Bombericidio

Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La
Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas
estaciones de Grupo Radio Centro.
Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas
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La tremenda Orden, la tremenda Corte, audiencia pública, el tremendo juez de la tremenda Corte va a resolver un tremendo caso. Buenas noches de Secretario. Buenas noches, señor Juez. Cómo sigue el salum Ahora el médico dice que estoy un poco grueso y que necesito perder un poco de grasa. Señor jue eso no tiene importancia. La grasa se elimina fácilmente. Soy, pero tengo que ponerme a Dieta a dieta para rebajar. No me di ya. Usted conoce algún remedio para eliminar la grasa, sin necesidad de ponerse a dieta. Claro que sÃ, dÃgamelo enseguida que, como me dé resultado, le voy a subir el sueldo pues nada más fácil. El señor Juez. Lo único que tiene que hacer ustedes tomar todas las noches antes de acostarse un cocimiento de jabón amarillo. Cómo de jabón amarillo? Claro, señor Juez, el jabón amarillo no quita la gracia. Póngase veinte pesos por querer enjabonarme el estómago, pero en qué quedamos. Doctor, No me iba a subir el sueldo no, señor lo que le voy a subir son las multas. Como me vuelva a dar un remedio. Asà y vamos a ver qué caso tenemos hoy. Pues lo que tenemos hoy, señor Juez, es un fuego, como un fuego, un incendio. Amamos un fuego intencional. Parece que sÃ, que fue intencional. Comprendo, Comprendo los bomberos acusan al dueño de la casa. No es eso, es al revés. El dueño de la casa es el que acusa a los bomberos Y eso dicen que fueron los bomberos quienes se acabaron con la casa. Ramba. Qué es raro está? Eso ya me dio el acto a los complicados en ese bombericidio enseguida. Señor Juez, luz MarÃa Na Narina, aquà toma todo los dÃas, o sé Candelario, tres patines, simplicio, bobadilla y come jaivas pilot. Bueno, ya están todos aquÃ. Secretario. SÃ, señor Juez, veamos entonces qué casa fue la que se quemó la mÃa. Seño fui usted. Se acuerda que yo tenÃa una casa, verdad, aquella que ha tenido usted en el reparto la violetera. Esa misma única le ocurre ahora, bueno que ya no tengo caza ninguna sin prisis tres pa tiene. Me acabaron con ella y eso no es verdad, Señora. La que acabó con ella fue la candela. Claro que sÃ, que nosotros hicimos todo lo que pudimos y para salvar la casa, no por acabar con ella. Y cómo digo no, hombre por chas ballage. Nosotros hicimos todo lo que pudimos por chapar la casa. Lo que ustedes hicieron fue dejarme sin casta A mÃ. No eso. No es verdad. SÃ, es verdad, No es verdad. Pero yo no vamos a hablar boberÃas. No quiero discusiones aquà o no estamos discutiendo cómo que nos están discutidos. Señoras, estamos peleando claro que sà lo nuestros. No es una discusión y que es una bronca que no quiero broncas tan poco pequeta, Señora Dicia, que nosotros le quemamos la casa y nosotros no le quemamos la casa. Chica, claro que no. La casa se quemó sola, bueno, pero vamos por parte qué fue lo que pasó en esa casa. No nanina, pues lo que pasó, señor Juez, que yo estaba en la cocina haciendo un poquito de café, ah, pero aquello que habÃa en la cocina era café. Claro que sà Chico. Yo no te lo dije oye, pues estaba de bala que iba a tarde. Maga. Me hacÃa en un café tupéndo lo bajo. No hable bobra, señora café, tu penlo de que hace Mamita, sà ah, chingo no sé si será Chico, porque lo cuela en una media. No oye, sÃ, pero tiene un gusto distinto a café que yo tomar a qué sabe lo primero. Asà es un amarcon cinto aniilon o que te rechina en el cielo de la boca. No creo. Yo creo que me guste ese café. No, pero sÃ, ganana Nina, qué fue lo que pasó, bueno, pues que yo estaba fiando el café y en eso sà incendió reverbero y se quemó ustedes. No a mà no me pasó nada, pero la cocina cogió candela y entonces yo salà corriendo a llamar a los bomberos y tres patines y simplicio son bomberos que baña fer bomberos a estos chicos. Lo que son es un pante cara de tu ba. Lo que son. No. No. No? No? No? No, No ningún caño tú que nosotros somos bomberos. Lo que pasa es que somos bomberos particulares, como particular, si chicos, si tenemos un servicio de ingenio particular, exactamente ico que hay un incendio de nuestro barrio. Nosotros vamos enseguida, pagamos el fuego, nos pagan y asunto concluido. Pero ustedes cobran por eso como no cobramos a pheta el metro. Cómo a peseta el metro, si por cada metros de casa que se quema hay que darnos una peseta. No. Por eso nosotros no conviene que se queme vantarte. Te da cuenta no se diga de mouedo que ustedes cobran una peseta por cada metro de casa que se queme si, pero eso es yendo a nosotros, a Donmiglio como yendo a domicilio. Si si de fuego, por ejemplo, nos lo trae nosotros para pagarlo un detaller hacemos un veinte por ciento de rebaja. Me cuento y tiene ustedes mucho trabajo que si tenemos te acuerdan de qué fuego que apagamos nosotros en probolote y siplicio que si me acueste acuerda el mejor fuego que hemos apagado nosotros. Era muy grande, no. No. Era que era muy grande, no, pero guau verdad simplicio, eh, buen, no. No. Cuando nosotros llegamos era chiqui chiquitos, una chimeneana más ahà está, pero oye menos hicimos nada más que llegar nosotros y se quemó toda la cuadra, como que se quemó todo la tipo de que hubo una equivocación. O sea, equivocación. Fue eso que nosotros tenemos un camión tanque lleno de agua para apagar los fuegos y para mà que fue el humo del incendio que no nos dejaba ver bien chico, pero el caso fue que oye no sé me confundà qué fue lo que hizo que, en lugar de conectar las manguerrar tanques del agua, la conerté a tanques de la gasolina del camión habÃa santÃsimo. Tuviste aquello, no, no, yo no lo vi pero y querÃan ustedes apagar el fuego con casualidad. Y bueno, nosotros creÃamos que lo estábamos apagando con agua, pero en lugar de apagarlo lo que estaba nos era ascendiendo lo mal. No, pero eso sÃ, caballero, qué clase de incendio Y bien que si algo grande, bueno, a mà me dijeron al otro dÃa que se veÃa desde desde Guanau. Muchachos de Santa Clara me reportaron a mà por teléfono XI. Se salió todos los periódicos. Ya lo creo que sÃ. Hasta nosotros dos salimos al Tratado. Te acuerdas. Sà bien, que sà bueno en la página de policÃa, pero bueno salimos no el cambio, el favor, Y eso cuándo fue bueno. Te voy a decir, Chico, cuatro años que llevábamos nosotros suertos y siempre que tuvimos en la cárcel. Son once, de manera que eso fue por allá, por el diecinueve mil cuarenta y ocho, como cuarenta y ocho. SÃ, mil novecientos cuarenta y ocho. Tú te enteraste de no, señor, pero cómo va a ser diecinueve mil cuarenta y ocho, pero tuvieron en la cárcel y todo hombre, por Dios, no te digo que el fuego se veÃa desde Santa Clara Cha. SÃ, horror. Bueno, vamos al asunto. Qué hicieron estos señores en su casa mamás. Yo no lo sé, señor fue lo único que yo le puedo decir es que no apagaron nadie, que allà se quemó todo. Bueno, No, No, No, todo, No, todo, No, ella vine la puerta se quemós con un poquito, nada más y eso no tiene importancia. Claro que no. Chico se le daba un poco de elÃa y queda nueva chica. Qué vas a meter con qué voy a abrir yo con ese Yavin si la puerta se quemó. Hombre, pues teniendo a Javi, qué le importa a usted que en la puerta se haya disuelto. Señora, lo único que le hace falta verdad que sÃ, sÃ, no me habÃa fiado mirando. Bueno, bueno, pero vamos a ver está el hueco ahà abierto, qué hicieron ustedes en ese fuego. Bueno, se lo voy a explicar detalladamente. SÃo güey, nosotros estábamos jugando al dominó. Te da cuenta y en eso simplicio puso un cinco y yo me pasé. No. No llevaba usted cinco. No, no llevaba cinco idos, no, bueno, Y qué tiene que ver eso con el inceno, no tiene que venar. Pero en ese momento fue con no no avisarrun que habÃa un incendio en el barrio. Vamos ustedes estaban jugando al dominó. Cuando le avisaron que habÃa un incendio en el barrio, sÃ, vino un chiquito corriendo y no dijo hay un fuego ahà en casa de Nadanina. Entonces yo le dije bueno. Está bien. Perece a que nosotros terminemos de esta lata que la lata que estábamos jugando. Data sÃ, Da data, data sÃ? La data sÃ? Acabe en la cabeza la tata y asà la vamos por allá. Y entonces yo pan toqué volvà a pasar, cómo que volvió a pasar, porque no sé simplicio. Tú sabes cuán locos el juego de eso atormenta mucho. No se dobló el cinco después de haber hecho el primer tiro y yo no llevaba cinco tampocotos. Pero eso a mà no me importa. Lo que yo quiero saber es qué pasó en el incendio. Y eso sÃ, es verdad, no, pero eso es lo que le estoy explicando. No, eso es lo que me está explicando. Claro que sÃ. Entonces siga bueno, pues como te iba deciendo, el simplicio se dobló en el cinco y yo volvà a pasar. Entonces, naturalmente, habÃa que ir a pagar el insedio, de manera que hicimos asà y cuando hay chico ahora que me acuerdos y yo creo que me pasé con fique como que se pasó con fichas y yo tenÃa cinco blancos, chico y no lo puse, no, no tres, sÃ, le estaba dando muerta a la mano y yo cho y no el cinco blancos lo tenÃa yo también. Ah Bueno, pues, como te iba diciendo, nosotros hicimos asÃ, salimos corriendo a pagar el fuego. No, la cosa era como a unas cinco cuadras aproximadamente y a la media hora ya estaban allÃ, nosotros estábamos allÃ, sà y demos para fuego. Tú fuiste, no, señor que se dice, asÃ, demoraron ustedes de media hora en caminar cinco no chicos. Eso fue que por el camino nos metimos en un cafecito. Ahà a comernos un sandwichito, a tomarnos una cretal tú sabes para tal fuetecito y poder a cometer los incendios. Ãgame el favor, bueno, Y qué pasó Bueno que por fin llegamos a la casa y oye me viejo. El incendio estaba bonito, bonito, qué manera. Oye me bueno, chi lo primero que hicimos nosotros fue que cosa de bre hecho, retratarlo ch pero le zumba el cuello, caballero, pero usted lo iba ya a pagar al incendio, sacar fotografÃas, caballero, qué era aquello. Bueno, nosotros Ãbamos a pagarlo, pero tenÃamos que retratarlo primero. SÃ, porque si lo apagábamos primero, no podÃamos retratarlo después de aye, qué más fue nada que le hicimos una fotografÃas de cuerpo entero para ampliar lo después a la hora de cobrar. Tú sabes se cobra por tamaño de fuego, pero de fuego no se estaba quieto y en la primera fotografÃa tú puedes creer que salió movidos, ya salió mos vivos, SÃ, sÃ, sÃ, Pero entonces yo fui a esta casa a buscar mi cámara, que es mejor que la de trespatines, y le sacamos otra foto, que es asà que nos quedó acampar. Bueno, sÃ, bueno. Lo primero entramos a la casa a ver si habÃa gente que salvar pero el único que estaba dentro de la casa era el gato. Y salvaron el gato al gato. Como no, Chico lo sabéis yo, Chico, entramos en la cocina que estaba ardiendo completamente. Le eché mano al gato y ahà iba a salir con él. Pero en eso vi el café allà y hay qué va ese café. No me lo pierdo yo y entonces solteé al gato y salvé el café primero. à Me diga, salvó el café primero. SÃ, entonces hicimos si tomamos bon uotro cafecito con toda tranquilidad y luego yo volvà a entrar y salvé el gato. Ndimiento, Usted salvaba el gato. No podÃa simplicio tratando de apagar el fuego. No, no, Chico, no, porque yo estaba ocupados en otra cosa. SÃ, sÃ, yo estaba salvando una roba de hielo que habÃa en la cocina y que se estaba definiendo todas con el calor y la salvó. Usted bueno, no pude salvar más que tres libras, pero si lo que pude, hágame. Por favor, vita tanto mi casa quemando. Se fue la señora cada cosa en su tiempo. Después de sapamos al gato y en las tres libras de neves, Ãbamos a meterle la mano a fuego, pero en ese momento se me ocurrió ponerle una adivinanza simplicio y por culpa su ya, tuvimos que demorarnos como media hora más, Y eso por qué? Porque sin pricio no acababa de acertar la chica y figúrate tú mientras él no la aceptara, no podÃamos empezar a pagar el fuego. Y eso que era facilita, facilita, verdad, sÃ, fÃjate, porque tu vida dice con agua y con ruido o avanza y te mata si te alcanza, qué cosa. Eh, con agua y con ruido avance y te matas si me alcanza, sÃ, qué cosa es la tormenta. No chico la guagua, la guagua, sÃ, pero usted dijo con agua y con ruido o avanzar o la guagua no hace ruido, sÃ, pero con qué es agua, el agua que tiene dentro de radiador rao rive vamos a dejar eso asÃ. Pero cuando empezaron ustedes apagar el fuego, cuando simplicio él ser toda la adivinancia. Por fin me entiendes porque con todo trabajo, pero la acertó, La acertó sÃ. Entonces hicimos sÃ, empezamos a buscar por la calle en la tuberÃa del agua para conertar la manguera. Y ahà fue donde vino la equivocación, como también ahà se equivocaron sà Chico, porque simplicio me dijo de pronto mira. Aquà está la tuberÃa del agua. Entonces yo fui para allá, ponerte la manguera, abrir la llave y el fuego que se estaba apagando solo de por sà se pucho de lo más bonito otra vez y eso nada vie, aunque creÃa en moca aquella era la tuberÃa del agua y no era la tuberÃa del agua. Era entonces oye eso la tuberÃa del gas. No sÃ, usted se da cuenta de lo que me hicieron ese par de bárbaro. Señor fue cadena perpet por lo que tiene usted que echarle ahora mismo y hecho porque, si se va a ver lo que hicimos fue un lujo nada más como un lujo claro. En vez de pagar el fuego con agua natural, la pagamos con agua con gas. Escriban ah el Secretario venga la sentencia ej el ser de bomberos sin estar autorizados. Van a pasarse encerrado catorce meses enteros y no vuelvan a pagar un fuego sin mi permiso, porque me tiro en el piso y los voy a patear a fondo por rin de amÃbar de barro Me, mi cal Adolfo pero y mi Grángel Herrera. Escribe Castor Bispo, Producción y Dirección. Miguel yao Manolo Iglesias, que les habla, les dice muy buena suerte. Amigos. Audio Central







