May 3, 2026

¿Qué tan duro es ser mamá en Colombia?

¿Qué tan duro es ser mamá en Colombia?
¿Qué tan duro es ser mamá en Colombia?
Mis Preguntas con Roberto Pombo
¿Qué tan duro es ser mamá en Colombia?

La maternidad es uno de los roles indispensables para la humanidad, pero a pesar de eso sigue siendo un camino lleno de obstáculos. ¿El "instinto maternal" es una realidad biológica o una costumbre cultural y social?

Para este capítulo hablamos con la psicóloga y escritora Florence Thomas; con la abogada y exdirectora del ICBF, Cristina Plazas; con la periodista Ana Cristina Restrepo; con la Representante a la Cámara, Katherine Miranda; y con la periodista y fundadora de la revista Volcánicas, Matilde de los Milagros.

0:06 Soy Roberto Pombo. Bienvenidos a Mis Preguntas, un programa de Prisa Media patrocinado por CAFAM, una caja llena de oportunidades para trabajadores, empresarios y emprendedores. CAFAM, una caja llena.¿ Qué tan duro es ser mamá en Colombia? La maternidad es uno de los roles indispensables para la humanidad, pero a pesar de eso, sigue siendo un camino lleno de obstáculos.¿ El instinto maternal es una realidad biológica o una costumbre cultural y social? Para este capítulo hablamos con la psicóloga y escritora Florence Thomas, con la abogada y exdirectora del ICBF, Cristina Plazas, con la periodista Ana Cristina Restrepo, con la representante a la Cámara, Caterine Miranda, y con la periodista y fundadora de la revista Volcánicas, Matilde de los Milagros.

0:58 Soy Roberto Pombo y este es el capítulo 190 de Mis Preguntas. Bienvenidos. Voy a confesarlo. Todavía me enganchan los documentales sobre animales. Aunque siento que he visto cien veces el mismo leopardo cazando a la misma gacela en las sabanas de África, cada vez que caigo en uno de esos documentales lo veo de nuevo. Tiene un no sé qué terapéutico escuchar al narrador que va contando lo que pasa susurrando como si estuviera hablando desde la escena misma y tuviera miedo de interrumpir el momento de tensión. El leopardo se juega su vida. Si no atrapa a su presa, tendrá que esperar varios días antes de volver a hacerlo porque en esa carrera gasta toda su energía. Pero hace poco vi un documental que no había visto y que me llamó especialmente la atención y era sobre la maternidad de varias especies de animales. El documental mostraba casos de mamíferas y su forma de cuidar a sus crías, de cómo estaban preparadas y tenían todos los recursos listos para sacar adelante a sus cachorros. Y aunque nunca ninguna otra hembra de su manada les enseñó cómo hacerlo, sacan a sus bebés adelante hasta que pueden defenderse por sí solos. Y gracias a esto, por mucho tiempo se ha hablado de un instinto maternal, casi inherente a todas las mamíferas. pero ese concepto se ha puesto en tela de juicio. No todas las mamíferas están equipadas o tienen en sí lo que se requiere para maternar. La profesora emérita de Ecología y

2:31 Biología Evolutiva, actualmente de la Universidad de Princeton, Jan Altman, ha estudiado el tema por mucho tiempo. Por varios años, Altman siguió grupos de babuinos y se encontró con escenas bastante duras, como la de Vicky. La primera cría de Vi, que no logró agarrarse al pezón en su primer día de vida, su madre la llevaba boca abajo e incluso la arrastró y golpeó contra el suelo durante gran parte del día. Y aunque no parezca, este caso no es una excepción. Entre primates, la mortalidad de los primeros hijos puede ser hasta del 60% más alta que la de sus hermanos nacidos después. El asunto se pone polémico cuando hablamos del instinto maternal en humanos. ¿Existe?¿ Todas las mujeres están preparadas para ser madres y sienten un apego automático por sus hijos? A nivel biológico, el cuerpo de la madre sí tiene unos cambios que sirven para cuidar la vida de los hijos. Quizás el que más me sorprendió y me conmovió es que los senos de la mujer lactante pueden detectar ciertos cambios en el bebé gracias a la información que recibe de la saliva y en ese caso produce leche con anticuerpos específicos para combatir la enfermedad.

3:46 Pero eso no significa que todas las mujeres lleven dentro de sí un impulso instintivo de ser madres de manera natural. Según un estudio publicado en 2024 en la revista Social Science and Medicine, que exploraba si el vínculo madre-bebé en madres jóvenes respalda la idea de un instinto maternal o si más bien está influenciado por factores socioculturales y experiencias individuales. Los resultados mostraron que dos tercios de las madres informaron sentir un apego inmediato, un tercio no. Y una de las obras más disruptivas en este campo es Existe el amor maternal de la filósofa Elizabeth Badniter. Su tesis principal, respaldada por registros históricos de los siglos XVII y XVIII, sostiene que el instinto maternal es un mito construido socialmente.

4:40 Busqué a la psicóloga y escritora Florence Thomas para conocer su punto de vista.¿ Es el instinto maternal una realidad biológica o una costumbre cultural y social? Claro que el instinto materno no es una realidad biológica. Es un aprendizaje cultural y social, pero sobre todo cultural. Es que la cultura patriarcal había previsto todo, ¿no? Es decir, que bueno... que nos hagan creer que el instinto materno era el instinto por excelencia para la maternidad, para que las mujeres se ocupen de los bebés. Además, es una construcción patriarcal que permitía generar mucha culpa en las mujeres que decían que no tenían muchas ganas de ser madre.

5:23 Y había, en todos los siglos existieron mujeres que se preguntaban mucho sobre la maternidad, en todos los siglos. Claro que muchísimo más ahora porque justamente las feministas y las grandes investigadoras como Elisabeth Badinter, pero sobre todo como Simone de Beauvoir, que inicia su primera frase del gran libro El Segundo Sexo con« Uno no nace mujer, se hace mujer». O sea, nos construyen como mujer, la cultura nos construye como mujer. Y además eso es formidable porque eso permitía que las mujeres que no tenían muchas ganas de ser madres sentían una culpa inmensa Imagínate luchar contra el instinto materno. Ahora sabemos, evidentemente, que el instinto materno no existe. Hay muchas investigaciones, muchos libros nuevos sobre la maternidad que han permitido repensar esto y que han permitido, sobre todo, a las mujeres... escoger tranquilamente esos nuevos derechos que gracias al feminismo han adquirido, decidir sobre su cuerpo, decidir sobre su vida, decidir si quieren ser madre, sabiendo además el costo de lo que significa ser madre hoy día en estas sociedades actuales.

6:32 La maternidad se presenta de muchas formas. Las hay deseadas, planeadas, por accidente, no deseadas y aprendidas. Pero si algo tienen en común todas las maternidades, es un peso y una presión muy grande. El concepto de instinto maternal se ha convertido, con el paso del tiempo, en una forma de encasillar a todas las mujeres como máquinas de reproducción, aunque no es así. Por muchos siglos, en el mundo occidental, la identidad de las mujeres estuvo casi completamente definida por la maternidad. Como lo cuenta un artículo académico de la doctora en Historia Teresa González Pérez, La maternidad fue una obligación. La maternidad ha sido un concepto en permanente evolución y ha estado influido por factores culturales y sociales. La feminidad y la maternidad estuvieron ligadas muy fuertemente por varios siglos hasta el extremo de considerar la maternidad la esencia femenina. Por ejemplo, en la antigua Grecia y Roma, las madres eran valoradas por ser productoras de ciudadanos y soldados. El vínculo maternal existía, pero se subordinaba a las necesidades del Estado. En la Edad Media Cristiana, el modelo dominante fue la Virgen María. Pureza, sacrificio, abnegación total, ser una buena madre significaba entregarse por completo, sin queja ni condición. Por esa época, la Iglesia determinaba una serie de deberes religiosos a las mujeres, como la suavidad,

8:02 la compasión y el amor maternal, cuidado de los enfermos, ancianos y pobres, y la educación religiosa de sus hijos. En el siglo XIX, en la Revolución Industrial, se pensaba que el sitio que tenían que ocupar las mujeres era el hogar, cuidando a sus hijos. Sin embargo, a finales del siglo XIX e inicios del XX, comenzó a aceptarse que las mujeres trabajaran fuera del hogar, especialmente en familias pobres, donde tenían que sostener económicamente a sus familias. La maternidad fue un discurso que se mantuvo casi inalterable hasta la segunda mitad del siglo XX, cuando se produjo un giro radical. El cuestionamiento de la maternidad llegó a plantearse de forma abierta.

8:44 Las mujeres reclamaban el derecho a decidir si querían ser madres, cuándo y en qué condiciones. La segunda ola del feminismo fue fundamental en esto. Y con el acceso a métodos anticonceptivos, se transformó la maternidad en una elección de vida, algo que era impensable siglos o décadas atrás. Hoy, en la mayoría de los casos, una mujer puede tener hijos o no tenerlos. Puede elegir ser madre soltera, madre en pareja, madre a los 22 o a los 42 años. puede usar tecnologías de reproducción asistida, puede trabajar a tiempo completo o quedarse en casa. De acuerdo con un artículo publicado en la revista académica de psicología Psyche, en la segunda mitad del siglo XX y ya en el siglo XXI, nace la contradicción entre crianza intensiva del niño y el etos de las relaciones impersonales y competitivas en la búsqueda de ganancias individuales. Paradójicamente, Esa multiplicación de opciones ha venido acompañada de una multiplicación de exigencias. Actualmente hay una multiplicidad de cambios, con madres agobiadas y deprimidas por el exceso de responsabilidad, confusas frente a los múltiples roles que deben desempeñar, profesional, laboral, familiar, de pareja, social.¿ Por qué la ruptura de roles en la sociedad ha terminado por crear más presión en las mujeres y las madres? Esto me contó la abogada y exdirectora del ICBF, Cristina Plazas.

10:16 Más que un problema del cambio de roles, creo que estamos viviendo una etapa de transición. No todas las mujeres lo sienten como más presión. Para muchas, y me incluyo, lo que más se percibe es libertad. Por primera vez podemos decidir cómo queremos vivir nuestra vida. si queremos casarnos, si queremos tener hijos o no, a qué queremos dedicarnos y cómo construir nuestra vida. Antes había un solo camino, hoy hay muchos. Es cierto que la sociedad todavía impone expectativas y a veces parece que hay que hacerlo todo perfecto, pero también es cierto que hoy tenemos más margen para no cumplirlas todas y definir nuestras propias reglas. Por eso, más que más presión, yo lo veo como un proceso de ajuste. Estamos pasando de un modelo impuesto a uno donde cada mujer puede elegir. Y eso, sin duda, es un avance enorme.

11:16 Pienso por un momento en lo que tuvo que vivir una madre en la Edad Antigua. cuidando a sus hijos de las inclemesas del tiempo, los depredadores, sin medicinas, y lo comparo con todas las guías y ayudas y ventajas que tienen las madres de hoy y me quedo sorprendido. El embarazo y el trabajo de parto no es sencillo, pero hoy en día es más fácil que años atrás. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, la mortalidad materna se redujo en un 40% entre los años 2000 y 2023. Y en 2023, más de 700 mujeres murieron cada día por causas prevenibles relacionadas con el embarazo y con el parto. Sin embargo, la misma organización reconoce que ese número sigue siendo inaceptablemente alto.

12:02 En la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo de 1994, los dirigentes se propusieron reducir la mortalidad materna en 75 de cada 100.000 nacidos vivos. Hoy en día… La tasa de mortalidad materna es de 216 muertes. Los datos de 2023 muestran que el 92% de todas las muertes maternas pasaron en países de ingresos bajos y medios bajos y la mayoría podría haberse evitado. De acuerdo con la OMS, esto deja en evidencia las desigualdades en el acceso a servicios de salud, de la calidad y la brecha entre ricos y pobres. porque mientras la tasa de mortalidad materna en los países de bajos ingresos en 2023 fue de 346 por cada 100.000 nacidos vivos, en los países de altos ingresos fue de 10 por cada 100.000. En Colombia, según cifras del Ministerio de Salud, la mortalidad materna bajó un 32,7% en 2025. Pero la cuestión no es tan fácil y la maternidad sigue estando llena de retos. Hay un dato importante. que ha causado eco últimamente. Hay un descenso en la tasa de fecundidad de la humanidad. Cada vez nacen menos humanos. A nivel global, la tasa pasó de cerca de cinco hijos por mujer a mediados del siglo pasado a alrededor de 2,3 en la actualidad, según el Banco Mundial.

13:31 En el país, este descenso ha sido más rápido en los últimos años. Colombia registró alrededor de 445.000 nacimientos en 2024, una cifra muy por debajo de la de una década atrás. Y en parte tiene que ver con los cambios en la maternidad moderna. Sí, cada vez hay más mujeres que priorizan su vida profesional o académica por encima de tener hijos. Eso habla, por ejemplo, de lo difícil que es ser madre, que muchas veces las mujeres deben escoger entre eso o tener una vida propia. Tener hijos entra en competencia con otras decisiones que también requieren tiempo, recursos y estabilidad. Cuando se tienen hijos, las trayectorias educativas se alargan, los procesos de inserción laboral de las madres son más inciertos y el acceso a vivienda depende de condiciones económicas que no siempre están garantizadas. Hay una teoría sociológica, conocida como la segunda transición demográfica, que formuló el demógrafo belga Ron Lettshaige.

14:35 La teoría dice que hay desplazamiento del momento en que ocurre la maternidad. En muchos países, las mujeres tienen su primer hijo más tarde que en generaciones anteriores. Este retraso no se explica solo por una decisión individual, sino que tiene que ver con trayectorias educativas más largas. Las mujeres ahora acceden más a educación, a la necesidad de estabilizar ingresos y a la búsqueda de ciertas condiciones antes de asumir la crianza. Estudios comparados muestran que la edad al primer hijo ha aumentado de forma sostenida en Europa y América Latina en las últimas décadas. Y este cambio hace que la experiencia de ser madre cambie. Entonces, ahora la maternidad ya no pasa en la etapa temprana de la vida adulta, sino en etapas donde ya hay otras responsabilidades acumuladas. Trabajo, desarrollo profesional, sostenimiento económico. Y entonces la crianza se superpone a otras responsabilidades.¿ Es posible conciliar la vida propia con la crianza sin que el sistema laboral penalice a la mujer?

15:41 Le trasladé la inquietud a la periodista Ana Cristina Restrepo. El cambio de la pirámide poblacional nos lleva a pensar no solamente en maternidades deseadas, sino en maternidades deseadas por la mujer, pero apoyadas por su entorno social. Por una parte, pues se puede hacer desde las legislaciones que la licencia de maternidad sea igual para el papá y la mamá, de manera que la carga del cuidado esté en ambos y que no solamente se piense en que un embarazo es solamente un deber de la mujer lo que viene y la licencia de maternidad, sino que también algunos países desarrollados lo han hecho que igualan la licencia de maternidad precisamente para que no se deje de contratar a mujeres en edad fértil sino que papá y mamá sean los que tengan la carga de esa licencia y desde las instituciones públicas y privadas pues tener lugares de lactancia, sitios para recibir a los hijos menores de edad, a los más chiquitos en edad preescolar que las mamás puedan tener un lugar para recibirlos o facilidad de horarios para que ellas puedan retornar a su casa o tener la posibilidad de hacer trabajo desde casa. Pero una vez más que estas facilidades sean tanto para el hombre como para la mujer, para que no se tenga esa idea de que solamente las mujeres somos cuidadoras. Ahora hay que tener en cuenta que Colombia es un país con una gran cantidad, un gran porcentaje de mujeres cabeza de familia. Solamente en Medellín hay 138.074 familias que son encabezadas por una mujer y estas mujeres necesitan una protección especial. Necesitan que las instituciones a las cuales pertenecen y para las cuales trabajan pues les den unas condiciones especiales para que puedan estar en la crianza

17:13 de los hijos, los puedan acompañar, pero también puedan tener su desarrollo laboral. Entonces es un trabajo de la legislación, tiene que partir del legislativo, pero también las empresas, el sector privado y público tienen que estar involucrados. Pero quizás uno de los retos más importantes que atraviesan las madres hoy en día está en la carga de trabajo que se implica. Maternar casi siempre ha sido una tarea social que se hace en comunidad, con la ayuda de la pareja, la familia o el círculo social. Lo ideal en muchos casos es es que la madre cuente con el apoyo del padre, pero más allá de las nuevas formas de maternidad, mujeres solteras o con parejas del mismo sexo, parece que cada vez el peso de la crianza recae solo sobre ellas. Ya le dediqué un capítulo al tema de las labores del cuidado, es el 161, se lo recomiendo mucho, pero es necesario recordar unos datos sobre este tema que dejan en evidencia que la maternidad y la crianza son una tarea cada vez más pesada por la soledad que implica. Las labores del cuidado son casi siempre no remuneradas. Mantener la casa en orden, cuidar a los hijos, lavar la ropa, cocinar las comidas, etc. son tareas que siguen recayendo la mayoría de veces en las mujeres incluso si viven en pareja. Estas responsabilidades, además de no tener una remuneración o pago, no son las únicas, sino que significan una doble o tercera jornada porque la mayoría de mujeres deben salir a trabajar en para sostener

18:44 a la familia. Según ONU Mujeres, en todo el mundo las mujeres dedican 2.8 horas más al día que los hombres al trabajo de cuidado no remunerado. En promedio, las mujeres dedican 6 horas y 43 minutos diarios a estas tareas, cuatro horas más que los hombres. Colombia es un país sostenido por madres solteras. Según la Encuesta Nacional de Demografía y Salud de 2025, el 55,6% de los hogares tienen una jefatura femenina. Es decir, más de la mitad de los hogares en Colombia están a cargo de una mujer. Pero además, es un número que ha crecido. En 2015, la cifra era del 36,4%. Y aunque el término jefatura femenina suena empoderador para las mujeres, es todo lo contrario. Se traduce en hogares empobrecidos y con una carga bastante desigual de las responsabilidades que recaen sobre ellas. Y hay otros datos que contrastan y muestran que cada vez más las mujeres deben sacar adelante a sus hijos solas. Cada vez hay más hogares monoparentales, es decir, a cargo de la mamá o del papá. En 2019, la cifra era del 22% y subió al 24,3% en 2024. Y en la mayoría de esos casos son las mujeres las que asumen el cuidado de los hijos. Pero además, En esos hogares viven aproximadamente 24,6 millones de personas, es decir, cerca

20:15 de la mitad de la población colombiana vive en hogares liderados por madres. De acuerdo con un informe de la Fundación WWB, las mujeres cabeza de hogar sostienen a la mitad de los colombianos, pero con menos ingresos, menos tiempo y con más responsabilidades que los hombres en su misma posición. porque además de tener que asumir en soledad la responsabilidad de la crianza y el cuidado del hogar, las mujeres ganan menos. Esto no es un secreto. A pesar de los avances y de que esta brecha se ha venido cerrando, sigue existiendo una desigualdad económica. En promedio, los hogares liderados por mujeres tienen un ingreso de menos de 1,2 millones de pesos.

20:58 El mismo estudio de la Fundación WWB Colombia muestra que el 37,7% de las mujeres Jefas de hogar viven en situación de pobreza monetaria, frente al 29,5% de los hombres en la misma posición.¿ Por qué hemos normalizado que el 55% de los hogares dependan de una mujer mientras el abandono paterno sigue sin costo social ni legal efectivo? Escuchemos lo que me contó la politóloga y representante a la Cámara, Katherine Miranda. Mire, le voy a responder como mujer, como política, como mamá, pero sobre todo como madre cabeza de hogar, que la situación no es normal y no debería ser aceptada. Que el 55% de los hogares dependan exclusivamente de la mujer no es un logro, no es feminismo, no es la gran lucha, es la evidencia de una falta de corresponsabilidad que llevamos años ignorando y aquí hay un problema estructural.

21:52 Las obligaciones existen, pero no se cumplen y el sistema no está respondiendo con la eficacia que debería. Acá considero que se tienen que actuar en tres frentes. Primero, El primero, que las cuotas alimentarias realmente se paguen con mecanismos ágiles y efectivos. Segundo, que el incumplimiento tenga consecuencias reales y oportunas para los papás y no simplemente simbólicas. Y tercero, un tema de cultura ciudadana. No podemos normalizar la ausencia paterna y hay que empezar a exigirla socialmente, pero también una educación desde chiquitos para los niños. Esto no es un tema privado. Una ausencia de papás en una casa define oportunidades, perpetúa la desigualdad y marca la vida de millones de niños en Colombia. Y seamos claros, un país que permite que ser papá sea opcional está fallando en lo más básico y eso no lo podemos seguir aceptando como sociedad. Esto es un país que abandona a los niños y esto es inaceptable.

22:49 Todo esto nos lleva a un punto del que poco se habla. la salud mental de las madres. La imagen socialmente aceptada que más vemos de la maternidad es la del amor inmediato, la alegría desbordante, el instinto natural que todo lo puede. Pero la realidad para muchas mujeres es más compleja que esa imagen de revista. Minutos atrás les contaba cómo la reproducción ha sido tan importante para la humanidad y para cualquier ser vivo. Por eso la maternidad ha sido un papel central en la historia, porque es la forma en en la que se garantiza la continuidad de la especie. Eso mismo ha creado una especie de obligación y ese peso ha recaído históricamente sobre las mujeres.

23:33 Uno de los conceptos que ha ganado fuerza en la investigación sobre este tema es el de carga de cuidado. El concepto no se refiere solo a la cantidad de tareas, sino a la intensidad de la acumulación de responsabilidades. Un estudio publicado por la revista de la Asociación Estadounidense de Enfermeras Psiquiátricas Encontró que a medida que aumenta la carga de cuidado, o sea, entre más hijos, más necesidades, más problemas de salud en los niños, también aumentan los niveles de fatiga, dolor físico, estrés psicológico e incluso indicadores como el índice de masa corporal en las madres. Porque además, la maternidad implica también un trabajo emocional. Esto implica gestionar las emociones propias para sostener el bienestar de otros. Este trabajo emocional no siempre es consciente, Y requiere paciencia, contención, control, y en muchos casos ocurre incluso en condiciones de agotamiento.

24:29 Piense en una mamá colombiana, soltera, que además de trabajar para sacar a sus hijos adelante, debe criarlos, encargarse del hogar y encima de todo eso, conservar la paciencia y el buen semblante. Pero las complejidades de la maternidad son muchas. Según datos de la OMS, el 25% de las embarazadas experimenta algún tipo de malestar psíquico, y una de cada cinco madres padece un trastorno de salud mental durante el embarazo o el primer año tras el parto. La depresión posparto, esa tristeza profunda, ese agotamiento, esa sensación de no poder conectar con el bebé, afecta a entre el 10 y el 15% de las madres a nivel mundial. Su incidencia mundial es del 15%, y en América Latina la tasa es aún mayor. Puede afectar hasta el 56% de las mujeres latinas residentes en México y Estados Unidos durante los primeros meses del parto. A este fenómeno se le llama a veces la depresión sonriente, porque muchas mujeres intentan ocultar su malestar por miedo a ser calificadas de malas madres. El mandato cultural de la felicidad materna actúa como una trampa.

25:40 Quien no se siente feliz piensa que está fallando. Busqué a la periodista y fundadora de la revista Volcánicas, Matilde de los Milagros, y le pregunté¿ Cómo afecta a una madre tener que regular constantemente sus emociones para no impactar a sus hijos? Yo creo que la imposición social y cultural que le exige a las mujeres mantener sus emociones en el ámbito de lo privado afecta más a los hijos que a las mismas mujeres. Hijos que crecen sin ver a sus madres, hablando sobre sus emociones, expresando sus opiniones y sentimientos, son hijos que no se sienten seguros haciendo lo mismo. Y eso, por supuesto, en las niñas crea problemas muy graves a largo plazo, pero como todo en el patriarcado, afecta a personas de todos los géneros. Los niños son igualmente afectados.

26:37 Ya sabemos que los hombres que sufren tanto depresión es que tienen los índices más altos de suicidios. Parte de lo que los lleva a esos problemas de salud mental tan graves es la no expresión de sus emociones, la exigencia cultural y social de tener que ser fuertes, de tener que guardarse todo el ámbito de sus personalidades que se refiere a a lo emocional y a su mundo interno. Entonces, que las mujeres, que las madres sintamos que no podemos expresar nuestras emociones y que al igual que nuestras vidas, que nos piden que las dejemos en lo doméstico, que nuestras emociones también estén relegadas a lo privado, eso afecta principalmente a nuestros hijos e hijas.

27:29 La maternidad es un rol complejo, quizás el que más afecta. son las encargadas de traer vida al mundo, de crear humanos buenos a los humanos del futuro. Y sin embargo, es una carga bastante pesada que dejamos de manera desmedida e injusta en las mujeres, en las madres. Crear un mejor mundo pasa también por generar un ambiente para que la maternidad sea deseada y tranquila. Soy Roberto Pombo y este fue el capítulo 190 de Mis Preguntas. Nos vemos en el próximo capítulo. A partir de este momento, este capítulo de Mis Preguntas queda disponible en todas las plataformas de podcast.

28:12 Este episodio fue posible gracias a CAFAM, aliado estratégico en el crecimiento de más de 40.000 empresas en Colombia. Dirección, Roberto Pombo. Asesor editorial, Daniel Sanpero Espina. Producción, Juan Abel Gutiérrez y Johnny Rodríguez. Guiones, Juan Abel Gutiérrez y Johnny Rodríguez. Postproducción de audio, Iván Ayala.