Sept. 17, 2023

El reportaje. Las sectas en España

El reportaje. Las sectas en España

Yésica Sánchez nos habla del caso de Anna Marín y el peligro que son las sectas para la sociedad.

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Yésica Sánchez nos habla del caso de Anna Marín y el peligro que son las sectas para la sociedad.

El caso de Ana Marín ha vuelto a poner sobre la mesa la proliferación de sectas y grupos esotéricos. En España. Se cree que la joven de elche puede haber sido captada por alguna persona o colectivo de ese corte que la haya persuadido para marcharse de casa y viajar hasta Perú con el objetivo de dar un cambio en iniciar una nueva vida, una expresión que ella misma habría utilizado para escuetamente explicar a sus padres el motivo de su huida. Su familia acaba de descubrir que hace meses que la chica dejó la universidad y rompió abruptamente con sus amigos, a pesar de que le seguía diciendo que iba a clase y quedaba con ellos. Cada día. Podríamos decir que Ana ha llevado una doble vida desde noviembre y que las mentiras se han ido amontonando desde entonces. Sus padres no saben dónde iba cuando salía de casa de lunes a viernes para ir a la facultad y volvía horas después. Una de las cosas que más les llama la atención es la frialdad con la que su hija de veintiuno años se comunica con ellos desde que les dijo que se iba, y también la extraña forma de expresarse que ha adquirido en muy poco tiempo plagadas desprens y ejes procedentes de Hispanoamérica. Estos son algunos de los indicios que llevan a pensar en la posibilidad de que alguien esté manipulando o controlando las decisiones de Ana. Su desaparición recordó sobre todo inicialmente a la de Patricia Aguilar, otra ilicitana que se marchó de casa y se fue a Perú en el año dos mil diecisiete. En su caso, fue engañada por el líder de una secta del que ella misma reconoció haberse enamorado, que la captó cuando aún era menor la convención de que había sido elegida para repolar el mundo ante un inminente apocalipsis, La joven que vivió con el gurú y Suarén durante quinientos cuarenta y ocho días, dio a luz al hijo de su líder en medio de la selva. Es obvio que hay señales que a cualquier padre pondrían en alerta, pero aún estamos lejos de saber si Ana está bajo la influencia de alguna persona o grupo de este tipo. De momento, la policía peruana ha logrado localizarla, sabe su dirección y ha comprobado que no hay ninguna situación de peligro inminente. A estas alturas, aún no podemos aventurarnos a confirmar ninguna de las hipótesis. Advierte el teólogo e investigador de la red iberoamericana de Estudios de las sectas, Luis de Santa María del Río. Él, que lleva veinticinco años investigando sectas y grupos esotéricos, reconoce que hay elementos del caso de Ana que le hacen pensar en la posibilidad de que haya sido captada por una secta, grupo o persona particular que pueda estar ejerciendo sobre ella, lo que los expertos denominan persuasión coercitiva. Sin embargo, advierte sobre la importancia de que su familia actúe con cautela, independientemente de si la marcha de Ana tiene que ver con una secta o no. Hemos de saber que las captaciones de personas de todas las edades y perfiles normalmente aprovechando una situación de vulnerabilidad por parte de este tipo de grupos están a la orden del día. En España convivimos con cientos de sectas y grupos esotéricos. La situación actual está desbocada. Está desbocada o sea. No podemos dar números. Siempre quedamos números, no reflejamos la realidad y yo creo que nos quedamos cortos. Entonces puede dar lugar a una idea confusa. Pero bueno, hace casi una década y un estudio exhaustivo sobre las sectas en España recuento de trescientos cincuenta grupos. Yo desde el primer momento dije que era un número muy conservador. Es más, en los últimos cinco años, en los que Santa María ha investigado específicamente los grupos de origen cristiano, su cálculo se ha duplicado, pasando de más de cuarenta acerca de cien y eso que estas las religiosas no están precisamente de modado. No es sólo porque haya aparecido nuevas, sino porque cuanto más se investiga, más se descubre. Claro, estamos hablando de noventa y nueve sextas de origen cristiano, que son las canalizo en mi libro, pues esas no son precisamente ni las que más crezcan ni las que más atraigan a la sociedad española hoy en día, porque lo religioso y, en concreto, lo cristiano, cotiza a la baja en una sociedad secularizada como la nuestra, es decir, que es lo que crece y lo que atrae. Hoy, pues todas las sectas que se mueven en torno al crecimiento personal, el potencial humano, la autoayuda, las terapias espirituales en los países occidentales, la estimaciones que un uno por ciento de la población pertenece a una secta grupo de este corte. Estamos ante un auténtico boom de las newse lo que es un boom ahora lo que está en augesto todo lo que tiene que ver con la Neywage, con la nueva era, o sea, las últimas operaciones policiales, por ejemplo, en este último año y medio han sido de grupos neochamánicos en su mayoría por el tema del consumo de laya, huasca o de otras sustancias alucinógenas de origen natural. Todo esto está de moda los retiros, a la naturaleza, todo lo que está en torno al yoga, al mindfulnes, la sanación. Pues pues, estos son reclamos muy, muy importantes y muy populares de las sectas. Hoy en día los utilizan para colarse incluso entre las actividades programadas o auspiciadas por muchos ayuntamientos. Santa María asegura que él mismo ha alertado a algunos de ellos. A través de Twitter en las últimas semanas. Huelga decir que le han hecho caso miso. Los mayores cómplices de la captación de las sectas en España son los ayuntamientos, son las administraciones locales. Y que decirlo claramente, yo no digo que e las gracias, pero por lo menos que la actúen, pero que mantengan esas actividades diciendo como me pasó hace unos días, diciendo que no hay pruebas o como que no hay pruebas si la maestra de yoga, que es gurú de varias pseudoterapias, pero si va a aprovechar ese ámbito para la captación, nadie desconfía de estos gurús que defienden un estilo de vida saludable, menos aún cuando están respaldados por una administración. Pero todos ellos son grupos en los que se ejerce persuasión coorciativa o abuso psicológico, una influencia en de vida sobre una persona a la que, después de un proceso que está perfectamente estudiado, logran enganchar y hacerla dependiente. Explica el autor de a las Afueras de la Cruz, entre otros libros sobre esta temática. Para que hablemos de secta, se tiene que dar la circunstancia de que sea un grupo que no tiene por qué ser grande. De hecho, nos encontramos cada vez más con fenómenos de grupos muy pequeños que no llegan a diez personas en los que alguien ha sido capaz de congregar en torno a sí, a varios que creen que se trata de alguien extraordinario y de arrastrarles a su delirio. El experto advierte que hay distintos grados de peligrosidad, pero siempre hay un engaño, una doble cara de hay la importancia de no enfrentarnos a la víctima y utilizar la estrategia de las tres DS, el contacto, comunicación y el cariño. Es decir, hay que mantener abiertas todas las vías de comunicación y que esa comunicación y ese contacto sean positivos, que no acabe siempre en discusión cuando se saca el tema, valorar quizás lo bueno que pueda haber, no lo aparentemente bueno que pueda haber en esa novedad que ha encontrado en su vida, para desde ahí, pues, lograr que esa persona cuente lo que le está pasando, lo que está viviendo, porque eso será una fuente de información magnífica y será una forma también en la que, pues esta familia, vuestros amigos puedan ayudar a la persona a que dude a que pongan cuestión las cosas. Hay que tener en cuenta que las hectas invierten mucho en la captación de sus adeptos y el entorno de las víctimas. Tiene que estar a la altura de las circunstancias. Lo mejor siempre es pedir ayuda a asociaciones o profesionales que puedan darles unas pautas para su caso concreto. Como yo les digo a las familias cuando vienen a verme, cuando vienen a pedir ayuda, digo nuestro objetivo primero no es no es sacar esa persona de ahí, sino ayudar a esa persona a que sea libre, que decida en libertad