July 14, 2023

160 víctimas del régimen nicaragüense le escriben al canciller Álvaro Leyva

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En la WU El reporte Coronel Daniel que trae hoy el reporte al Canciller Álvaro Leiva, le llegó hace unos días una carta firmada por ciento sesenta prominentes nicaragüenses que se declaran víctimas del régimen de Daniel Ortega y Rosario Muricho. Entre los firmantes están intelectuales de renombre mundial como Sergio Ramírez, quien además fue Vicepresidente del país, la novelista y poeta Yoconda Belly, periodistas tan prestigiosos como Carlos Fernando Chamorro y Tifany Roberts, expresos políticos como Félix Maradiaga y Medardo Mairena, y decenas de nombres destacados adicionalmente firman la carta veintinueve organizaciones defensoras de derechos humanos, entre ellas Human Rise Watch. En la carta el Alcanciller Baiba. Ellos están pidiendo que la comunidad internacional, incluyendo a Colombia tome acciones frente a la crisis humanitaria que se vive en el país centroamericano. La semana entrante hay un encuentro en Bruselas entre la Unión Europea y la Comunidad de Estados latinoamericanos y caribeños. Selac ellos piden que la reunión de alto nivel sirva para examinar la situación de Nicaragua y para conformar un grupo de amigos del pueblo nicaragüense que garantice una respuesta internacional frente a los numerosos atropellos del régimen de Ortega y Murillo. Los firmantes reportan los ataques sistemáticos a la libertad de prensa, a los medios de comunicación independiente y los crímenes de leza humanidad cometidos en ese país, que incluyen asesinatos, encarcelamientos, torturas, violaciones, deportaciones y persecución por motivos políticos. Según la Carta, hay sesenta y cuatro personas privadas de su libertad por motivos políticos y trescientos diecisiete críticos de Ortega y Murillo han sido despojados de su nacionalidad, también despojados de sus bienes, incluso les quitaron sus ahorros pensionales por los que han trabajado la vida entera. El que no está de acuerdo con Ortega, no tiene derecho a nada. Hace unos meses les contamos que, en la que Colombia intentó infructuosamente la liberación de varios presos políticos, incluyendo algunos religiosos, la vergonzosa participación del Embajador Leonfredo Muñoz en una manifestación de respaldo al régimen marca un retroceso grande en la labor de defensa de las víctimas. No obstante, el impresentable embajador, quien adicionalmente tiene un proceso por narcotráfico pendiente en Colombia sigue en su cargo para hablar de este tema. Tenemos invitada a Juanita Gobertos, directora para las Américas de human Raiduach, Doctora Gubertos. Buenos días, ha tenido usted respuesta de la Cancillería colombiana esta carta Daniel, muy buenos días, gracias por la invitación. No, desafortunadamente aún no hemos tenido respuesta. Hemos tenido muy buenas reacciones por parte de Costa Rica, República Dominicana Chile, con quienes tendremos reunión en Brusela en la próxima semana, en el marco de la Cumbre de la Unión Europea SELAC, poniendo de presente justamente este importante tema de Nicaragua. Pero desafortunadamente aún no tenemos confirmación de la Cancillería colombiana de su interés de participar en esta iniciativa. Quisiera detenerme en un caso específico. Lo trató la edición internacional del país. Se trata del obispo de Matagalpa monseñor Rolando Álvarez, condenado a veintiséis años de prisión por la justicia títere de Ortega por el delito de traición a la patria. Además a monseñor Álvarez lo despojaron de su nacionalidad nicaragüense. Daniel Ortega lo ha tildado también de soberbio porque no acepta salir de la cárcel y cambiar su pena de prisión por la de destierro. Cuál es el estado de monseñor Álvarez, hoy doctora gobertos, pues Daniel es muy preocupante, como usted bien describe. Monseñor de una manera estoica, A pesar de las gestiones de la Iglesia Católica para buscar que pudiera salir del país, ha señalado que él se mantiene en solidaridad con estos otros sesenta y cuatro presos políticos que aún están privados de su libertad de manera arbitraria. Hay que recordar que la razón por la cual está perseguido monseñor Álvarez, son digamos una serie de imputaciones absolutamente es furias relacionadas con la protección que hizo la Iglesia Católica de manifestantes, particularmente estudiantes, gente muy joven, que hastiada justamente de las restricciones a derechos y libertades civiles y políticas, salieron a las calles a manifestarte y se encontraron con una represión brutal por parte del régimen de Ortega. La Iglesia Católica empieza a protegerlos en algunos escenarios, incluso los alberga dentro de los templos y ahí empieza un quiebre brutal por parte del régimen de Ortega en contra de la Iglesia Católica. Es evidente que el mensaje que está avanzando monseñor Álvarez es que él no va a quedarse siendo sólo el que sale de la cárcel, que se mantiene en solidaridad con los otros presos políticos y, sobre todo, creemos nosotros daniel un mensaje a la Iglesia Católica y al Vaticano en particular, para que ahonden sus gestion diplomáticas, no solamente por la liberación de monseñor Álvarez, sino realmente por fomentar un proceso serio de transición hacia la democracia, que es justamente lo que queremos impulsar con este grupo de amigos de Nicaragua. Hace unos meses, el Papa, el Gobierno de Colombia, en cabeza del Canciller Álvaro, leiva que no lo va a aceptar públicamente, pero que puedo confirmar que es así la Canciller de Chile estuvieron haciendo un esfuerzo para la liberación de estos prisioneros y, pues se frustró a última hora, el régimen nicaragüense no aceptó ningún argumento. Usted cree que ese tipo de iniciativas silenciosas, discretas por la vía del bajo perfil diplomático pueden funcionar. Sí, sin duda, hay que mezclar distintas iniciativas. En el caso de Nicaragua ha habido, por un lado, una serie digamos de iniciativas. Si se quiere depresión, sanciones dirigidas por parte de Estados Unidos, Canadá, la No Europea, Reino Unido, incluso Suiza, a distintas personas que están dentro del Gobierno de Ortega el más alto nivel, incluso denuncias públicas muy claras en distintos momentos por países de la región. A pesar de estos tonos altisonantes de embajador de Colombia en Nicaragua. La historia incluso de Colombia frente a Nicaragua, sumado a la de Chile, Argentina, Costa Rica, Ecuador, Uruguay, ha sido de rechazo a la situación que vive Nicaragua. Pero poder traducir esos digamos incentivos, si se quiere, esos esfuerzos, por condenar públicamente en gestiones diplomáticas que permitan realmente facilitar un proceso serio de negociación y que pongan a ortega y al régimen realmente en un camino hacia poder generar distintas medidas que permitan la transición hacia la democracia en Nicaragua. Es fundamental. Por eso ese tipo de esfuerzos son muy importantes. Han sido desarticulados, descoordinados, se han sostenido en el tiempo y por eso estamos insistiendo. Necesitamos este grupo de amigos que de manera mucho más permanente en el tiempo, en una mezcla entre países de América Latina y de Europa, se comprometan realmente no solo a seguir poniendo esa presión al régimen, sino sobre todo a buscar las vías para poder asegurar un proceso seguramente progresivo de medidas que permitan generar garantías para hacer una transición a la democracia. Qué opinión le merece doctora Gobertoz la marcha del embajador de Efred y Muñoz para respaldar a Daniel Ortega y a Rosario Munio. Imagínense que el embajador de Colombia en Rusia, por ejemplo, saliera a marchar para respaldar las acciones rusas en Ucrania. Es absolutamente desafortunado, no solamente por fuera de cualquier talante diplomático, sino sobre todo revictimizante. No sólo ya dabas tú los datos para todas las víctimas del Gobierno ortega, sino para más de tres mil quinientas organizaciones de sociedad civil que han sido cerradas bajo este régimen, para periodistas independientes que han tenido que exiliarse como resultado de la persecución. Estas no son, digamos, alegaciones que no tengan sustento ya a hoy. Es muy claro, según el grupo de expertos para Nicaragua que se creó desde el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, que concluyó que tiene evidencia sólida de la Comisión de crímenes de lesa humanidad, incluyendo homicidio, tortura, violencia sexual, deportaciones forzadas, persecución políticamente motivada. Esta es una conclusión de este grupo de expertos específico. De ahí que peca no solamente de manera muy desafortunada, de un comportamiento poco diplomático, sino de revictimizar a todo el pueblo nicaragüense, que viene sufriendo de manera muy fuerte este tipo de medidas violatorias de derechos humanos por parte del régimen de Ortega. Por último, me llamó la atención el miedo que despierta a la dictadura nicaragüense en sus ciudadanos. De las personas que firman la carta prefieren que su nombre no sea revelado por temor eventuales represalias contra ellos o sus familias. Cómo puede Colombia ayudar a que se respeten los derechos humanos y ciudadanos en Nicaragua. Pues, Daniel, yo creo que el primer camino que abre el Presidente Petra no solo frente a Nicaragua, sino también frente a Venezuela, incluso frente a Cuba, es la idea de que el aislamiento no era el camino, que lo que había que hacer era buscar relaciones diplomáticas. Ese es un buen camino. Buscar esos canales es la forma a través de la cual puede la diplomacia hacer lo que mejor sabe hacer, que es tratar de buscar soluciones. Pero cuando ese tipo de formas diplomáticas no se traduce en reproche directo, en digamos garantía de que públicamente se condenan, este tipo de violaciones derechos humanos se convierte en amiguismo, puro y duro. De ahí que el Gobierno petro y, por supuesto, a través de un embajador serio en Nicaragua, deberían usar el canal diplomático para rechazar las graves violaciones a los derechos humanos, para ser vehemente en que la situación como está Nicaragua no puede continuar y para, a través de ese tipo de medidas, poder promover un proceso que conduzca hacia la recuperación de la democracia en Nicaragua. Lo contrario, insisto, sería simplemente amiguismo. Bueno mil gracias a la doctora Juanita Gubertus, directora para las Américas de Human Ride Watch. No hay dictaduras buenas, ni de derecha ni de izquierda. El régimen de Ortega repite las infamias de Anastasio Somoza, derrocado por la Revolución sandinista. La violación de los derechos humanos se volvió la norma en la Nicaragua de hoy como lo era durante la dictadura somosista. La fortuna de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo se estima en dos mil quinientos millones de dólares. El periodista Octavio Enríquez, que investigó el astronómico patrimonio de la pareja reinante en Nicaragua, tuvo que irse al exilio después de publicar el reportaje en el confidencial con la venia de ustedes voy a estar unos días de vacaciones. Este fue el reporte Coronel de hoy. Muchas gracias