May 27, 2023

Billetericidio

Billetericidio

Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La
Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas
estaciones de Grupo Radio Centro.

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Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La
Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas
estaciones de Grupo Radio Centro.

La tremendar la tremenda corte, audiencia pública, el tremendo juez de la tremenda corte, va a resolver un tremendo casa la noche. Secretario. Buenas noches, señor Jueves, antes de comenzar, agami mor de anotar ahí sí, ponga de muls a, bebo this ay hijos y familia. Se le pone dos pesos al doctor. Ote dice muy bien. Continúe qué decía a usted. No le quería preguntar que cómo se siente usted. Oy doctor, Yo me siento campana. Me siento como si me hubieran quitado veinte años de encima Y qué piensa hacer con los cuarenta que le quedan póngase cuarenta pesos de multa para que aprenda a restar un poco mejor como para que aprenda a restar Claro que sí, porque si quitándome veinte, me quedan cuarenta. Eso quiere decir que tengo sesenta y yo no tengo sesenta años, pero si yo me refería a los cuarenta que le quedan a usted de vida, a usted se refería a eso. Naturalmente, doctor, yo le pregunté qué piensa usted hacer con los cuarenta años que le quedan de vida? Ajá, porque se ve usted tan saludable que seguro que va a llegar a los cinco. A bueno, quítese la multa, entonces digo no vuelva a hacer a poner por qué, porque si viviendo cuarenta años más llegó a los cien sigo teniendo sesenta y qué culpa tengo yo de que las matemáticas se han hacido hace diez pesos más por echarle la culpa a las matemáticas y a ver qué caso tenemos hoy una bronca entre dos billeteros. Ya me los complicado en ese billetericity y enseguida. Señor Juez Luz María Nanamina ají toma todos los días Leóncio Garroquín y rompe cocos servidor simplicio, bobadilla y come jaivas a o sé candelario, tres facines, con que otra vez a la reja no secretario, dígame que empiece por ponerle cinco pesos de multa, tres patines por las rejitas. Pero no tengo nada que oír, señor. Pero así es la cosa, caballero, vámonos para otro abogado que esto nos sirve y ha dicho usted, aunque se mueva de aquí, le pongo cadena perpetuo. Ay un día cadena perpetua. Hay un día, sí, señor, que se van para otros, jugador, no nos veamos aquí. Si esto toda bien chico, esto está bueno, la verdad a ver por qué fue la bronca. Eso bueno porque trespatines la tiene cogida con el pobre simplicio. Señor Jey, Yo sí, señor usted, que no nos deja vivir en paz. Hágame Pa, Pero si él es quien no me deja vivir, a mí mentira que yo a usted no le hago nada, verdad que no padrino, claro que no hijito, como hijito simplicio, ese hijo suyo león SiO, no, No, señor Juez, es ahijado, pero yo le digo hijito, porque todo el mundo dice que he visto de perfil con los ojos cerrados y acabado de pelar. Se parece un poco. A mí, un poco, un poco, nada más. Se parece bastante lo único que tiene la cara, un poco más chiquita y más estrecha. Sí, parece que fue un anteojo que tuvo la madre anteojo y anteojo chicos anteojo es eso cuando ella antes que que siempre el antojo eh, antojo, antojo ne es para mirarla ce es el ante or. Sí, señor, parece que fue un antojo de hecho, pero como un antojo. Sí, cuando la mamá de ciplicio estaba en el aeropuerto de Pancho Rollero, es que Pancho Rollo, Pacho Rollero, el rancho bolluelo yo y héroe esperando el cigüeño plano. Oye, pues que viene procedente de París. Tú sabes pues se le antojó comer guayao. Parece que no se la dieron y por eso el muchachote nació así con una cara de guayabito que oye me diga caballos son de los antojos. Es cierto que sí, es cierto. Fíjese en tres patines. Señor para usted tiene tres pati tiene tres, tiene tres patines, que la mamita de tres patines, cuando estaba en el aeropuerto también se le antojó comer sopa de fideo. No se la dieron y por eso trepaste y me dio como nació tan flaco y tan raro como también tres. Usted usted me vio nacer a mí. Yo no, señor eso me lo contó el más chiquito de los hijos de usted cuando yo iba a la escuela. Ah ustedes se refieren a la escuela nocturna para adulto analfabeto. No, señor, yo me refiero al kinder qué te rinde. Usted estaba de maestra ahí. No, Bueno, bueno, no discutan más. No, pero eso es de lelante ojo qué anteo fue. Eso va a ser que con los anteojos antojo Sí a ver, simplicio, qué fue lo que le hiciste tú a tres patines. Yo nada, señores buey nada es quién no maneja trabajar a mí en la calle San Rafael, pero tú trabajas en la calle de San Rafael. Sí, señor yo le aconsejé al neoncio que lo estableciera allí. Por qué simplicio hay duda usted lo ve con esa cara de bobo. Qué tiene? Tiene una voz estupenga medida, tiene buena voz. Mangífica, señor Jueves, como mangífica y mangífica. Eso no viene de mango, no padrino, no tú. Estás confundido. No se dice mangífica, y cómo se dice entonces, magnífica, porque eso viene de maní Oye eso, que es par de su orro, con lo de verdad eso bueno, oye qué par de es oro. Hay algo de eso, Hay algo de eso, pero venga acá traspartido. Usted sabe decirlo. Bien, hombre, mejor dios chistes la pregúntame ofende o dedíganme se dice es magnífica. Ajá, porque eso viene de magnesia. Con que es de magnesia, no no de magnesias, de Gimnasia, no magna póngale, un sulfato de multa trepatines de secretario. En fin dicen ustedes que Simplicio tiene buena voz. Ya lo creo que sí, señor Juez, yo lo voy a cantar en la ducha de su casa y enseguida me di cuenta de que Simplicio tenía un tesoro en la garganta, claro y cuando él me lo dijo a mí, yo le aconsejé que lo llevara a un maestro de canto y usted lo llevó león. Si jo sí, señor Juez, y el maestro le dijo a ver canta ahí un trozo de ópera. Simplicio lo cantó sí, pero el maestro le dijo no. Para la ópera, no sirve, para la ópera, no servió, no, señor Juez, entonces el maestro le dijo canta un bolero, y Simplicio cantó el bolero sí, pero el maestro le dijo no. Para radio, no sirve tú tampoco no cuenta, tampoco servía para radio tampoco, señor Juez, pero entonces el maestro le dijo canta ahí el veintidós mil pelados para mañana oiga, señor huey ahí mismo fue donde el Maestro dijo entusiasmado para lo que tiene este muchacho una voz privilegiada es para vender billetes. Para eso sí servía, si servía que si servía simplicio. Cántale algo al señor juep que te oiganta. Bueno, me da penge, señor, pero que te va a dar pena chicos, si tú lo haces, muy bien es que no traje la música o sea, pero qué no importa chico que sea de oído. Mira Cántale un quince mil que son lo que te quedan a ti mejor que hace una nota bueno, bueno, el quince mil solito mañana que juega. Ay qué le pareció, señor Juez, Dígalo con confianza, no le dé pena. Efectivamente, el muchacho tiene poquita voz, pero la poquita que tiene como para que no le compre un billete. Nadie lo que te dice usted compadre, si es una voz preciosa. Por eso mismo, uno se queda estaciado yéndolo a pregonnar y se olvida de comprarle los billetes. Ah Vamos, ah Vamos Oye, simplicio, oye tienes que ensayar un poco más. Eh, porque en mañana se juega. Hay un remenón que no te quedó muy bien. Bueno. Eso no es falta de ensayo, Señor no discuta al muchacho. Eso es falta de Ensayuno palino, no. Eso fue que trespatin y me dio una pata de la boca y me desafinó las cuerdas vocales. Usted está yendo a eso, señor jue Usted tiene que condenar tres patinas de estas maneras. Ay bien que sí, señor Juez, hágalo por no no ni no por mí y por la escala de milagro y que tiene que ver la escala de Milán. Con todo esto, no, señor Juez, si en Milán hay lotería, quién quita que algún día veamos a simplicio pregonando billetes en la puerta de la escala de mi y usted cree que lo van a dejar que pregone billetes en la puerta de la escala de Milán. Ay por qué no. Si lo que tiene simplisa la garganta es un tesoro, qué es lo que tiene simplicio en la garganta un tesoro Y eso le cambiaron el nombre de los teneros. Ahora no, señor no le cambiaron nada. Y usted lo que tiene es envidia. Por qué simplicio canta mejor que usted. Usted no cantará más que décima, guajire muy más cantición. Lo libre o ya medio. Lo libre vamos niños, vamos Dios, Lo libre vamos, no empiecen a discutir. No si no es discutir. Es una aclaración que usted dice que nón lo libre, l puede cantar mejor que te lo ras pero cree aficionado o muy inficionados. Yo soy mi bieterro que oiga me echo de abajo. Yo lo le dí Aprendí con los boletos, veniendo boletos, aunque en cantate bien y a pico un paños lo compaña. Pesó con boleto, sí, ajá qué, bueno. El aprendizaje bueno, sí, qué. Pasó con simplicio y con su voz, pues que, como el Maestro dijo eso yo pensé y pues nada que se dedica a vender billetes y ese es su porvenir y le puse a simplícimo un establecimiento de vender billetes en la calle de San Rafael. Ah le compró a usted una vidriera. No, no, señor puedes. Lo que le compré fue un sombrero como un sombrero, un sombrero de paja con dos ganchitos delante para colocar el cartón con el número amamos. El establecimiento era ambulante, sí, señor, pero a tres patines se le ha metido en la cabeza que simplicia no venta bellete ense rafael O quiere votar de allí. De todas maneras, venga acá tres patines. Contésteme por qué es eso. Esa calle es suya, bueno, chin nos contésteme primero, es suya a la calle, bueno. Ver de ellos te voy a tener un piensa lo que va a contestar. No lo voy a contentar. Quieto lo que se dice. Mía, Sí, mía, mía, mía, sí, no, para qué te voy a r y vas a mentira. Claro, bueno, pero yo estaba allí primero y el niño este me tiene salado a mí exico que se apareció por allí. Oye menos mereja vender billete chicos. Desde que se apareció y hace mucho tiempo que se apareció a ver en unos tres meses. Una cosa así y antes usted vendía mucho billete. Cómo no ve a Benettoo si era otro de la calle. Qué cantidad vendida usted mensual yo vengo uno diecisiete, dieciocho pedazos, el día de la jugada dieciocho pedazos y con dieciocho pedazos usted vivía sí, porque tú somos. Vendía usted los billetes. Según chicos. Cómo se puede uno a dieciocho centavos otros a catorce americanos, los rica los americanos que no sabe lo que eso lo pedí, parraba uno veinte y uno cuarenta tanto, así que usted vendía el billete a catorce a dieciocho. Yo lo pedí, yo se lo he vendido a la gente de tranjero esta como certificado médico se lo he llenada por entrar. Entonces usted vende los billetes, así como le da la gana no tiene un precho fino para venderlo. Uno. No hay precio fío, porque tú sabes qué flur tua, turtua la venta flur tua en el precio sube iba de acuerdo con la demanda que hay. No, pero hecho, puede venderse a veinte, veinticinco, pero un mes sí lo vendías tú, y este era el negocios. Sí, mendigo billete, señor además, quícame qué es lo que le hace a usted. Simplicio. Bueno, chico de fíjate. Resulta ser para que tú te des cuentas a ver de que yo soy el que tengo la razón. Sí, gab y no la pido porque la tengo. Sí, porque sea una cosa. Oye me que en la vez cualquiera que tenga dos dedos de frente que tú no lo tienes como peño, no los tengo, no tú tienes más de los de ocho. Ah bueno, está bien. Entonces tiene una cuarta de frente bienvenida. Qué es lo que pasa con simplicitan nada que como yo soy billetero también a prende y toda la mañana yo me levanto tempranito en casa, pero muchito del café. Siento el cabron cigarro y a eso de las diez o diez y media, sí me lavo la carra, me evito, me peino corto la azul su prima. Todo eso á cambia el favor. Qué cosa super hecho de la barca y vestirse compadre. Cómo voy a salir sin lavarme la cara Y siempre tienes. Yo no le digo, yo le digo que no deje de hacer. Lo que le digo es que no me interesa en esos detalles y que vaya al grano. A qué grano che a lo que estamos hablando nosotros estábamos hablando de algún grano? Nosotros, patines, estábamos hablando dé billete y qué fue lo que dije Y ocho usted dijo que se levantaba temprano, que se vestía, que se lavaba la cara, cosa que a mí no me interesa, no me diga, a Ti no te interesa la bate de la cara, no digo sí, pero acabe de explicarme qué es lo que le hace a usted, simplicio los contentos y más a averiguaciones, a simplicio no a usted. Ah bueno, lo que pasa es que a mí todos los días ya me lo gasta el temprano. Oíste la primera que se chafaele de los nudos en los zapatos que yo siempre me lo quito amarrado. Y esto sí, cuando me encanta el gallo, eh, qué gallo. Qué gallo es un nayo uno que me llevé de ahí de un patio de María Nautia, si cien peso de multas por robarse gallos. Es Marianao oye viejo, pero a Ti no se te puede contar un secreto de gracia. Cualquiera a qué jue le puede usted decir que se ha robado un gallo en Marianao sin que lo condenen el acto tres partidos. No hablo Bobería Chico, yo se lo diría wey de Marianao y no me puso oye me no me puso siempre. Eso de mucha pondría ciento ochenta y dos dos. Señor lo que hay cuántos ciento ochenta pillos. Eso mismo fue lo que me puso. Esa es la Jirafa, no Tarifa, eh ta la tarifa es a ver qué es lo que se trae usted. Entonces lo que yo me traigo o lo que yo me llevo, lo que se trae, porque a lo que se lleva ya veo que son gallos. Qué hace usted después que se levanta por la mañana. Bueno desoyinarme cuanto mamita me da el desoy el desayuno to me evite, no, no, señor sí, cuando tu mamita me da eso, yo hago así, me voy para la calle de ser Rafael a vender Billete, porque yo vendo billete allí y tengo mejor voz, que es simplicio para que te lo sepas Qué va a tener ustedes hombre, si parece un pito auxilio con catarro. No me diga babería. Señor. A mí una vez me oyó pregonar billete un americano y me dijo que si en el norte Buberría lo tería. Me contrataba en el arto sería para darle vuelta a Bombu. Señora, para cantar los números con Mario Lanza de compañía, cómo compañero si Marrio lance Allá es niño de la benefichacha chico para cantar yo canto en el trece mil tresha y Mario Lanza le mete la peso. Ora vamos a pir peso, vamos a hacer va ya vamos a créselo. Pero qué tiene que ver todo eso con simplicio. Bueno Chico, porque lo que pasa es que el niño es me está esperando siempre cuando yo llego, se me coloca detrás de mí sin decir nada. Oye mi sombra, yo voy delante gritando y gatando salir y él ahí detrás de mí, guillao guillao y calladito la boca sin tirar un chichero de veras y que nada que cuando alguien llama billetero el grita a vos se me manda a correr como corre más que yo llega, primero vende su billete y me da a mi enezuelo chavamos lo tiene usted preguntando todo el día para él, sí Chico, y eso que yo siempre voy tirando cacarne de plata, no para atrás, para ver si rebala un día y se rompe una pata vacha, hombre. Es cierto que tú haces eso simplicio. Bueno es que y oh es qué digo que sí Chico? Además, por qué no va a hacer eso El muchacho acaso tienes la culpa de correr más que tres patines. Ahí ya está. Y si tres patines que recorrer más que compre una bicicleta. No, pues no, pero es que además el niño ese metal sacreditarlo mira. Yo tenía un comerciante ahí que me compraba siempre oye mi ya no me compra por culpa de simplicita, por culpa mía. Pero si yo le dije al comerciante ese que tú eras un cheque al portador mentira no. No, tú no le dijiste a checa portador y que le dije entonces un ñeque para el comprador le dijiste no guay no me equivocaría. Claro que sí, y usted le va a hacer caso a la equivocación de un muchacho. Sí, pero hay que comerciante. Sí, porque le he dicho caso, porque cada vez que yo me hacía conte del hombre se puso a hacer cruce cologueo y me dice fuera de aquí, no quiero, ñeque el establecimiento mío ah entonces la bronca fue por eso. Sí, señor, porque tres patines le prohibió a simplicio que vendía la billeta a menos de un kilómetro de distancia, de exactamente, señor Juez, y entonces yo me calenté, fui para allá, me enreten con tres patines y le metió una patada en el pañuelo y en el pañuelo por qué, porque tres patines usa el pañuelo en el bolsillo del pantalón. Sí, entonces usted fue el que empezó la bronca. No, señor, la bronca la empezó tres patines, que le pegó a simplício, pero él no se quería ir. Entonces no tuve más remedio que monetar los chicos. Ust lo monesto. Sí, le moneteé una patada en el dedo gordo de la mano derecha que le rompí tre dientes? Cómo nos dice usted que esa pata se la dio en el dedo gordos de la mano derecha? Sí chicos, entonces cómo le rompió tres dientes? Porque si pricho se chupenéo chico. Y usted cree que esa manera digamos de estar a un muchacho. Pero déjanme si es que ayer Oigame, yo le estaba vendiendo seis pedazos de billete a un señor ahí educadísimos que coi me debiar. El hombre que se veía oye me quera un caballero y cuando yo estaba haciendo mil negos, viene el niño ese y le dice, señor Oiga, no le compre su billete que son del sorteo pasado. Tú crees que hay derecho a eso. No de ningún modo, porque supongo que los billetes no serían del sorteo pasado. Verdad no no eran del otro del anterior Como de la anterior, entonces o billetes ya se habían jugado, Sí, pero no habían salido estaban nuevecitos sin una manchita. Ni no. Ustedes vende billetes que ya se han jugado y qué tiene que haber hechos chicos no venden automóviles, muebles y hasta ropa de ocho. Sí, y entonces por qué no se van a vender los billetes de once. También es que no iba a ir. Secretario venga la sentencia. Hay dos cosas indudables y que se ven claramente que ninguno es inocente y que todos son culpables, más como el billete usado no es vendible ni aún en Broma. Tres patines. Se ha ganado treinta días en la loma. Dos Fernández Aníbal de Marre de mi cal, Miguel Herrera Herrui Fernández y Armando Soler escribe Castor Bispo, producción y dirección. Miguel yao manulo iglesias que les habla, les dice muy buena suerte. Amigos Audio Centro