June 14, 2023

El día de su muerte, el coronel Dávila envió honorarios en efectivo a su abogado

El día de su muerte, el coronel Dávila envió honorarios en efectivo a su abogado
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Buenos días julio. Este es el reporte coronel. El viernes pasado, el último día de su vida, el coronel Óscar Darío Dávila, JVF de avanzadas de seguridad del Presidente de la República, le envió cincuenta millones de pesos al abogado Miguel Ángel del Río como pago anticipado por su defensa. El detalle resulta particularmente inquietante, porque, pues no tiene sentido que alguien que esté pensando en suicidarse pague por una defensa jurídica que simplemente no va a suceder, porque cuando una persona muere no puede ser procesada por la justicia. El jueves de la semana pasada, la víspera de los terribles hechos, el coronel Oscar Dávila se reunió con el abogado Miguel Ángel del Río en el restaurante Maqui del hotel La Fontana de Bogotá. Al encuentro asistieron también dos ex integrantes de la policía nacional que conformaron una empresa y prestan sus servicios a firmas de abogados, huyendo la de Miguel Ángel del Río. Ellos, en razón de su antigua ocupación, conocían al coronel. En esa reunión, el coronel Dávila expuso su caso y luego le preguntó al abogado por el monto de sus honorarios de lo que cobraría por defenderlo. Hablaron de sumas entre trescientos y quinientos millones de pesos, y el coronel dijo que sus recursos no daban para tanto. Fue entonces cuando el coronel Dávila le propuso al abogado que lo defendiera por cincuenta millones de pesos. Se comprometía a darle treinta al día siguiente y los veinte restantes. En unas pocas semanas, el abogado aceptó la propuesta que estaba lejos de sus honorarios usuales, pero me explicó que el caso le parecía muy importante. Acordaron que el sábado firmaría en el contrato de representación legal y el poder del río le pidió depositar el anticipo en una cuenta corriente de su firma legal. Al día siguiente, bien, uno de los investigadores que había estado en la reunión le avisó al abogado que el coronel había conseguido ya los treinta millones que ha prometido al día anterior, pero que no los iba a depositar en la cuenta, sino que se los iba a entregar al investigador. En efectivo, eso pasó la mañana del viernes hacia las diez y veinticinco. Unas horas después, a las cuatro de la tarde, el investigador le comunicó al abogado del río que el coronel ya tenía los otros veinte millones para pagar por anticipado la totalidad de los honorarios pactados y fue a buscarlo a una reunión en la que estaba el investigador. Llegó hasta allí transportándose en el mismo carro en el que murió, acompañado del mismo conductor escorta y entregó el dinero. Horas después, a las siete de la noche, una bala proveniente de la pistola de su conductor es corta y presuntamente disparada por él mismo acabó con la vida del coronel daut Desde el viernes, voceros del Gobierno, la fiscalía, la la, la policía y también fuentes del ct han señalado suicidio como la más probable causa de la muerte, pero el dictamen forense no se ha conocido. Buenos días, Doctor Miguel Ángel del Río, tiene sentido que una persona que se va a suicidar pague anticipadamente por su defensa, Daniel, muy buenos días para ustedes y para la mesa de trabajo y para todos los oyentes. No tendría sentido en principio. Evidentemente, quién espera o quién aspira a acabar con su vida no asume ni siquiera la búsqueda de un abogado defensor. Por eso para mí que la causa del suicidio es la más probable situación. Se debió a un evento de oportunidad o, lo que es lo mismo, un espacio en el cual la persona, por alguna razón o por la construcción de varias razones, llegó a esa decisión fatal del río. Quiero preguntarle claramente una cosa. Usted buscó al coronel Dávila, o el coronel Dávila lo busca usted para que lo defendiera. El coronel Dávila me busca a mí, Daniel, por intermedio de dos ex miembros de la policía nacional, el ex Sargento Guadib Velázquez y el mayor de la policía nacional, Jefferson tocarrucho que valga la pena advertir son dos ciudadanos valientes que fueron protagonistas fundamentales en su momento de la famosa nieña política. Ellos fueron presos. Ellos fueron los analistas que en su momento terminaron presos con ocasión a una investigación por la niña política, que hoy se encuentran en libertad y que son personas de mi más entera confianza. Ellos montaron su propia empresa de investigar, que presta servicios a mi firma de abogados y a otras firmas de abogados y su hijo, además, Wadis Velázquez, es abogado penalista de mi oficina de abogados, personas de mi más entera confianza. Con base en la experiencia que estas personas tenían en la policía nacional y que el mayor Tocarruncho había estado en el mismo curso del Coronel Dávila. Es que ellos lo buscan o los buscan a ellos para llegar a mí y que se diera la reunión de la cual estamos que usted advirtió en su contexto. Es usual doctor del Río recibir pagos en efectivo para una defensa judicial, pues digamos que es usual. Digamos que en el caso de la firma de abogados, de la cual algo parte, pues lo ideal es la consignación en una cuenta corriente con el propósito de establecer las declaraciones respectivas. Sin embargo, pues hay eventos en los cuales algunos clientes solicitan que el pago se haga de manera efectiva, se hace evidentemente, un contrato de prestación de servicios y se deja entonces la particularidad de que el pago ha sido hecho en efectivo y se hacen las consignaciones respectivas. Doctores de usted aún tienen su poder ese dinero. Daniel, yo nunca tuve en mi poder el dinero. El dinero siempre lo tuvo el investigador, el ex Sargento Velázquez, de mi absoluta confianza. Una vez que ocurrieron los trágicos hechos, nosotros nos pusimos en comunicación con la esposa, con la viuda del coronel Dávila, para hacerle llegar la totalidad de ese dinero. Doctor del Río. Hay otro tema sobre cuál quiero hablar. Mi colega, la periodistas Silvia Charry, de cambio, llamó al coronel Dávila a las cuatro diecisiete de la tarde, dos horas antes de su muerte y en términos muy respetuosos y considerados. Le pidió su opinión sobre una hipótesis de la fiscalía que lo mencionaba dentro del caso de las chusadas ilegales a las empleadas de Laura Sarabia. Le pido que oigamos este fragmento de la conversación. En medio de esas investigaciones nos llegó su nombre, su nombre y, por supuesto, en mi deber periodístico, pues le estoy llamando para preguntarle su versión, que perdón de que me habla. Le hablo de las chuzadas, de las empleadas de Laura Sarabia. Ah no, y qué pasó luego, no entiendo, Coronel, le voy a contar un poquito lo que me han dicho algunas fuentes con las que estamos trabajando este texto para que usted me diga qué tan verdaderas. Creo que todo yo no me puedo pronunciar ante eso es lo único que yo te puedo decir por qué no no eso sí, me da pena contigo, por Jesús, no he dicho me acaban. Le quiero solicitar doctor del Río que precise una declaración que usted dio ayer a Blue. Usted cree que la periodista es responsable de la muerte del coronel Dávila por llamarlo a verificar una versión para nada. Daniel, por el contrario, conozco a la periodista Silvia Charrie, Conozco sus calidades profesionales. Conozco la rigurosidad que ha tenido siempre la periodista. Hubo alguna literalidad en mi intervención con relación a esta entrevista, que terminó entonces interpretándose de una manera en la cual yo no quise advertirlo ideas. De ser así, le pedí incluso a Silvia disculpas en privado y en público. No conoceremos nunca lo que puede pensar una persona en una situación de esa. Si esa era un poco el sentido de la manifestación que yo había narrado. Pero Daniel, para nada, respeto profundamente repito el trabajo periodístico de Silvia Charry. Conozco sus calidades y sólo escuchar la grabación y la conversación, pues con prueba que fue hecha con la altura de una periodista como ella. Por último, Doctor del Río, le quiero preguntar usted sabe si el Coronel Dávila era diestro o zurdo. No lo sé. No lo sé, Daniel, no tengo realidad sobre el particular. El jueves, cuando ustedes estuvieron reunidos, estudio, tomó notas, tomó café. Usted vio qué mano era la que más usaba. Recuerdo que tomó café. Sí, recuerdo que tomó café. Me tomó por sorpresa la pregunta, pero no recuerdo la mano. No recuerdo con claridad con la mano con lo que yo estaba. De hecho, yo tomaba apuntes mientras el coronel me hablaba. Yo tenía una hoja donde dividí la hoja en tres partes con relación a las tres investigaciones, y estaba mucho más pendiente de lo que él me decía para escribirlo y no noté esa particularidad. Es que se lo pregunto por una razón. Doctor del Río. Los colegas de qu hubo, el diario Popular que circula en varias ciudades, publicaron un vídeo hecho por un vecino del coronel. Es un vídeo de la diligencia del levantamiento del cadáver en donde aparentemente el coronel no tiene heridas visibles en el lado derecho de su cuerpo. Usted ha visto ese vídeo. Yo lo vi ayer, Daniel, pero el vídeo es tomado con cierta distancia y no podría establecerlo con la suficiente claridad. Bueno, Doctor del Río, usted está citado mañana en la fiscalía. Finalmente va a ir no, Daniel, yo ya le compartía el despacho. Me hicieron una citación formal más allá del comunicado que vimos todos de manera pública. El despacho me hizo llegar a un correo personal, yo respondí advirtiendo que cuáles fueron las circunstancias en las cuales yo conocí al coronel Dávila en el entendido de que no tengo información adicional que entregar en el entendido que existen unas protecciones constitucionales con ocasión a esa relación cliente abogado y con ocasión a las relaciones investigador cliente. Pero más allá de eso, con relación a la necesidad de la citación que advierte tener conocimiento sobre las causas de la muerte, como abogado defensor, no tengo conocimiento de las causas de la muerte y, evidentemente, tengo mis distancias con la posición y la investigación. En este caso. Tengo entendido que uno de los fiscales que lo cita hace parte del grupo de homicidios. Eso quiere decir que la muerte del coronel Dávila se está investigando por la fiscalía como un homicidio. Dentro de las particularidades de la citación que habla de una unidad de seguridad ciudadana, se advierte que o la pertenencia al grupo de homicidios, y eso es muy curioso. En el entendido de que no ha salido el dictamen de medicina legal, sería importante que tuviéramos ese dictamen a la mayor brevedad. Pero sí llama la atención, evidentemente, que la investigación pertenezca a un grupo de homicidios. Evidentemente, a veces, desde el punto de vista del ejercicio del análisis de una investigación y como estamos frente a una muerte violenta, no se sabe si causada por él mismo o por otras personas, pues entonces normalmente los grupos de homicidios intervienen en esas investigaciones. Muchas gracias, Doctor Miguel Ángel del Río. La demora en la entrega de las conclusiones forenses sobre la muerte del coronel Oscar Dávila no ayuda a que haya claridad sobre el asunto. El coronel era miembro del cuerpo de seguridad presidencial y estuvo implicado en la aplicación del polígrafo a mar bélis mesa la emplea de Labra Sarabia y, presuntamente también en las chusadas ilegales a ella y a otra empleada doméstica de la entonces Jefa de Gabinete del Presidente Petro. Este fue el reporte Coronel de hoy. Muchas gracias.