Dec. 3, 2023

¿Son los vapeadores un riesgo peor que el tabaquismo?

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Los vapeadores han ganado terreno en Colombia. El consumo de este tipo de sustancias no distingue edades, y su número de usuarios parece aumentar de manera alarmante. ¿Qué tanto daño hacen los vapeadores?, ¿qué se puede hacer para controlar sus riesgos?

Para este capítulo hablamos con Blanca Llorente, directora de investigación de la Fundación Anaas; con Carlos Jiménez , Coordinador del proyecto de prevención de consumo de tabaco de Red PaPaz; con la senadora Norma Hurtado, con el Profesor de Salud Ambiental Camilo Prieto y con Juan Carlos Restrepo Director legal y de asuntos externos de British American Tobacco.

El día a día está lleno de noticias urgentes, ruido, polémicas y afanas. Pero para la tranquilidad, el análisis y lo que nos gusta llamar periodismo de cocción lenta está mis preguntas. Un programa de prisa media hecho por KFAM inspirando sonrisas. Los bapeadores han ganado terreno en Colombia. El consumo de este tipo de sustancias no distinguedades y su número de usuarios parece aumentar de manera alarmante. Qué tanto daño hacen los bapeadores, qué se puede hacer para controlar sus riesgos. Para este capítulo hablamos con Blanca Llorente, directora de investigación de la Fundación Anás, con Carlos Jiménez, coordinador del proyecto de prevención de consumo de tabaco de red papás, con la senadora Norma Hurtado, con el profesor de salud ambiental Camilo Prieto y con Juan Carlos Restrepo, Director Legal y de Asuntos Externos de British American, Tobaco soy Roberto Pombo. Bienvenidos al capítulo número sesenta y cuatro. De mis preguntas dicen que uno conoce sus verdaderos amigos en las peores circunstancias, Pero yo me atrevo a mejorar el dicho y diría que uno conoce a sus verdaderos amigos en las mudanzas. Las mudanzas están fácilmente entre las situaciones más engorrosas e incómodas de la vida, especialmente si uno tiene muchos libros. Yo me precio de ser un buen amigo, así que dediqué buena parte de mi sagrado sábado para ayudar a una persona de mi entera confianza a instalarse en su nueva casa. Agradecí que no tuve que ser parte de la empacada de todos los enseres ni mucho menos de tener que cargar cajas. Ni yo ni Jorge Robledo estamos para esos trotes. Yo les diría que tienen razón en esa apreciación, en esa preocupación. Si me estuvieran buscando, por ejemplo, para subir una nevera a un quinto piso y a mi amigo, encontró que mi error perfecto era ayudarlo a organizar de nuevo su biblioteca, una colección gigantesca de miles cien no exagero miles de libros de todo tipo. Él quería quitarse el peso de tener que decidir cómo organizarlos, porque hay cientos de formas de hacerlo. La más clásica y conservadora es hacerlo por orden alfabético del primer apellido del autor o la autora de manera más académica, que es organizarlo según el sistema de clasificación DUI, que es el que usan casi todas las bibliotecas en el mundo. Está también un método poco ortodoxo, que es el de organizar por color de las portadas, sistema que no apruebo por poco práctico. Hay otro que utiliza el amigo más intelectual que yo tengo que es por el tamaño de los libros. Finalmente, le sugirió organizarlos por secciones, cocina, novela, cuento, poesía, mejor dicho las que él considerara. La tarde del sábado la pasamos llevando libros de un lugar a otro. Y fue cuando o con una joya que consideraba escasa su colección de la encitropedia británica. Si usted tiene en menos de treinta años, una enciclopedia, es la primera versión de Wikipedia y si tiene menos de veinte, era nuestro gipt Chat. Todo el conocimiento del mundo reunido en varios tomos de libros que abordaban desde la medicina hasta los deportes. Así que, como era de esperarse, perdí variosas horas explorando los viejos libros de etapa dura y color café llamando a la rinitis con su aroma viejo. Al final del día volví a mi casa pensando en si había nuevas versiones de esta enciclopedia, así que, paradójicamente, leí en Wikipedia cuándo había sido su última edición dos mil diez. Me quedé pensando entonces cuántas cosas habían pasado que no quedarían registradas en esta importante colección. La pandemia del covid diecinueve, el brexit el primer latinoamericano escogido como Papa, la muerte de Chávez, el proceso de pazcun Lazark en Fin. Luego, finalmente caí en cuenta de que la enciclopedia británica tiene su versión web y me sentí un poco tonto, Así que allí fueron varias horas más leyendo artículos aleatorios que nunca pensé que verían esta publicación hasta que llegué a uno, en especial, que llamó mi atención. Los cigarrillos electrónicos. De acuerdo con la enciclopedia, el cigarrillo electrónico fue inventado en dos mil tres por el farmacéutico chino Hong Liak, quien inicialmente desarrolló el dispositivo como alternativa al tabaquismo convencional. Definitivamente, las cosas han cambiado y mucho pensé veo gente usando este tipo de cigarrillos o dispositivos y se ven muy lejanas las imágenes. El hombre malmoro de James Gian todos esos personajes fumando. Siento que fuese siglos, aunque en principio la acción o el vicio debería decir es la misma carburar para inhalar la estética marca. La diferencia de siglo. En solo veinte años de existencia de este dispositivo ha cambiado mucho. Comenzaron siendo unos clones digitales de un cigarrillo normal. Luego adoptaron la forma de un cilindro transparente. Después se convirtió en una especie de memoria usb cuadrada y así ha cambiado hasta convertirse en los llamativos cilindros de colores con aromas que se encuentran prácticamente en cualquier tienda o supermercado. La apariencia de los bapeadores, a diferencia de los tradicionales cigarrillos, ha hecho una gran diferencia y se han convertido además en objetos de colección o diseño. Así como el cigarrillo se hizo un espacio en la cultura popular gracias a su aspecto cool y sofisticado, los bapeadores han ido más allá Quizás si yo le nombro la marca jul no les suene familiar, pero se trata de una de las más famosas de vapeadores o cigarrillos electrónicos. Recientemente se ha hecho más famosa porque Netflix estrenó el documental El Gran bapeo Ouge y caída del yun y, además de la tremenda historia que cuenta, deja un dato muy importante la forma en la que Apple, la famosa empresa tecnológica de Silicon valle y mercade de sus productos, fue una gran influencia. Todo este trabajo estético, toda la apariencia sofisticada de los blapeadores. Su presentación incolores y con diseño hizo que se destacara. Aunque esto suene muy bien, se ha convertido en un problema. Leyendo sobre este tema, encontré un artículo de New York Times titulado Los vaporizadores se renuevan con la generación z y según se lee en él abro comillas. A algunos expertos en salud pública les preocupa que la apariencia lúdica de estos dispositivos, que está perfectamente en línea con las preferencias estéticas maximalistas de la generación z, pueda ofrecer una nueva y atractiva cobertura para los productos de nicotina. Los médicos dicen c la nicotina es especialmente adictiva para los jóvenes, y las investigaciones sugieren que los bapeadores adolescentes corren el riesgo de sufrir daños pulmonares tanto inmediatos como a largo plazo cierro comillas, pero más allá de un diseño y seductor que como los cigarrillos, pero también vende un estilo de vida. Los sabores inspirados en dulces y frutas. Los atractivos en bases de bapeo podrían llevar a los jóvenes hacia los cigaríos electrónicos. Le dijeron varios expertos al New York Times y, según dijo Brian King, jefe de Centro de Tabaco de la Administración de Alimentos y Medicamentos, a ese medio a urocomillas. Si parece gramuroso y atractivo, ese será el primer conductor que llevará al caballo al agua. Luego los sabores los hacen beber y la nicotina los hace volver por más cierro comillas. Esto ya lo advierte la OMS en su páina web cuando asegura que hasta la fecha, los investigadores han señalado que existen más de quince cero sabores en los cigarrillos electrónicos, incluidos sabores que han demostrado ser atractivos para los jóvenes, como el algodón de azúcar y el osito de goma. De acuerdo con esta organización anunciar productos aromatizados puede aumentar su atractivo de alentar a niños y adolescentes a comprar y probar productos de nicotina, y los sabores pueden hacer que los productos de nicotinae parezcan menos nocivos y adictivos. Esta estrategia no es nueva. A principios del siglo XX que los menores fumaran no era una extrañeza y mucho menos estaba prohibido. De hecho, es posible encontrar anuncios publicitarios de la década del treinta al cincuenta dirigidos directamente a niños, incluso episodios de dibujos animados, como los picapiedra, en los que los protagonistas salen fumando. Estas tácticas son de manual y se repiten varias décadas después. Qué otras estrategias usan estas industrias para incidir en el consumo de menores de edad de traslado la pregunta a Blanca Llorente, directora de investigación de la Fundación a NAS, yo diría que, si bien son múltiples las estrategias, hay dos que son un rencauche de tácticas que ya habíamos visto desde el siglo pasado en la industria. Uno es los elementos de diseño del producto y en esto se parecen tanto los cigarrios convencionales como los cigarrillos electrónicos, los saborizantes, las cápsulas, son elementos que inducen a la curiosidad para experimentar, para probar y cuantos más oportunidades de experimentación más fáciles que se enganchen en la adicción a la nicotina. Por otro lado, están los elementos visuales, la utilización de imágenes, diseños colores atractivos, también con un imaginario que es atractivo para los niños, niñas y adolescentes y que tiene un significado dentro de sus propias formas y mecanismos de comunicación y de construcción de imaginarios. Y la segunda gran categoría que vemos es el uso de influenciadores de personas y de canales de comunicación a través de los cuales los muchachos reciben una avalancha de información. Creo que eso es un rencauche de la figura que utilizaban en el siglo XX las tabacaleras a través de las estrellas de cine y de mostrar que fumar era algo muy glamoroso y algo algo que era cool. Pues creo que estamos haciendo exactamente lo mismo con estas estrategias de marketing a través de los influenciadores en redes sociales. Y parece que estas estrategias se han funcionado. Según un informe de la Agencia del Gobierno de Estados Unidos para Alimentos y drogas FDA por sus siglas en inglés. Más de dos uno millones de jóvenes de ese país usan cigarrillos electrónicos. Más de uno de cada cuatro veinticinco coma dos por ciento de los jóvenes usuarios de cigarrillos electrónicos utilizan un producto de cigarrillo electrónico todos los días y más de uno de cada tres el treinta y cuatro coma siete por ciento de usuarios jóvenes de cigarrillos electrónicos informan haber usado cigarrillos electrónicos al menos veinte de los últimos treinta días. De acuerdo con el estudio de estimación del número global de evapeadores, se estima que en dos mil veintiuno había ochenta y dos millones de vapeadores en todo el mundo, nueve dos millones en la región del Mediterráneo. Oriental, cinco seis millones en la región africana, veinte uno millones en la región europea, dieciséis coma ocho millones en las Américas, dieciséis millones en la región del Pacífico Occidental y catorce coma tres millones en el sudeste asiático. En Colombia, el panorama no es más alentador. Según la encuesta nacional de consumo de sustancias psicoactivas hecha en dos mil diecinueve por el DAN, aproximadamente uno como uno millones de colombianos han sido usuarios en algún momento de cigarrillos electrónicos, bateadores y otros dispositivos de consumo de tabaco. De acuerdo con el Ministerio de Salud a Oro Comillas, este consumo se concentra particularmente entre los jóvenes, dieciocho coma seis por ciento entre los doce y los veinticuatro años y tiende a aumentar cierro comillas. Si nos comparamos con otros países de la región, quedamos mal parados. Según publicó el Diario, la República, Colombia está entre los países de América Latina donde más se vapea, con más de trescientos mil consumidores activos, después de México con un millón y de abras L con trescientos setenta y cinco mil usuarios. Pero qué tan peligroso es este consumo. De acuerdo con la investigación, la epidemia del papeón adolescentes, la comercialización dirigida de los cigarrillos electrónicos es particularmente dañina, especialmente para los adolescentes. Según se lee en el texto, mucha gente sabe que la nicotina causa muchos problemas al cerebro en desarrollo, pero no se reconoce ampliamente que muchos cigarrillos electrónicos contienen concentraciones más altas de nicotina que los cigarrillos clásicos. El estudio pone como ejemplo del consumo masivo un caso muy curioso. La ya mencionada marca jul es tan popular que los adolescentes usan juling como verbo. El estudio continúa con estos hallazgos. Las cápsulas jul contienen cinco por ciento o cincuenta y nueve miligramos por mililitro de nicotina. Esto es aproximadamente igual a la nicotina contenía en veinte cigarrillos combustibles. Para hacer esto más preocupante, un estudio de demonstruo que el treinta y nueve por ciento de los adolescentes no consideraba que los chul fueron cigarrillos electrónicos, y otra encuesta sugirió que el sesenta y tres por ciento de los adolescentes no sabía que las cápsulas youl contenían nicotina en su composición. Esa misma investigación, publicada en la revista Missouri y Medicine, relacionan el consumo de cigarrillos electrónicos con comportamientos impulsivos, y un estudio en animales de muestra que la exposición al vapor de los cigarrillos electrónicos durante las épocas de rápido crecimiento cerebral como en la adolescencia, pueden causar hiperactividad. Otro estudio, que analizó específicamente a la población adolescente, encontró mayores riesgos de peleas físicas, intentos de suicidio y consumo de alcohollo marihuana al comparar a los no consumidores con los adolescentes que fumaban o apeaban. Y es que, además de todos estos efectos adversos, intentar controlar el consumo en menores ha resultado ser un dolor de cabeza primero, porque acceder a un bateador es muy fácil, como no existe regulación para su venta y consumo, un menor de edad puede adquirirlo sin ningún problema. Este vacío legal es un problema que se extiende a varios países. Por ejemplo, el Consejo de Cáncer de Australia reveló un estudio en el que, entre otros datos, encuentra que los jóvenes de ese país piensen que los vaporizadores no son dañinos porque son muy fáciles de comprar. Según la Lesia Brooks coautora del estudio y presidenta del Comité de cuestiones relacionadas con el tabaco del Consejo Aurocomillas, si un producto es fácil de conseguir, envía una señal a los jóvenes de que esos productos son, en cierto modo seguros, porque si no lo fueran, entonces el Gobierno los retiraría de los estantes cierro comillas. Otra dificultad para que padres, madres y cuidadores en general vigilen el consumo de esta sustancia en sus hijos es que, a diferencia del cigarrillo, los vepeadores son más difíciles de rastrear que a uno lo pillaron fumando era fácil. El olor fuerte y desagradable del humo del cigarrillo es muy difícil de disimular, mientras que los aromas casi de ambientador de los bapeadores hace que se confundan y pasen inadvertidos. Y como si todos estos factores no hicieran, ya difícil controlar el consumo en menores de edad. El vacío legal que existe en la legislación también se traslada a manuales de convivencia a los colegios. Por ejemplo, he conocido de manera personal casos en los que instituciones educativas han tenido que redactar de nuevo sus manuales, porque en ellos se habla de cigarrillos, pero nunca de vapeadores, y esto hacía que los estudiantes lo usaran alegando que no estaba prohibido en el país. La polémica se prendió recientemente a raíz del estudio publicado en el Jornal Brasileiro de Neumología, de acuerdo con los titulares de varios medios de comunicación y usuarios de redes sociales. Este estudio concluía que en los últimos dos años, cincuenta y nueve personas han muerto en Colombia por consumo de bateadores, afectando principalmente a los jóvenes. Pero es así. Ahí es donde está la polémica. Según un comunicado que publicó, la asociación de empresas de productos alternativos libres de combustión, que agremia a varias compañías, se comercializan estos dispositivos. Rechazan la interpretación de este estudio. Para este gremio se había usado habró comillas información imprecisa o carente de un sustento concluyente cerro comillas que estaba conduciendo a a urocomillas de nuevo interpretaciones falsas en perjuicio de los derechos de los consumidores adultos de tabaco y nicotina cierro comillas. Uno de sus argumentos es que los datos que se usan para el estudio son de una encuesta de dos mil diecinueve y que el mismo autor asegura que los datos analizados de los registros de prestación de salud pueden tener limitaciones y que el código diagnóstico asociado al daño pulmonar por mapeo que se reporta en el sistema de información de prestaciones de salud podría tener sesgos e incluso podría haber sido utilizado de manera incorrecta. De acuerdo con esta agremiación, se requería un estudio que permitiera establecer una relación clara entre la causa de la muerte y del diagnóstico. De acuerdo a un análisis de esta polémica que hizo el diario el espectador, hay algunos detalles que se le están escapando a quienes reseñaron el artículo y a quienes lo criticaron. Julián Fernández Niño, investigador de Johns Hopkins Blumberg School of Publicaelve tiene una buena manera de sintetizarlo. A bro comillas. Es cierto que no se puede establecer una relación causal, pero las conclusiones más relevantes son válidas. Cierro comillas. Según el artículo del espectador, el vapeo sí ha sido causante de cincuenta y nueve muertes en el país. Son los bapeadores de verdad dispositivos que ayudan a reducir el riesgo de consumo de nicotina. Le hago la pregunta a Juan Carlos Restrepo, Director Legal y Asuntos Externos de British American Tobaco. Existe una diferencia fundamental entre el consumo de cigarrillos tradicionales y el uso de los bapeadores, y es que en los cigarrillos tradicionales está implícita la combustión de productos principalmente vegetales, que generan residuos que se llaman alquitrán que, a su turno, causan enfermedades pulmonares, obstructivas y crónicas. Ahora bien, no existiendo esa combustión en los bapeadores, existe en algunos de sus variantes el consumo de nicotina a través del vapor de sustancias que se calientan con el dispositivo del bapeador. Esta nicotina es una droga lícita que produce dependencia. Por esta razón, a pesar de que son menos riesgosos los bapeadores que los cigarrillos. Los bapeadores deben ser artículos que se encuentren regulados por la ley, como está sucediendo en este momento a través del trámite de varios proyectos de ley. Estos productos deben ser alejados de los menores de edad y tiene que haber una advertencia clara y explícita acerca de los riesgos que puede generar el consumo de estos productos. Le hice esa misma pregunta a Carlos Jiménez Barragán, coordinador del proyecto de prevención de consumo de tabaco de red papaz. Los cigarrillos electrónicos mal llamados bapeadores no son productos de daño reducido. El enfoque de daño reducido es una herramienta de salud pública que no es aplicable a estos productos en las condiciones actuales. Asimismo, este enfoque el de riesgos y daños en Nicotina, de acuerdo con el Ministerio de Salud y Protección Social, sólo puede ser considerado como una intervención de carácter individual, con acompañamiento clínico interdisciplinario, con base en las condiciones individuales de cada paciente, y en ningún momento se podrá considerar como una intervención de carácter poblacional o colectiva. Las consecuencias del bapeo no se quedan solo en la salud, sino que también tienen un grave perjuicio ambiental. Según se concluyen la investigación de fumar a vapear, una nueva amenaza ambiental publicada por la revista académica de Lance, Hay tres tipos de residuos que generan los bateadores. El primer tipo de residuo que contienen los productos de vapeo son los residuos plásticos, porque muchos cigarrillos electrónicos populares son dispositivos basados en cápsulas con cartuchos de plástico de un solo uso, así como lo han sido las cápsulas de café o pots. Como también se les dice durante la última década de la industria del vapeo, pronto podría ser la próxima crisis ambiental en términos de contaminación plástica. La comparación entre las cápsulas de vapeo y las cápsulas de café en caja bien porque los cigarrillos electrónicos están diseñados intencionalmente para ser convenientes y de un solo uso, y ambos son en gran medida novio de agradables y poco reciclaves. El segundo tipo de residuos son los residuos electrónicos, así como las corillas de cigarrillos. Los cigarrillos electrónicos desechables se tiran sin cuidado en lugar de desecharse en instalaciones especiales para residuos electrónicos, como lo hacen los teléfonos inteligentes. El papeo presenta al menos dos problemas de eliminación de desechos, ya que los dispositivos electrónicos contienen placas de circuitos y baterías de iones de litio. A medida que las baterías de los cigarrillos electrónicos se degradan, sus compuestos tóxicos se filtran progresivamente al medio ambiente. Además, las baterías que se desechan en los contenedores de basura representan un problema para la eliminación de desechos porque representan un riesgo tanto de explosión como de incendio en instalaciones o camiones de residuos y reciclaje. Y el tercer tipo de residuos son los residuos químicos peligrosos. Las cápsulas y los contenedores que acumulan el líquido de los bapeadores no se pueden reciclar en otros desechos plásticos, porque contienen nicotina, una sustancia catalogada por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, como deseo o pons negros. Agudo. Por lo tanto, los cartuchos de un solo uso y los desechos de líquido contaminados con nicotina no se deben tirar a la basura normal ni por el fregadero. Los desechos causados por los mapeadores representan un peligro ambiental a mediano o largo plazo. Le hago la pregunta al profesor de Salud Ambiental y Cambio Climático de la Universidad Javeriana, Camilo Pieto, si el impacto ambiental del uso del cigarrillo preocupa porque estos residuos, por un lado, no son viudo degradables, terminan afectando las cuencas y también diferentes ecosistemas y cadenas de alimentación de los animales. El impacto del papeo es aún mayor en tanto que vamos a tener dispositivos electrónicos no solamente de circuitos, sino también de baterías que, al llegar al suelo, a los sedimentos y también a las fuentes hídricas, van a generar y seguirán generando un impacto muy negativo sobre la biodiversidad. No solamente no falta regulación acerca del uso de estos dispositivos en poblaciones de niños y adolescentes y también información sobre los riesgos que esto representa para la salud, sino que también no tenemos claridad sobre el estándar ambiental que debería regir este tipo de dispositivos conociendo todos estos efectos adversos que están haciendo las diferentes legislaciones del mundo para controlar el problema, las iniciativas son varias. Australia, por ejemplo, pretende eliminar el bapeo con amplias regulaciones. El Gobierno australiano dijo que quería tomar medidas enérgicas contra el uso de cigarrillos electrónicos en un esfuerzo por reducir el tabaquismo y erradicar el vapeo, en una de las medidas regulatorias de tabaco más radicales adoptadas en el país en años. La propuesta prohibiría a todos los vaporizadores desechables de un solo uso, detendría la importación de vaporizadores sin receta, exigiría en bases de tipo farmacéutico, reduciría a las concentraciones y cantidades de nicotina y restringiría ciertos sabores colores e ingredientes. En Estados Unidos, la FDA ha restringido los cigarrillos electrónicos con sabores, pero los vacíos en la prohibición, además de una afluencia de vaporizadores ilegales, significan que los cigarrillos electrónicos y los líquidos electrónicos con sabores de frutas y dulces continúan terminando en los hogares estadounidenses, donde pueden llegar a las manos de niños pequeños que sienten curiosidad, por lo que el doctor Anthony Habrski, director del programa clínico el Centro de Control de Intoxicaciones del Hospital Infantil de Filadelfia, llamó su olor y empaque atractivos. En Colombia han llegado al Congreso al menos seis proyectos de ley que buscan modificar la Ley trece treinta y cinco de dos mil nueve, conocida como la Ley antitabaco o el Código de policía para que la venta de estos productos esté limitada para los menores de edad. Uno de estos proyectos es el que presentaron los senadores Norma Hurtado y José Davitnami, que busca regular el consumo veinta por si hay promoción de los cigarrillos de estos productos en todas sus formas, sabores y colores. El proyecto también busca que quien quiera comprar estos artículos sea mayor de edad y presente su documento e identidad para adquirirlo, como se hace con el alcohol o los cigarrillos, También que se advierte en la venta de estos aparatos las adicciones y efectos adversos que pueden causar. El proyecto de ley ya va en la mitad de su recorrido. Fue aprobado en comisión séptima de Senado y emplenaria de Senado, pero parece estar estancado en comisión séptima de Cámara, donde, por los debates a la reforma de la salud, no ha sido posible debatir cuáles han sido los mayores obstáculos que ha enfrentado este proyecto de ley. Le trasladó la pregunta a la senadora y autora de este proyecto norma hurtado. Se han presentado algunas situaciones que han ocasionado demora en el trámite. La primera de ellas el argumento de varios congresistas en que la legislación de cigarrillos electrónicos con nicotina la y la la legislación de bapeadores deben ser dos legislaciones totalmente diferentes y no incluirse en la ley trescientos treinta y cinco. Sin embargo, el Viceministro de Salud argumenta que hay una muy buena experiencia con la ley trescientos treinta y cinco que se puede adoptar en el tema de vapeadores. Lo segundo es que es un tema muy técnico que tiene que ver con muchos informes de salud, con informes que no solamente pues son de Colombia, sino que uno recurre al derecho, comparado con Canadá, con Gran Bretaña. Las diferentes argumentaciones que han habido diciendo que esto genera riesgo en la salud de niños, niñas y adolescentes. Pero, pues algunos legisladores reclaman son las evidencias científicas de Colombia para la época. Solamente se puede argumentar la muerte de cincuenta y cuatro personas, como lo registraron hace pocos días, los medios de comunicación. Y otra limitante, pues que ha tenido este proyecto de ley es la presión que se siente por parte de la industria tabacalera y la presión que se siente por parte de quienes comercializan en las grandes ciudades. El tema de los bapeadores, cigarrillos electrónicos, sus sedáneos imitadores. Las libertades están garantizadas en nuestra sociedad. Yo personalmente soy defensor de que después de los dieciocho años, la vida corre por cuenta de riesgo de cada persona y, en ese sentido, cada quien tiene derecho a consumir alcohol, tabaco y otras drogas legales. Pero, al igual que a estas sustancias, que también tienen efectos adversos en los consumidores, los bapeadores deben ser regulados para mitigar su impacto y para que los usuarios tomen decisiones informadas y, así como me escuchan, de permisivo con los mayores de edad. Soy de intransigente con el acceso de menores de edad a estas sustancias. La legislación y las autoridades deben ser claras y estrictas con la prohibición de vapeadores y cigarrillos electrónicos en niños, niñas y adolescentes. No se necesita una nueva psicroped británica digital y con inteligencia artificial para deducir que los cigarrillos electrónicos y bapeadores serán un problema que tempranamente debemos administrar. Soy Roberto Pombo, y este fue el capítulo sesenta y cuatro de mis preguntas. Nos vemos en el próximo capítulo a partir de este momento. Este capítulo de mis preguntas queda disponible en todas las plataformas de podcast. Este episodio fue posible gracias a Kafam, inspirando Sonrisas. Dirección Roberto Pombo, Producción General, Juan Abel Gutiérrez, asesor editorial, Daniel San Pedro Espina, guiones Juana Abel Gutiérrez y Johnny Rodríguez, Producción de campo Marcela Salazar y Lucía Beltrán, postproducción de audio Carlos Bernar,