Puente, un caradura que no dimite
No creo que nadie se sorprenda ante la actitud numantina del ministro. El tema de fondo es muy sencillo, ya que es imposible que encuentre un cargo o trabajo mejor que el que actualmente desempeña de una forma tan catastrófica. En su momento se consiguió un gran avance al quebrarse su autoestima, por cierto exagerada, cuando reconoció que era un mal jurista. La presión para que abandone el cargo es generalizada. Hasta el frente hundido, sus socios de gobierno, lo quieren fuera.
0:08 puente, un cara dura que no dimite. No creo que nadie se sorprenda ante la actitud numantina del ministro. El tema de fondo es muy sencillo, ya que es imposible que encuentre un cargo o trabajo mejor que el que actualmente desempeña de una forma tan catastrófica. En su momento se consiguió un gran avance al quebrarse su autoestima, por cierto exagerada y cuando reconoció que era un mal jurista. La presión para que abandone el cargo es generalizada. Hasta el frente hundido, sus socios de gobierno lo quieren fuera. Su comparecencia este viernes fue un auténtico despropósito, aunque dice mucho del personaje y ese ego tan enorme que no se corresponde ni con su formación ni con su trayectoria, que está jalonada sobre todo de fracasos. Lo más grotesco fue presentarse como una vÃctima y asegurar que sufre un calvario.
0:55 En este juego de los despropósitos llegó a afirmar que lo fácil para mà es salir, pero no va con mi carácter, ni es lo que me ha pedido el presidente. Eso de salir y abandonar la polÃtica, que es lo que corresponderÃa, no se lo cree nadie. En su caso, hace mucho frÃo fuera de la poltrona. Me imagino que Sánchez abrazo pesado que le conviene más que sigue y se coma el marrón que un cese que no cerrarÃa la crisis. Es evidente que la oposición y sobre todo la opinión pública no se quedarÃan satisfechos ante esa decisión. Sánchez es un polÃtico frÃo, implacable y calculador, algo lógico en cualquier presidente. La campaña del amor ha quedado en la cuneta convertida en una caricatura, asà como los besos y los bailes que habÃan organizado los guionistas de la Moncloa.
1:37 Al margen del deplorable y mezquino intento de culpar a un trabajador, la realidad objetiva es que hay una responsabilidad gubernamental por todo aquello que no se ha hecho para garantizar la seguridad del sistema ferroviario. No importa si el ministro sigue o lo cesan, porque todo el mundo tiene muy claro, incluso sus compañeros, que es un inepto. Lo de asumir el papel de vÃctima sà va con su carácter y en estos momentos es capaz de tener algo de sentido común. No ha aprendido sus errores y se presenta como alguien imprescindible en estas circunstancias. Nada más alejado de la realidad.
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