July 22, 2023

Asesinaticidio

Asesinaticidio

Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas estaciones de Grupo Radio Centro.

Apple Podcasts podcast player badge
Spotify podcast player badge
Castro podcast player badge
RSS Feed podcast player badge
Apple Podcasts podcast player iconSpotify podcast player iconCastro podcast player iconRSS Feed podcast player icon
Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas estaciones de Grupo Radio Centro.

La Tremenda Orden la Tremenda Corte con leoporto Fernández, Aníbal de mar Mi mi Cal y Miguel Ángel Herrera escribe Castor Bispo, producción y dirección. Miguel ya O audiencia pública. El tremendo Juez de la Tremenda Corte va a resolver un tremendo cabo la noche secreta buenas noches, señor pues, cómo sigue del hígado como siempre, y del reuma como siempre, y del estómago como siempre, y del vaso como siempre? Y acabo de preguntar sí, señor póngase un peso de multa Y eso por qué para que todo sea como siempre. Y a ver qué caso tenemos hoy, pues, un caso gravísimo, señor Juez, porque al parecer se trata nada menos que de un intento de asesinar. O me diga quién intentaron asesinar a una mujer pues llama inmediatamente a lo complicado en ese asesinato y sidio enseguida. Señor fue Luz María Nananina a aquí cama todos los días Rudecindo, Calveiro y Escovinia dos este o sé Candelario, tres patines. Por eso acá, este jugado está como tan mira luiar que han puesto ahí. Ahora lo de gomento tiene cosas. Vamos a ver qué ha pasado aquí. Nada que sin vergüenza este de tres patines. Me quiso dar, señor Juez, usted no sea ocho auto oye los dios, eh que es cómo va a palos a Dios como alabado sea Dios, eso lo que digo. Quise ahogar. No cambia la conversación que me quiso tocar. Yo no diga eso. Señora usted sabe de sobra que yo siempre la ha querido a usted con armas de niño, con alma de niño, usted a mí y cuando estábamos casados, me daba una paliza todos los días. No. No, No, No, mienta eso que esa paliza yo no se nadaba tolodías. Cómo que no. No, señor alternadas, un día así y otro no. Pero venga acá, venga acá, Tres patines, usted le pegaban a na nena, bueno, no, chico, yo no le pegaba. Lo que yo hacía era invitarla a boxear y como yo boxeo mejor que ella, pues de tim me pa vencedor trepatines por lo cau técnicos y quedaba la gorda. Ya A eso le llama a usted quererla con alma de niño, con alma de niño. Guardes Secretario. Póngale ciento ochenta días a tres patines por esas palizas que le daban a la mita. Lo cedió oye. Pero si esto fue hace mucho tiempo, chicos, vamos, fue a hacer mucho, tío, sí, claro que sí. Ya eso pasó muy bien. Secretario póngaselos con efectos retroactivos para que lo tenga que cumplir. De todas maneras bien, en fin, no no, ni nos dice usted que tres patines se intentó ahogarlo. Sí, señor No, señora Cha, verdad pasa a verte hombre que van no ves y ya que lo dije sí, cero cuando lo dices, porque es verdad la vago conmigo tú también a lo que no es sacritería. Usted no debe gritar así aquí a ver. Permite el doctor que diga sí, señor es verdad ver porque yo soy testigo de que usted trató de ahogar en la playa. Bueno, no empiecen a discutir que eso lo aclararé. Yo dígame usted rudesindo parece el más serio del grupo que puedo. Parece que no es el más feo no es más serio. Qué fue lo que pasó? Qué pasó? Pues, lo que pasó mi querido doctor fue que hoy por la mañana fuimos a darnos un baño de mar a la playa de Imanites. Los tres, sí, lo tres, perdona que me metas. Yo lo invité a que fue Ramón a Joamiñita aquí onde hay hay, hay Mannita, porque yo soy Jaime magnitero no. Ah nació a ustedes allí. No, no, yo no nací allí. Pero según la playa que uno vaya, pues así se llama uno no a qué playa va tú, yo va a Santa Fe. Ah, tú eres Santa fasin como saltas feísimo. Si tú no lo sabías, si tú vas a la playa de Santa Fe, tú eres Santa Fe y no, pues entonces voy a ver si cambio de playa. No, no, no tengo letes porque no vas a conseguir nada. Por qué, Porque si cambias de playa, puede que eres ser santa pero fedísimo lo vas a seguir siendo igual, qué le vamos a hacer. Seguiré yendo a Santa Fe, enton si es lo mejor que te va a ser, aunque oye me yo tengo de esa playa un recuerdo más malo. Chiste ver sí, qué le pasó porque yo tuve una novia en Santa Fe, No que yo hombre, yo me figuraba que era de Santa Fe. Sí, y oye ni me salió Fe, ni me salió Santa chip por qué no le salió Santa porque se me fue con otro Y por qué no le salió fe porque me salió fu Sí, a bueno, bueno, pero por lo que veo a usted les gusta dar en su vueltecita por las playas. Sí, es terrible. Nada de siempre yo me conviene enterarme de cómo son los últimos modelos de trusa femeninas que se están incidiendo. No, entonces usted va a la playa a ver las trusas femeninas. Entonces sí, porque por la parte de afuera nada más o sea fueron la veo sí o por la parte de adentro. No se pueden ver en la playa, no hombres, claro, por la parte de adentro. No se pueden ver en ningún lado. Sí cómo no. Yo conozco por un lugar en donde la trucha femenina se pueden ver por la parte de adentro. De veras por mi madre que dónde. En lo de establecimientos donde la venda, el Secretario le pongo las tres partien de diez pesos de multa para hacerme conchbir esperanzas infundadas. Ah valo, sédioch ah bueno, ya con abalo sea hoy sí. Siga rudecito que dejamos en que esta mañana nos fueron ustedes de tres a mañanas a las playas ahimanitas. No es eso, sí, señor, un rato de esparcimiento marítimo que, verdaderamente con el calor que hace yo creo que usted no tenga conveniente en reconocer que estaba justificado. No lo encuentro justificadísimo si me precisamente nada. Precisamente a mí el calor es una cosa que me molesta mucho. No sea bobo dotorio vaya a bañarse un momento ruda, siendo eso me lo ha dicho usted con segunda o Libro Medio dotor mi querido magistrado. No hago mas que recomendarle a usted lo mismo que hice yo esta mañana, de manera que espero que usted, con la inteligencia natural que Dios no le concedió, pero que podía haberle coincidido, se dé a usted cuenta de que no he tenido la menor intención de molestarlo y que lo que le dije se lo dije con toda mi buena fe y con la mejor intención del mundo. Usted se da cuenta de eso verdad. No me doy cuenta. Entonces hágame caso y vaya a bañar si es peso de moltas pero por qué, doctor no, a ver, sí, pero no, no, bueno a ver, no, Nina, qué pasó en esa playa. Ya se lo dije antes, señor pues que sinvergüenza se ve tres pati Le trató de tocarme en el agua. Se fueron ustedes muy lejos. No. No, No, No, No, que más en la orillita, nada más orellita. Ah bueno, nunca se aleja mucho de la orilla, porque están expuestos a que los ataque un tiburón, una ballena, un cachalote o cualquier bicho de eso. Yo lo sé por experiencia de verdad que usted lo sabe. Sí, señora Mire, una vez cuando yo era jovencito, es decir, cuando era todavía más jovencitos de los jovencitos que soy ahora, me fui lejos nadando y pasé un susto terrible, porque saben lo que vi de repente a menos de tres metros de distancia. Qué fue lo que una aleta? Usted se da cuenta de lo que es eso No, no, no, no me va a oler así, no me hable eso. Eso es la aleta, Lo conozco yo, pero bien no sí. Tú no sabes la cantidad de aleta. Eso que me han dado mí en el ahueta no me pica a Ustedes mismos le han dado aletazo en el agua cantidacho mira allí mismo Me dieron un aletazo. Se lo dio un tibrón, no una tintorera la mujer de un tiburón en to, no chico la mujer de un tintorero. Que me cuenta ese aletazo se lo dio la mujer de un tintorero. Sí, Esta mañana me dieron el segundo de la temporada. También se lo dio una tintonera. No me lo dio una rabio rubia, pero blackeado, trakeado no tres partis. Eso no puede ser, porque no puede ser que la rapy rubia no tienen aletas no tendrán aletas, pero dan aletas igual que las otras chicos. Ah bueno, mire compadre, pero usted va a la playa a bañarse o a que lo suenen. Bueno, yo voy a bañarme rudecindo, pero hay veces que uno va nadando y trompieza con alguien sin querer. Tú sabes si tu sabui y de vetese cuando tú viene beta enredado que tú crees que es un pulpo. Bueno, pues no es un pulpo o otro piezas tú, entonces le vas. Tú sacas la cabeza, siete gritos. Ay va la verdad. Sí, que sea muy otra vez si es que usted cabez tropieza sin querer. Sí, yo no sé qué lo que me pasa a míchico que cada vez que trompiezo con alguien sin querer, me dan un aletazo queriendo y algo pasará. Tres patis. No sé. Oye, melodías me cogieron por aquí habrás, sí, y de dentro del agua que yo te bago una parte que apenas daba m salía así de fly para la orilla palorilla y me levanté como un buchererero en la boca, como un buche de arena en la boca. Yo no sabía si era que le dieron un aletazo, Era una ola que lo cogió y lo metió. Ni me saludó. Me dieron sin saludarme. No hola la ola, ah, no, no, que ola de que chin venga acá. Usted conoce mucho del pescado. Bueno, Yo le he pescado conoco bastante. Cómo se llama el animal ese que juega así que brinco una pelota. Así en la punta de la nariz, cómo se llama qué librita. Sí, ese es fosca, esa es la fosca, ese es posca, Y cómo se llama el otro que tiene dos cosas, así, dos dos o dos colmillos, que tiene dos aletas, así, adelante de dos cosas. Ese épocaracha, Chico, eso es una jugar de hombres. No, ah, no, no, no mire de eso de todos mundos. Siga mi consejo y no se aleje nunca mucho nadando. No. No. Si yo soy lo más prudente, Chico, cómo no, cómo no. Yo siempre oye me baño en la orillita. Bueno, pasete más sincero donde se va añ en la mujer. Qué me cuenta. Y a eso le llama a usted ser prudente, claro que sí, bueno y ya crees llama a ustedes ser descarado. Qué cosa usted quiere decir que yo soy un decarado claro que lo quiero decir hable boved señora de carao es que no tiene carach y usted tiene cara. Vamos qué pregunta si no lo tuviera, dónde me iban a sonar los aletas co mencionan a mí, bueno los tres partires, pero de todos esos aletazos se los dan en el agua, no, no que va me lo van a mover a la orilla también en la arena, en la orina también. Sí. Mire el domingo pasado sin ir más para atrás de las maná que iba yo caminando por la arena y trumpee sin querer. Troupe sí, que te pasó lo mismo no, no, que se dice trupe sí, sí sin querer con unos pescadores Ajá y pem me sonaron ahí en la alletazo tremen por molestarlo cuando estaban pescando. A quién, a esos pescadores, no, no. Si esos pecadores no estaban pescando y dónde estaban, entonces lo tenía puesto una chiquita que estaba cogiendo bañando la ahí vocaba ahí, Secretario, pongo haber diez pesos de muta tres patines para que aprenda a caminar por la playa sin tropezar. Pero oye me chicos a la boca. Está bien a ver cómo fue lo del intento de asesinar. Bueno, pues, nada, doctor. Eso fue que llegamos a la playa, no pusimos la trusa y nos metimos en el ago. Supongo que no habrían comido nada antes. Verdad no. Señor ah, bueno, sí, nunca se meta a usted en el agua después de haber comido, porque le puede dar una congestión cerebral, no que va a mí no me puede dar eso. Por qué no rude. Si si usted no tiene cerebro, como lo va a tener cerebro compadre, claro que lo tengo, entonces le puede dar una congestión cerebral, no, señor, a mí no me puede dar eso, porque yo para bañarme espero siempre a que pasen tres o cuatro horas de haber comido, y tú crees que cuatro horas sea los fuchicentes, los fusiles suficiente te sientes sean lo batante, porque yo me puse a hablar de eso con un caballero y ese caballero me dijo que él, después de almorzar, no esperaba cuatro horas Y cuántos lo esperaba en todos cuatro meses, qué cosas después de almorzar, esperaba cuatro meses para bañarse. Y ahí chi el caballero le dijo eso. El caballeros París. Yo tuve hablando con él. Ponga de veinte pesos más secretarios, guando veinte ábalosdioch que siga lo de sinto queda para que ustedes se metieron en el agua. Verdad. Sí, señor, nos ardimos nuestro chapozón, nadamos un poquito y como cuestión de los metros, tres patines tropezó, cogió su aletazo, seguimos nadando y entonces tres patines me apostó un peso a cuál de los dos aguantaba más tiempo con la cabeza debajo el agua y usted aceptó la puerta, o no, no voy a aceptar. Hombre. Yo sabía que le ganaba, seguro doctor, porque yo resisto mucho debajo del agua. Sí, sí, señor yo fui el primer hombre rana que tuvo el escuadro español A n entonces levantó Juan, su marino, Peral, su marino a Peral. Este era hombre ar entonces se le ganó a usted. Los jue ancho doctor, ancho, mentimos la cabeza debajo del agua, los dos al mismo tiempo no y que, efectivamente, señor Juez, al poco rato tres patines, tuvo que sacar la cabeza, darse por vecino y pagarme el peso. Me alegro mucho. Y qué más, pues que después de su doctor fue cuando tres patines trató de ahogar a Nana Nina, no de verdad roesino lo último. O ahí se fue a tratar de desquitarme otra las tardes. Desquitar Sí, porque cuando él me ganó el peso a mí, yo le apoté de dos pesos. Entonces al que no, no, no, no resistía con la cabeza le bajo del agua más a tiempo que él. Usted aceptó no buen, no yo acepté por probarse. Yo fue y ahí mismo fue donde tres patines. Trató de asesinarme a mí, no le haga caso. Yo traté de asesinarla a ustedes cuando nada no trató palabra que no cho. Lo único que yo hice cuando ella metió en la cabeza le bajo del lago, fue sujetarla por repecueso con la mano y aguantarle la cabeza ahí para abajo, eh, hasta que ella le ganó a Rocines, pero se lo aguantó usted ahí la la brama. Claro que sí. No ve que si saca la cabeza primero que ruedecindo pidiendo yo los dos pesos y escriba ahí. Secretario, venga la sentencia. Este Tribunal opina que, aunque no hubo asesinatos, no hay duda que Nananina pasó en la playa un mal rato y como el hecho resulta una apuesta contra cien pesos de multa y cumpla un mes de prisión. Escucha el siguiente programa de la Tremenda Corte y con Leopoldo Fernández, mi Mical y Aníbal de bar por esta emisora. Hasta entonces, Manolo Iglesias, que les habla, les dice muy buena suerte. Amigos Paudio, el Central