Aportes, materializaciones paranormales ||Relatos del lado oscuro
Un aporte es un objeto materializado por medios paranormales, suele ocurrir mediante un poderoso medium aunque en ocasiones ocurre de forma autónoma.
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0:00 Algo que a mà me llama la atención es el mundo de lo paranormal, como por ejemplo los fantasmas de vivos, en donde una persona puede ser vista, puede manifestarse, puede escucharse, sin necesidad de que esté muerta, pero sin necesidad de que esté fÃsicamente en el lugar. Pero quizá uno de los más inusuales de los que haya yo escuchado alguna vez tiene que ver con los aportes, los objetos. Relatos del lado oscuro Fantasmas Seres extraños Sucesos inexplicables Perversidad humana Historias que otras mentes prefieren ignorar Durante años, en la época, en la gran época del espiritismo habÃa estas sesiones muy espectaculares en donde las personas, los sensitivos, videntes, como quiera usted llamarle, hacÃan aportes. La gente a lo que iba era a ver si realmente se presentaba algo como, por ejemplo, un aporte. Es decir, si aparecÃa algún objeto o alguna cosa similar y esto tenÃa que ver con
1:31 la persona ya muerta. En ocasiones se trataba de algo tan simple como la aparición de unos lentes, la aparición de una moneda, la aparición de objetos pequeños, en ocasiones una prenda de vestir. Claro, la mayorÃa de las veces eran tomadas de pelo. Eran supuestos aportes que en realidad no lo eran. Se trataba de alguna suerte de fraude en donde el vidente o el médium como quiera usted llamarle, inventaba que habÃa recibido ectoplasma. La mayorÃa de las veces el ectoplasma no era otra cosa que tela humedecida, probablemente con glicerina o con alguna cosa de ese estilo, y que se introducÃa a través de la boca y bueno, se regurgitaba, o se colocaba debajo del brazo o en cualquier parte. Sin embargo, no siempre. Esa es la parte que me ha llamado la atención.¿ Alguna vez ha oÃdo usted acerca del Instituto Mexicano de Investigaciones PsÃquicas? Este lugar en México en los años 50 tuvo particular importancia. Es interesante esto, pero el Instituto Mexicano de Investigaciones PsÃquicas y Don Luis, que era su sensitivo principal o su comunicador principal, solÃan tener reuniones. Este protocolo consistÃa en que cada quien que llegaba se anotaba antes de entrar y Y firmaba. Y después,
3:03 cuando iban a salir, cada uno anotaba lo que habÃa visto y lo que habÃa presenciado y lo volvÃa a firmar. De tal manera que quedaba un antecedente de qué era lo que ocurrÃa. Y bueno, ahà ocurrÃan cosas muy raras. Desde sesiones en las cuales se daba un contacto de mano a alguien que era tocado, alguien que veÃa, oÃa. Y en varias ocasiones llegó a presentarse que en plena sesión de pronto... HabÃa un objeto que no deberÃa de estar ahÃ. Esos momentos fueron muy interesantes desde muchos aspectos. Se registraban en los protocolos del Instituto Mexicano y obviamente no era gamusa que estuviera exudando por la boca de nadie.
3:50 Era mucho más que eso. Se referÃa a personas cabales. Ahora usted se preguntará quiénes eran los asistentes a las sesiones del Instituto Mexicano. Si eran un montón de chiflados que estaban todos en la misma o un montón de viciosos drogadictos, pues no. Se trataba de personas muy conocidas, escritores, polÃticos, sÃ, polÃticos de aquella época. Incluso el famoso padre Heredia también andaba por ahà y muchos otros asistÃan a las sesiones del instituto en parte por curiosidad, en parte por el deseo de contactar con personas que ya se habÃan ido.
4:32 Las personas iban ahà con la idea de que en algún momento los contactara algún ser querido, alguna persona ya fallecida, etc. El resultado final era muy interesante. El fenómeno del aporte, como muchas cosas en el terreno de lo paranormal, tiene un nombre. Y muchas cosas en el terreno de lo paranormal tienen unos nombres muy bonitos. Por ejemplo, En este caso se llama hiloclastia. Una hiloclastia. Una hiloclastia no es otra cosa que una aportación. La aparición de un objeto material que no tiene una explicación. Es decir, algo que de pronto está ahà y no estaba antes. Y que nadie más ha traÃdo. Esa parte del fenómeno es lo que realmente... provoca la curiosidad de las personas. Si usted está en su casa y se le pierden las llaves, realmente puede estar ocurriendo que las olvidó en la bolsa, que se le cayeron del pantalón cuando se sentó a desayunar, que el perro las agarró, que el gato jugó con ellas y las dejó tiradas, etc. Pueden pasar muchas cosas.
5:48 Eventualmente las va a encontrar. Pero cuando algo que no pertenece a su casa o que no estaba allÃ, de pronto aparece Entonces ya estamos hablando de un fenómeno que vulnera la realidad. El caso es que cuando se habla de hiloclastias, el fenómeno rompe todas las barreras. Aparecen cosas que no necesariamente son suyas. Es la gran diferencia. Por ejemplo, cuando alguien me platica de fenómenos de duendes que se esconden las llaves, después vuelven a aparecer. Pero cuando se habla de la hiloclastia Pueden ser objetos que no pertenecen a ese sitio y de pronto están allÃ. Ahora, quizá la parte más extraña de todo esto sea el hecho de que algunos de estos objetos vuelven a desaparecer.¿ Cómo se explica? No, no se explica. Es un fenómeno paranormal.¿ Cómo puede llegar?¿ Qué significan los objetos? No son mensajes de los muertos. No se complique la vida. Ni siquiera necesariamente significa que usted conociera el origen de ese objeto.
7:03 Algunas personas, algunos teóricos han intentado explicarlo, diciendo que se trata de mensajes de los muertos. No, no necesariamente.¿ Puede tener algún significado para ellos? SÃ, para la persona que ya falleció puede tener un significado, pero para usted no necesariamente y no tiene ninguna ventaja. Ahora,¿ puede provocar más problemas? No es cualquier cosa. No se trata de algo simpático. Se trata de un fenómeno muy molesto y que además generalmente es el preludio de algo mucho más intenso. Habitualmente las personas que encuentran esto, bueno, pues lo toman con calma y no saben de quién es, lo guardan. Eso es un problema. Tampoco se trata de tirarlo a la basura inmediatamente, porque entonces se queda abierta una puerta. Es una combinación bastante negativa. El fenómeno puede tener un montón de consecuencias. Algunas de ellas pueden ser molestas, otras pueden ser bastante más intensas. Algunos de los fenómenos paranormales más conocidos en este sentido, y bueno, que tienen que ver con posteriores fenómenos paranormales, por ejemplo, está el fenómeno de la muñeca Anabel. La muñeca Anabel tiene una historia muy interesante detrás. La historia que cuentan los Warren. Ahora,¿ de dónde vino la muñeca? Supuestamente la madre de una de las chicas se la obsequió. Posteriormente, no se entiende por
8:33 qué le habrÃa de obsequiar una muñeca de ese estilo con esas caracterÃsticas, pero bueno. Cuando se le pregunta, aparentemente la madre la habÃa comprado en un remate. HabÃa una historia detrás muy interesante porque platicaba que al llegar con la vendedora y preguntarle cuánto pedÃa por aquella muñeca, la vendedora no sabÃa de qué muñeca le estaba hablando. No era de ella. Annabelle, siguiendo la historia, está, por favor, sin ver la pelÃcula. La pelÃcula es un fenómeno ahà medio raro. Aparece Marilyn Manson, el cantante aquel de los años noventas, en lugar de un fantasma. Eso es un desastre. La pelÃcula es un desastre. Pero la historia es buena.
9:15 Detrás de la muñeca habÃa ese suceso. Asà es que eso le da una idea más o menos de por dónde van los aportes. Y a lo largo de todos estos años que ustedes me han acompañado hemos tenido oportunidad no solamente de escuchar en el programa mismo sino a través de personas con las que platicamos historias de aportes y son por demás interesantes yo le voy a platicar algo al respecto de esto porque además el tema de hoy el hecho de que yo esté platicando de esto es porque recientemente vi uno de estos casos bueno escuché uno de estos casos que me sorprendió muchÃsimo Las personas involucradas eran personas de bastante credibilidad y de bastante fiabilidad.
9:59 Y sucedió. Entonces me despertó la curiosidad de platicarlo y bueno, le voy a contar lo que sucedió. Un grupo de personas llegan a trabajar a un edificio en el centro histórico de Puebla. Se trataba de una obra de remodelación, es decir, reparar paredes, quitar algunas puertas, poner otras puertas, etcétera. El problema comienza porque durante el proceso de remodelación el edificio habÃa sido totalmente vaciado. No quedaba nada. Inclusive, como parte del proceso de entrega a los constructores, bueno, a la gente de la obra, se hizo una revisión completa del lugar. Cada hueco, cada lugar, para asegurarse de que no hubiera ningún objeto que fuera reclamado después por el propietario.
10:51 Estaba siendo alquilado el edificio. Durante este levantamiento o censo no se encontró absolutamente ningún objeto salvo tres escobas, cuatro cubetas viejas. El edificio se encontraba en la zona del casco viejo, catalogado clase 4, y correspondÃa a una construcción que originalmente habÃa sido ocupada desde el siglo XVI. Sin embargo, la construcción como tal era mucho más reciente. El periodo de auge del inmueble cuando más se habÃa ocupado fue en los años 50's. teniendo su auge en los años 70s, cuando el lugar habÃa operado como edificio de oficinas. Posteriormente, en los años 90s, el edificio ya convertido en una reliquia es poco a poco desocupado por los inquilinos que rentaban los espacios y que den desuso. Los trabajos comienzan normalmente.
11:47 Una empresa procedente de otro estado llega a iniciar los trabajos y por consecuencia los trabajadores deciden quedarse ahÃ. El sitio se antojaba seguro, es totalmente cerrado, no hay mucho para dónde, habÃa agua, luz, todo aquello, se antojaba bien. Un enorme edificio, muchos espacios, muchas pequeñas oficinas, muchos lugares, pero no habÃa nadie. Desde la llegada de los trabajadores, obviamente, reinaba una sensación extraña. Un edificio tan grande, totalmente vacÃo, en un sitio histórico, despertó curiosidad. Mucha curiosidad. Los trabajadores que ahà se alojaron comenzaban a tener cierto nerviosismo y no era una cosa de su gestión. La primera noche que pernoctaron ahÃ, habiendo llegado cerca de las tres de la mañana, se acomodan en uno de los lugares estos de forma muy precaria, simplemente sentados o recargados por ahà a la espera del dÃa siguiente comprar colchonetas. En un cierto momento comienzan a escuchar voces. Las voces se escuchaban lejanas, por lo que dedujeron que se trataba de voces en la calle, excepto que la distancia desde el interior hacia la calle es como la de los edificios grandes del centro, enorme.
13:07 Grandes paredes, grandes puertas, difÃcil que se oiga algo. Sin embargo, pensaron que era eso. Las voces parecÃan ser de varones y de mujeres, no de niños. Sin embargo... Al prestar un poco más de atención, notaban que las voces parecÃan proceder del tercer nivel. Como si en el edificio contiguo, en la azotea, hubiera alguien platicando. Obviamente a las tres de la mañana todo está cerrado. No habÃa nadie en la azotea. El nerviosismo estaba fundado. Al amanecer, obviamente, las cosas cambian. Comienzan los trabajos, empiezas por aquÃ, por allá, ibas y vienes. Sin embargo, durante esa noche... las cosas vuelven a ocurrir de una forma peculiar. Uno de los trabajadores que tiene la necesidad de ir al sanitario, el único sanitario operativo estaba en un nivel diferente a donde ellos pernoctaban, asà es que habÃa que caminar en medio de la oscuridad y llegar hasta allá. La única zona con luz es la zona en la que ellos dormÃan.
14:15 En el trayecto hacia el final de uno de los largos pasillos de aquel edificio, en el silencio de la noche, le pareció ver que alguien caminaba. El edificio tenÃa grandes ventanas hacia el frente, hacia la calle, por donde entraba la luz del alumbrado. Si bien el pasillo de unos 20 metros de largo estaba oscuro, si alguien cruzaba frente a las ventanas se verÃa. Y esa fue la impresión que le dio, que alguien estaba cruzando. Evidentemente regresa en ese momento corriendo y le dice a sus compañeros que hay alguien ahÃ. Usted o yo habrÃamos hecho lo mismo. Cerrar la puerta y poner todas las maletas contra de ella.
14:59 Nadie fue a ver quién era. Y bueno, realmente no importaba. Solo habÃa una puerta. Muy grande y muy fuerte. No habÃa acceso por ninguna otra parte. Edificio de esos de antes. Totalmente cerrados, altos. La persona que hubieran visto no podÃa haber entrado. No se veÃa, eso es cierto. No se distinguÃa, y la oscuridad y la noche son malos consejeros en temas paranormales. PodÃa haber visto desde su propia sombra, a 20 metros de distancia, pero su propia sombra. PodÃa haber sido cualquier cosa. El tema no fue ese. Durante los dÃas siguientes, una serie de devenires terminan por cancelar el proyecto. El edificio ha sido tocado. Algunas paredes han sido tocadas, se han retirado puertas, se han retirado marcos y... y particularmente se han retirado una serie de puertas que tenÃan nombres de personas, los antiguos inquilinos, algunas de estas puertas probablemente de los años 60. Esa noche, cuando se suspenden los trabajos, comienzan a ocurrir cosas más raras. Durante la madrugada, en varias ocasiones se escuchan el caer de objetos. Si bien los trabajos se habÃan suspendido, se escuchan los ruidos. Esa noche, además, Las pocas puertas que habÃan quedado en su lugar hacen un ruido peculiar al abrir y cerrar. Son puertas de madera viejas, gruesas. Los trabajadores entran en una especie de nerviosismo raro. Todos reunidos, seis o siete trabajadores en una
16:33 misma habitación con la luz prendida, evidentemente pasándola muy mal. Las cosas terminaron de concretarse. En algún punto... De las 3 de la mañana a las 4. El ruido, los movimientos provocaron que los trabajadores finalmente optaran lámpara en mano, salir del sitio e intentar encontrar un sitio donde quedarse. Lo lograron. Afortunadamente consiguieron un hospedaje por ahà cerca. Cerca de las 10 de la mañana de ese dÃa entrarÃan a recoger herramienta y dado que se habÃa suspendido el trabajo, trabajo los trabajadores se irÃan de ahà quedando el edificio completamente vacÃo no habÃa ningún objeto fuera de lugar toda la herramienta fue retirada todas las palas picos escaleras todo lo que se habÃa llevado a la obra fue retirado muy rápidamente se dio limpieza general al lugar es decir toda la basura todo lo que hubiera quedado trozos lo que fuera fueron retirados del sitio dos o tres dÃas después se hace el primer recorrido para que el dueño valore lo que se hizo con su edificio antes de devolverlo uno de los asistentes habÃa estado ahà en los dÃas previos y se percata de un detalle en una de las habitaciones habÃa un muñequito de trapo no, no se imagine
18:09 usted un muñeco voodoo no, nada de eso Un conejito. Un conejito de tela, de trapo. Enegrecido. No roto, completo, pero avejentado, enegrecido. No era pequeño. Era una especie de muñeco de trapo, pero mediano, con forma de conejito. Este muchacho, cuando se percata de que está ahÃ, no da tanta importancia al asunto. Realmente no le prestó toda la atención que podrÃa. Simplemente van en el recorrido, van viendo, van tomando nota. De hecho, en el recorrido se van tomando fotografÃas del sitio, numerosas fotografÃas del sitio, y en una de ellas se observa ese muñeco recargado en una ventana, en un sitio que habÃa sido previamente revisado y que habÃa sido limpiado por los trabajadores. No quedaba ningún clóset, cajonera, escritorio, nada, no habÃa ningún mueble. Lo único que quedaba eran los espacios vacÃos y sus puertas. Cuando aquel objeto es visto, se toma la foto y demás. Pasan los dÃas y se da la instrucción ahora de reinstalar los objetos que se retiraron las puertas y demás. Una nueva cuadrilla de trabajadores procedente de la ciudad de Puebla llega al lugar y comienza a trabajar. Pero el tiempo apremia. Es urgente devolverlo para evitar el coste de una... Situación de riesgo
19:43 ahà con una demanda o algo, hay que integrar de nuevo las puertas lo antes posible, volver a poner lo que se demolió, y esto obliga a trabajar de dÃa y de noche. Comienzan a suceder cosas muy raras. Los trabajadores se encuentran en ciertas áreas. Por cuestión de la electricidad, las extensiones no se pueden regar por todas partes, asà es que se concentran en un área del edificio. Mientras están en esa área trabajando no ocurre nada. Pero si por alguna razón alguno tiene que salir, comienzan a pasar cosas raras. El primero de ellos que lo vivió fue uno de los chicos de los asistentes o ayudantes que tiene que ir hacia otra de las habitaciones en donde habÃan dejado una herramienta. Al pasar de un nivel a otro y dirigirse a aquella habitación, tras de sÃ, escuchó un ruido peculiar, un sonido. Al volver, le pareció que habÃa alguien que acababa de caminar hacia allá. alguien que habÃa pasado caminando por atrás de él. Probablemente las once, once y media de la noche. Inmediatamente se da la vuelta y le pregunta,¿ qué pasó que se te olvidó pensando que es su maestro?¿ O alguno de los otros ayudantes?
20:57 No tiene respuesta. Le vuelve a gritar,¿ qué pasó?¿ Por qué estás acá? No tiene más que la lámpara del celular que lleva en la mano, asà es que No presta inmediatamente atención, sino que va por lo que tiene que ir, recoge la caja aquella o la herramienta aquella y se regresa al sitio donde están trabajando, solo para darse cuenta que todos sus compañeros están ahÃ. Cuando pregunta quién subió, detrás de él, obviamente, no habÃa nadie. Cuando comenta esto con los demás, como suele ocurrir en muchas ocasiones, se rÃen de él y bromean. Pasarán los dÃas. Y poco a poco cada uno de ellos irá viviendo algo.
21:43 Todos se percataron de que en la habitación aquella habÃa un muñequito. Incluso una de las señoras lo tomó con la mano, le llamó la curiosidad y dijo, ay mira un muñeco. Ya cuando lo vio lo volvió a dejar donde estaba porque la apariencia no era agradable. Los momentos crÃticos comenzaron hacia el final ya de los trabajos cuando prácticamente todo estaba terminado. La noche anterior han tenido que quedarse hasta las tres de la mañana trabajando. A lo largo de esa noche, la situación fue continua. Una puerta que se abrÃa y se cerraba. Ojo, todas las ventanas tenÃan que estar cerradas. De lo contrario, habrÃan sido sancionados.
22:28 No habÃa corrientes de aire. Y sin embargo, las pesadas puertas de madera de pronto se abrÃan o se cerraban. Uno de los trabajadores que habÃa tenido la curiosidad de preguntar a este servidor qué podÃan hacer, hizo lo que se podÃa hacer, encender un aparato de sonido a todo volumen. Esto mitigó el fenómeno. Durante el resto de la noche dejó de estar allÃ. Sin embargo, ya cuando estaban por recoger las herramientas y ya retirarse, apagan el radio y empiezan otra vez las puertas. Cuando se hace la entrega al dÃa siguiente, sabe algo curioso. El conejito no estaba.
23:17 Los trabajadores que habÃan estado ahà no se lo llevaron. Pero al momento de llegar a esa habitación, no estaba. No, no lo tiraron a la basura. Ninguno de ellos lo habÃa querido tomar en la mano. Ninguno de ellos lo habÃa recogido ni lo habÃa echado a la basura. Simplemente no estaba. No todos los aportes pueden ser tan tenebrosos, además de que también hay que medir ciertos parámetros. De madrugada, edificio antiguo, la sugestión también puede operar. El objeto estaba ahà y no habÃa estado antes. Y después nadie lo toca y sin embargo ya no está. Otros casos también que he escuchado son similares, aunque no exactamente iguales. Hace muchos años tuve oportunidad de conocer a un doctor, un hombre muy mayor, ya una persona que probablemente en aquel momento tendrÃa 80 años y sin embargo conservaba una lucidez estupenda y seguÃa todavÃa atendiendo personas enfermas de forma gratuita. Ãl relataba un suceso ocurrido muchos años atrás, cuando tendrÃa unos 40 años, y trabajaba en Ciudad de México en un hospital particular.
24:39 Ãl relataba que cuando llega allá, lo primero que se percata es que era un edificio muy viejo, en condiciones poco saludables, dejámoslo asÃ. El lugar donde atenÃan a las personas, las camas, una condición bastante precaria. El propietario del sitio original habÃa muerto unos pocos meses atrás, siendo un hombre ya muy mayor. Asà que cuando él llega y se hace cargo del hospital, por una recomendación, Quien lo contrata es la familia del médico anterior que habÃa fallecido. Su primera sugerencia es comenzar a invertir un poco de dinero en corregir aquella situación, en mejorar aquella situación. Comienzan por cambiar algunas cosas. Comienzan, por ejemplo, por cambiar las camas.
25:31 Una por una van comprando camas, van mejorando las habitaciones. Van haciendo pequeños arreglos. Cada arreglo, sin embargo, parecÃa que no era bien recibido. OcurrÃan pequeñas cosas. Una de ellas, que era por cierto bastante peculiar, era la aparición de algún objeto en la oficina. Esto no era común. El primer dÃa que esto le ocurre, El doctor narraba que llegó después de atender varias personas en consulta y después de echar un vistazo a los pacientes que estaban en cama. Regresa a la oficina para ir anotando en los expedientes y se topa que sobre su escritorio hay una especie de crucifijo viejo, poco atractivo a la vista. Usted ha visto estos crucifijos cuando pasa mucho tiempo, los que son como de yeso con madera. Se desprenden pedazos, se ennegrecen como que se llenan de una cosa verde. Una cosa desagradable.
26:33 Asà es que bueno, por no dejar, lo toma con un papel y lo deposita en el cesto de la basura. Obviamente pregunta cuando tiene oportunidad, en cuanto vea a los demás empleados, pregunta quién rayos puso eso ahÃ. Nadie. Le pregunta a una de las chicas que hacÃa el aseo si ella lo encontró y lo puso en su escritorio. La chica le dice que no, que no sabe de qué está hablando. En un cierto momento el doctor se olvida del tema, regresa para terminar lo que está haciendo y entra la chica del aseo y le pregunta a ver cuál crucifijo. Ni se lo tiró a la basura, mire, ahà está. Y no habÃa nada. La chica aquella le dice, bueno, pues no, no hay nada, doctor. Y ese hombre, como no, ahà está, no lo sacó usted, no, pues no. Nadie lo sacó. Pasan los dÃas. Aquella situación le pareció que habÃa sido probablemente una broma. probablemente algún intento de asustarlo o algo su presencia no era del todo bienvenida los empleados que estaban allà habÃan laborado para el dueño anterior ya durante algún tiempo estaban acostumbrados a una polÃtica de trabajo laxa muy desordenada, muy sucia una atención deficiente asà es que estaba poniendo en orden aquello y le pareció que era una broma de aquellas personas dÃas después Entrada la noche tiene que atender a una paciente que está enferma grave, asà es que permanece casi toda la noche ahÃ.
28:03 En algún momento de la madrugada, cansado, va hacia su oficina, con la idea de cerrar los ojos un rato, pero no de irse por cualquier eventualidad. Se sienta en su sillón, se acomoda, cierra los ojos, permanece ahà sentado. probablemente una media hora, cuarenta minutos, hasta que viene la enfermera a tocar la puerta. Esto lo despierte inmediatamente, se levanta, va y atiende a la persona. El asunto no era tan grave, pero la atiende. Cuando regresa, vuelve a encontrarse con aquel crucifijo feo, ahora recargado en una de las esquinas de la oficina, en el piso recargado contra la pared. En ese momento, en aquella clÃnica, solamente estaban él y dos enfermeras Una enfermera estaba en la cama con la persona enferma, la otra enfermera habÃa ido a buscarlo y lo habÃa acompañado hasta el lugar donde estaba la paciente. Por consiguiente, no habÃa nadie más que hubiera podido llevarlo. Lo vuelve a tomar, esta vez lo envuelve en una bolsa y lo mete en un cajón. DÃas después, cuando se acuerda del asunto, el crucifijo ya no está. PasarÃan muchos dÃas, sin precisar cuándo, cuando le vuelve a ocurrir aquello. Esa vez habÃan tenido una situación desagradable, un problema con un paciente que no habÃan podido salvar. HabÃa llegado en muy
29:34 malas condiciones. Por más esfuerzos que hicieron, por más que pidieron ayuda de otro centro hospitalario cercano, cuando llegaron a recoger a la persona, la persona ya habÃa fallecido, ya no tenÃa signos vitales. La desesperación, obviamente, no sólo era el dolor de los familiares, sino habÃan acudido a pedir ayuda, no habÃa podido darla, y en su desesperación va hacia su despacho, hacia su oficina, y se topa con aquello recargado arriba de un sillón largo que habÃa, como contra el respaldo. Harto de aquella sarta de cosas, toma el objeto aquel, aquel crucifijo, lo rompe en varios trozos, lo mete en una bolsa, Baja y lo arroja a la basura.
30:21 Se regresa y voz en cuello le pide al baboso que estaba haciendo aquello, con esa voz y en esos términos, o bueno, en unos términos un poquito más elocuentes, que dejara de hacer aquello. PasarÃan algunos dÃas sin tener ninguna respuesta. Al final terminarÃa saliendo de ahÃ. La condición en general habÃa sido bastante negativa. los parientes del fallecido dueño no habÃan aceptado los cambios positivamente el personal que estaba allà ya de años atrás estaba mafiado de tal manera que atendÃan por su cuenta cobraban por su cuenta y hacÃan toda suerte de cosas era una situación insostenible se va 15 dÃas después recibe una llamada telefónica es una señorita muy amable quien está como recepcionista de la clÃnica acaba de ser contratada, y le está llamando solo para recordarle que si podÃa pasar a recoger algunas cosas que habÃa dejado en la oficina si le eran de su interés. Este hombre pregunta qué cosas dejé allá. La chica le explica que hay varios bademécums o una cosa similar. Narraba él que eran una especie de catálogo de medicamentos, que habÃa también una libreta con anotaciones, que habÃa olvidado unas gafas, varias cosas y su crucifijo. Evidentemente, aquel hombre sonrió y
31:53 cuando fue para allá, el crucifijo no estaba. Como solÃa ocurrir, aquella cosa iba y venÃa a su puro y total antojo. El fenómeno es raro y no siempre ocurre de la misma forma. que es lo que le decÃa yo. Por ejemplo, ahora mismo hemos visto fenómenos en donde el fenómeno aporta, pero hay uno muy peculiar que tuve oportunidad de leer hace algún tiempo que es invertido. Un hombre relataba su experiencia vivida en Madrid, en España, en el mercado de pulgas.
32:35 Este sujeto habitualmente visitaba el mercado de pulgas para comprar algunas cosas Y adornar la casa o regalarla, generalmente lo que se vende allà son objetos antiguos. Tendrán algún valor, pero generalmente son cosas personales. Desde una taza china, un juguetero de madera, un reloj antiguo, unos prismáticos, alguna cosa. Este hombre relataba su experiencia de los años 80, en donde compra un devocionario. finamente empastado con piel. Un devocionario es un pequeño libro de oraciones, probablemente de los años 20s o 30s, no era tan antiguo, pero era un libro finamente preparado, finamente envuelto en piel, muy trabajado, además con unos gráficos hechos a la usanza de antes. Vaya, un libro muy bonito. Cuando lo compra le pregunta al vendedor, de dónde ha salido, como para tener alguna idea de qué era lo que estaban comprando. Y el vendedor le explica que realmente no lo sabe a ciencia cierta, pero la caracterÃstica de ese tipo de libros es que eran libros de religiosos. Asà que probablemente habrÃa pertenecido a algún religioso.
33:58 Y estos libros eran personales, era un libro de toda la vida. Asà es que probablemente era el libro de algún cura o fraile, Por la fecha de la impresión, en los años 30, era probable que la persona, el propietario, hubiera muerto. Lo cual realmente no le prestó tanta atención como el hecho de que era un libro muy bonito. Siendo un hombre que gustaba de coleccionar cosas, bueno, compra el libro, lo lleva a casa. Esa tarde, en un rato que tiene, lo ojea y disfruta los dibujos. Eran preciosos, eran unos dibujos a la tinta, bastante cuidados. Y nota que en la parte del frente, en la segunda o tercera hoja, hay una leyenda, hay un texto escrito a mano.
34:46 Alguien habÃa anotado aquello y era una especie de dedicatoria, era como un regalo. Y la persona que lo habÃa recibido aparentemente lo conocÃa bien, era una persona cercana, habÃa una relación cercana. Lo interesante es que era un libro regalado por una mujer. Asà es que aquello cobraba un sabor especial para este hombre. DecÃa, bueno, igual y estoy viendo. Un enamoramiento imposible. Como sea, cierra el librito, lo deja por ahÃ, con la idea de husmear después. No tanto de enterarse del chisme, simplemente de echar un ojo, porque aquella dedicatoria, con todo mi cariño para un gran hombre, y resulta que era de una mujer hermosa. Y probablemente el gran hombre era un sacerdote, asà es que bueno, en alguna hoja podrÃa haber alguna otra cosa. Deja el libro ahÃ, tiene un compromiso, cuando llega es tarde, al dÃa siguiente, asà van pasando los dÃas. Hasta que, llegado el siguiente fin de semana, tiene oportunidad de sentarse un rato y lo que hace es buscar el libro. Pero no lo encuentra. Por más que lo busca, no lo encuentra.
36:05 Lo interesante es que vivÃa solo. Este hombre relataba que él vivÃa solo. No entraba ninguna persona del aseo, no entraba ningún vecino, no habÃa amistades gorronas, no habÃa ningún curioso, nada, solo, en un apartamento de Madrid. No lo encontrarÃa jamás. Nunca lo volvió a encontrar. Ãl relataba en aquella recopilación de sucesos extraños que a pesar de haber revuelto la casa, el departamento aquel, el libro no volvió a aparecer. Era interesante. Nadie habÃa entrado, no se pierde ninguna otra cosa, y sin embargo el objeto en particular no regresa. Esto tiene que ver con lo mismo que estamos platicando, pero al revés.
36:52 En ese caso no relataba ningún otro fenómeno inusual, ninguna otra situación, no habÃa ninguna otra problemática, pero el libro no apareció jamás. Ãl recordaba haberlo dejado sobre el escritorio, en donde tenÃa una especie de biblioteca, una serie de repisas y de libreros con libros que iba guardando, y cuando vuelve a buscarlo, ya no está. Ese tipo de fenómenos vuelven a ser curiosos. Pero quizá uno de los más violentos, como le decÃa, es al estilo de la situación de Anabel, en donde se presenta además una serie de agresiones fÃsicas.¿ Por qué aparecerÃa?¿ HabrÃa tal apego? Ese relato que le he contado, el del caso español de este hombre, no recuerdo exactamente en qué época habrá ocurrido, pero bueno, me llama la atención porque serÃa el clásico objeto de apego. Se refiere a algo que fue muy valioso en vida para una persona que obviamente tras la muerte significarÃa el motivo para quedarse. El objeto de arraigo es aquello que te detiene aquÃ, aunque el motivo sea otro.
38:07 En este caso lo que lo ligarÃa al mundo de los vivos serÃa ese libro. Hagamos una suposición. Vamos a suponer que este hombre hubiera sido un cura que jamás habÃa estado con una mujer y que toda la vida vivió enamorado de aquella dama en particular. Y que se fue a la tumba y lo único que llevaba consigo que habÃa recibido era ese libro. Era lo único que lo ligaba con la persona aquella y por lo tanto que lo arraiga aquÃ. Interesante,¿ no cree? Ahora viene la pregunta.¿ Qué podrÃa haber ocurrido en el primer caso que le narraba, en el caso del muñequito este de trapo?¿ Qué podÃa significar?¿ Un niño fantasma? No. Eso sà no. Ya sabe usted que normalmente ese tipo de fenómenos no se dan. Entonces,¿ qué es? PodrÃa ser simplemente una casualidad. No lo creo.
39:13 Otro de los fenómenos que ronda esto y que es bastante más cotidiano es la aparición de pequeños objetos. Monedas, un dedal, un anillo. Esto es algo que pasa desapercibido las más de las veces, pero llega a ocurrir Y solamente algunas personas muy observadoras se dan cuenta de ello. Pero normalmente es de esos pequeños sucesos que están dentro de la fenomenologÃa paranormal, pero aparentemente son inofensivos. Por ejemplo, el hecho de que aparezca una moneda va a pasar desapercibido por donde lo quiera usted ver.¿ Quién va a fijarse en semejante fenómeno? Pues nadie. pero el hecho de que aparezca ya es en sà mismo algo raro. Y esto es algo que me platicaba una persona que se dedica a la venta de bienes inmuebles. Hace años que se dedica a esto y narraba que a lo largo de sus veintitantos años vendiendo casas, le ha sucedido muchas veces que cuando le asignan el inmueble, ella llega generalmente con un equipo de limpieza. Por lo regular llega con un par de señoras que le ayudan a hacer un aseo general de la vivienda. Lo primero que hacen es revisar que no haya nada, cajón por cajón, puerta por puerta, closet por closet, que no haya quedado nada, para que cuando se entregue el inmueble, el inmueble esté como nuevo.
40:44 Inclusive en muchas ocasiones le toca que cuando llega a ella, los trabajadores de mantenimiento, los que acaban de pintar el inmueble, los que acaban de todo, se están yendo, entonces la casa está como nueva. Me preguntaba por dónde entonces o cómo es entonces. que si una casa se tarda en vender, en ocasiones se encuentran pequeños objetos. DescribÃa cosas que he encontrado que van desde una moneda, de pronto llegar a una casa para mostrarla a un cliente, suele llegar algo antes, con la finalidad de poder revisar que todo esté en orden, llegar y encontrar una moneda, no necesariamente una moneda antigua, simplemente una moneda, en lugares poco creÃbles que se hubieran olvidado.
41:34 Por ejemplo, en la cubierta de la cocina. SerÃa difÃcil no haberla visto. En ocasiones se encuentra dentro de un baño colgado del gancho algún otro objeto. Un dÃa encontraron un pequeño crucifijo como si fuera parte de uno de estos ornamentos que se cuelgan del espejo del coche. Esos pequeñitos. En otra ocasión encontraron dentro de uno de los clósets una especie de bufanda de seda muy fina. Absolutamente estaban todos seguros, sus trabajadores, sus ayudantes, de que ahà no habÃa tal objeto. Era absurdo pensar que alguien hubiera dejado allÃ, en ese clóset, a la vista de todos, una bufanda de seda. Sin embargo, ahà estaba. Cuando pregunto qué se hacÃa con esto, simplemente se hace de ellos. no quiere conservar nada, los echa fuera de la casa. Eso es una regla. Pero no ha tenido experiencias en donde alguien le describa que haya pasado algo grave. Quizá la parte más incómoda de todo, la que más sorpresa le ha dado, fue una casa en particular en la que, por alguna razón, los clientes llegaban a ver la casa, se enamoraban de la casa, pero no volvÃan. una casa con un jardÃn muy lindo, con una estancia amplia, habitaciones muy amplias, una recámara más grande que era la de los papás. A
43:06 lo largo de este periodo de más de un año, más o menos cada semana habÃa una visita, una persona que querÃa ver la casa, pero nadie se la quedaba. El precio además era increÃblemente discreto para el tipo de propiedad, era el 40% de lo que valdrÃa, y sin embargo la gente que llegaba No la compraba. A lo largo de ese año fue encontrando objetos. Y era curioso porque a veces ni siquiera era ella la que los encontraba, sino que le llamaba la chica del aseo que iba cada semana. Le reportaba, oiga señora, ahora encontré sobre la mesa de la cocina unas monedas. Ok, muy bien. Una semana después, oiga señora, ahora fÃjese que encontré unas piedritas en la sala. unas piedritas, sÃ, unas piedras, como de la calle, échalas al terreno de al lado ya, y asà sucesivamente. Pero entonces ocurrió lo que nunca le habÃa pasado en una casa. Un dÃa que está preparándose para entregarla, para que alguien la vaya a ver, para alguna cosa, está en la casa y está haciendo su recorrido habitual, sube a revisar las recámaras, todo esto. Cuando está allÃ, escucha claramente como alguien abre la puerta, Y escucha la voz de un hombre mayor que está hablando. Su primera impresión es que ya llegó el cliente. Porque esperaba a
44:38 una persona mayor. Era un señor ya grande que querÃa comprar una casa para un familiar. Asà es que se apresura, baja, saluda y dice, buenas tardes, buenas tardes, perdón. Estaba arriba revisando que todo estuviera muy bien. Y no hay respuesta. Porque no hay nada. Revisa hacia la cocina, no hay nadie. Revisa hacia afuera y no hay ningún auto afuera, no hay nadie. Revisa toda la parte de atrás, el jardÃn, no ha entrado nadie. Una media hora después, llega la persona, un hombre mayor efectivamente, acompañado de otras dos personas, o una cosa asÃ, habÃa tenido problemas con el tráfico para llegar, ve la casa y como era de costumbre, no se la Pero ella habÃa escuchado claramente la puerta, cómo entra la llave, cómo abren, o cómo le giran la perilla de alguna forma, hace un ruido ahà la llave, la chapa.
45:35 Se abre la puerta, entran y escucha aquella voz del hombre. E irónicamente no habÃa nadie. La casa no la vendió. DevolverÃa la oferta. Es una prerrogativa como vendedor. Si no vendes algo y no quieres seguirlo anunciando ni promocionando, lo devuelves. Se deshizo de aquella casa y... y habiendo vivido muchas cosas raras ahÃ. Todo lo que encontraban, lo tiraban. Saliendo habÃa un lote baldÃo grande allá afuera, allá lo arrojaban. Y eso mismo le habÃa pasado en otras propiedades.¿ De dónde vienen?¿ Qué significaban estos objetos?¿ El dueño de la casa?¿ Pequeños regalos?¿ Está contento de que visite en la casa el dueño anterior, fallecido probablemente? Es difÃcil saberlo. Pero en ocasiones tiene más la apariencia de molestar. O simplemente... La presencia de las personas fortalece el fenómeno para que ocurra esto.
46:34 No lo sé. No lo sé. Me he topado con estas historias a lo largo de los años y no podrÃa darle una explicación. No podrÃa decirle a qué se debe. Pero no deja de ser intrigante el hecho de que algo que no está ahÃ, de pronto suceda. Muy buenas noches a todos ustedes. SÃguenos también en nuestro canal de YouTube. Relatos del Lado Oscuro
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