Candelaricidio

Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La
Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas
estaciones de Grupo Radio Centro.
Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas
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La tremenda borde, la tremenda Corte o audiencia pública. El tremendo juez de la tremenda Corte va a resolver un tremendo casco con la noche. Secretario, buenas noches, señor Juez, cómo se siente usted hoy irregular nada más. Oye amanecà con la garganta un poco apretada de veras. Si usted cree que sea farenjitis a ver diga uuuuu. No. No asÃ, no llénense los pulmones de aire y grÃtelo todo lo duro que puedas. Uuuuh. Oh rey ya ya qué parejitio no yo que sé cómo que no sabe. Claro que no acaso yo soy médico. No sé para qué me dijo que gritara u a ver Si me asusta un cobrador que mete esperando y la puerta, pongo hacer diez pesos de multa por usar a su jefe para espar a los cobradores oiga no sea abusador doctor, un favor será hace cualquiera, porque eso una multa se le pone a cualquiera también y a ver qué caso tenemos para hoy, pues, por un lado, tenemos una estafa a un chofer que es un delito y, por otro lado, tenemos una falta, una falta ti hay una falta de pago Y por qué me ponen los dos casos juntos, porque el acusado es el mismo. José Candelario, verdad, sÃ, señor José Candela, pues ya me lo complicado en ese candelaricidio enseguida, señor Juez, Luz MarÃa Na Nanina, ah sÃ, esta matados los dÃas y ellos carreras se virón so Sé Candelario, tres fascinas y qué tres partidos otra vez viendo usted acusado, verdad y otra vez lo que falte de otografÃas, Chelsea, si yo nunca he venido acusado, qué cosa usted nunca ha venido acusado? A esta cosa. No, Señor, nunca he venido a puchado, He venido carlo un miedo que no es lo mismo. Ãnme cuenta entonces usted nunca ha cometido un delito jamás en la vida. El delito es una cosa que va contra la ley, de manera que para mà como si no existiera Como si no existiera el delito, no, como si no existiera la ley, como digo no, pero eh sÃ, no, no, como si no exi tiene el delito. A mà el delito es una cosa oye que me repurna oiga compadre. La verdad que yo he visto muchas caras de cemento en mi vida, pero como la suya ninguna amigo. Lo que me dice eso a mÃ, señor que está usted diciendo que el delito le reponna y todavÃa ayer lo rebotó una gallina a los vecinos de al lado. No es verdad, señora Perdóneme, esa gallina era otra calumnia En medista, era otra calumnia sÃ, señor. Lo que pasaba el señor fue que luego vecino de al lado se le intravió una gallina, se le intravios se le perdió, como no diga, se le perdió porque intravió. Está mal dicho, sÃ, sÃ, señor Bueno, y como uno tiene esa fama oÃste que tiene uno la cosa la vida, verdad, ese es el enemigo gratuito a lo primero que hicieron fue echarme la culpa a mi chi pero era una calumnia, verdad, hombre, claro que sà que era una calumnia por una curiosidad nanina. Qué hora notaron esos vecinos las faltas de la gallina. Bueno, un poco antes del mediodÃa, señor fue qué almorzó usted ayer al mediodÃa. Tres patines. Sopa de calumnia. C so para qué viste. Eso pare que dije usted. Dijo sopa de calumnia mira. Eso te demostraré que a mà me levantan ya. La calumnia está en la sopa. Secretario, póngale ciento ochenta dÃas a tres patines para ir empezando oye por una gallina. Te va a enferma. La gallina no me importa, caballero, y para ir empezando nada más. SÃ, señor está bien, no, entonces me voy, me voy porque no me gustó él encomensivo. Qué se va. No, no, no, no, tú me cuentas cómo acabas esta mañana, cuidadito, cómo se mueva de ahà vamos a ver. Según me dice el Secretario, los acusadores son dos. No es eso, sÃ, señor lo acusador de somos dos. Yo y ese, señor esa, señora y yo qué cosa tú también me acosas, no, señor lo dijiste ahora mismo. No déjame acabar que hablar. Estoy explicando ayer yo porque usted se llama ayer yo verdad, sÃ, señor y yo carrera hecho fue de Aquile con chapa particular para ser mira a usted y a todo el que me quiele en la calle. Bueno, pues le estoy explicando a yelo que no se dice yo y esa señora, sino esa señora y yo te me entiendes tres partines. Si usted no ha habido ese refrán que dice cuando usted dice, decÃa el burro adelante para que no se falte. SÃ, verdad, a bueno, si tú te lo locas el burro de atrás. Dos señores, esa es la persona que dice eso. Yo no lo he dicho. Ah bueno, porque no es correcto que al hablar uno se ponga adelante. Bueno, señor ue yo me puse adelante porque yo soy el acusador número uno. Oye eso, Oye eso, pero usted va a const y dicen oye que me acuse a mà un cuadru pero, como y ellos, un cuadro juega que de compadre. Qué le ha dicho usted que son cuadrupe usted mismo lo acaba de de ahÃferar ahÃ, caballo, no es un cuadro pedo, sà y que dijiste tú que eres el acusado del número uno y el número uno nueve caballos. SÃ, mira a ver, Chico, mira a ver no. Yo no tengo nada que mirar Chi, y no le suena un aletazo aquà mismo, porque usted más chiquito que yo. Eh, hay un momento, un momento que yo seré chiquito, pero mefa bueno, ya no no ningún japo que yo me false en la boca y cayo en la boca y me fago Chi buen o compadre, pues pájese ya que ok me voy a famigo mismo. Usted lo deja que separa conmigo, seño huey como no con muchÃsimo gusto, Secretario, Eh, sÃrvale de referir yo usted no no ni na eche sea un lado y deje sitio ah porque la coche es a fin. SÃ, señor ah, SÃ, señor pues ahora no me da la gana de pajame que te parece, pero acabo se va faja comparas ustedes hay va a ver ahà va hay vosolos mismos i bocas ai no no es lo mismo entre unas jiva y un hibo. Hay mucha diferencia. Bueno, tres patines. Cállese ya no me le estoy enseñando historia naturales de la n No tiene usted que enseñarle nada de la vida de local gres cállense la voz, no sé, pero yo lo hago nada mas que para que ella seais i tres patiño. Cuántas veces tengo que decirle que se cae y la que tú quieres. Chico, tú me puedes decir a mà que me calle todas las veces que te dé la guerra es ca queso entonces, Orain, lo diche tú que eres Huetchico y hay que vayas. No no eres de cosas chisco o como las damas van delante explÃqueme la nanina de qué acuso a usted a tres patines verá usted, señor Juez, Resulta ser que la cuestión de dos semanas. Yo salà muy tempranito de mi casa para ir a ver a una prima mÃa que está muy mala, muy mala. Qué enfermedad la que tiene ninguna. Yo digo que está muy mala, porque es un grillo, muy feo vamos. Usted quiere decir que está para el tigre. No es eso al tegre. Bueno. Le voy a decir una vez mi prima se encontró como un tigre y salió huyendo. No me extraña, porque cualquiera en su caso hubiera hecho lo mismo en el caso de quién de su prima. No. No, no, no, sÃ, la que salió huyendo no fue mi prima. No, quién fue entonces el tigre. No me diga tan fea es la pobre fea. Usted sabe quién. Se parece mucho mucho a quién a usted, qué cosa su prima se parece a mà no, señor Juez, cómo se va a parecer a usted mi prima y entonces quién se parece a mà el tigre oÃgame, Señora, usted ha venido aquà a declarar o a jugar a los fuegos de lo bonito. Yo vine a declarar, pero yo no tengo la culpa de que la conversación haya venido. Fide hablar de esta cosa y uno abre para nada, pues limitase a su declaración, porque esto es una corte imitado allá. No no un salón de belleza o yo momento, Chico, no le grite asÃ. Ten en cuenta que se trata de una dama. Les grito a ella, le grito a ustedes y les suena un campanillazo por la cabeza. Si me contesta se va enterando. Está bien, Chico, grÃtale entonces más nunca me vuelvo a meter conversaciones de mujer y va usted muy c todos los que vi usted no dije nada. Hecho cien pesos de multa por no decir nada. Caballero, continúe usted a Nanina qué le pasó con esa prima suya. Con ella nada va, señor fue. Pero cuando yo iba a ver a mi prima me encontré con tres patines que me pidió un peso prestado y usted seguramente que se sal dios. Ay sÃ, señor, yo se lo dije y ahora no me lo quiere pagar porque es un estafador. Oiganme, señora, suspéndalo de tafador, porque es una calumnia infames No arroje sobre mi frente ese baldón de ignominia. Cómo fue ese, qué fue lo que dije yo che usted dijo ese baldón de ignominia. No me diga Chico sà y lo dije yo solo i sin que nadie me ayudara. SÃ, señor Caballero, como traigo la cultura hoy oye me he desarrollar. Eh, yo creo que por eso nada más allá. Tú deberÃas disolverme. Es un sà volverlos disolver. Usted cree que yo lo disuelva. No es Chico volverlo es fumarlo usted quiere, no, no, no, que me deje libre de absolver. Lo vas a hacer no, no, señor y qué hago yo con los dos señores que lo acusan. Ustedes cambién no tenga. Por eso pena. Chico condena lo si quieres donde compadre, cómo me vas a contener a mà sigo vendo acusándome de eso no tiene que vertico. Era bueno güey, si te quiere condenarte, condenas chicos, cállese la boca. Es la mos localto que áyase en la boca de treinta por la tray que hacer en la boca. Te estoy defendiendo y todo me me pierda para que sepa que quieres tu aquÃ. Tú tienes por qué defenderme, señor oigame, yo no sé qué voy a hacer con ustedes tres papido y ya lo suyo. No, no, yo habÃa hecho atrás, pero meterte de arrancada seis mes y después tengo una de cien cocos. Bueno, sÃ, no ven ni verlo contigo más, no que la veo dos. No yo se lo he dicho. Usted usted va a pasar las Navidades, estas allá arriba como no lo voy a pasar, si es que usted quiere pasarla. No sÃ, si ya tengo a este miércoles de Ceniza, se ha metido a ella. Pero quién es el proboca, quién es el que provoca eso usted no es y ellos chicos loco yo yo y las otras y las otras son buenas personas donde quiera que sepan. SÃ, señora se Seña, muy decente que estemos los dos. SÃ, SÃ, sabemos los dos somos qué usted tenÃa dos, señoras service, el somo amo service. Si no habla, cómo me da la gana si hablo yochi póngale dos pesos de multa a tres patines. Hasta qué. Ahà ese que pague todos los gastos. Pido que bastante que yo he pagado los gastos. De ahÃ. Está bien. Está bien, Está bien, Pero es que es el olin. No hay que pagarlo. Señores ok el amo vivir en este paÃs. Bueno, Nana, Nina, La cuestión es que tres patite le pidió un peso prestado. Afecte un peso prestado y usted se lo dio y ahora él no se lo paga. Verdad. Claro que me lo va a pagar. Si es un madrugas, cómo lo va a pagar a usted. Oyó la fraseologÃa de los hermano. No voy a oÃrlo. Qué dice usted a eso otra fatiga. Yo no niego, Chico, que yo sea un poquito maruga, pero yo hago eso para que me ayude Dios. Chico, cómo es para que lo ayude Dios? Ella lo dice la azafranta lo dice San Francis, eh aza frank eso que le treme re re re fran refrán. Es lo que se le echa la cara compa, no los que se le echa la carne con papas, el azafrank Ah, sÃ, sÃ, señor no lo dice. Eso nos dice que marruga. Dios lo ayuda. Oh, no, sÃ, que es maruga, no tres patines al que madruga, aunque se levanta temprano. Ah, la cosa ea es que se levanta temprano. Claro que sÃ. Por eso seguramente no lo ayuda Dios a usted. Pero si yo me levanto todos los dÃas a las siete viejos, a las siete de la mañana o a las siete de la tarde, en la mañana, chi seguro, palabra que sÃ, chiqui te embustero, Chico. El otro dÃa yo estuve en su casa a las once y todavÃa están ustedes un miendo y roncados n es. Ahora, por lo regular, suelo está durmiendo todavÃa chico en que quedamos. Usted nos acaba de decir que se levanta las sillas a las siete sà chicos. Me levanto a las siete. Voy a la cocina. Tomo el desayuno de pago leche. Vate aquà los dos platos. No yo sob que siempre lo puedo proballa y luego guar Pérez Pérez, ExplÃqueme cuál es el desayuno suyo. Cómo es café con leche, con con mantequilla, pero qué tamaño es pan con mantequilla, hombre, es un tamaño regular par de padres. Pautas pan de flauta de ese que usa de santiago para la emparedado de macho. SÃ, son las ideas de largo sola media flauta de ese media e media falla. Eso es como hay como dos no, pero ya la voy es guasan no poco a poco la volla guachando poco a poco. Les puedes tomar un buche de café co leche después, como para el plato rolloso, lo campo tambores y dos puntos más, mantequilla. Plápamos Johnson con mantequillas. Eso un plátanos que tiene como como diez pulgadas a largos. Lo pela legunta la mantequilla por la parte de fuera. Te lo puedes traventero, ya no entero, te lo tragas ajá y después te limpia la boca con la cácara y fue y después qué haces. Eh, después se vuelve a acostar. Me vuelvo agotar hasta la ta las son las ocha. SÃ, ajá, pues ace peso de multa para que no madrugue tanto. Llego una palabra a na Nanina. Lo que usted quiere es que Trespatines le pague su peso. Es, señor, porque a mà lo que más me duele es que me está tomando el pelo siempre no sé más que engañarme qué cosa Yo le he engañado a ustedes en algo. SÃ, Señor, cuando yo le presté ese peso, usted me dijo que me lo pagarÃa cuándo cobrase y era verdad. No era verdad, porque el sábado pasado cobre usted y no me pagó. Y qué me cuenta con eso? Como que qué le cuento con eso? Usted no dijo que me pagarÃa cuando cobraste. SÃ, pero cuando cobrase no, cuando no cobrase yo y cuando y cuándo, entonces que cuando cobrase usted, pero como cuánto cobraste, yo claro que sÃ. Para que usted cobre ese peso, no hace falta que yo se lo pague. Desde luego que sÃ, bueno, pues eso fue lo que yo le dije. Le pagaré cuando cobre, pero cuando cobre usted no, cuán no cobre yo, entonces usted no engañó a na Nanina tes cumbre ahà tú jugada, ahà no pero tú sabes de alguna vez que yo haya ha engañado a alguien eso se lo diré luego, Juan, luego no tiene lo da todo. Luego dÃgamelleño a usted qué le pasó. Bueno, pues lo que me pasó a mis hijos fue que trespatines y lo video ese pecho en la lÃnea para alquilar una máquina y qué tiene que ver. Eso tiene que ver mucho, porque se llama quién era la mÃa y trepa tiene metafono. Nos vamos tres patines. Lo alquiló a usted. SÃ, señor sÃ, me fue a buscar a la piquera. Dónde entiende usted la piqueras ahà en el barrio salió muestro. SÃ, yo siempre como la máquina en esa periquera. Tú sabes pique pirci porque ese barrio es el mÃo, no cuál el de San Leopor de Veras. Yo creo que su barrio serÃa el del PrÃncipe. Bueno, también mitad uno y mitad a otro. Tú sabes porque cuando yo no estoy en el de San Leopoldo, estoy en el del PrÃncipe. No no le haga caso, señor Juez, porque su barrio no es m es de PrÃncipe ni de salió por ti cual le entonces cayó hueso. Y va bien verdad que si usted sigue viviendo en las alturas de las seis, sÃ, señor tenga cuidado que los pichones de cargueter se caen ahà arriba fa. No claro dejen eso ya. En fin, yo qué les pasó con tres patines, bueno, porque me aquà lo para que yo lo llevara a la manzana y boomy y al llegar ahÃ, pues, se me escapó sin pagar. No me digas, se le escapó sin pagar. Si señor me dijo que lo esperara en la puerta, que ya es pan que sent ahà que pagarÃa con lo bajase ajá y se me fue por la puerta que ya por moncerrate, dejándome allà plantado a mà dos horas y media, lo tuve esperando. Yo oiga eso vergüenza. DebÃa de darle usted asà estafar un chofer que se gana la vida con el sudor de su homa. Usted se equivoca, señora, porque yo no lee esta fe nada y yo vamos que no. No, Señora, lo que pasó fue que yo tuve que ir a la manzana de Goma. De sÃ, eh, come, tú me viste proyectado, no, señor, pero es asà a ver a un amigo mÃo que tiene allà una oficina de la parcelando la parte, venga acá malecón en la cerra de los nones, en serra de non. Quién es ese amigo suyo, un tal macari. Tú lo conoces, bueno, no estoy seguro. En la manzana de Gomez yo conozco un vacario que es alto y grueso sà alto y grueso un poco calvo, sÃ, poquito calvo que uso espejuelos negros, sÃ, te duelo, negros que anda siempre vestidos de blanco. SÃ, tú conoces a ese macari sÃ, pues yo no che cómo comp no, no, yo no conozco a ningún bacario que tenga esa señora que uno dice que sà que exacto grueso calvo y después ue a los negros. Bueno, el que tú conoces sà chicos, pero el que yo conozco no es rayo. Ray Pero por qué no les pagó ayer yo su carrera, porque quedamos en que eso se lo pagarÃa más adelante cuando quedamon eso nosotros para á no llegamos y yo no te pongas sitio. Yo no te pregunté de que cuánto te debÃa. SÃ, señor y yo le dije que cuarenta sentados, pues siento que ustedes me discutió que eran treinta. Na más, porque yo creà que eran treinta, que eso eran antes hace muchos años, que los choferres subimos en la carrera de manera que usted tenÃa que pagamos dos presentas. Mi rayo ray está bien, no te pongas asÃ, pero yo no te pregunté que si tenÃa ir conveniente en que te pagarra cuando baja ser sÃ, pero usted me dejó esperando porque no bajó. Quién no bajó usted y quién estaba hablando de mÃ, quién va a ser tres partido. Ustedes nos quedó en pagarle la carrera y ellos cuando bajaran, sÃ, pero cuando bajara yo no chicos y cuando en cuando bajara la carrera, cuando se pusieran otra vez a treinta sientas otros partido. Lo siento mucho, pero lo tengo que condenar porque a la estafa y se está cayendo de la mata. No digamos brÃa es la única que se puede caer de la mata. Ahà por qué Secretario, bien por equivocación o por malicia. Quizás usted no pierde ocasión de estafar a los demás. Yo sà que nadie lo indulta, pues le va a costar la broma cincuenta pesos de multa y diez dÃas en la loca vale Apodo Fernández, AnÃbal de Adolfo y Migra escribe Castor Bispo, Producción y Dirección. Miguel ya o Manolo Iglesias que les habla, les dice muy buena suerte. Amigos. Audio centrado







