Sept. 17, 2023

Segundo café. Una forma de sentir y expresar la vida, el flamenco

Segundo café. Una forma de sentir y expresar la vida, el flamenco

Paco Linares habla con el periodista D. Gonzalo Rojo sobre la historia y orígenes del flamenco.

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Paco Linares habla con el periodista D. Gonzalo Rojo sobre la historia y orígenes del flamenco.

Gracias a Don Luis del Pino y muy buenos días al equipo completo de sin complejos, incluyendo también a la audiencia. El flamenco es más que folclore. Es algo muy grande del que debemos hablar y lo vamos a hacer. Como un maestro claro en sus explicaciones y erudito en sus conocimientos, el periodista Don Gonzalo Rojo trabaja en el cante Hondo, en el cante Grande por amor al arte. Ya está jubilado de Radio Nacional de España. Ejerce de investigador e historiador como flamencólogo. Don Gonzalo, gracias y le hace un segundo café, pues vamos a ello. Buenos días, paco. Permíteme que salude a Luis el Pino, a todos los oyentes España que sintonizan tu espacio. Segundo café de es radio en estos momentos y, naturalmente, a ti querido opaco, Don Gonzalo Rojo, cuáles son los orígenes del flamenco y los verdiales tuvieron algo que ver. Permítenme el paco que te conteste con una cita de Fernando Quiñones. La historia del flamenco es relativamente corta en edad y la flamencología moderna está haciendo un esfuerzo para construir la historia de una de las expresiones más ricas del mundo. La actual revalorización del flamenco, tanto en España como fuera de ella, alcanza un auge que se extiende a numerosos campos de la cultura y el arte. El famenco supone la exteriorización de un determinado estado de ánimo y también un peculiar y congénito a estilo de vida. La raíz de este arte está en el propio alma de Andalucía. Aquí nació y aquí ha recibido posteriormente todo de las influencias necesarias que el pueblo ha ido asumiendo a lo largo de los siglos. Buscar esos orígenes fueras de Andalucía es perder el tiempo, ya que Andalucía es la cuna de todos los cantes. Esto no quiere decir que no haya algún cante que pueda tener un origen distinto. Sí, pero al llegar a Andalucía, aquí se aclimata y aquí toma carta de naturaleza. El cante escribía Ricardo Molina Tenor es un complejo sistema de muy diversos factores. El centro gravitatorio es el hombre, con sus sentimientos elementales de amor, odio, esperanza, desesperación, temor, alegría, compla y música cristalizan en sus profundidades. El cante flamenco es una de las vivencias más profundas del hombre andaluz que deben ser estudiadas a la luz de la razón. Pero plasmada siempre en un sentimiento. El flamenco es una filosofía popular, si se quiere, pero más profunda que la metafísica abstracta. Ésta se pierde en el mundo de las ideas. La otra, la del cante, es la auténtica realidad de la vida. Me dice que si los verdiales tuvieron algo que ver con la formación del flamenco, como sabes, los verdiales son netamente malagueños y algo tuvieron que influir, aunque no olvidemos que estos son folclóricos, no flamencos, sino que son preflamencos y cuando se unen ya estaban totalmente hechos, Ya habían cuajado en una auténtica realidad y estética siguen una misma dirección. Pero por caminos paralelos, lo que sí me parece muy bien es que en muchos festivales flamencos, sobre todo en los veraniegos juntos a los profesionales del cante Toke y Baile están últimamente incluyendo a una panda de verdiales que está siendo ya requerida por los organizadores de los festivales. Sería una verdadera presencia de Málaga en los festivales si en ellos hubiese siempre o casi siempre una panda de verdiales. Don Gonzalo, los verdiales una cultura milenaria que me fascina que pueda estar presente en los festivales de flamenco y, por cierto, qué son los palos, cuántos palos y su palos. Ahí, los palos pacos son los estilos flamencos, palos y cantes son una misma cosa. Hubo un tiempo en que los cantaores y los aficionados usaban mucho la palabra palo al referirse, aunque pero ese vocablo ya se usa poco, casi nada. No es que esté mal, no, pero cada vez se dice menos. Todavía un cantador puede decir, antes de dar un recital voy a hacer cuatro palos, indica que va a cantar cuatro cantes distintos, es decir, puede hacer malagueñas, soleares, seguirillas, tangos u otros cuatro diferentes. En cuanto al número, la verdad es que no los he contado. Pero con la cantidad de estilos, de soleares, de malagueña, de siguirillas y no digamos de fandango que casi hay uno por cantaor imagínente cuántos cantes o palos pueden existir. El decir palo y cante es una misma cosa. Hoy se dice igual voy a escuchar un palo que voy a escuchar un cante palos. Hay tantos cos como cantes y el término sub palos es algo que en el flamenco no ha existido nunca ni existe Gonzalo Rojo. Muchas gracias por sus exposiciones. Le parece que despidamos hasta la semana que viene este segundo café con un cante de su gusto lo de terminar con un poquito de que antes me parece muy bien. Es algo que siempre se ha hecho antes de terminar las reuniones, las sesiones o las fiestas. Siempre siempre se ha acabado con un cantecito cuyo diminutivo no tiene que indicar que fuese un cante corto ni poquito cante. Y hoy vamos a terminar nosotros de igual manera, pero pienso que, para que te sea más fácil, podríamos escuchar un cante en la voz de uno de los mejores intérpretes que ha tenido el flamenco y del que me congratulo de haber estado con él en muchas ocasiones. Me refiero a una de las voces más flamencas que ha dado este arte, la de Manuel Ortega Juárez, más conocido como Manolo Caracol. Por cierto, Manolo Caracol fue hijo de padre sevillano y madre malagueña. Como sabes, vivió y falleció en Madrid. Con su voz me despido un abrazo, un abrazo amigo, pues ahí queda la venganza por Manolo Caracol, venganza lo que terece, este que cumplera mi vengada, pero prefiero la mujer a vivir sin esperar Bian el día que yo te te conoce. No sé si esta era mi bien. Hemos acu elgua