Miguel Lago - Niños gordos

Miguel Lago y un divertido monólogo que abarca temáticas tan diferentes como los castigos a los niños y los motivos de la gordura en la tierna infancia.
Comedy Central Podcast. Gracias, amigos, menos aplausos que la cosa grave. Nos estamos cargando a la infancia. La estamos destrozando, reventando, humillando una cosa exagerada como principalmente a hostias. Paso hasta tu madre. La mÃa concretamente me ha hostiado desde el dÃa en que nacÃ, pero hostia sin conocimiento. Vamos con deciros que me cogió el médico para darme el cachete en el culo y saltó. Mi madre deja que ya le meto yo. Mi madre me ha hostiado, me ha pegado palizas de tal categorÃa que el otro dÃa vi la pasión de Cristo y yo pensé maricón te pillar a mi madre te reventaba porque mi madre es exagerado, pero bueno, mi madre me pegue. Yo tampoco la quiero criticar a la muy puta, porque ella es asÃ. Pertenece a esa especie de madre que tiene un resorte para pegar que el EPs un resorte. Es un resorte y, sobre todo, ya pueden pegar gratis. ImagÃnate yo que sé los que más cobran hermanos mayores. Tú estás tan tranquilo en el salón, viendo la televisión. Ahà tu rollo a tu rollo de tu lado, está tu hermano pequeño que tiene el gen re excesivo de la imbecilidad, y él está allà saltando, saltando en g el sofá, saltando en el sofá todo contento. Salta que te salta? Salta que te salta? Y él, como lo vio en la tele cree que puede dar una doble piriueta, tigo buzón y caer en una té perfecta. Pero bien porque le falla al fuerzo, bien porque lo calcula mal. Las distancias no solo no caen dÃchate, sino que se pega unos, te hago otras. Tiene a la mesa brutal con el ponsiguiente lloro y grito. Y qué pasa cuando llora el niño pequeño en el salón, que está la madre en la cocina batiendo huepo, porque yo era el niño, que yo era el niño, que llora el niño entra en el salón, te agarra a ti que ni pincha ni cortas por qué lleva tomando, porque llevara tu hermano, porque yo lo he tomado. Pero Mamá, por qué, por qué? Porque una madre es como un polio américan contra un negro. Primero hostia y luego ya preguntará ja y no puedes llorar como llores, tu madre te mira y te dice vas a llorar por algo amenazas a los niños permanente. Vete para la cama, no quiero? Vete para la cama, no quiero? Vete para la cama, no quiero? Vas a ir caliente, Bueno, os digo más, si con tres palabras tu madre te acojona con tres o Mamá, ay de ti y le llega. Lo bueno de que tu madre tambié nace con tres palabras. Es que eso te hace inmune al resto de amenazas del mundo. Seal ha pasado. Está viendo discoteca un tÃo, eh, estás mirando a mi novia. Digo me está mirando ella y dice el tÃo me cago en tu vida. Te voy a taladras las rodillas. Tengo mierda la amenaza. Dónde vas tú ahora seis de la mañana a buscar un taladro. Luego vende para aquÃ, entre toda esta gente. Ponte a buscar una toma de corriente tu padre. Tu padre también sabe eh ese entorno hostil en el que creces hijo mÃo. Si apruebas todas, en junio te regalo una PlayStation tres. Qué te dices. Bueno, si no apruebo nada, no cómo no apruebes. Hay de ti que al final estudias, no por el regalo, estudias por pura supervivencia. Luego te amenazan con quitarte la paga y a ti eso te da igual por qué. Porque está la huerta, esa abuela que te da dinerito de soslayo. Eh, yo hoy tengo la teorÃa de que el dinero que te da la abuela es el dinero negro de los niños. SÃ, está tu madre, que es hacienda, que es la que lo controla todo y te puede meter una inspección. Me gusta. Aquà vamos a ver con los ingresos esos justificados que tiene de cien pesetas semanales. Usted no puede tener un patrimonio tan grande en forma de piruletas y o caramelos pez Aquà hay un desajuste. El dinero de la abuela, esa abuela que te llamas el fondo del pasillo con eso de pichi. Es una contracción piqué si la pasas despacitos venga aquà ñeteo mÃa aquà quiere iña, pre piña, es pich está tu abuela ahà al fondo del pasillo con el mandederito de clic. No que tu abuela tiene el declic tu abuelo tiene al redondo este de abril de hacer asà ahà taba te daba dinerito. Lo que pasa es que en mi casa yo he sido siempre, he estado siempre traficado. Me explico no tenéis todos en la familia ese tÃpico niño, el primito tres, cuatro o cinco años. Tan será simpática que canta canciones, que aprende canciones y a los padres les hace gracia que su niño cante y lo llevan por todos los familiares que cante el niño, canta el niño, que el niño hace mabolos, que bisbal y el que cante el niño. Yo era ese niño. Yo cantaba aquello de say una tazam una, teteran un plato o no juntenero no. Yo cantaba a mi abuela le encantaba. Lo que pasa es que mi abuela, otra puta, nos daba dinero. Si le gustaba lo que habÃamos cantado primero y nos daba más pasta. En función de la categorÃa el espectáculo, nosotros hemos llegado a contratar técnico de luces y sonido bailarinas, gogost un elefante en baloncinto, una cosa exagerada para conseguir dinero. No porque al final me doy cuenta de que si tu abuela te la pasta, pero lo que más me gustaba a mà eran las enseñanzas que me daba. Me voy le mandando unas enseñanzas de endorme. Me ha enseñado que no todos somos iguales y tiene razón. Hay diferencias en todo hasta en los helados. SÃ, señor no es lo mismo llegar un chinguito y decir efecto póngame un perulo, llegar a un chiriquito y decir por favor, sÃrvame un magnum temptation. Hay diferencia, eh, magnum magnum temptation es un helado que lo anunciaba longoria que yo estuve todo el verano ahorrando para poder comprarme uno. Llego allà al chiringuito como un señor. Llego allÃ, por favor, un manum tem tation y la peña podido no. La gente se empezó a juntar. Allà pedà hu mano gua cual tentas opol de chocolate, vainilla y nuece de macadamia, que yo no sé dónde está macadamia, pero luce una cosa que luce y ahà de repente suena una fanfarria, papá papa, salud de la cocina, un camarero en frack con un baño, la bandeja y la gente guaca le la biene o estucha que habÃa en un estuche y mi hermano me lo pido para las gafas. Me lo pido. Digo sigue platicando. Es saltana, sigue platicado. Le peodo la bandeja y tal me lo trae, me da el estuche, lo abro. Sale una luz y suena. No es un dor reba, la la la la lay yo hay dos lágrimas que me cae. Retiro el precinto el momento de mi vida. Saco el helado. Esta mierda aquà no cabe ni una nueva macadamia. Me habÃan prometido que comer aquel helado era como hacer el amor con el ba longoria. ParecÃa que me lo estaba chupando carmen de mayrena. No me gustaba y al lado lo otro, pero lo mÃo, pero lo digo cállate proletario de mierda. Por favor, nos están aquà atendiendo. Hombre pirulo. Tengo yo manÃa peor. Llevo el calipo, calipo, lo puede. No, el calipo me molesta porque hay gente que todavÃa no he entendido que el papel no se come, que es de primero, ya o sea, pero me molesta más el que coge el caliente y empieza ajaja de lo qué haces yo es que lo derrito y luego me lo bebo digo. Pido un cas limón. Pido un cas limón. Yo creo que todo esto sirve amigos para que nos demos cuenta de que a los chavales, al menos es mi teorÃa, los estamos haciendo idiotas. Idiotas porque, igual que dotamos de clase objetos del baño, dotamos de vida a objetos cotidianos. O sea, ese niño empieza a andar y de repente entra en el salón y ya se lanza irrefrenablemente contra una mesa impacta su cabeza que se lanza. El niño empieza ya entra la madre en el salón. Qué pasa, qué ha pasado, ay coja el niño en brazo, ay mesa mala, mecha, mala, que le pega al nene mecha mala, mala, Eh, por qué haces esto que el niño entra en el salón Acojona, ponemos la playa en el salón nuevo. Quito a Quito, Quito, a quito. Acá hay una mesa que no, no, no, no, suelta al niño. Ikea le da algo el niño y qué ah le da algo que hacemos a los niños idiotas y luego se pierden lo más importante de la vida. De verdad en serio, los niños hoy en dÃa están con su Internet, con su PS, su PSP, con su PC, con su PS, dos con su PS, tres con supestorios, con su PSE. Los niños están vamos en casa con sus pajas y no están a lo que están. Qué es lo que querÃa yo decir, porque hoy en dÃa los niños vienen espabilados, les estamos quitando la inocencia. Hoy en dÃa va ni una niña que haga la comunión de blanco puedes encontrar ya no. De verdad. Yo estoy muy preocupado porque los niños se pierden lo más bonito la infancia, por ejemplo, ese amor bonito de cuanderas ChiquitÃn. Yo recuerdo con cinco años mi primer amor, Raquelita, se llamaba bueno, la veo con sus trenzas, su camisa blanca, su faldita plisada de cuadros. Ya me quedé con esa imagen joder y nos querÃamos mucho. Eh, bueno, yo le le escupÃa, le pegaba chicles en el pelo, la tiraba a los charcos. No he vuelto a sentir algo asÃ. No. No. Además, si lo haces ahora te meten en la cárcel. Pero no he vuelto a sentir algo asÃ. Un amor tan puro. Pero los chavales los dejamos ahÃ. Ala, Venga a pegar, hospalizas a grabarlo con el móvil, Venga, Hala a todo barbaridad, venga y los niños echan a perderlo. Acaban en la droga, en la Guardia civil de este horrible no controlar eso, eh que te venga un hijo. Papa, Papa, quiero ser picoleto y tu madre allà cariño que hemos hecho mal picoleto. Yo lo respeto a la Guardia Civil, su gente que no quiso estudiar, pero yo al respeto o no solo solo. Hay una cosa, una, una nada más, una cosa que me molesta la Guardia Civil. Es esa arbitrariedad, ese rollo de a ti no te paro a ti, no te paro a ti, sà te voy a joder, además que te paren para hacerte esa pregunta maravillosa profunda de Guardia Civil con coco que es esa de sabe usted por qué le he parado y si no lo sabes tú tÃo yo por mà yo hubiera tirado a cuenca O sea, yo no hubiera ni parado, es verdad. No. Yo creo que el sueño de dump Yo creo que el sueño de un picoleto es que confies un dÃa alguien. Yo creo que buscan la confesión rápida sabe usted por qué lee parado? Bueno, que es por quince kilos de coca que llegó a maletero a qué es. Por eso listo que ya te vi yo holino avispao cómo me pilló. Eh, yo creo que sÃ. Y si no me vas a mà el otro dÃa vengo sábado de madrugada con el coche y veo al Picoleto con el busy luz qué digo yo mira que mimos y no sale sin su busi luz me para y dice buenas noches para ti. Te sabe usted por qué le he parado, digo yo no sé nada. Le vamos a ver chaval te he parado. Por ah exceso de velocidad. B saltarte un stop, c atropellar una anciana de Pikachu, Pikachu no y el stop Tampoco tengo dudas entre lo de la velocidad y lo de la anciana, porque un momento que pegue hay un bum que no quieres, un comodÃn te digo sÃ, pilla el comediente del cincuenta por ciento. Me quitó picacho y él es tople joder que ayudas esa dame. El de la llamada tienes malos libres homologado, no pues, no llamas, pues no llamas. Al final pilla el comodÃn del público que eran mis colegas en el asiento atrás. La vieja, la vieja, la bien. Yo creo que yo creo que a los niños vale que es de lo que verse esto que estoy contando de defender la infancia. Yo creo que a los niños hay que decirles la verdad. Vale hay que decir la verdad, hay que ser sinceros con ellos. Por ejemplo, mi abuela es un adalid de la sinceridad. Lo que la gente, como ella sincera, sincera toda la vida, nos de pilo jamás. Pero aparte de eso, la mujer que no piensa lo que dice, lo eructa últimamente me hace pasar vergüenza. Pero la comprende el otro dÃa la saqué a que le diera el aire con susciendo no veinta y siete añazos. Allà nos fuimos por el parque viene una chica con un carrito con bebé empieza a mi abuela. Ay qué niño más feo, Abuela, por favor, ay es sÃ, sÃ, sÃ, qué feo que asco qué horror. Claro que viendo a la madre, a quién engañaste thupa que te hicieran un bombo fea dio mi abuela dice que a la gente fea hay que decirle que lo es y desde niño y en cierto modo, tienes razón. Qué es eso de que todos los bebés son guapos. No ay bebés feos. Punto ya está lo he dicho y me he quedado ya tan a gusto. Ya está hay niños feos y punto que empiecen a desarrollar pronto la simpatÃa. No que el otro dÃa sin saber ni cómo ni por qué. Acabé con el hijo de un primo, de un primo, de un primo de su pu yo. Qué sé quién era el niño. El niño era para ver, el niño pablo mÃo dijo la madre que me parió menos mal, que no tenÃa yo un palo en la mano. Tú Ve a esto arrancarme un brazo a hacerle asà el niño que lo debió notar y hacer chish pero por favor, y la madre o esa cha una plumita, digo plumitas, ha echado una nórdica entera. El hijo puta plumita por favor, a ver quince dÃas con las cejas rubias estuvedes qué comerÃa el niño cualquier cosa, porque hoy en dÃa los niños comen cualquier cosa. No os habéis fijado. Esto es un problema gravÃsimo que cada dÃa que pasa los niños pequeños chiquitines están más gordos. Un poco pasadetes gordos. Le sobra un kilo. Gordos? Gordos? Gordos? Gordos? Gordos? Gortos? Gordos? Pero gordos? Pero gortos? Gordos, Gordos Que el otro dÃa fui a la puerta de un colegio con un cubo con pescados, se lo tiraba y hacia lo lejos. Por favor, qué horro que sale sale la madre arraque no, que mi niño está mudo, que mi niño está gordo roque no lo vi venir, No lo vi venir, No lo ves venir. Se le ve venir desde albacete al niño. Pero vamos a ver tú tienes un niño, de verdad, eh, tú tienes un niño que que un miércoles a la noche a treinta kilos el dÃa siguiente pesa cien. No tuviste margen, pero tu niño lleva cinco años cagando barras de chope por el amor de Dios. Jaja por favor, peor es la mortadela. La mortadela es veneno. Eso te hace un tapón en las arterias que te mata, te mata hasta morir terrible que para engañar a los niños y que la comida le pusieron en la cara de Popeya yo quiero es que la coman. Los niños ponen la cara de Fernando Alonso, que te salen los niños sin cuello. Jaja Fernando Alonso, Fernando Alonso, que le dieron el PrÃncipe de Asturias en primer lugar lo rechazó y dice por qué dice dónde me pongo la corbate. No me pongo la corbate, no pongo la Corbetes raquerra que donde me pongo al corbata y no po la corbata. Popeya en una obsesión con Popelle y tu madre igual come espina acá y se ba como Papelle. Pero vamos a ver, por el amor de Dios, qué niño normal con toda la vida por delante va a querer ser como popeya de repente viejo. Sacaron normales marab esos brazos, amorfos esa novia como un palo de micrófono que follarle era como hebrar una aguja, pero jaja es que es demencial. Pues yo, amigos os, voy a decir quién tiene la culpa de que los niños estén tan gordos. Yo le he escrito una carta al señor Presidente del Gobierno. Le he dicho zapa. La culpa la tiende en las abuelas de los niños, porque tú le das a una abuela, un nieto delgado y le das un disgusto. Cuánto pisó a mi niñito al nacer cinco quinientos. Ay mi niño, cuánto peló uno ochocientos tirar al rÃo. Está en este planea bueno, no recordáis iba a comer la casa de la abuela, de la paella que entraba a la abuela, la Paella, la peella? Soy la Ministra, la pella? TÃa Dame tu plato que te silvo, porque el plato abuela por Dios que te calles. Abuela, por favor, que estás creciendo. Abuela a lo alto, no a lo ancho. Ocho kilos de arroz. Me servÃa mi abuela una semana sin cagar que me miraba y me decÃa hasta queño te comes el último grano. No te levantas. Yo me tengo comido los de la frente para poder salir al patio que terminaba. Me miraba mi abuela y me decÃa no comiste bien, te frÃo un huevo ja jaja. Mira, Mira, Mira, Mira, Ya es que me estoy calentando. Mira. Va a llegar un momento. Va a llegar un momento, amigos, en el que nos vamos a despertar con la noticia de que un niño reventó. Pero estoy hablando de hecho fÃsico de reventar? Estoy hablando de que un niño al ingerir, al ingerir? La última cucharada de espaguetis boloñesa pH reviente la sangre por las paredes, un trozo de bazo, un trozo de pancras en el suelo, en las aspas del ventilador, cuatro metros y medio de intestino que entrará a la madre. Aya pasa la reventazón y la abuela reventa, reventó, pero no come a vida por favor. De todas formas, esto tiene un por qué diréis, por qué mi abuela me ceba, porque tu abuela te saca a pasear y una abuela no puede ser a pasear como un sifilÃtico de mierda. No, una abuela tiene que llamar un ñetazo xex sele porque a su propia vez las abuelas están llevando a sus respectivos nietazos Y eso se convierte en una competición que van como los pokémon que los lanza. Ahà como trot venga corren niña y ese paseo con tu abuela, te lleva tu abuela de la mano y te decÃa aquello. De ahà viene Mari Carmen, le das un beso. Bien, amigos, porque que obligamos a los niños a besar ancianas desconocidas, esto tiene que haber una generación que lo corte, ya porque al niño no le gusta. Le das un beso. A Maricarmen no quiere abuela, se lo das, se lo das tu abuela tepeta a la mano que te ponen los de dos violetas. Llegaba a Mari Carmen con ese rollo de ay y este aprecio jida quién es y tu abuela allà plantada, henchida de orgullo, como esa postura oficial de abuela, ese mondedero, debajo de la axila izquierda, ese brazo derecho, debajo de esas enormes te tazas de abuela que tú puedes haber sido plana toda tu puta vida, que cuando eres abuela te salen te tazas de abuela y dice llena de orgullo, Viñeta el mayor y la señora te pregunta aquello de te acuerdas de mÃ, jajaja no, por qué me iba a acordar de usted, señora qué tengo más vida. Mira es un beso y la abuela te da te lo da y se te acerca esa señora con ese olor a muerte que se aproxima, con ese maquillaje lÃquido seco de semanas que para desmaquillar se utiliza siilit bank y te planta un beso que tardas año y medio en recuperarte. Eso es como si vas a Londres el Museo de ArqueologÃa y está ahà el guÃa. Bueno. Amigos, aquà tenemos una momia. Hay algún niño pequeño. SÃ, ya dale un beso a la momia, q qué pasa no le das un beso a la momia y la abuela Shella, la shello de a las madres son distintas con los besos. Lo que pasa es que las madres no distinguen y no saben que le pueden hacer daño a tu vida pública. Mira. Yo recuerdo una vez que salÃa de clase, está mi madre allá armada con boca de hecho y hice pamplona, ay pih fica, me agarras, no mira. Mis compañeros se descojonaron de mà allà en la universidad, que tuve que dejar la carrera coño, que el decano me llamaba pitufito. Pero, aunque bueno, las madres te dan besos. Pero, como dije al principio, el problema en la mano larga, sobre todo porque han ido evolucionando esto y tu madre tiene recursos para todo. Cuando no te llega, te lanza cosas y cuando se cabrea, te lanza lo primero que agarre un cendicer una vela a la del microondas le da igual y acierta mi madre de los ceniceros te aciertas. La robin hood de lanzamiento de cenicero. Te acierta uno entreceja y ceja y otro sobre el primero y no la ves ni cogerlo. No, pero a veces te lanza un ceñicero en el pasillo. VacÃo que dices tú por favor, pero mamá Pa, yo espero que llevas cendiceras en los bolsillos. Y yo estaba tan harto que yo digo esta mujer como hace mira me cansé y dije la voy a grabar envidia a ver cómo hace. Cogà la cámara de vÃdeo la puse en alto un mueble en el salón. La provoqué ja ja ja ja Jajaja, Venga aquà asquerosa entró en el salón que mira, yo la recibà a puerta Gayola me pegó la de mi vida. Dos meses después me subieron a planta y en los tres meses de rehabilitación reflexioné me di cuenta que tenÃa que irme de casa. No en serio dije Miguel, te tienes que ir porque entre los hostias que te da tu madre, tener veintiséis años y estarle cantando a tu abuela y no poder disfrutar de la tele de plasma de treinta y dos pulgadas que se compró mi padre, que puso en el salón, porque yo en mi salón, no entro, porque es entrar y hay una mesa que me Muchas gracias,








