Oct. 1, 2023

32 Fernando Rivero: El Crimen del hotel reyes Catolicos

32 Fernando Rivero: El Crimen del hotel reyes Catolicos

Nuestro protagonista se llamaba Rubén Darío Vallina Gamero, un joven malagueño de solo 20 años que hacía menos de un año que se había trasladado a Madrid para cumplir su sueño de ser modelo. Trabajaba como recepcionista del Hotel Reyes católicos en...

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Nuestro protagonista se llamaba Rubén Darío Vallina Gamero, un joven malagueño de solo 20 años que hacía menos de un año que se había trasladado a Madrid para cumplir su sueño de ser modelo. Trabajaba como recepcionista del Hotel Reyes católicos en pleno centro de Madrid. Pero la madrugada del 2 de Julio de 1999 un asesino sin escrúpulos acaba con su vida de forma vil y cobarde….

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Musica de cabecera creative commons: Light Years Away - Doug Maxwell

Hola muy buenas. Mi nombre es Fran Muñoz. Estás escuchando detrás de la verdad, concretamente el episodio treinta y dos de octubre del dos mil veintitrés. Dar las gracias a nuestros productores antes de empezar por su apoyo y por dar viabilidad a este proyecto. Recuerda que si te aportan algo en nuestros episodios, si crees que lo merecemos, puedes colaborar invitándonos a un café en la página cofi com barra detrás de la verdad siete mil nueve y cuatro ochenta y seis o a través de la cuenta de PayPal, detrás de la verdad podcast arroba o Luke. Es por pequeña que sea tu aportación para nosotros es muy importante. En la descripción de este episodio. Te dejo ambas vías para colaborar. El protagonista de este episodio es Rubén Darío Valline Gamero, un joven malagueño de solo veinte años, que hacía menos de un año, que se había trasladado a Madrid, un joven atractivo y simpático que tenía el sueño de convertirse en modelo, un sueño por el que había dejado las comodidades de su hogar familiar en Málaga y se había trasladado a la Capital para abrirse paso en tan difícil oficio, Pero quienes le conocían estaban seguros de que lo conseguiría, por su atractivo físico, por su desparpajo, por su saber estar, educación y tesón. Desde su llegada a Madrid hacía prácticamente unos diez meses. Había encontrado un trabajo en el turno de noche como recepcionista del hotel Reyes Católicos en pleno centro madrileño, un horario laboral nocturno que le permitía tener la mañana y la tarde para acudir a las diferentes agencias, pruebas y casting. Aquel miércoles uno de julio de mil novecientos noventa y nueve co n la como la cada noche, se disponía a cumplir con su jornada laboral en la recepción del hotel. Como política del centro y por norma de seguridad, no tenía permitido abrir la puerta del establecimiento a partir de las doce de la noche a nadie que no estuviera hospedado en el hotel. Pero aquella noche tenía conocimiento de que un cliente, el huésped de la habitación ciento seis, llegaría al hotel de madrugada y así, sobre las cinco de la mañana de aquel dos de julio se personó el cliente que esperaba tras verificar su deney le facilitó el acceso al hotel. El destino le cruzó con aquella persona que minutos más tarde le arrebataría todos sus sueños sin mostrar un ápice de compasión. Aquel huésped se llamaba Fernando Rivero Vélez r detrás de la verdad un recorrido por la historia negra de nuestro país. Fernando Rivero Vélez es natural de Langreo. Tenía veintinueve años. En el día en el que se cometieron los hechos. Era un conocido delincuente de Alcalá de Henares, al que todos apodaban el loco. Fernando se quedó huérfano de padre con trece años y desde temprana edad se inició en el consumo de sustancias. Estupefacción politopsicómano adicto a varias sustancias era un habitual del conocido poblado madrileño de la Rosilla. Tenía continuos ataques de paranoia y alucinaciones. En mil novecientos noventa y tres, los psiquiatras del Hospital gómez Uya de Málaga le habían diagnosticado un trastorno de la personalidad con rasgos psicopáticos. Tenía un amplio hustorial de antecedentes policiales y había ingresado varias veces en prisión. Condenado por estafa, falsificación de documentos, lesiones y de sacato a la autoridad. Desde el miércoles uno de junio de mil novecientos noventa y ocho estaba disfrutando de su libertad provisional. Al parecer, Fernando había estado varias veces alojado en el hotel reyes católicos. Se rumoreaba que presuntamente había ejercido de chapero en el hotel, pese a no ser homosexual. Al parecer tenía algún tipo de relación con el gerente del hotel. Disponía de información que en el día de la fecha había una importante cantidad de dinero, unos cinco millones de las antiguas pesetas para acectuar el pago de las nóminas de los trabajadores del establecimiento, por lo que planeó atracar el centro para hacerse con dicha cantidad. Días antes había reservado una habitación en el hotel Ojo a su nombre, porque sabía que era la única manera de poder acceder de madrugada. Se hizo con una escopeta ilegal de cañones recortados, bridas, cinta americana y un cuter. Así, en la madrugada del dos de julio, sobre las cinco de la mañana, Fernando se persona en el hotel. Antes había consumido su cóctel de sustancias, un gramo fumado de heroína y dos de coca inyectada en vera. Para ejecutar su atraco, portaba una caja donde ocultaba la escopeta y los materiales. Allí nuestro joven recepcionista, Rubén Darío tras comprobar su identidad, le facilita el acceso y le realiza el registro en el hotel. Nada más acceder El loco saca de la caja de cartón. La escopeta de cañones se recortado Lordbenna Rubén, que se tira al suelo el hobbing estaba atinazado por el pánico, Lo inmoviliza con las brisas, lo amordaza y lo sube a la primera planta para dejar la recepción libre y comenzar su registro en busca de su botín. Escuchamos a Sergio Alice, amigo de Rubén. Fue una asquerosidad terrible. Fue una desgracia de esa incoherencia. Como a alguien se le puede sesgar la vida, a nadie se le puede sacar a la vida, pero a un niño que te vuelvo a decir que era un niño bueno, lo mirabas a la cara de sabías que podía te podía ayudar si necesitaba algo puntual. Trabajador con ganas, de triunfar con ganas, de trabajar con ganas, de ser alguien y sobre todo el niño. Vuelvo a decir de padre, buena familia, de niño bien y temeroso, es decir, era tenía diecinueve años, pero como se tuviera quince sabes y yo es que me puede imaginar es esos momentos de él. Cuando Fernando está en plena faena, llaman al timbre del hotel una pareja. Ella era Margarita, la dueña de un pat próximo al hotel y él joaquí Ignacio Arranz, un camarero del pap que habían decidido terminar la noche en una de las habitaciones del hotel. Nada más entrar bloquea la puerta y los encañona, obligándoles a subir también a la primera planta, junto a Rubén Darío para amordazarlos e inmovilizarlos. Igual que a este Margarita le suplica que tiene asma, que no le tape la boca, que ella no gritará. La respuesta de Rivero Vélez fue demoledora. No se preocupe, Señorita, que el asma ya nunca más le molestará. Armado con su cuoter. Le secciona las gargantas a los tres uno a uno, viendo que tardaban en morir y que pateaban el loco pieo del control y les dispara en plena madrugada los tres cartuchos de los que dispone el arma, Dos tiros impactan en la espalda de Rubén, el otro a José Ignacio Rivero. No tiene más munición para disparar a Margarita, pero la cree muerta, porque ésta, con total sangre fría para salvar su vida, fingió que estaba muerta. Desde luego, si pretendía pasar desapercibido, hizo todo lo contrario y tras las detonaciones algunos clientes del hotel se despertaron sobresaltados en la madrugada por el estruendo de la escopeta. Aún así, el loco sigue con su plan y continúa registrando la oficina en la planta baja en busca del dinero de las máminas. Margarita aprovecha viendo que se le escapaba la vida para taponar la hemorragia con una camiseta y pedir ayuda entre las habitaciones de la primera planta. Nadie le socorrió bien. La cabeza se ve el flan entonces daba una blusa, me la quicé y la apeché al cuello que sujetara. Decide armarse de valor y, pese al riesgo de encontrarse con el asesino que estaba registrando las dependencias, bajó a la recepción para llamar a la policía, pero equivoca el número y llama a una habitación. Fue el huésped de dicha habitación. Quien avisó a la policía unos segundos cuando no había nadie se levantó y al ir a salir vio que estaba en la recepción de esta persona, registrando los papeles con lo cual subió la primera planta. Intentó abrir varias habitaciones pidiendo ayuda. De hecho, hay sangre acuertamente en tres pomos de las puertas. En otra que estuvo intentando, no la abrió nadie. Lógicamente por miedo. Tampoco ya daba gritos para que no subía el otro y el prfe como no ayudaba, nadie bajó, pero Margarita no esperó a la policía. Salió a la calle como pudo, cogió un tasi que la trasladó al hospital, consiguiendo así salvar la vida única superviviente. Margarita se convierte en testigo, protegida y pieza clave para la resolución del crimen. Pero qué dice mucho hombre esta da apoyado encima de mi bro que estaba y en el punto venda, la sensación es de un cuchillón diferente. Cuando cortar la carne y después del nafato estaba a mi lado, le dio el contigo y yo entonces pensé hasta la muerta porque este te matas y sentí un dolor fuerte en la falda. Me pensé que me había el álbum estaba y ella, pues yo creo que la fortuna que tuvo fue que la escopeta de que hay fue contados que llevaba Fernando Rivero, era una escopeta que tenía tres balas únicamente y que cuando quiso terminar su actuación, se encontró que ya no tenía ninguna, ninguna bala para poder acabarlo, también con la vida de la testigo protegida y en consecuencia, pues volvió a utilizar el koter que había audiferenicialmente para tratar de sacar a la vida rimero. Se percata de que la mujer no estaba y decide abandonar precipitadamente el hotel sin obtener su botín y llevándose solo diecinueve mil pesetas de la época. Intentó destrozar el disco duro del ordenador para eliminar los rastros de su estancia y de las cámaras de seguridad, sin conseguirlo dejando un reguero de pruebas en la escena del crimen, como el koter junto a las víctimas y la queja de cartón de un metro de largo y veinte centímetros que había traído para ocultar el arma, un elemento que desentonaba en la escena del crimen y que llevaba impresa una etiqueta pegada de una tienda de muebles de alcalá de henares. La primera dotación de policías se persona en el hotel a las seis de la mañana y ya subimos por la escalera y en la rayan sustenta. Entre la entreplanta y el primer piso observamos dos cadáveres de barón posición de cúbito prono de estos boca abajo todo el rollano absolutamente manchado de sangre y ellos pues maniatados de pies y manos y amordazados con cinta aislante, con el cuello totalmente cortado, degollados y uno de ellos presentaba dos orificios en las espalda y otro uno claramente hechos, pues es completa debido al gran tamaño de orificio. Tenemos que quizás el autor primeramente pretendió no disparar para no alarmar a los clientes del hotel, utilizó un cooter que se encontró en el lugar de los hechos para cortar el cuello a las víctimas y al ver que no resultaba mortal, utilizó el alma de fuego matando a los dos varones y al no tener más munición, bueno, pues quedó viva la mujer que la que luego se salvó y pudo aportar datos sobre lo que allí había ocurrido. Los clientes del hotel, al oír las detonaciones, se asoman, salen de sus habitaciones, Se encuentran con los tres cuerpos tumbados en el rellano de la escalera y lo que hacen es llamar al cero noventa y uno. Automáticamente, el cero noventa y uno pone en marcha todo el dispositivo de lo que es seguridad ciudadana, lo que es el servicio médicos, y se trasladan al lugar del hecho cuando ellos constatan los servicios de seguridad ciudadana, que lo que se encuentran allí es con dos cadáveres como consecuencias de un crimen, lo ponen en conocimiento del grupo de homicidios el grupo domicir aquí Madrid y un servicio permanente a las veinticuatro horas y en el momento en que nos comunican que hay una muerte que puede ser homicida, pues acudimos al lugar y nos hacemos cargo de la investigación, junto con la comisión judicial, que acudía a levantar el cadáver. Las primeras gestiones policiales que se efectúan con la caja encontrada en el lugar lleva a los agentes a la tienda de muebles de Alcalá de Henares, donde el encargado les manifiesta que se había deshecho de la caja. El día anterior de la matanza, a las cinco y media, las alarmas saltaron en un veterano policía de Alcalá que rápidamente ubicó en su Cerebro, que el domicilio de Fernando Rivero estaba muy próximo a aquella tienda. Además, en el hotel los agentes se encuentran una ficha de cliente rellenada por Rubén Darío con la inscripción Rivero Vélez, llegada uno de julio, salida dos de julio, habitación ciento seis. Esta prueba, junto al reconocidocimiento fotográfico que efectuó Margarita, sin ningún género de dudas del autor, fueron determinantes para la detención del mismo y el esclarecimiento de los hechos. Realmente, el único desorden era en la recepción del hotel, donde se había intentado se había roto el ordenador que se encontraba en la mesa del recepcionista, quizás con la pretensión de borrar el contenido del mismo, cosa que evidentemente, no ocurrió. Por lo demás, no había ningún otro tipo de perfecto y la estación ocular se centró tanto en la recepción, donde el ordenador aparece roto, como en el descansillo, donde aparecen los cuerpos de los dos varones asesinados. Al hacer la expección ocular, evidentemente, por un lado, nos centramos en lo que era el contenido del ordenador, tiene escenas de las personas que figuraban como clientes y, por otro lado, digamos que la caja, en lo que era la cena del crimen, llamaba la atención porque evidentemente no tenía sentido que estuviese allí en el hotel. En esa caja había una dirección era de Alcalá de Henares y se contactó con la tienda de donde había salido a la caja que le había dejado el dueño de la misma la tarde anterior en la calle para que la recogiera el camión de la basura. Entendimos que una de las posibilidades que la persona que había llevado la caja desde Alcalá de Henares hasta el hotel fuera el autor y que vivieran las inmediaciones y viera que la caja le servía para lo que le sirvió, que era el entrar con una escopeta de cañones recortados sin tener que sin levantar las suspicacias del conserje del hotel que tenía. El hotel cerrado a esas horas que hombre tenía a la orden de que se veía algo raro no abrir. Tras cometer los crímenes del hotel, primero recogió su novia y los dos salieron hacia Castil Blanco, Badajoz, donde vivían los padres de Olivia. Los agentes se desplazan al domicilio de Fernando y Olivia, que estaba naturalmente vacío aprietan a sus compinches habituales. Uno de ellos les informó que había recibido unas horas antes una llamada del loco desde un número fijo. La línea correspondía a un número en Castil Blanco. Así, cuarenta y ocho horas después del crimen. El tres de julio, los agentes se desplazan hacia Castil Blanco y proceden a la detención del peligroso autor. El juez Pacens se autorizó su traslado a Madrid, donde el juez que instruía los crímenes del hotel reyes católicos, ordena prisión provisional y sin fianza de Fernando. Escuchamos a su abogada, Malia López. La declaración se realiza después de un traslado desde Badajoz. Había venido atado con cadenas piez y manos a una forgoneta. Había permanecido al sol cinco o seis siete horas en un banco atado y, evidentemente, cuando llega, pues pues, se encuentra no alterado, pero sí un poco enfadado con el trato que se le ha dispensado. Entonces, pues, se hace una declaración rodeado de la de la Guardia Civil. El siete ocho guardias civiles alrededor y en ese momento, efectivamente dice la misma ni hagan los hechas. Pero la trayectoria del loco no va a acabar aquí. Solo. Seis meses después de su detención, concretamente en enero de mil novecientos noventa y nueve, es trasladado desde la cárcel de Aranjuez a la audiencia Provincial de Guadalajara, donde tenía que comparecer por otra causa ajena al caso que nos ocupa. Aprovechó aquella conducción y la salida de prisión para acudir a la audiencia provincial para golpear al guardia civil que le custodia varios servicios y conseguir huir de la sede judicial. Se refugió en el poblado de La Rosilla, que también conocía allí un voluntario del centro de ayuda al toxicómano Remar Le llama la atención que Fernando estaba obsesionado con cortarse el pelo, lo que levantó sus sospechas y tras ver una foto por Internet del loco, avisa a la policía que pone fin a la fuga. Nos lo cuenta el gran periodista Manuel Marlasca. Curioso el instinto que me imagino que desarrollan este tipo de gente que trata con drogadictos y con delincuentes gracions con mundo de la droga, porque les llama la atención que el primer que, en cuanto llega, quiere cortarse el pelo a toda costa. Y aquello, pues, llama la atención de los responsables de remar. Es curiosa porque es la primera detención que se produce en España utilizando Internet. Estamos hablando de hace muchos años cuando internando está tan generalizado y la policía, por primera vez cuelga en una página web el rostro de Fernando Rivero por si alguien lo identifica. Y es así como los responsables de remar le identifican y se dan cuenta de que quien había llegado con tanta urgencia por cortarse el pelo es Fernando Rivero. Le llaman a la policía y otra vez adopta muchas precauciones. Le hacen salir a un sitio donde esté completamente desarmado porque está destinado a la cocina. Imaginemos una detención de Frando Rivero belz en una cocina rodeado de cuchillos y todo el tipo de armas susceptibles de utilizarlos contra la policía. Como digo, le hacen salir de a un sitio donde está desarmado y nuevamente le detiene en la redempona respira. La audiencia Provincial de Madrid condenó a Fernando Rivero Vélez a dos penas de veintiocho años de prisión por los dos asesinatos de José Ignacio y Rubén Dario y a siete años por la tentativa de asesinato de margarita dentro de prisión se erige como un líder y defensor de los derechos de los presos. Agrede salvajemente a varios funcionarios de prisiones, por lo que es incluido como recluso en el fichero fies V considerado como preso de especial peligrosidad, sometido así al régimen disciplinario dentro de prisión más duro que casi implica el aislamiento y nulo contacto con los demás reclusos. En marzo del dos mil siete cumplía condena en la cárcel de Aranjuez. Había salido recientemente del fies cinco, por lo que se le suavizaron las medidas disciplinarias y fue destinado al módulo seis de prisión. Allí apuñala salvajemente y acaba sin contemplaciones con la vida de otro recluso de origen marroquí, sin que se a p a r a s a r día de hoy las razones del homicidio. Dentro de prisión terminó su grado de derecho. Nunca ha efectuado ninguna declaración, negándose a declarar ante el juez en ninguno de sus juicios. Sólo ha sido examinado por los psiquiatras del Centro Penitenciario. El informe de estos es demoledor no muestra arrepentimiento. Presenta elevada peligrosidad por la indiferencia que tiene hacia las normas. Tiene una frialdad absoluta y es incapaz de aprender de la experiencia hasta aquí. El episodio de hoy Ha sido un placer compartir estos minutos contigo y recordar la triste matanza ocurrida en el hotel Reyes Católicos de Madrid, un crimen de una violencia y brutalidad extrema que llegó a pensar en los investigadores en un primer momento en un móvil de índole pasional. Al final fue solamente un crimen cometido por un trastornado sin nada de planificación, como como metido en un absoluto caos una falta total de pericia. El hecho de llevar una caja con una etiqueta que llevó a los agentes casi a la misma casa del autor, dejar de su propia ficha de c entre el hotel no ser capaz de destruir el ordenador, muestran la falta de total preparación e inteligencia de Fernando Rivero. Sirva a este capítulo como homenaje a Rubén Darío, a José Ignacio y a sus familias y, por supuesto, a Margarita, que, gracias a Dios puede contarlo, aunque con unas secuelas terribles que le perseguirán de por vida. Recibe un fuerte abrazo de Carmen y mío te emplazo como siempre al primer lunes de mes para el siguiente episodio y recuerda no te olvides de intentar ser feliz