Dec. 26, 2025

Me Cerró Los Caminos Con Brujería: La BRUJA De La Banqueta - Historias De Terror - REDE

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0:05 Crecí en un pequeño pueblo, y la gente, se podría decir, no era precisamente muy estudiada. No lo digo con el afán de ofender. Solo creo que es importante mencionarlo porque tuve algo así como la fortuna y, al mismo tiempo, la desgracia de nacer con una peculiaridad genética que muy pocos tienen. Tenía un ojo gris y el otro azul. Esto se llama heterocromía. Muchas personas aseguran que es como sacar la lotería genética. por lo rara que es esta condición, pero en el lugar donde crecí no era algo de lo cual estar orgulloso, ni mucho menos algo alabado, era todo lo contrario. Toda mi vida fui tachado de brujo, todavía no entraba ni siquiera al primer año de primaria, y un día mientras hacía unos recados para mi madre, algunas personas me arrojaron piedras, gritando que me alejara porque seguro les iba a lanzar una maldición. Estas personas no eran niños de mi edad, sino adultos. Por desgracia, tampoco conté con una red de apoyo familiar porque mis propios padres creían lo mismo. La mayoría de las personas en el pueblo eran muy pobres, y eso no era diferente para mi familia. A pesar de que no estábamos en las peores situaciones, mi padre siempre me culpaba de que no hubiera suficiente, diciendo que yo traía maldiciones y que mi nacimiento había estado maldito desde el principio. por lo que supe después durante los nueve meses en los que

1:35 mi madre estuvo embarazada de mí. Hubo varios problemas en la cosecha y una infestación de insectos que afectó al pueblo y tardaron mucho en exterminar. Por supuesto, esto no ayudó para nada en la percepción que el pueblo tenía sobre mí. No recuerdo haber tenido un solo día tranquilo en ese lugar. Tenía tres hermanos mayores que ayudaban a mi padre en el campo. Cada día viajábamos al siguiente pueblo, donde había un mercado más grande. Por lo general no me dejaban cobrar o vender porque mis padres creían que yo traería mala suerte y arruinaría el negocio. Tampoco se atrevían a dejarme solo en casa porque pensaban que mi presencia ahí también les traería desgracias. Casi siempre me ordenaban sentarme en una caja a medio metro del puesto. Recuerdo que un día hacía mucho frío. Sentía que las manos se me entumecían cuando una mujer pasó a mi lado.

2:34 De una manera casi imposible, desprendía de su cuerpo mucho más frío que el que había a mi alrededor. Era como si fuera de hielo, pero no llevaba suéter ni ropa gruesa. Pareció no notar mi presencia y siguió caminando. Pero apenas dio uno o dos pasos más, se detuvo, regresó y me miró directamente a los ojos. Me sentí muy incómodo, movía mi cabeza en varias direcciones, casi como si yo fuera un animal que estuviera examinando para comprar. Sus manos eran literalmente como hielo y sus uñas muy largas. Me preguntó si mis ojos eran reales o si estaba usando lentes de contacto. Yo jamás había escuchado sobre lentes de contacto, pero no le respondí. Había algo en ella que me hacía sentir desconfianza. Luego preguntó dónde estaban mis padres.

3:27 Miró el puesto de al lado, les habló y les preguntó si no estarían interesados en venderme. Los señores pensaron que se refería a alguno de sus hijos y se negaron, pero en cuanto entendieron que se trataba de mí, corrigieron el error y señalaron dónde estaban mis padres. La mujer se acercó a ellos y les hizo la misma pregunta. Yo le rogaba que mi padre no lo hiciera. Pero su única respuesta fue preguntarle cuánto estaría dispuesta a pagar. Hasta el día de hoy desconozco cuánto le ofreció porque le susurró la cantidad al oído. Cerraron el trato en ese mismo momento. Ni mi madre ni mis hermanos intentaron detenerlo.

4:08 Al contrario, parecían felices de deshacerse de mí. Yo tenía unos ocho años. Ya ha pasado mucho tiempo. Todo ocurrió muy rápido. Creo que entré en una especie de shock, no puedo asegurarlo. Solo sé que, de un momento a otro, estaba abordando un autobús con aquella mujer rumbo a la Ciudad de México. Ni siquiera recuerdo que alguno de mis padres se despidiera de mí. Parecían demasiado felices de que ya no fuera su problema. Esta mujer no me dirigió la palabra en todo el viaje, que duró muchas horas. Salimos del pueblo como a las 4 de la tarde y llegamos a nuestro destino por la madrugada. Apenas crucé la puerta de su casa, un olor muy fuerte me llegó, como ese olor que desprenden las hierbas cuando las pisas.

4:56 Así olía toda su casa. Me dijo que entrara, pero que debía quitarme los zapatos siempre que entrara, según ella, porque había muchas malas vibras afuera y ya tenía suficientes. En ese momento no entendí lo que quiso decir. Todo estaba pasando tan rápido para mí que solo seguía órdenes esperando no molestarla. Me mostró dónde iba a dormir. Me sorprendí mucho porque nunca había tenido un cuarto para mí solo. Jamás había dormido en una cama tan cómoda. Como mencioné antes, ella no me daba detalles de nada ni explicaciones sobre por qué me había comprado. Solo me dijo que me durmiera.

5:38 Era un lugar nuevo y como ya era de madrugada no podía dormir. Me revolvía en la cama tratando de descansar, pero cualquier ruido mínimo me hacía abrir los ojos de nuevo. En esa casa se escuchaban muchos sonidos extraños. Al llegar era evidente que solo estábamos ella y yo, pero podía oír pasos, como si varias personas caminaran afuera de las habitaciones. Algunas veces eran pasos que sonaban como tacones de mujer, otras como pisadas de hombre. En un momento escuché algo parecido al sonido de un perro. Me refiero al sonido de las uñas largas golpeando el suelo. Pero cuando llegué a su casa no vi ningún perro. En su corral había entre siete y diez gallinas negras, pero no había rastro de perros ni de otra mascota. En el momento que comenzó a amanecer decidí levantarme. En el pueblo mi padre solía despertarme a esa hora para empezar con las tareas.

6:37 Y yo creí que tal vez aquella mujer me había llevado para eso. Salí del cuarto y caminé descalzo por el piso frío. Todo estaba tan silencioso que por un momento pensé que ella también estaba dormida. No sabía cuál era su habitación. Estaba a punto de regresar y esperar a que ella viniera por mí, pero comencé a escuchar algo que venía de la última puerta del pasillo. Al principio pensé que eran rezos. En mi pueblo todos eran muy apegados al catolicismo, pero puse más atención y noté que esos rezos no eran católicos. Estaban en un idioma que no conocía. Me acerqué un poco a la puerta con la intención de preguntarle si necesitaba que alimentara a las gallinas o al menos saber por qué me había llevado con ella. Toqué un par de veces, pero los rezos no se detuvieron como si no pudiera escucharme. Abrí la puerta y estaba de rodillas frente a un gran altar que ocupaba toda la habitación. Había muchas veladoras y en el centro una gran roca con la imagen de alguien tallada. No pude identificar de quién se trataba. Ella seguía rezando y no parecía haberse dado cuenta de mi presencia.

7:51 La habitación estaba muy oscura, por la poca luz que entraba desde la puerta. Pude ver varias repisas con botellas de colores. Había algo dentro de cada una de ellas, no podía distinguir qué. En ese momento juraría que algo dentro de las botellas se movía, pero no pude fijarme más porque la mujer volteó hacia mí. Sus ojos estaban completamente negros. Ella giró su cabeza y bebió algo de una botella que tenía en el suelo. Volvió a mirarme y sus ojos ya eran normales, pero yo estaba asustado. Se levantó y comenzó a gritarme, diciendo que jamás debía interrumpir algo como eso, porque a él no le gustaba que interrumpieran sus rituales. Yo estaba tan asustado que ni siquiera pude preguntarle a quién se refería. Después me ordenó regresar a mi cuarto y no salir hasta que ella me lo permitiera. No estoy muy seguro de cuánto tiempo estuve encerrado en mi cuarto. Debieron ser varias horas porque comenzó a darme mucha hambre, pero aún así tenía demasiado miedo de salir. No quería que ella volviera a enojarse conmigo.

9:02 En algún momento me quedé dormido. Tampoco puedo decir cuánto tiempo dormí, pero mientras dormía comencé a sentir algo acariciando mi cara. Al mismo tiempo, se sentía como si me estuvieran dejando agua sobre el rostro y el cuerpo. Me desperté más consciente y me di cuenta de que no era un sueño. Aquella mujer estaba pasando hojas de pirul sobre mi cuerpo. Esto ya era bastante extraño, pero al girar la cabeza hacia donde ella estaba, vi que llevaba una máscara. Esta también tenía los ojos negros y parecía diseñada para verse lo más anciana posible. con muchas arrugas y algo parecido a pelo lleno de canas pegado a ella.

9:45 Del susto, intenté gritar y alejarme, pero antes de que pudiera hacerlo, la mujer colocó su mano en mi pecho y me empujó de nuevo a la cama. No parecía que estuviera empleando mucho esfuerzo, pero aún así sentí como si un montón de rocas estuvieran sobre mi cuerpo, impidiéndome moverme. luego comenzó a decir palabras en un idioma desconocido para mí mientras lo hacía acarició mi cabello y retiró su mano de mi pecho sentí como si algo dentro de mí fuera jalado hacia afuera después pareció regresar fue una sensación confusa como si algo me levantara y luego me soltara ella se burló un poco salió del cuarto pero antes de irse me dijo que había comida para mí en la mesa no sabía qué hacer simplemente la obedecí la verdad es que cocinaba muy bien o al menos eso es lo que recuerdo mientras terminaba de comer se sentó a mi lado y me miró por un rato luego me preguntó si sabía por qué me había comprado le dije que no ella me dijo que era porque yo era muy especial y que muchas personas no podían apreciar lo especial que era También me dijo que mi alma era muy poderosa y que si le hacía caso podría tener todo lo que quisiera en este mundo, juventud eterna o mucho dinero. Al principio no le creí, pero entonces ella me dijo que tenía más de 80 años. Esto me sorprendió mucho porque no aparentaba más de 40. Creo que

11:19 le pregunté cómo se había mantenido tan joven y me respondió que era un secreto. Me dijo que había hecho muchos acuerdos con su señor para mantenerse de esa manera y que por eso envejecía mucho más lento que los demás. Yo sé que esto suena increíble, pero en algún momento, mientras vivía con ella, vi su acta de nacimiento. Les puedo garantizar que lo que me dijo era real. También descubrí más tarde de qué se trataban esos acuerdos. Estuve viviendo con ella alrededor de dos meses. Durante ese tiempo no pasó nada que yo pudiera llamar extraño. No parecía que me hubiera llevado allí para ser su aprendiz ni nada parecido. A veces me pedía que le pasara algunas cosas o que cortara hierbas raras en un orden específico.

12:08 Pero fuera de eso, mi única tarea era ir al mercado o alimentar a sus gallinas. A pesar de todo, siempre me recordaba que era especial. En aquel momento no lo entendía del todo, pero sus palabras me ayudaban bastante con mi autoestima. Ya no me sentía como una persona horrible o maldecida. Llegué a pensar que esa señora era buena. Durante ese periodo aprendí más o menos a moverme por la ciudad y a usar el dinero. Pero después de este tiempo, durante cinco noches seguidas, cuando cenaba, Ella siempre me preparaba un té. Después de beberlo y acostarme, me quedaba dormido. Era como si mi cabeza tocara la almohada y cayera en un sueño profundo. Al principio no le di importancia creyendo que estaba cansado, pero mientras pasaban las noches comencé a sospechar que aquel té tenía algo que me hacía dormir tan rápido. Esas noches comenzaron unos sueños horribles.

13:07 La primera noche no soñé nada, o al menos no lo recuerdo. Pero las siguientes noches soñaba que era un animal y alguien intentaba cazarme. Quise poner a prueba mi teoría de que todo se trataba del té que aquella mujer me estaba dando. A pesar de que intenté no beberlo, noté que siempre se quedaba en la habitación para asegurarse de que yo lo bebiera. Ese día se distrajo el tiempo suficiente para que yo lograra retirar la mitad de la taza. Tuve que tomarme la otra mitad, pero al menos creía que eso podría comprobarlo de alguna u otra manera. De hecho llegué a mi cuarto. Me tardé un poco más en quedarme dormido que en los días anteriores. Comencé a tener el mismo sueño en el que yo era una especie de animal siendo perseguido por algo. En esa ocasión sí pude ver que parecía ser niebla o algún tipo de humo muy espeso de color gris. Podría decirse que era más consciente de todo mi entorno y me daba cuenta del lugar en el que estaba. Era un poco raro porque se trataba de la ciudad, solo que de noche. No pasaban autos ni nada y se sentía muy real. Me metí a un callejón que no tenía salida y mientras esa espesa nube gris se acercaba, pude darme cuenta de que estaba tomando la forma de aquella mujer.

14:26 Quería escapar, pero no podía trepar ni hacer nada. En mi cabeza solo tenía el pensamiento de que tenía que volver. Me desperté, pero me di cuenta de que no había amanecido, que aún era de madrugada. No solo eso, sino que aquella mujer estaba al lado de mi cama con esa máscara extraña, y mi cama estaba rodeada por un montón de velas negras. Me di cuenta de que se estaban quemando muy rápido y que estaban lanzando mucho humo. Parece que ella aún no se había dado cuenta de que yo me había despertado. Asustado, me rodé fuera de la cama y caí encima de unas velas. Ella pareció muy sorprendida de que yo estuviera despierto. Creo que hasta me preguntó si había bebido todo el té. Asustado, le pregunté qué era lo que estaba haciendo. Me dijo que no estaba haciendo nada malo. Solo quería darme una especie de protección contra las maldades del mundo. También me dijo algo así como que mientras yo dormía era el momento en el que mi alma se relajaba mucho más y era más fácil de proteger. Salió de mi cuarto, pero yo me quedé muy asustado. Si ella ya había estado haciendo eso durante las cinco noches anteriores, poniéndome un sedante en el té, lo que sea que estuviera haciendo no me estaba causando ningún bienestar, sino todo lo contrario. durante los siguientes dos días a pesar de que ella me preparaba el té y me animaba a tomarlo yo no quería diciéndole que me estaba causando mucho malestar estomacal y que

15:57 ya no quería beberlo ella parecía enojada cada vez que yo le decía que no quería tomarlo pero no hacía más que insistir en que lo tomara supongo que fue por esa razón que necesitó otra manera de conseguir lo que quería Me dijo que había soñado que una parte de mi espíritu estaba dañado. Me dijo que en todos nosotros había una especie de espíritu que tomaba la forma de un animal. La verdad es que no daré muchos detalles porque no logro recordar exactamente qué me dijo, ya que fue una plática de más de dos horas, pero lo que sí me dijo es que mi espíritu animal era un perro. y que ya había soñado que estaba en peligro. También me dijo que tenía que hacerme una limpia para tratar de quitarme esa maldad. Me explicó que esa era la razón por la que había estado haciendo eso mientras dormía. La verdad es que no sabía cómo decirle que nada de eso me daba confianza o que no quería hacer tal cosa, y solo permití que pasara.

17:03 Ella hizo un círculo de veladoras negras alrededor de mí. Se veía casi como el que había visto cuando desperté aquella noche. Me dijo que por nada del mundo debía salir del círculo, hasta que ella me lo indicara. Ambos entramos a esa habitación donde ella estaba mi primera mañana en ese lugar. Pero lo que se me hizo raro es que una vez que entré, parecía que ya había cubierto aquellas botellas que yo había visto con algunos trapos. El ritual comenzó y cada vez empezó a ponerse más extraño. No solo me estaba limpiando con ramas de pirul mientras caminaba alrededor mío repitiendo muchas palabras en un idioma desconocido, sino que cada vez que decía esas palabras yo comenzaba a sentirme más débil, como si cada vez que me pasaba las ramas de pirul por el cuerpo se llevara un poco más de mi energía. Sentía que iba a desmayarme en cualquier momento y no podía siquiera hablar. En un momento, ella colocó su mano contra mi pecho y fue casi como si quisiera sacar algo dentro de mí.

18:07 De nuevo, sentí lo mismo que sentí la primera tarde allí. Ella trataba de sacar algo que estaba pegado a mí y me dolía mucho cada vez que intentaba tirar de él. No sé por qué, pero comencé a pensar que lo que ella estaba haciendo iba a terminar por matarme y tenía que salir de allí. Intenté ponerme de pie, pero ella trataba de impedirlo, colocando su mano para que me volviera a sentar y me repetía que no podía hacerlo. Todavía no sé cómo o si fue alguna especie de momento de adrenalina, pero no solo me levanté, tirando varias velas al salir del círculo, sino que también choqué contra una de las estanterías, haciendo que todas las botellas que estaban ahí se cayeran. Ahí pude ver que dentro de ellas había lo que solo puedo describir como fetos de animales que comenzaban a evaporarse unos segundos después de tocar el piso. Ella gritó muy fuerte y como pude salí de la habitación. Ella venía detrás de mí, pero logré abrir la puerta y correr fuera de la casa. Desconozco en qué momento dejó de perseguirme. Yo estaba mareado. pero por suerte me encontró una amable viejita que me llevó a una casa hogar. Aquella mujer no sé si me buscó o no, pero al menos sí sé que nunca más la volví a ver. Hasta la fecha no sé qué pasó con ella.