Fenómenos paranormales en cuerpos de agua || Relatos del lado oscuro
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0:00 Algo tiene que ver un cuerpo de agua con los fenómenos paranormales, y es que muchos de estos fenómenos están asociados a lugares con agua. Nada más considere usted la llorona, el fantasma clásico mexicano, que en realidad no es privativo de México, pero bueno, que más se conoce aquÃ, suele moverse a lo largo de cuerpos de agua. canales, rÃos, incluso en algunos casos se considera que en veneros, es decir, en aguas subterráneas. Normalmente los rÃos tienen su propio fantasma. Es algo muy socorrido que en los médanos que se forman en las partes bajas de los rÃos hay mujeres que se peinan. Y si vamos a otras partes del mundo nos vamos a encontrar fenómenos paranormales que tienen lo mismo que ver con, por ejemplo, Cuerpos de agua. La banshee, la mujer que salta, que grita y que hace todo aquello, vive cerca del agua, siempre. Algunas de las sÃlfides, algunos de los seres que se consideran elementales de la naturaleza, habitan cerca de cuerpos de agua. Asà que la historia de esto es muy vasta. Por alguna razón, el agua en su transitar produce este tipo de efectos, asà es que bueno. Se generan muchas historias asÃ, y eso, obviamente, no deja de ser interesante. Relatos del lado oscuro. Historias
1:35 que otras mentes prefieren ignorar. Pero ahora mismo, ahora mismo tengo una llamada que quisiera compartir con ustedes. Un momento, por favor. Muy buenas noches. Hola, buenas tardes, buenas noches. Antes de que se hable usted sobre cosas sin agua y... sobre efectos que pueden tener que ver con cuartos de agua. Asà es. Bueno, me acuerdo de dos cosas que me han pasado. Bueno, que he visto. Una vez, cuando era yo muy chico, en el frente de donde yo vivÃa, habÃa una especie de bordo donde pasaba agua, donde pasaba algo que le llaman canal. Y bueno, estaba todo lleno de hierba en el cantón y pues nada más los niños que Ãbamos ahà pues a trabajar. Y asÃ, ¿no? Resulta que por las noches, en medio de todo eso, y en ese charquito, tú podÃas ver cómo habÃan, que se veÃan asà como, como si hubiera una relampagueada abajo del agua, en un charco.
2:45 Y entonces todos los niños decÃan que eran nada, que eran los pesquitos. Jamás me acerqué, pero él me decÃa, vamos a ver a los pececitos, mira a los pececitos, y yo nunca supe que era él. Y cómo se veÃa? Pues,¿ cómo puedo decir? Un charco, un charco tal cual, siempre lo vimos de lejos, y es como si alguien tuviese una lámpara y por debajo estuviese alumbrando. Qué serÃa aquello?¿ Y qué tan profundo era eso?¿ Era un charquito?¿ Puede ser una cosa sencilla? Por ejemplo, nos acercamos. Nunca estuvimos seguros si era un charquito. Bueno, de lejos se veÃa un charco como de unos 60 centÃmetros de diámetro. Pues sÃ, era algo pequeño. Bueno y jamás nos lo creyó. Siempre lo atribuÃa que eran espÃritus del agua o inclusive de que pasaba el rÃo entre la mosquera. eran necesidades de agua o necesidades de las plantas, cosas asÃ. Y otro más reciente fue cuando, bueno, yo fui con unas personas, cuando yo iba trabajando con unas personas, hay una especie de highway grande por esa parte, para salir a pescar y cosas. Y cuando nosotros venÃamos eran como las doce o una de la mañana. Y sucesivamente el carro, bueno, la camioneta donde Ãbamos se nos paró en frente de esa web. Bueno, con todo ese alboroto.
4:19 SÃ, no, se nos paró. Tenemos ahà un problema. Se perdió la comunicación. Estábamos desde el inicio de la llamada con algunos problemas técnicos que no se escuchaba bien y se oÃa ahà una serie de ruidos. A ver, ojalá y podamos volver a platicar de eso. Pero bueno, finalmente algo tiene que ver. Muchas de las leyendas se tejen alrededor de cuerpos de agua. La banshee europea, la llorona mexicana y hay otra serie de fenómenos que se van dando a lo largo de los rÃos y cuerpos de agua que tienen que ver con México y particularmente tienen que ver con estos fenómenos que son entre femeninos y entre vaporosos, pero que se vuelven muy atractivos para los relatos. Hay un montón de historias de ese estilo. A mà en lo personal me intriga qué relación puede tener, porque hay varias cosas. Por ejemplo, la radiestesia, es decir, los saurÃes, la gente que localiza minerales y agua, se basa... en seguir el curso del agua utilizando una serie de horquetas y de varas, aparentemente percibiendo el magnetismo o alguna suerte de energÃa que emana del agua en su movimiento. Cuando platiqué con un posero,
5:52 con un localizador de pozo hace unos 4 o 5 años, él sostenÃa que, por ejemplo, un pozo estático, es decir, un pozo que está con una cierta cantidad de agua fija, que no es un venero, sino una especie de embalse subterráneo, marca muy poco. Pero normalmente cuando encuentran veneros, es decir, corrientes subterráneas, la vara marca inmediatamente y de forma mucho más intensa. HabrÃa que pensar que quizá haya alguna relación entre eso y las manifestaciones paranormales, dado que muchos de estos fenómenos Se relacionan con la energÃa vital, por ejemplo, de las personas. También quizá podrÃan relacionarse con este tipo de energÃa que se podrÃa considerar natural, por supuesto, pero que al mismo tiempo puede sostenerles aquÃ, puede darles una cierta fuerza. Otros consideran que algunos pozos son portales, portales hacia alguna especie de inframundo o algo similar. No lo puede uno saber tan fácilmente. Pero también es una forma de verlo. Finalmente, tiene también mucho que ver con el propio lugar. Son lugares en los que obviamente ocurren muchas desgracias.
7:13 Hay muchas personas que pierden la vida en este tipo de lugares. Desde teporochos que se quedan ahà a la orilla y fallecen. Gente que cae a un rÃo, que son arrastrados por el rÃo en una crecida. Entonces también tiene mucho que ver con esto. Los fenómenos paranormales suelen ocurrir en los lugares... que generalmente la persona que ha muerto recuerda como último lugar o le relaciona de alguna forma. En algunos casos, cuando el fallecimiento se ha dado de forma súbita y la persona no se da cuenta plenamente, sigue pensando que está en ese sitio y busca cómo seguir su camino. Pero obviamente ya no tiene una noción clara del tiempo, ya son muchos los factores. Pero si falleciera en un rÃo, probablemente se quedarÃa por ahà cerca.
8:00 O al menos, esa es una de las tantas hipótesis que hay. Algunas de estas historias tienen una connotación rural, obviamente. Hoy en dÃa,¿ cuántos de nosotros vamos por ahà caminando a la orilla de un rÃo alegremente o montados en un caballo a la orilla de un rÃo? Evidentemente, muy poca gente en los ámbitos urbanos. Anda a caballo y muy poca gente en ámbito urbano va caminando junto a un rÃo. De hecho, la mayor parte de los rÃos hoy en dÃa están cubiertos de alguna manera. Y esto reduce mucho las posibilidades de que uno mismo se cuente dentro de las personas que han visto este tipo de fenómenos.
8:44 Sin embargo, existen otras variantes. Y esto es algo que llama la atención enormemente.¿ Cómo es esto bueno? Una de estas variantes tiene que ver, por ejemplo, con los pozos en la zona de San Pedro Cholula y hacia la región de San Gregorio. Ahà hay varias historias parecidas. No, no se imagine cosas. No sale la niña del pozo haciendo cosas raras. Pero hay una que me contaron hace algún tiempo. Muy interesante, ¿verdad? Esta persona, cuando platicábamos, Nos relató una experiencia que tuvo. Ellos heredan una propiedad del abuelo, en un camino que no estoy muy seguro cómo va, pero sale de San Pedro de Cholula y va hacia alguna de las comunidades que están hacia adentro. Antes de la carretera Atlixco hay ahà una especie de franja de territorio, muy vasta, y por ahà estaba, a pie de carretera, el terreno aquel. Como dato curioso, el terreno tenÃa, hacia el fondo, parte de unos paredones. Parte de una construcción de hacÃa muchos años. El terreno era conocido. Este muchacho joven se ve encargado de cuidar al abuelo los últimos años de vida. Asà es que el abuelo le obsequia aquella propiedad antes de fallecer. Y bueno, van a ver el terreno y el abuelo le marca hasta dónde llega el terreno. Cuando el muchacho le pregunta a su abuelo,¿ y esa casa, esos paredones de quién eran? El abuelo
10:17 le responde que no tiene idea. Que cuando a él se lo dio su padre, HacÃa mucho tiempo atrás. Esos paredones ya eran paredones. Y estaban ahÃ. En realidad él nunca habÃa utilizado aquellos paredones para nada porque le daban un poco de miedo, un poco de desconfianza. Asà que todo el tiempo que habÃa tenido el terreno, que era un terreno grande, lo habÃa ocupado para el cultivo de hortalizas y demás, pero esos paredones nunca los habÃan usado. El muchacho... Pensando en abrir un invernadero, consigue capital, consigue dinero para trabajar, todo está muy bien, compra los elementos y prepara su invernadero, un invernadero muy bueno, muy bien logrado.
11:05 Y mientras hace esto, se percata de que efectivamente en la parte de atrás hay un pozo. Está medio roto, medio tapado, tiene arriba un montón de ramas y de basura, pero lo limpian. Quitan todo eso y resulta que el pozo estaba a 8 o 10 metros de profundidad. El agua estaba a flor de tierra. Una maravilla porque eso significaba que tendrÃan agua suficiente para el invernadero sin muchos problemas, sin tener que estar haciendo bombeos profundos ni nada de eso. La primera intentona que hacen resulta también muy buena. El pozo libera una enorme cantidad de agua. Utilizan una bomba grande y sin embargo no abaten el nivel freático. Asà que contento con esto, bueno, trae unos trabajadores, arma una pileta grande para el lavado de la verdura y también para el riego de la hortaliza y comienza a trabajar.
12:05 El hecho es que este muchacho tenÃa a su novia, llega el momento feliz en el que se casan y obviamente la muchacha pues quiere casa. No está tan contenta con la idea de irse a vivir a la casa de los suegros, asà es que este hombre decide construir la casa. Pero el único hueco que queda libre, para su buena idea, es donde estaban los paredones, ya que el resto del terreno aquel lo estaban utilizando con los inverdaderos. Asà que trae unos trabajadores y construye ahà dos cuartitos. Tira todo lo que estaba previamente, aquellos cuartos de adobe. Lo que quedaba de aquellos cuartos de adobe eran como dos habitaciones y una tercera que no se entendÃa cómo, pero bueno, lo tira todo. Construye ahà su casa, que son dos habitaciones, una que es el dormitorio, una que es la sala comedor. La prepara para poderla hacer más grande después. Y se meten a vivir ahÃ. Al poco tiempo, ya casado, se mete a vivir ahÃ. El terreno está un poquito apartado, está dentro de zona rural, zona agrÃcola.
13:08 Asà que se trae al perro. TenÃan dos perros en casa y se trae a uno de ellos que era particularmente fiero. De esos perros clásicos que le llamaban el golondrino, por negro, se lo trae. La propiedad ya estaba con una cerca de malla ciclónica todo alrededor, su portón al frente. Te antojaba bonito el lugar. De hecho, el lugar está bonito. Son estos invernaderos muy monos y atrás está la casita. El único problema es que cuando se trae al perro, al golondrino, A los pocos dÃas comienzan a notar una actitud muy rara del animal. Era un perro grande, adulto, particularmente fiero, conocido por ser un perro muy bravo, además con un temperamento terrible. HabÃa atacado a varios otros perros y, bueno, era un animal bastante temible. Por eso, de hecho, lo habÃan dejado que se lo llevaran porque en su casa no lo querÃan. El problema comienza con eso del perro.
14:15 Empieza a actuar de forma rara. Sobre todo, al caer la tarde, empezaba a ladrar hacia el pozo, en dirección hacia el pozo. Ellos no se percatan de esto. Primero porque, bueno, un perro que ladra en una zona rural, pues es algo completamente ordinario. No le prestan tanta atención hasta que el animal comienza a actuar de forma un poco ridÃcula. Se le veÃa atemorizado. Y atemorizado es muy atemorizado. Comienzan a verlo y el animal rasca la puerta y gruñe en dirección hacia la parte donde estaba el pozo. Se imaginan que algo hay ahÃ, entonces este muchacho va, revisa, pues no, no hay nada. Al pozo ya le habÃan hecho el brocal adecuadamente, le habÃa puesto una tapa metálica con su portabombas y todo, bien hecho el trabajo, pero el perro seguÃa aterrado de aquel lugar. Siguieron los dÃas y con el paso de las semanas la situación se volvÃa todavÃa más penosa porque el animal aullaba. Una tarde de esas tantas tardes tiene la visita de los papás del muchacho que llegan al lugar y el perro se va con ellos. Después de estar un rato en la casa platicando y contentos viendo el invernadero, de pronto, cuando se van, Aquel perro terrible, feroz, incontenible, se va con ellos.
15:50 Se quedan muy sorprendidos porque el animal habÃa sido criado por este muchacho. De los dÃas siguientes comienzan a tener otras cosas raras. Por ejemplo, habÃa momentos en los que se escuchaban ruidos muy cerca de la casa. Ruidos que iban desde golpes, una especie de ladrido ahogado muy callado. Total, que el muchacho decide traer otro perro. Y trae otro perro. Pero el perro dura ocho dÃas. Literalmente ocho dÃas y desaparece. Era un perro joven, era un cachorrón. Pero se sorprenden con aquello. Pasan los dÃas y de pronto, para bajar la bomba un poco en la época de secas, abren el pozo, les llega una peste espantosa. El perro estaba dentro muerto. Les comenzaron a pasar cosas raras. Después, una tarde, ya oscuro, la esposa de este joven viene de regreso. HabÃa ido al centro a hacer algo. Viene de regreso, la traen en un taxi, entra y para llegar a la parte de atrás, donde estaba la casita y donde estaba el pozo y todo aquello, habÃa que caminar un trayecto largo dentro de los invernaderos.
17:01 Estaba iluminado, estaba todo muy cuidado. Cuando ya se va acercando al final del pasillo de los invernaderos, Le sorprende ver que hay una persona allá adentro, pero no corresponde. Su esposo era un muchacho alto, muy fornido, descendiente de italianos. Asà que cuando esta muchacha ve a una persona bajita, muy delgada, es una persona muy pequeña, muy cerca del pozo, se queda sorprendida y la primera impresión es,¿ qué es esto?¿ Quién es? Entonces le grita al esposo. Y el esposo se asoma, estaba junto a ella, estaba dentro de una de estas cosas de plástico, adentro estaba haciendo algún arreglo, algo se asoma, y le da gusto verla, la saluda y todo, y ella le dice, oye,¿ quién era la persona que estaba allá atrás? Dice no, pues no sé.
17:53 Trajiste a alguien ahÃ, algún trabajador nuevo? No, no, no, estoy solo.¿ Van a ver aquello? Nada. En ese momento ya empiezan a sentirse un poquito nerviosos ambos, porque ya eran varias las cositas raras que habÃa, y esos ruidos que escuchaban de pronto... Terminé por desquiciarlos, de hecho, porque los ruidos se volvÃan más molestos. Aquello fue procesándose y, bueno, dos o tres años después de haberse mudado, les habÃan ocurrido muchas cosas raras. La figura aquella del hombre, muy menudo como muy quebradizo, también lo habÃan vuelto a ver. En algún momento el muchacho está dentro de uno de estos invernaderos, Es de dÃa, cuando voltea ve que hay alguien caminando junto a él por el lado exterior, no puede ver quién es. Pero la chica era también muy parecida a él, era una muchacha muy grandota, muy tosca, asà de gran estatura, muy corpulenta, y la figura que él ve a través del plástico es una persona bajita, menudita.
18:55 Cuando llega a la puerta y se asoma, ahà no hay nadie. Tuvieron varias cosas ahÃ, pero la parte más fea es cuando Ella está esperando bebé. Ya para ese momento habÃan hecho una ampliación en la casa. Les estaba yendo bien, según parece. Ella está esperando el bebé y comienzan a ver nuevamente esta figura, este hombre, varias veces. Incluso una tarde están todos reunidos. Llegaron los papás de ella, los papás de él. Es una reunión familiar muy bonita porque aquello tenÃa un terreno amplio. Entonces habÃa espacio donde hacer una comida, los invernaderos, habÃa unos frutales, todo lindo. Una de las personas que está ahà va al tocador, se va al baño que estaba en la casa, y cuando regresa le dice, oye, creo que te buscan. Dice,¿ por qué?¿ Hay alguien ahÃ?¿ Me busca alguien? SÃ, hay un señor allá en la casa, en la puerta de la casa, una persona mayor, delgadita, asà chiquita. Dice, este muchacho era mediodÃa. Y la persona que lo acababa de ver...
19:58 No sabÃa que ahà no vivÃa nadie más... Ni que habÃa nadie más... Entonces él muy gentilmente le dice... Ah sÃ, permÃteme, ahorita voy... Va para allá y no hay nadie... Aquello se empieza a volver más incómodo... Hasta ese momento nunca habÃa ocurrido nada dentro de la casa... Todo habÃa sido calma... Cuando nace el bebé... Una de esas tardes en las que está la señora... Ya regresó de los cuarenta dÃas... Está la suegra... O sea, la mamá de ella... con el bebé y toda la cosa, la señora de pronto le habla a la hija y le dice, oye, creo que mejor nos vamos a la casa. No, mamá,¿ cómo crees? Pues si aquà es mi casa,¿ cómo me voy a ir?
20:39 Si creo que mejor nos vamos a la casa, ándale. Arma tu paleta, vámonos para allá unos dÃas, háblale a tu novio, a tu esposo, dile que nos alcance allá. Aquà la casa está muy frÃa y el bebé, el bebé se te va a enfermar. Ãndale, y además allá, la leche, lo que quieras, vámonos todos para allá. Total, la muchacha cuando llega el esposo le dice, mira, mi mamá opina esto, y dice, hombre,¿ pero qué vamos a ir a hacer a la casa de tus padres? Entonces va y le habla a la señora, a la suegra, le dice, oiga, suegra, muchas gracias, pero no nos queremos ir porque no sabrÃamos de ir, esta es nuestra casa. La suegra le dice, oye,¿ tú sabes quién es el hombre delgado bajito?¿ De quién está hablando? Del tipo que acabo de ver desaparecer dentro de tu casa. O te llevas a mi hija o me la llevo yo. A él, como tal, nunca le tocó verlo. AsÃ, directo y claro, nada más aquella vez que en el invernadero vio pasar a alguien. A la esposa le tocó verlo de lejos una vez. Pero la suegra se los describió con lujo de detalle. Persona delgadita, de tez morena, cara muy arrugada no es que fuera un hombre muy mayor sino que parecÃa ser un hombre de campo el pelo corto como un poco erizado la vestimenta podÃa ser blanca pero era difÃcil saberlo con una sonrisa muy blanca muy rara pero
22:14 más que una sonrisa era como una mueca la señora se le quedó grabadÃsimo y despertaba en la noche con pesadillas de eso El caso es que no les permitió ya que se fueran para allá con el pretexto del bebé y que tú y que yo. Pasó algún tiempo, este muchacho, bueno, siguió prosperando el negocio y decidió quedarse en una casa cerca de la de la suegra, porque además ya venÃa otro bebé al mundo. Entonces dice, bueno, con dos chiquitos mejor estamos cerca de los suegros y tenÃa el trabajo allá. Lo que hizo fue enviar a un trabajador que se quedaba para vigilar el riego y para vigilar lo que hubiera que vigilar de noche, para su sorpresa. El trabajador a los quince dÃas le dio las gracias y le dijo que no se volvÃa a quedar ahà jamás. VeÃan a ese tipo. Total, un buen dÃa este muchacho, cuando ve la oportunidad, él relacionaba al tipo aquel con el pozo, por alguna razón lo relacionaba con el pozo. Mandó tapar completamente el pozo, tumbarlo por completo, cerrarlo y cambió. Ahora puso el pozo en un venero que habÃan encontrado al frente del terreno que parecÃa ser mucho mejor. La casita aquella la mandó tumbar, la mandó derribar por completo. En la parte de atrás compró el predio siguiente y alargó los invernaderos y puso una bodeguita y una oficina al frente. Nunca más volvió a ver nada, pero siempre se quedó con eso. Y cuando nos lo platicaba, le temblaba la mano. TodavÃa decÃas que imagÃnate, tienes a la esposa con un bebé de ocho dÃas, una cosa asÃ,
23:46 y de pronto sabes que tu casa está espantada. Dice, pues te vuelves loco.¿ Qué era? Nunca lo supieron. En esa zona se contaban muchas historias de que habÃan vivido brujos ahÃ, que habÃa brujos. Y que cuando él lo platicó con algún trabajador de aquella historia, se le decÃa, no, es que esos paredones eran una casa de un brujo. Ãl no creÃa nada de eso. Lo único que sabÃa es que la parienta aquella habÃa visto al señor, la abuela habÃa visto al hombre allà en la casa adentro. Y muchas otras cosillas que les habÃan pasado. Otro de los fenómenos que son muy frecuentes alrededor de cuerpos de agua es el fenómeno de las mujeres del rÃo. Este tipo de relatos han ocurrido durante años. Hay leyendas por todo México. Yo he tenido oportunidad de escucharlas tanto en Puebla como en el Estado de México, en Guanajuato, en Jalisco...
24:49 En muchos lugares se cuentan relatos, pero eso me hace pensar un poco que no se trata de una misma historia que se cuenta veinte veces, como podrÃa ser el caso de una leyenda urbana, sino de un tipo de fenómeno que ocurre con esas caracterÃsticas. Mire, lo que encontré fueron básicamente escenarios en los que se observa a una mujer a la orilla de un cuerpo de agua, o bien dentro de éste, sobre todo en noches muy claras. Hay quienes sostienen que es una mujer vestida de blanco, con el cabello negro que se peina. No me atrevo a decir que asà sea. De hecho, más me parece que no sea esa la caracterÃstica central. Simplemente el hecho de que parece ser una mujer. Normalmente no hay una interacción.
25:40 De hecho, el fenómeno transcurre de forma relativamente rápida Y las personas que lo observan no pueden quedarse mucho rato. El relato clásico del borracho que observa a la mujer en el rÃo y se baja de coqueto a ver si puede conquistarla y termina ahogado es un relato urbano, es una leyenda urbana. Pero no todos los relatos son lo mismo. Vaya, el relato del borracho del rÃo es clásico. Un tipo va caminando por la orilla de un rÃo y de pronto ve a una mujer que se está peinando a la orilla del rÃo. Se acerca para coquetear un poco, de pronto aquella imagen o aquella persona que está a la orilla del rÃo se incorpora, se voltea y en lugar de ser una mujer tiene la cabeza de caballo, el esqueleto de un caballo. Obviamente ahà no podrÃamos hacer un estudio muy profundo de aquello, ¿verdad? Simplemente se preguntarÃa, punto uno,¿ qué borracho es su sano juicio?
26:40 Un borracho, a mitad de la noche, va caminando por la orilla de un rÃo y observa a una mujer que se peina a la orilla. Y se baja a ver si puede coquetearle. Primero, cómo se baja a la orilla del rÃo. Segundo, la peste que debe de haber ahÃ, porque los rÃos en zona urbana están todos contaminados. Y por último, por qué tiene que tener cabeza de caballo, si es un fenómeno paranormal, no un alebrije. La historia es un poco diferente en la vida real. Le platico, por ejemplo, lo que comentaba. un ingeniero de la Comisión Nacional del Agua hace muchos años. Este hombre habÃa tenido que estar en los pequeños embalses de riego en la cuenca que va hacia Guanajuato. Su trabajo consistÃa en atender las estaciones de medición pluviométrica y de cauces. TenÃan ahà aforos de rÃos. Su trabajo era llegar hasta donde estaba la estación del aforo, que era adentro. Llegaban en una camioneta a todoterreno, se bajaba, se metÃa y revisaba lo que tenÃa que revisar en esta especie como de pequeña presa después de ahà anotaba sus datos tomaba un par de fotos se subÃa y se seguÃa a la siguiente estación el caso es que en una de tantas ocasiones le toca a la de malas de quedarse atorado cuando va saliendo de una de estas estaciones se le hunde la camioneta habÃan estado regando y se le hunde la camioneta completamente y no hay manera de sacarla por más que se esfuerza TraÃa siempre consigo pala, cal, todo lo que fuera necesario y no puede sacarla. El vehÃculo se
28:13 atranca por completo y para su mala suerte además en aquellos años no habÃa teléfonos celulares. Las camionetas de la Comisión Nacional del Agua Buena, en aquel entonces la Sarch, tenÃan radio de onda corta, pero pues no capta nada por más que intenta radiar. Estaba a 10, 12 kilómetros del punto habitado más cercano y no puede sacarla. Lo único que se le ocurre es que el que haya regado toda esa agua tendrá que regresar al otro dÃa a seguir regando o hacer algo. Entonces espera que lleguen con el tractor y que lo jalen. Pero por lo pronto tenÃa que quedarse esa noche ahÃ. No habÃa forma de que saliera para ningún lado. Y también habÃa un riesgo muy grande.
29:01 Un tipo caminando a campo abierto en medio de Milpas, en un territorio que no conoce, barato lo ataca un perro. Caro, alguien no lo reconoce y le pega un tiro. Entonces ya con esa sensación dice, bueno, por lo menos aquà en el vehÃculo es un vehÃculo oficial, saben que no estoy robando nada, estoy en la estación pluviométrica. Como sea, la estación tenÃa también una casetita con chapa y todo. Dice, bueno, si veo algo raro me encierro y ya. El caso es que se sienta ahÃ. Se fuma un cigarro, se echa un pestañazo, se fuma otro cigarro, después se baja y está midiendo, aprovechando que estaba ahÃ. Y de pronto, nota que viene alguien caminando y dice, ya la hice.
29:42 Ahorita esta persona que viene seguramente van a trabajar algo y ha de llegar el tractor en cualquier momento o las mulas y me sacan. Se sale de donde estaba, estaba metido adentro, al centro de la pequeña represa y donde estaba la estación. Se sale de ahà para ver quién viene, porque él ve que alguien se acerca. Con la idea de decirle, oiga, disculpe,¿ me puede ayudar?¿ Puedo decirme cómo le hago? Y observa que viene una persona. Ãl no podÃa decir si era una mujer o un hombre. Pero conforme se va acercando, empieza a sentirse muy raro. Y se vuelve mucho más raro cuando se percata que aquello ni era una persona ni nada, era un bulto, un bulto como de un color claro, como de un color blanco, que venÃa por dentro del rÃo, como flotando.
30:32 Entonces se queda viendo aquello y la primera impresión que le viene es una bolsa de vapor. Era de noche, obviamente el agua del rÃo viene con una temperatura más alta, genera vapor. Se queda con esa sensación, dice, bueno, mira qué fenómeno tan raro, ¿no? Y lo primero que le viene es, ojalá pudiera fotografiarlo, pero la cámara no tiene flash. Entonces no pudo documentarlo, pero se queda con esa idea, dice, bueno, qué loco está esto. Pero una mancha de vapor, una bolsa de vapor, no hace lo que siguió después. Este hombre se para a verlo. y aquello hace una serie de movimientos como que llega se regresa y es cuando él distingue que en realidad era una especie de humano una figura humana no era una aparición completa no se distinguÃa además en la oscuridad de la noche él veÃa este aspecto como un poco fosforescente como un poco reflejante muy raro con la lámpara comete el error de prender la lámpara llevaba consigo una lámpara enorme prende la lámpara aquella Y le parece ver que es una persona, pero está en medio del rÃo flotando. Está en la impresión que no sabe si echarse a correr, si encerrarse en la camioneta. Total, cuando apaga la lámpara, con la impresión de lo que está viendo, en medio de la noche era un paraje solitario, completamente solo. Simplemente se espera, se mete a su camioneta, se encierra y dice, como niño
32:02 chiquito agarré el zarape que siempre llevaba y me tapé. que por lo menos... que se vaya... total pasa un rato... se asoma... no hay nadie... a las cuatro y media... cinco de la mañana... oye que viene un tipo chiflando... se incorpora un poquito... para ver si es un vivo... y sÃ... efectivamente era un tipo que venÃa... a seguir con el riego... a correr el riego... entonces le dice... oye mi compadre... mira lo que me pasó con el riego... no se pasa... no hay problema... espérese tantito... ahorita lo arreglamos... y asÃ... a eso de las diez y media... a once de la mañana... es decir... Prácticamente al otro dÃa, todo el dÃa, llegó un tractor, lo enganchó, lo jaló y lo sacó. Cuando ya están sacándolo, dice, oye, aquà qué espantan, ni esto. Dice, pues, a veces,¿ qué es?
32:50 Pues ahà espantan, ahà viene, el muerto pasa por ahà y ahà se queda. DecÃa este hombre que a él realmente nunca le habÃa dado miedo nada. HabÃa visto cosas muy duras y lo que usted quiera. Le habÃa tocado andar en los campos ahà en la soledad muchas veces y no le daba miedo. De hecho, le gustaba andar asÃ. Pero esa vez sà sintió temor de no saber qué rayos era lo que estaba viendo. Este tema de estos fenómenos paranormales tiene muchas connotaciones. Obviamente, para una zona urbana. La experiencia... se limita mucho y sin embargo no se limita del todo. Hay una experiencia que nos contaron a un lado de Reforma, creo que es la libertad, la colonia de la libertad, en la orilla de donde pasa el rÃo cerca del puente de México, allà un señor que vende panes y cosas en una bicicleta nos platicaba que a él le tocó ver algo muy raro en ese sitio y no es que estuviera tomado por supuesto y decÃa que mucho menos se quedó con ganas de tomar nada a él le tocó una noche después de haber terminado con la venta del dÃa ocho o nueve de la noche va de regreso pedaleando su bicicleta y él tenÃa que llegar a la orillita del rÃo ahà seguirse por el bordo para cruzar hacia su casa que estaba adentro pero para no volver a subir toda la parte de arriba y dar la vuelta se mete por
34:22 ahà para cortar y él decÃa que sà vio a lo que le pareció ser una mujer por una especie de vestido largo decÃa que en realidad no podÃa decir si era una mujer o un hombre o lo que fuera porque lo único que veÃa era esta especie como de capa una especie de blusón suelto blanco bastante vistoso y estaba hacia la orilla en un punto en el que no hay manera de acceder además esa historia nos la contó 20 años atrás en un rÃo completamente contaminado con una pestilencia enorme¿ Qué rayos harÃa ahà una persona? Ãl voltea y ve aquella cosa, y su impresión era que habÃa una mujer allá abajo. VeÃa la forma de la cara, veÃa el cuerpo muy definido, a pesar de que no se podÃa saber bien bien, pero sà veÃa unos brazos, veÃa una cabeza, una vestimenta como una especie de túnica suelta, y ahà estaba. El fenómeno duró unos minutos, él se quedó parado viendo y decÃa que aquello se movió para adelante, luego regresaba, volvÃa a moverse hacia un lado, subió la orilla como si quisiera salir, pero sin hacer ningún esfuerzo, hasta que de pronto, tal como apareció, desapareció. ImagÃnese usted qué impresión. En fin, muchas gracias a doña Blandina Bolaños, que como siempre nos está acompañando cada noche. Gracias a
35:53 usted y gracias a nuestros compañeros del Facebook, a nuestros radioescuchas que nos acompañan a través de Facebook, cosa que agradecemos siempre, siempre es muy agradable recibir sus comunicaciones y estar ahà viendo la discusión, aquello tiene vida propia. El Facebook tiene esa peculiaridad, parece que tiene vida propia. Asà es que agradecemos esos comentarios, agradecemos esas sugerencias y les mandamos un muy cordial saludo a todos. Muy buenas noches y que descansen en paz.
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