Segundo café. Tahúr del Misisipi

Paco Linares nos habla del origen de los tahúres y del inicio del Partido Socialista.
Buenos dÃas y gracias, don Luis el Pino. Saludos muy cordiales a la audiencia en este primer domingo de otoño, en el año de Gracia dos mil veintitrés. Aunque muchos de ustedes ya saben lo que es un tahur, con su permiso, les voy a recordar el concepto. El término taúr se refiere a una persona particularmente hábil con los juegos de naipes, con los juegos de cartas. El taur suele ser una persona que vive del juego, no sólo por su habilidad con los NIPES, sino también cuando son tramposos o juegan con las cartas marcadas, además de habilidades de prestidigitador para sacarse cartas de la manga y desplumar a los infelices que juegan de buena fe solo por pasar el rato y probar suerte. Para el tahúr truan no existen lÃmites. El fin justifica los medios y su único fin es quitar todo el dinero que pueda al adversario con habilidad o con sucios trucos de cartas. Bien estos comentarios es. En cuanto al taúr hablamos ahora del rÃo Mississipi. El rÃo Mississippi fue descubierto en América del Norte por Hernando de Soto. Tiene una longitud de tres setecientos sesenta y seis kilómetros. Actualmente es navegable con barcos de dos metros setecientos m de calado. Estamos hablando de un rÃo cuya longitud es como de Málaga a Barcelona tres veces y aún tiene setecientos kilómetros más. Antes de que se hicieran obras en él, es decir, antes de que se hicieran exclusas para hacerlo navegable con barcos de hélice, se podÃa visitar y viajar por el rÃo en barcos de vapor con grandes palas laterales y evitar asà los bancos de arena que podÃan hacer encallar los vapores que navegaban por el MISSISSIPI. Los numerosos parques estatales y reservas naturales del valle del Mississippi siempre han atraÃdo a turistas y viajeros. Aquellos vapores tenÃan salones para música y baile y reservados para jugar, entre otras cosas, a las cartas. Los viajeros solÃan ser personas diferentes en cada viaje y con una economÃa sorbente. Estas condiciones fueron idóneas para atraer tahúres. El tahur que navegaba por el Mississippi tenÃa que dar confianza e inspirar respeto. De ahà que los tahúres fueran elegantemente vestidos, primorosamente acicalados, procurando hablar de la forma más educada y correcta. Asà nace la leyenda basada en la realidad de los tahúres del Mississippi pródigos en propinas y muchos a morales sin vergüenza. Dejemos el siglo XIX y pasamos al siglo XX. CorrÃa el año mil novecientos ochenta y dos. En España, la transición de la legalidad a la legalidad habÃa quedado realizada pocos años atrás y comenzábamos a vivir en democracia con las únicas notas discordantes de ETA y en Cataluña, en menor medida, con cerra juren que, pudiendo defender sus ideas en libertad, escogieron el camino del asesinato. El secuestró la tortura, el chantaje y la amenaza. El terrorismo se implantó en España. Por aquel entonces, Adolfo Suárez, fundador de la UCD, Unión de Centro Democrático, era el presidente de nuestra nación. Se habÃa legalizado ya el Partido Comunista y la oposición que tenÃa el Gobierno provenÃa fundamentalmente del peso el liderado por Felipe González y Alfonso Guerra. Eran los tiempos en la que la us se descomponÃa y todo valÃa para arremeter contra quien habÃa sido unos de los artÃfices de la transición. Se comenzaban a perder las formas y Alfonso Guerra llamó a Adolfo Suárez taur del Mississippi sin ningún tipo de motivación, nada más que ridiculizar al entonces Presidente del Gobierno, un hombre elegante y bien parecido que, en fondo y forma era todo un caballero, aunque ahora, con la perspectiva del tiempo, podamos discutir algún que otro error. Y asÃ, después de la dimisión de Suárez, vino Calvo Sotelo para asà desembocar en la gran victoria del Partido Socialista Obrero Español. Poco a poco, como siempre ha pasado con el Partido Socialista la economÃa fue decayendo, haciéndose muy difÃcil mantenerse como autónomo. A finales de los ochenta y principios de de los noventa, Felipe González perdió las elecciones en mil novecientos noventa y cinco. Pasamos ya al siglo XXI principios de este milenio. La democracia, con el atentado del ONCM y la vuelta del peso de con Zapatero como lÃder, ha ido cayendo en un pozo ético, polÃtico y económico nefasto, sin fondo aparente. Ahora vemos cómo todo se va al garete y aparecen de nuevo los Ãnclitos Felipe González y Alfonso Guerra, que critican a su compañero Sánchez. Me gustarÃa oÃrles decir a Alfonso Guerra lo mismo que le dijo a Suárez en mil novecientos ochenta y dos. Pedro Sánchez. Eres mucho peor que el peor Truán, eres peor que un tahúr del Mississippi. Pero no seguro que, como decÃa ayer don Luis del Pino, refiriéndose a paje, pÃan pero no pican. Señoras, señores Feliz, semana



