Involución Permanente. Hispanidad

Pío Moa nos habla de la importancia de la Hispanidad después de la celebración del 12 de octubre.
Pío Moa nos habla de la importancia de la Hispanidad después de la celebración del 12 de octubre.
Involución permanente con Pyo. Moa Don PÃo qué tal está Ustedes bien, bien, tirand y yo como siempre, pero bien, bueno, ha salido ya está ya en LibrerÃa, su último libro. O no, sÃ, sÃ, está ya en LibrerÃas a Dios un tiempo. Ah por fin, bueno, entonces queda usted emplazado para entrevistarle la semana que viene sobre el libro. Muy bien. Ha leÃdo ustedes. Lo ha leÃdo usted no todavÃa, pero lo leeré antes de la entrevista de la semana que viene. Tiene que leerlo con mucha atención. Bueno. Es uno de esos libros nostálgicos de Don PÃo. Moa no es no estálgico. No, bueno tiene si me lo he echado un vistazo por encima y si tiene toques nostálgicos, Don PÃo, no me diga que no, no, no, no es realmente nostálgico. Es un trato de ser objetivo y de reflejar cosas que han pasado, tanto personales como el entorno social. Se quiere no algunas reflexiones sobre la incertidumbre de la vida y cosas de estas. No, pero en fin, propiamente nostálgico hombre, aún no le puede dar nostalgia cosas que qué han pasado, qué han pasado. Claro que sÃ, no volverá. Pero a sà mismo no es nostálgico, ni sensiblero ni nada por el estilo bueno sensiblero. Ya sé que usted no es ahora, sÃ, es delicado o no, perdón, es delicado, delicado y al rato sÃ, obviamente, cuando se puso usted en plan novelista, si no es una historia, un poco turbulentas se quiere. Pero bueno, sÃ, asà son las cosas. Bueno pues, la semana que viene hablaremos de ese libro. Con qué temas está usted dando al cacument he tenido que tratar lógicamente el problema de la hispanidad, como ha sido el doce de octubre. Yo creo que la hispanidad es un más que un proyecto. Es una gran aspiración a partir de un sobre una base. Hay un ámbito cultural, idiomático común y fuertes raÃces históricas, pero esa aspiración, la verdad es que nunca ha cuajado en un proyecto viable y fructÃfero. Y la razón se queda. Yo creo que bien sintetizada en esa falsificación de Hispanoamérica, convirtiéndola en Latinoamérica, estas palabras condensan una inmensa significación cultural histórica. Hispanoamérica expresa las verdaderas raÃces del conjunto de literatura lengua ciencia, aunque sea poca hoy por hoy, la propia aspiración hispánica y el segundo término Latinoamérica expresa los fenómenos que vienen definiendo a ese ámbito y a la propia España corrupción, violencias estúpidas, golpismos abusos y energÃa cultural leyenda negra. En fin, todo esto es latinoamérica. Por eso yo uso los dos términos Latinoamérica cuando hablo de estas cosas, de las manifestaciones de impotencia, de corrupción, etcétera, y latino Hispanoamérica cuando me refiero a las verdaderas raÃces de este conjunto de paÃses y de pueblos. Bueno, yo creo que en ese sentido está cambiando muchÃsimo el panorama intelectual y que cada vez hay una corriente más fuerte, tanto en España como en los paÃses hispanoamericanos, en favor de la recuperación de la hispanidad, de todas las ventajas, beneficios y virtudes del descubrimiento y de lo que es la labor de España en Hispanoamérica. SÃ, para atrás y veo cuánto ha cambiado. El panorama ha cambiado en parte, pero la verdad es que todavÃa sigue habiendo una deriva más latina y menos hispana hasta el extremo de que hoy el mismo Papa, el Papa renegando de la cristianización del continente por España, pues defiende la leyenda negra, que es la falsificación histórica, más en fin, más nefasta y culturalmente más castrante. O sea, yo creo que la hispanidad debe ser repensada evitando retóricas anacrónicas y simples defensas del pasado, que son necesarias que arrestar. Pero no quedarse ahÃ, o sea, por ejemplo, el libro que escrito esta hegemonÃa española y comienzo de la era europea, pues trata de plantear bueno qué puede hacer este conjunto enorme, pero poco poco eficaz en relación con el mundo actual, tan complicado y tan peligroso como se está volviendo. Eso quizás la hispanidad podrÃa hacer algo, pero para eso necesita ser bastante repensada. Estamos en un mundo convulso e incierto y la hispanidad puede tener un gran papel, o bien continuar en estado de latinidad y para ello creo que hay que transformar la aspiración en proyecto proyecto, por ejemplo, un aspecto esencial de él serÃa no el único, ni mucho menos el cientÃfico y técnico a desarrollar en en relación, pero con independencia de otras labores en ese sentido, como las de los paÃses Anglosajones, Rusia o China, y polÃticamente, los paÃses hispánicos deberÃan desarrollar una cooperación especial práctica y no retórica, o sea, en cooperación polÃtica sobre unas bases, unos valores compartidos, porque de otro modo, se condenarán a perpetuar su estado de satélites de otras potencias o ámbitos culturales y esa impotencia radical. Esta es la cuestión que hay que plantearse, como con el libro hegemonÃa española, etcétera. Y comientra era europea lo planteo asÃ, hay una época en la historia que es completamente nueva, que es cuando, gracias a las expolaciones españolas, todos los continentes y todas las culturas en principio empiezan a comunicarse, a conocerse entre sÃ, empieza a haber una historia de la humanidad, por decirlo asÃ, la humanidad como conjunto. Y esto viene marcado primero, pues digo, por la época de la hegemonÃa española y luego que luego en España pierde la hegemonÃa. Claro, entra en decadencia, pero bueno, en conjunto es Europa, lo podemos considerar asÃ, en conjunto europeo, el que marca tanto en el pensamiento como en la ciencia, en la milicia, en lo militar, en lo polÃtico, etcétera, la evolución del cono junto del mundo. Bueno, pues eso se acaba con la Segunda Guerra Mundial Este. Por eso he completado este libro con el de la Segunda Guerra Mundial y el fin de la era europea, pues lo es importante verlo asà la semana que viene. De otra manera, nos quedamos muchas veces en retóricas, pues la semana que viene le emplazo a hablar de adiós a un tiempo, de acuerdo, de acuerdo, muy bien. Gracias, un abrazo, un abrazo, hasta luego,



