Historias paranormales de policías|| Relatos del lado oscuro
Qué se puede decir más, el título lo dice todo...
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0:00 Qué le parece si platicamos historias de policÃas? Las historias de policÃas siempre son muy buenas. Por varias razones. Primero porque es gente a la que le hemos depositado nuestra confianza. Son personas que están acostumbradas a ver cosas difÃciles, a ver cosas peligrosas, y por lo tanto su juicio llega a ser mucho más templado en cualquier situación y difÃcilmente llegan a imaginarse cosas con la misma facilidad que tendrÃamos cualquiera de nosotros. Por lo tanto, sus testimonios suelen ser muy interesantes. Relatos del lado oscuro. Historias que otras mentes prefieren ignorar. Y eso me lleva... a un testimonio hace ya bastantes años. Este es un testimonio que de hecho no es mexicano. Es un testimonio gringo de un suceso que ocurrió en el año de 1989. Dos policÃas van a bordo de una patrulla. Reciben una llamada. Están en el condado de Los Ãngeles y es la policÃa estatal. La llamada avisa de un incidente en una dirección a unos cuatro kilómetros de ahà sobre una carretera estatal, es decir, jurisdicción estatal. Por lo tanto, los policÃas intervienen. Tras encender las luces y la sirena, ambos oficiales avanzan rápidamente. Cuando
1:33 llegan ahÃ, unos cuatro o cinco minutos después de haber recibido la llamada, se topan con una casa oscura. Es a la orilla de la carretera. Estará a unos 200 o 300 metros de tierra adentro y es probablemente una finca más que una casa aislada, una especie de granja. Alrededor se observa un silencio terrible y una oscuridad impenetrable. No parece haber nadie de hecho. Ambos policÃas descienden llevando consigo las armas listos para lo que sea que venga. Esperan un momento y cuando se acercan a la puerta... hay una mujer que de pronto los ve y comienza a decirles, me acaba de disparar. Me acaba de disparar. Los policÃas se acercan rápidamente y observan que la mujer no tiene ninguna herida. Por lo que le responde el oficial de mayor antigüedad, lo siento señora, pero usted no está herida.
2:37 Pero aquella mujer con un semblante bastante desmejorado le repite que Un hombre le disparó. El oficial pregunta, ¿quién? Ella responde que, bueno, le dispararon.¿ Pero quién? Pero no hay respuesta. La mujer no parece muy cooperativa, pero algo sà es evidente. No está herida. El oficial vuelve a insistir, preguntando si hay por ahà algún familiar a donde pueda ir. Ella responde que no. entonces el oficial le informa que deberá de llevarla de regreso a la estación de policÃa para que le puedan atender o que si lo desea la pueden trasladar a un hospital para que la revisen ella responde que no que no puede ir a ninguna parte que no era ninguna parte bueno el oficial insiste entonces está bien o le dispararon la mujer simplemente responde que no puede irse... es una discusión extraña... el oficial comienza a perder el... temperamento porque... aquella mujer ha estado gritándole que le dispararon... pero cuando se trata de ir a un hospital... a que la revisen se niega... además no se observa que esté herida... ni nada parecido... de hecho...
3:57 más bien la mujer parece estar... un poco fuera de sÃ... probablemente narcotizada o algo de ese estilo... el oficial vuelve a preguntar...¿ está usted bien?... finalmente la mujer simplemente retrocede unos pasos y se les queda viendo nuevamente el oficial pregunta está usted bien va a estar bien desea quedarse si mientras toda esta discusión se ha dado el otro oficial ha dado una vuelta alrededor de la propiedad y ha echado un vistazo y no hay nadie inclusive uno de ellos ha entrado a la casa para verificar que no haya ningún otro riesgo que no esté el sujeto asà que tras unos instantes ambos policÃas coinciden en que no ha habido ningún ataque no hay señales de violencia la mujer no se ve herida ni nada es extraño bueno pero la mujer además asegura que va a estar bien es tarde hace frÃo Este incidente ocurrirÃa en algún momento de noviembre de 1989, aun cuando California suele ser un lugar cálido. Hacia noviembre y diciembre, las zonas hacia las orillas de Los Ãngeles suelen ser bastante frÃas. Asà que deciden olvidar el asunto y terminar con el tema. Regresan a la autopatrulla y se van. Hasta ese punto. todo
5:28 parece ir muy bien... cuando ocurre el cambio de turno unas horas después... ambos agentes van a la comisarÃa... para presentar sus informes y demás... y mientras están redactando el informe... platican con el despachador que se encuentra ahÃ... y con otros dos oficiales... acerca de lo raro de ese incidente... y de cómo aquella mujer... habÃa actuado de esa forma tan peculiar... en ese instante... uno de los... oficiales que está ahà se acerca y les pregunta... oiga¿ exactamente en dónde es esto?... el oficial... el primero del que hablaba yo toma su listado... revisa y le da la dirección...
6:14 a que el hombre se pone un poco pálido... y le vuelve a preguntar...¿ exactamente qué viste?... el oficial responde... una mujer caucásica... metro setenta de estatura... cuarenta y cinco años de edad... reporta haber sido herida por su esposo o un hombre pero no hay nadie en el lugar no hay señales de violencia no presenta ninguna herida e incluso señala el oficial que no hay nadie además de ella y que rechaza la ayuda o el traslado un hospital pero aquel oficial se queda pálido y entonces el despachador que está a un lado aparece Y comienzan a platicar acerca de esto mientras el primer oficial se queda sorprendido y piensa que quizá ha cometido un error, que quizá debió haberse quedado más tiempo, pero aquel oficial se vuelve y le dice, hombre, esto es muy raro. Esa mujer de la que estás hablando está muerta. A mà me tocó atender esa llamada hace seis años, cuando el esposo efectivamente la habÃa matado. disparándole varias veces en la cabeza.
7:24 Me has descrito a la mujer, me has descrito el lugar exacto, pero está muerta desde hace seis años, el marido nunca fue encontrado, ni capturado. No es algo de lo que hablemos con frecuencia, pero fue un caso extraño. El oficial simplemente se queda muy sorprendido. Se queda sorprendido no solamente por lo que le acaban de confesar, sino por todo lo que rodeaba aquel incidente. La casa a oscuras, la soledad aquella, dentro habÃa muebles. Pero no habÃa nadie más. No habÃa aparentemente energÃa eléctrica. Vamos, toda la situación los complica hasta el punto en el que... Decido olvidar el asunto y no meterse en más problemas. En el reporte pone falsa alarma. Un par de años después, el oficial senior, el oficial de mayor edad, continúa la labor de capacitar a los novatos que van llegando, enseñarles cómo es esto y demás. Han pasado dos años desde aquel incidente de 1989, en noviembre, cuando se encuentran patrullando esa misma carretera interestatal.
8:37 De pronto, se recibe una llamada. La despachadora les reporta que hay una emergencia y les da la dirección. El oficial inmediatamente reconoce el lugar. No era fácil olvidarlo. E insiste quién está reportando. El reporte decÃa que habÃa un hombre armado. SÃ. Y peligroso. En la casa. Inmediatamente, los dos oficiales, el novato y este hombre, se adelantan hacia el lugar... y llegan rápidamente descienden de la autopatrulla desenfundando sus armas y se dirigen hacia la puerta tras abrirla de un empujón en el interior encuentran a un sujeto que efectivamente está armado y está ahà dentro tras un breve forcejeo el sujeto es sometido y capturado cuando es llevado de regreso a la comisarÃa es identificado como el esposo de la mujer que habÃa sido asesinada en ese sitio.
9:44 El hombre al que estaban buscando, por alguna razón, habÃa regresado a la casa. Tras ser identificado plenamente y verificadas las huellas dactilares, también se pudo identificar que el arma homicida habÃa sido la misma arma que llevaba. HabÃan pasado cerca de ocho años, y seguÃa en la huida. Durante el juicio se pudo aclarar que el hombre habÃa sido el asesino y fue condenado a veinte años de prisión por aquel homicidio. Pero quedaba una pregunta sin resolver.¿ Quién habÃa llamado a la comisarÃa? Cuando el oficial va con la despachadora y le pregunta quién habÃa llamado, la respuesta fue una mujer. Bien,¿ y qué dijo? Una mujer que reportaba que un hombre armado, su esposo, estaba violento y que le habÃa disparado. El caso ha quedado ahÃ. De hecho, es un caso que fue relatado dentro de un libro de memorias de agentes de policÃa en los Estados Unidos, quienes accedieron a platicar sus historias sobrenaturales y los casos más extraños que han tenido que enfrentar. Asà que,¿ qué le parece? El libro se llama Eerie Experiences of American Cops y son policÃas relatando experiencias de corte sobrenatural otra
11:16 historia también bastante interesante que tiene que ver con policÃas relata una experiencia esta ocasión tocarÃa el turno en la región de San Francisco en California también en donde un policÃa estatal se encuentra manejando a lo largo de la carretera del highway cuando observa un vehÃculo que va a alta velocidad El oficial de policÃa le da alcance y enciende las torretas para señalarle que se detenga. Y efectivamente aquel tipo se orilla del lado derecho. El agente de policÃa, bueno, ciertamente va a levantar una infracción, pero es una infracción ordinaria.
11:57 No parece ser un incidente grave, ni mucho menos. Asà que desciende confiadamente de la autopatrulla y comienza a encaminar en dirección hacia el vehÃculo de aquel sujeto. Pero... En ese instante, mientras está avanzando unos metros, siente una sensación rara. Se siente mal, un poco como si de pronto sintiera una especie de mareo, pero ligero. Es de noche y por un momento se imagina que las luces son lo que lo están provocando, las luces de los autos o alguna cosa de ese estilo. Decide volver un instante a la autopatrulla para sentarse o asegurarse, pedir refuerzos, algo. Conforme regresa a su autopatrulla, unos metros adelante, de pronto comienza a sentir este extraño frÃo. Muy frÃo. Instante en el que escucha cómo se cierra la puerta del copiloto. Pero él va solo. Es un policÃa que va solo. Asà que tiene la idea de que alguien se le acaba de subir a la autopatrulla. Desenfunde el arma y corre para apuntar. Cuando se acerca al automóvil, hay una persona adentro...
13:13 sà y en el asiento trasero... su compañero de dupla... es un agente canino... un perro... está totalmente desquiciado... pero no ladra... sino que gruñe... en una actitud defensiva muy extraña... en medio de la noche... el oficial de policÃa observa... que alguien se le acaba de subir... apunta con su arma... pero la persona que está adentro... Es otro policÃa, ¿sÃ? Es una mujer policÃa que le saluda cortesmente. El oficial se acerca y dice, perdón, pero...¿ Qué haces aquÃ? Ãl hasta ese momento no habÃa pedido refuerzos. No habÃa llamado a nada. Se habÃa sentido un poco raro y eso lo habÃa hecho regresar a la autopatrulla con la idea quizá de pedir un refuerzo o algo. Por alguna razón habÃa regresado. Y está esta mujer policÃa, pero... Alrededor no hay otra patrulla. No hay ningún otro auto de policÃas. Entonces, cuando la observa bien, se ve como una mujer policÃa interestatal.
14:21 Lleva el uniforme correctamente. Parece ser un farsante, asà es que pregunta. Hola, perdón,¿ le puedo ayudar en algo? Y ella responde mirándolo fijamente. El sujeto tiene un arma en el asiento. El oficial de policÃa. se queda sorprendido levanta la mirada y mira hacia el otro lado hacia donde está el auto detenido cuando regresa la mirada hacia su propio auto patrulla la mujer policÃa no está ha desaparecido por completo pero ni siquiera ha escuchado la puerta abrirse y cerrarse alumbra con su linterna a su alrededor pero no hay nadie aquello es extraño el perro ha estado muy raro todo este tiempo En lugar de actuar agresivo, ha estado actuando de una forma temerosa. Aún asà el oficial se siente incómodo con lo que acaba de ocurrir.
15:19 Tiene la piel totalmente enchinada. Voltea y observa que aquel auto está esperándolo. El oficial de policÃa avanza, pero cuando está a punto de llegar, decide dar la vuelta por el lado del copiloto, en lugar de observar por el lado del conductor. Al hacer esto, se percata que el sujeto que está dentro tiene un arma apuntando hacia la ventana por donde él iba a llegar y probablemente le iba a disparar. El oficial reacciona rápidamente y dado que está del lado opuesto, logra someterlo, desarmarlo y arrestarlo. El arma estaba ahà efectivamente. y el sujeto... además tenÃa antecedentes...
16:12 por haber asesinado... a una joven mujer policÃa... algunos años atrás... el oficial se quedó sorprendido... pero entrega al sujeto... fue reconocido... rápidamente además tenÃa antecedentes por otros actos criminales... era un sujeto que tenÃa varias cuentas pendientes... y que probablemente... serÃa sentenciado a cadena perpetua... Gracias a que no hay pena de muerte en ese estado, de lo contrario serÃa ejecutado. El tipo habÃa disparado en contra de más de un oficial, asà que, cuando ya fue detenido, hubo una cierta tranquilidad.
16:53 Al término del turno, el oficial se retira, pero antes de retirarse decide relajar un poco al perro aquel que lleva siempre con él, su compañero canino, y decide lanzar la pelota. ¿SÃ? En la parte de atrás de la comisarÃa hay un enorme jardÃn, asà que lanza la pelota y el perro regresa. De pronto, el perro decide quedarse allá. SÃ, tiene la pelota en la boca, pero no regresa. El oficial lo llama varias veces. Se llama sargento, asà que le habla varias veces, pero el perro no viene. El oficial se incorpora, se endereza, para ver qué ocurre. Momento en el que se da cuenta que está acompañado. SÃ, acompañado.
17:41 A un par de metros de él, del lado derecho, está la mujer policÃa, la misma que vio en la carretera en aquel auto. El oficial en voz baja contesta a aquella visita diciendo, gracias, gracias por salvar mi vida. La mujer responde, estaba haciendo mi trabajo, gracias a ti. Justo cuando se da la vuelta, ya no hay nada, absolutamente nada, momento en el que el perro viene corriendo con la pelota. El oficial narrarÃa que este incidente le cambió la vida de forma bastante dramática, obviamente, y lo convirtió en un hombre mucho más cuidadoso. Pero no sólo eso.
18:27 De hecho, durante los años siguientes... Varios oficiales de policÃa de la Interestatal de San Francisco se han aproximado a él para relatarle experiencias muy similares en las que siempre hay una mujer policÃa. En el año de 1999 hacia el 2000 hubo cambio tanto de colores como de tipos de uniforme, por lo que se ha vuelto mucho más evidente que aquello es algo fuera de lo común. Los reportes han continuado, pero ahora reportan una persona con un uniforme anterior... que simplemente de pronto está ahÃ... en algunos casos... aparece dentro de la autopatrulla... en otros casos aparece... junto al policÃa en el momento crÃtico... pero en todos los casos... es una mujer policÃa joven... muy similar... a aquella... que fue asesinada por el conductor... en la zona de San Francisco...
19:26 el relato de estos policÃas ha continuado durante años porque... Cada cierto tiempo hay un nuevo relato acerca de estos incidentes. Otra historia de policÃas bastante buena. Mira, esta historia ocurre en una de las tantas calles viejas de Washington en Estados Unidos. Es la capital de los Estados Unidos. Y es una zona que a veces ha tenido momentos difÃciles, pero aquella noche del año 2004, una alarma se dispara dentro de los edificios de oficinas del centro. Es un edificio bajo, son cuatro o cinco niveles, y está destinado a consultorios médicos y oficinas también de médicos, consultorios y demás. La alarma es una de esas alarmas de movimiento, como si alguien se hubiera metido. Los agentes de policÃa reciben la llamada y se les notifica que lleguen al lugar y que un poco después va a llegar la persona encargada de las llaves. Es decir, una especie de conserje. Durante la tarde-noche, el edificio como tal termina las horas de cita y es cerrado completamente. Por lo tanto, no hay nadie adentro. Hay que esperar a que llegue la persona que abre. El par de policÃas llegan al lugar en unos minutos, bajan de la autopatrulla y se encuentran con
20:58 que hay un hombre esperándolos. Y les indica para dónde ir. Es extraño, porque pensaron que tardarÃa un poco más, como sea, al llegar. Cruzan la puerta, entran, pero casualmente no pueden seguir adelante en el cubo de las escaleras. El hombre no tiene las llaves. que llevan hacia el siguiente nivel... bueno eso es extraño pero... vaya no importa... deciden ir por el elevador... suben al elevador... y éste los traslada al piso... pero antes de eso... ellos le indican... a la...
21:43 que presumen es el conserje... que espere abajo... en lo que ellos inspeccionan... la alarma se ve disparado en alguno de los niveles de arriba... Asà que cuando llegan al nivel indicado, se abre la puerta y observan un enorme pasillo. A ambos lados hay numerosas puertas y todo está en una oscuridad espantosa, salvo por una lámpara al final del pasillo que da para la salida de emergencia. Ambos oficiales comienzan a revisar puerta por puerta. Van chequeando, asegurándose que todo esté cerrado totalmente. Y efectivamente, todo está cerrado. Siguen caminando.
22:25 Y no serÃa sino hasta la última, última puerta. Que se topan con que esta está abierta. ¿SÃ? Abren la puerta, echan un vistazo adentro. Y observan que no hay nadie. ¿SÃ? No hay nada de hecho. Hay una serie de pequeños cubÃculos, pero todo está vacÃo y no hay nada. probablemente no se haya alquilado. Esta podÃa haber sido la alarma que se disparó, pero no tienen la certeza. Aún asÃ, están comentando si deberÃan de subir o hacer otra cosa. El edificio no se antoja un edificio de riesgo. No es un sitio que albergue medicamentos ni nada de esto, asà es que difÃcilmente entrarÃan a robar algunas pequeñas cosas, no sé.
23:15 Ambos oficiales deciden salir de ahÃ. Salen, cierran la puerta. Y de pronto, algo pasa. Porque mientras están parados justo afuera de esta puerta, en este enorme pasillo oscuro, la única luz que está sobre de ellos se apaga, quedándose totalmente a oscuras. Pero en ese instante, otra luz se enciende del lado opuesto del pasillo, justo frente al elevador. Ambos policÃas se quedan muy sorprendidos. o alguien está jugando una broma pesada o esto es muy raro deciden comenzar a caminar en dirección al elevador uno de los agentes se detiene desenfunda su arma y apunta con su lámpara y su arma el otro oficial pregunta qué rayos estás haciendo a lo que responde no te has percatado cuando pasamos las puertas estaban totalmente cerradas todas y ahora están abiertas ambos oficiales coinciden en que aquello era muy raro tan sólo habÃan estado unos pocos segundos dentro de la última oficina ni siquiera el tiempo suficiente para que se abrieran dos o tres puertas y de pronto todas están abiertas en ese instante ambos oficiales coinciden en comenzar a caminar rápidamente si ellos habÃan revisado puerta por puerta y todas estaban cerradas Asà es que comienzan a apresurar el paso.
24:48 La distancia, por supuesto, cuando urge, se hace larguÃsima, por lo que comienzan a correr. Cuando llegan al elevador, se suben rápidamente y aprietan el botón para abajo. No les interesa saber si hay algo más, se acaban de llevar un buen susto. Al abrirse la puerta del elevador en el piso de la planta baja, ambos oficiales salen. esperando encontrar al conserje... para informarle de lo raro que es todo aquello... y de que no han encontrado nada... pero el sujeto...¿ el sujeto no está?... sà simplemente no está... observan que, de pronto... ha desaparecido... bueno probablemente se ha salido o algo... está bien, suena lógico... seguramente en medio de ese edificio tan oscuro nadie quiere estar... Deciden comenzar a caminar hacia la puerta. Están en ese trayecto cuando suena el radio. Están llamándonos desde la despachadora, es decir, la oficina, desde donde llaman a los policÃas, la controladora de los policÃas, que les informa que deberán esperar unos cinco minutos, por favor, porque la persona que lleva las llaves apenas va para allá. Los oficiales responden,¿ Cómo es posible?
26:09 Nosotros ya estamos dentro. Ya nos atendieron. El oficial que está desde la oficina despachadora responde, pues, no lo sé. La persona que lleva las llaves acaba de hablar que va en camino. Ambos oficiales salen a la calle, esperan un momento y en eso aparece una mujer. La mujer trae las llaves y se apresura a querer abrir la puerta. Ambos oficiales responden, nosotros ya estuvimos adentro. Aquella mujer se las queda viendo y pregunta que quién les acaba de abrir, o cómo es que han entrado. Bueno, pues un hombre nos abrió las puertas.¿ Qué clase de hombre? Un señor ya mayor, de esta estatura, vestido de forma normal, y fue muy amable, nos explicó por dónde, y lo dejamos abajo, pero ya no está.¿ Cómo es? Aquella mujer comienza a ponerse rara y les pide una descripción, a lo que el oficial responde señalando un sujeto no muy alto, de unos sesenta y tantos años, gafas, una playera tal, con una chamarrita de este estilo, en color tal. La mujer aquella no deja de sorprenderse y vuelve a preguntarle si están seguros de lo que están diciendo, asà es que el oficial insiste, por supuesto que sÃ. La mujer inmediatamente reacciona de forma rara y les dice... bueno, siento informarles que la persona que me acaban de describir... era uno de los propietarios de los consultorios y bueno... él se
27:44 quitó la vida hace dos años. SÃ, saltó desde la altura y se quitó la vida. Inmediatamente hay un silencio de ambos policÃas... Vuelven a preguntar,¿ cuándo ocurrió eso? Dos años atrás. Se quedaron sorprendidos inmediatamente. Cuando llegaron a la comisarÃa y tenÃan que llenar el reporte, lo único que se les ocurrió poner fue, cuando llegamos la alarma ya no estaba sonando. Falsa alarma. En otras ocasiones, sin embargo, ha vuelto a sonar la misma alarma. SÃ, exactamente la misma.
28:26 Tal como lo decÃa uno de los oficiales al hacer su descripción de aquellos incidentes, cuando escuchamos de nuevo que llaman de esa dirección, sabemos que no hay que acudir. Sin embargo, otros oficiales sà han acudido. Y en todas las ocasiones ocurre lo mismo. Cuando llegan hay un hombre ya mayor esperándoles en la puerta para abrirles, quien por cierto después desaparece por completo. sin dejar... la más mÃnima pista... cuando ocurre esto y... finalmente se platica la historia... más de uno mira con escepticismo... pero como dirÃa uno de estos oficiales... por qué habrÃamos de inventar semejante historia... pero los policÃas no solamente terminan ahÃ... tienen muchas más historias...
29:15 y eso es lo extraño... cualquiera pensarÃa que un policÃa... pues bueno... Lleva una vida mucho más tranquila en ese sentido, dado que es un hombre rudo, etcétera, etcétera. Bien, pues no. En ocasiones tienen que enfrentarse a lo desconocido también. Y no solo a lo desconocido, sino también a lo extraño. Años atrás, una oficial de policÃa recibe una llamada. Es un asunto menor. Un asunto relacionado con entregar algo. un reporte aparentemente habÃa habido un reporte de una persona que habÃa escapado una un joven que habÃa huido de casa ellos le llaman un runaway Asà que con frecuencia, cuando esto ocurre, van a preguntar a todos los vecinos y les dejan algunas fotografÃas y reportes y demás, como para que se corra la información y pueda haber alguna notificación.
30:12 El caso es que esta mujer policÃa, acompañada de otro hombre, va a visitar la casa de un vecino cercano al lugar de donde escapó aquel jovencito. Cuando llegan, les atiende un hombre de unos 45 años. Es un sujeto normal, amable, que les responde a todas las preguntas con mucha tranquilidad. Los policÃas están platicando acerca de esto. Y, de pronto, la hija mayor de aquel hombre, una jovencita de unos catorce años, aparece corriendo, bajando las escaleras de la casa, hacia el pórtico, gritando,«¡ La abuela!¡ La abuela!». El policÃa y la mujer policÃa se preguntan pues qué ocurre con la abuela... A lo que aquel hombre de pronto... Se da la vuelta y comienza a gritar... ¿Mamá?¿ Dónde la viste?¿ Dónde está?¿ Dónde está mi mamá? Los policÃas no entienden qué es lo que está pasando... Pero aquel hombre se desquicia por completo... Y comienza a correr hacia el interior...
31:14 Después regresa, va y viene... La hija señala, grita, ambos se ponen neuróticos... Viene corriendo hacia la mujer policÃa, la toma por los hombros y le pregunta, usted, usted la ha visto, usted la vio, dÃgame que es cierto. La mujer policÃa está a punto de darle un golpe y de dominarlo porque está aquel hombre fuera de sÃ. Sin embargo, la mujer policÃa trata de componerse y responde, no, yo no he visto a nadie. La única persona que he visto es a su hija que acaba de bajar corriendo la escalera.¿ Qué está ocurriendo con la señora? Refiriéndose a la mamá... A la mamá de este hombre, a la abuela...
31:55 El hombre se queda muy serio... Y tras unos instantes de respirar agitadamente responde... Perdón... Lo siento mucho... Mi madre murió el año pasado... Y en ocasiones la hemos visto caminar alrededor de la casa... La mujer policÃa y el oficial que le acompañaba... Deciden dar el pésame, darse la vuelta y seguir caminando. Unos dÃas después, están haciendo un patrullaje exactamente por la misma calle. El dÃa del incidente, lo primero que se imaginan es que era una familia supersticiosa. Quizá, incluso, que el hombre habrÃa estado tomando alguna bebida, alguna cosa rara. Bien, el dÃa en cuestión, van en su autopatrulla. Y al pasar justo frente a la casa, observan a una mujer mayor, probablemente arriba de los 70 años, caminando justo enfrente de la casa.
33:00 La mujer policÃa viene sentada en el asiento del copiloto y su compañero oficial policÃa viene conduciendo. En el instante en el que ella la observa, le dice al otro tipo, al policÃa, detente, ahà está la abuela. La está viendo con su camisón de flores en un tono blanco y azul, el cabello completamente blanco, caminando pausadamente. El oficial policÃa que la acompaña detiene la autopatrulla y ambos descienden. Solo para darse cuenta que no hay absolutamente nadie. Los dos policÃas caminan hacia un lado y otro tratando de identificar a dónde está la mujer que acababan de ver. Pero no está por ninguna parte. se habÃa desvanecido en el delgado aire de la mañana... desde ese dÃa... tratan de pasar...
33:53 un poco más rápido frente a la casa... sólo por si acaso... la abuela sale a tomar un paseo... decÃa la mujer policÃa... no es que nos dé miedo pero siempre es preferible... no verlos... usted lo piensa... los policÃas también cuentan historias... y bueno, en este caso... Historias paranormales, pero déjeme que le platique otra, ¿sÃ? Hay un incidente muy bueno. En cierta ocasión, hay una llamada. Una oficial de policÃa va a bordo de su patrulla y recibe una llamada por el radio informándole que tiene que atender a una mujer mayor que está reportando a una mujer joven que hace cosas raras en su jardÃn. piensa que es alguna adicta es decir una droga adicta que está haciendo destrozos y tiene miedo por su seguridad bueno esto es raro deciden ir a ver de qué se trata en el trayecto a unas pocas cuadras del lugar comienza a llover horriblemente además hay unos relámpagos espantosos Cuando llega finalmente en medio de la tormenta, baja de la autopatrulla, se acerca a la puerta de la casa, toca y la mujer mayor abre. ¿SÃ? Abre la puerta, se acerca,
35:24 pregunta qué ocurre. La mujer policÃa es lo que pregunta, qué ocurre. La anciana que ella le dice, hay una persona muy rara en el patio de atrás y tengo miedo por mi seguridad. Espere, voy a ver. La mujer policÃa saca su linterna, saca su arma y la linterna no prende. Rayos. Simplemente no funciona. Todo está como oscuro. Por la tormenta y también por la hora de la tarde. Asà es que decide acercarse. Por la parte de afuera. Y llama. Hay alguien aquÃ. Agente de policÃa, hay alguien aquÃ. Vamos.
36:04 Agente de policÃa, si hay alguien aquà que salga. Pero no hay respuesta. Solamente se escuchan aquellos tronidos lejanos y esa lluvia intensa. Se da la vuelta. Está toda mojada. Ha sido una tormenta espantosa. Va en dirección hacia el pórtico con la idea de... despedirse. De acabar con el problema este. Igual el abuelita se lo habÃa imaginado. Igual era una vecina latosa, alguna cosa de ese estilo. Cuando llega al pórtico de la casa... La anciana aquella le grita, está adentro. La mujer policÃa inmediatamente se preocupa, porque,¿ cómo que se metió? Se acerca a la puerta, abre la puerta, ingresa a la vivienda y alcanza a observar a una chica joven, es una niña, no debe de tener más de unos trece o catorce años. Está corriendo de un lado a otro, de la casa adentro. La observa como corre y pasa frente a ella corriendo y se va para atrás, pero después viene corriendo y pasa hacia adelante.
37:15 La mujer policÃa se acerca hacia el lugar donde esta mujercita está corriendo y le grita, detente, detente inmediatamente. Pero antes de que pueda detenerse, la chica se acaba de desvanecer. Frente a ella, acaba de desvanecerse. la mujer policÃa se queda atónita en ese momento porque estaba observando la era una niña de unos 13 años corriendo de un lado a otro como loca y justo cuando le está haciendo el alto se le acaba de desintegrar enfrente en ese instante escucha a la anciana que está cerca del pórtico otra vez gritarle oiga señorita la muchacha está afuera está ahà afuera La mujer policÃa se queda muy sorprendida, no entiende qué está ocurriendo, pero mira hacia allá. Y efectivamente, a través de la ventana puede ver cómo otra vez está la misma criatura, esta niña de unos 13, 14 años, corriendo de un lado a otro, como desesperada, como loca, desquiciada. HabÃa la posibilidad de que en algún momento ella la hubiera perdido de vista, quizá un lapsus, algo, y hubiera escapado por la puerta de atrás. Asà que la mujer policÃa recupera el paso, y dejando a un lado la sorpresa inicial, se dirige a aquel lugar. Corre, salta hacia el exterior,
38:49 hacia donde está, viendo cómo va y viene esta chiquilla. Pero cuando está a punto de sujetarla, se desvanece por completo. Totalmente. Cuando regresa a la casa, la anciana está esperándolo, obviamente, y le pregunta qué ocurrió. La mujer policÃa le informa que la niña ha escapado y que debido a la tormenta y a lo patinoso no pudo darle alcance, pero que hará un reporte y que esté tranquila, patrullará el vecindario. Aquello resultaba muy bizarro. Unos dÃas después, la gente de policÃa escucha un llamado. SÃ. El llamado es de emergencia para ambulancia, no para patrulla. Están reportando una anciana que ha tenido un desvanecimiento. Es decir, la anciana que vivÃa en la casa. Tras algunos minutos, escucha al personal de la ambulancia reportar que la anciana ha muerto. Le da pena.
39:52 Pero bueno, sigue la vida. Y tras varios meses, pasa por el lugar y observa que la casa está nuevamente ocupada. Hay gente nueva, observa un automóvil en la puerta y ve por ahà un par de criaturas jugando. No puede olvidar lo que ella misma vio aquella tarde noche. Asà que, por un momento suspira y piensa, ojalá y no les pase a ellos. No pasarÃan muchos dÃas antes de que hubiera una llamada. SÃ. La despachadora informa a todos los agentes en la zona para ver quién puede atender un llamado, informando que, precisamente en la casa de la anciana, ahora los nuevos vecinos están reportando una actividad rara aparentemente una jovencita en estado inconveniente o bajo los influjos de las drogas está corriendo locamente en el exterior y se acaba de meter a la casa la gente de policÃa aún cuando se encontraba cerca decidió no intervenir dejando que otro compañero hiciera lo suyo. Para su buena suerte, el otro compañero cuando llegó, la chica ya se habÃa ido. Y asà como estos casos que le hemos platicado esta noche, bueno, hay otros incidentes que tienen que ver con policÃas, que se enfrentan a cosas verdaderamente muy raras. Algunos de ellos llegan a vivir momentos muy dramáticos. SÃ. Hay un relato
41:26 interesante en ese sentido. Hace varios años, un oficial de policÃa tiene una llamada. SÃ. Es una cosa que le llaman ellos un número, le dan ciertamente un número de clave, es un 5150. Es un caso psiquiátrico, es decir, hay alguien que está desquiciado. No es alguien peligroso, no es un asesino, pero puede serlo. e inclusive llegan a ser mucho más peligrosos que un delincuente común... por lo que... el policÃa... llega al lugar que le han indicado... especÃficamente desciente y se encuentra con... una persona de unos... ventitantos años o treinta, es difÃcil saberlo... también hay una persona mayor... cuando está con ellos, le informan... que hay un joven dentro de la casa... que ha estado consumiendo drogas y que está en muy malas condiciones. Que, bueno, aparentemente está perdiendo la razón.
42:31 El oficial pregunta por qué piensa en eso, qué hace. La anciana le dice es que mi nieto, cada vez que va a entrar a su cuarto, asegura que vea a un hombre vestido con un uniforme de la época de la guerra. SÃ, pero colgado del techo de su habitación. El oficial espera que le digan algo más. Si le han dado un reporte, espera que sea alguien peligroso.¿ Pero qué ocurre? El muchacho no quiere entrar, pero está muy mal. Por lo que parecÃa ser aquello, no era otra cosa más que una alucinación. Como sea, la anciana no ha entrado.
43:15 El otro hombre tampoco ha entrado. Nadie quiere entrar por el temor de que aquel sujeto haga algo. El oficial de policÃa decide intervenir y se acerca. Cuando entra a la casa, el muchacho casualmente no está desquiciado, no se está volviendo loco, simplemente ha tomado algo, alguna cosa. Se nota que efectivamente ha consumido alguna droga y está ahà sentado. El oficial pregunta qué le ocurre, a lo que este muchacho responde que un espÃritu Le ha ordenado que no entre al cuarto porque su padre está colgando del techo.
43:59 Todo aquello no tenÃa sentido. El oficial le pide que se haga a un lado para revisar. Llega hasta la puerta que le han indicado. ¿SÃ? Se detiene un instante. Observa a su alrededor. Previendo que algo pueda estar mal. en ese momento un segundo policÃa acaba de llegar este oficial entra y llama al policÃa joven le pide que baje un momento hasta ese momento no ha entrado a la habitación no ha hecho nada más que acercarse viene se aproxima al oficial más viejo el cual le dice oye espero un momento Déjame que te diga algo. Yo ya estuve en este lugar. Y estuve parado exactamente donde estabas tú parado, en la puerta de esa habitación. Es más, yo estuve aquà cuando tuvimos que bajar un cadáver que estaba en esa habitación. El oficial joven se queda muy sorprendido y le dice, perdón, ¿cómo? SÃ, efectivamente, en esa habitación.
45:10 Un veterano de la Segunda Guerra Mundial. Con todo su uniforme, se quitó la vida colgándose del techo. Justamente, lo que le habÃa descrito el muchacho, aquel que estaba ahÃ, el jovencito, aquel drogado. El oficial se queda muy sorprendido. Decide regresar y abrir la puerta, pero ahà dentro no hay nada. Cuando vuelve con el muchacho, el muchacho ya está más tranquilo y le pregunta qué ocurre, qué es lo que vio exactamente, y le describe tal cual. Un hombre vestido con un uniforme tal, en la habitación, colgando del techo. El oficial viejo habÃa visto esa escena. Ãl habÃa estado ahà y habÃa ayudado a bajar el cadáver. Lo que el muchacho estaba describiendo habÃa ocurrido en la realidad. El único problema es que habÃa ocurrido muchos años atrás, cuando esta persona debe de haber sido un niño. Si es que existÃa,¿ qué es lo que estaba viendo? era la primera vez de hecho y aparentemente el haber consumido las drogas le habÃa permitido ver aquello aunque también podrÃa haber ocurrido otra cosa tal como decÃa el oficial más joven lo que pudo haber ocurrido es que en realidad no habÃa tal fantasma y simplemente era una historia bastante conocida en el rumbo y que se habÃa escuchado en algún momento y el muchacho le estaba personalizando¿ O no?¿ Usted
46:41 qué piensa? Es un caso extraño. A veces los policÃas llegan a vivir experiencias tan raras que llegan a cambiar tanto, pero tanto que se convierten en algo completamente diferente. Y déjeme que le explique un poco al respecto. No sé si alguna vez ha oÃdo usted hablar acerca de Ralph Sarchi. Sarchi o Sarch. como le llamaban sus compañeros, era un policÃa de Nueva York. SÃ, de hecho, Sarchie fue policÃa de Nueva York durante 20 años, durante los cuales se topó con experiencias similares a estas que le he narrado esta noche, y algunas otras mucho peores porque tenÃan que ver con la actividad propia de un policÃa. Pero lo más interesante del show desde el punto de vista de relatos del lado oscuro no es tanto la historia policÃaca de Ralph Sarchie, este sujeto actualmente de cincuenta y tantos años. Después de ser policÃa durante veinte años, policÃa de a pie, decidió cambiar por completo de profesión. Actualmente, Sarchie se dedica a...
48:06 combatir espÃritus inmundos... a lo largo de aquellos 20 años de trabajo... en la fuerza pública de Nueva York... Ralph Sarchie... se topó... con cosas muy raras... con fenómenos sobrenaturales... con casos de posesión demonÃaca... con personas... que no tenÃan... nadie que las defendiera... de hecho... Ralph Sarchie... solÃa terminar sus turnos... descansar un rato y después... ir a buscar a estas personas para ayudarles... a salir adelante... su trabajo como... policÃa paranormal... lo hicieron en momentos... ser el asmerreÃr de la fuerza pública de Nueva York... y de todo... Estados Unidos... pero poco a poco...
48:52 su nombre se fue haciendo paso e incluso... llegó a escribir un par de libros... en donde narra las experiencias vividas... y todo aquello que le tocó... En su momento, Sauchie no es un sujeto que guste de que lo entrevisten. Es más, prácticamente es un desconocido salvo por una pelÃcula en la cual se menciona su nombre más o menos de forma reciente. Sauchie, de hecho, solicitaba amablemente se cambiara su nombre para no ser conocido porque, a decir de él, no es ideal en su trabajo el que alguien sepa de lo que se trata. Pero como sea, Sauchie... Comenzó a trabajar en esto de una forma muy peculiar. Ãl trabajaba como policÃa en 1984 y en su tiempo libre comenzó por leer los libros de Ed y Lorraine Warren. Usted sabe, los famosos cazadores de fantasmas y el demonólogo Warren durante años fue uno de los demonólogos norteamericanos más conocidos. Llegó a tener un gusto especial por todo esto. lo que lo llevó a conocer a los Warren en persona y hacerse amigo de ellos. Rolf Sarchi solÃa visitar a los Warren en su casa todos los lunes. En algún momento, Ed Warren le confesó que sentÃa que Rolf tenÃa un llamado, tenÃa algo que hacer. De hecho, en algún momento Lorraine Warren,
50:25 platicando con la madre de Rolf Sarchi, Le decÃa que si habÃa alguna historia especial, porque Ralph tenÃa un don. Y resulta que este policÃa, a los 10 años de edad, sufrió una enfermedad grave, que lo tuvo a las puertas de la muerte durante varias semanas. Su recuperación fue catalogada como milagrosa, porque se pensaba que no habrÃa manera de que siguiera adelante. Estaba condenado a muerte, pero logró sobrevivir. tal como dirÃa la madre de Rolf... por alguna razón Dios lo dejó vivir... el caso es que... Elaine Warren... descubrió esto... y lo invitó... a que trabajara... directamente con ellos...
51:10 cosa que hizo... durante algún tiempo... el caso es que... al mismo tiempo que trabajaba con los Warren... haciendo investigaciones y acompañándolos... seguÃa siendo policÃa... y en algún momento... se daba cuenta de que las cosas podÃan salirse de control de formas muy inusuales fue cuando se dio cuenta que podÃa haber algo más algo que no se podÃa explicar plenamente por ello comenzó a trabajar también como asistente en los exorcismos que realizaba la iglesia católica de nueva york Esto lo llevó a enfrentarse a cosas muy raras, como por ejemplo el dÃa que estando en la comisarÃa, se acerca a un detenido que estaba desquiciado por completo, y tras colocarle una cruz en la frente, el sujeto comenzó a descomponerse todavÃa más y actuar de una forma absolutamente loca.
52:13 Pero tras un rato, el hombre cambió completamente. Lo que tuvo que lidiar Sarchi como policÃa fue muy variado. Desde personas con problemas mentales graves, personas muy peligrosas, delincuentes, de lo más grave. Pero esto que enfrentó aquel dÃa en la comisarÃa le resultaba inusual. Y le sorprendÃa porque la mirada que estaba observando en aquel tipo al momento de acercarle al crucifijo era la mirada del más profundo odio. Peor que la de un asesino, peor la de un psicópata. Era la mirada de un demonio. Esto lo llevó a trabajar cada vez más en estos temas. E incluso, en algún momento, la situación lo llevó a sujetar a un tipo, ponerle una camisa de fuerza por la violencia que estaba desarrollando.
53:08 Pero al dar la vuelta, el sujeto rompe la camisa de fuerza, que es algo diseñado para que no se rompa, y se lanza sobre de él. afortunadamente lograron someterlo y contrario a lo que los policÃas hacen habitualmente en este caso se permitió que un sacerdote participará y realizar una bendición con lo cual el sujeto visiblemente se tranquilizó en otro momento el sargento search y fue llamado a atender un caso uno de estos casos como los que le he platicado esta noche Al llegar al departamento de una mujer en Nueva York, ésta le relata que habÃa una serie de cosas muy raras dentro de su departamento. Cuando entra, se da cuenta que aquello no tiene nada que ver con la fuerza de policÃa. Comenzó a observar cómo flotaban objetos de un lado a otro, azotándose contra las paredes, y cómo todo el departamento estaba impregnado con un olor desastroso, un olor de muerte, de carne podrida y cosas de esas. SÃ.
54:19 Cuando termina de hacer la inspección, le pide a la mujer que les permita a él y al equipo intervenir. Pero ya no como policÃa, sino como demonólogo. La expulsión de aquel lugar serÃa exitosa. Y a partir de muchas otras cosas, Ralph Sarchie se volvió un personaje tan reconocido tanto como un buen policÃa de Nueva York, llegando al rango de sargento, tanto como... policÃa del infierno... que es su apelativo en otros casos... en donde se le ha denominado como el policÃa del inframundo... la realidad de las cosas es que es... un cazador de fantasmas... con muy buena escuela... y alumno de los Warren... pero lo curioso es...
55:06 los policÃas... siguen siendo noticia... no cree usted... y bueno... Habrá oportunidad después de seguir platicando otras historias, porque si esta noche solo hemos presentado historias a partir de este libro de Ivry, Paranormal Phenomena, que es el libro de los policÃas, hay otros casos en México muy interesantes y que vale la pena platicar. Muy buenas noches y que descansen. Relatos del Lado Oscuro
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