Involución Permanente. Adiós a un tiempo

Pío Moa nos habla de su último libro llamado ‘Adiós a un tiempo’, publicado por Ediciones Áltera.
Pío Moa nos habla de su último libro llamado ‘Adiós a un tiempo’, publicado por Ediciones Áltera.
Don pÃo A qué tal está a usted? O le veo muy bien, sinceramente, quitando a la salud bien, quitando la salud bien, yo le veo lozano y refulgente. Después me veo como unos ojos. Bueno, usted ve con buenos ojos el pasado en adiós a un tiempo su nuevo libro en la editorial Ãltera. No es asÃ. Asà es usted me decÃa el otro dÃa que no es un libro nostálgico. SÃ, es un libro no estálgico. No me fastidie. No realmente consta de cincuenta y uno recuerdos sueltos, de juventud, de infancia, algunos de madurez, que son muy personales, Y consta también de trozos de dos libros que he escrito. Uno es viaje por la vÃa de la plata, viajeros a pie y otro es de un tiempo y de un paÃs que es de la época del grafo, por decirlo brevemente. No entonces son recuerdos muy personales, si se quiere, pero al mismo tiempo tienen un trasfondo social y un trasfondo de época, una época que ya se ha evaporado en el tiempo, porque, claro, en setenta años la sociedad ha cambiado una barbaridad, unas veces a peor y otras a mejor. Aire todo claro cuenta ustedes algunos recuerdos, pues de muy muy joven. Por ejemplo, cuando con ocho años le llevó un amigo al barrio de pilinguis de vino, sÃ, era usted un niño precoz oiga. No es que la infancia hombre los creos, como dicen ayer o rapaces, son apeldo demo, no son la piel del diablo. Y la verdad es que, si se les deja sueltos, pueden ser las mayores cosas poco civilizadas fruto de la inconsciencia de la idea, como yo, que sé, las batallas a pedradas entre de unas calles contra otras, el ponerse en fiel en la acera para ver que hay mea más lejos la hacer y montar o sea incendios no o sea hogueras en sitios inadecuados. Todas estas cosas las hacÃa como debajo de la escalera de una casa. Asà y claro, tenÃa la correspondiente sanción. Pero es verdad que todo esto ha cambiado mucho y a mà me gusta recordarlo. Pero sin nostalgia no he procurado evitar las sensiblerÃas. Pero inevitablemente, si uno trae a colación los recuerdos de su infancia, de su juventud, la nostalgia casi implÃcita. Hay una cosa en el libro que parece que a usted le obsesiona o le interesa especialmente, que es el concepto de tiempo, el transcurso del tiempo. O es algo a lo que he dichado usted muchas reflexiones. SÃ, más que nostalgia, lo que hago a veces son comentarios precisamente sobre eso, sobre cómo el tiempo va cambiando todo y cómo cosas que has vivido las recuerdas más o menos en la memoria, más o menos. Hombre, yo soy bastante objetivo, pero la recuerdas no, pero se han evaporado. El tiempo las ha evaporado. No pueden volver, no sabes a dónde van, si es que van a algún sitio. Eso me ha interesado sobre todo la incertidumbre también de la vida. O sea, creemos o queremos creer que en nuestra vida es como una novela en el sentido que tiene una trama y no sé asÃ. Son cosas sueltas, son azares, son casualidades, son hay un trasfondo social que muchas veces no lo entiendes, no lo comprendes, pero que te condicionan, te condicionan y además, claro, cuando escribes una cosa muy personal. Al mismo tiempo, estás escribiendo algo referente a la vida en esa época, en el momento en que eso ocurre. Y por eso yo he querido un poco poner parte de ellos, las últimas partes que sobre un tiempo y de un paÃs, pues es sobre la época del grappo, que no es solamente del grapo, Es la época en España, de los grupos maoÃstas, de la transición, de los problemas que habÃa entonces, de la incertidumbre que habÃa entonces, sobre lo que iba a ocurrir. Todo esto es lo que he he querido reflejar en el libro. Pero esos recuerdos que usted traza en el libro, ustedes que apuntan en algún diario, porque hay recuerdos que tiene que ser complicado tenerlos pasados los años. Si uno no ha tomado unos breves apuntes. Estoy pensando, por ejemplo, una visita que describe usted a la taberna del lobo en Moguer Cómo se acuerda usted de los detalles de eso es la punta, Eso está escrito y justo es de viaje por la vÃa de la Plata, pues fue un viaje a pie. A mà he hecho muchos viajes a pie en solitario, un poco inspirado por el viaje al alcarri de Sela, aunque los mÃos son muy distintos. Y entonces, pues en un momento llego a una taberna cómo se llamaba la taberna verna del lobo, la taberna del lobo en Mover, No sé si seguirá existiendo. Por eso ahora lo miro en Internet. Sigue existiendo. SÃ, era una ra que claro que me inspira una serie de reflexiones sobre la importancia de las tabernas. Las tabernas son un centro de cultura, una cultura peculiar, No pues mire, tengo que desilusionarle en Moguer, ya no está asÃ. A ver, Hay una taberna del lobo, sÃ, Señor sigue existiendo, parece sÃ, Creo que sÃ. No pone aquà que esto esté en Moguer, pero vamos. No está en Madrid, está tabernadera de lo que hay en Moguer. Es una cosa que se llama mesón el lobito. A ver si a lo mismo no es un recuerdo eso recuerdo lo apunte porque, según hacÃa el viaje, pues iba tomando notas. No, O sea que eso no tiene ningún ningún misterio. Y dice usted en el libro que habÃa ahà un lobo disecado. SÃ, en la taberna del lobo, sÃ, Y aquÃ, en el mesón el lobito, hay un lobo disecado, O sea aquà posiblemente es el mismo, pues posiblemente eso al mismo. Ya ha ya descendido de nivel de lobo a lobito. Yo igual se ha modernizado y sabe Dios, estas cosas cuando se modernizan, pierden siempre dompÃo y cuando usted termina de escribir uno de estos libros, qué sensaciones lÃquida. Bueno, como digo, es una sensación de incertidumbre, de un poco de desconcierto, porque ves que tu propia vida no la conoces, es decir, no conoces el sentido que tiene ahà la célebre frase griega de conócete a ti mismo. Como dice PÃo Baroja, eso es imposible. Nadie se conoce a sà mismo cuando se pone a reflexionar, pues no es asÃ. Pero algo si conocemos. Tenemos memoria de muchas cosas, mejor o peor. Luego cuando se escribe. Son relatos autobiográficos, pero no son una biografÃa, porque yo creo que una vida de retazos sà una biografÃa. Es imposible, porque ya digo, tendemos a creer, a escribir la biografÃa como si fuera una novela, como un planteamiento, un desarrollo y un final y no hay en la vida real. No es asà la vida real. Como digo, sabemos cosas de nosotros mismos. Sabemos cosas de otros, Las cosas que creemos saber a menudo son interpretadas de una manera muy distinta por otros. Entonces es muy importante de las cosas que creemos saber de nuestro pasado Realmente ocurrieron, porque lo de alterar los propios recuerdos para adaptarlos a un relato que vamos construyendo con el paso de los años es algo bastante habitual. SÃ, sÃ, es muy habitual tender a presentarnos de manera mejor de lo que somos o a justificarnos. Yo eso tengo muy poco. Afortunadamente, creo que soy objetivo y, como tengo mala opinión de mà mismo puede ser eso es verdad. Como tengo, no tengo una gran opinión de mà mismo. Le eso tiene que ver. Eso como decÃa moros yo, es que tengo muy mala opinión de mà mismo. DecÃa de Bromas, supongo, pero realmente el no tener una gran opinión de sà mismo hace que uno pueda ser más objetivo al al analizar las cosas y que no ana a recordarlas entonces. Yo estoy seguro de que lo que recuerdo es digamos cierto y seguro en ochenta noventa por ciento. Nunca puede estar plenamente seguro de todo, sobre todo los recuerdos antiguos. No. Pero pero pasa eso o sea, yo he pro no he procurado ponerme muy bien ni muy mal. Tampoco porque hay otra tendencia también moderna en el siglo XX y tal a ponerse muy mal, o sea, personas que escriben de sà mismos horrores no y que son inventados. La mitad de las veces no espera, es verdad, porque es otra manera de engrandecerse. Bueno, yo lo que he procurado en este libro es recoger una serie de sucesos que se han evaporado en el tiempo, como digo, que no pueden volver, que a veces me han dado mucha angustia ocasionalmente y dice usted en el momento, al recordarlos, al recordarlos, en el momento en que dices bueno, recuerdo alguna ocasión rara, tampoco es que esté muy angustiado, pero en que de repente recordaba las sensaciones y las ilusiones que tenÃa a los diecinueve años, veinte años y me daba cuenta de que todo eso se habÃa disuelto, que no podÃa volver y era una sensación verdaderamente terrible, como algo de decir mutancia, algo que ha muerto, que ha muerto realmente. Pero aparte de eso, ya digo el libro es bueno, tiene está usted de acuerdo con que a mà lo que decÃa en la peste de que uno podrÃa estar toda la vida escribiendo sobre sus recuerdos de un único dÃa de su vida. SÃ, es cierto. Si uno intenta hacer un diario, yo lo intento a veces, nunca lo he conseguido a los tres dÃas. Lo dejaba. Pero si uno intenta hacer un diario muy detallado de lo que hacen un dÃa, le sale un libro, le sale más de un libro y se empieza a reflexionar sobre suele estar enfas de libros. No realmente está. Le lleva un diario. Su blog es un diario intelectual, sÃ, pero no es un diario personal. No es un diario de polÃtico. Pero hay algo impÃomoa que no sea intelectual, es decir, el piomo a personal va más allá del bioma intelectual. Yo creo que ahà se ve no es que se vea a mi personalidad totalmente pero parte de ella sÃ, indudablemente, empezando porque ya le digo que yo no creo que se conoce que a ti mismo sea algo posible. Pero aunque no sea posible, algo es o sea algo conocemos. Es deseable. El nos zetapsum es deseable. Bueno, se ha interpretado cómo conoce tus limitaciones. Si eres consciente de tus limitaciones, pues no haces demasiadas tonterÃas. Sin embargo, eso tampoco es del todo cierto, porque tus limitaciones las conoces muchas veces cuando las pones a prueba y fracasas llegas ahÃ, eso ya no puedes, no, no puedo seguir por ahÃ. Eso es una limitación que tengo y se acabó, pero eso lo conoces después de fracasar, lo cual tampoco es demasiado aconsejable. Bueno, porque no eso es algo muy hispano. DompÃo el miedo al fracaso. Sin embargo, en el mundo anglosajón, especialmente a Estados Unidos. Es lo contrario. El fracaso se interpreta, pues como un aprendizaje. No la siguiente vez puede ser un aprendizaje y puede ser una demolición personal. Recuerdo haber estado allà una vez hace mucho tiempo. Entonces habÃa una franquicia enorme de temas de software y ordenadores y tal y me contaron la historia del dueño de esa red de franquicias. Era la cuarta vez que lo intentaba. Las tres veces anteriores se habÃa arruinado y a la cuarta, pues triunfó y se hizo de oro. No bueno. Yo recuerdo mi padre, cuando era pequeño, me hablaba de los alemanes como eran personas muy tenaces y que, aunque fracasaran, seguÃa y seguÃan. Y yo eso me ha pasado y a veces he llegado a la conclusión de que bueno. Hay que tener cierta moderación en el fracaso, porque llegó un momento veinte veces en que destrozado, es decir, que el Dios intentará ser cantante de ópera, fracasarÃa y desde luego, por mucho que lo intentaran o no iba a dejar de fracasar, pero asà intentarlo, no, no, no hay que conocer las propias limitaciones, pero no todos los fracasos son indicativos de limitación. Hay veces que uno fracasa por las circustas. Ya sÃ, sÃ, no, pero ahà se refiere a otro tipo de limitación. Ser por ejemplo, de saber ya de antemano que no vas a ser un gran cantante de ópera. O cuando aquà probábamos el sonido y cantábamos, pues en fin nos dábamos cuenta de que tampoco tenÃamos un gran futuro, asà lo que nos divertÃamos. SÃ, ahà está la voluntad. Cuenta mucho en todo caso, creo que el libro tiene un poco contenido polÃtico. Algunos sÃ, porque es el trasfondo social que se transparenta. Por ejemplo, mi juventud y mi infancia transcurrieron en la época del franquismo y he reflejado cosas de la época que muchas veces no se dicen o no aparecen en los recuerdos, pues claro, uno siempre selecciona un poco sin darse cuenta y ya digo tiende a presentarse mejor de lo que es bueno, PÃo, yo sé que usted es bastante mejor de lo que le gusta aparentar. Les gusta un pedazo de pan, pero no le gusta que la gente lo sepa. Puea bien bueno, pues muchÃsimas gracias, don PÃo. Damos los datos de nuevo a nuestros oyentes Pomoa adiós a un tiempo editorial altera y ya lo tienen ustedes disponible, pues en los mejores comercios del ramo? Y también en vÃa online, pues también en los mejores comercios del ramo. MuchÃsimas gracias y hasta la semana que viene, gracias a ustedes y hasta entonces,



