Oct. 22, 2025

El Reporte Coronell: Mis impresiones de la entrevista con el presidente Gustavo Petro

El Reporte Coronell: Mis impresiones de la entrevista con el presidente Gustavo Petro
El Reporte Coronell: Mis impresiones de la entrevista con el presidente Gustavo Petro
El Reporte Coronell
El Reporte Coronell: Mis impresiones de la entrevista con el presidente Gustavo Petro

0:00 Daniel,¿ qué fue lo que pasó? Y bienvenido a su reporte coronel Buenos días, Julio. Este es el reporte coronel de hoy. Habitualmente escribo el reporte con detalle. Hoy les voy a leer algunas notas sin redacción final que he escrito sobre la entrevista con el presidente de la República. Voy a acompañarlas con comentarios de cosas que recuerdo y que constituyen mi impresión de esta entrevista. Conozco al presidente Gustavo Petro hace mucho tiempo. Aunque no de manera profunda. La primera vez que lo vi fue en 1988, cuando yo tenía 23 años y él 28. Él estaba en ese momento en la clandestinidad como miembro de la Dirección Nacional de la Guerrilla del M-19 y yo fui a entrevistarlo como periodista del Noticiero Nacional donde elaboraba. Esa fue la primera de al menos siete entrevistas que le he hecho en la vida. Cuatro de esas ocasiones han tenido lugar mientras él ha sido presidente. Nunca, nunca he tenido una conversación tan difícil con él como la de hace 48 horas en la casa de Nariño. A lo largo de estos casi 40 años de conocernos, he tenido algunas diferencias, he criticado su gestión como alcalde, también ocasionalmente como presidente, y he reconocido sus grandes debates de denuncia y control político como congresista. A pesar de esas críticas ocasionales,

1:30 el presidente jamás ha roto la comunicación conmigo, ha sido siempre muy deferente. Le pregunto sobre temas puntuales a través de un mensaje de texto o de una llamada y siempre me responde amablemente y en tiempos muy razonables. Este domingo, el que acaba de pasar, después de la publicación de un mensaje del presidente de Estados Unidos en el que llamó al presidente Petro, jefe del narcotráfico, le envié un texto al mandatario desde República Dominicana, donde yo asistía a la Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa. Le propuse hacer una entrevista sobre el tema y él aceptó inmediatamente. Le dije que acordaría los detalles con la directora del Departamento Administrativo de la Presidencia, Angie Rodríguez. Yo estaba pensando inicialmente en hacer un encuentro virtual desde Miami, pero en la conversación con la directora del DAPRE, ella me señaló que el presidente prefería que fuera presencial. Esto último me lo dijo cuando yo ya me estaba subiendo un avión en Punta Cana para volver a Estados Unidos donde vivo.

2:36 Así es que tuve que arreglar todo para salir esa misma tarde del domingo con un equipo de Univision hacia Bogotá. El dispositivo técnico para hacer una entrevista multicámara en vivo para radio y televisión tiene un tamaño considerable. Así es que productores, camarógrafos, luminotécnicos, sonidistas, llegaron en la mañana del lunes a Palacio Presidencial para armar el set de la entrevista. Estaba acordado que fuera a las tres de la tarde y que duraría una hora y media. En directo, en vivo. El jefe de Estado llegó 34 minutos tarde. Lo saludé presurosamente y le pedí, después del saludo de rigor, que fuera breve sus respuestas porque queríamos cubrir muchos temas, todos referidos a la crisis de relaciones con Estados Unidos. El presidente asintió.

3:29 Y como si no hubiera fan en ese momento, me mostró la magnífica obra de Alejandro Obregón expuesta en el corredor en el que hicimos la entrevista y me dijo algo que yo nunca había oído. Aseguró que el cóndor del gran maestro había sido repintado para borrarle una hoz y un martillo, símbolos comunistas que representan la unión de obreros y campesinos. Hablé anoche con un experto en la obra de Alejandro Obregón y me dijo que él tampoco conocía esa historia. El presidente también me dijo, señalando un estupendo óleo del artista indígena Carlos Acanamijoy, que él lo había llevado a la sede presidencial donde sólo había obras de artistas blancos. Hasta esa hora estaban con nosotros el ministro del Interior Armando Benedetti y el ministro de Defensa, el general Pedro Sánchez, el secretario de Prensa Augusto Cubides.

4:21 A medida que fue transcurriendo la entrevista, fueron llegando funcionarios que estaban citados a un consejo de ministros y la vicepresidenta Francia Márquez. Bueno, el presidente, después de saludar a cada uno de los técnicos con amabilidad, se sentó en su silla. Yo recibí un conteo regresivo de un minuto desde el Master Control de Miami y empezó la entrevista. Las evasivas arrancaron desde las primeras respuestas. Cuando quise centrarlo en las consecuencias del mensaje del presidente Trump, me habló del inmenso cuadro de Santa María, ubicado detrás de mí, diciéndome que los problemas de la relación con Estados Unidos arrancaron en la época de Bolívar y Santander, que él era bolivariano y no santanderista, que por entonces los soldados eran indígenas y negros, y que en cambio los generales eran blancos, tenían esclavos, y que de ahí se derivaba todo, que el rey de España, que el virrey, cuando le insistí al Presidente, En que volviéramos al siglo XXI y a la crisis de relaciones, el mandatario me respondió refiriéndose al incidente del megáfono en Nueva York, diciendo que él realmente no había invitado a los soldados de Estados Unidos a desobedecer a Trump. En ese momento, pues, tuve que contradecirlo, porque sí lo dijo, está grabado, y entonces me señaló, con algo de molestia, que eso debía ponerse en el contexto del discurso completo. Discurso que, por lo demás, he oído varias veces y que conozco prácticamente de memoria. A

5:52 partir de ese minuto, la tensión fue escalando. El presidente estaba incómodo en la silla, se movía mucho, gesticulaba con sus brazos abiertos, con gestos ampulosos, como si estuviera actuando en una función de teatro. Abría sus brazos, me señalaba constantemente con un lápiz, y la saliva empezó a acumularse en las comisuras de sus labios. Evadía cada pregunta y respondía con largas disquisiciones de historia, de geografía, de economía, de matemáticas, como si estuviera más interesado en oírse el mismo que en responder sobre las consecuencias concretas de la crisis de la relación con Estados Unidos. La verborrea imparable del jefe de Estado impedía la interacción propia de una entrevista.

6:41 Varias veces, obviamente con respeto, lo invité a responder y en ocasiones me señaló que yo no quería dejarlo hablar, como si no estuviera hablando de sobra. En medio de sus largas disquisiciones fueron saliendo a flote algunas de sus angustias. Desde que lo conozco, Petro ha vivido con la sensación de que en cualquier momento pueden matarlo. Noté el lunes que esa paranoia justificada por una persona que ha vivido con tantos riesgos como él estaba exacerbada. El gobierno de Estados Unidos retiró de la casa de Nariño un sistema de protección antidrones y el jefe de Estado siente que eso dejó la sede presidencial vulnerable a un eventual ataque.

7:23 En algún momento de la entrevista me dijo que podrían matarnos a él y a mí en segundos si quisieran. Creo que le fastidió mucho que yo le hablara de la manera exitosa en que los presidentes de Brasil, Lula, de México, Shane Bowne y de Chile, Boric, manejan las relaciones con Estados Unidos a pesar de las dificultades y de ser ellos presidentes de izquierda. El presidente no quiso admitir que a ellos les iba mejor, ni que había algo que aprender de esa forma de proceder. Tal vez el momento más difícil de la conversación sucedió cuando le pregunté por qué había sido más duro con la ganadora del premio Nobel de paz María Corina Machado que con Nicolás Maduro. Petro nuevamente llamó despreciable y traidora a la opositora venezolana y en cambio evitó referirse al régimen de Maduro y a sus acciones. Se molestó cuando le dije que si quería atar la suerte de 50 millones de colombianos al destino de sátrapas como Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino. En un momento me dijo, abro comillas, yo no soy pendejo, Daniel. En cambio, recuperó momentáneamente el sosiego cuando habló de sus deseos de ser inolvidable. Se volvió a molestar cuando le dije que si estaba anteponiendo su deseo de trascender, de crear su leyenda, a las necesidades inmediatas de los colombianos. El reloj seguía moviéndose, la entrevista ya había tomado dos horas, el embajador McNamara lo estaba

8:55 esperando para una reunión cuando le formule la última pregunta, diciéndole que su misión no era cambiar a Trump, sino buscar la mejor negociación posible para conservar millones de empleos de colombianos. Fue entonces cuando dijo que había que sacar al presidente de Estados Unidos. Esa fue la frase que se volvió noticia en las agencias y en algunos medios estadounidenses. Nunca en todos estos años y entrevistas he visto al presidente Gustavo Petro tan alterado como este lunes. Lo vi extraviado en su vanidad, volcado sobre sí mismo, pensando que es erudito, matemático, científico, sobredimensionando su papel en el mundo, imaginándose como un líder universal del cual están pendientes todos los países. no es ciertamente el mejor estado de ánimo para manejar una crisis de las dimensiones que puede tomar en los próximos días con represalias de Estados Unidos al presidente, a su familia y a sus allegados. Este fue el reporte coronel de hoy Muchas gracias Daniel, usted dijo que salía muy preocupado de esa reunión.¿ A usted le preocupa el estado mental del presidente, Daniel?

10:17 Pues, Julio, yo quiero decir esto con todo respeto y consideración humana, pero yo lo sentí muy solo. Sentí que el presidente no tiene pares en su equipo, que todo el mundo es subordinado, que está muy por debajo de él en su propia visión y que no tiene un plan. Y es muy preocupante ver que se está improvisando sobre una relación que no tenemos una estructura diplomática propiamente dicha. En Estados Unidos causa un poco de hilaridad el hecho de que el presidente dijera que llamaba consultas al embajador Daniel García Peña cuando García Peña estaba ya en Bogotá gozando de una licencia médica de dos semanas y al contrario ahora tuvo que volver antes de que se cumpliera esa licencia que estaba acordada Pues para decir que ya había sido devuelto a su posición. En fin, yo lo vi muy pendiente de él mismo y sin la capacidad de dimensionar el problema en el que está metido y con él Colombia.

11:30 Daniel, queda perfectamente claro en sus anotaciones que la relación suya con el presidente Petro ha sido siempre buena. Es decir, que a pesar de las diferencias y las molestias que significa para un personajón como él, que haya un periodista que le haga preguntas incómodas, nunca deterioró la relación que tiene con usted. Después del relato que acabamos de oír hoy,¿ usted cree que esa relación continuará en los mismos términos en que usted la describió hasta llegar al día lunes en el que se produjo la entrevista?

12:19 Pues Julio, es difícil saber, perdón Alberto, es difícil saberlo, es difícil establecer cómo puede reaccionar el presidente Petro estas observaciones, pero en general él ha sido una persona tolerante a la crítica que ocasionalmente le he hecho, ha respondido también públicamente, yo por ejemplo... Siempre he dicho que su alcaldía de Bogotá no fue una administración buena en contra de lo que él dice y de lo que dicen algunos de sus funcionarios. Y a pesar de esas diferencias y de otras también grandes, hemos podido seguir hablando todo este tiempo. Lo cierto es que en todos estos años nunca había visto al presidente, no sé si la palabra sea esta, pero la voy a usar, tan perturbado como lo vi el lunes.

13:11 Daniel, y como menos si usted ya no lo revelaba también, fue bastante sufrida esa entrevista, o sea, los que estábamos al otro lado de la pantalla, Dios, usted intentaba metérsele, no era posible, no era posible que él le respondiera a esas preguntas, como usted ya no lo ratifica también esta mañana, pero en algún momento al final de la entrevista sentí que usted... No sé si se dio por vencido o dejó que el presidente hablara y dijera lo que quería decir porque en definitiva no le estaba respondiendo lo que usted quería que le respondiera.¿ Fue así?¿ Usted ya dejó a que él siguiera con su discurso? Yoreli, esto es muy especial. La entrevista es algo que es parecido, por un lado al baile y por otro al toreo. Se necesita que la pareja quiera bailar, que el entrevistado esté preguntando adecuadamente y el entrevistador quiera responder.

14:12 Cuando se rompe esa interacción, se rompe todo eso. He visto a lo largo de mi vida... Muchas entrevistas muy notables, una muy famosa es Frost Nixon, otra que a mí me causa particular admiración es la de May Wallace con la Ayatollah Khomeini. He visto muchos trabajos de Barbara Walters tomando nota sobre cómo miran, cómo respiran los entrevistadores, cómo preguntan, cómo rematan, cómo aprovechan los silencios o cómo los dejan pasar. En ese momento, mientras el reloj caminaba y transcurría esta entrevista eterna llena de evasivas, yo traté de bromear, traté de subirle el tono de voz al presidente dentro del mayor respeto, traté de responder a su código verbal de señalamientos y todo... Pero en un momento ya sentí que nada funcionaba y esperé más bien que él hablara tratando de rescatar alguna frase que permitiera continuar la conversación. Nada funcionó.

15:20 El presidente realmente no quería hablar. No quería hablar conmigo, quiero decir, él quería hablar para él mismo y para un público que se imagina, pero no quería responder a las preguntas que le estaba haciendo. Y ese es un reto bastante grande porque una cosa es un diálogo y otra un monólogo. En muchos momentos la entrevista se convirtió en un monólogo. Daniel, cuando usted dice que lo vio muy perturbado, cuando usted cierra la entrevista diciendo que sale más preocupado,¿ usted sale preocupado por el presidente o sale preocupado por el futuro de Colombia?

16:12 Juan, por las dos, pero me parece que la preocupación vital es por el presidente porque percibí que por un lado él no estaba percibiendo la magnitud del problema en el que está metido y por otro lado tampoco era capaz de dimensionar su tamaño real en la escena mundial. El presidente Petro está sinceramente convencido de que su megáfono en una calle de Nueva York fue determinante para establecer el cese al fuego en Gaza. Y se preocupa de unas cosas que son absolutamente nimias, pero que las vuelve parte de su discurso en un día tan grave como el que estamos viviendo. Estaba preocupado porque no lo habían invitado a un concierto de Karol G en el Vaticano.

17:06 Son cosas que son nimiedades que no podrían estar en la cabeza ni en la agenda de un jefe de Estado en un día tan grave como el que estábamos viviendo. Daniel, de todo lo planeado en el cuestionario,¿ cuánto se quedó sin poder preguntar?¿ Cuánto se quedó ahí en el tintero?¿ Qué preguntas no pudo hacer? No, muchas, muchas, Juan Diego. Le puedo decir que tenía cosas para hablar sobre la relación comercial, sobre el desequilibrio en una eventual guerra de aranceles, cómo Colombia no significa ni siquiera seis décimas, del comercio internacional de Estados Unidos, mientras que es el comprador de más de la cuarta parte de nuestro producto, tenía también pensado hacer énfasis en una serie de acusaciones que se han movido contra el presidente Petro en, digamos, en círculos judiciales y también políticos de Estados Unidos. Algo de eso sugirió hace unos minutos el senador Bernie Moreno, pero quería preguntarle con mayor extensión sobre los señalamientos que ha hecho el general Hugo Carvajal, el exdirector de Contrainteligencia venezolano, el que ha ofrecido El capo José Adolfo Macías, el capo ecuatoriano alias Fito, que era el capo de Manta y que menciona una presencia

18:42 nunca suficientemente explicada del presidente en Manta, Ecuador. Quería hablarle de la posibilidad de que se activara el sistema interamericano y que se invocara la Carta Panamericana. Él también estuvo a punto de llegar a eso, pero finalmente no llegó. También sobre el director de la policía, el general Carlos Fernando Triana. Quería preguntarle sobre su forma de manejar la relación internacional. En fin, yo había preparado un cuestionario para una hora con 28 preguntas en donde aspiraba que se respondieran entre 20 y 22, que me pareció lo realista. De eso realmente no pude cubrir sino un poco menos de la mitad.

19:42 Daniel, una última inquietud de la entrevista con Bernie Moreno y el anuncio que hizo a una entrevista en Fox sobre el tema de OFAC, el presidente, su esposa, sus hijos y sus allegados. Usted... Lleva mucho tiempo analizando los cruces que hacen las autoridades norteamericanas antes de meter a alguien en esa lista. Usted trabaja con un experto en esa lista que es Gerardo Reyes de su unidad investigativa. Sin embargo, a mí no me queda claro qué es lo que tienen en Estados Unidos... contra la familia del presidente o sus allegados. Sin que usted me dé su respuesta, si la tiene,¿ usted cree que tienen algo?

20:35 Yo no creo que exista nada concreto, pero desde hace un par de meses para acá se viene hablando de un negocio relacionado con gas y con regasificación. que según algunas fuentes incluye a altos jerarcas del gobierno colombiano, a personas del círculo familiar del presidente y a personas que tienen que ver con el régimen venezolano. Nunca he sabido concretamente de qué se trata, pero esa conversación ha surgido, por lo menos Julio, desde mayo de este año, sin poder concretar jamás de qué se trata, ni cuál es la empresa, ni cuál es el negocio, ni por qué.

21:24 pero con la mención de esos temas y esos núcleos sin precisión de los nombres o con la mención de algunos que obviamente sería irresponsable hacer nosotros sin tener pruebas ni tener nada que ver con esa investigación. Este fue el reporte coronel de hoy. Hasta el viernes, Daniel, y gracias Mil gracias.