Las _Poquianchis_ _ Relatos del lado oscuro
Fueron hermanas, fueron violentas, crueles, asesinas. Su nombre se ha asociado a perversión, asesinato y corrupción. Fueron reales, sí existieron y su nombre está marcado.
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0:00 Relatos del Lado Oscuro. Fantasma. Perversidad Relatos del Lado Oscuro. Qué bueno que nos acompaña. Esta noche todos ustedes son bienvenidos a este lugar. Estamos en Lagos de Moreno, Jalisco.
0:51 Es un pequeño centro nocturno. Es un lugar especial, es un sitio con clase. Es un lugar muy bonito. Es un sitio en donde sus dueñas, las hermanas González Valenzuela, suelen atender personalmente a algunos de los clientes en donde puede ir uno a gusto. Hay buenas sillas, hay buenas mesas, se puede jugar una partida, tomar una copa, platicar, encontrarse con personas importantes. SÃ, no es extraño que esté por ahà el supercurador con alguno de sus guardaespaldas, el presidente municipal con algunos regidores. Ah, claro, En aquella mesa de allá, esos que se ven tan tiesos, tiesos, son soldados. Y el viejo es probablemente un coronel o algo de un rango muy alto. Los otros, los otros si se fija usted bien, son muy simpáticos. Porque si el viejo no levanta la copa, ellos no levantan la copa. Si el viejo cuenta un chiste, se rÃen únicamente durante el tiempo apropiado para el chiste. Pero además... En más de una ocasión, cuando el viejo dice algo, por más que intentan pasar desapercibidos, terminan cuadrándose. Vienen vestidos de civil, porque en la puerta de este local hay un pequeño letrero que dice no se permite la entrada a personas uniformadas, armadas o mujeres.
2:27 Es un sitio con clase, digámoslo de esa forma. Y no es tan raro que también se pueda ver aquà gente de la policÃa, Algunos elementos de la policÃa entran armados, asà es que es un sitio en donde las reglas también son un poquito laxas. Pero si quiere estar aquÃ, este es un buen lugar para cierto tipo de personas. Incluso no es raro que en una de las mesas de allá atrás se le pueda ver a alguno de los reporteros de la zona. Vienen a platicar con las dueñas. Las dueñas suelen hacer tratos. Estos lugares necesitan mucho apoyo.
3:08 Para que puedan funcionar bien, seguros, cómodos, necesitan el apoyo de todos. Asà es que el apoyo de ese coronel, el apoyo de ese subprocurador, de ese presidente municipal, de esos regidores, de los periodistas que se sientan allá atrás, e incluso el apoyo no muy bien visto del cura del pueblo. Son necesarios, no solamente la licencia de funcionamiento debidamente tramitada o el pago de impuestos. En este negocio se necesitan muchos favores, porque es un local especial, ¿sabe? Es un prostÃbulo. No le estoy invitando a entrar, solo le estoy platicando lo que hay. También es conocido como un burdel, lupanar. Vaya, hay muchas formas de llamarle burdel.
4:00 Todas ellas cual más despectivas, pero este, este es todavÃa peor. Porque todas estas personas que están aquà vienen por una sola cosa.¿ No es por la comida? No, por supuesto que no, la comida es una porquerÃa.¿ La bebida? Vamos, la mitad de las veces está mezclada con agua. Vienen por una sencilla razón, porque son carápulas, basura, corruptos, Sucios, pervertidos, tramposos, gente que ha faltado a sus juramentos, a su lealtad a la patria, a su lealtad a su propia religión, a la verdad. Este es un sitio en donde se prostituyen niñas, por eso vienen todos. Las dueñas se han especializado en eso, en tener chicas muy jóvenes, pero no vienen aquà por su voluntad. Por eso se necesitan tantos favores.
5:00 Se necesita que el periodista cuando le llega una noticia la tergiverse totalmente, la cambie o simplemente no publique nada. A cambio de eso tendrá copa gratis y chicas gratis. Se necesita que el soldado se calle la boca y no intervenga cuando le piden que intervenga. Que el subprocurador eche a la basura todas las denuncias. Que los policÃas No intervengan cuando tienen que sacar de aquà a algún cliente rijoso envuelto en una cobija muerto. Se necesita que el presidente municipal haga ojo de hormiga cuando se escuchan balazos en la noche o cuando una madre llega buscando a su hija que no aparece con tan solo 13 años.
5:47 Se necesita que todos ellos estén en contubernio. Este lugar les paga los favores no solo en dinero sino también en especie. Las dueñas están seguras de que todo esto va a funcionar por siempre. Por ello, cada vez más, este sitio se convierte en la entrada al infierno. Déjeme que le platique un poco más. Toda esta historia comienza mucho tiempo atrás. La hermana mayor nace en 1912. Las otras quién sabe cuándo nacen. El hecho es que son cuatro hermanas.
6:29 Son hijas de una familia muy peculiar. La madre es una santa mujer de la iglesia. No para de ir todos los domingos, conoce a todos los curas, a todas las monjas, reza a todos los santos cada vez que se le ocurre. Siempre tiene un santito, una medallita o algo a quien rezarle para cada causa. Y también suele ser muy enérgica en eso. El pecado no va a entrar en su casa. El padre. El padre es un sujeto también desastroso. Fue una especie de comisario, policÃa, un hombre muy peligroso, un tipo muy rudo. Desde la época porfirista en México, durante la dictadura de Porfirio DÃaz, en los últimos años este hombre obtuvo un coto de poder en el lugar de origen. Ellos son de El Salto de Juan Acatlán, en Jalisco. en el occidente de México.
7:26 El padre de familia era un tipo al que se le encomendaban tareas bastante poco honrosas. Desaparecer gente, aplacar una huelga, matar un adversario polÃtico, pero al mismo tiempo era una especie de policÃa. Asà es que estaba protegido, siempre y cuando se manejara dentro de la sombra de alguien que necesitaba sus servicios. Pero era un hombre sumamente violento, ebrio, Golpeador, abusivo y además la situación de la familia a pesar de todas estas corruptelas y de toda esta sociedad no era muy bollante en 1935. Las hijas tienen que ir a trabajar a una fábrica. Con la pena, pero lo que traen a casa papá o mamá no sirve para nada, no alcanza para nada. Asà es que tienen que ir a trabajar allá en una fabriquita, ganan un sueldito miserable.
8:22 Era una época muy dura para México. VenÃan saliendo de un montón de broncas, venÃan entrando nuevas broncas. México era un paÃs que habÃa terminado una revolución tras otra. Por lo tanto, eran tiempos difÃciles y realmente lo que ganaban ahà era una miseria. La mayor Carmen, la más aventurada, digámoslo asÃ, un buen dÃa decide que eso no es para ella y se lanza a la aventura. Carmen debe de andar, en ese momento, en los veintialgo, cuando se escapa con un hombre de 60 años. El tipo. El tipo no era exactamente agradable. De hecho, era un hombre poco agradable en muchos aspectos. Y también, bastante grosero. Pero le ofreció algo que nadie más le ofrecÃa. Dinero, una casa y algo más. Desafortunadamente, La aventura no llega muy lejos.
9:22 El padre, el padre, Isidro Torres, con todos sus contactos, no tiene mucho problema en encontrarla, darle una golpiza brutal en frente del supuesto galán y hay quienes aseguran que mató al galán. O por lo menos dejó que lo matara alguien más. No queda clara esa parte de la historia. El hecho es que Carmen termina en la cárcel del pueblo. Su propio padre llega y la encierra. como castigo. Va y la mete en una cárcel de pueblo en donde hay un montón de borrachos y cosas de esas. Ahà la deja. Es una mujer muy atractiva, según se contaba. Carmen era una mujer guapa. El padre sale de ahà y recibe la encomienda de ir a arrestar a un tipo que estaba dando lata, un tal Félix. Era un ranchero muy peleonero y pendenciero que habÃa provocado la ira de alguien y lo mandan a arrestar. Pero en lugar de arrestarlo, el padre de las hermanas lo mata, le vacÃa la pistola por la espalda. Esto no estaba autorizado.
10:31 Asà es que Isidro Torres tiene que salir huyendo, esconderse en el monte, salir corriendo de ahà y abandona a la familia.¿ Y Carmen? Carmen se queda presa durante 14 meses porque nadie dijo qué iban a hacer con ella. Todos los dÃas la madre le llevaba comida, le llevaba algo de tomar y ahà seguÃa, porque no podÃan soltarla, qué tal que regresaba Isidro Torres. Y quien tocara aquello, quien abriera la puerta, seguramente se las iba a ver con él. De hecho, aquà es un poco problemático, porque si Isidro se apellidaba Torres y la madre se apellidaba Valenzuela,¿ Cómo es que las hijas se apellidan González Valenzuela? Es muy simple.
11:20 El padre tiene que cambiarles el nombre. Todas cambian su nombre por el miedo de que las mataran. HabÃa cruzado la lÃnea Isidro y nunca volverÃa a ser el mismo. Tras 14 meses en esa cárcel, Carmen consigue conquistar a un abarrotero gordo y aburrido. Es un hombre que tiene mucho dinero, hace negocios y le encanta la buena vida y Carmen siempre fue. objeto de su atención. El tipo paga una serie de dineros con tal de que la suelten. Se la lleva con él, pasan los dÃas, Carmen resulta embarazada, pero cuando el tipo se entera que Isidro viene de regreso pone pies en polvorosa y ahà te ves. Carmen no regresarÃa a casa. Algo habÃa aprendido y es que no querÃa vivir eso. Asà que Conoce a un nuevo galán al que le dicen el gato. El gato es un tipo suave, de los años treinta y tantos. Es de esos de sombrero ancho, gabardina, saco grande, es un tipazo.
12:28 Es bueno para platicar, se mueve bien, sabe cómo hacer negocios y juntos ponen una cantina. Y la cantina comienza a ir muy bien. El bar se llama El Gato. La que atiende en realidad es Carmen porque el gato la mitad del tiempo está ebrio. Es tan bueno con el negocio que es amigo de todos y aquello no funciona. Termina echándolo a perder, se bebe todo lo que puede, engaña a Carmen con cuanta mujer encuentra. Un buen dÃa Carmen ha reunido un dinerito y lo manda a volar. Con ese dinerito pone un negocito. Es un negocio honrado, el primero. Venden vinos y licores, tienen por ahà unas cosas. Las hermanas se dan cuenta que aquello puede funcionar. Delfina.
13:13 Delfina es la más astuta de todas. Aparentemente no tiene mucha moral. Y tampoco tiene muchos escrúpulos porque cuando se da cuenta que aquello funciona, se da cuenta que también funciona poquito. Y que puede mejorarse. Y que puede mejorarse mucho porque si además de la botella le ponen ahà a una dama, el cliente va a pagar más. Y asà es como monta un... tugurio en el salto de Juanacatlán en aquellos años a finales de los años 30 el tugurio era un tugurio de rancho ahà en el corral en medio de las vacas o en la carretera en donde se pudiera ella se hace de un grupo de chicas y ella misma también lo trabaja en aquellos años decÃan que no tenÃa escrúpulos de nada asà es que si no habÃa chicas suficientes ella también era chica y podÃa atender clientes Asà es que le entraba duro. Y se da cuenta que el negocio es muy bueno. Las hermanas se dan cuenta que el negocio es muy bueno.
14:19 Son cuatro hermanas. Carmen, luego sigue Delfina, MarÃa Luisa y MarÃa de Jesús. Muy pronto todas están involucradas en este negocio. Carmen es más recatada. Ella prefiere los negocios, hacer las cuentas y todo esto, pero el negocio prospera muy bien. Hasta el punto que llega un momento en el cual en el salto de Juan Acatlán ponen un lugar establecido después de andar de pueblo en pueblo y de rancherÃa en rancherÃa ahà en la caja de un camión ponen este changarro que comienza a funcionar bastante bien. Hasta el punto en el que Carmen que era la única que sabÃa leer y escribir y hacer cuentas tenÃa por ahà una cuestión con la carrera de contabilidad comercial. Les pone en orden algunas cosas, les lleva cuentas aquÃ, cuentas allá El negocio prospera hasta 1945. Y de buena forma, ahà en el Salto de Jalisco se hacen de mucha fama. El negocio se llamaba Guadalajara de Noche. Estupendo nombre. La gente llegaba, encontraba diversión, encontraba todo aquello. Pero Delfina se da cuenta de que hay dos o tres cosas que tiene que hacer en la vida. La primera de ellas es tener contentas a las autoridades. Sin eso no puede hacer el negocio.
15:39 La segunda es que en este negocio no puedes ser una buena persona. Asà de sencillo. No existe tal cosa. Y tienes que ser muy ruda. Delfina comienza a rodearse de gente capaz de todo. Mientras Carmen se encarga de poner en orden papeles, de sacar permisos, de pagar a las autoridades, de llevar una contabilidad, ella es la que se encarga de controlar a las chicas. Y descubre que en este negocio las chicas ya grandes Las que ya vienen trabajadas, como decÃa ella, dan problemas. Son muy independientes, son muy duras y además no son tan del gusto de los clientes. Hace la prueba. En aquellos años habÃa reunido la protección de varias autoridades locales y hace la prueba de traer chicas nuevas. Logra reunir a un grupo de personas que traen a las chicas. Algunas de estas personas son proxenetas de la calle, conchabadores. Otras son sus propias muchachas que trabajaban con ella desde antes. Está ahà la picochulo, la cuca, a la hermana mayor. No le hace mucha gracia aquello, pero el negocio funciona y el dinero entra en cantidades increÃbles. Y es que la estrategia es muy simple. Tráete chamaquitas, consigue las chiquitas. para que los clientes se sientan contentos. Esa era la dinámica. El negocio,
17:12 como ya le digo, funcionaba bien bajo esa dinámica.¿ Cómo atraer a las chicas? Bueno, eso es muy sencillo. Era una época muy diferente en México, habÃa mucha inocencia y cuando llegaba cualquiera de estas mujeronas bien arregladas a algún pueblo y decÃa voy a contratar chicas para el servicio, me las voy a llevar a Guadalajara para que atiendan en casas de personas ricas, quien viene. En cuestión de un ratito, habÃa varias muchachitas. Algunas de ellas eran verdaderamente como palitos de escoba, chavitas de 11, 12 años. A veces se las llevaban asà de chiquillas. Otras veces buscaban chiquillas de 13, de 14. Como fuera, eran menores. Muy rara vez se llevaban una chamaca de 17 o 18. Muchas veces incluso pasaba que los propios padres Llegaban a dejar a las muchachas. Por supuesto, cuando eso pasaba, la conchabadora les dejaba de una vez un dinerito para que vieran que iban a estar bien. Otras veces, no importaba que les dijeran nada. No necesitaban saber a dónde iba la chamaca. Era por negocio. Eso lo declararÃan durante una audiencia posterior, que al llegar a un pueblo habÃa padres que llevaban a sus hijas y ni siquiera preguntaban a dónde iban. No les importaba. a cambio de que hubiera dinero. Los negocios de este estilo funcionan por la complicidad de autoridades y por la desatención de las familias también. El caso es que una vez que estaban
18:45 arriba del coche, nadie iba a Guadalajara. Todos se iban directo al negocio. AhÃ, un grupo de gente se encargaba de enseñarles a las chamaquitas. Enseñarles era básicamente agredirlas, atacarlas. Sexualmente. Era un negocio de perversión total. Una vez hecho esto, las vestÃan, las disfrazaban, literalmente pintarrajeadas como pericos y las echaban a volar. Vámonos. A trabajar, chamaca. TenÃan que cubrir una cuota. TenÃan que cumplir ciertas reglas. Primero, tienes que tratar bien al cliente. Tiene que estar contento asà es que muévete. Si el cliente te pide, tú atiendes. Está prohibido quejarse. Está prohibido intentar escapar. Está prohibido enfermarse. Está prohibido hablar más con los clientes de lo mÃnimamente necesario.
19:39 Está prohibido embarazarse. Que quede claro. Y lo cumplÃan. Las reglas eran muy sencillas. Te quejas, te golpeo. Te vuelves a quejar, te castigo por dÃas sin comer en un agujero por allá aventada. La regla del miedo funciona muy bien. Si pierdes la esperanza, funciona mejor. Y estas chicas sabÃan que no habÃa esperanza. Y se los hacÃan saber claramente. El negocio prosperaba gracias a eso. Aquà no habÃa esperanza, no habÃa manera de que algo se pudiera hacer. Porque te dejaban saber que aunque te quejaras, ese tipo que habÃa venido anoche y que habÃa abusado de ti era un funcionario público y no le iba a hacer caso a nadie. Las cosas funcionaban bien hasta que un buen dÃa Alguien puso una regla nueva y en el salto ya no podÃa haber este tipo de lugares. Aún cuando hubieran pagado muchos sobornos y muchas cosas. Por una vez en la vida alguien se puso las pilas y tuvieron que cambiar el local a otro sitio. Pero dinero, bueno, ya llegarÃa. Volvieron a hacer lo mismo de antes. Unas 35 chamacas en un camión y de feria en feria. Asà de simple. Iban de un pueblo a otro. HabÃa una feria aquÃ, una feria allá, otra feria. Llegaban. Cuando pasaron esos dÃas habÃa dinero para lo que fuera. Como era un burdel itinerante. No habÃa autoridad que se metiera. AsÃ
21:11 es como llegaron a su siguiente parada. Lagos de Moreno. Es 1954 y en Lagos de Moreno vuelven a abrir el negocio. Y lo abren en grande. Muy bien puesto. Aquà es cuando le digo que llegaban todo tipo de autoridades. Para la inauguración, hasta el propio cura llegó a dar la bendición junto con el sacristán. El negocio funcionaba tan bien, que optaron no solamente por tener el negocio, sino por tener algunos otros negocios paralelos para 1956, cerca de León Guanajuato, en San Francisco del Rincón. Abren otro tuburio. Y esto va funcionando bien. El negocio además se amplÃa cuando MarÃa Luisa, una de las hermanas, se va para el norte y pone un tugurio en Tijuana. Los gringos gustan de venir a Tijuana. Tijuana, tequila, sexo y marihuana. Asà es que vienen como locos y encuentran el congal de MarÃa Luisa.
22:16 El negocio se amplÃa porque entonces las chicas que son raptadas En la parte occidental de México, Guadalajara, Guanajuato, Querétaro, San Luis PotosÃ, son preparadas en el negocio de las hermanas cerca de León Guanajuato o en Lagos de Moreno y luego son enviadas a la frontera a cambio de una jugosa cantidad de dinero. Las poquianches ya no solamente regenteaban un tugurio, un lupanar, sino que participaban directamente en el tráfico de personas. lo que se conocÃa como trata de blancas, que hoy en dÃa es un término que no se ocupa. El término correcto era tráfico de personas.
22:57 Secuestraban las niñas y las mandaban al norte. Pero además habÃa entrenamiento. TenÃan que enseñarlas a perder la esperanza y a que cualquier falla serÃa castigada. Mientras esto ocurrÃa en Lagos de Moreno, el negocio prosperaba muy bien. Pero muy bien. Se sabe que en ese momento, y se sabe fehacientemente, que autoridades estaban involucradas, entre ellas el propio subprocurador de justicia de Jalisco. HabÃa militares también involucrados. Incluso un sargento segundo funcionaba como el ejecutor de la familia.¿ Para qué necesitaban un ejecutor? Es muy sencillo. Cuando las chicas cumplÃan 25 años ya no eran útiles. Pero,¿ qué hacÃas con ellas?
23:48 Simplemente no podÃas dejarlas ir a su casa. Estaban secuestradas. Eran esclavas sexuales. Si salÃan del lugar, era para ir a denunciar y hacer un escándalo. En algún momento alguien les harÃa caso. Asà es que era más sencillo el asunto. Cuando ya no servÃan. Cuando ya no les gustaban a los clientes. O porque tenÃan más de 20 años. O porque estaban muy flacas y acabadas por no comer. O porque tenÃan una enfermedad venérea que no se les podÃa controlar. Entonces intervenÃa aquel señor, el sargento segundo, con todo y traje militar. Las echaba en un coche, se las llevaba y las mataba por allá lejos. No a balazos, no, no, no, no, no, no, eso serÃa peor. A veces el sargento Juan José Valenciano Tadeo simplemente las mataba a golpes y las iba a tirar por allá en la carretera, lejos. Eran zonas rurales, no habÃa mucha gente, asà es que el cadáver podÃa quedarse ahÃ. Otras veces se le encargaba al chofer que se las llevara. TenÃan otras propiedades, incluso en San Juan del RÃo, en Querétaro. Y allá las mataban. Pero si la cosa era urgente, porque la chamaca ya estaba dando mucha guerra, la podÃan matar ahà mismo, en Lagos de Moreno.
25:06 A golpes, para no hacer mucho escándalo y que se oyeran balazos, unos cuantos golpes en la cabeza y se acabó el problema. Deshacerse del cuerpo, eso tampoco era problema. un agujero abajo del piso de la cocina, en la parte de atrás, allá en la casa, lejos. Pero generalmente el término era la muerte. No habÃa otra opción. Y lo hacÃan saber a todas. Cuando una ya faltaba, las demás sabÃan que era porque la habÃan matado. Pero habÃa otras reglas importantes. Se embarazaba. Si no podÃan hacerla abortar pronto, cuando naciera la crÃa, cuando naciera el niño, lo matarÃan a la basura. El cuerpo... Lo echaban por ahÃ. HabÃa rumores de que hacÃan ritos satánicos con los fetos. En realidad ese es parte del mito. Los cadáveres de los bebés, los restos de los bebés, sà se encontraron. Estaban sepultados ahÃ, en los patios, en el jardÃn trasero, en la casa de una de ellas, en el rancho de otra de ellas.
26:04 Encontraron muchos pequeños cuerpos de recién nacidos.¿ Y si la mujer se morÃa?¿ Se murió? En otros casos los castigos eran... corporales se portó mal no le sonrió bien al cliente no lo dejó contento y era un cliente importante el castigo podÃa ser una golpiza severa encerrarla durante ocho dÃas sin agua ni comida si sobrevivÃa habÃa aprendido la lección si se morÃa bueno habÃa que ir a traer a otra chamaca asà de violento era esto le estoy describiendo escenas reales no es una historia ya perdida en la nada mataban a las personas, mataban a las niñas sin ningún escrúpulo. Mucho se ha dicho que habÃa estos ritos terribles y que se comÃan unas a otras. No, no es cierto, no se demostró. En el acta del Ministerio Público y en la sentencia definitiva y en la investigación no se registra esto. Esa es otra parte que le voy a platicar un poco más adelante. El hecho es que el negocio va prosperando. Cuando abren en San Francisco del Rincón, El tugurio era pequeño. Pero un buen dÃa, la que estaba a cargo de San Francisco se encuentra con una conocida suya. Es una vieja amiga del negocio.
27:26 Le conocÃan como Laura Lárraga. En realidad se llamaba Gloria. Pero Gloria tiene un negocio cerca del centro que es muy popular. El negocio pertenecÃa a una persona homosexual llamada que regenteaba una especie de cantina, luego llega Laura Lárraga, renta el negocio, pone además chicas, pero el negocio seguÃan llamándolo igual los clientes, el negocio se llamaba el poquianchis, en alusión a la persona anterior, a la persona homosexual que regenteaba el negocio, por lo que cuando Laura Lárraga lo compra y le pone otro nombre, seguÃan llamándolo el poquianchis, entonces los viciosos y las crápulas de aquella región, iban al poquianchis. Cuando la hermana MarÃa Luisa, perdón, MarÃa de Jesús, la del negocio, ve que le está yendo bien a Laura Lárraga, va para allá y compra el local y la corre. Y entonces pone su propio tugurio ahà al que le llama la barca de oro. La dinámica era exactamente la misma. Niñas traÃdas de los pueblos, de las rancherÃas, En Jalisco hay personas muy bonitas, de facciones muy bonitas.
28:42 Eran secuestradas y llevadas. TenÃan su hombre de confianza, el Ãguila Negra. El Ãguila Negra no era otra cosa que un capitán de la policÃa. Era un hombre muy peligroso, Hernaldo Zúñiga. Le conocÃan como el Ãguila Negra. El Ãguila Negra tenÃa dos funciones o tres principales. La primera de ellas era la protección. Era su guarura, su pistolero. Era el hombre recio. La segunda era el que controlaba a los conchabadores. Ãl mismo revisaba la mercancÃa, como decÃa. Ãl recibÃa a las chicas, les enseñaba, hacÃa todas estas bajezas.
29:24 Pero también era el encargado de deshacerse de los clientes molestos o de los clientes atractivos, ¿sÃ?, Si a usted le parece que no fuera suficiente atrocidad lo que le hacÃan a las niñas, también lo hacÃan a los clientes. Cuando llegaban fuereños, gente que nadie conocÃa y traÃan dinero, de ahà no salÃan. Dentro de los restos socios que se encontraron, se encontraron adultos varones. SolÃan llevarlos atrás, ya tomados, los mataban a golpes. Era la mejor forma porque los balazos se oyen muy lejos. y a nadie le hace falta que se oigan balazos en un tugurio. Asà es que ya después de varias copas o les ponÃan ahà alguna cosa, luego una chamaca iba, los jalaba para atrás y ahà se acabó. Le quitaban el dinero, si traÃan camioneta o coche también se quedaban con eso y luego lo revendÃan por ahÃ. El hijo mayor de Delfina era conocido como el Tepocate. El Tepo, le decÃan de cariño.
30:23 También trabajaba con ellas desde muy pronto. Este tipo era el encargado de disponer de esas cosas. TenÃa un negocio de coches que traÃa de Estados Unidos, un tanto coches robados. Ãl se encargaba de disponer de esto. Asà es que si llegaba por ahà algún ranchero despistado, no iba a salir bien librado. Seguramente iba a terminar en una fosa por ahà atrás. Pero además también habÃa otro asunto. Conforme el negocio iba prosperando, abajo en los sótanos pusieron una serie de calabozos. Estos tenÃan dos funciones. La primera, el castigo. Una chamaca que no habÃa atendido bien podÃa ir a parar ahà durante dÃas. Una que ya no servÃa, que estuviera enferma o que ya no gustara mucho, ahà la dejaban morir. Esto servÃa para que las demás oyeran los lamentos y asà le echaran más ganas. Pero también ahà iban a parar estos clientes, los que podÃan valer algo más.
31:19 El negocio prosperó porque algunos de los integrantes también operaban una red de secuestro. Entonces si llegaba por ahà algún rancherillo despistado con dinero en la bolsa medio tarugón que pensaba que estaba entrando en una cantina de clase iba a ir a parar allá y al rato iba a ir a parar muerto en alguna parte. Mientras esto ocurrÃa hacÃan que soltara la sopa y dónde habÃa dinero y cómo conseguirlo. Era un negocio con varias ramificaciones y mientras esto seguÃa sucediendo ahà el negocio del tráfico era constante. Allá en el norte la que se habÃa ido Esa seguÃa traficando. Muchos se dijo que no, que esa no tenÃa nada que ver, que MarÃa Luisa era inocente, que ella después de haber visto tanta atrocidad, que sean sus hermanas, se habÃa escapado a Veracruz y allá se habÃa ido a vivir. En los anales históricos que hay registrados durante el proceso, se dice que no fue asÃ, que esta mujer se fue a Tijuana y se robaba las chamacas y allá las prostituÃa y luego las vendÃa para el norte porque eran chiquitas y les gustaban a los puercos gringos.
32:25 a esta gente pervertida que venÃa del norte. Pero eso no es todo. El negocio va tan bien que compran una propiedad que se llama Rancho El Ãngel o Rancho San Ãngel, como quiera. Eran básicamente tres cuartos y tenÃa una tierra grande. La compran para dos fines. Primero, para tener dónde ir a enterrar los cuerpos porque allá en Lagos de Moreno ya no cabÃan Y acá, en San Francisco, bueno, acá tampoco. Y entonces deciden irlos a enterrar allá. Es más fácil. Agarras, le das un golpe en la cabeza a la chamaca, la echas al coche y el águila negra se la lleva. Allá en el rancho, Juan José o como se llame, se encarga de enterrarlas. Pero al mismo tiempo el rancho sirve para llevar a las chicas nuevas.
33:21 en lo que aprenden la maniobra, en lo que saben cómo tratar al cliente, en lo que se dan a la idea de que no van a salir de esta y que son esclavas y están presas. Allá las van entrenando. A esta altura del partido ya no se preocupan en aquello que hacÃan al principio, porque déjeme decirle que cuando abrieron el primer tuburio comenzaron a venderle a las chicas cosas, a sus propias chicas. SÃ, era muy sencillo. Carmen tuvo la idea. a la usanza de antes, como los peones de hacienda. Las chicas llegaban a trabajar al tugurio y entonces le vendÃan el cosmético. Le cobraban por la comida, le cobraban por el cuarto, le vendÃan la ropa, le cobraban por el derecho de copa. El caso es que Carmen llevaba una libreta en donde anotaba todo. La deuda iba creciendo exponencialmente, de tal manera que al rato las chamacas no podÃan irse porque debÃan todo lo que podÃan.
34:18 Y si intentaban irse, Alguien iba a cobrárselas. Después, cuando Carmen muere en 1948, vÃctima del cáncer, se pudre completamente de cáncer. Hay quienes piensan en un castigo divino. Bueno, la muerte fue terrible. Duró mucho tiempo muriendo. El caso es que, tras la muerte de Carmen, Delfina decide que aquello no tiene mucho sentido. Ella ni sabe leer. Asà es que tira a la basura la libreta y decide mejor ahora Ahora no tengo que cobrarte nada, no tengo que pagarte nada, no tengo que hacerle al cuento. Ahora eres mÃa. Te rebelas, te mato. Te enojas, te pego. No te pones viva con los clientes, te pego. No cumples las reglas, porque también déjeme decirle otra cosa curiosa. Las hermanas González Valenzuela podrÃan ser verdaderamente malas, pero eso sÃ, muy religiosas. de misa todos los domingos, de dadivas a la iglesia cada vez que el padre lo pedÃa, con reglas claras. En este lugar podemos asesinar a las chamacas, abusamos de ellas, tenemos tráfico de menores, perversidad humana en lo más puro que pueda haber, asesinamos clientes, pero no se hacen indecencias ante los ojos de Dios. Indecencias como dar besos, prohibidÃsimo.
35:44 Actos lesbiánicos, prohibidÃsimo. Cosas de animalitos y cosas de esas, prohibido. Andar ahà de noviecitas, prohibido. Otras cosas peores, prohibido. Asesinar, no, eso sà estaba permitido. Pero ahà no para la cosa. También estaba prohibido, por ejemplo, que el cura viniera con las chicas. Eso era de mala suerte. De muy mala suerte. Cuando habÃa que darle algo al cura. Se lo daban en especie y lo mandaban con la competencia. Hasta que un dÃa algo ocurrió. Ya en los años 60's. Temprano.
36:26 Hay quienes dicen que fue en el 58. Carmen ya se habÃa muerto. En su gloria, Dios la tenga. Aunque usted no lo crea, esa era la frase favorita de Delfina cuando hablaba de su hermana. Cuando alguien comentaba algo de Carmen, ella respondÃa, Carmen, en su gloria, Dios la tenga. Asà fue la de la idea. Pero bueno, Delfina era la peor. El caso es que en ese entonces a Delfina le mandan a dos chicas que vienen de Ciudad Juárez, les decÃan las gringas. El negocio habÃa estado medio tristón porque las chamacas que le habÃan traÃdo estaban muy chiquitas y de pronto como que ya no jalaron y luego otras estaban ya muy enfermitas, muy flaquitas. Entonces llegan estas dos a las que les dicen las gringas y son chicas malas.
37:13 Acostumbradas a Estados Unidos, muy arregladas, saben muchas cosas que aquà nadie sabÃa, se vuelven las favoritas rápidamente, pero además de eso, dan show. Un buen dÃa, un cliente pide a las dos chicas con él. Es un buen show. Delfina está viendo por la rendija de la puerta y lo que ve la escandaliza. Hasta el punto que terminado el espectáculo para el cliente y cliente satisfecho, ella corre a las dos. Estas dos la liberaron verdaderamente, no sabÃan dónde se metÃan. Para su buena suerte, Delfina se horrorizó de aquello y las corrió. Pero aquello la dejó con la sensación de que algo malo iba a ocurrir. Muy malo.
37:54 Y por supuesto, lo peor fue el dÃa que ella estaba fuera. Salió a arreglar unos asuntos y cuando volvió, al mirar por uno de los agujeritos en una de las habitaciones de arriba, descubrió que el cura del pueblo, Y el sacristán también estaban ahà con unas chicas. Aquello acabó con su paciencia. Eran dos señales nefastas. Seguro Dios la castigarÃa. De hecho, sÃ. Una de esas tardes. El Tepo. El Tepo estaba de malas. Estaba atendiendo unos negocios cuando llegaron los policÃas a reclamarle algo. Tal parece que habÃa estado vendiendo demasiados coches robados. Y alguien estaba preguntando. Igual.
38:38 Hay quienes dicen que era en la cantina y no quiso invitarle a unos policÃas unos tragos aunque traÃa dinero. Hay quienes dicen que fue en el Tugurio, sÃ, en el Guadalajara de noche. El caso es que todo mundo coincide en señalar que llegaron unos policÃas. Y el Tepo, el hijo mayor de Delfina, se puso gallo, sacó un arma y quiso dispararles y ahà mismo lo acribillaron. Delfina no movió un dedo. Se quedó parada viendo cómo los policÃas hurgaban el cuerpo de su hijo, viendo minuciosamente la cara de cada uno de aquellos policÃas, aprendiéndose los rostros, los nombres, los detalles. Después mandó enterrar a su hijo.
39:22 Como ella misma dijo, no se perdió gran cosa. El Tepo era su hijo favorito, pero no por eso iba a cambiar su vida. Asà es que mandó traer a unos amigos suyos. El Ãguila Negra le consiguió unos guachos, unos soldados, unos rurales, unos tipos torvos. A cada uno le ofreció mucho dinero por traerle la cabeza de cada uno de los policÃas que habÃan matado a su hijo. No pasó mucho tiempo antes de que todos y cada uno de los policÃas que habÃan participado en el crimen estuvieran muertos. A todos los mandó matar, sin miramientos y de formas no convencionales, créame. Se trataba de dar un escarmiento.
40:14 Cuando le avisaron del último, se bebió una copa en el bar. Mandó traer a todas las chamacas y se acabó el negocio. Guadalajara de noche se cerró. Se fueron todos a San Francisco, allá donde estaba la otra hermana, donde la barca de oro, y abrieron El segundo Guadalajara de noche. Esta vez con más lujo. QuerÃa estar cerca de su familia. Esta vez con más habitaciones extrañas, con más cosas, con más castigos. Es 1962 y las cosas están cambiando en el mundo. Y en México también. Y en Jalisco hay una nueva administración. Y esta administración encuentra cientos de expedientes de personas perdidas. Sobre todo niñas. Cientos de padres de familia que vienen a preguntar Expedientes de personas que no volvieron a sus casas Que habÃan ido a Lagos de Moreno y no volvieron Empresarios, rancheros No aparecÃan Asà es que el gobernador de aquel entonces decide Empezar a investigar un poquito Saber de qué se trata Ver por dónde va la cosa Comienzan unas pesquisas por aquà y unas por allá Pero no encuentran nada La organización de las hermanas estaba tan bien guiada que la protección que habÃan fincado permeaba muchos niveles diferentes. Asà que desde
41:44 el policÃa de la esquina hasta un subprocurador tenÃan algo que ver en este negocio. Esto hizo difÃcil el trabajo, pero de todos modos las reglas estaban aplicando y este asunto de los tugurios comenzaba a ser delicado. TenÃan que poner en orden aquello hasta que un buen dÃa ocurre lo que tanto temÃa Delfina. La mala suerte que habÃa comenzado con aquellas dos que habÃan venido del norte y el padrecito en uno de los cuartos terminó por cumplirse. Hay quienes dicen que fue una chamaca, solo una. Hay quienes dicen que fueron dos. El hecho es que alguna de las chicas logra escapar y logra llegar Con las autoridades de Jalisco. Con el nuevo procurador que inmediatamente ordena que se arme una partida de búsqueda e investigación. No le digan nada al subprocurador. Todo el mundo sabe que ese tipo estaba involucrado en todo lo que podÃa. Asà que mandan una investigación inmediata. Hay una prueba fehaciente de que el subprocurador estaba involucrado porque le manda un telegrama urgente a Delfina. Le dice que es urgente que se reúnan porque están en peligro. Es un telegrama que fue capturado por las autoridades y sirvió de prueba. El subprocurador le estaba avisando. Se enteró de la investigación y le
43:15 estaba avisando. Delfina, por supuesto, no es tonta. Sabe que esto va en movimiento. Se ha dado cuenta que falta una de las chicas. Asà que no hace falta saber sumar para poder entender que las cosas se iban a poner feas. recoge a las chicas a las que llamaba sus pupilas era la manera en la que les llamaba y se van en ese momento las poquianchis eran muy conocidas debido a que el tugurio que tenÃan ahà en San Francisco cerca de León era conocido como el poquianchis a la dueña de ese lugar le decÃan la poquianchis y cuando llegaron las hermanas pues eran todas las poquianchis en realidad el apelativo era para una persona a la que de forma peyorativa le decÃan asà el punto es que Agarra a las chamacas y se van al rancho.
44:02 Allá se esconden. Pero hay muchos problemas. Casi no hay comida. Están encerradas todas. Hay mucho miedo y los castigos se vuelven muy severos. Las muchachas están anémicas. Se empiezan a morir. Según contaban, durante el proceso, entre que aquella chamaca o chamacas denuncian y comienza la investigación y hasta que las rescatan, varias se murieron y fueron enterradas. Cuando todo esto ocurre, los policÃas comienzan a rascar. Hay unos testimonios que vienen desde que estaban en el salto de Juanacatlán. Otros las ubican directamente en Lagos de Moreno, en donde irrumpen tanto en la casa como en lo que era el bar.
44:46 Y los hallazgos son tremendos. No, no encontraron reliquias satánicas. Las poquianchis no se reunÃan en las noches a beber sangre ni a comer fetos de niños. Tampoco se comÃan a sus propias trabajadoras. pero lo que encuentran ahà son los cadáveres de niñas. Algunas de estas niñas murieron a los pocos dÃas de haber llegado, vÃctimas de una golpiza, de una infección galopante por un desgarre interno, porque se portaron mal y las mataron. Muchos de los cuerpos encontrados tenÃan heridas claras, golpes muy precisos en la cabeza, lesiones. Estaban sepultadas ahÃ, enterradas a pelo de tierra. También se encontraron restos calcinados, lo que es evidencia de que cuando ya las cosas empezaron a complicar decidieron quemar los cuerpos.
45:38 Pero eso era peor, era más difÃcil. Produce humo, produce olores. Después de ahÃ, cuando se van a San Francisco y llegan al Poqueanchis, la barca de oro como le llamaban, empiezan a rascar y encuentran más cosas. Otros testimonios aseguraban que cuando ya las chamacas estaban muy mal, Se las llevaban para San Juan del RÃo, en donde tenÃan otra propiedad, en donde encontraron también restos. Finalmente alguien dice, oigan, esas mujeres también tenÃan un rancho. Y es cuando toman por asalto el rancho. Y encuentran a las pocas que sobrevivieron en condiciones terribles. Eran niñas. Esqueléticas, consumidas. No habÃan comido en dÃas más que una parte de tortillas y cosas asÃ.
46:26 Durante los dÃas siguientes... La búsqueda lleva finalmente a la captura de Delfina y de MarÃa de Jesús. Carmen habÃa muerto hacÃa tiempo. Junto con ellas es capturado el Ãguila Negra, es capturado Juan José, es capturado el Sargento II y una veintena de colaboradores que estaban regados por todas partes. Son llevados a prisión y acusados de una serie de cargos tremendos. Los cargos por los que están ahà Van desde perversión de menores, secuestro, asesinato en primer grado, violación de las leyes de inhumación, abusos sexuales, bueno, extorsión, cohecho.
47:10 La lista de crÃmenes es tremenda. El juicio además incluye careos con las vÃctimas, lo cual deriva en varios intentos de linchamiento. También incluye investigación de campo. Tienen que ir y enseñar dónde están los restos. Y asà es como se descubren más cuerpos. La investigación era una investigación rara. Se lo decÃa desde el principio. Era una investigación rara porque las redes de corrupción subÃan muy alto. DifÃcil saber hasta dónde habrán llegado. Pero durante las pesquisas, por ejemplo, el subprocurador no fue acusado directamente de nada. Simplemente fue cesado.
47:53 Lo retiraron de ahà y se fue a otra parte. Numerosas cabezas de la policÃa simplemente fueron cambiadas de lugar o transferidas a otros puestos. Durante ese mismo juicio, las evidencias que se presentaron fueron contundentes. Estaban los cuerpos, estaban los testimonios, estaban las evidencias fÃsicas de las lesiones. Las chicas que fueron rescatadas presentaban lesiones de todo tipo. No habÃa duda. El expediente tiene unas 1200 hojas de testimonios solamente. pero sabe algo. El expediente como tal estaba prohibido, estaba considerado como clasificado, no se permitÃa verlo. Una vez que fueron presentadas las sentencias, toda la carpeta de investigación se consideró como secreta. La carpeta de investigación, todo el expediente del juicio, no fue liberado sino hasta hace muy pocos años.
48:49 Actualmente se puede revisar, se puede hacer una solicitud de información y se proporciona. De hecho, hay por ahà una tesis de la Judicatura de Guanajuato en donde está toda la información. Parte de esta información que hemos presentado hoy se ha extraÃdo de ese legajo de documentos, de tal manera que lo que estamos diciéndole no son fantasÃas, no son inventos de la prensa. Es importante señalar que aquel año, cuando se dio a conocer esto, en 1964, la prensa amarillista de México duró meses hablando de esto. Las portadas se sucedÃan una tras otra, diabólicas, asesinas, enfermas, locas. Todos los medios hicieron gala de esto, pero muy poco se decÃa de los vÃnculos que habÃa hacia arriba. Esto funcionó gracias a esa red que menciono, de lo cual muy pocos fueron llevados a la justicia. El producto de aquella actividad delictiva llevó a la localización fÃsica de 91 cuerpos, 91 vÃctimas. Pero, de acuerdo con los testimonios y las actas de desaparición, las personas que fueron asesinadas sumaban más de 150, solo que algunos de los cuerpos fueron arrojados en la vÃa pública, en alguna carretera rural, fueron arrojados a un rÃo o incluso, durante el trayecto a Tijuana, eran arrojadas en el desierto.
50:20 Asà es que, Es difÃcil precisarlo. Algunos investigadores se han aventurado a pensar que fueron más de 300 chicas y al menos unos 150 adultos los que fueron ejecutados. La prensa amarillista decÃa que se habÃan comido a las vÃctimas, que hacÃan rituales demonÃacos. Eso es muy poco probable. Pero se vendÃa bien. El juicio terminó con una sentencia contundente. Delfina y MarÃa de Jesús fueron condenadas a 40 años de prisión. En cuanto al Ãguila Negra, 35 años, el chofer, 15 años, algunas de las mujeres que participaban como conchabadoras o como matronas, 26 años. MarÃa Luisa, la que se habÃa ido a Tijuana y que tenÃa el tuburio en Tijuana y que además exportaba chicas a Estados Unidos, llegó de repente al juicio con cara de buena para acompañar a sus hermanas y defenderlas. pensando que como ella no estaba ahÃ, no le harÃa nada. Lástima.
51:24 Fue sentenciada a 26 años de prisión. La historia final también es muy inusual. Delfina morirÃa en 1968, cuando, estando en prisión, un grupo de albañiles trabajaba arriba de su celda en la azotea, haciendo ruido. Delfina sacó la cabeza para gritarles una serie de obscenidades y y uno de los albañiles, accidentalmente, dejó caer una cubeta de mezcla en la cabeza de Delfina. PasarÃa los siguientes 15 dÃas muriendo, en medio de dolores terribles, porque, según cuenta la historia, ningún médico quiso darle ningún analgésico.
52:05 La dejaron morir. Era una especie de venganza a la antigua. En cuanto a MarÃa Luisa, MarÃa Luisa murió loca. Se cuenta que murió loca en la prisión, totalmente ausente de esquiciada, MarÃa de Jesús salió en 1984 de la cárcel. Tras cumplir una buena parte de su sentencia y con una reducción de pena logró salir de prisión. Se dice que incluso llegó a casarse ya siendo una mujer muy mayor y se perdió en el anonimato. Hoy en dÃa debe de estar ya muerta, no puede vivir tantos años. Es una historia de crueldad y de perversidad en el más puro y estricto sentido de la palabra Cuando se leen los expedientes de la sentencia y del juicio, es cuando se entiende el grado de perversión que habÃa detrás de esto.
53:01 No quiero dar detalles porque este es un programa de radio transmitido en YouTube que simplemente informa algo, cuenta una historia. Pero lo que se cuenta en el expediente son aberraciones a la especie humana. Muchas gracias por haberme acompañado esta noche. Muchas gracias por participar tanto todo el tiempo. SerÃa imposible dar lectura al aire de todos los mensajes. Hacemos un programa especial para esto. De vez en cuando lo hacemos para compartir los relatos de las personas, para comentar las llamadas. Me queda mandar muchos saludos a todos, agradecerles esta compañÃa cálida de todos estos programas e invitarles. Invitarles a que estén con nosotros en los siguientes programas. Esta noche, esta noche es un tema terrible. Asà que bastará con decir muy buenas noches y gracias por habernos acompañado. Gracias por ver el video.
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