Sept. 2, 2023

Bodeguericidio

Bodeguericidio

Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas estaciones de Grupo Radio Centro.

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Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas estaciones de Grupo Radio Centro.

La Tremenda Corte? La Tremenda Corte? Con Leopordo Fernández, Aníbal de mar Mimical y Miguel Ángel Herrera escribe Cástor bis pom Producción y dirección. Miguel ya O audiencia pública. El tremendo Juez de la Tremenda Corte va a resolver un tremendo casa la noche. Secretario, Buenas noches, señor Juez. Cómo sigue de salud regular nada más. Eh, y eso le duele la cabeza. O al contrario, me duelen los pies, los pies y a qué chaco usted eso no sé, pero anoche dormí con el aire acondicionado de mi cuarto demasiado frío. Quizá fuera que saqué los pies, fuera de las frasadas, porque cuando me decís tenía los pies helado, no me diga de verdad que tenía usted los pies helados. Si eso es grave, bueno, eso depende como que depende, sí, los tenía helados de Mamei, de guanaba, no de mantecada. Pongase dos paleticas de multa por esa pregunta. Pero oigame, señor juey yo estoy tratando de ayudarlo, a remediar sus padecimientos. Usted no puede ayudarme en nada porque no es médico. Lo que yo tengo que hacer es ir a un especialista y a qué especialista piensa de usted otra, pues como se trata de los pies, supongo que tendré que ir a un pediatra. Usted ve como usted necesita mi ayuda, señor Juez, un pediatra es un especialista en niños y a quién tengo que ir a ver. Entonces, bueno, está claro. Lo que le duele a ustedes no son las patas. Era pata, entonces tiene que ir a un patólogo. Doctor de verdad que digo venga acá eso de patólogo lo dice usted por las patas, verdad claro, señor Juez, porque va a ser no por nada, pero póngase un peso de multa por si acaso. Pero oígame, señor Juan, quiero protestas y a trabaja para la mu qué pasa que no gano, pues usted póngase diez pesos a ver que a trabajar que para eso le paga a ver qué caso tenemos hoy una estafa, señor Juez, a cuánto asciende ese esta a noventa y nueve pesos. Justo quién es el estafador, un bodeguero. Ya me lo complicado en ese bodeguer y city enseguida, señor Juez, luz María Na Nanina. Aquí está mata la duda, Rudecing, Caldeiro y Escovilla. Presunto b sé grandelario tres para fines a larrea. Falta alguien por llamar Secretario, No, señor Juez, ya está todo el mundo aquí, pues vamos a ver entonces. Según me informa a mi Secretario. El estafado es un bodeguero, de manera que usted no es verdad. Nana, Nina oiga, señor je me traña esta pregunta. Usted me ha visto cara bodeguero a mí odio, Rayo Ray entonces quedan tres patines y rudesindo, pero tres patines. Seguro que se le acusado verdad. Ey es gamer lo conociste en la casa de sinvergüenza que tiene qué. Usted no me diga. Yo tengo cara de siemprecuencia, sí, señor, pero cara nada más, como cara nada más, sí, real el cuerpo lo tengo de personas de ante nadie. Eso quiere decir que lo mismo que se tiene la cara, se tiene el alma también. De ver sí, señor, entonces tú tienes alma de mango. Filipinas cien pesos de multa por esa parte. Respecto a la fe que eso póngale doscientos doctor que solo merece. Usted cree claro que sí hombre. No hay derecho a decir que usted tiene cara de mango filipino porque no la tengo, verdad, eh no, porque todo el mundo sabe que usted no es filipino, sino de Guantanamos doscientos pesos de multas gracias por ponerle a tres patines. Y lo que le he pedido dos Y los doscientos pesos son para ustedes, para mí no oigame doctors o hecho, les pongo doscientos más jesúcio eres póngale cien pesos más por el sucio. Ese y contésteme ustedes tres partiendo. Usted es el acusado, No sí, pero el acusado. Y justamente, señor, porque hoy si es verdad que tengo oigame la consencia limpia, limpia, de qué hombre, si usted no tiene conciencia, como que no lo tenga, no, señor, donde los demás tienen la conciencia. Lo que usted tiene es una cansúa. Hágame el favor. Usted está oyendo de eso. Si no estoy, señor lo estoy oyendo y usted permite que me digan eso a mí, por qué no lo voy a permitir si es la verdad, qué cosa eso es verdad. Claro que sí lo se está bien. No, yo creí que era una calumnia. También no es calumnio ninguna. Vamos a ver rudesindo usted es el bodeguero estafado, Sí, señor Soy, el bodeguero el estafado y el asesino encierne. Cómo el asesino encierro. Sí, porque un día de esto suya me va a terminar la paciencia doctor y le voy a aprestar el pescuezo a tres patines. Va no me digas esa cosa, rules no que luego me da miel. No puede dormir por la nache a mí qué me importa eso. Hombre, usted no tiene ya hasta la coronilla, compadre, me tiene usted loco y un día de esto fallece a mi hermano está bien a lo que tú quiera. Lo único que te voy a pedir es un favor cuál que cuando tú veas que se te está acabando en la paciencia, que se te pone una nube roja en los ojos y que siente el impulso frenético de apretarme el percuezo. Me avise por teléfono. Primero hechio y j eso para qué hombre para darme tiempo a que yo oiga, que es eso de huya tres partidos. Huiga chico oiga cojo ver dice huya, cómo huya, no, no, perdóname huya es otra cosa. O que es otra cosa. El apodo que se le llama el carbón de piedra. Eso es suya. Sí, y yo digo huya con i griega, con queche con i griega. Y aquí estamos nosotros hablando de griego, estamos hablando en España, en español. O qué te pasa a ti, pero nos da la casualidad de que la I griega es española. No me diga cambio de su iudadanía. No, señor no, cambió de ciudadanía. Ahí críe que es la letra que viene después de la X. Ah Vamos, es la letra que viene después de la X. Claro que sí, cual hágame usted el favor, pero será posible que usted no conozca las letras tres para tibs. Pero los chicos todo no hay quien la conozca, porque so es una cantidad grandísima que no hay quien la conozca. Pero cómo no va a haber qué van nosotros, partin de la conoce a cualquier niño de seis años y yo no tengo seis años. Tengo mucho más de seis años. Chicos, ave María Bendito, Dios no disputa más con ese analfabeto. Doctor, qué fue lo que dijiste ahí re analfabeto adjetivo calificativo del idioma español que se deriva de Analfa Badoya al otro con que dean Pavada. No Secretario. Íjeme póngale a rudecindo un caldo gallego de multa por la explicación. Gracias a Do Torre. Me lo comeré con mucho. Todo lo que tiene que hacer no es comérselo, sino pagarlo. Comérmelo me lo como yo. Bueno, yo quiero preguntar qué es lo que pasa aquí, Caballero, te han jugado una fonda, pero quiera porque para eso soy el juez y explíqueme rudesindo qué le hi Son tres patines, pues me estafo noventa y nueve pesos, dos, no es verdad, perdóneme errecindo yo no esta fe nada. Sí, señor usted está fue noventa y nueve pesos que yo lo vi con estos propios ojos que estás de comer la tierra. Bueno, Bueno, Vamos a ver si aclaramos eso. Usted tiene una bodega, no sé así rudes, Sí, señor, una bodega muy buena y muy bien surtida. Eso es la verdad. No y conste que no lo digo porque yo esté delante. No, no, señor, no lo mismo lo digo cuando yo usté detrás, bueno y venga acá dónde quede esa bodega, donde yo la dejo a ver, Sí, señor, yo, donde yo la dejo. Ahí, pues se queda. De ahí no se mueve, bueno, pero lo que yo le pregunto es dónde está situada. Ah vamos en la calle de Lamparilla, pero hoy voy a ver si la muda, o sea ustedes para dónde. Para obra, pía y campanario, no, Rudecin, no, no, no, para obra, pía y campanario, no puede ser. Y por qué es doctor, qué cosa hay en obra, pía y campanal? Nada? Y si no hay nada, porque no se puede poner ahí una bodega porque obra pía, hay campanario, no hacen esquinas que yo no tengo interés en ponerle en una esquina. Me da igual que esta en medianía adecuada horra y está bien gran miedo de nada, lo mismo que usted está siempre haciendo lo que hace con rudecindo. Ella también está ahí para ver lo que usted el abuso que te como y eso ya está bueno, ya tú, o sea lo que es toda la vida. Ahí ya mita, pero bueno y lo que usted está cometiendo con ese pobre español oiga tampoco. Tampoco me es prover de tres tanto váganme el favor. Vamos a ver usted presenció la está faja dar aquí o no nanina. Explíqueme cómo fue la cosa. Bueno, la cosa fue el señor Juez que tres patines llegó a la bodega y le dijo a Rude sin ver de parte de mamita que le mande una lata de mermelada de cuarenta kilos y huerto para un billete de ciento, pero que se lo mande enseguida porque se tiene que ir para pinar del río. Usted nos dijo esos tres patitas. Dije eso, sí, Yo lo dije verdad, está bien, pero eso usted siendo no, señor Esa, para estafara rodeciendo como que ya se enteró, cómo ella va a dar esos detalles y se entera. Se lo dijo. El otro chista lo dejo el l vida mamitad con mío más molada de ese chico, pues la vida mermelada ver y ya yo estoy viendo el robo clavito. Clavito sí, porque trata de ocurrecerlo, porque me da gracia. No lo voy a desgrasiar. Usted mandó ese vuelto con tres patines rudecindole. No hombre, cada hombre. Por Dios cómo le voy a confiar tanto dinero a tres patines, doctorio, yo no puedo hacer eso. Claro que no, señor Juez, le cingas come bolas, pero no tanto. Oígame óigame, señora eso de que yo soy con mi bola. No sea mal agradecido que lo estoy defendiendo hombre. Bueno, ya ya, pero entonces qué fue lo que pasó. Bueno, pues lo que pasó, señor Juez, fue que a mí virlemente me sorprendió que la mamita de tres patines pidiera vueltos para un billete de a cien, porque en su casa no creo que hayan visto nunca. Fiempre son juntos vámosnos hable bobería, compadre, no hablo. Una vez, Mamiti y yo llegamos a tener más de cinco mil pesos chicos y qué hicieron con tanto dinero. Bueno, no pudimos hacer nada la verdad, Y eso por qué, Porque en ese momento llegó a la pelocía cargo con mamita, conmigo, con los cinco mil pesos que teníamos hecho y con la maquinita esa que estábamos haciendo de dinero y estábamos haciendo. Te cogieron a ti también dos señores, el servicio estábamos estaban fabricando monedas falsas. No. No, No, No, No, qué no era monedas faltas, como que no éramos. No, señores, era la moneda de fantasía. Chico, cómo me diga, era de fantasía. C no hay brillantes de fantasía y perlas de fantasía. Sí, y por qué no. Puede haber billetes de fantasía. También tome nota de eso secreta. Ahí prosigue usted rodesiendo, pues, como lo iba diciendo Benemérito, Cayuco magistrado póngale veinte pesos por el cayuco. Es muchísima gracia. A mí me sorprendió el doctor que pidiesen cambio, para un billete de a cien ajá, pero nada pensáis, bueno, a lo mejor qué les pasó. Qué les pasó, no que eres para alejarse las palabras. No por qué notas cervecitas, decir la la gaita esa de una vez jajajajaja, continúe qué pensó. Luego war pero luego pensé. Quiero dijir yo sí. A lo mejor es que se han sacado una centena, un parlete, algo claro que sí, para que una centena, después de todos, se la puede sacar cualquiera cosas. Una centena se la puede sacar cualquiera. Naturalmente, señor Juez, y como yo no me la saco nunca porque usted muy fatal. Pero yo este año he cogido cuatro centenas. Ya usted rudeciendo, bueno, doctor, yo en lo que va de año he cogido cinco, cinco centena. No cinco catarros, pero me puse vitamina C y ya llevo cerca de un mes sin coger ninguno. Bueno, pero yo le pregunto si cogió algunas centenas. Ah, no centena, no cogí ninguna. Vamos bueno. Pero en fin, qué hizo usted cuando tres patines les dijo lo del cambio, pues lo que hice fue que abrí la caja. Cogí noventa y nueve pesos con sesenta centavos, que era el vuelto que me pedían para el billete de adiento. Yo lo mandé a las mamitas tres patines, junto con la lata de mermelada. Con quién se la mandó, con un dependiente de toda mi confianza. Ahí un sobrino mío de paquete que me llegó de España y en el Marqués de Comillas el otro día, ah llegó en el marquése con mi señor en tercera preferencia, y entonces qué fue lo que pasó, pues, que en mi sobrino salió para allá con la lata de mermeladas y he vuelto y al poco rato volvió con un sobre y me dijo de parte de las memitas de tres patines que dentro de ese sobre está el billete de a cien. Pero cuando iba a abrí el sobre, el doctor o decepción, lo que había dentro era un billete de a uno como de a uno tres partidos, no pidió vuelto para un billete de así sí, señor, pero el billete era de a peso nada más, de manera que me estafaron noventa y nueve, pero justo y usted no le reclamó a la mamita de tres patines como no doctor, yo me mandé para allá enseguida, pero ya se había marchado para pinar del río, de modo que todo eso fue un truco de tres patis para de estafar mi ese dinero vaya hombre vaya. Muchísimas gracias. Por qué me da la gracia, eh, porque así está bien. Está bien y usted se sentirá muy tranquilo, muy satisfecho después de lo que ha declarado Rudecindo. No es así, caballero, tres patines, bueno, mientras tú no me condenes y yo me siento encantado de la vida. La verdad ay qué clase de cara, caballero, entonces usted le parece bien, y eso de robarle. No veintinueve peso a Rudecindo, pero si yo no le robé nada, Señora no incita. Eso fue que Rulecito se equivocó en el puerto. Ah se equivocó. Sí, señor, lo que pasó fue que Mamita quería ir a pinar de riba aquel pueblo, al mismo pipina de Río provincia. Vuelta abajo, no Pérez, Pérez, pér Pérez, se vuelta abajo, Bueno, iba a pinar de arío, pero al mismo pinal derriba? Sí, al mismo pinal de río? Voy a un pueblecito. Sí, no sé qué pueblo esa son la ley, qué, pero qué lugar. Bueno, yo creo que era de misa, eh guanaja y a dónde. Yo creo que era piñales a q piñales, viñales, eh viñales, viñales al baño, viñales, iba al balle de viñales. Es que hay una piedra que se queramos a la gente y mira para abajo y ve la pama chiquitita y eso. Pero el día iba a pasear o, iba a hacer, iba de paseo, pero a ver si o este aquí, iba a visitar a uno pariente que tiene por ahí, pero estaba un poco escasa de dinero, la verdad estaba escasa de video. Sí, entonces yo le dije Mima te voy a mandar de la bodega de rules sin con una lata de mermelada para el viaje aquí dentro de un sobre te des un billetico de apeso le dije yo tú pagas la mermelada ley y te coges el huerto. Entonces usted les regaló a su mamista al vuelto de un pecho. Efectivamente, y me alegro que te dé cuenta de un peso no más, y nadie tiene la culpa de que Rubén siento se equivocar y mandara a más dinero de que debía mandar Chico. Pero cómo que nadie tiene la culpa. Usted no le dijo que se mandara vuelto para un billete de a fín. Sí, para un billete de así. Hay un peso, un billete de a cien de así en centavo, aquí, en Guatemala y en agua de pasajero y donde quiera que vayas ay Bendito, Dios, Doctor, en nombre de los chavales de España, pido justicia alma rodeciento que se le hará justicia de manera tres partidas que usted llegó a la bodega que pidió que mandase envuelto para un billete de asiento. Eso sí, pero sin mal la intención no la hubo mucho. Eso lo hago yo siempre para darme importancia con la gente que está en la bodega o vamos es para darse importancia nada más. Chico, yo digo mande vuelto para un billete de así. Entonces todos los s que tenga de mostrador comien novelle tos esta vez su vida al hombre que habló de los cien oíste que el podedero pregunta si el billete de cien pesos, pues entonces yo la aclaro honradamente. No Chico. Si es senta, voy pasa como una gracia. Pero si el bodequero nos pregunta nada, usted se acoge el vuelto verdad, no chico y yo no hago eso. Vamos que no chicos. Eso lo hace Mamita y cuando va a salir de viaje, escriba el Secretario venga la sentencia, la estafa se ve tan clara que no tiene discusión y no les rompo la cara porque tengo educación. Pero, como usted es, un pillo más malo que el comejen vaya a cumplir al castillo ese billete de asiento. Escucha el siguiente programa de la Tremenda Corte con Leopoldo Fernández, mi mical y Aníbal de bar por esta emisora hasta entonces, Manolo Iglesias, que les habla, les dice muy buena suerte. Amigos Audio Santa