April 30, 2023

Lo que hay que leer. 'V13, crónica judicial'

Lo que hay que leer. 'V13, crónica judicial'

Mario Noya nos recomienda un libro de Emmanuel Carrère sobre el proceso judicial por el atentado yihadista en París, el 13 de noviembre de 2015.

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Mario Noya nos recomienda un libro de Emmanuel Carrère sobre el proceso judicial por el atentado yihadista en París, el 13 de noviembre de 2015.

Lo que hay que leer con Mario Noya, Don Mario No, ya qué nos trae usted de recomendación de lectura Hoy, pues, un libro que se titula B trece b treces es una sigla para viernes trece viernes trece de noviembre dos mil quince, que que sucedió en esa fecha, Don Luis, los atentados de de bata Clan no, no bueno, no solo de de Bataclan. No. Sucedió también en estadio de Francia y en varios cafés de París. Y esta es la crónica judicial. De hecho, el subtítulo es crónica judicial. Es un libro de Emmanuel Carrer. E Carar es uno de los escritores más controvertidos de Francia, más polémicos y más fascinantes, hay que decirlo. Él escribe lo que se denominan novelas de no ficción, que a mí me suelen poner muy nervioso, porque las novelas de no ficción cuando se venden como documentales y no lo son, son una gran traición. Bien, además, pueden generar un daño infinito exacto. Pero Kager parece que no es de este tipo. Y además, en algunos de sus títulos, como Premio Princesa de Asturias de las letras, claro no no es que este de verdad es uno de los grandes nombres de la literatura francesa de los últimos años y tiene libros absolutamente excepcionales. Qué sucede que hay veces que se mete mucho. Él es muy protagonista, se pide ser muy protagonista de sus libros. Bueno, de hecho, muchos están inextricablemente vinculados a su vida. Te cuenta en uno de ellos, te cuenta sus problemas mentales, en otros, sus problemas familiar, etcétera. No, y hay veces que el egotismo ga iría Baloha se come el libro. En este caso. No. En este caso sea apartado y te cuenta cómo vivió él. El proceso judicial por estos crímenes, de los crímenes de las alabata clasí, sí, y es excepcional, bueno, supuestísimo. Hay que recomendarlo encarecidamente a los estudiantes de periodismo. Esto es periodismo. Esto es periodismo y, además, pone crónica judicial. Lo mismo te crees que es un tochozoporífero. De cuenta. Nada, nada consigue tratar muy bien cuál es el ambiente en el que se desarrolla el proceso, lo difícil que es montar un proceso de estos tipos, de este tipo y te ponen mucho, muy muy bien en los zapatos de cada uno de los que desfilan por aquí, de las víctimas, de los victimarios, de los abogados, de los jueces, de los fiscales. Hace un trabajo extraordinario, un trabajo brillante y ya digo sin hacer literatura o sin pretender hacer literatura, que hay veces que matas precisamente un gran libro, una gran obra, por intentar añadirle cosas cuando te vas haciendo mayor, te das cuenta de que tenían razón los que te decían cuanto más corto mejor y cuanto menos te luzcas mejor. Esto es es un error muy habitual en la escritura, el de intentar demostrar que escribes bien, deslumbrar y, en final, pues eso es como un fuego de artificio que brilla cuanto un segundo luego. Nadie se acuerda además, de hecho, de eso de lo que se trata a la hora de escribes, de dejar pozo y de transmitir verdades a la gente, sobre todo cuando estás haciendo crónicas de este tipo, periodísticas de este tipo. Cómo te tienes que comentar? Cómo tienes que la capacidad que tienes de sentenciar. Y hay una cosa Imagínate, vuelvo a decir los atentados de bata clan, etcétera. Imagínate qué ganas te tienen que dar aquí de intentar conmover a la gente con las las parras habras más poderosas. Eh que no, que cuentes, que cuentes y que permites que y que permitas que los demás se hagan sus ideas. No, fíjate, porque hay que siempre recordar estamos en unos tiempos tan acelerados. Don Luis en Batalan, murieron ciento treinta personas, ciento treinta y uno porque después uno cometió suicidio Y aquí se cuenta su historia. Y a otra cosa mariposa, estamos vamos muy acelerados a todos. Nada marca indeleblemente, no la vida social, etcétera. No. Y fíjate, la de vidas destrozadas que dejó esta notanza por ciento se da cuenta de un montón de cosas. Aquí, el padre de una de las víctimas escribió un libro con el padre de uno de los asesinos. No me diga sí y él lo cuenta aquí y muchas veces no juzga caga y de cuenta. Por ejemplo, como en uno de los testimonios de las víctimas, una de las víctimas pide a los abogados de la defensa hagan bien su trabajo. Por favor, se lo digo, hagan bien su trabajo y carre te lo expone. No es un libro buenista nada que se le parezca. Es un libro que te acerca a las vibras, a cómo vive el ser humano situaciones extremas Y, de repente, hay otro que es el padre de una víctima y dice no. No. Yo no quiero. A mí me parece una aberración lo que ha hecho este señor de escribir un libro junto con el padre del asesino de mi hija. Yo no tengo por qué perdonar? Yo tengo que vivir en el odio de este que me ha destrozado la vida, etcétera. No y también carrer Te pone en los zapatos de este señor y no se permite juzgarlo. Imagínatela de gente que desfiló aquí para contar sus historias. Don Luis, eso, evidentemente, porque además es una cosa natural. Te va a producir tedio, no escuchar permanentemente lo mismo. No son tragedias distintas todas, Don Luis, y Carrer lo sabe y hace el esfuerzo por dinamitar el tedio. Y cuando dice fíjate, después de seis de no sé cuánto tiempo vienen. Y ahora viene otra ronda de testigos que se han arrepentido de no haber testificado y ahora quieren testificar y él mismo dice que tienen todo el derecho a hacerlo. Y yo no me tengo que sentir cómodo diciendo qué pesados que vienen estos a contarme lo que ya sé, porque muchos de ellos solo les queda que alguien les escuche. Les han destrozado la vida. No hay manera de reconstruírselas y ahí está él contándolo. No léanlo de verdad. Por último, voy a leer solo un pasaje. Si tengo tiempo, sí a ver si nos suena algo raro. Aquí. El veintidós de marzo de dos mil dieciséis, un camión de la empresa de recogida de basuras Bruxelles, proprete perdón por el francés a todos nuestros oyentes, hace su ronda matutina en un cubo de la Rimax Ross en Scherbeck. Lo los basureros encuentran dos ordenadores, una tableta y un móvil un chollo. Si no fuera porque uno de los ordenadores está destrozado con la mitad de las teclas arrancadas. Un desecho más, la tableta y el móvil no están en mejor estado. Pero cuando abren el otro ordenador, un pez en negro de la marca Hulet Packard, la pantalla de inicio se enciende y muestra a siete hombres con pasamontañas posando delante de una bandera del Estado islámico. Los basureros se identificaron de inmediato esa bandera. No lo sabemos. No son ellos los que testifican en la audiencia, sino uno de nuestros viejos conocidos de los investigadores belgas, a los que ponen a car de un burro. Una hora después, como todo el mundo, en Bruselas, se enteran de que dos camicaces acaban de explosionarse en el aeropuerto de Saventern y otro más en la estación de metro de Malbeck. Treinta y dos muertos, trescientos cuarenta heridos. Los atentados más sangrientos jamás perpetados en Bélgica, los basureros entregan el ordenador a la policía y que ya descubierto la identidad de los terroristas, todos ellos implicados, por lo demás, en los atentados del trece de noviembre en París. De nuevo tenemos un caso de la aparición milagrosa, de pruebas, de aparición milagrosa, de pruebas de matanzas terroristas. Hay que decir que bata Clan no fue el onceme de París Bataclat. Tenemos tipos que vienen de Siria y venimos de Siria a hacer que sintáis lo que están sintiendo nuestros hermanos árabes allí por los bombardeos, culpa de vuestros dirigentes y cosas a ver. Ahí sí que hay discursos, Ahí, sí que hay pruebas del j de la legitimación de la matanza, etcétera. Así que fijaos no todo lo que tiene este texto aquí. De hecho, yo me lo voy a volver a leer inmediatamente. No voy a dejar que pase ni siquiera tiempo para asegurar mucho más cuestiones que he leído aquí. Repito, Emmanuel Carder uve trece crónica judicial en Anagraman en la colección panorama de narrativas. Bueno, pues, muchísimas gracias. Interesantísima la recomendación, don Mario. No ya. Yo espero que algún día, Mario no ya antes de hacerse mayor me cuente cómo hace para leer tantos libros, porque de verdad que es algo espectacular. Me tiene que comentar sus técnicas de lectura rápida, porque no sí le así, sí, sí, no sé todo, no dormirá usted nada. Bueno, muchísimas gracias, Do Mario,