Caso Tamam Shud. El misterioso hombre de Somerton || Relatos del lado oscuro
Un cuerpo misterioso que aparece junto a una playa, no se nota violencia, no tiene ninguna identificación, no tiene nada, ni siquiera etiquetas en la ropa. ¿De dónde vino? ¿Qué le ocurrió? Lo único que hay es un trozo de papel que dice "Tammam Shud" "Terminado"
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0:00 Alguna vez, creo yo, hemos mencionado los casos de los cadáveres desconocidos. Evidentemente alrededor del mundo cada dÃa aparecen algunos cadáveres que no son identificados. En Estados Unidos, en cualquier parte del mundo, son encontrados. En México se les señala como desconocido 1, 2, 3, 4, 50, dependiendo del año. En Estados Unidos se les coloca el nombre John Doe o Jane Doe, colocándole un número a continuación que identifica el número de defunción o de persona desconocida que ha fallecido. Muchos de ellos simplemente van a parar a la fosa común. Son personas que por alguna razón no fueron reclamados por nadie y no se les pudo identificar. En algunas ocasiones se trata de personas indigentes que llevaban una vida al margen de la sociedad y probablemente por ello nadie se acercó a reclamarlos.
1:05 Sin embargo, hay algunos casos muy inusuales en los cuales aparecen personas que pudieran haber sido diferentes y que dejan un cierto misterio. detrás de sà cuando es que aparecen por ahÃ. Hay un caso en particular que no es muy conocido, que es el caso australiano. Es conocido como el caso Tamanshuth. Es un caso muy raro. Verá, todo comienza en 1948. Temprano por la mañana del primero de diciembre de 1948, en Adelaide, en Australia, hubo algo raro. Algunas personas que caminaban por la orilla del mar observaron a un hombre tendido, que no se movÃa, como recargado o recostado contra el dique de concreto de la playa. Era un caso muy raro.
2:19 La playa estaba dentro de la ciudad, en una zona muy conocida, pocos habitantes, es 1948. La playa era conocida como la playa Somerton. El hecho es que, bueno, llega la policÃa y ubican al cadáver del que le están hablando y efectivamente al revisarlo está muerto. El cadáver además presenta una rigidez bastante notoria, pero tiene ciertas cosas raras. lo que despertó una profunda curiosidad acerca de quién era este sujeto. Para empezar, era un hombre de aspecto poco común. No me refiero a que fuera de alguna forma rara, pero era un tipo que tenÃa corbata, alto, un hombre de unos cuarenta y tantos años, robusto, fuerte... con el cabello rubio, hombros anchos, con apariencia de ser alguien que nunca habÃa trabajado en cosas manuales. No era un hombre que tuviera las uñas ni las manos callosas o dañadas. Por otro lado, además, era un sujeto que se veÃa visiblemente ejercitado, como marcado.
3:39 TenÃa otras caracterÃsticas muy raras. como si hubiera sido un bailarÃn y hubiera estado durante años practicando, tenÃa cierta deformidad en los pies, muy peculiares, pero quizá lo que más llamó la atención era la impecable forma de vestir. El sujeto llevaba una camisa blanca, bien almidonada, una corbata perfectamente amarrada, calcetines adecuadamente combinados con los pantalones y unos zapatos. Los zapatos eran eran también... de muy buena calidad... además de esto llevaba un suéter... y una especie de chaqueta... una especie de saco... ten en cuenta que esto es la playa...
4:26 y es el continente australiano... hemisferio sur... en diciembre no hace frÃo... de hecho ese dÃa habÃa hecho mucho calor... pero este sujeto llevaba... toda la vestimenta completa... pero ahà no paraba la historia... Cuando la policÃa llega al lugar, encuentran el cuerpo. El cuerpo está colocado como si se hubiera recargado. Empiezan a preguntar a los transeúntes y algunos de ellos relataban haberlo visto ahà la noche anterior. Haberlo visto con vida. Por lo que se presupone que por la posición del cuerpo, la manera en la que quedó, habrÃa muerto durante el sueño. La primera hipótesis es que era un ebrio que habÃa muerto durante la noche o algo asÃ. Pero cuando empiezan a rastrearlo, se dan cuenta de dos o tres cosas. Primero, no hay ninguna etiqueta.
5:22 Ni el traje, ni los pantalones, nada. No tiene ninguna etiqueta. Es un sujeto muy bien vestido. Y sin embargo, no lleva ninguna documentación propia. Nada que lo identifique. ni siquiera una credencial, una tarjeta, algo. Además, los ojos estaban ligeramente entreabiertos, lo cual era muy raro. La policÃa inmediatamente se imagina que podrÃa tratarse de un suicidio, pero no tiene nada. El sujeto no presenta señales de daño, no presenta nada.
6:04 El cuerpo, de hecho, está colocado de una forma propia, no hay ninguna perturbación. El cuerpo, es decir, este individuo llegó, se recargó ahÃ, y ahà se quedó, contra esta especie de pequeño dique de la playa. Nadie más se habÃa acercado, no estaba movido el cuerpo ni nada. Es más, se habÃa colocado un cigarrillo en la oreja, que no estaba encendido. HabÃa otro, caÃdo sobre el saco, parcialmente fumado. La policÃa comienza a rastrear los bolsillos y encuentra un ticket de autobús.
6:45 Aparentemente habÃa sido usado. Además de esto, también encuentra un peine, un paquete de chicles y un paquete de cigarros. Cabe señalar que los detectives eran cuidadosos y muy minuciosos porque observaron un detalle curioso. Los cigarros que aparecÃan no eran cigarros. de la marca de la caja. Eso es curioso, y curioso por muchos lados. La caja habÃa sido rellenada con cigarros mucho más caros que los de la propia caja. También habÃa un paquete de cerillos de una marca común.
7:28 El sujeto además tenÃa otras cosas. Primero, el boleto de autobús CorrespondÃa a un autobús que habÃa llegado a una estación que estaba muy cerca, a un kilómetro escasamente. Asà que este hombre habrÃa llegado, habrÃa hecho algo, habrÃa visto a alguien y después se habrÃa ido a sentar ahà para morir. Las pesquisas continuaban y comenzaron a preguntar por aquà o por allá, la gente de la región. Aclaró haberlo visto. La gente que vivÃa por ahà o que iba a los diferentes lugares lo habÃan visto. Una pareja habÃa visto a un tipo parecido, muy cerca de un pequeño hogar para niños discapacitados que estaba por ahÃ. Luego otra pareja lo vio cerca de las siete de la noche, ya recargado ahÃ. Moviéndose todavÃa, movió un brazo y se acomodó.
8:23 A eso de las ocho de la noche, otra pareja lo vio, pero no vieron que se moviera. Tuvieron la impresión de que estaba tomado. Porque además a esa hora de la noche hay una enorme cantidad de mosquitos ahà y supusieron que tendrÃa que estar borracho sino porque estarÃa ahÃ. La última pareja que lo vio a las ocho de la noche lo describió exactamente en la posición en la que fue encontrado muerto al dÃa siguiente. Asà que no habÃa habido aparente juego sucio. No lo habÃan golpeado, no lo habÃan apuñalado, no habÃa evidencia de ninguna lesión externa.
9:04 Pero entonces,¿ qué habÃa ocurrido? Finalmente el cuerpo fue retirado del lugar y enviado al forense para realizar una autopsia. El cadáver es enviado a la morgue para su análisis. El estudio realizado señalaba que el hombre habrÃa muerto cerca de las dos de la mañana. Eso no significaba que hubiera estado consciente. PodrÃa haber estado inconsciente, pero a la hora del fallecimiento, por el grado de rigidez cadavérica y otros factores, señalaba que habÃa muerto alrededor de las dos de la mañana. Tras abrir el cuerpo y revisar los órganos internos, pues las cosas resultaban igualmente extrañas. El corazón, el cerebro, todo era bien, era normal, salvo que estaban muy congestionados. HabÃa sangre excesiva en los vasos del hÃgado, el vaso era particularmente grande, y habÃa ciertos problemas, refiriéndose a una hemorragia gástrica aguda.¿ Pero qué la habÃa provocado?
10:15 El patólogo, tras revisar la sangre y hacer una serie de pruebas, no pudo determinar si es que habÃa sido envenenado o con qué habÃa sido envenenado. pudo llegar al grado de saber exactamente cuál habÃa sido su última cena y de hecho habÃa cenado una empanada en algún momento cercano a las ocho o quizá a las siete de la noche es decir que fue compró algo de cenar y se sentó en la playa y murió pero el problema es que no habÃa una sustancia identificable y no se podÃa concluir de qué habÃa muerto realmente ese era un problema Se llamó entonces a Scotland Yard, que era la agencia británica, particularmente capaz y muy cuidadosos. Se hicieron revisiones, vamos, no hubo manera de saber que lo habÃa matado. Para 1948 ya se conocÃan una infinidad de posibles venenos, algunos de ellos muy sofisticados, que habÃan sido empleados durante la Segunda Guerra Mundial por los espÃas, pero no embonaban con el perfil.
11:21 Además de esto, el propio Scotland Yard, presumiendo que era un sujeto de origen británico por la manera de vestir, publicó la fotografÃa en Inglaterra en diferentes lugares. Lo mismo ocurrió en Australia, en donde se publicó en los diarios y se hicieron crónicas del incidente en muchos periódicos en todo el territorio australiano. Finalmente, el asunto llevó a que el cadáver fuera embalsamado y se guardara. Era el primer ciudadano o persona que habÃa sido encontrada y que no se habÃa identificado plenamente. De hecho, no se acostumbraba tampoco a embalsamar a nadie. Pero este fue un caso particular por otras cosas, no solamente por el hecho de que hubiera sido un desconocido como cualquier otro. Es más, inclusive, se sacó un molde del cuerpo. Los medios locales, los diferentes periódicos australianos también hicieron amplias descripciones del suceso, se publicaron páginas completas con reportes muy minuciosos, entrevistas a vecinos, choferes de autobuses, tratando de encontrar cuál era el asunto.
12:34 Y finalmente uno de ellos, el Advertiser de Adelaide, publicó una nota en la que aseguraba que el cadáver era el de un sujeto de nombre E.C. Johnson, que correspondÃa muy bien y que vivÃa cerca de la zona. Toda la descripción llevaba a que la policÃa hubiera identificado ya a la persona, solo que hubo un problema dos dÃas después. el señor Johnson llegó a la comisarÃa para acreditar que no estaba muerto y que definitivamente él no era la persona que habÃan encontrado en la playa. La fotografÃa fue incluso publicada al dÃa siguiente otra vez en el periódico principal de Australia, a página completa, tratando de que se pudiera identificar por parte de alguien. Para el dÃa 4, la policÃa incluso emitió un reporte tratando de localizar la identidad de las huellas dactilares. Para 1948 ya habÃa identificación positiva de huellas dactilares. Pero en ninguno de los archivos que tenÃa la policÃa, ni siquiera la de Adelaide, sino de Australia, aparecÃa un sujeto con esas huellas dactilares. El dÃa 5 de diciembre, incluso se buscó en los archivos militares... en estos archivos militares...
14:08 puesto que aparentemente... el sujeto habÃa estado... tomando con alguien... e incluso... esa persona... con la que habÃa estado tomando lo vio... sacar una tarjeta... de pensión militar... que era una especie de... tarjeta que se le daba a los soldados... que habÃan regresado de la guerra... y que podÃan tener algunos privilegios. Las autoridades contactan a los militares para que vayan a identificarlo. No pierda de vista que no era una persona cualquiera, era un sujeto muy bien vestido, sin ninguna identificación, sin ningún dato que pudiera revelar quién era, en una playa australiana, en un dÃa muy caluroso, con saco, suéter y perfectamente vestido, con corbata, zapatos finos. Finalmente los militares comienzan a investigar un poquito y localizan finalmente una posible identificación. Claro que le tomarÃa un tiempo, los soldados respondieron casi un año después, en enero del cuarenta y... bueno, casi dos meses después, en enero del cuarenta y nueve.
15:20 Sólo que no era ninguno de los supuestos. Cuando se hizo un reconocimiento facial, no era ninguno de los militares que pudieran haberse perdido. Entonces alguien sugirió que era un hombre de 63 años que vivÃa en la parte sur, leñador, pero tampoco fue. De hecho, cuando se dijo de quién se trataba, La propia policÃa descartó el incidente porque el supuesto leñador era un hombre de sesenta y tantos años y este sujeto no pasaba de cuarenta y cinco. HabÃa cosas muy raras. Otro sujeto aseguró haberlo visto durante una compra de ovejas en la región de Queensland, pero no correspondÃa tampoco. Ahora, se fue buscando por otro lado. sólo que no habÃa ninguna señal... las autoridades... buscaron por todas partes...
16:19 y tampoco encontraron... hubo otro incidente... en febrero... cuando ocho personas por lo menos... aseguraron que ese... era un sujeto al que conocÃan... ¿sÃ? una de ellas aseguraba que este era un cuidador de caballos de una granja... otro sujeto aseguraba que era un marino de un barco de vapor... Otro dijo que era un sueco que habÃa llegado unos dÃas previos. En la ciudad de Victoria, en la zona de Victoria, en Australia, simplemente no se encontraba nada. Salvo por la ropa, ¿sÃ? Hay un detalle peculiar con el lavado de ropa en Australia. La forma en la que se lava produce unas pequeñas marcas en el doblado y en el secado. Puede parecer increÃble, pero eso era lo único que tenÃan. Pero sabe algo. Cuando fueron a Victoria a publicar allá en los diarios locales fotografÃas, aparecieron un montón de gentes que aseguraban conocerlo. Pero cada una de las afirmaciones fue tirada por la borda cuando fueron a ver al supuesto muerto y lo encontraron vivo. Esto también ocurrió, al menos en otras diez o doce ocasiones más. No habÃa.
17:41 ningún dato que fuera fidedigno. A pesar de que durante esos primeros meses muchÃsimas personas llegaron y dijeron, oiga, yo conozco a este sujeto, vivÃa en tal parte, cuando iban allá volvÃan a encontrarlo. Los militares finalmente dijeron que no era de ellos. La Marina reconoció que no era de ellos. El Ejército del Aire también reconoció que no era de ellos. Pero era un hombre muy limpio. Su apariencia general era la de una persona aseada. Sin embargo, no habÃa estado hospedado en la única posada de Somerton, lo que significaba que habÃa llegado de alguna parte de Australia cercana, bien bañado, a hacer algo. No llevaba otro equipaje, asà que habÃa llegado directo a eso, y tendrÃa que haber regresado a su lugar de origen al dar seguimiento al ticket de autobús.
18:33 Tampoco ayudó de nada. La gente lo habÃa visto pasar, quizá, pero nadie podÃa asegurarlo. Finalmente, en el año 53, casi cinco años desde la aparición del cadáver, la policÃa reconoció que llevaba cinco años tratando de identificarlo y que se habÃan encontrado 250 personas que aseguraban haberlo visto. Pero no aparecÃa nada. La única pista supuestamente era la ropa, pero no ayudaba mucho. Sin embargo... HabÃa un dato curioso. Y este dato curioso ayudarÃa a elevar el misterio. Porque usted se preguntará,¿ cómo es que, 70 años después, se sigue hablando de un caso de un individuo que se murió en una playa en Australia, a 5.000 kilómetros de aquÃ?¿ Quién era, como para que lo recordemos tanto tiempo después? Es que eso es lo interesante del caso.
19:44 En algún momento de enero de 1949, el servicio de vigilancia de la estación de trenes de Adelaide localizó una maleta. Esta maleta era una maleta de color marrón que habÃa sido ingresada en algún momento del 30 de noviembre, que habÃa sido depositada en una especie de taquilla que hay ahà para guardar equipaje. Pero nadie la habÃa reclamado. Pasados un mes, al no reclamarla, la maleta fue entregada a la policÃa.
20:27 Cuando la policÃa la recibe y la abre, observa que dentro hay unas pantuflas, hay ropa interior, una pijama, artÃculos de afeitar. Un pantalón de color café, con algo de arena, un cuchillo muy filoso pequeño, un destornillador, tijeras sumamente afiladas y un pequeño pincel. ParecerÃa no tener mayor importancia. De hecho, era un procedimiento habitual el que si alguien dejaba una maleta demasiado tiempo, esta maleta fuera entregada a la policÃa. Bien, pero habÃa otro problema. Cuando la policÃa comienza a revisarse, percata que traÃa una madeja de hilo. Usted se preguntará qué importancia tiene. Bueno, era un hilo muy peculiar de color naranja, que no está disponible en Australia. En 1948 ahà no se vendÃa ese hilo. Pero durante la búsqueda de más respuestas, se topan con que ese hilo habÃa sido usado para coser. un dobladillo y un bolsillo del pantalón que llevaba el cadáver encontrado en la playa. HabÃa una primera relación. Era muy raro. Pero habÃa una posible relación.
21:48 También habÃa ahà una corbata, y habÃa elementos que permitÃan pensar que pudiera tratarse del mismo hombre. La ropa estaba libre de etiquetas. Todo habÃa sido cortado, salvo una corbata que decÃa Keane. HabÃa una bolsa de lavanderÃa que decÃa también Keane y otra cosa en un chaleco con el mismo nombre. Tres marcas además habÃa. Esto es cuando se enviaba a la lavanderÃa, a la tintorerÃa una prenda de vestir, le colocaban una marca con un pequeño plumoncito o con una especie de cráyola que se quedaba ahÃ. La policÃa supone que este sujeto, el propietario de aquello, deberÃa de haberse llamado Keane. Pero después corrigen y piensan, bueno,¿ por qué quitar todas las etiquetas si finalmente ese era el nombre?
22:39 Y se dan cuenta que en realidad no era el nombre del muerto, sino que estas etiquetas de Keane estaban pegadas en ciertas posiciones que hacÃa difÃcil quitarlas sin romper la ropa. Era extraño, pero revelaba que quizá era un viajero. Alguien que habÃa podido viajar a América porque el hilo que traÃa en la maleta era de un estilo que se usaba en Estados Unidos. Pero eso no era todo. Se pensó que podÃa ser un marinero. Ok. HabÃa un único marinero perdido. Tommy Reed. Que se creyó que era éste. Pero cuando los compañeros fueron a ver el cadáver, fueron muy claros. Ese no era Tommy. Simplemente... No habÃa ningún desaparecido que correspondiera. SeguÃa siendo infructuosa la búsqueda. Inclusive, teniendo las marcas de la lavanderÃa, no se podÃa encontrar de dónde podrÃa haber salido aquello. Pero habÃa un detalle que sÃ.
23:41 Una especie de abrigo que estaba en la maleta era de fabricación americana. No habÃa duda alguna. Por lo tanto, alguien tuvo que ir a Estados Unidos a traer esto. No se sabe si este hombre habÃa estado ahà o si le habÃan obsequiado esto o como fuera, pero tenÃa alguna relación. Al revisar las entradas y salidas ferroviarias, se pudo saber que el hombre habÃa llegado en un tren nocturno que habÃa pasado por Melbourne, por Sydney y por Puerto Augusta. Asà que el sujeto podÃa haberse subido en cualquiera de los tres lugares. Es probable que haya estado por ahà en algún momento y haya desayunado, haya aseado su persona porque estaba muy limpio al momento de ser encontrado.
24:32 Guardó la maleta y siguió su camino. La pregunta es,¿ por qué fue encontrado muerto después? La búsqueda siguió. Los forenses continuaron tratando de averiguar. El patólogo volvió a examinar el cuerpo. Se percataron de dos o tres detalles, además de lo habitual, como por ejemplo, los zapatos perfectamente lustrados. Raro, porque, de hecho, el sujeto estaba en la playa. TendrÃan que haber estado llenos de arena.¿ No habÃa sido envenenado? No es probable, porque no habÃa ninguna evidencia de vómito o de que se hubiera convulsionado. Si hubiera sido envenenado, eso le hubiera pasado. Entonces, existÃa la posibilidad de que este hombre hubiera muerto en otro lugar, que hubiera sido envenenado en otro sitio y hubieran llevado a colocar el cuerpo ahÃ.
25:31 Los diferentes testigos podÃan no ser del todo confiables, pero todavÃa habÃa más. Si bien los forenses no podÃan determinar la identidad, sà podÃan investigar un poco más. Y algunos datos, por ejemplo, llevaron a pensar que podrÃa tratarse de algunas drogas... que en su momento estaban en prueba... sà y que, de hecho, eran extremadamente tóxicas en dosis... no tan altas... pero su identificación se hacÃa muy difÃcil, una de ellas era, por ejemplo... el estropantÃn... que era un tipo de droga...
26:15 particularmente venenoso en ciertos niveles... pero No se podÃa identificar. Era posible. Ahora faltaba otra cosa.¿ Para qué matarlo? Ok, podrÃan a lo mejor saber algo, pero¿ qué más? Y entonces van encontrando cosas. En uno de los bolsillos del pantalón habÃa un pedacito de papel enrollado. Este pedacito de papel estaba escrito con un tipo de letra muy particular. un tipo de papel habitual y la impresión, es decir, no era algo escrito a mano, sino que era algo impreso, parecÃa ser un pedazo de un libro, y se podÃa leer Taman Shud, lo que significa finalizado. Lo curioso es que incluso pudieron ubicar de dónde venÃa esto, y era de un libro de Omar Kayyam, que se conoce como rubayat.
27:25 Era la última hoja. Le quitaron el pedacito. El problema era,¿ de dónde estaba el libro?¿ Cómo identificarlo? HabrÃa cientos de libros. Se envió por todas partes, se mandó al público en general, tratando de encontrar a alguien que pudiera tener el libro o lo hubiera visto en alguna librerÃa o algo. El sujeto muerto no tenÃa el libro con él, solo este pedacito. Esto resultó muy raro porque además el pedacito de papel estaba en blanco por la parte de atrás, lo cual era propio de una edición de 1859 muy rara. Esto era todavÃa más extraño.¿ Qué rayos hacÃa con este pedacito de papel de un libro rarÃsimo en la bolsa?
28:16 Y sabe algo? Un sujeto encontró ese libro. y lo encontró en su coche. El coche estaba abierto en una calle de un lugar cercano a Glenlech donde encontraron el cuerpo y, casualmente, él lo dejaba abierto por el calor y alguien arrojó el libro adentro. Eso habÃa ocurrido unas dos semanas antes de que este hombre muriera, pero no entendió nada. No sabÃa de qué se trataba ni nada, pero se presentó a devolver el libro. Hasta ese punto, Todo seguÃa siendo un misterio.¿ De qué se trataba el libro? Bueno, Rubayat es un libro que habla acerca de una persona que tiene que lanzarse y hacer cosas y no arrepentirse y vivir al máximo. Se pensó que podÃa ser un suicidio.
29:11 La vieja teorÃa del suicidio regresó, pero tampoco habÃa ninguna teorÃa. Faltaba el pedacito de la última hoja. Esto habÃa sido arrancado. Pero además, en la última hoja del libro, en la parte trasera, habÃa cinco lÃneas. Cinco lÃneas, cinco escritos, cinco filas de letras. Pero ninguna de ellas tenÃa sentido. Todas estaban en mayúsculas. La de en medio estaba tachada. Las otras no. pero no tenÃan sentido. Eran letras. Ni siquiera sonaban juntas, porque en algunos casos eran consonantes seguidas. La primera de las lÃneas estaba compuesta por las letras W-R-G-O-A-B-A-B-D.
30:03 No significaba nada. Entonces se comenzó a investigar más. Quizá aquello tenÃa alguna relación con algún mensaje, con algo similar. Incluso, Las autoridades australianas estaban tan intrigadas con el asunto que decidieron investigar otro poco, enviando esto a un grupo de criptógrafos, es decir, expertos en descifrar códigos. El propio Departamento de Defensa australiano lo investigarÃa, claro, muchos años después. El Departamento de Defensa analizó el código en 1978, 30 años después de aquello.
30:44 Pero en su momento también hubo identificaciones. Lo único que se concluyó era que no se podÃa obtener un patrón. No habÃa sÃmbolos suficientes como para articular un patrón. Los sÃmbolos podÃan ser un código complejo o simplemente no tener sentido. Y básicamente no habÃa respuesta satisfactoria. HabÃa también un teléfono. El teléfono correspondÃa a una persona de Grenell que se encontraba muy cerca del lugar donde estuvo el cadáver. Era una enfermera. Cuando la policÃa intervino, inmediatamente ella declaró que mientras trabajaba en el hospital en Sidney durante la guerra, tenÃa una copia. Pero esta copia simplemente se la habÃan regalado.
31:34 Ella no la habÃa comprado.¿ Pero por qué tenÃa su teléfono? Según parece, ella habÃa olvidado el libro o se lo habÃa regalado a alguien en el hospital... y esta persona finalmente... le habÃa buscado. Pasado algún tiempo... este hombre que pertenecÃa a la Marina... a Australena, la habÃa buscado, pero ella ya se habÃa casado... asà es que no tuvo ninguna relación con este sujeto. Pero,¿ por qué estaba ahà su número? Finalmente, cuando le enseñan la foto del muerto... Ella no sabe quién es. Asà de sencillo. No sabe quién es. Pero sà notó algo. El detective que le muestra la fotografÃa y posteriormente el busto que habÃan tomado del cadáver, notó que aquella enfermera se veÃa visiblemente descompuesta. SÃ. De hecho, parecÃa desmayarse de la impresión. HabÃa alguna relación. Las pesquisas de la policÃa los llevaron a encontrar al marino, al cual la enfermera le habÃa regalado el libro, pero éste estaba vivo, ¿sÃ? Y no conocÃa al muerto. Esto era todavÃa más raro. Nadie parecÃa conocerlo. Pero habÃa ciertos detalles.
33:05 Por ejemplo, el marino aquel en realidad se apellidaba Voxal. Y Voxal no solamente habÃa sido marino, habÃa sido espÃa. HabÃa estado en un grupo de inteligencia militar durante la guerra. Por otra parte, el sujeto muerto tenÃa la complexión propia de algún agente. Era atlético, pero no demasiado. Su apariencia atlética no derivaba de una actividad fÃsica de trabajo, sino probablemente de haberse ejercitado. El sujeto no tenÃa apariencia de ser australiano, pero eso era muy subjetivo. Aún asÃ, las diferentes teorÃas que surgieron en su momento eran, por ejemplo, que el sujeto era un espÃa, ¿sÃ?, y que probablemente lo hubieran asesinado otros espÃas. Quizá un grupo de espionaje soviético recuerde que comenzaba la Guerra FrÃa, pero no se podÃa determinar. HabÃa habido trabajos especiales en la región de Adelaide con misiles de posibilidad nuclear, de cohetes y cosas similares.
34:13 Asà que era real que hubiera numerosos espÃas. Es más, habÃa algunos datos sobre ciertos problemas con la embajada de la Unión Soviética en Canberra, en Sidney. Pero todo esto eran simples especulaciones. El hecho es que no sabÃan de quién se trataba. Los años siguieron pasando, y el cadáver encontrado en 1948 seguÃa sin ser identificado. En 1988, finalmente, la policÃa hizo, 40 años después, un esfuerzo por saber si habÃa alguna posibilidad de encontrar a alguien. Y no, definitivamente no. No apareció ningún dato acerca de quién era este hombre. El cadáver fue enviado a una tumba, después de estar un tiempo embalsamado y listo, fue enviado a una tumba, sin que se supiera quién era. Hasta el último momento se ha tenido esa incertidumbre, quién era y por qué estaba muerto.
35:26 En los años setentas también se realizaron una serie de análisis sobre restos conservados, pero ninguno de ellos resultó positivo a algún veneno, ni conocido en la época ni conocido después. No apareció por ninguna parte. El código que llevaba en el libro tampoco tenÃa sentido. Algunos especulan que podÃan ser simples anotaciones. Quizá estaba practicando algún crucigrama y colocaba las letras. Quizá podÃa ser otra cosa. El hecho es que, poco a poco, se fueron desvaneciendo las pistas Hasta hoy no se sabe, primero, de qué murió, segundo, quién era, tercero, qué estaba haciendo ahÃ. Su apariencia general no embonaba, al igual que muchos otros casos en donde estos cadáveres aparecen de formas completamente inusuales. Es una historia muy rara, pero está dentro del catálogo de cosas inexplicables. En fin, Habrá oportunidad de seguir platicando de estos temas. Recuerde que ha habido en los últimos años una veintena de estos fenómenos, de estos casos particulares en Inglaterra, inclusive con ropa cuya tela no pudo ser identificada. En el caso del hombre Tamanshud, como se le conoce este caso, la ropa parecÃa ser americana, solo que nunca se encontró una evidencia de eso. En
36:58 otros casos... se han encontrado cadáveres cuya ropa... no corresponde a ninguna tela conocida... es tela... pero la forma de trabajarla... la forma de tejerla... no es comercial en el tiempo en el que esto ocurre... eso es muy raro... porque finalmente... significarÃa que habÃan venido...¿ de dónde? asà que son temas muy raros... en general... ojalá, ojalá él haya... agradado esta historia... y bueno... es momento de despedirnos de ustedes... Amén. Muy buenas noches y que descansen en paz Relatos del lado oscuro
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