche y lo que más de tu diez fue en la parte precisamente que trata de lo verbo. Usted se refiere a la conjugación, a la cuánta a la conjugación. No, no, eso es lo de estudiar lo de enfermeros no los enfermero usted sabe lo que quiere decir con jugar como no voy a saber lo de archico en la misma palabra te lo está indicando alimentar a un enfermo. Ojo así cómo se llama entonces la parte de la gramática que trata de los verbos verbi. Gracias, bueno, señor Jueve. Pero qué es lo que pasa es que chico esto es una corte correccional o la escuela del maestro ciruela. Pero lo que me da la gana a mí que para eso soy el que mandan en este jugado. Ah bueno, entonces me voy a dormir y me avista cuando termine el curso escolar y pues no se puede ir a ninguna parte hasta que se acabe este juicio. Vamos a ver Leoncio, el establecimiento asaltado era suyo, sí, señor Meo, y un socio o sirio que yo tengo mejor, tiene usted un socio sirio yo sí, Señor, antes yo tenía un turco que me llevaba la contraria y todo y si no hubiera manera de convencerlo. Y pero ahora tengo un sirio que es muy buena persona Y la verdad que yo he ganado mucho con ese campeón por qué, Porque antes tenía un tuon com utecco y ahora tengo un sirio muy serio. Entonces está usted contento con su socio. Verdad, sí, sí. Lo único mallo es que aún no domina bien el castellano. Y para eso se nos quedó y me paseaba un montón de mecacías sin vender. Y eso cómo fue fue llegó pues eso fue que a principio del mes pasado nosotros recibimos una partida de vestidos de encaje para señora, una cola mulaca que hemos visto porque nosotros vendemos ropa para señor y para caballero, o sea te todo mezclado. Sí, Sí, Sí, pues yo tenía una tienda de ropa para señora y el Sirio, frente por frente a la mía, tenía otra de ropa para caballero, de manera que los matrimonios, para poder comprar, porque tenía que divorciarse la mujer tenía que ir a una y al marido o a otra. No es eso claro, Y entonces yo le dije a Sirio Mira. Lo mejor que nosotros hacemos es reunir la do tiende en una y así vendemos a matrimonio completo. De verdad que sí, que fue una buena idea. Sí, pero que con eso de que te todo mezclados, porque tú tienes que tener un cuidado tremendo. Si vas a comprar algo allí, no por qué, porque a lo mejor te va a comprar una guaya ver de hilo y cuando viene a darte cuenta lo que te está probando es un refajo de seda. No, señor eso no puede pasar porque el departamento de Guayavera está separado del refajo por un tabique de mampostería. Bueno y sir fajo le da la gana de ten carreta a b qué, señora hágame el favor. Creo cuando ha visto usted un refajo brincando un tabique compadre bueno, no discustan bobería y díganme, Leoncio, qué pasó con esos vestidos de encaje que recibieron ustedes, pues que eran unos vestidos de noche precioso de un encaje finísimo con una cola muy elegante, pero no pudimos vender ni uno porque si yo se equivocó en un letreros como en un letrero sí, yo le dije que pusiérabamos uno de esos vestidos en la viriera con un letrerito que dijera lo mejor en encaje con colas lo mejor en que encaje con colas. Sí, pero o sea usted de lo que puso, así que puso al mojarlo encoge con Kilin, No sí, señor, sí figuras, Ustedes las mujeres veían él y seguían de lengo sin preguntaban ni emprecio si quieres. Bueno, pero eso les pasó a ustedes por no encargarme a mí de pintar ese letrare y usted es pintor tres para ti Oh No exagerado en eso. Sí, no mira. Ayer acabé de hacer un trabajo yo que me encargó ver dueño de una tienda mucho más importante que la de León. Qué trabajo era ese bueno pintar la facha del intablecimiento, pintar un letrero con enorme de la tienda y para que nadie se fuera a manchar mientras la pintura se secase bien, Sí, colocar en la puerta un cartelito que dijera ojo pinta cuánto le pagaron. Por eso bueno ese problema que ahora el dueño de la tienda no quiere pagarme nada porque dice que la pintura de la fachada me quedó manca, que el letrero me quedó cojo y que cartelito me quedó tuerto chi Pero y eso es verdad bueno, sí, porque me dijo que a la fachada le diera tres manos de pintura y yo no le di más que don de manera que la fachada me quedó mal que por qué, porque le falta una mano. El letrero con el nombre de la tienda me dijo que lo hiciera de treinta pies de largo y yo lo hice de veintinueve, nada más, de manera que me quedó cojo, pero por qué, porque le falta un pie siño ajá y ene catelito, me dijo que pusiera ojo pinta, porque es lo que se pone siempre. Lo correlativo. No sí, pero yo puse pinta nada más de manera que mete por qué, porque le falta un ojo. Pero tú eres bow porque te pasó no el bombo. Lo es usted que no hizo bien ninguna de las tres cosas que le encargaron. Y ese hombre hace muy bien en no querer pagarle nada porque chi porque se equivocó usted las tres cosas y que Chico tres errores en un juego de perlota lo tiene. Cualquier peloteca dice usted tres partiste, Cualquier pelotero tiene tres errores en un solo juego. Sí, Chico sea una jugada parecida al triple play que se llama triple error. No conozco esa jugadora hombre, porque ahora no se da tanto. Pero tú sabes cuándo se daba mucho a esa jugada cuando cuando yo jugaba la pelota. Bueno, eso sí, se lo creo. Bueno. Vamos a seguir al juicio. En fin, cómo fue el asalto ese nana Nina, Pues nada, señor Juez, que ayer por la tarde, cuando la tienda estaba llena de gente tres patines, entró en ella con un rebote en la mano y cuando todo el mundo se lleva a la fuga, pues se apoderó de los cuatrocientos veinticinco pesos con cuarenta y nueve centavos que había en la acá. Bueno, bueno, pero que coste que ahí no hubo delito, ninguno, porque eso no fue ahorrado y no fue un ramo. Usted que estaba allí, don catalino, me diría la verdad, fue una fue una santa y bien que sí, compe yo estaba allí y lo vi cuando entró en la tienda con una clase de regolver que parecía una mate mango. Entonces usted estaba en esa tienda, sí, señor, porque yo tuve que venir a La Habana en un asunto de la finca y entonces mi mujer me dijo que me llegara a la tienda de dos Leoncio y que le comprara una cincha del número cuarenta y cuatro, como una cincha sí, señor Juez, una cincha de esas de apretarse la barriga para aparecer más flaca a eso es una faja no compija, es loco. Yo uso para que no se me caigan los pantalones. No no catalino. Entiéndame usted faja es más bien lo que usa su mujer lo suyo, aunque también se llama faja. Es un cinturón como cómo qué cosa es lo mismo. Es un cinturón no compa y usted está equivocado. Lo mío es una cintura, una cintura sí, señor cinturón es lo que tiene mi mujer que usa una cincha del número cuarenta y cinco. Rayos, ray vámosnos tan equivocado centuria los tiempos romanos. Es centurión? Nadie está hablando aquí de centurión, Señor. El caso es que estaba usted comprando ese encargo de su señora. No es eso, sí, señor, porque ahora le he dado por decir que está muy gorda y por sincharse la barrica, esta casa que ha sido su aspiración. Y eso que yo le digo, mujer, no te Preocupes por eso que lo que abunda no daña y más vale que sobre que lo que falta. Muy bien, pero limítese al caso. Es verdad que tres partidos entró en esta tienda a revolver en mano. Señor. Yo no le partí para arriba porque me había dejado marcheta en la finca, pero cuando vuelvo a la Habana otra vez traigo el machete y la escopeta. No eh, competa, no que se te va a dar un tiro y me puede desgraciar. Cállese la boca. Tres partes que quiere traer la copeta. Bueno, Cállese en la boca, Dígame, Nana Nina, usted también estaba en esa tienda. Sí, señor, yo estaba comprando buenos pantalones, porque en mi casa mi sobrina, Ángela Toribia y yo hacemos las compras a mi día como a media. Sí, ella es la que lleva a casa luz a la salla, los refajos, pero yo soy la que llevo los pantalones igualitos. Es cuando tenga que hacer conmigo. Oye no ha cambiado en nada, y esa es la boca tres patines. No interrumpa a los testigos de modo Donna Na Nina que usted estaba comprando unos pantalones. No es eso, sí, señor, por cierto que el sirio ese Israel me estaba atendiendo, sabe y le voy a pertir una cosa a usted. León SiO quita el sirio del departamento ese porque no sabe despachar qué porque yo soy de talla mediana y todos los pantalones que el Sirio me enseñaba eran para batallas altísimas. Yo uso pantalones que fíjase me dan a mí por los tobillos, por lo menos. Bueno, señora, pero cuántos años tiene ustedes por qué me lo preguntas, porque me parece que ya usted tiene edad suficiente para ponerse los pantalones al árbol. Bueno, ese para los muchachos compadres. Las damas no, Las damas no. No tenemos nada que ver con eso. No, no, señor y el Sirio ese no sabe despachar, porque luego yo le pregunté si tenía puntillas y me dijo que no que para comprar puntilla que tenía que ir a la ferretería. Bueno, eso es que Sirio nunca ha vendido puntillas. O no vende más que entre dos, eh y es solo vende entre dos, Sí, entre dos, y doy maya delante de que cuando yo o sea cómo se llama de la próxima vez, vaya después de las dos y medias yo la tenderé impresional mensa. Ah bueno, pues sí, señor Juecos, y yo le estaba diciendo, yo estaba allí también y vi perfectamente. Cuando tres patinas saltó la tienda, revolveré en manos. Vacha, hombre, vaya. Lo único que le faltaba ya a tres patines qué cosa y a saltar tiendas, revólver en mano para robarla. Pero si yo no iba a robar nada, chico, yo iba de compro nada más y me compra. Usted iba a haber compra con un revólver. Sí, porque lo que pasó fue que la tía mía, Jacobita tú tú conoces a mi tía Ja covid No yo tampoco h cómo digo que yo tampoco te la he presentado nunca de manera que nos me extraña que no la conozcas vamos y qué pasó. Bueno que la tía mía, Jacobita, me llamó y me dijo sobrinito. Veme a comprar un par de guantes que mañana tengo que ir de visita a casa de una familia y amiga mía y eso su tía Jacobita usa aguantes. Sí, ella cuando va a leer visita una casa rica siempre lo usa para lucir elegante, no chico, para no dejar huellas digitalles. No eso se catrado de modo eh que anotar lo. Qué que anote eso Hay secretario, de modo que su tía le encargó que le compraron unos guantes. No es eso, sí, uno guantes. Bueno a ser posible. Cubano que tú sabes que son los mejores, los mejores. No sabía yo eso, ah sí, hecho, pero tú sabes de dónde se inventaron los guantes, Dónde en one Tana Machico por eso le pusieron. Así pues, para que vea yo soy de Guantánamo y no lo sabías mira ese, pero en fin, cómo explica usted el asalto a esa tía. Pero si es que no hubo falto ninguno chicos, yo entré allí a ver si había guantes nada más perro en cuanto entre ellos, todo el mundo salió corriendo. Lo digo Guajiro, que se metió abajo lo de entrepaña y me dejaron solo de la tienda. Mitaque usted en tCO currebamp en la mano como claro que sí, Copil, si yo hubiera tenido mi machete, no hubiera corrido. Pero yo estaba indefente exactamente que se va a enfrentar con un bandido que entra en una tienda de robo. Pero si yo no iba nada, malo y yo no hice más que a tenerme a lo que dice un letrero que hay ahí en esa tienda. El letrero es ese compadre en mi tienda, no hay más que un letrero diciéndole a lo machente que si se ponen a revolver, por lo menos compren algo. Cómo que compren algo. Sí, porque usted sabe cómo son los clientes, no sobre todo la señora tienen la costumbre de verlo todo y luego a lo mejor se van sin llevarse nada. Y entonces yo, para ver si se acababa con eso, pues puso un letrero que dice se permite revolver siempre y cuando se lleven algo. Pero como como Chico oye, se permite que Chico revolver, qué cosa Chico, el letrero se permite resolver, no, no revolver y se revolver. Claro, háganme el favor. Chico oye, yo creí que decía se permite revolver. Cómo que se permite rebolver, Sí, Chico, yo leí, se permite revolver siempre y cuando se lleven algo. Chico invita de eso pues yo le por el revólver. Todo el mundo salió corriendo y como ahí decía que había que llevarse algo. Me llevé el dinero que abría de la caja y usted no sabe qué revolver tiene acento, trespati acento, no Chico el mío, no tiene cen cómo que no no el mío. Lo que tiene son cinco balas. Escriba y Secretario venga la sentencia. Ese cuento está muy raro, muy difícil de tragar y yo no me lo disparo ni se lo puedo aceptar. El asalto se ha aprobado y como hubo un tiendicidio, hoy le pongo al acusado quince días de presidio, escucha el siguiente programa de la Tremenda Corte y con Leopoldo Fernández, mi mical y Aníbal de bar por esta emisora hasta entonces, Manolo Iglesias, que les habla, les dice muy buena suerte. Amigos, Audio centra