La abuelita perversa, Dorothea Puente _ Relatos del lado oscuro
Relatos del lado oscuro presenta: Mirada dulce, pelito cano, lentes, vestidito muy mono y una extraordinaria habilidad para mentir, envenenar y robar. Todo un encanto de abuelita. José Ramón nos contará sobre esta perversa mujer.
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0:00 Un asesino serial es un buen mentiroso. Es alguien que es capaz de mantener una fachada de normalidad y al mismo tiempo seguir practicando actividades de control, de dominio. Perverso, macabro, un asesino serial organizado puede pasar desapercibido por mucho tiempo. Y más cuando su fachada de normalidad es la fachada de una dulce abuelita como esta. Relatos del lado oscuro. Fantasmas. Seres extraños. Sucesos inexplicables. Perversidad humana. Historias que otras mentes prefieren ignorar.
1:00 Déjeme que lo lleve atrás en el tiempo a Los Ãngeles, California. Es el 15 de noviembre de 1988 y el estimado Charles Willigy está bebiendo una cerveza en el bar favorito, el Bar Monte Carlo. Es un lugar tranquilo, en donde muchas personas mayores, gente jubilada, va a beber una copa sin todo el escándalo y el barullo de los bares de la gente joven. Por allá lejos hay una mesa de billar donde dos personas tranquilamente juegan, pero a él le gusta sentarse en la barra, donde puede escuchar música mientras le da unos pocos sorbos a su frÃa cerveza recién destapada. Le encanta el sonido de la corcholata al abrirse y escuchar la cerveza.
1:47 Está dándole un sorbo delicioso, frÃo, espumoso. Cuando de pronto se acerca una mujer, Es una mujer mayor. Se ve bastante desvalida. Lleva unos lentes grandes. Un abrigo color rojo cereza. Muy llamativo. El pelito ordenado. Está bien ordenado, bien peinadita. Nuestro amigo Charlie es un jubilado de unos 59 años. Asà que tampoco se cuece al primer hervor, pero no es un tipo perverso. De hecho, es una buena persona. Aquella mujer que se ha aproximado pide que por favor le sirvan un vodka con un poco de jugo de naranja.
2:31 Cuando observa al amigo Charlie, lo saluda cortesmente. Le pregunta qué tan lejos está tal parte de la ciudad, qué tan lejos está tal otra. Ãl responde, como a cualquier persona que le pide una dirección. Unos momentos después, esta mujer, tras darle dos o tres sorbitos a su copa de vodka con jugo de naranja, le comenta que ella se llama Debbie Johansson. Y le sonrÃe. Ãl contesta a mucho gusto. Nuestro querido Charlie no es un hombre de muchas palabras. Y si bien alguna vez ha tenido por ahà alguna cosa que ver, en general es un tipo que no se mete en problemas sentimentales. Lo único que deseaba en ese preciso momento era... Darle otro sorbo a su cerveza bien frÃa mientras se abstrayen sus pensamientos con la música y agarra un puño de jahuates. El problema es que aquella dama sigue platicando. Y le insiste en preguntarle si vive por ahà cerca, a lo que él responde sÃ.
3:39 Ella vuelve a insistir. Es que yo acabo de llegar a la ciudad, ¿sabe? Me hospedo en un hotel aquà cerca. Pero trágicamente tuve un problema muy feo. Y es que en el taxi donde venÃa se me quedó mi maleta. Con toda mi ropa. Y empieza a contarle una historia increÃble acerca del chofer y todo aquello. Charlie no es un hombre de mucho dinero. Su pensión no va más allá de unos 580 dólares al mes. Tiene el privilegio de tener una vivienda que no tiene que pagar, pero no es mucho dinero y el poco dinero que recibe se lo gasta a él. Asà que si esa señora pensó que le iba a dar algo, está equivocada. Charlie la escucha.
4:22 En cierto momento la mujer sigue quejándose de lo triste de su situación y de que su marido, el señor Johansson, murió hace un mes y por eso ella tuvo que emigrar. Charlie voltea, la mira y le dice, qué pena. Para después darle otro sorbo de esa cerveza que está a punto de arruinarle esta mujer. Porque Charlie no es inocente y sabe que ella quiere algo. La mujer sigue diciéndole la tragedia de su vida y cómo hasta los zapatos se le rompieron, el tacón del zapato se le rompió y le enseña el zapato, a lo que Charlie ya no quiere saber más. Asà de simple y de sencillo, es un tipo de pocas palabras y de muchas acciones, por lo que le quita el zapato, le quita el otro zapato y se sale a la calle, cruza la avenida y ahà hay un lugar donde arreglan zapatos. Camina, le arregla los zapatos con un trabajo rápido y bien hecho con su amigo el zapatero, regresa y le pone sus zapatos para darle un segundo sorbo a su cerveza que ya más bien está un poco tibia. Un poco incómodo, continúa sentado mientras aquella dulce dama sigue diciéndole cosas como las personas mayores no deberÃamos estar solos, ¿verdad?¿ Vives solo, Charlie? SÃ.
5:39 Yo también. Después de la muerte de mi marido, estoy sola en el mundo, viviendo en esa pocilga, en ese hotel. Era un hotel muy barato que habÃa ahà cerca. Uno de esos hoteluchos de 20 dólares la noche. Un lugar desagradable. La mujer insiste en darle hasta el número de habitación. Y después continúa diciéndole no pensar lo mismo. Las personas mayores deberÃamos estar juntas para no andar por la vida solos. Yo soy un excelente cocinera. Si viviera contigo sabrÃa lo que es una buena cocina. No creer lo mismo. A lo que Charlie voltea y la mira fijamente y le dice no, no lo creo. Y no quiero vivir con nadie. Estoy bien solo. Ya no bebe el trago de cerveza porque se echó a perder. Aquella mujer, ya un poco más desesperada, le dice que si la podrÃa ayudar. Finalmente él reconoce, bueno, con gusto, mañana le puedo acompañar al centro comercial para que compre ropa. Si es que es lo que necesita. Aquella mujer agradece enormemente y le da el número de habitación nuevamente, el teléfono del hotelucho donde se queda y todos los menesteres para que llegue por ella mañana temprano y la acompaña a las compras. Charlie se despide y comienza a caminar. Pero le queda algo en la cabeza. Aquella dama se le hace muy conocida.
7:04 No sabe de dónde, pero al tiempo que se rasca la barba y piensa en pasar a comprar otra cerveza para reemplazar la que esa mujer le arruinó, sigue dudando de dónde la conoce. Continúa caminando hasta llegar a su vivienda. en donde sigue con esa sensación y está a punto de decir de dónde la conoce. Abre la puerta, entra, sirve un par de croquetas para su gato, cierra la puerta, va hacia el sillón llevando consigo la cerveza que compró en algún negocio por ahÃ. Y al momento de sentarse frente al televisor, recuerda de dónde la vio. Esa mujer estaba en las noticias. Es la mujer del noticiero. En la cadena de televisión habÃan pasado su rostro relacionado... con algo.
7:51 No está seguro de qué, por lo que toma el teléfono y marca a la estación de televisión. Pide hablar con la recepcionista a la que le pregunta quién era la mujer que habÃa salido en el programa de la mañana de las noticias, una anciana de lentes grandes y cabello rubio un poco rizado, a lo que aquella joven le dice, un monstruo. Es una asesina. Charlie se queda frÃo y su primer pensamiento es, Qué bueno que le dije que no. Y su segundo pensamiento es llamar a la policÃa. La chica de la estación de televisión le ha dado el nombre. Ahora marca e informa a la policÃa de que acaba de ver a aquella mujer en un bar en Los Ãngeles y que tiene el número de habitación donde se está hospedando en un hotelucho. Esa misma noche, en cuestión de 30 o 40 minutos, un contingente de la policÃa llega y arresta a aquella mujer porque es buscada por homicidio. Y esta historia comienza un poco antes.
8:54 El 11 de noviembre de ese mismo año de 1988, las autoridades policÃacas habÃan recibido un reporte. Un trabajador de servicios sociales habÃa informado sobre una anomalÃa con una persona a la que atiende. La anomalÃa básicamente es que habÃa desaparecido. El nombre de este sujeto era Bert Montoya y era una persona esquizofrénica con un montón de problemas, habÃa caÃdo en narcóticos. El trabajador social le habÃa dado seguimiento a su caso y tras salir de una clÃnica de recuperación estatal habÃa sido enviado a una casa hogar, una mid-time le llaman, una especie de pensión en donde se les atendÃa y se les daba de comer y bueno. El hecho es que habÃa perdido contacto con él y tenÃa la sospecha de que algo le habrÃa ocurrido porque habÃa recibido un mensaje en su contestadora muy misterioso. Supuestamente el hermano de Bert habÃa llamado para avisar que se iban juntos a vivir a Nebraska. Lo cual no resultaba lógico porque, si bien Bert tenÃa un hermano, su hermano no vivÃa allá, pero además en una segunda grabación el mismo hermano, habÃa dado mal su propio nombre, diciendo que era Anthony, cuando en realidad el nombre del hermano era Peter o Brian o otra cosa. Asà es que aquel trabajador social llama a la policÃa e informa sobre esto. La policÃa se
10:24 traslada a un suburbio, en la región de Sacramento, en la calle F, para ser más precisos, en el número 1426. Cuando llegan allá, el oficial Cabrera, John Cabrera, el detective de policÃa John Cabrera, va acompañado de dos colegas. La casa como tal, cuando llegan, no parece ser un lugar de espantos. Es una casa estilo victoriano, muy bonita, muy cuidada, de color azul, con unas florecitas al frente, una reja metálica muy bien cuidada, con adornitos navideños. Está muy bien aquel lugar. Y es que esta es una de esas pensiones en donde las personas que no tienen casa van a quedarse. El gobierno de Estados Unidos tiene mecanismos muy extraños y uno de ellos es que asigna a personas con algún tipo de discapacidad o que no pueden cuidarse a sà mismas o personas jubiladas ya muy mayores, las entrega en una especie de pensión donde se les cuida a cambio de una cierta cantidad de dinero. Esta es una de esas pensiones, pero es una pensión especial porque solamente incluye el desayuno y la cena. De tal manera que las personas pueden salir a buscar la comida, a comer con sus amigos, familiares, lo que sea. A cambio de eso pagan 350 dólares mensuales. Lo cual realmente no alcanzarÃa para tener un departamento propio. Aquà tienen esos alimentos, tienen agua caliente, tienen un baño, tienen una habitación privada para ellos.
11:52 Y si bien la casa como tal no está habilitada como si fuera una clÃnica ni mucho menos, sà tienen las condiciones apropiadas. El asunto está en que la policÃa toca la puerta y les abre una viejita. Una mujer mayor de lentes. Muy arregladita. Muy bien presentada con un vestidito muy coqueto. Lleva una joyita en esta mano, otra joyita en esta, unos aretes. El peinado está perfectamente arreglado. Sus medias, sus zapatos muy bien puestos. Huele muy bien a perfume. Está muy bien presentada. El... Detective Cabrera pide permiso de entrar, diciéndole que están buscando a Bert, a lo que ella responde no sé a dónde se fue, se fue con su hermano. El hermano me informó y ya no están aquÃ. Bien,¿ nos permite echar un ojo? SÃ, por supuesto. Aquella mujer se ve tan segura. La casa es encantadora. Apenas cruzan la puerta se dan cuenta que es una casa de abuelita. Asà de sencillo. Hay una silla asà como esta Y hay mesitas con adornitos asà como esos. Y claro que también hay algunas figuritas de porcelana y un cuadrito y unas fotos. Está muy coqueto aquello.
13:16 Echan un vistazo y no se nota nada raro. Sà hay un detalle peculiar. Huele mucho a aromatizante. Pero eso también se puede entender. Es un lugar en donde se alojan personas enfermas. De hecho, el trabajador social que les reportó a Bert Montoya también les informó que ahà se quedaban alcohólicos, personas drogadictas, personas conflictivas, personas que tenÃan un trato despótico. Esta mujer los aceptaba a todos. Asà que probablemente para que no oliera feo echaba ese perfume. Pero bueno, cuando los policÃas dan una vuelta, salen, van hacia la parte de atrás y observan algo que les llama la atención. En ese bonito jardÃn repleto de flores hay un punto en donde está removida la tierra. Es muy evidente, se ve la tierra suelta como si hubieran excavado hace poco.
14:09 El oficial Cabrera le avisa a uno de los demás elementos que traiga las palas. Comienzan a excavar. AhÃ, ahà donde encontraron la tierra removida. Están sacando la tierra cuando se les atraviesa una raÃz. Hay varios arbolitos alrededor, asà es que el oficial Cabrera, el detective Cabrera, con la pala intenta cortar aquello, pero no se corta. Rayos. Es una raÃz, está toda cubierta de tierra. Decide meterse a la excavación y jalar con todas sus fuerzas para arrancarla y ver qué hay abajo. Finalmente logra arrancarla y cuando la tiene en la mano se percata de un detalle que le hiela la sangre. Eso Es un pedazo de un brazo humano. Seco. Lo avienta. Parece que fuera una tira de carne seca, pero en realidad es un hueso humano.
15:03 No queda duda. Es un brazo. Voltea y le dice a los otros, es un brazo. Es un brazo humano. Está seco. Inmediatamente sale de ahà y se pone todo nervioso. Cuando aparece la abuelita aquella, le dice,¿ qué pasa? Hay un brazo humano. La abuelita se agarra la cara, y luego el pelo, y luego cruza las manos, y luego los mira con asombro y dice,¿ pero por qué? A lo que el oficial Cabrera le dice, no sé, y continúan excavando, claro, con mucha más precaución, porque ahà debe de haber un esqueleto humano o algo, eso es un brazo. Conforme siguen rascando, aparece ahora un zapato que tiene adentro un pie. Asà como se lo estoy diciendo, está el zapato de dama con un pie adentro. En ese punto deciden detener la excavación. Esto requiere técnicos, requiere peritos, forenses, antropólogos, hasta unos albañiles para demoler. Informan a la mujer que volverán al otro dÃa. La abuelita dice que sÃ, que sÃ, que sÃ, que sÃ. Horrorizada pide. A Dios ayuda. Y bueno, aquellas personas se van. Aunque usted no lo crea, se van.
16:08 No dejan un guardia, no dejan nada, se van. A la mañana siguiente, por supuesto, llegan muy temprano. Vienen acompañados de un equipo de excavación, vienen acompañados de un equipo de forenses, especialistas en huellas y cosas de esas, en rastros, un antropólogo forense, traen una camioneta llena de bolsas, cosas asÃ. La abuelita los recibe. Adelante, pasen. Comienzan inmediatamente la tarea. Marcan el lugar, comienzan a prescintar todo, comienzan a hacer eso, cuando de pronto la abuelita viene. Vestida con un precioso abrigo, no pierda de vista que es noviembre y está fresco, abrigo color rojo cereza. Trae un vestido floreado abajo, unos zapatos muy lindos, sus medias, su arreglo, sus lentes con una cadenita, sus pendientes muy bonitos y se acerca y le toca en el hombro al oficial Cabrera y le dice, disculpe usted. Tendré inconveniente en que vaya yo aquà a dos cuadras al hotel, me esperan mis amigas para tomar un café, me muero de ganas de platicarles de esto, que me ayuden en algo, que me... Estoy tan nerviosa. Cabrera, que no se ve que era muy bueno como detective y no tenÃa muy buena intuición siendo realistas, le dice que no hay problema, que ella no está bajo arresto, que esto va a tomar un rato, que vaya y que regrese. La abuelita agradece, se despide de los muchachos, Les dice que cualquier cosa estará en el hotel, que está a unas cuadras de ahà tomando un café, que necesita un momento porque eso le causa mucho temor y
17:41 se va. Cabrera y el resto del equipo de policÃa de Sacramento siguen adelante y aquello se vuelve una locura. Porque en cuanto siguen rascando el lugar donde habÃan encontrado el brazo, bueno, después del brazo obviamente siguen cuerpo. Y lo que encuentran ahà es un esqueleto de una mujer pequeña con el cabello blanco, que evidentemente era una persona muy mayor. Y que tendrÃa algún tiempo de estar ahÃ. Sacan ese y siguen rascando y entonces de pronto encuentran otro. Se han juntado muchos curiosos por todas partes, en las ventanas, en las rejas. Hay curiosos viendo a ver qué sale. Por supuesto que cuando sale el siguiente que viene ya en un estado de putrefacción reciente, hinchado, negro, la gente comienza a correr. Cabrera sigue adelante con las investigaciones, al tiempo que los vecinos le están confiando que durante los dÃas previos el olor era espantoso, que todo huele horrible por obvias razones. Siguen rascando, rompen el piso de la zona lateral donde habÃa una especie de cochera y al romperlo también encuentran otro cuerpo que tiene menos tiempo, se veÃa fresco todavÃa el piso, debajo de un pequeño kiosco que hay por ahÃ, Lo mueven, lo tiran por allá y resulta que ahà hay otro cadáver y siguen excavando y siguen excavando y siguen encontrando restos hasta que finalmente encuentran siete cuerpos ahÃ. Hay siete cadáveres en ese lugar.
19:06 Es un lugar pequeño, no es muy grande y estaban de diferentes grados de descomposición. Algunos estaban ya muy secos, otros estaban. HabÃa evidencia de que se habÃa utilizado cal. SÃ, cal, ese polvo blanco que se usa para construcción, que tiene una capacidad de secante, lo habÃan usado. Es decir, que esos cuerpos fueron colocados ahÃ, preparados, e incluso habÃa uno al que le faltaban los pies y la cabeza. Una cosa muy fea, que no estaban ahÃ, ni los pies ni la cabeza. A pesar de que rascaron por todas partes, encontraron esto, encontraron piezas de calzado, encontraron algunas pertenencias. Uno de los esqueletos tenÃa el reloj de pulsera y todavÃa funcionaba el reloj. Era uno de esos nuevos relojes de cuarzo. Asà es que este cuerpo tenÃa poco tiempo de estar ahÃ.
19:48 Era un espectáculo terrible. Siguieron encontrando cosas, pero nunca encontraron a la mujer. Para cuando el oficial Cabrera decide ir a buscarla, la mujer no está, por supuesto. Han pasado más de cuatro horas. Asà que cuando llegan al hotel, ahà nunca estuvo, ni siquiera entró. Cuando la buscan en la casa, ahà tampoco está. Y lo único que encuentran es que en la planta de arriba habÃa 100 botellas de perfume finÃsimos. muchÃsimos zapatos muy bonitos, una cantidad no reconocida de panty medias, de seda y finas, ropa elegante colgada, abrigos, cosas. HabÃa también numerosas piezas de joyerÃa bonitas, varias botellas de whisky de muy buena calidad, aunque cabe señalar que en la casa estaba prohibido el alcohol, pero ella sà tenÃa permiso porque era la dueña. El hecho es que entre todo esto también encuentran infinidad de aromatizantes olor limón, con los que ocultaba, obviamente, el olor de los cadáveres que habÃa escondido en el patio, abajo, al lado, y claro, de los restos humanos que conservaba, porque algunos de ellos no los podÃa sepultar inmediatamente. La policÃa da una orden de búsqueda y comienzan a rastrear por todas partes y descubren que la mujer tomó un taxi, que este taxi la llevó a un bar, que de ese bar tomó otro taxi que la llevó a la estación de autobuses y que de ahà se fue. Y nadie sabe dónde está.
21:11 Lo que ellos no saben es que esta mujer además de su bolso en el que lleva dos o tres cositas, también lleva bastante efectivo. La realidad es que tiene mucho dinero en diferentes cuentas y estaba protegida. Y es que se le acusa de tener todos esos cadáveres ahÃ.¿ Pero quién era esta mujer? Dorotea Puente. El nombre oficial, el último nombre oficial que tenÃan era Dorotea Puente. Y el nombre de las vÃctimas también era conocido. Bert Montoya, de 51 años, esquizofrénico, dependiente de diferentes sustancias. Dorothy Miller, una mujer de 64 años, alcohólica, fumadora, con problemas respiratorios, que habÃa sido sacada de la pensión donde estaba por los compromisos de salud que tenÃa. Fue llevada allá por recomendación de los servicios de seguridad social.
22:07 Ahora está muerta y sepultada en una zanja. Después de eso encontrábamos a Benjamin Frank, alcohólico de 55 años. Un hombre grosero con hábitos poco agradables y que solÃa ser expulsado de todos los lugares a los que llevaba. Betty Palmer, 76 años. TenÃa problemas en los huesos, tenÃa diferentes problemas de salud, no tenÃa familiares. James Gallop, 62 años. HabÃa sufrido un trauma cerebral que lo mantenÃa ligeramente postrado, habÃa sobrevivido a un infarto, dependÃa de numerosos medicamentos, casi no tenÃa movilidad. Ahora la tiene menos, porque se encontraba sepultado bajo el patio. Vera Faye Martin, de 64 años, y Leona Carpenter, de 78. Los cadáveres son perfectamente identificados. Y lo que más asombra a la policÃa y a los investigadores es que todos ellos fueron enviados a esa pensión por empleados de gobierno. Trabajadores sociales que tenÃan la misión de proteger a estas personas, que tenÃan una dependencia, que tenÃan un problema de salud, un problema mental, los enviaron allá. La policÃa comienza a darle más seguimiento a esto y se da cuenta que lo que hacÃa esta mujer era asesinarlos para quedarse con las pensiones.
23:28 y seguirlas cobrando. La investigación que comienzan a hacer les lleva a darse cuenta que esta mujer recogÃa los cheques de pensión, los cheques de ayudas de gobierno, los cheques que les daba en general el gobierno, y los usaba para ella. Lo que se encontraba en la casa marcaba diferencias muy sensibles, aunque irónicamente varios de los inquilinos aseguraban que era una dulce anciana y que cocinaba espléndidamente. En eso no mentÃa.¿ Pero quién rayos era esta mujer? La policÃa tiene varios cadáveres, tiene una casa, tiene problemas con la gente que mandó a las vÃctimas a esta mujer. Obviamente determinan que se trata de una asesina serial. Y es una asesina serial por economÃa. Es decir, que obtiene un beneficio. A diferencia de un pervertido que asesina por un placer morboso, esta mujer asesinaba por un beneficio. aun cuando ese beneficio lo podrÃa haber obtenido de otra forma, porque finalmente seguÃa cobrando también los 350 dólares de la ayuda gubernamental para la atención de esas personas. No obstante, esto también cobraba los cheques. Las personas que estaban todavÃa con vida en este lugar quedan asombradÃsimas. Por supuesto, son inmediatamente desplazadas hacia otros lugares y la investigación continúa, pero la pregunta vuelve a salir.¿ Quién rayos era esta mujer? Y la respuesta es espantosa. Porque la conocÃan bien. Porque la policÃa de Sacramento la tenÃa perfectamente fichada. El sistema penal
24:59 de California la tenÃa perfectamente fichada. Los jueces la conocÃan.¿ Cómo rayos habÃa ocurrido esto? La investigación inicia yéndose atrás en el tiempo. Dorotea habÃa nacido en 1929. Y muy pronto queda huérfana. Cuando tiene ocho años o nueve ya no tiene padre ni madre. Y comienza una serie de hogares adoptivos, hogares de pensión, estuvo aquÃ, estuvo allá, estuvo allá, más allá, más allá, más allá, hasta que a los 16 años se le encuentra en Los Ãngeles, California, ejerciendo la prostitución. A eso se dedica. Ahà es donde la conoce un excombatiente de la Segunda Guerra Mundial que se enamora perdidamente de ella y le ofrece matrimonio. Ella acepta el matrimonio, se casan y desafortunadamente la vida no es muy buena. Cuando se casan en 1946, él la lleva a vivir a su casa.
25:54 Ofrece una vida normal de un hombre que ha regresado de la guerra, que desea formar una casa, tener hijos. Una historia de los años 50. Pero la historia no es muy buena. Porque a pesar de que él le da recursos y hay dinero en casa y no falta nada, ella sigue ejerciendo la prostitución. Cada vez que él se va a trabajar, alguien llega. Ahora no tiene que pagar por un lugar donde ejercerla, sino que casa funciona muy bien. El problema es que tiene en poco tiempo dos niñas, dos pequeñitas, y él se da cuenta de que su esposa sigue ejerciendo la prostitución. Cuando él la confronta, ella simplemente agarra una maleta y se va. No le interesan peleas, no le interesa nada, abandona al esposo con las dos hijas.
26:43 Las hijas serÃan dadas en adopción y nunca más las volverÃa a ver. En cuanto a ella, ella emigrarÃa de inmediato hacia otro lugar y seguirÃa con su negocio. Pero cada vez mejorarÃa la técnica. HabÃa dejado prácticamente en bancarrota al esposo. HabÃa gastado todo lo que podÃa, todo lo que ingresaba lo gastaba. Le encantaba comprar ropa bonita. Le encantaba usar panty medias de seda. Era algo nuevo que habÃa. Era algo novedoso porque durante la guerra no habÃa esto. Toda la seda se usaba para fabricar paracaÃdas para los pilotos, para los combatientes que saltaban de los aviones, etc. Asà es que cuando vuelve a ver, ella se gasta una fortuna en eso y en zapatos. Ah bueno, también en arreglarse el pelo. Era joven, era bonita. El hecho es que se pierde la pista. Ella continúa hasta que, algún tiempo después, es detenida. En 1948, dos años después, es arrestada por falsificar cheques. Ha robado una chequera y comenzó a falsificar cheques. La policÃa se da cuenta, la sigue y la atrapa.¿ Para cuándo la atrapan? Es toda una dama.
27:51 Está tomando el té o café o algo con unas amigas, sentada en un café muy bonito, a las que les ha platicado unas historias fantásticas porque es una mentirosa. Una mentirosa que no tiene empacho en contar lo que se le pega la gana. A algunas les dijo que ella sobrevivió a la guerra, allá en el sudeste asiático, a la Marcha de la Muerte. porque su padre era un diplomático sueco. Después a otras amigas les dijo que sobrevivió a un campo de exterminio en BerlÃn, o por allá en alguna parte, y habÃa logrado sobrevivir estando allà porque su ascendencia judÃa la habÃan enviado. A otras les platicó otras historias, todas ellas cual más increÃbles. No tenÃa problema con esto y era tan convincente que la gente de verdad le creÃa. Además, como iba muy bien vestida. Siempre se presentaba como una hija de una familia caudalada y asà establecÃa vÃnculos. Le era muy fácil. Asà fue como consiguió la chequera de aquel tipo en una visita a la casa de una familia y mientras estaban descuidados se la llevó y comenzó a hacer cheques y los cambió hasta que la policÃa se la llevó. Estuvo presa. La condena fue a cuatro años. En 1952 sale de prisión. Es una chica joven, veintitantos años. Y comienza de nuevo. Esta vez quiere hacer negocios. Quiere ser empresaria. En 1952 sale de prisión.
29:14 Y esta vez quiere hacerlo bien. Quiere hacerlo correctamente. Y lo primero que hace es conocer a un hombre perfecto. Es un marino. Un marino mercante de esos que se sube a un barco y se va seis meses y no regresa. Es perfecto. Tiene casa. Tiene dinero. Y tiene muchos clientes. Porque ahora que el marido está lejos, ella sigue ejerciendo la prostitución y cobrando dinero y robando. SÃ, robando, asà es.¿ Qué hombre va a ir a denunciar a una mujer que le acaba de robar la cartera cuando estaba en su casa ejerciendo la prostitución con el problema de que quizá y muy probablemente ese tipo era casado?
29:57 Asà es que era un negocio doble. Los dos eran culpables. Ella les robaba la cartera, pero ellos estaban siendo infieles. Y era aquello una porquerÃa enorme. Pero va el negocio muy bien. Hasta que las cosas se salen de control. Cuando regresa el marinero, se arma la de San QuintÃn. Pero aunque usted no lo crea, no se divorcia. SeguirÃan casados durante 14 años. Por alguna misteriosa razón este marinero la amaba con locura y frenesÃ. Porque de otra manera habrÃa salido corriendo si supiera qué era lo que tenÃa en su casa. Ella prometió que nunca volverÃa a pasar. Y fue muy cuidadosa y siempre estaba pendiente de cuándo regresarÃa el esposo para que cuando estuviera en casa todo fuera limpio y bonito. El asunto está en que mientras él estaba afuera ella se encargaba de otras fechorÃas de todo tipo.
30:46 Es difÃcil saber hasta dónde llegó en ese periodo de tiempo porque nadie la estaba investigando. Pero en la mente de una persona como ella, muy probablemente ese tiempo haya sido un tiempo de preparación. Los asesinos, en general, tienen un tiempo de cocción, como se les llama, donde van aprendiendo cosas, donde comienzan a perder el miedo, donde comienzan a perder esos vÃnculos que puede haber entre una persona y otra, esa empatÃa hacia la otra, y empiezan a cegarse únicamente en sus intereses. Ella estaba en ese proceso. Para 1968, sin embargo, ya está divorciada y es capturada en una redada, en una casa de citas. Al haber dejado la casa del marinero, se integra en una casa de citas y es arrestada. Cuando la arrestan, ella asegura que en realidad no estaba haciendo nada, simplemente habÃa ido a visitar a una amiga y no sabÃa que aquello era. El hecho es que inmediatamente va a dar a la cárcel. Cuando sale de ahÃ, decide cambiar el curso, convertirse en una buena persona. Y es cuando abre su primera residencia, The Samaritans, Los Samaritanos. Un lugar dedicado a atender personas con vicios.
32:02 Una especie de pensión para personas con problemas de adicciones, para personas con problemas de alcoholismo. Es el sitio perfecto. Y es el sitio perfecto porque las personas que llegan ahà nadie las va a extrañar. O por lo menos eso es lo que ella cree. Y los puede robar, tomarles los cheques de las pensiones cuando llegan por correo, firmar falso, hacer toda suerte de cosas. Y además enamora a uno de ellos. Se trata ni más ni menos de José Puente. El que le darÃa el apellido de Dorotea Puente. Su apellido original no era ese. José Puente cae rendido, pero muy pronto se da cuenta de que no es lo suyo. Y al año ya está separado.
32:42 El problema es que además esta mujer suele comprar todo lo que se le ocurre. Sin control. En cuanto roba un cheque. Va y se lo gasta en algo. Y José Puente se da cuenta de eso. Asà es que se retira de ahÃ. No quiere saber nada de esto. Y claro, en poco tiempo, Das Samaritans, este lugar, esta especie de pensión se va a la quiebra porque además todo lo que entra se lo gasta, no atiende a las personas y no paga la renta. Total que queda con una deuda enorme y es expulsada. Pero descubre que aquello funciona bien. Es un buen negocio. Solo hay que ser más cuidadosa. La policÃa lo sabe porque habÃa intervenido la casa un par de veces. No pierda de vista que no le estoy platicando esto solo por hacerle la plática, sino para que entienda que esta mujer, para este momento, ya habÃa estado al menos tres veces en prisión, era conocida de la policÃa, tenÃa un historial enorme. Y sin embargo, después de que le cierran Das Samaritans, esta especie de pensión, se traslada a Sacramento a la calle F, no a su casa final, sino a otra, y abre una pensión para ancianitos. Estos todavÃa son más fáciles y no se quejan y comienza a hacer su tarea. Los viejitos, las personas mayores, personas con discapacidad llegan a este lugar y ella les atiende, les hace cariñitos y le pide que les cedan sus derechos. Es muy sencillo. Firman un documento en donde ella es la titular y cobra los cheques y se encarga. Es una cuestión de movilidad, ¿sabes? Para que no vayas a cambiar tu cheque, yo te lo cambio y aquà no te va a faltar nada. Y asà lo hace. Y les quita todo. Todo se lo gasta.
34:14 Es una cosa horrible. Pero al mismo tiempo viene la gran pregunta.¿ En ese momento todavÃa no ocurrÃan crÃmenes? Esta pregunta se la hicieron al jefe de detectives en más de una ocasión. De hecho, No sabÃan. La respuesta no es que tuvieran la claridad y la certeza de que no hubiera cometido crÃmenes. Simplemente nadie lo sabÃa. Si habÃa asesinado a varios de estos ancianos, nadie lo habÃa denunciado. Nadie lo sabÃa. Pero es muy probable. Porque la pensión de Dorotea Puente en la calle F habÃa tenido varias bajas, varias personas que habÃan muerto. Y claro, habÃan cedido todos sus bienes a Dorotea, como era de esperarse. Para 1976, la romántica Dorotea Puente, que ya está cercana a los 50 años, se vuelve a casar. Esta vez se casa con un sujeto de apellido Montalvo. Es un tipo rudo, severo, con el que no dura mucho tiempo casada. Pero sobre todo no dura mucho tiempo casada porque Montalvo se da cuenta inmediatamente de que lo que ella busca es la pensión.
35:27 Porque él tiene una muy buena pensión. Y en medio del romance y los cariñitos y te hago piojito un poquito, resulta que le pide que le firme la sesión de derechos, la sesión de pensión, la sesión de... Ãl agarra sus chivas y sale corriendo de ahÃ. Se da cuenta de esto porque además también se ha dado cuenta de la forma en la que trata a los ancianos y esa no es la forma correcta. Este no es el lugar correcto. Esta mujer está loca completamente. Y prueba de ello es que en el 78, apenas dos años después, es otra vez enviada a prisión. Por cuarta vez. La misma mujer. Y otra vez va por lo mismo. Falsificación y robo. Ha estado robando los cheques de los ancianos. Ha estado falsificando firmas.
36:10 Ha estado cobrando pensiones de muertos. Ha estado haciendo todo aquello. Por lo que va a parar a la cárcel. Acusada de 34 cargos de robo. Aunque cabe señalar que la policÃa no la ha acusado de ningún otro crimen. No tienen la claridad ni siquiera de si ha matado a alguien y no les pasa por aquà que esta señora tan agradable, tan bien vestidita, que toma té levantando el dedito y haciendo toda suerte de monerÃas es un maldito demonio que asesina sin ningún problema. Pero claro, eso no lo puede asegurar la policÃa porque no tiene ninguna investigación en ese periodo de tiempo más que por fraude. La condena es a cinco años de prisión. Durante los estudios psiquiátricos que le realizan, Los psiquiatras de la penitenciarÃa envÃan una sentencia tremenda diciendo, esta es una persona sumamente perturbada, es una esquizofrénica muy perturbada y peligrosa. Y sin embargo, tres años después, sale, por buena conducta. SÃ, sale, libre, como si nada. Cuando sale, conoce a Ruth Monroe, que es una chica joven, bueno, no tan joven, es más o menos una persona de 40 años, muy activa, platican, es encantadora, se conocen en una cafeterÃa, después en otra, platican nuevamente, ella le dice que ella sabe cocinar muy bien, que por qué no ponen una loncherÃa, una especie de restaurante pequeño para atender a las personas, y aquello va muy bien. Hasta que la querida Ruth
37:42 Monroe se suicida. Ahà es donde debió de haber prendido el primer foco de alerta. Algo estaba pasando. Tienes una mujer que ha estado cuatro veces en prisión. Por fraude, por malversación, por robo, por lo que quiera. Y de pronto su asociada se suicida con una sobredosis de barbitúricos. DÃas antes habÃa comentado esta señora Monroe con una amiga que ella creÃa que se iba a morir pronto. Asà es que con eso bastó para que los peritos dijeran se suicidó. Cuando la realidad de las cosas es que detrás de la muerte de Monroe HabÃa una serie de documentos firmados cediendo todas sus propiedades, dineros y demás a Dorotea.
38:22 Y nadie se fijó en eso. Por supuesto, después de la muerte de Monroe cerró la fonda aquella o como quiera llamarle y es cuando se traslada a aquella bonita casa azul de la calle F. Pero por supuesto, ella también es muy romántica. Estando en la calle F, sin embargo, vuelve a ser detenida SÃ, una persona mayor, una persona de edad muy avanzada, recibe la visita de Dorotea Puente para ver el tema de trasladarlo a la nueva pensión, a la nueva casa de asistencia de la señora Dorotea. El problema es que mientras lo está acompañando le pone un narcótico en la bebida. Aquel hombre está bebiendo una taza de té, lo duerme, se queda parcialmente consciente, no puede moverse y alcanza a ver cómo Dorotea roba todo lo que puede en una velocidad escandalosa. para después regresar y sacar cheques, pero alguien toca la puerta y Dorotea escapa por la puerta de atrás. Aquel anciano se salva, sobrevive y declara que ella es detenida nuevamente, esta vez por robo. Nuevamente, es detenida. Dorotea está detenida. No sé si por quinta o sexta vez, yo no llevo la cuenta, no sé usted, pero ya ha matado. Solo que la policÃa sigue pensando que es una ratera. Nadie se ha puesto a pensar en cuántas personas han muerto mientras han estado junto a ella o a cargo de ella. Y por supuesto, estando en prisión, cuando comienza a compartir cartas con el señor Gilmore, que es un pensionado que tiene
39:55 también una estupenda pensión, que le permite tener un bote, que le permite tener una casa rodante, la conversación se torna romántica y apenas sale de prisión después de haber estado ahà algunos meses atrás, Contra el matrimonio. Oh, sÃ. Es todo miel sobre hojuelas. Y claro, el señor Gilmore decide protegerla por si acaso. Cederle todos sus bienes, sus cuentas de cheque, su pensión, el auto rodante, la casa rodante. Todo, todo, todo. La hermana de Gilmore se espanta y le dice¿ Cómo rayos se te ocurre si estaba presa por esto? Ãl no entiende de esas cosas. Ãl solo entiende del corazón. La realidad es que unos dÃas después de haber firmado todo aquello El señor Gilmore está muerto. Dorotea Puente lo ha envenenado. Lo envuelve en plásticos y con un conocido suyo manda hacer un cajón, un cajón de triplay. Mete el cuerpo adentro, lo cierra, lo envuelve y con ayuda de aquel sujeto que no sabe o dice no saber lo que hay adentro, Lo lleva al rÃo y lo arroja ahà con unas cuantas piedras para que se sumerja.
41:04 Y Gilmore está muerto y ha desaparecido justo después de dejar todos sus documentos, bienes y pertenencias a Dorotea Puente, a la que le juró amor eterno y la que, por cierto, también se lo juró a él. De ahà que le diga, si mató a su socia, si mató a Gilmore,¿ a quién más habÃa asesinado? Por supuesto, la policÃa no tiene idea de esto. Y cuando la hermana de Gilmore recibe aquella bonita postal donde le manda saludos y diciéndole que es feliz y que ama muchÃsimo a Dorotea y que están de viaje de luna de miel y no planean volver en mucho tiempo, la hermana sospecha. Y cuando va a la policÃa, no pasa nada. Nada.
41:50 Nadie fue. Nadie investigó. Simplemente pensaron que se fue de romántico. Una persona mayor, jubilada, pensionada, con dinero... Simplemente se fue con su nueva esposa de viaje, que tiene eso de raro. Nadie revisó que se llamaba Dorotea y que tenÃa cinco o seis condenas a prisión por estafar personas mayores. Dorotea vuelve a su casa, la del 1426, la Casa Azul, la de la calle F, y monta una pensión. Y ahà es cuando comienza a recibir gente, uno tras otro tras otro. La gente de servicios sociales está encantada porque esta mujer recibe a todos aquellos que nadie más quiere, los indeseables, los que no reciben en ningún lado, los groseros, los sucios, los que se orinan en la cama, los que gritan, los que escupen. Allá se los manda y ella es feliz.
42:38 A todos los recibe, aunque nadie sabe dónde están. Cuando desaparece Bert Montoya, el trabajador social que lo envió, descubre que algo está mal porque la grabación que han dejado y que dice ser su hermano se equivoca el tipo que graba aquello se equivoca y dice mal el nombre por eso es que empieza todo el sujeto que habÃa hecho la grabación era uno de los inquilinos de esta mujer al que ella le pidió que hiciera la grabación asegurando que Bert se habÃa ido a otra parte pero que estaba preocupada y que no querÃa que vinieran a buscarla aquà hay dos cosas más Esta mujer, a pesar de todo eso, seguÃa trabajando y haciendo negocios. HabÃa estado nuevamente en prisión. De hecho, tras salir de la prisión en 1985, habÃa sido condenada primero a terapia psicológica. Segundo, tenÃa una restricción para acercarse a personas de edad avanzada y para atenderles.
43:47 El juez habÃa ordenado que por ninguna causa esta mujer PodrÃa atender a nadie, y sin embargo, en cuanto abre la pensión del 1426 de la calle F, comienzan a llegarle personas y nadie se preocupa por preguntar quién es la dueña. No habÃa registros, no habÃa permisos, no habÃa nada.¿ Cómo es que dejaron ir ahà a todas estas personas? El cadáver del señor Gilmore no serÃa encontrado sino hasta unos seis meses después de que lo arrojó al rÃo, y cuando lo encontraron no sabÃan quién era, porque lo aventó desnudo. Y pasaron tres años antes de que pudieran reconocer el cuerpo y decir que era Gilmore. Cuando Bert Montoya desaparece y la policÃa llega, bueno, ya lo que sigue es simplemente pintar la rayita entre los puntitos porque esta mujer era la asesina. Pero por supuesto venÃan varios problemas. Primero porque se les habÃa escapado, pero eso quedó resuelto cuatro dÃas después, cuando el amigo Charlie se acuerda que esta mujer estaba en la pantalla de televisión y la acusa.
44:51 La arrestan y la llevan de regreso a Sacramento. Comienza una investigación profunda. Tan profunda que no logran acreditar más que tres homicidios. Asà de eficientes eran. El asunto está que cuando viene el juicio, esta mujer asegura que ella no mató a nadie. La estrategia de la defensa es simple. Ella cuidaba a personas enfermas en condiciones crÃticas. Asà que aseguran que varios de ellos murieron de causas naturales y ella únicamente lo que hizo fue enterrarlos. Ese fue su delito, pero los enterró ahà porque no querÃa que la descubrieran que estaba trabajando cuando se lo habÃan prohibido. Cuando se le preguntó por qué seguÃa cobrando los cheques, ella aseguró que buena parte de eso lo daba la caridad y otra buena parte lo usaba para ayudar a los demás inquilinos que no tenÃan mucho dinero. Asà es que bueno, era una obra de caridad. La policÃa tenÃa dos problemas ahora.
45:48 El primero es que la historia de esta mujer podÃa ser real. PodÃan haber muerto de causas naturales porque la policÃa no sabÃa que ella habÃa asesinado a Monroe, que habÃa asesinado a Gilmore, ni nada de eso. Y otro de los problemas que tenÃa era demostrar realmente que si hubiera matado a alguien, mucho de lo que habÃa ahà de los cadáveres estaba tan descompuesto que no se podÃa identificar. Salvo uno. El de Burtz. Bert Montoya estaba en buenas condiciones cuando su cadáver fue encontrado. El análisis de sangre determinó que habÃa una sustancia, un medicamento. El nombre de ese medicamento, que era un narcótico fuerte, una sustancia para dormir, sedante, se identificó rápidamente. Comenzaron a buscar de dónde venÃa y encontraron el hilo. Por primera vez encontraban un hilo que ligaba a Dorotea Puente con las muertes. Y este hilo la llevaba de un consultorio médico a otro pidiendo recetas para poder comprar aquello. Obviamente para matar a alguien con esto se requerÃan cantidades importantes. Asà es que su dosis habitual que le autorizaba el psiquiatra no le alcanzaba por lo que fue a comprar en diferentes lugares. Posteriormente análisis más profundos de los restos encontrados dieron pauta de que también en esos otros cuerpos habÃa esta misma sustancia y la única manera de que eso hubiera ocurrido porque ella lo hubiera dado. Ella habÃa estado buscando esto. Pero más aún, encontraron al testigo que habÃa hecho la caja con la que habÃan echado al rÃo a Gilmore y encontraron a
47:21 otra persona que aseguró que esa mujer intentó envenenarlo. Asà que todo estaba puesto. Aún asà pasarÃan seis años antes de que el juicio llegara a su fin. Cuando llegue el momento de dar los veredictos y el grupo de jurados va a dar su... interpretación de aquel juicio, el juez y los policÃas quedan muy impresionados. Porque únicamente reconocen tres crÃmenes. No saben por qué lo escogieron asÃ. No saben qué fue lo que los motivó. De hecho, no están muy seguros de qué decisión tomaron. Pero con esto basta para encerrarla de por vida. Es condenada a morir en prisión. Nunca saldrá. No saldrá bajo libertad. Nada, nada.
48:03 Morirá en prisión. Cuando se está dando la sentencia, sin embargo, esta mujer sigue mirando tranquilamente. En ningún momento exhibe ni siquiera una pizca de remordimiento, ni siquiera una señal de miedo, de dolor, de algo, nada. Su rostro es perfectamente tranquilo. Cuando se le preguntan algunas cosas, responde con el mismo hermetismo, con la misma tranquilidad. Suele pasar pequeñas notas a sus abogados, etc. Muere en 2011. La casa como tal, Fue puesta en venta primero en 2005 y después en 2011. Actualmente está ocupada. Las personas que habitan la casa aseguran que ahà no hay problema.
48:48 Tras haberla remodelado, pintado y arreglado, aseguran que se puede vivir muy bien y que no hay fantasmas. El único problema realmente son los mirones, los curiosos. Pero llegan al punto de que inclusive permiten a algunas personas visitar el lugar en una especie de tour macabro. Durante años se dijo que la casa estaba embrujada. que los espÃritus de las personas asesinadas radicaban allÃ, o que incluso en épocas más recientes como el 2016 el propio fantasma de Dorotea Puente merodea la casa. Pero todo eso parece ser que no es más que un mito. La realidad es que las personas fueron asesinadas de forma no violenta. Las durmió. Probablemente ni siquiera se dieron cuenta. Pero esta mujer sÃ. Y se dio plena cuenta de aquello. El problema es es saber a cuántas personas mató. Oficialmente la cuenta total dice que son alrededor de nueve. Pero algunos investigadores y especialistas en el crimen aseguran que la racha de asesinatos habrÃa comenzado tan anterior como 1968, lo que llevarÃa a una cifra extraordinaria de asesinatos. Teniendo en cuenta que solÃa rodearse de personas mayores a las que intentaba quitarles la pensión, no se puede saber a cuántas más les quitó realmente la pensión.
50:06 Hasta que de pronto algo ya no funcionaba, ya no podÃa firmar, se dieron cuenta que habÃa algo mal y se perdÃa esa pensión. Pero esto pudo haber sido más de 100 personas, tranquilamente, sin que nadie se diera cuenta.¿ Dónde están esos cuerpos?¿ Dónde están esos restos? Dorotea habÃa llegado al punto de arrojar al rÃo, asà es que no serÃa extraño que hubiera arrojado muchos más.¿ Por qué enterraba en su casa? Porque ya estaba cansada, porque era mayor y ya no podÃa cargar, obviamente. De hecho, muchos de los agujeros los habÃan excavado. los propios inquilinos a los que les pedÃa excavar para sembrar árboles. Agujeros que después rellenaba con el cuerpo de una vÃctima, les ponÃa tierrita y un arbolito. De hecho, aquello no ocultaba totalmente el olor, por lo que usaba cal. Y eso hacÃa que los arbolitos tampoco se dieran muy bien. Pero todo esto era sabido por todos. Una persona que ha estado seis veces en prisión, por el mismo delito. Y aún asà seguÃan mandándole a ancianos, personas enfermas, personas con adicciones, para que las sepultaran en el jardÃn. No me diga que no se llevaron un tache espantoso a esos policÃas y su tonta manera de ver las cosas. Después de haber platicado este caso, yo sé que no quedan muchas ganas de mandar saludos y felicitaciones. Porque aunque lo platique uno con cierto sarcasmo y cierta sorna, la realidad es que detrás
51:37 hay una mente perversa, una mente cruel, una mente que puede observar a alguien muriendo sin ningún problema, sin ninguna reacción anÃmica, sin ninguna culpabilidad. Una persona que es capaz de envenenar a una persona que le dio su amor, su dinero, su cariño y arrojarlo como basura al rÃo. Esa es Dorotea Puente, ese es el monstruo. Pero siempre conviene, después de un episodio violento como este, romper, ir a otra cosa, recordar que seguimos aquà y que también hay personas alegres y felices y que están celebrando, como es el caso de Jorgelina Despósito. Jorgelina quiere mandarle un abrazo enorme a Lucero. Lucero está cumpliendo años, es una bailarina.
52:25 Es pequeña, es una chiquitina, pero es una bailarina. Tiene el arte dentro de ella increÃble. Es alegre, es juguetona, le gustan las historias de miedo. Claro que mamá sabe que esta de hoy no debe verla ni oÃrla. Pero cuando se puede, nos acompaña. Y lo mismo los abuelos don Carlos y doña Marta, que son enamorados de la bailarina. Va el abrazo fuerte para todos y una gran felicitación para todos por esta criatura hermosa que tienen. Felicidades. Y luego por aquà tengo a Melo y Cecilia. Eduardo Fernández en Porchester les manda un enorme saludo y un abrazo Me parece que Melo está cumpliendo años el dÃa de hoy. Asà es que va la felicitación muy grande. Beatriz Estrada.
53:08 Ella cumple años y Salvador RamÃrez le está mandando una felicitación. Ambos son seguidores del canal. A ambos les encanta estar aquà y se los agradecemos enormemente. Después quiero mandarle una felicitación muy especial a un amigo del canal que es conocido de todos. Ernesto Mazón.¿ Quién no lo ha visto? Cualquiera que ha estado en el chat. Conoce a Ernesto, conoce que siempre está pendiente de nosotros, que siempre nos está acompañando y es un amigo que ha estado mucho tiempo. Apenas estaba acordando que hace un año lo felicitamos también. Asà que imagÃnense, ya tiene mucho tiempo con nosotros y nos da mucha confianza saber que sigue aquÃ, que sigue acompañándonos. El hecho de que las personas, pasado el tiempo, sigan con nosotros, nos hace sentir mucha confianza en esto que hacemos y se los agradecemos enormemente. Feliz cumpleaños. Feliz año.
53:58 Va a ser un buen año. Se lo prometo. Y luego tengo a Rosana Perelo. Ella está en Montevideo y va a ser abuela. Por eso la estamos felicitando. Le mandamos un abrazo. Viviana Mora. Ella felicita a Paola Aguilar, que es su hija. Su niña. Es una abogada muy competente y es fanática de este canal. Le encanta. Y me encanta que la mamá siga felicitando a su niña. Precisamente como la bailarina, pero con unos añitos de diferencia. Felicidades a ambas. Y también a Tania Granados en Lima, Perú. A Claudia Castro. A Roger Enciso de su esposa Carla, que lo manda a felicitar. Ana López y su esposo, que tienen 40 años de casados y están en Costa Rica. Felicidades.
54:41 Larga vida a ambos. Luisa Fernanda Zapata Ochoa, que está en MedellÃn, Colombia cumpliendo añitos. Luis Carlos Rivera y su pareja, que llevan juntos 16 años. Los felicito. Sigan adelante. Diana Meyer, Rita Berenice Núñez Valdés, Javi Heredia, que nos escucha con su esposa Brenda y su hijo Javi, desde Perú. A veces hay que tener cuidado con los programas, sobre todo para los niños, porque suelen ser un poco extraños a veces. Diana Luisa Ansures Márquez, Silvina Suárez, desde RÃo Negro, Argentina, que son lugares muy bonitos. Y claro, saludos en general para nuestra amiga Susi Sale, su mamá está en Guadalajara y está un poquito enferma. Sus amigos le han puesto el programa y a ella le encantó. Quiere decirle a su mamá que le extraña mucho y le duele no estar con ella en estos momentos, pero por supuesto que está, Susy.
55:35 Hay algo más que lo fÃsico, hay algo más. Y se puede estar también con la mente, con el corazón, con las buenas intenciones y cuando pueda, échale un telefonazo. Paula Gil pide que se le envÃen saludos ya que está recuperándose de una cirugÃa de tobillo. Y lo hace acompañada de Relatos del Lado Oscuro y ve el canal desde MedellÃn, Colombia. Se lo agradecemos. MarÃa RamÃrez Banda y Fernando Saucedo Flores. Ellos nos ven desde Ciudad Juárez, México. Y queremos mandarles un enorme abrazo hasta la frontera. Gracias por acompañarnos. Denise Soria y sus hijas Sara y Katherine están en Durango, México. Salvador Gutiérrez y su hermana MarÃa del Carmen, que también son fieles seguidores y siempre están pendientes.
56:18 Ambil Higgins. Ella saluda a su tÃa Lupita Guerrero, que se encuentra en Tampico, Tamaulipas, en la costa del Golfo de México, un lugar muy interesante. Marco Alejandro Sandoval y Ana Carreño están en Coyoacán, en la Ciudad de México, que es un lugar precioso de la ciudad. Es un rincón colonial lleno de fantasmas. Un lugar ideal para ir a cazar fantasmas. El profesor Raúl Nieva GarcÃa, que está en Puebla y es un seguidor que tiene muchos años de escucharnos tanto en la radio como en el canal. Nos da gusto ver que esté por aquÃ, profesor. Rosé Cosme y su mamá Gloria Rivera. Betty, su hijo Alonso y su novia Urani, que están en Los Cabos, Baja California.¡ Qué lugar tan bonito! Bruno Pedraza, con 15 años. Ãl es una persona especial. Y eso nos hace sentir muy orgullosos de que nos acompañe. Es una persona que tiene una caracterÃstica diferente que lo hace ser diferente, especial y formidable.
57:12 Nos da gusto que nos acompañes. Bruno, nos da mucho gusto que nos acompañes. Felices 15 años. Un abrazo fuerte para ti y para toda tu familia. Betty y su hijo Alonso y su novia Urani. MarÃa Verónica Gutiérrez RamÃrez. Ella es débil visual, pero con las narraciones que se hacen en el programa puede imaginarse todo y le encanta. Nos emociona saberlo. En verdad nos emociona mucho, MarÃa Verónica. Gracias por decirnoslo. Alejandra Guarte. Ella ve los relatos en familia, lo cual también nos complace mucho. Victoria RodrÃguez Montesinos y su esposo Aldo González, fieles seguidores. Karen Sánchez, desde Guadalajara, Jalisco, México. Malenita Reyes, que está en la Ciudad de México. Al sobrinito Yadiel, de parte de su tÃa Ada y su tÃo Derrick, desde Silvania, Georgia, en los Estados Unidos. MarÃa Jesús Ramos Carabias, Javi Ramos Jiménez y Madeleine, su novia.
58:07 Ali Jiménez, su mamá Lupita, su tÃa Estela, que están en la Ciudad de México y son maestras, Reina Huerta, Rosario Silva, Amelia Carrillo, Ismael Rosas y su esposa Jessica, MarÃa Reina Pérez, Arturo Blanco, que se encuentra en Puebla Capital, Ian de la Rosa, José Javier Amador Zúñiga y MartÃn Gangoyti. A todos ellos, muchas gracias por acompañarnos. Muy buenas noches y que descansen en paz. Gracias por ver el video.
58:48 Música Música Música
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