Luis Alfredo Garavito La bestia ¿La-peor-persona-del-mundo? || Relatos-del-lado-oscuro
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0:00 Si ahora mismo le pregunto quién fue la peor persona en la historia, cada quien va a tener una versión diferente. Habrá quienes aseguren que Adolfo Hitler, habrá quienes aseguren que el tipo que soltó la bomba atómica sobre Hiroshima, o algún nazi de un campo de concentración, Pol Pot, en la región de Cambodia, y muchas otras versiones que incluirán desde grandes lÃderes hasta personajes como la Muerte Blanca, el sujeto aquel que ganó un arma en de francotirador acabó con la vida de 300 soldados enemigos. Claro que cada quien puede dar su versión. A mà me parece que el sujeto del que vamos a hablar esta noche es la peor persona del mundo. El peor sujeto, perverso, calculador, abusivo, egocéntrico, cuyo único disfrute era matar. Asà que, si usted decide acompañarme, sea bienvenido. Si no, ya sabe que lo esperamos en el siguiente programa. Historias que otras mentes prefieren ignorar. El
1:34 cartel de MedellÃn fue descabezado con la muerte de Pablo Escobar No sin que antes desatara una ola de terror Asà como se lo estoy diciendo, terror Ejecuciones, atentados terroristas, explosiones, aviones Vamos, una verdadera locura Pero no era lo único El cártel de MedellÃn, el cártel de Cali y muchos otros grupos de narcotráfico a alto nivel habÃan sentado sus reales en Colombia. Los cultivos de enervantes por todas partes se habÃan vuelto una cosa cotidiana. Pero al mismo tiempo también se habÃa vuelto una cosa cotidiana la corrupción de muchas autoridades, personas que, por una u otra razón, aceptaban sobornos millonarios a cambio de no hacer nada o definitivamente de ayudar a a los grupos delincuenciales. Claro está que también habÃa aquellos otros que no tenÃan alternativa, puesto que es o lo tomas o te mueres. Algo que era una práctica recurrente en aquel entonces en donde cualquier juez que intentara hacer lo correcto enfrentarÃa a un pelotón de fusilamiento junto con su familia. Grupos de delincuentes llegarÃan y arrasarÃan con todo, fiscales, jefes del ejército. Vamos, era una situación muy tensa porque no eran los únicos. El narcotráfico era una parte del problema, pero también estaban los grupos subversivos, aquellos que se habÃan levantado en armas a lo largo de los años, desde los años 50, algunos otros desde
3:05 los años 70. Estaban, por ejemplo, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejército del Pueblo, las FARC, el Mono Jujuy,¿ se acuerda? El Tiro Fijo, todos ellos. Eran personajes que se habÃan afincado en las zonas montañosas, en la selva, desde donde operaban atentados terroristas agresivos. Secuestros, secuestros de polÃticos, ataques contra los militares y, por supuesto, tráfico de enervantes, que era la forma en la que se podÃa mejor sostener todo aquello. Pero no eran los únicos. También estaba el Ejército de Liberación Nacional y otro grupo nutrido de pequeños contingentes armados que buscaban alguna suerte de revolución. No sé si fuera correcto o no, no está en mà el decirlo. Yo no soy colombiano, y apenas conozco un poco de la historia de lo que vivieron, pero eran momentos muy tensos en donde las personas de pronto podÃan desaparecer sin pena ni gloria. Y si a eso le sumamos la respuesta que hubo por parte de empresarios, gente de fincas, cultivadores y demás, al formar las llamadas autodefensas, o bien los grupos paramilitares, los paras, todo aquello era un cóctel horrible. Las comunidades más apartadas verdaderamente vivÃan en terror porque cualquier persona podÃa desaparecer en cualquier momento. Muchos de estos grupos secuestraban, extorsionaban o simplemente necesitaban ejecutores, necesitaban mano de obra. Asà que también estaba el reclutamiento forzado.
4:37 Y una práctica común del reclutamiento forzado era el reclutamiento forzado de niños. Grupos de todo tipo. AbducÃa niños, se los llevaba.¿ Por qué? Porque es más fácil mantener a un niño que a un adulto. Un niño come menos. Un niño obedece más fácilmente. Es adoctrinable. Con cierta facilidad se le pueden enseñar cosas que va a realizar, pero por sobre todo, es alguien que puede pasar desapercibido. No solamente se convertirÃan en ojos, ya que podÃa estar parado en una esquina con una cajita de chicles observando e informando. También, por supuesto, resulta más difÃcil para un soldado profesional disparar contra un niño. Asà que era relativamente común que los niños desaparecieran, porque se los habÃan llevado. Ya fuese los de la revolución, los paramilitares, los contrarrevolucionarios, la gente de la mafia. Asà es que era frecuente esto. Era un momento increÃblemente tenso. Aún cuando el gobierno habÃa intentado establecer diálogos y buscar la reconciliación nacional, tratando de contactar con las cabecillas, aquà además de todo habÃa un negocio multimillonario, el narcotráfico. Y eso limitaba muchÃsimo las posibilidades. Se establecieron regiones en las que habÃa cierta libertad. Para los noventas
6:08 tardÃos se establecieron las zonas de distensión, algo que fue muy criticado, pero el gobierno estableció estas zonas en las que se consideraba que podÃan estar los revolucionarios sin que los persiguiera el gobierno. Una especie de negociación de no te ataco pero tú no ataques. Vamos, el problema de esto es que llevó a un segundo efecto. La domesticación de la violencia. Y la domesticación de la violencia es una consecuencia que se ha dado en muchos paÃses que tienen altos niveles de criminalidad. Domesticación de la violencia consiste en que las personas... fácilmente puedan actuar de manera contraria a la ley y siempre se acuse a la mafia la guerrilla los narcotraficantes esto repercute en que de pronto alguien mande ejecutar a su contrario de negocios y se haga parecer que fue la mafia una extorsión de la guerrilla o cualquier cosa cuando en realidad era un asunto de negocios un marido que no quiere tener ya esta esposa porque ya no le gustó porque se queja mucho por lo que sea la desaparece. Vaya es el reporte a las autoridades sabiendo perfectamente que nadie la va a buscar.
7:20 La mató la mafia, se la llevaron los guerrilleros y asà sucesivamente, sabiendo que la policÃa no va a hacer nada. Y en parte, en parte tenÃan razón porque la policÃa en sà misma tenÃa las manos atadas. Y las tenÃa increÃblemente bien atadas porque, por una parte estaba la corrupción aquella galopante que habÃa hecho estragos, por otro,¿ Qué policÃa podÃa meterse en aquellos territorios en donde habÃa narco, guerrilla, paramilitares? Nada, no habÃa forma. Aún asÃ, déjeme decirle que habÃa personas con una valentÃa asombrosa y con una capacidad que asombrarÃa al mejor perfilista del FBI y que eran capaces de descubrir la mentira de aquel hombre que habÃa mandado asesinar al competidor o de aquel hombre que habÃa matado a su esposa o muchas otras cosas. Pero al final del dÃa en una nación sumida en la violencia extrema, como era Colombia en los años 90s, o como lo es hoy en México en los 2020s, ciertamente la policÃa estaba superada.
8:26 Quizá por eso fue que poca atención se le dio cuando en 1992 en Jamundi desapareció un chico. Jamundi, en Valle del Cauca, En un mercado de pronto un niño desaparece. Nadie lo buscó. Bueno, su familia. No hubo mucha acción, salvo que unos dÃas después el cuerpo fue encontrado en condiciones horrendas. No le voy a dar nombres ni le voy a dar descripciones minuciosas. Solo le digo que la propia policÃa se asombró de la violencia que habÃa habido contra aquel chiquillo. Se pensó que habÃa sido una ejecución relacionada con alguna de las tantas variantes. Lástima, qué mal.
9:13 Quizá el padre estaba metido en negocios, quizá la madre, un hermano, alguien. Por eso ese horror. Después otros, y otros en el 94 en Villavicencio. Después en el 94 en Tebaida, en Quindio. También otro caso igual. Niño desaparece y aparece varios dÃas después en un descampado, en una condición horrible. El asunto está en que muchos de estos casos se daban por aquÃ, por allá, por allá. Y obviamente la policÃa de cada región iba anotándolo en su libro de casos, pero no podÃan prestar mucha atención a cada uno de ellos. Además, la comunicación entre cada dependencia era nula. AsÃ, por ejemplo, la gente de Valle del Cauca no tenÃa comunicación con la gente de Quindio. o con la gente de Meta etcétera cada uno de ellos operaba por su cuenta y muchas veces las propias regiones, los propios municipios tenÃan sus autoridades que hacÃan su investigación, asà es que a nivel nacional no habÃa una visión periférica que pudiera dar idea de que estaban desapareciendo niños.
10:22 Eso llevó a que de pronto, si desaparecÃa un niño en Quindio, en una región apartada como era el caso de Tabaida, o si desaparecÃa otro niño en Risaralda, en esta región pequeña por ahÃ, o a veces en otras zonas, no hubiese una correlación y no se supiera que habÃa casos similares. Quizá por eso, y por todo lo que le he narrado, es que nadie anotó en sus diferentes investigaciones que estos casos estaban creciendo paulatinamente y que todos parecÃan tener un patrón común. Niños. Y fue asÃ, como finalmente en Pereira. En 1998 comenzaron las sospechas de que algo estaba muy mal. En enero del 98 en Pereira, un hombre que andaba a caballo encontró Huesos humanos. Cuando llegó la policÃa encontró cuatro cráneos infantiles. CorrespondÃan a niños menores a los 15 años. Posteriormente se encontraron otros restos en esa misma zona, esparcidos en campos. No parecÃa corresponder con un acto criminal de la mafia ni de las guerrillas ni nada. HabÃa varios reportes de desapariciones. Ahà mismo PasarÃan los meses y en esa misma región de Pereira, pero esta vez un poco más hacia el sur, en
11:54 septiembre de 1998 se encontraron cerca del aeropuerto Matecaña un total de 13 esqueletos. Algunos de ellos con más tiempo, otros con menos tiempo, pero en general todos correspondÃan a niños. Sumados con los que se habÃan encontrado en enero, comenzó a crecer una cierta zozobra, porque tampoco eran los únicos. Y esta vez habÃa restos, habÃa cosas que permitÃan saber e identificar esto como un homicidio que no tenÃa que ver con las mafias, que no correspondÃa con lo que todos estos policÃas habrÃan pensado en algún momento. Se encontró ropa, se encontraron objetos personales de los niños, zapatitos, alguna cosa por ahà y se pudo identificar algunos de ellos. Pero quizá lo que más espantó a todo el mundo y que puso de nervios a todo Pereira es que aquellos niños, habÃan sido amarrados. Allá le llaman cabuya. En México se le conoce como soga, cuerda. Los niños estaban amarrados, en muchos de los casos, de pies y manos. Y habÃa lesiones perfectamente identificables a través de los análisis forenses, con heridas de cuchillo. Estas criaturas no habÃan sido ejecutadas por la mafia, pero habÃan sido ejecutadas con una brutalidad que dejó helado a más de uno, porque habÃa lesiones de consistentes con golpes increÃblemente fuertes. Estas lesiones, aun cuando estuviese el cadáver en estado esqueletal, identificaban una violencia inusual. Lo
13:25 que sea que les hubiera pasado habÃa sido algo muy violento y prolongado.¿ PodÃan saberlo? SÃ, sà podÃan saberlo. Las fracturas no sanadas, lo que significaba que habÃan ocurrido poco antes de la muerte, lesiones en los huesos que revelaban, heridas de un arma corto punzante. asà que estos niños habÃan sido heridos de diversas formas antes de encontrar la muerte. Pero no era lo único, puesto que al revisar los expedientes de otros municipios cercanos y pertenecientes a la región de Risaralda, comenzaron a darse cuenta que entre 93 y 98 habÃa al menos 42 expedientes que parecÃan similares a estos.
14:06 Conforme las autoridades de toda esta región, conjuntamente ahà en Pereira, comienzan a aportar expedientes de casos criminales, se van dando cuenta de algo que es todavÃa peor. Los niños tenÃan caracterÃsticas comunes. Los que fueron identificados o aquellos que todavÃa conservaban algún tipo de identidad cadavérica que permitÃan identificarse a través del cuerpo, revelaban una especie de patrón. Para el cuerpo técnico de investigación aquà habÃa una clara evidencia de un ataque sistemático. Pero todavÃa no se podÃa hablar más de esto. HabÃa muchas preguntas y pocas respuestas, pero curiosamente, no era la única zona en la que ocurrÃa esto, porque en la región de Quindio, que es vecina de Risalda, también habÃan encontrado lo mismo. En un momento, en junio del 98, encontraron en la región de Génova tres cadáveres juntos.
15:04 Los tres correspondÃan a niños pequeños. Las lesiones eran similares. con la misma violencia indescriptible. Pero además, de acuerdo con los peritos, la violencia habÃa sido prolongada. En los restos cadavéricos encontrados todavÃa se pudo identificar que habÃa habido lesiones en diferentes tiempos. Y se presume que habÃa habido también agresiones sexuales. Es decir, que esto habÃa sido algo verdaderamente terrible. HabÃa lesiones que se antojaban similares a un ritual. No le puedo describir por respeto a usted y a las vÃctimas lo que fue encontrado allÃ, pero las lesiones eran extraordinariamente violentas. Y lo mismo ocurrió en Meta, en donde para junio de 1998 se encontraron 12 cuerpos, algunos de ellos en un estado de deterioro muy avanzado, es decir que tenÃan mucho tiempo de estar ahÃ, eran restos ya esqueléticos.
15:59 Otros conservaban todavÃa tejidos, asà que tenÃan pocos meses o quizás semanas de estar ahÃ. 12 cadáveres fueron encontrados en la región de Meta, cerca de Villavicencio, de hecho, en las afueras de Villavicencio y en una zona bastante concentrada. La mafia no hacÃa eso. Los paramilitares tampoco harÃan eso. Los paramilitares operaban en un mismo lugar, pum, hacÃan su fechorÃa, su atrocidad y se iban a otro lado. La guerrilla lo mismo, ejecutaba algo y se iba. Pero aquà parecÃa que se habÃan tomado estos lugares como lugares en los que se hacÃa habitualmente este tipo de actividad delictiva. Sin embargo, no pierda de vista algo, porque en este momento que le estoy narrando, la gente de Quindio, los investigadores de Quindio, los de Risaralda, los de Meta, no están en contacto unos con otros. Y por eso, no están muy claros de que tienen algo en común. Pero ahà no termina, porque para septiembre del 98 en Caquetá, cerca de una región conocida como Florencia, Fueron encontrados otros tres cadáveres que exhibÃan además un juego atroz. La violencia habÃa sido enorme, pero además aquà habÃa una diversión en esto o algo.
17:15 El atacante habÃa utilizado una furia desmedida contra estas tres criaturas y aquella furia desmedida además habÃa sido prolongada. Claro está que las autoridades tienen que preguntarse qué está ocurriendo aquÃ. Cada uno por su cuenta va pensando qué es lo que sucede. Hasta que finalmente se dan cuenta que tienen algo en común. Y es cuando comienzan a tener comunicaciones entre ellos. Pero no pierda de vista que el primer chiquillo que desaparece fue en el 92 y ya estamos hablando del 98. Asà que habÃan pasado por lo menos 6 años o algo más de que esto habÃa comenzado. Pero nadie se habÃa percatado de que era algo que estaba ocurriendo sistemáticamente. Pensaban que eran crÃmenes aislados, situaciones aisladas, niños fugitivos, niños que huyeron. abducidos por la guerrilla, etc.
18:04 Pero ahora que tienen estos cuerpos, comienzan a especular qué es lo que está ocurriendo aquÃ. CrÃmenes satánicos. Y esto despertó una ola de terror, porque algunos medios sensacionalistas publicaron artÃculos en los que hacÃan gala de descripciones grotescas acerca de lo hallado, muchas veces exagerada y fuera de lugar. Pero hacÃan estas descripciones y especulaban sobre rituales satánicos celebrados en estos sitios, como si estos lugares donde fueron encontrados los restos, porque eran muy puntuales, fueran lugares de culto. Se especuló que la propia mafia, estos grupos delincuenciales de narcotraficantes habÃan acudido a la alta brujerÃa que requiere sacrificios humanos rituales, y por qué no, niños. También se especuló en el robo de órganos. Hubo periódicos de la época que que publicaban notas acerca del robo de órganos. Estos niños fueron sacrificados o fueron muertos para robarles los órganos y eso derivó del hallazgo allá en Caquetá, en donde por cierto los cuerpos exhibÃan una violencia adicional e inusual.
19:15 Todo esto, sin embargo, lo único que hizo fue sembrar el temor porque la realidad es que las autoridades no tenÃan idea de lo que estaba ocurriendo salvo un personaje único. Le decÃa yo que en medio de toda esta confusión y de todo este caos que se habÃa ido sembrando, también habÃa figuras valiosas, gente que daba la vida por esto, y que se la jugaba, y que además tenÃa una capacidad enorme. Y uno de ellos fue el morfolgo que intervino en el caso. No voy a decir nombres, hay una cierta reserva al respecto, pero este hombre... que por cierto es un tipazo que hasta la fecha sigue activo, identificó a un patrón en esto. Algo que los demás detectives no habÃan identificado. Y especulaban sobre cosas muy variopintas.
20:03 Este hombre se centró y dijo, esto no es. Esto es alguien que está matando niños. Es un alguien, uno. Claro que no le podÃan creer, no le querÃan creer. Sin embargo, su análisis era correcto. En varios aspectos. Primero, este era un depredador. Conforme fue analizando los restos que iban siendo dejados, la manera en la que operaba, las caracterÃsticas de los niños, todos eran muy parecidos. EscogÃa niños de 7 a 16 años. Siempre eran niños bonitos, o la mayorÃa de las veces, blancos, es decir, de tez blanca, pelito negrito o castaño, delgaditos. Hubo dos excepciones por ahÃ, un chiquillo afrodescendiente y un chiquillo con exceso de peso.
20:50 Pero los demás, en general, tenÃan una apariencia fÃsica similar. La gran mayorÃa de los niños habÃan sido tomados de la vÃa pública, eran vendedores ambulantes, pequeños comerciantes que ponÃan un puestecito, hijos de alguna persona del mercado que estaban por ahà cerca y, en general, habÃan sido robados de la propia ciudad. Pero todos habÃan desaparecido en lugares diferentes, lo que llevó a este perfilista, un verdadero perfilista de la policÃa colombiana, por cierto, un verdadero investigador, a considerar que este debÃa ser un hombre que se dedicaba a viajar, un vendedor, un vendedor ambulante, alguien que va de pueblo en pueblo vendiendo algo. Segundo, debe de ser un hombre de tez clara. Algunos de los restos hallados en la ropa de los niños y por ahà evidenciaba que habÃa sido un hombre de origen no caucásico, pero sà de tez clara. La morfologÃa del cabello lo revela. Y habÃa cabellos ajenos al niño. También deberÃa de haber sido alguien pequeño.
21:58 No debe de ser alguien muy llamativo. No puede serlo. Puesto que abduce a los niños, debe de ser alguien similar. Un niño de 7 años no se va con un sujeto gigantesco y de apariencia horrible, por lo tanto este debe de ser un hombre menudito. Y evidentemente es un hombre, hay agresiones sexuales, por lo tanto es un hombre. Y debe de ser alguien que además tenga algún pasado. Esto revela una enfermedad producto de un pasado oscuro, de algo. Debe de haber algo por ahà en alguna parte. El siguiente hallazgo revelarÃa datos todavÃa más claros, y el siguiente hallazgo serÃa conocido como el caso de los niños de los cañaduzales, los cañaverales, ya que el cuerpo fue encontrado en medio de un terreno que servÃa como cañaveral y que se habÃa incendiado. SÃ, el hallazgo del cuerpo de este pequeño darÃa pistas valiosas a los investigadores primero. Revelaba que el atacante habÃa huido en prisa, probablemente se habÃa quemado o habÃa incendiado estado espantado por el fuego, puesto que se habÃa incendiado aquello. El cadáver del pequeño no estaba dañado. HabÃa piezas ahà que se podÃan recuperar, como por ejemplo los zapatos del atacante. SÃ, ahà los encontraron.
23:10 Estaban ahà los zapatos, habÃa unos lentes, habÃa ropa y habÃa objetos personales de ese tipo, del atacante. Entre lo que habÃa, habÃa dinero. El dinero permitió investigar Dos o tres cosas. Lo primero, el origen del dinero, de dónde venÃa. Normalmente pensamos que el dinero recorre todo el paÃs, pero no es asÃ. Normalmente los dineros se depositan en ciertas zonas de cada paÃs y se puede identificar de dónde procede. Normalmente, un buen porcentaje de ese dinero se queda ahà mismo y solo una pequeña parte migra hacia otras regiones. Basado en esto pudieron identificar que estos billetes venÃan prácticamente de todas partes. Es decir que este tipo venÃa de todas partes.
23:53 los lentes que encontraron ahà también sirvieron para identificar. AsÃ, el perfilista de la policÃa pudo saber que este hombre tenÃa una composición facial correspondiente con lo que habÃa especulado un hombre de tez blanca, cabello probablemente castaño oscuro, ensortijado, y usaba lentes y cojeaba. Eso lo pudo saber por el zapato. A partir de esto y a partir de la forma de los lentes y de varias deducciones más a partir de ese mismo cabello y restos, fue que se consideró que este hombre deberÃa de andar en los 40 años. Ahora viene el problema.¿ Quién es el hombre? Y es ahà donde surge otra sorpresa inesperada, puesto que mientras que están reunidos los miembros de aquel comité de investigación que viene de varias regiones, una secretaria es la que descubre el hilo negro. La secretaria que estaba ahà a un lado con su máquina de escribir, afanosa, trabajando, escucha a tres de los detectives que están ahà hablando del caso y, mencionar acerca de niños y cosas. Y es ella la que se levanta y dice, oigan,¿ no han visto el reporte?¿ Cuál reporte, señorita? Prácticamente la tachan de loca y la mandan a sentar. Pero ella vuelve de nuevo y les dice, llegó un reporte. Hay un reporte en el archivo. El reporte es de 1997 y corre al archivo y trae una solicitud de captura. Y es una solicitud que proviene de Tunja, en Boyacá, en donde solicitaban la captura de un individuo a partir de un expediente, y es que ese expediente que tenÃa la
25:23 gente de allá, de Boyacá, era particularmente valioso, pero no se habÃa dado a conocer de manera general, habÃa sido algo que se envió y punto, pero nadie le prestó atención, torpemente. IncreÃble, no le prestaron atención, aquello se quedó en una gaveta guardada, y el expediente lo que decÃa es que habÃa sido encontrado un cuerpo de un niño allá, en Boyacá. Cuando lo encontraron, Dentro de las cosas que habÃa alrededor, encontraron un papelito con una dirección. Accidentalmente, o quizá, en la huida, el atacante de aquel niño muerto habÃa dejado un papelito y algunos otros objetos. Cuando los detectives comienzan a ver eso, encuentran similitudes, por supuesto, y van a investigar al domicilio aquel.
26:10 Es el domicilio de una mujer, quien... No parece tener ninguna relación, pero ciertamente permite a los detectives investigar un poco más y les confiesa que ella tiene una pareja sentimental. Bueno, en realidad no es una pareja sentimental, es más bien un compañero de casa, ya que este sujeto nunca ha tenido nada que ver con ella, pero le ayuda a mantener a sus hijos. Esta mujer tiene un par de hijos de una relación anterior. Les permite el paso y les da alguna información. El nombre del sujeto y una foto. Eso estaba en el expediente, desde un año atrás y nadie le habÃa prestado atención. El nombre, Luis Alfredo Garavito Cubillos.
26:54 TenÃan un nombre. Cuando revisan el expediente y checan bien las caracterÃsticas del crimen, este era el mismo modus operandi, todo embonaba perfectamente. Las autoridades generales, aquellos que estaban en Pereira cuando la secretaria les dijo, corren allá, voy acá, y van a la casa de esta mujer, quien... sin tener nada que ocultar, por supuesto, no tenÃa ninguna relación con ningún crimen ni nada, entrega una bolsa que contiene pertenencias. Cuando los detectives van husmeando aquello, van encontrando cosas que les resultan asombrosamente útiles, encuentran numerosos tickets, boletos de autobuses, que revelan que este hombre era el que habÃa viajado, y más aún, cuando verifican las fechas, muchos de estos viajes corresponden a momentos en los que fueron encontrados cuerpos en esas regiones, no todos porque no saben de todos.
27:44 Pero cuando van revisando, logran hilvanar algunos de los cadáveres encontrados con momentos en los que este sujeto estaba en ese lugar. Pero además también encuentran recortes de prensa, en donde se hablaba de los crÃmenes y algunas otras cosas más. La policÃa tiene ya un rostro y tiene un nombre. El problema es atraparlo, porque en realidad este sujeto es un camaleón. Es asà como ha podido operar. Se mueve constantemente. cambia de apariencia y realmente lo único que saben es que es un vendedor ambulante que vende estampitas religiosas, pequeñas figuras, a veces libros religiosos también, que visita escuelas y de eso vive. Es un vendedor ambulante. Les sorprende, no esperaban esto.
28:34 Cuando ya están reunidos todos los datos, cuando ya han tenido reportes y contacto con todas las demás demarcaciones, los demás departamentos y las oficinas de policÃa, Hay un pánico en esto, hay un verdadero pánico. Porque en todas partes hay cadáveres de niños que parecen corresponder con este criminal. Y está suelto. Y no tiene ni idea de dónde puede estar. Ni de cómo pueda verse exactamente porque tienen una fotografÃa. Pero no están seguros de que asà aparente estar siempre. De acuerdo con los perfilistas y analizando la manera en la que habÃa operado, este sujeto deberÃa de cambiar de apariencia frecuentemente. 22 de abril de 1999. Un chico se encuentra vendiendo loterÃa en Villavicencio, en el departamento del Meta. Es un chiquillo joven, tiene 12 años, no voy a decir su nombre, solamente diré que es el joven Jota. Jota está vendiendo loterÃa, como siempre, cuando se acerca un hombre y le pregunta qué números de loterÃa tiene.
29:40 están viendo los números y él está contento porque le ha ido bien tiene un billete de 10 mil pesos en la bolsa, producto de la venta del dÃa es un billete peculiar, él lo vio y tenÃa una anotación con tinta roja su billete tenÃa el número 740, alguien le habÃa puesto ese número, quizá en alguna oficina o algo, tenÃa un número ahà Y él sabÃa de eso. Cuando este tipo se acerca y le pregunta no sé qué, no sé cuánto, de pronto el tipo saca un cuchillo de entre sus ropas, un enorme cuchillo como de cocina, y se lo pone contra las costillas y le dice, si te mueves te mueres, si gritas te mueres. O como dicen en Colombia, que son muy respetuosos, si se mueve, se muere, si grita, se muere, camÃnele para allá. Jota siente que el mundo se le cae, por supuesto. Sabe lo que significa un cuchillo, sabe que su vida está en peligro, sabe que si hace algo equivocado le costará la vida si es que obedece. J camina hasta donde este tipo le dice que se detenga y en ese momento aparece un automóvil de transporte, un taxi. El hombre le hace la parada, sube y le pide que lo lleve a un lugar conocido como las bodegas Almaviva. Es la zona de distensiones donde no hay policÃas, donde no hay soldados. Y es una zona en donde además pasa mucho transporte pesado, muchos tráileres y camiones que hacen mucho ruido.
31:01 Son más o menos unos 25 o 30 minutos de recorrido, no imagine usted que es ahà cerca. Y durante todo este tiempo, J no ha dicho una palabra. Va sentadito, muy callado, y de cuando en cuando, aquel tipo le vuelve a enseñar el cuchillo, como diciéndole, anda, atrévete a decir algo. Llegado a un cierto punto, le dice al conductor que detenga. Abre la puerta, baja al niño, sujetándolo de la mano, y observan cómo desaparece el automóvil. Acto seguido comienzan a caminar hacia una ladera boscosa que hay ahà de mucha vegetación. Le dice que pase a través de unas alambradas que hay, hay tres hilos de alambre de púas, y atraviesa él también. Enseguida, apenas cruzar ahÃ, en medio de la vegetación, le pide que se desnude.
31:46 Más bien, le ordena que se desnude. Jota tiembla, por supuesto, sabe que esto no va para bien. Pero antes de que pueda hacer nada, aquel tipo ya lo tiene amarrado. Ha sacado de una maletita en donde llevaba también el cuchillo, una soga con la que lo ha sujetado fuertemente. Una cabulla, como le llaman. Después le ordena que empiece a caminar. Jota empieza a caminar. Van caminando mucho, mucho, mucho, quizá en cÃrculos,¿ cómo saberlo? Siente ya cansancio de tanto caminar en medio de la vegetación, el calor... La picazón de bichos y de cosas. Hay algo de lodo también. Y aquel tipo va bebiendo. De una pequeña botella que lleva constantemente va bebiendo. Hasta que de pronto lo tira al piso.
32:29 Y es el momento en el que Jota se percata de que este hombre se está desabotonando la ropa. Por lo que todos aquellos gritos que tenÃa ahogados en la garganta se liberan al mismo tiempo. Y el niño comienza a gritar frenéticamente. Como loco, como loco. Aprovechó un momento en el que aquel sujeto oyó algún ruido y se distrajo para comenzar a gritar, para su buena suerte, cerca de ahÃ, fumando un churro de marihuana. Está un muchacho de unos 16 años. Es un talachero, recoge basura, recoge chatarra. Es un hombre de la calle que escucha al niño gritar y se acerca a ver de qué se trata. Momento en el que observa a aquel tipo y le grita, ¡Eh, tú!¿ Qué le haces a ese niño? Y el niño... Se levanta, como para correr, pero aquel hombre va, lo sujeta y con el cuchillo le corta las sogas de los pies y le dice, ande, vámonos, vámonos. El chatarrero aquel toma una piedra y se la lanza con toda su alma al sujeto aquel, pero no le atina. Sin embargo, el sujeto se distrae para amenazar con el cuchillo, momento en el que el niño comienza a correr, sabe que está corriendo por su vida y aunque está en calzones, va corriendo a todo lo que puede, tiene las manos sujetas atrás y de pronto, conforme va corriendo, se da cuenta que el salvador, el chatarrero, el que estaba fumando su marihuana ahà pacÃficamente, lo rebasa corriendo y le dice, no se detenga, ahà viene atrás, ahà viene atrás, siguen corriendo como locos y de pronto llegan a una casita. Cuando
33:59 llegan a la casita, toca la puerta y les abre la puerta una niña. La niña, M, no vamos a decir nombres, se les queda viendo, ve que el otro viene desnudo y de pronto les dice,¿ qué pasa? Ahà viene un loco que nos quiere matar. Y el niño aquel, J, le dice, además quiere abusar de mÃ. métanse, yo los escondo, no, niña, no, no, no se escondas, mejor corre tú también, porque ahà viene el loco ese, y salen corriendo a toda velocidad, y efectivamente venÃa el loco atrás con el cuchillo en la mano y se para frente a la niña, la niña ni siquiera cerró la puerta allá, se le queda viendo, y le pregunta, perdone, dÃgame por dónde salir de aquÃ, La niña, M, se le queda viendo. Por supuesto que con pánico lo único que acierta es levantar la manita y señalar para allá. Que se vaya para allá. Mientras está ahà con el asesino, J y el chatarrero han llegado corriendo a una tienda de maquinaria en donde piden auxilio. AhÃ, al final de aquellos descampados, hay un lugar donde venden maquinaria.
35:08 Y han llegado corriendo y, por supuesto, piden auxilio. Instantes después, llega una autopatrulla. Y a bordo. A bordo de aquella autopatrulla está uno de esos policÃas que le decÃa yo que eran excepcionales. Es el cabo Babativa. Ese es su apellido. Y por supuesto que ahà sà damos el nombre porque es de mención. Este cuate era tremendo. Era un gran policÃa. Cuando oye la historia de aquellos niños, sabe lo que tiene. Sabe quién es. Sabe lo que estaba ocurriendo. llegan otros autopatrullas y llega la mamá y la abuela Babativa sabe que el asesino está ahà sabe que no hay más que una salida pero también sabe que este es un hombre muy escurridizo y que si se equivoca se le va a escapar y no quiere que eso pase además se ha comenzado a reunir mucha gente lo que va a complicar enormemente capturar al delincuente aquel por lo que se le ocurre una idea francamente increÃble Babatiba se sube encima de su patrulla y les grita a todos, ya se nos escapó, ya se fue, vuelvan todos a su casa, ya se nos fue, el delincuente ya se fue, ya no hay nada que ver aquÃ, la gente se enoja, rechiflas, gritos, claro, no hacen nada, son unos delincuentes ustedes también, Babatiba no dice nada. Cuando ve que la gente se va, sube al niño, a la abuela y a la madre en una autopatrulla. Y discretamente, él Se sube en un taxi.
36:44 Y en otro taxi se sube otro oficial de policÃa. Tienen intercomunicadores. El objetivo es que la autopatrulla vaya a dar la vuelta. Ya tienen la descripción, ya tienen hasta la foto. Y el niño ha dado pistas claras. Cómo viene vestido, qué cosas lleva. Lleva una maletita, la camisa de rayas, el pantalón, los zapatos de qué color son. Todo, todo, todo lo ha descrito minuciosamente. Por lo que le dicen, ande, ande niño, usted vaya en el autopatrulla para allá. Y los lanza afuera. Ãl a escondidas se sube al taxi y en el taxi va para allá, para allá, para allá. Llegado a un punto del camino, se detiene el taxi, se detiene el autopatrulla, baja el niño corriendo, se mete al taxi, se mete la mamá al taxi y vuelven a circular. Tranquilamente el taxista va llevando a una familia feliz.
37:30 Hasta que el niño comienza a gritar, mire mamá, ese es el hijo de puta que me querÃa atacar. señalándolo. Babatiba detiene el auto, se baja con una pistola en la mano y lo detiene aquel sujeto, que con la más absoluta calma y tranquilidad le dice,¿ pero qué ocurre, oficial?¿ Por qué esto? Usted, usted atacó a un niño. No, señor. Yo no, yo vengo llegando. Vengo llegando de tal pueblo donde fui a comprar unas cosas, saca de entre sus ropas una nota de compra de algo que compró y se le ve perfectamente tranquilo. Babatiba ciertamente duda en ese momento de que este sea un atacante porque quizá el niño se equivocó.¿ Por qué no? Todo ocurrió muy rápido y por lo que cuenta no lo pudo ver bien.
38:18 Porque este tipo realmente está muy tranquilo. Su mirada es serena completamente cuando le dice yo soy vendedor y vengo llegando. Acabo de bajar de un camión y voy rumbo a mi casa. Excepto por un detalle. Babativa, que tiene ese ojo clÃnico de un buen policÃa, se da cuenta que los pantalones de este hombre están llenos de pequeños cardos o de esas cositas picosas que vienen en la mala hierba y que se adhieren a la ropa. El pantalón y la camisa tiene eso. Pero además los zapatos están particularmente lodosos con un lodo fresco, propio de ese lugar que está ahà a un lado, cerca de las bodegas Almaviva, Babativa conoce bien. Y ese lodo es fresco, por lo que le quita la maleta de la espalda, la abre y en el interior encuentra soga de color rojo, similar a la que habÃan encontrado en otros cuerpos. Encuentra también algunos objetos más como un cuchillo, un frasco de vaselina pura y el billete de 10 mil pesos con el número 740 que ese niño tenÃa en su poder lo arrestan a la comisarÃa en la comisarÃa comienzan a llegar los policÃas de todas partes y este tipo tiene una absoluta calma está casi seguro de que no van a poder hacer nada en su contra y cuando le preguntan cuál es su nombre él responde que se apellida Morera
39:49 Y que no sabe de quién le están hablando, que no tiene nada que ver con eso. Y se sostiene. Cada vez que alguien le dice, oiga, es que usted es tal y tal. No, no, yo no soy esa persona.¿ Por qué tiene ese billete? Ãl me lo encontró.¿ Por qué lleva estas cosas, hombre? Pues porque las necesito y ya. No habÃa forma de aclararlo. Bueno, muy relativo. Muy relativo porque conforme se le fue enseñando aquÃ, acá, acá, acá. Tú hiciste esto, tú hiciste lo otro. Y te llamas de esta forma. Luis Alfredo Garavito Cubillos se da cuenta que lo han descubierto. Se da cuenta que saben quién es en realidad y que su mascarada que habÃa hecho le ha fallado. Esta vez lo tienen y tras un interrogatorio de siete horas donde habÃa negado todo, termina por aceptar quién es y lo que ha hecho. Pero quizá la policÃa no estaba preparada para aquello porque conforme empieza a hablar, saca de su bolsillo una pequeña libreta maltratada En donde lleva un registro de sus vÃctimas... ¿SÃ? El lugar, la fecha... Y una raya... Indicando que mató a alguien...
40:59 Aquello servirÃa como... Un documento valiosÃsimo de investigación... Para localizar restos... Pero no sólo eso... Aceptó que habÃa matado a 142 niños... Asà como se lo estoy diciendo... Con esa frialdad, con esa tranquilidad... Como si estuviera platicando acerca de una receta de cocina... Que hizo hace 8 dÃas... Cómo hizo cada cosa... era algo que enfermaba a cualquiera. Los agentes pensaban seriamente en matarlo ahà mismo, pero tenÃan que resolver este caso, no podÃan seguir sus propios impulsos, asà es que siguieron la investigación, pero muy pronto se dieron cuenta de que este tipo no sentÃa el mÃnimo remordimiento. De hecho, este idiota aseguraba que habÃa matado a aquellos niños para librarlos del mal que habÃa en ese momento en el mundo, para quitarles el sufrimiento. que él mismo habÃa tenido en la infancia. Claro que eso no era cierto. Era un pretexto.
41:53 Y prueba de ello era el horror que los hacÃa vivir, porque conforme se fueron investigando más y más las cosas, este tipo comenzó a explicar con lujo de detalles esos actos deleznables que perpetraba contra los niños, la forma en la que habÃa evolucionado del primer ataque en el 92 al último ataque en el 99, cómo habÃa crecido la violencia, cómo habÃa optado por actos mucho más desagradables y grotescos. que incluÃan desde el homicidio, abusos, necrofilia, bueno, mutilaciones, cosas horribles. Fue detallando cada cosa. Durante los dÃas siguientes, de hecho, también llevó a los propios policÃas a los lugares en los que estaban los cuerpos, quizá por la idea que tenÃa de que con la colaboración y la confesión podÃa reducir su sentencia. Aquello fue creciendo. Considerando que habÃa cerca de 186 niños en Colombia, pero en la libreta también habÃa cuatro sitios que estaban en Ecuador, por lo que se investigó con Ecuador confirmando que allá también habÃa habido niños muertos y que muy probablemente este loco los habÃa matado también. El asunto fue creciendo cada vez más. Las investigaciones resultaban penosas, tristes, pero¿ sabe algo? La identificación que habÃa hecho el morfólogo, aquella que le platiqué, ese perfil, era exactamente este tipo de exactamente, su apariencia fÃsica, su estatura, cojeaba, los lentes, todo. Era una forma increÃble de deducción. La pregunta,
43:23 por supuesto, es quién era este tipo. Eso realmente no tiene mucha importancia. Una persona como esta no merece siquiera la importancia de hablar de él. Solo decir que en el momento tenÃa 40 años. Su excusa para ser perverso es que habÃa sido abusado por un amigo de su padre cuando era niño. que habÃa sido violentado en las formas más diversas y que esto lo habÃa llevado a convertirse en lo que era. Las investigaciones posteriores acreditaron, por ejemplo, que cuando tenÃa unos 15 años cometió su primera agresión de carácter sexual. Después de eso, llevó una vida muy rara. Cuando se entrevistó a las dos mujeres con las que convivÃa, con las que supuestamente era su pareja sentimental, se pudo constatar que este tipo nunca habÃa pasado más allá de ser un buen compañero de caza. lo que reveló que era un hombre que no podÃa mantener una relación sexual de ninguna forma que no fuera estas relaciones violentas. Pero además se pudo constatar también que cuando bebÃa se volvÃa increÃblemente violento. Y peor aún, se pudo constatar que en varias ocasiones habÃa estado bajo atención médica. SÃ, muchos de los peores casos de la historia han tenido un patrón similar.
44:35 Este hombre habÃa entrado incluso en un hospital psiquiátrico donde habÃa recibido medicación para cinco años. Y aún asÃ, no hubo nada. No pasó nada. Después habÃa numerosos reportes de violencia extrema, si bien nunca agredió a los hijos de sus parejas sentimentales. Nunca los maltrató y siempre fue una persona afable con ellos. El hecho es que era un tipo extraordinariamente violento. En la empresa en la que trabajaba como vendedor ambulante, resultaba ser un tipo al que le tenÃan poco aprecio porque estallaba con facilidad y cuando estaba ebrio, era incontenible. Se desquiciaba por completo. Pero tal como lo habÃa dicho el perfilista, este tipo viajaba de puerta en puerta y entonces las investigaciones llevan a saber cómo operaba.
45:20 El tipo se disfrazaba de lo que fuera. A veces iba representando a un cura. En medio de la calle dando bendiciones. A veces como vendedor de biblias. A veces como promotor para una organización no gubernamental de ayuda a los niños. Y esto le permitÃa entrar a las escuelas en donde platicaba con los niños. No era un asesino rampante. No era alguien que sintiera un impulso criminal y estallara. No. Aún cuando él declaró que asà era, que de pronto le ganaba el demonio y aseguró tener un pacto con el demonio. La realidad es que estudiaba los casos. Este sujeto llegaba a una comunidad, hacÃa su labor de vender cosas para ganar dinero y después comenzaba a observar. Se daba cuenta del movimiento, identificaba a un niño que fuera de su preferencia, lo seguÃa, lo observaba y entonces atacaba.
46:08 A veces los engañaba. Generalmente esto era su técnica, acercarse, ganar la confianza por medio de un regalito, de un dulce, de una bebida refrescante, pedir la ayuda. Por ejemplo, allá en los años 90, 94, lo que hizo fue decirle a una pareja de niños que lo acompañaran, que lo ayudaran. Iba a ir a traer unos caballos que tenÃa que entregar abajo en el pueblo y solo no podÃa. Les darÃa un buen dinero. Esto después de haberles hecho unos obsequios ahà sencillos. Los niños aceptaron, por supuesto, y se fueron con él para encontrar la muerte en un terreno baldÃo. En otras ocasiones lo que hacÃa era pedir ayuda, porque no sabÃa una dirección. Y valiéndose de esto, y la inocencia de un niño, es que se los llevaba. Su rostro también cambiaba. A veces llevaba barba, a veces no, a veces usaba una gorra, un sombrero, a veces iba disfrazado de campesino, de ahà que le llamaran el campesino, el loco, trivilÃn, el monje, el cura, cualquiera de estas técnicas, era un camaleón, era un tipo que planeaba las cosas, no era casualidad. EntendÃa cómo podÃa ser capturado y por eso se movÃa frecuentemente, pero al mismo tiempo, escogÃa siempre los mismos lugares, lugares en los que sabÃa que la vegetación encubrirÃa el crimen, lugares en los que habÃa ya actos de violencia, se sabÃa impune, lo habÃa hecho durante mucho tiempo, muchas veces. Cuando todo esto se fue revelando, Quedaban claro dos o tres cosas. Primero, que era una situación terrible en la que habÃa vivido este pueblo. Y que estaban indefensos. Que sus autoridades les habÃan fallado. Ciertamente
47:41 les habÃan fallado. Y habÃan obviado esto como si fuera toda obra de lo mismo. Sin embargo, estaba a la vista. Ahà estaba. Las pesquisas posteriores arrojaron un total de vÃctimas superior a los 190. Y años después... aparecerÃan nuevos restos humanos que muy probablemente se sumarÃan a la cuenta vino un juicio por supuesto y este tipo tuvo que ser colocado en una celda especial dentro de la prisión de máxima seguridad en la prisión de valledupar dado que obviamente el resto de los reos de la prisión querrÃan matarlo de inmediato y hubo varios intentos de matarlo llegando al punto aquel donde se cuenta que se ensució con su propio excremento para ocultarse y que nadie lo tocara Mucho se ha contado de eso, no tengo la certeza de que asà sea. El asunto está en que se le condena a mil y pico de años de prisión. Pero hay un problema. Colombia no tiene cadena perpetua. La máxima prisión posible era 40 años. Y usted pensará, bueno, 40 que tenÃa, 40 que va a estar ahà dentro, no.
48:47 Hay varias posibles atenuantes para una prisión larga. La legislación colombiana del año 2000 establecÃa por ejemplo que un reo modelo por buena conducta tiene derecho a una reducción de su pena de prisión sumado a esto el hecho de que haya estudiado también abona al número de años sumado a esto el hecho de que haya confesado y haya señalado los lugares en donde depositó los cuerpos también reducÃa la cantidad de años el hecho de que haya impartido cursos dentro de la prisión también le reducÃa años El hecho de que haya escrito un libro también le reducÃa años. Asà es que técnicamente podÃa salir en 18 años. Lo que significaba que habrÃa salido antes del 2020. El hombre que habÃa matado 186 niños en Colombia más cuatro de la otra parte más los restos que se encontraron PodÃa salir libre. Claro está que se habÃa convertido en un reo modelo. Claro que también se habÃa vuelto cristiano. Y aspiraba a ser pastor de una iglesia cristiana. Y deseaba formar una familia y hacer muchas cosas. Todas las cosas que no permitió que estos niños llegaran a ser. Les truncó la vida. Asà como se lo digo. Yo no sé si esos pequeños llegarÃan a ser grandes doctores, grandes abogados, grandes polÃticos. o simplemente delincuentes como cualquiera de nosotros pudo haber sido. Eso no está en nosotros decidirlo y mucho menos en aquella escoria. Pero a la luz de esto
50:18 podÃa salir libre. No se preocupe, no va a salir libre nunca. Y no va a salir libre nunca porque los fiscales tenÃan unas bajo la manga. Los últimos casos encontrados se juzgaron aparte, por lo tanto habrÃa una segunda condena y si eso no alcanzaba y seguÃa con vida, se irÃa a Ecuador en donde lo estaban esperando para juzgarlo también allá. Asà que no, no va a salir libre, no va a ser pastor de ninguna iglesia y además de todo. Este tipo se ha sentido estrella de cine durante muchos años, vendiendo entrevistas. Tiene derecho a seis horas de teléfono al dÃa, mientras que el resto de los reos tienen cuatro minutos. O a la mayorÃa, ni siquiera eso. Este hombre podÃa usar el teléfono hasta seis horas por el temor de que si no lo dejaban se suicidaba.
51:02 Era un chantajista y de acuerdo con los análisis que se hicieron de su personalidad, Es un tipo sin empatÃa, sin miedo, sin remordimiento. Es un narcisista total, un egocéntrico. Un tipo que tiene un fuerte componente sadista. Un trastorno antisocial de la personalidad. Es un sociópata, pero también es un psicópata. O sea, tiene todo aquello. Y además aseguraba haber hecho pacto con el demonio. Por eso tenÃa que matar. No va a salir. De hecho, actualmente se encuentra grave. Al parecer desarrolló leucemia o algo asÃ. Es muy probable que muera en un tiempo corto. Sin embargo, todos aquellos niños no pudieron hacer nada, no pudieron ser nada, no pudieron siquiera crecer. No importa lo que hubieran sido después, no se les dio oportunidad de nada, porque este sujeto únicamente encontraba placer al lastimar a otros.¿ Usted qué pensarÃa?
52:07 Mandamos un fuerte abrazo a Colombia, a nuestros hermanos colombianos, un gran abrazo, un gran saludo. Buenas noches y que descansen en paz.
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