Segundo café. Sur de Castilla La Mancha y norte de Andalucía

Paco Linares relata su viaje por el sur de España, donde visita, entre otros lugares, Villanueva de los Infantes y Puebla del Principe.
Muchas gracias, don Luis del Pino, y muy buenos dÃas para todos. De vez en cuando hay que salir por ahÃ, sin pasar de las fronteras de España y te asombrarás por las costumbres tan diversas, por la arquitectura, por la historia y por sus habitantes. Esta semana tuve un acto singular tan humano como trascendente, un acto lleno de significado que cada vez es menos frecuente. El rito del bautismo, el bautismo de una sobrina nieta, nieta de mi hermana, el escenario fantástico, una iglesia en un pueblecito de ciudad real con apenas setecientos habitantes, Puebla del PrÃncipe hasta el año mil quinientos, llamadas Pueblo de Montiel, tiene una iglesia parroquial del siglo XV de estilo gótico. Allà se le puso el nombre de SofÃa a la recién nacida SofÃa no cerraba los ojos. ParecÃa encantado de estar en ese centro religioso, una iglesia de una sola nave dedicada a la Virgen de la Asunción entre la Mancha y Sierra del Segura, casi en la falda de Sierra Morena. Todo esto, a la recien utilizada SofÃa le importaba poco, pero en el grupo donde me encontraba habÃamos curiosos que sà nos interesaba donde estábamos, como que ese pueblo ha sido y es encrucijado de caminos y existÃa desde el año ciento noventa y tres antes de Cristo, y está lleno de historia, como casi todos los pueblos españoles. Nos hospedamos en Villanueva de los Infantes, en la casa rural. Lo Girones Pacheco es una persona que en sà misma es historia. Se construyó hace algo más de seiscientos años por la familia Santa Cruz, que solo la tuvo venticinco años después pasó a ser del marqués de Miraflores, que la habitaron durante doscientos años y desde hace cuatrocientos años tiene la propiedad la misma familia. Fue un placer escuchar a la heredera directa y gerente actual de esa antigua mansión, Doña MarÃa Pacheco Pacheco, una verdadera delicia. OÃr a esta elegante y amena dama castellana que regenta esta casa señorial de tres mil metros cuadrados. Su antepasado Manuel Pacheco fue el hombre de confianza, el válido de Alfonso Décimo. El sabio Doña Parez Pacheco es en Guapa, la reencarnación de Dulcinea del Toboso y nos ilustró dónde debÃamos de ir que visitar. Nos trazó recorridos su hospitalidad de Villanueva, de los infantes donde yacen los restos de Quevedo fue una acogida llena de hospitalidad amable y de una cortesÃa encomiable. Doña MarÃa nos recomendó ir a San Carlos del Valle y allà estuvimos. Le recomiendo querido oyente, hay que ir. En San Carlos del Valle hay vestigios de civilizaciones prehistóricas romana y árabe. El origen cierto de la localidad tiene su primer dato en la desaparecida ermita de Santa Elena, construida probablemente en el siglo XIII o XIII, y que hasta el siglo XVIII no fue más que eso, con la salvedad de que en una de sus paredes aparecÃa pintada la venerada y milagrosa imagen del que era llamado Cristo del Valle. Durante el siglo XVI surge en torno a dicha ermita el primer asentamiento fijo del pueblo. El momento de las peregrinaciones para robar a Chris. Determinaron a la Corona y al Consejo de órdenes militares a construir una nueva ermita y más dependencias que dieran albergue a los peregrinos. No obstante, hay razones para creer que era la razón aparente y que, en la atención verdadera, puedo usar la de realizar una construcción emblemática tanto del lugar como de la propia corona. Eso explicarÃa la utilización de un código culto entremezclado con la popular leyenda a la hora de elegir el conjunto, que es una verdadera maravilla. Volvemos a Villanueva de los Infantes y nos encontramos como grupos de cantantes nocturnos. En la llamada noche de mayo cantan para las damas. Al dÃa siguiente, el dÃa tres, fue una noche de fogatas en todo el pueblo recorrimos ermitas iglesias con fogatas en cada esquina es mayos, asà en plural como suena cantando a la cruz. Y es que la cristiandad popular ha marcado mucho carácter a los festejos. Por cierto, la figura de Don Quijote está en cada rincón de Castilla la Mancha, antes llamada Castilla la Nueva. Espero que esto explique un poquito los sentimientos de sorpresas y alegrÃa que sentÃamos y ya nos fuimos al norte de AndalucÃa por Jaén y Martos, en la provincia de Jain. Martos nos deslumbró con sus calles estrechas, muy empinadas, en cuya cúspide está la plaza principal. Imposible describir en la belleza de esa plaza, sus edificios, su iglesia, las vistas a esos océanos de olivares que no embalde. A Martos se le llama la cuna del olivar martoslda cima junto a una peña conocida como la Peña de Martos, y después nos fuimos a Jaén. La calle principal la llaman la Carrera, aunque su nombre oficial es Bernabé Soriano. Al fondo de esa travesÃa, en una hermosa plaza está la catedral, me recuerda la de Málaga, pero terminada y algo más pequeña. Su nombre es Santa Iglesia, Catedral de la Asunción de la Virgen, de estilo renacentista, combinada con barroco y neoclásico, una verdadera maravilla. La Catedral de Jaén es el monumento más emblemático de toda la ciudad. Su construcción se remonta al siglo XVI y es obra de Andrés de Valdelmira. Constituye una de las piezas arquitectónicas más bellas de AndalucÃa y, por ende, de España, pues entre orimos andaluces queserÃas de manchegas y bodegas. Nos embriagamos de tantas bellezas y sabores. Ni las mejores bibliotecas podrÃan transmitir a ustedes todas las emociones y sensaciones vividas. A mi sobrina, nieta SofÃa, la bautizaron y nosotros recibimos en la confirmación de haber nacido en una maravillosa tierra, y solo vimos un poquito de Castilla y otro poquito del norte de AndalucÃa hasta la semana que viene



