Miguel Lago - pena ser pobre

No tiene pelos en la lengua. Miguel Lago abandonó la Filología Hispánica por el cachondeo y convirtió el humor en una profesión.
Comedy Central Podcast. Muchas gracias, buenas noches buns, no y te estoy encantado de estar aquà para contar cosas como siempre que a fin de cuentas, uno es a lo que viene. No quiero empezar diciendo cosas de mi infancia. Yo yo fui pobre, bueno pobre, es un eufemismo. Yo fui un puto miserable. Qué tristeza, no, qué qué pena joder. Pero salimos adelante. No o sea aquÃ. Estoy salà adelante y dices aquà quiero darle las gracias a mi madre. No porque salimos adelante gracias a la polÃtica económica agresiva que practicaba tÃo ya le pedÃas dinero, te remangaba dos hostias, súper agresiva. Pero mira gracias a eso, ya que todos lo hacÃamos en corum No cuando habÃa que gastar dinero y cantidades importantes. Ahà nos reunÃamos toda la familia habÃa cónclave joder ahà para ver qué era mejor. Recuerdo una vez dos meses discutiendo que era mejor si comprar ropa interior nueva o jabón. Estábamos ahà discutiendo dos meses. Al final otamos por el jabón. Se nos fue el presupuesto. Tuvo que añadir una rasqueta. En fin, la cosa es que éramos pobres. TenÃamos poco dinero. Como digo, yo llegué un momento en el que tocamos fondo. Una mañana mi madre me pilló pelándomela y en vez de reñirme, me dijo trae lo que hoy desayunamos. O sea, fue yo en ese momento. Yo, en ese momento justo me di cuenta de que algo habÃa hacer. Yo tenÃa que tomar una determinación, ponerme los pantalones, Evidentemente no y salà de adelante, no sacar adelante a mi familia y decidà optar por un camino quizás el más afortunado. Dije yo dinero fácil delinquir. Primero pensé en darle un palo en una formación imposible. Estaba mi abuela allà metida todo el dÃa. Yo siempre digo que los grandes camellos están a las puertas de los geriátricos. Eso es asÃ. Qué tal doña rosa y tengo el tranquimacin a mitad de precios están siempre en este rollo un secuestro. Un secuestro es lo mejor. Tuvimos que elegir la vÃctima. HabÃa ahà que mirar no todo el rollo a ver qué vÃctima escogemos porque no vale cualquiera no tienes una cosa con ojo. Hay que saber dónde se mueve, a qué hora entra sale donde compra el pan. Todo este rollo y dijimos ya está papá Sabemos que va del salón a la nevera adelante ver el salón en el pasillo. Lo jodimos. Yo le tiré un saco por encima mi hermano la redonda patada en los huevos ya tenÃamos rehen PodÃais pensar que se enfado o qué va con tal de no ir a trabajar. El hijo Puta estaba más feliz que Dios. No estaba contento. Lo malo fue cobrar el rescate. Le pedimos a mi madre la pasta. Dijo que por ese cabrón no daba un puto duro. Dije yo a los escojones le cortamos una oreja para amenazar, para meter presión. Esa noche cenamos caldo. Fue lo único que sacamos en Limpio. Limpio no habÃa un puto fideo. Qué tristeza? Qué tristeza? La culpa fue de mi hermano. La culpa fue de mi hermano. Yo tengo un hermano que es imbécil, no, pero es imbécil por decisión propia y voluntaria. O sea, es imbécil por devoción el tÃo hasta se levanta antes para entrenar. O sea, es imbécil. Imbécil. Además, nació jodiendo yo. Le tengo una manÃa, un asco. Yo no digo matarlo, pero unas hostias. Ah Cabrón. Ya nació jodiendo yo. Nacà un cuatro de junio y a los siete años mi hermano un ocho de junio, tÃo pa joderme el cumpleaños, no es verdad, mi madre y con un bombo del carallo. Creo que iba a hacer una fiesta para todos los niños. De siete me quedé sin cumpleaños de por vida desde entonces. Todas las fiestas conjuntas, todas las fiestas con juez en mil diecio o o ons cumpleaños en el puticlu nos miraban con una cara que aquà Hoya era lamentable. Aquello era lamentable a mÃ. Lo que peor llevé siempre fue que no me hacÃan ni caso tÃo o sea, yo era el centro de atención. Hace mi hermano me desplazaron ni un mimo, ni un careño, ni una sonrisa, ni atención, ni nada, nada A los sumos Se dirigÃan mi mi abuela a veces para decirme aparta de te coño que ya me dejas ver al niño. Era lo más parecido que yo tenÃa al contacto. Ni mi padre me grababa en vÃdeo. Ya se compró hace veinticinco años una cámara Suny en Andorra nos grababa a todos. Yo me acuerdo. Lo malo es que nos grababa en las situaciones más imposibles. Estabas en el batter sentado y entraba con la Cámara a ver, a ver pequeñito más de fuerte a ver y tú ahà mà y ahora qué bonito a ver? Ahora se lo hago yo, como parece de estreñimiento a los cincuenta. Ahora le entro yo en el bater a ver como batt part t a ver a ver me tiene grabado hasta la caÃda de mi primer diente. Aquello fue una cosa porque cuando te queda el primer diente es bonito. Te algo que hay que vivirlo. Está asà tan tranquilo. Tocas con la lengua y notas que algo se mueve. No te duele, pero insistes en ña. Te duele mucho, pero le sigues dando. Incluso te montas un jueguecito contra ti mismo, que consiste en ver cuán horizontal eres capaz de ponerlo o incluso si puedes darle la vuelta de raÃz. No siempre hay un tÃo tuyo que te dice. Venga aquÃ, hombre, ven aquà que eso del diente. Te lo soluciono, yo mira. Cogemos un cordel Atamos un extremo al diente, el otro extremo al pomo de una puerta abierta. Tiramos allá va el diente. Digo yo, hijo de Puta, quiera Dios que no me tenga que operar de fimosis cabrón a menudo ciste o no. El diente se tiene que caer de forma natural, es decir, estar y comiendo tu bocadillo tamaño en medio metro te chorizo y pamplona y de repente trás. Qué tú piensas ostras, pero escuchas ostras, miras palvocata, no miras palvocato y ves ahà la estaca clavada. Estás tuya cuando estás a punto de romper a llorar y mi de tu madre hay que le cayó un diante, mi pequeñin este va a venir el ratoncito, parece el ratoncito Pérez. Bien, se ve que hay un ser No se sabe si negro o blanco que se mete por la noche en las habitaciones de los niños pudiera ser Michael Jackson, pero en este campo, en este caso concreto, es un ratón que al caerte el diente, no tú lo metes debajo de la almohada y viendo el ratón por la noche, se lleva el diente y te deja cambio una módica cantidad de dinero. Módica digo porque, como supere, las cien pelas olvÃdate porque lo guarda tu madre. Ya yo me acuerdo. Una vez por mi cumpleaños, llega mi abuelo me dice toma miga lite te ven llame cinco a mil pejeas. Tiin a mà me llegas ven y yo ahà abajo intentando agarrar el billacho. Me llame yo puto parking soña ya mete la llana mira. Cuando agarré el billete, yo tenÃa que haber huido tÃ, haber huido a México, establecerme bajo una nueva identidad o algo iniciaron una nueva vida, pero no allà llegó mi madre ya reptando y empezó le dio cinco mil pesetas. Es mucho dinero aún lo vas a perder. Yo te lo guardo, Yo te lo guardes dámela y claro, tu niño piensas. Ah pues, si igual lo pierdes tu ma, mamá trae plascagau el billete, no lo vuelves a oler. Ahora bien, al dÃa siguiente tu madre está peinada de peluquerÃa, TÃo, o sea, es una cosa. Luego irás por la calle y verás algo. Un kios como una tiene y dices, Mamá, Mamá, me compras esto y tu madre no, pero tú piensas, tÃo, y dices tú. Bueno, pues me lo compro yo con las cinco mil pesetas que me dio el abuelo, Mamá que me lo compro yo con el dinero del abuelo, el dinero del abuelo, ah, bueno, y esos pantalones que llevas, qué sÃ, los pantalones que llevas? No voy a cagar en Dios, o sea me estás diciendo que con las cinco mil pelas del abuelo has comprado este pantalón gris, con este piolÃn de mierda. Mamá que los dos sabemos que en la frontera de Portugal, un kilo de esto vale mil. Te voy a dar una hostia. Te conste que conste que en lo de los dientes habÃa dinero. TÃo, yo era pequeño. Yo me acuerdo ya se me habÃan caÃdo todos. TraÃa by ay qué calcula hola y pensé carajos y a mà me dan cien pelas por piño de leche. TÃo, ya mi abuelo que los tiene de oro. Por la noche me fui parAl vaso que tenÃa en la mesilla y me ven para aquà lo meto bajo la almohada. Al dÃa siguiente me levanto por la mañana los dientes seguÃan allà y mi abuelo por el pasillo me quite los comunistas me robaron los dientes. Te conste que ese dÃa fue el que más cobré. TÃo, cobre lo que me dio mi madre aquella mañana. Mi madre era muy de dar. Mi madre era muy de dar hostias. No es que fuera violenta, pero a la mÃni vez o sea era una cosa criminal, No le gustaba. Le gustaba. Además, es una madre de esas de categorÃa, no de esas que tienen los sentidos super desarrollados. La vista, por ejemplo, la vista a mi madre new un Lindthecus es una cosa impresionante. Yo recuerdo estar en la playa y en Galicia, en la orilla ese quince de agosto, ocho millones de personas que para estirar la toalla tienes que poner de pie con almidón y tal yo y yo ahà en la orilla, a punto de incrustarla a mi hermano pequeño, el rastrillo en la cabeza lo tÃpico y de repente oye a Miguelita bah ese rastrillo que te voy dar eh y tÃo yo me giraba, yo yo a ella no la veÃa tÃo, pero ella a mà sà y yo notaba su presencia como en los otros, ya bajaba el rastrillo. Acojonaut yo pensaba seguro que hasta tengo un puntito rojo aquà o el oÃdo. FinÃsimo, FinÃsimo, finÃsimo. Lo del oÃdo es cada vez que hacÃa un taco me oÃa, TÃo, me iba para la habitación, me metÃa bajo las mantas Moya. Recuerdo yo viaje al fin de curso en coc Estamos en Singapur. Se me ocurrió perdón cagarme en la puta. TenÃan ese mese al móvil, TÃo decÃa cuando llegues a casa, te vas a enterar que una cota y el tacto, el tacto hipersensible macho me hostiaba vivo y después decÃa no llores. Eh, que me dolió más a mà que a ti yo. Entre eso y la manÃa que tenÃa de darme besos en público. Desde siempre tengo recuerdos. Luego salÃa de clase una vez y ahà me aparece armada con un bocadillo de hechorita a bie aquà el pitipito. Mi mamá, mi mira, mis compañeros se rieron de mà allà en la Universidad Yon. Hoy es el dÃa que voy por el pasillo y el de cando me dice venga un momento pitufito, es de vergüenza. Eh. Yo, por eso suelo acudir a mi abuela. Mi abuela, siempre que tengo un problema, cudo a ella es como yoda. No es bajita y verde, muy sabia, muy sabia. Dice cosas maravillosas al mediodÃa, por ejemplo, Siempre me riño diciéndome no tienes el agua del yogur, hombre, que es donde están todas las vitaminas. Digo yo coño que vendan botes, joder, que vendan botes. Mi abuela solo tiene un defecto, que tiene una obsesión, por engordarnos y claro, nosotros pobre de comer mucho, no estábamos asÃ. Las abuelas quieren niños, modelo goallita bien hermoso, o sea, mi abuela iba con los nietos ahà paseando y ahà llega. Le llegaba una amiga. Aà qué tal tu nieto mÃralo cómo me estás y ves cómo me ay. Me come de maravilla hoy sin ir más lejos, dos chuletones de buey cuatro huevos fritos, medio kilo de patatas, dos bolsas de corasanes y un pack de seis yogures. Entero, no porque siempre está el de coco que no sé por qué hostia, lo meten y dice ay qué bien y cuánto tiempo tiene, pues me va para seis meses. Ya yo estaba muy delgado. Entonces se empeñó en que tenÃa la solitaria. Lo de la solitaria? Lo de la solitaria? Es muy heavy de Dios es muy heavy de Dios. Se ve que, por una extraña razón, ahà se mete en el intestino, se forma una especie de boa constricture. Qué se alimenta de lo que tú ingieres. Mi abuela esempeñón que la tenÃa yo y me aparece una vez en el salón diciéndome Miguelito, ven aquÃ, ven aquà que tiene la solitaria. Ven entra con una tina llena de leche, caliente y azúcar y me dice ven aquà que tiene la solitaria. La vieja de los cojones pretendÃa que me desvistiese de cintura para abajo y me pusiese en cuclillas sobre latina, ya que la solitaria atraÃda por el olor dulzón de la mezcla asomarÃa la cabeza. Os Podéis imaginar por dónde y en ese momento mi abuela, armada como una tijera, se la corta a la solitaria que yo allà acojonado, pensando como la vieja se equivoque de cabeza. Yo no sé si moriré oye, pero me voy a pasar el resto de mi vida hablando como un pitufo maquinero. Lo peor de mi hermano era que tenÃa unas ventajas, o sea, yo con quince años, llegaba a casa a las diez, él con quince sale hasta las seis de la mañana. El carayo. Ya le digo yo, mamá qué. Esto que me dice ahà es que los mayores vais abriendo puertas. No te jode, pues te voy a cobrar como un cerrajero coño. Yo el único placer que tenÃa era que heredase mi ropa tratarlo como a un indigente. Toma este hersey que a mà no me gusta. Pero ahora estas generaciones, coño te vienen un crecido que la heredaba yo la del la mi chandal de coe era de Pokémon que con este que oye también no voy a decir todo cosas malas no tener hermanos. También tiene una ventaja, una ventaja fundamental, que era que siempre tenÃas a alguien con quien jugar nosotros como juegos de mesa. No tenÃamos jugábamos en la calle y yo pensaba tÃo quién inventa los juegos callejos. Es un tÃo inteligente, no digo hombre, él que inventó el pilla, pilla muy inteligente. No era tampoco, o sea, no es ajedrez, o sea, no tiene un reglamento de eso. De básicamente yo corro te toco. Tú la llevas, ahora corre, Tú persÃgueme la llevo yo y asà sucesivamente hasta cuándo no lo sé. De hecho, tú no puedes decir qué echamos una partida de pita, No bueno, pita, perdón es como le llamamos nosotros. No en mi tierra es le echamos una partida de corre, corre no no se puede por esto, cuando acaba, cuando alguien muere deshidratado, si lo único bonito era jugar a eso con el amigo Gordo, ah amigo Gordo, con el bocadillo mortadela, no para pasar por delante él, es decir, le coge mi cabrón, era lo único bonito, porque el juego por antonomasia es el escondite, Eso es un juego en condiciones qué bonito. Nosotros éramos a jugar. Ciento sesenta a ver como como te tocara pandar busca tu ciento cincuenta y nueve. Yo he tenido una táctica. DecÃan hombres al azar por Luis salÃa de un contenedor. Ahà me viste, si pasa, no, pero era jodido tÃo ibas ahà horas y o horas horas y horas horas y horas doce, veinte, treinta, cincuenta, cien ciento cuarenta te quedaba uno y ahà ya empezaba el momento de tensión máxima. Ay ya todo era tensión ya tú ahà no alejándote mucho de la casa, todos los otros ciento cincuenta y siete jodiendo yo por ahÃ, noreño, no qué ya no es que solo hay una frase que puedas oÃr peor que tu novia te diga. No pasa nada a Miguel a todos les pasa una vez solo hay una cosa peor, que es por mÃ, por todos mis compañeros, do tÃo no otra vez, no, otra vez no. Por Dios que en Galicia jugar es muy fácil, porque tenemos árboles matojos, tenemos de todo. Yo siempre me preguntaba cómo juegan el escondido de los niños en Castilla. Una cosa cuentas hasta bien y ya sales. AhÃ. A mà me gustaban los juegos de chicos contra chicas, como el balón prisionero. Ahà habÃa pique echamos un balón prisionero y las tÃas, bueno, si queréis, y nosotros, bueno, si queréis vosotras, pero nosotros vamos a tirar a trayón, eh, y las chavalas a tirar. Luego igual tiramos nosotros a trajón también y nosotros sÃ, tirar, tirar, tirar, tirar? Siempre habÃa un listo, pues nosotros vamos a tirar a dar. En eso consiste gilipollas. Céntrate, Céntrate. Ese juego era la oportunidad magnÃfica para vengarte después de un mareo a ti ping ping la tenÃas en el suelo. Tú ahà con el balón en alto, diciendo ahora te reviento los dientes coño. Este es mi momento. Ahora me vengo por la partida de Mariquitilla de ayer, porque no habÃa pisado hija de Puta y la piedra estaba dentro. Ahora te vas a enterar, te vas a enterar? Te vas a entrar, pero nos rajamos siempre que tenemos oportunidad de pagarlo. Te hace una tÃa nos rajamos, y mal hecho, porque ellas no dudan una tÃa. No duda si te puede dar en los huevos, no te va a dar en la cara. O sea una tÃa no duda. Es como ese dÃa en el colegio que les da profesores. Son unos machistas. No nos dejan jugar al fútbol en el Recreo pues no. No os dejamos no porque el fútbol es un deporte de hombres y vosotros dais más hostias que en Sevilla. No coder no es verdad coño. Hay deportes de hombres. Si hay deportes de mujeres. Punto, el fútbol es de hombres. Las mujeres bola y playa en bikini. Joder, Gracias, chicos, hombre. No. Y además, no os quejéis, chicas, no es que geeis, no os quejéis, porque es deporte olÃmpico, porque gana Brasil llega a ganar Portugal es de porto olÃmpico por los cojones que lo iba a patrocinar Gilles o sean os. Lo digo yo que me vivo cerca de la frontera. TÃo, no hay que tener mucho cuidado. Yo fui creciendo, dejé de jugar y empecé a aficionarme al cine. Qué cosa bonita al cine. Oye verdad a ver pelÃculas. Yo siempre pensando por qué la peña vecino americana y nove españolas es curioso. Es curioso. Yo creo que no se vecin español básicamente porque es una puta mierda, pero quizá haya otros motivos, ocultos que no alcanzo a comprender. De todas maneras, tú coges un periódico. Ves la cartelera y ves empiezas a ver las pelis americanas y aquellos como las Papa levantes. TÃo, salvas una a las otras cuatro no valen una mierda. La gente va a ver cine americano. Yo sé por qué, porque del cine español sales deprimido coño. Le vas a ver los lunes al sol y sales ya diciendo. Ay como mañana me echen del tajo tÃo, te vas a ver mar adentro y sales diciendo bueno, yo este verano no me tiro de cabeza. En cambio, tú vas a ver una pele america ni sales como Dios acabo de salvar al mundo. Por qué. Porque sÃ, porque sà me da igual que venga un extraterrestre, que venga y que venga a asesino. Yo lo salvo porque porque soy americano. Yo soy muy de los seres americanos, sobre todo Bruce Willis. Bruce Willis es mi favorito. Por qué, porque Bruce Willis no usa dobles a Bruce Willis cuando le dan una hostias, se la dan de verdad y pone la otra mejilla y lo que hace falta acaba las pelis destrozado. Tiene una buenÃsima, pero buenÃsima, la jungla de Cristal Joder. Qué pelÃcula tú va a buscar a la mujer a un rascacial lo tiene una cena. Allà lo toman terroristas. El terror y está pi Panchi domina la situación. Qué tÃo macho tiene otra muy buena la jungla dos va el tÃo a buscar a la mujer esta vez a un aeropuerto. Lo toman terroristas. Que digo yo, Bruce, esta mujer no te conviene, tÃo, o sea, no es que te aparezca con su madre, no, no es que te monta unos sin Dios allà y de hecho tiene otra muy buena la jungla tres que ya en ese está separado, digo yo lógico. Lógico, De todas formas, Bruce, tiene una cosa que es ahÃ, como un policÃa retirado que se mete que no y yo creo que Bruce deberÃa ser policÃa en activos siempre sin jubilación. Qué no ganarÃan las fuerzas de seguridad del Estado español si hubiese más Bruce Willis y menos torrentes, TÃo, lo que ganarÃa. Yo le tengo un respeto a los como digo, sobre todo a la Guardia Civil. Yo es oÃr el nombre de la Guardia Civil Hostia. Yo me pongo o su tÃo me acojonan. Yo joder compré el chaleco tres años antes y eso que mi abuela se empeñó en hacérmelo de puntos. No calla que compró Lana fosforita y todo déjate. Qué olla abuela que tiene que ser homologado y dice bueno no te lo hago tres tallas más grandes y te queda asà homologado. Digo yo vale mira lo de mi abuela y la calceta, TÃo, es que le gusta a mi abuela es una mujer de ilusiones pobre. Yo la quiero mucho. Es una mujer de ilusiones que no se la han podido cumplir. Por ejemplo, ella siempre tuvo la ilusión de que yo fuera voy hasta me regaló, como digo, por mi dieciocho cumpleaños un tanga de ganchillo. Es una mujer, pero yo la decepcioné. No es porque me faltaran cualidades, no es porque yo no le veo un oficio con futuro. Mi abuelo asà de hecho, secuelan despedidas de soltera. Es verdad, o sea mi abuela. Los sábados por la noche sale en busca de un pene en la cabeza de alguien tÃo y ya allà ve ese tumulto de trotón con la soltera, con la banda soltera cachadon de la última noche libre. No allà ya se apunta se acerca la soltera con el rollo de ay o a la fijiña Mira Vais, a la despedida de soltero. Verdad. SÃ, señora ay yo, toda la vida te tuve la ilusión dirá uno, pero yo no pude porque mi hija la mallorqui que soy como un nuctro balca en lafitroint no la hizo ya ahora y ahora ya hija pequeña. En ese caso, no que yo tengo le no, no todos a todo les da pena. Bueno, señora venga con nosotros un yu la que los mont van al restaurante toda la noche tocándole el culo al camarero y diciendo qué, aligerando no cuándo vamos a los boys. SÃ, porque las tÃas vais con ese rollo. No. No, no a los boys, no a los vais no, no qué palo, pero vais ay yo no entro, tÃa yo no entro, pero entráis uh yo a desarrollar el comportamiento tÃpico de las tÃas se los vois, que consiste en gritar y agitar las manos y sobre todo tapar la cara cuando viene el bailarÃn que como una manota paras la cara con la otra. Yo he siempre he tenido un cuidado. Como digo, yo iba para vos, ya os lo dije, pero no me metà por culpa de que hay una falta de vergüenza. Pobres bois, la llegada del euro, como los destrozó si porque antes en el tanga les metÃan mil pelas. Ahora mil pelas son seis euros y aunque esté desnudo a cuatro patas es un ser humano, no es una hucha, no puede ser con el euro. Me entiendes o sea, por favor, un poquito de un poquito de decencia. Yo, por eso lo dejé. Yo, por eso lo dejé y me dediqué a otros menesteres. De todas formas, ahora estoy saliendo de la pobreza, como digo, poco a poco, pero si algún dÃa tengo que volver a ser, voy a abriré la hucha. Lo que haga falta vos nooites. Muchas gracias hasta pronto. Gracias








