Sept. 24, 2023

Segundo café. Tahúr del Misisipi

Segundo café. Tahúr del Misisipi

Paco Linares nos habla del origen de los tahúres y del inicio del Partido Socialista.

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Paco Linares nos habla del origen de los tahúres y del inicio del Partido Socialista.

Buenos días y gracias, don Luis el Pino. Saludos muy cordiales a la audiencia en este primer domingo de otoño, en el año de Gracia dos mil veintitrés. Aunque muchos de ustedes ya saben lo que es un tahur, con su permiso, les voy a recordar el concepto. El término taúr se refiere a una persona particularmente hábil con los juegos de naipes, con los juegos de cartas. El taur suele ser una persona que vive del juego, no sólo por su habilidad con los NIPES, sino también cuando son tramposos o juegan con las cartas marcadas, además de habilidades de prestidigitador para sacarse cartas de la manga y desplumar a los infelices que juegan de buena fe solo por pasar el rato y probar suerte. Para el tahúr truan no existen límites. El fin justifica los medios y su único fin es quitar todo el dinero que pueda al adversario con habilidad o con sucios trucos de cartas. Bien estos comentarios es. En cuanto al taúr hablamos ahora del río Mississipi. El río Mississippi fue descubierto en América del Norte por Hernando de Soto. Tiene una longitud de tres setecientos sesenta y seis kilómetros. Actualmente es navegable con barcos de dos metros setecientos m de calado. Estamos hablando de un río cuya longitud es como de Málaga a Barcelona tres veces y aún tiene setecientos kilómetros más. Antes de que se hicieran obras en él, es decir, antes de que se hicieran exclusas para hacerlo navegable con barcos de hélice, se podía visitar y viajar por el río en barcos de vapor con grandes palas laterales y evitar así los bancos de arena que podían hacer encallar los vapores que navegaban por el MISSISSIPI. Los numerosos parques estatales y reservas naturales del valle del Mississippi siempre han atraído a turistas y viajeros. Aquellos vapores tenían salones para música y baile y reservados para jugar, entre otras cosas, a las cartas. Los viajeros solían ser personas diferentes en cada viaje y con una economía sorbente. Estas condiciones fueron idóneas para atraer tahúres. El tahur que navegaba por el Mississippi tenía que dar confianza e inspirar respeto. De ahí que los tahúres fueran elegantemente vestidos, primorosamente acicalados, procurando hablar de la forma más educada y correcta. Así nace la leyenda basada en la realidad de los tahúres del Mississippi pródigos en propinas y muchos a morales sin vergüenza. Dejemos el siglo XIX y pasamos al siglo XX. Corría el año mil novecientos ochenta y dos. En España, la transición de la legalidad a la legalidad había quedado realizada pocos años atrás y comenzábamos a vivir en democracia con las únicas notas discordantes de ETA y en Cataluña, en menor medida, con cerra juren que, pudiendo defender sus ideas en libertad, escogieron el camino del asesinato. El secuestró la tortura, el chantaje y la amenaza. El terrorismo se implantó en España. Por aquel entonces, Adolfo Suárez, fundador de la UCD, Unión de Centro Democrático, era el presidente de nuestra nación. Se había legalizado ya el Partido Comunista y la oposición que tenía el Gobierno provenía fundamentalmente del peso el liderado por Felipe González y Alfonso Guerra. Eran los tiempos en la que la us se descomponía y todo valía para arremeter contra quien había sido unos de los artífices de la transición. Se comenzaban a perder las formas y Alfonso Guerra llamó a Adolfo Suárez taur del Mississippi sin ningún tipo de motivación, nada más que ridiculizar al entonces Presidente del Gobierno, un hombre elegante y bien parecido que, en fondo y forma era todo un caballero, aunque ahora, con la perspectiva del tiempo, podamos discutir algún que otro error. Y así, después de la dimisión de Suárez, vino Calvo Sotelo para así desembocar en la gran victoria del Partido Socialista Obrero Español. Poco a poco, como siempre ha pasado con el Partido Socialista la economía fue decayendo, haciéndose muy difícil mantenerse como autónomo. A finales de los ochenta y principios de de los noventa, Felipe González perdió las elecciones en mil novecientos noventa y cinco. Pasamos ya al siglo XXI principios de este milenio. La democracia, con el atentado del ONCM y la vuelta del peso de con Zapatero como líder, ha ido cayendo en un pozo ético, político y económico nefasto, sin fondo aparente. Ahora vemos cómo todo se va al garete y aparecen de nuevo los ínclitos Felipe González y Alfonso Guerra, que critican a su compañero Sánchez. Me gustaría oírles decir a Alfonso Guerra lo mismo que le dijo a Suárez en mil novecientos ochenta y dos. Pedro Sánchez. Eres mucho peor que el peor Truán, eres peor que un tahúr del Mississippi. Pero no seguro que, como decía ayer don Luis del Pino, refiriéndose a paje, pían pero no pican. Señoras, señores Feliz, semana