Involución Permanente. Lucha cultural, Vox y yo

Pío Moa habla de la importancia de seguir dando la guerra cultural.
Involución permanente con Pomoa, don pÃo moa qué tal está usted, querido, amigo, pues nada tirando como todo el mundo. Bueno, no habrá pasado usted mal tiempo por el covid No, no, no, gran cosa. Lo he superado y ya está bueno. Pero en fin estamos con esta situación lamentable. Bueno, por una parte, todas las cosa grotesca del feminismo y del rubiales y toda esta gentuza. Pero que bueno, revelame un poco también lo que hay. No, y aparte de eso, hay un problema de fondo. Hay que ir siempre y es lo que llama la lucha cultural o la lucha ideológica o la lucha de ideas, porque este debe ser el fundamento de las polÃticas, porque si no, si no se apoyan en un concepto amplio de la historia y de la misma naturaleza humana, pues lo que degenera es en peleas de poder. Por el poder, que es en lo que en gran parte estamos con la diferencia, como insisto de que el doctor y el peso, pues tienen, tienen un proyecto, Tienen un gran proyecto, que es la destrucción de la herencia, del franquismo, de la que nadie quiere hablar, pero que es de la que vivimos, de la que seguimos viviendo, aunque cada vez más en crisis. Y mientras que la derecha no o sea. Yo leo que Box ha creado una fundación que se llama disensum con vistas a esa lucha cultural y que ha desarrollado una labor importante en relación con la llamada hibersfera. Sin embargo, esos temas es efectivamente no trae dos temas de base radicalmente necesario. Primero, la clarificación del franquismo como origen, entre otras cosas, de la democracia y la necesidad de volver a una polÃtica exterior de neutralidad que yo creo que queda bien de relieve. Con motivo de la guerra de Ucrania. Estas cuestiones no pueden exponerse con afirmaciones categóricas, sino en forma de debates, de debates democráticos, que es algo que bien podrÃa incluso deberÃa emprender disenso, o sea, plantear poner sobre la mesa estos temas, porque son temas fundamentales, son temas cruciales de los que derivan gran parte de los demás con los que nos estamos distrayendo casi constantemente. Y eso tiene que ser asÃ. Si Box no quiere cojear o desorientarse en las polÃticas concretas, o sea, perderse en toda esta fantasmagorÃa e ilusionismos propios de la polÃtica concreta, yo, por mi parte, pues emprendà la lucha cultural después de miligros sobre los orÃgenes de la guerra, porque entonces comprobé cómo de la manera más cÃnica. Se estaba falsificando la historia, se estaba envenenando la conciencia nacional para impulsar polÃticas destructivas. Me voy de poner un pequeño ejemplo. Hace poco, Jesús linf escribió unas clarificaciones sobre los separatismos, mostrando hasta qué punto son verdaderas chifladuras y lo escribió sobre todo con vistas a la Unión Europea, para que se enteren un poco de lo que hay, de lo que era falsera total de la demagogia separatista. No, pero claro, hay un problema aquà cómo es que hemos llegado a esta situación por qué. No ha sido por los separatistas, ha sido por las polÃticas del PEPE y del peso. Eh. Por supuesto, el problema del PaÃs Vasco y de Cataluña no ha estado nunca allÃ. Ha estado siempre en el Palacio de la Moncloa. Claro o sea, hace poco comentaba a Vargas llosa que claro cuando él vivÃa en Barcelona. Es o los separatistas en una cosa completamente exótica y extraña que nadie de cuatro pirados no prácticamente y ahora son los que mandan, mandan gracias al PPEY y al Peso a los gobiernos del PC y el peso. España es un caso atÃpico por completo en el que los gobiernos centrales hayan promovido y financiado los separatismos y hayan impedido cualquier resistencia espontánea a ellos, porque aquÃ, durante años los separatistas han podido hacer su propaganda, ya desde la enseñanza primaria, su propaganda contra España, contra la idea de España. Y estos jamás han defendido la idea de España y era pro estilo. Han defendido con la idea vamos. Han hablado con la idea de que bueno como estamos en Europa. Eso ya no pasa nada esta absoluta inanidad intelectual y cultural ideológica de la derecha que tenemos. No digo a la derecha, porque es peor que a la izquierda. En este sentido. Bueno, pues, como digo, me pareció entonces que, por cierto que cuando empezó a gobernar al Zapatero, escribà un libro, un pequeño muy manejable, contra la balcanización de España. Yo pensé, hombre, el Pepe lo va a utilizar, que va a utilizar. Pepe tenÃa una idea completamente distinta de todo ello. O sea, que quedó en la nada el libro, que era un librillo. Ahà que se perdió. Y bueno, el caso es que cuando escribà sobre el origen de la guerra civil, sobre la República, el franquismo y los separatismos, escribà una serie de libros, pues consideré que habÃa cumplido lo esencial, que esta era la base de una lucha cultural que se irÃa desarrollando y anuncié mi retirada de la labor historiográfica, que quizás usted lo recuerde. SÃ, SÃ, sÃ. Bueno, luego comprendà que la raÃz del mal era más profunda que en rigor. Se trata de la leyenda negra extendida sobre todo el pasado español y estimulada por lo que llamaba Menéndez pelayo, los gárulos sofistas, o sea, sofistas herratanes, intelectuales y polÃticos, sobre todo después de la depresión moral del noventa y ocho, porque gran parte de todo esto Viete del noventa y ocho, o sea, en el noventa y ocho recordemos, por ejemplo, las barbaridades y tonterÃas que decÃa Ortega y Gasset, que decÃa Zaña, que decÃa Costa, que decÃan aquellos que se llamaban regeneracionistas, que hablaban de regenerar España. Bueno, está bien. No eso suena bien, pero o sea negando y denigrando de manera radical toda la historia de España, toda la historia anterior, tenÃa crándola como anormal, enferman etcétera, etcétera. Claro con esto, para empezar, los separatistas tenÃan un poco argumento coño. Si la historia de España están nefastadas a separarnos de ella. Y esto sucede, decÃan no vamos a hacer una nueva España. SÃ, hacer una nueva España sobre la base de falsificar el pasado de tonterÃas por el estilo. Bueno, pues, desgraciadamente, esto fue lo que llevó a la República y luego a la Guerra Civil. Bueno, el caso es que entonces publiqué nueva historia de España y publiqué la reconquista y España porque es asombroso. Es una cosa no solo está en contra España, sino que niegan que haya existido jamás. Bueno Ortega prácticamente decÃa que no habÃa oÃdo la reconquista, no habÃa existido, que los austrias eran los reyes extranjeros y una serie de cosas por tonterÃas, por el estilo. El otro dÃa me topé en twitter con uno que decÃa un mendónd que decÃa que de España no habÃa existido propiamente hasta después de mil ochocientos doce. Digo caramba, pues entonces, cuando crearon el virreinato de Nueva España a principios del siglo XX dieciséis estaban ahà manipulando los tÃos Nueva España cuando no existÃa España. Son estúpidas. Es la estupidez, porque, además, fÃjreo usted, ellos están radicalmente contra España, pero luego afirman que España no existe. En España propiamente no existe. Hay aquà una serie de naciones sin Estado oprimidas por una especie de Estado sin nación. Entonces es algo verdaderamente de chifladura. Y, por desgracia, debido al pepe y al Peso, todo esto se ha desarrollado impunemente año tras año. Bueno, luego extendà la investigación a la historia de Europa, porque, claro este es un tema prácticamente ausente en la historiografÃa española. Aquà todo el mundo es europeÃsta, pero de Europa no se sabe nada. Bueno, usted creo que todo el mundo es ser europeÃsta. Yo creo que últimamente el europeÃsmo es algo que está bastante de capa caÃda, don PÃo. Es curioso como en cuestión de cinco diez años. A lo sumo, han conseguido cargarse el sueño de la Unión Europea y transformarlo en una especie de pesadilla, veinte treinta sà pesadilla, no solo veinte treinta pedilla LGTB y pesadilla de que de eso de los Gobiernos tratan de de reglamentar nuestros sentimientos. No ya el pensamiento decidir lo que debemos pensar, no sino lo que debemos sentir Y lo que no hay cosas por el estilo. No esta es la Unión Europea, pero en España no ha habido estudio ninguno un poco serio sobre la historia de Europa. De escribà Europa una introducción en su historia, precisamente porque hay un vacÃo enorme. Y luego mis últimos dos libros, hegemonÃa española y comienzo de la ERAA europea, que se completa con él de la Segunda Guerra Mundial, el fin de la era europea, pues viene culmindor una tarea histereográfica de casi veinticinco años. Insisto en que, si no hay una visión histórica, un poco global la polÃtica se convierte en algo grotesco, que es lo que está ocurriendo, porque precisamente lo que está ocurriendo también en la Unión Europea parte de la idea de que la historia no tiene importancia. Actualmente tenemos una serie de problemas y de cosas que no nos sirve de nada a la historia para bordarlos. Esto es un error enorme, Pero yo creo que es un error que se lleva cometiendo a lo largo de toda la historia. De obtÃo. No creo que seamos diferentes de otros pueblos anteriores. No. No. No. No. No. No. Precisamente cuando ocurren estas cosas es cuando se va la catástrofe. Normalmente cuando un paÃs renuncia su historia, renuncia a sà mismo. En definitiva, pues qué le puede esperar aquÃ. Les creÃa que se les esperaba a Europa, pero Europa, que es Europa. Europa simplemente un proyecto, pero España es algo muy sustantivo de siglos y que se procura no conocerlo o conocerlo de manera falsificada. España lleva de esa pareciendo algo asà como cinco siglos y no terminamos de desaparecer. Somos resistentes, don tÃo, no le causo que, pero le espero la semana que viene que nos hemos quedado ya sin tiempo. De acuerdo. Quiero señalar que toda esta labor la he desarrollado en contra de todos los partidos polÃticos, en contra del mundillo o premio universitario y de la mayorÃa aplastante de los medios. Bueno eso hemos llegado esta situación también bueno, pero me tenÃa usted a mà a favor, eh, eso hay que sÃ. Señor Estante, dicho de la mayorÃa aplastantes de los medios, usted no es la mayorÃa aplastante de los medios. Perdóname que se lo diga bueno, un abrazo muy fuerte. Lo tÃo hasta luego, don Luis,



