Chico Requena - Talento Fracaso

Comedy Central Podcast. Querida gente encantadora, me llamo Chico Requena. Me llamo como yo. Me podÃa haber llamado como tú, pero me llamo como yo. Una casualidad. Eh, hace hace siete años le dije a mis padres me voy de alquiler y dijo mi padre de alquiler, no compra compra ve yo te abalo qué va a ser de ti el dÃa de mañana. El dÃa de mañana es hoy estoy embargado sin casa, pero con una deuda. No se la querÃa. Queda nadie en el banco. Digo ya me la llevo yo. Eh, estoy deseando que me llame el director que me ha embargado la casa desde mi propia casa y me diga, señor Requena, cómo se enciende el termo tÃo. Jajaja Ahà te querÃa llover Ahà te querÃa llover Ahora Ahora vas a saber tú lo que es la frialdad. Eh, deposite aquà su confianza. Dicen ahora mira lo que habéis hecho con el dinero que queréis ahora romperme el corazón. Hombre, dónde vamos a llegar. Es cierto. Es cierto que la cosa está. Está delicada. Hay muchos parados en este paÃs. Ya nadie cotiza. De hecho, yo soy de Málaga y en mi tierra, en AndalucÃa, la palabra cotizar es una marca de whisky. De verdad, o sea no, no podemos llegar a este punto en el que hombre te lo dicen. Además, te lo dejan muy claro, porque te mandan cobradores. Hace poco he recibido en casa un cobrador de amorosos y se me ha quedado el tÃo mirando asà me ha dicho señarle caina. A partir de ahora te va a uchar miguellitor cariñosa. Voy por usted que va a uchar teatro Cervantes. Ahà voy yo contigo que va a usted ver fúrbo la Rosaleda. Voy contigo digo tú que vas a venir conmigo a estos lados, mi que estéis, digo entonces vamos en tu coche. Digo pobre, dice mi madre mira lo sigue estando tieso, pero ya tiene chofe Dios, le es verdad, eh le he puesto una sillita para la niña y ahà vamos todas las familias. El tÃo tiene mala cara, pero no es mal conductor que te quieres, que te diga. Pero claro, hoy por hoy, esto que estamos viviendo, la culpa la tiene el Gobierno. A mà no me cabe la menor duda. El único que dice la verdad del pepe es el que está en la cárcel. Cómo te quedas barcenas, pregunta diario al abogado cómo va lo mÃo y le dice el abogado bien bien bien si puedes caparte, pero bien bien yo que tú yo que tú me dabas la fuga no me lo pensarÃa ni un minuto, y es verdad que los negocios se han transformado en este paÃs. Antiguamente siete ocho años atrás, tú llegabas a cualquier gasolinera de este paÃs y te encontraba al tÃpico director de banco con la cara colorada de come gamba que estaba apagando otros con un nudo de corbata que casi lo ficia, pero no porque esa gente no se muere. Bueno. Ahora se ha muerto BotÃn. Es cierto. De hecho, cuando me enteré de la noticia, me embargó la emoción. Digo este hombre no tiene lÃmites. Este hombre no tiene lÃmites. Este tÃo llegaba a la gasolinera no en un cuatro por cuatro, no en un ocho por ocho. Ãl tenÃa un coche mayor y se bajaba del coche y le decÃa el de la gasolinera, Antonio Antonio, que tú dirás cómo se llama nadie. Antonio, Antonio se ve que era el padre por parte de padre se llamaba Antonio, y el padre, por parte de su madre se llamaba Antonio. Y los padres discutieron. Le vamos a poner Antonio como mi padre. No Antonio como el mÃo. No Antonio comor mÃo. No entonces hijo mÃo. Al fin Antonio Antonio, ministerio de igualdad si le hubieran puesto Antonio tony bienestar social cosas de Málaga. Pero ese tÃo llegaba y decÃa con la alegrÃa que habÃa en este paÃs hace siete años. Antonio, Antonio cóbrame a mà el surtidor dos tres, cuatro o cinco y seis. Te invito yo y añadÃa actor, Antonio y ponme doscientos euros de diez. Ãl Antonio, Antonio entendÃa mucho de tanques y decÃa me acaben ochenta y decÃar tÃo por los que sobres. Te lo bebe con tu amigo, Ay Antonio, que te deje de rollo y decÃa Antonio, Antonio, hombre por favor, y es verdad que eso era lo que habÃa en la gasolinera. AlegrÃa tú llegas ahora cualquier gasolinera de España y está la gente echando gasolina. Asà esto. Muchas gracias. Esto ha cambiado, Esto ha cambiado completo. El otro dÃa fui a una gasolinera y le dije a Antonio, Antonio, me pone cinco euros de diez él y me dice Antonio, Antonio, no va muy lejos. No digo voy a casa de tu madre. Le doy algún recao. Dice Antonio, Antonio, perdona, digo está perdonado. Qué quiere. No querrÃa llevarse un quejito de cabra, una barra de pan, una garrafa de aceite, unos caramelos, chimos, unos décimos de la Cruz Rojas, una prima que tengo sin casa. Antonio, Antonio, qué estás pensado, Tú que vengo yo en el de Lorian desde el año dos mil seis con billetes de quinientos. Esto se ha transformado completamente. Pero el negocio más afectado, sin duda alguna por la crisis a dÃa de hoy ha sido Mercadona, Mercadona. El mercado naya no es lo que era el mercado. Ahora es el mercado el na. Se lo han quitado porque para qué va luna pana poquita celo. Mercadona, Mercadona vive su momento álgido de la alegrÃa, porque los trabajadores del mercadona a dÃa de hoy son los nuevos funcionarios de este paÃs. Tienen trabajo. Tú hace tiempo le preguntabas a un trabajador del mercadona dónde trabajas y decÃan en ena nona que decÃa dónde en ena nona. Tú le preguntas a dÃa de hoy dónde trabaja a un tÃo del mercadona y te mira los ojos y te dices. Soy reponedor del mercadona, jajajajaja, Soy la puta hostia jajajajaja, porque los hombres, los trabajadores del mercadona, están muy alegres Ahora esa alegrÃa la muestran pregonando los productos. El otro dÃa estaba el pescadero. AsÃ, boquerones, boquerones Herkuneuro. Yo estoy en tratamiento y a mà no me grita, ni Dios me quedé mirándole y le digo ponme un kilo y me dices por qué grita. Digo aquà grita a todo el mundo y se escucha la carnicera que dice pon caoreja, me caida un conejo, me queda me acerco por detalle. Digo no lo venda, No lo venda, que con la cara que tú tienes no te dan otros, no lo venda? Y en ese momento Y en ese momento, en ese momento se escucha por megafonÃa Dingdonding estimado clientes a que va a estar una hornada de pan caliente. Si quieren pan caliente este momento llevamos ocho horas abiertos y que dan cuatro para cerrar. Pero este armamento o viene todo el mundo corriendo por la faquete. O quito la faqueta y vaya a comer tortada rode esa que no saben ganar. Yo que no soy de coger carrito porque parezco una embarazada, ni de coger la puñetera cesta porque parezco lo soy yogi retrasado. Ahà voy quemándome, quemándome. Me he dado cuenta de una cosa. A todas las trabajadoras del mercadona tienen un nombre que termina en la letra y la jori, la packy la mar y la susi, la piri la jenira de sira Lettic Pinky Winky. Digo esta gente no estaban en la tele y estaba Pinky Winky reponiendo encurtido. AsÃ, ven qué ven? Qué dife? Dime Winky, hay un gordo ahà que nos mira, dice o nos ha pillado, Nos ha pillado. Me acerco por detrás y le digo abrazo fuerte y os digo la verdad. En el mercadona hay una una papisa, una emperatriz, aquella que todo lo sabe. La reconoceréis porque lleva un tinte rubio, farmatÃn, tono e iluminación divina. Te tienes que poner las gafas de sol para que no te derrita las córneas. La reconoceréis también porque tiene los rabos de los ojos pintados a cabezazo esta chica tan amable. Cuando tú llegas a la caja, se te queda mirando con esa mirada propia de un conejo en mitad de una autovÃa y te dice efectivo tarjeta. Digo hombre joli, soy un hombre del futuro. Te voy a pagar con tarjetas y hace la joli. Asà son, no pasa, digo Yoli dale otra vez, por favor, sà que la pasa. Digo déjame la jolà es que anoche salà tomada. La hora es de sa que no pasa, digo Yoli, por favor, mira cómo estoy que yo no sudo. Yo tengo el mar de gualdisne y yo me descongelo y no hay bolsa azul para yo meterme y en ese momento que tú piensas para tus adentro lo mismo a la joli lea calaor farmatn y ha entrado en el cefalograma plano. La joli te sorprende con un j y tú y la jolie y tú y te dice la jolie no habrá puesto el móvil al lado de la tarjeta. Digo esa frase es tuya joli, digo digo Joli, mira hacia la puerta. Digo ves ese señor de Negro, que hay ahÃ. SÃ, Digo, pues ese hombre viene conmigo y es el que lleva los móviles y yo las tarjetas. Yo tengo dos pisos en Málaga Joli. En unos guardos los móviles y en el otro las tarjetas. Yo he venido hoy aquà en dos coches Joli. En uno viene mi mujer con los móviles y en el otro yo con las tarjetas. Si tú me ves andando por la calle con arguien Jolli, no pienses que es un amigo. Es alguien que lleva a los móviles y yo las tarjetas, y me mÃrala Joly me dice en serio digo Yli, yo no sé qué haces tú trabajando en el mercadona, pudiendo estar de alcaldesa de Madrid








