Jan. 14, 2024

¿Hay un resurgimiento de la tv colombiana?

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La novela Rigo (sobre el ciclista de Urrao) ha causado revuelo en el país. Luego de un buen tiempo sin mucho éxito en la televisión, varias otras telenovelas clásicas han tenido remakes o secuelas. ¿Estamos ante un resurgir de la televisión colombiana?, ¿qué hace que las telenovelas colombianas sean lo que son?

Para este capítulo hablamos con el actor Jorge Enrique Abello; con el guionista César Betancur; con el escritor Ricardo Silva Romero; y con la guionista María Clara Torres.

El día a día está lleno de noticias urgentes, ruido polémicas de afanas. Pero para la tranquilidad, el análisis y lo que nos gusta llamar periodismo de cocción lenta está mis preguntas. Un programa de prisa media hecho por KFAM inspirando sonrisas. La novela Rigo sobre el ciclista de Urrao ha causado revuelo en el país. Luego de un buen tiempo y sin mucho éxito en la televisión. Varias otras novelas clásicas han tenido remakes o secuelas. Estamos ante un resurgir de la televisión colombiana, que hace que las telenovelas colombianas sean lo que son. Para este capítulo. Hablamos con el actor Jorge Enrique Abello, con el guionista César Betancourt, con el escritor Ricardo Silva Romero y con la guionista María Clara torres soy Roberto Pombo. Y este es el capítulo setenta de mis preguntas bienvenidos. Pocas cosas tan universales como el chisme. No hay reunión familiar de amigos o de colegas que en algún punto no llega al chisme. Entonces todos se acurrucan en sus sillas, miran alrededor para asegurarse de que no hay nadie escuchando, se frotan las manos y se relamen ante las versiones diferentes que aportan a la historia sobre alguien más que no está presente. El chismes transversal a todos los estratos, partidos, políticos, religiones o equipos de fútbol de preferencia, especialmente en una época como la que acaba de pasar la de Navidad y año nuevo en la que las familias se reúnen, entonces primos que hacía años no se veían, se reencuentran hermanos, vuelven a juntarse en casa de sus padres y tíos y sobrinos que viven en el extranjero, regresan por unos días para volver a sus raíces. Y es también el momento en que muchos de los dramas familiares comienzan a hacerse notorios los hermanos que no se hablan por una herencia sin resolver la bancarrota del abuelo, el tío que resultó con una segunda familia, las familias de todos los estratos y todas las situaciones siempre tienen material para chisme. Tendríamos primero que definir qué es un chisme. Entonces podríamos decir que es una noticia o una historia que se dice de alguien que no está presente. Yo añadiría que esa historia debe tener algo de drama. Pero ante todo, un chisme es una historia narrativamente rica que nos hace querer saber más, tener más datos como en cualquier narración, la multiplicidad de voces es buena y cada vez que alguien agrega algo a esta historia se enriquece. Por supuesto, aquí me detengo para hacer una claridad. Hay chismes que arruinan vidas, los que son mentira y buscan simplemente ser daño. Se tiende a pensar que los chismes son sinónimos de rumores maliciosos, desprecios o la propagación sin aliento de una primicia sensacionalista. Pero académicos e investigadores de este tema, Megan Robbins, profesor asistente de psicología en la Universidad de California Riverside, tienen otra definición. Auro comillas. Hablar de personas que no están presentes cierro comillas. La doctora Robins añade que y a oro comellas es algo que nos resulta natural. Es una parte integral de la conversación, el intercambio de información e incluso la construcción de comunidades cierro comillas. De hecho, en un metaanálisis de dos mil diecinueve publicado en la revista Social Psycology and Personality Science, la doctora Romins y sus colegas encontraron que de los cincuenta y dos minutos diarios en promedio, que los cuatrocientos sesenta y siete sujetos pasaban chismeando tres cuartas partes de esos chismes eran en realidad neutrales. El chisme no es nada nuevo. De acuerdo con David Bluden, profesor de psicología en Georgia, Winet College y autor de la psicología del lenguaje un un enfon n ng grado. Los chismes ayudaron a nuestros antepasados a sobrevivir. El doctor Luden compara los chismes con el acicalamiento que realizan los primates como medio de vinculación. Solo que, en vez de quitarnos las pulgas y la sociedad unos a otros para crear vínculos expreca aluden. Ahora hablamos que es a Urocomillas donde entran los chismes, porque la charla consiste principalmente en hablar de otras personas y transmitir información social. Cierro Comillas Robin Dumbar, antropólogo, psicólogo y biólogo, evolucionista británico y autor del Libro del aseo personal. Los chismes y la evolución del lenguaje chismear les da a los humanos la capacidad de difundir información valiosa en redes sociales muy grandes. Pero más allá de toda esta varidación académica y científica, se me ocurre que el chisme también ha sido una gran fuente de ficción. Pienso en grandes historias de la literatura que pudieron comenzar como un rumor escuchado de una reunión, por ejemplo, en muchos de los grandes cuentos de capote. También se me vienen a la cabeza películas que se construyen con el formato de un chisme del malentendido y las versiones como qué meses después de leerse de los hermanos joven Pero si en algún producto, en especial artístico, pienso cuando me refiero al chisme, es en las telenovelas colombianas y es que el drama es lo que hace girar al mundo, desde las historias de romanos, los griegos, los egipcios, la historia ama, el drama, el conflicto. Nuestras historias patrias, por ejemplo, están llenas de conflictos que bien podrían ser la trama de una telenovela de las Nueve de la noche Bolívar y su romance con Manuelita Sáinz, por ejemplo, las telenovelas con su drama, no son más que la adaptación de la televisión de un chisme bien contado. Intente usted, como yo, pensar, por ejemplo, en café con la roma de mujer en son de chisme, o intente contar esa historia como si fuera la historia de una prima suya. O haga lo mismo con Bete, la Fea o los victorinos. Las telenovelas colombianas han sido un referente, al menos por una época de su género. Y aquí voy a tener que sacar la carta que tenemos todos, el más popular de los argumentos Betira Fea, Adivino Chote todavía alla con todas las fuerzas de mi alma, que altanería la de la servidumbre increíble a ver niña. Pero cree que quiki y no é que hoy tengo que presentar la muestra de la colección, sino que venga. Explíqueme cómo es eso que yo soy su novio o el de cuándo debe haber pocas personas, al menos mayores de treinta años que no hayan visto o al menos sepan de qué se trata la exitosa telenovela del fallecido guionista Fernando Gaitán. Esta telenovela, que mitió RCN entre mil novecientos noventa y nueve y dos mil seis Gines World Record le concedió el récord de la telenovela más adaptada en dos mil diez por sus veintidós adaptaciones alrededor del mundo. Decir, cualquier cosa sobre esta producción es y aunque de oche atrapó a las familias colombianas todas las noches y de hecho, el capítulo ciento sesenta y dos que se transmitió el veinte de junio de dos mil, alcanzó cincuenta y cuatro siete puntos de raiting, una cifra que superó por mucho la de los partidos de la selección Colombia en las eliminatorias para el Mundial de dos mil dos. Se trataba del capítulo en el que Betty y Don Armando se besan por primera vez. Se calcula que siete millones de televidentes vieron ese momento insimultáneo. Pero no es solo eso. Luego la telenovela tuvo una versión infantil en dos mil uno que se llamaba Betty Afeita, que era interpretada por niños. En dos mil dos también tuvo una versión animada Betty Tunes y hasta una adaptación en teatro que se hizo en dos mil diecisiete. Y, claro, con tal aceptación y convirtiéndose parte de la cultura popular, influyó desde memes hasta la tesis de grado que ha inspirado, de hecho, la plataforma de streaming. Prime Video anunció el regreso de la telenovela con una secuela de la historia o or gran parte del elenco original. Mejor dicho, Después de todo, este recuento de la telenovela más exitosa de la historia de Colombia. Me queda la inquietud qué hizo que Betty la fea fuera tan exitosa. Así que le trasladé la pregunta al actor Jorge Enrica Bello, quien interpretó a Don Armando en la telenovela. Esa es una pregunta que hasta hoy sigue estando sin respuesta, porque si tuviéramos la respuesta, haríamos éxitos. Siempre Petty la fea. De alguna manera intuimos los que trabajamos en ella que su éxito está muy relacionado con la exclusión. Todos nos hemos sentido feos, nos hemos sentido excluidos, No nos hemos querido, Hemos sentido que hemos dado un mal paso en la vida y que por eso somos rechazados. Todos, desde los más poderosos hasta los más bellos, hasta los más ricos, no importa, todos en la vida hemos sentido que alguien nos separa o no rechaza y creo que eso genera un poder de identificación muy grande con el personaje de Betty y una compasión enorme, Y eso mostrado otra vez en humor y de nuestra idiosincrasia de lo que somos los colombianos. Creo que fue un coctel perfecto, pero ese no fue el primer ni último éxito de la producción de televisión nacional. Para hablar vir boom de las telenovelas colombianas, primero hay que hablar de lo que fue el boom de las telenovelas venezolanas y mexicanas en ese momento, a principios del siglo XX. Las potencias en telenovelas eran estos dos países. En las décadas de los setenta ochenta y noventa, las telenovelas venezolanas vivieron en su época de oro a oro comillas. Había dinero para invertir en producciones de telenovelas y se produjeron muchas y muy buenas de las telenovelas clásicas en los años ochenta se produjo de muy alto nivel y de muchísima calidad. Había dinero para hacerlas cierro comillas, así le dijo el periodista y guionista César Miguel Rondón. A la voz de América, Doña Bárbara, Cristal, Juana la Vil Virgen o Mi Gorda Bella han sido producciones que se convirtieron en clásicos de estas décadas y que tuvieron también éxito internacional. Se trataba de lo que se conocía como culebrones, dramas bastante extensos, con tramas similares, el amor imposible entre una pareja, ya sea por diferencias económicas o sociales, y en el que los protagonistas luchaban contra todos por estar juntos. Por fin, como decía mi amigo Patricio Wills, una telenovela consiste en una pareja. A querer darse un beso y un guionista, no de Harrows. Esa fórmula fue la que se exportó y la que se hizo la norma en Latinoamérica. Solamente Cristal fue un éxito tal que reunió a dieciocho millones de televidentes en España era mil novecientos ochenta y cinco y la producción del extinto canal RCTV Radio Caracas Televisión fue un hito en las historias de telenovelas que después se replicaría muchas veces. Doña Luisa, una católica, apostólica y romana, mujer tradicional y conservadora, criada a su hijo para que se convierta en sacerdote Este joven es Ángel de Jesús, quien justo antes de entrar al seminario, sucumbe ante la belleza de una inocente joven llamada Victoria, quien es una humilde empleada doméstica y la embaraza. Doña Luisa, echa Victoria a la calle y la pobre joven da a luz una niña a quien abandona. Los años pasan y con las tramas usuales y las vueltas que da la vida, la abandonada hija termina trabajando como modelo en el taller de modas de su desconocida madre y allí se enamora de Luis Alfredo. Qué quieres decir Luis Alfredo. Yo soy quién es ella, quién tu hija. Es Cristalidad. La historia de la mujer pobre y el hombre millonario que se enamoran se convirtió en un arquetipo y luego la veríamos repetida en decenas de telenovelas y serios con diferentes matices y diferencias. Un artículo de mil novecientos noventa y dos, publicado por el Diario del País de España, compara el éxito que tuvo la transmisión de la telenovela venezolana con sus producciones nacionales a oro Comillas. En la actualidad el público de la Sobremesa se lo disputan tb E y tele Cinco, pero la situación es bien distinta. Abigail es seguida por dos cinco millones de espectadores y las dos Llanas por uno cuatro millones. Cierro Comillas, o sea, ninguna de estas telenovelas alcanzó en este momento la misma audiencia que Cristal, y aunque no fue precisamente un récord en rating, no quiero dejar de recordar otra telenovela venezolana que fue muy importante por estas calles por temas de derechos. No puedo poner la canción, pero quizás la recordarán por la canción del cantante venezolano Giordano, que se titulaba igual la novela de los noventa. Hablaba de la delincuencia, de la marginalidad en los barrios venezolanos y su fuerte impacto cultural. Terminó influyendo en la caída del pres Presidente venezolano Carlos Andrés Pérez. Pero el poderío cultural de las telenovelas venezolanas no fue para siempre y más o menos. En dos mil siete, con el cierre del canal RCTV y con la llegada de la famosa ley Resorte por parte del gobierno del fallecido Presidente Hugo Chávez, la producción de estos contenidos se vino abajo. La televisión venezolana, junto con el resto de actividades productivas en el resto del país, entró en crisis y las telenovelas dejaron de ser tan masivas e influyentes como solían serlo en su lugar, ya los productos audiovisuales colombianos comenzaron a posicionarse y a ocupar su lugar. La década de los dos mil fue un buen momento para las producciones nacionales, además de la ya bastante mencionada de Bety la Fea. Otras telenovelas tuvieron mucho éxito, como Pasión de Gavilanes, hasta que la Plata nos separe pecados capitales. En fin, la lista es larga, pero hablemos de una que también fue un éxito nacional e internacional. Pedro era escamoso usted con mi hijo se sobr domingo qué pin, qué estilo, qué es tan su mercero que no me dio en plata. Me lo digo en presencia. Esta telenovela le emitió caracol televisión entre dos mil uno y dos mil tres, o sea, que tuvo que competir con la muy exitosa Betty la Fea. Tuvo trescientos veintisiete episodios de media hora. La verdad es que no sabría cómo describir el argumento de esta telenovela, pero lo voy a intentar para aquellos que no la han visto. Pedro Coral llega a Bogotá huyendo de su pueblo y luego de encontrar trabajo como conductor de un empresario, se enamora de la doctora Paula, quien se convierte en la prometida de su jefe, aunque esta descripción no le hace justicia, porque lo que hace a esta serie tan particular son sus personajes y su humor. Esta telenovela tuvo cuatro remakes. En México se llamó Yo amo a Juan Carendón en dos mil siete, la cadena portuguesa TV hizo Corazón Malandro en dos mil treces y la versión francesa se llamó le Saint de Jean Ruil. Según cita el diario El colombiano, el periodista y coleccionista de telenovelas Carlos Ochoa. Esta telenovela fue tan exitosa porque abro Comillas se debe a que cumple con los parámetros de los dramatizados clásicos. Se basa en la diferencia de estratos sociales. Pedro viene del campo. Mientras la protagonista es una ejecutiva rica, hay lus de faldas, él siempre está en problemas con las mujeres. Representa la figura del chigoró de pueblo, el galán latinoamericano que le llega al público a lo que le suma que genera un humor en medio de un triángulo de amor cierro comillas. Gran parte de esta lista de series exitosas de principios del siglo XXI ofrecían algo fresco a los televidentes. Sí, claro que tenían drama y mucho, pero los personajes eran más cercanos a la realidad. No eran los dramas de millonarios y pobres, falsos acartonados y teatrales. Qué tenían las telenovelas de esa época que no tengan las de ahora. Te tras dado la pregunta ana guionista, María Cara Torres, yo pienso que son dos momentos históricos muy diferentes y hay que mirar que lo que pasa hoy es un poco consecuencia de eso. Qué pasó con esas novelas a finales de los noventa, Por supuesto, ha cambiado la manera de ver televisión, han cambiado los hábitos de consumo, porque entonces llegaron las plataformas, porque las novelas colombianas se exportaban a finales de los noventa. Estaba este auge cuando ya empiezan los canales privados y estas novelas empiezan a viajar por todo el mundo y se empiezan a exportar en los canales, que sería como un pasito anterior y que a la vez coexiste con algo que pasa hoy, y es que las novelas colombianas se ven en todo el mundo. Entonces, si uno mira el éxito de esas novelas, como Bett y la Fea tienen su equivalente hoy, cuando, por ejemplo, la reina del Flow no sé ganadora del premio Emmy internacional y estas novelas se ubican en los primeros lugares de los listados de las series o novelas o contenido de ficción que más se consume en el mundo. Hacen parte de los primeros lugares en los listados. Entonces, más allá de pensar que tenían que no tienen hoy, yo creo que hacen parte de un proceso de evolución y de una narrativa propia que tenemos los colombianos y que ha ido desarrollando esta telenovela y que ha ido cambiando a lo largo de los tiempos y manteniéndose muy vigente. Después de este tipo de telenovelas marcadas por el sentido del humor y protagonizadas por personajes de clase media, entramos en una nueva era de la televisión colombiana, las narco novelas. Abuelito Morales no me va a matar, pero si de pronto lo llega a ser, acabas hasta con la onligarte. Con eso cuente? Con eso se cuida? No yo le digo lo que vamos a hacer a este tardón ernesto Aramello. Vamos a a coer a la esposa de non ernesto Aramello y le amo a meter quinientos tiros y a ver solo se llamo esto tristemente. Si algo ha permeado en la cultura colombiana es el narcotráfico. A muchos niveles, esta tendencia comenzó más o menos me disculparán los expertos en dos mil ocho con el cartel novela escrita por el ex narcotraficante colombiano Andrés López López, basada en sus vivencias. Pero en adelante, la cascada de telenovelas sobre este tema se extendió hasta la actualidad. El Cartel de los sapos y el Patrón del mal sin tetas. No hay paraíso. En fin, la lista es larga. También este es un tema que ha llenado las bibliotecas universitarias con cientos, por no decir que miles de ensayos, papers, tesis e investigaciones como la influencia de la narconovela en la cultura, las telenovelas sobre el narcotráfico, una influencia en los jóvenes, el papel de las mujeres en las narco novelas y así los análisis abundan. El tema del narcotráfico estándo seductor que ha dado para producciones internacionales, pero hoy solo vamos a hablar de las nacionales. El tema ha sido polémico pero eficaz. Diría que casi todas las telenovelas sobre narcotraficantes han sido exitosas en el país y a nivel internacional. Y como este programa dura solamente media hora, sólo me alcanza el tiempo para abordar una de las tantas preguntas que se podrían hacer sobre estas telenovelas. Así que busqué a un experto en telenovelas, el escritor Ricardo Silva Romero, para preguntarle es posible seguir haciendo novelas sobre el narcotráfico sin repetirse y sin caer en clichés. Esto me dijo yo. Creo que el lío es que seguimos siendo una sociedad trenzada con el narcotráfico, y entonces muchas de nuestras historias van a seguir viniendo de esa experiencia. Vamos a seguir teniendo taraqueetos, si vamos a seguir teniendo corruptos, si vamos a seguir teniendo violentos y secues, estrados y extorsionados. En fin, nuestra desgracia sigue siendo el narcotráfico que nos tiene varados en la guerra. Y, curiosamente, nuestra tradición no ha sido esperar a que se acabe la guerra, sino encarar la punta de historias entre ellas telenovelas. Nosotros no hemos esperado años, como otros países, a que se acaben los conflictos, sino que nos ha tocado narrar los conflictos, incluso con la ilusión de que narrarlos los detenga, los alivios, los benza. Entonces creo que el problema es que se van a seguir haciendo esas telenovelas y el reto es hacerlas bien que, por supuesto, se puede todo lo que se narra, se puede narrar bien, se puede actuar bien, dirigir bien, recrear bien. Y ese sería más bien. El tema es cómo hacemos para no hacer baratas esas historias, para no hacer mediocres esas historias. Pero qué ha pasado después con la producción de telenovelas nacionales. Ha habido una crisis de las telenovelas y la televisión en el país. De acuerdo con un artículo del diario País el Colombiano, publicado en febrero del año pasado, Mientras que en ese momento telenovelas como Leandro Díaz de RCN y Los Briceño de Caracol no llegaban a los siete puntos de audiencia. El año anterior, la telenovela reli Senado alcanzó picos de catorce puntos. Ese mismo artículo señala que, para el momento de su publicación, ningún programa de los canales nacionales de televisión abierta alcanzaba los nueve puntos de audiencia. En dos mil diecinueve, la Asociación de Egresados de la Universidad de los Andes organizó un conversatorio en el que analizaron si la televisión colombiana ha perdido la originalidad que la característa hacia algunas pocas décadas y como casi siempre es una cuestión multifactorial, pero vamos por partes empecemos por un fenómeno que no es nuevo, pero que ha desplazado las audiencias y es el de los realities. Un ejemplo sencillo y prodiciente de esa afirmación es que, por mucho tiempo, el horario estelar, el de las ocho de la noche, estaba reservado para las telenovelas, las reinas de la audiencia, la hora en la que la familia se reunía frente al televisor. Pero con el auge de los realityes, las telenovelas fueron siendo desplazadas poco a poco. Esto cambió de nuevo recientemente, pero de eso vamos a hablar en un rato. Los realities conquistaron el mundo. No había canal de televisión que nos transmitiera uno y los hay de todo tipo y de todos los temas de cocina, musicales, deportivos, de magia. En fin, piensen cualquier tema y le aseguro que ya se ha hecho un reality sobre eso. Otro factor que influyó en este declive temporal de las telenovelas es el de la llegada de las plataformas us de streaming. La masificación de aplicaciones como en Netflix, amaz O no Hbo mensionó solo tres de una marea de plataformas que existen hoy hizo que el tipo de consumo cambiara. Ya Casi nadie espera que sean las ocho de la noche para ver un nuevo capítulo de su serie telenovela favorita. Ahora pueden verla a la hora que más lesconvenga y sin quedarse con la curiosidad de los llamados Cliffhanger o momentos culminantes hasta el día siguiente. Mauricio Velázquez, profesor auxiliar del Área de Creación de la Escuela de Humanidades de AFIT y miembro del Comité de Defensoría del Televidente de Tlantioquia le dijo al diario el colombiano que las plataformas están ofreciendo mucho contenido y de muy buena calidad, a lo que se suma a la lista de clásicos que tienen en su menú Y según el analista e investigador de audiencias de televisión Jorge Pucci, las plataformas han afectado drásticamente los resultados de audiencias televisivas, pero sobre todo, los hábitos del consumidor, que, al tener menos tiempo para el ocio, no está dispuesto a que le impongan un contrato a determinar ahora y día. Pero si la errupción de las plataformas de streaming como Netflix o Amazon causó un cambio en la audiencia, también ha traído cosas buenas. Según datos del Ministerio de Cultura que cita la revista Forbes, entre dos mil veinte y dos mil veintidós. Se crearon cincuenta y nueve proyectos audiovisuales en Colombia que se han publicado en plataformas como Amazon, Netflix y Apple Tv y le han dejado al país uno coma tres billones de pesos y la generación de veinte cero puestos de trabajo entre directos e indirectos. Pero más allá de estas cifras, el motivo que me hizo pensar en un resurgimiento de las telenovelas colombianas y a hacer este capítulo es el éxito de Río, la telenovela de RCN basada en la vida del ciclista de urrao Rigoberto Urán. Hacía mucho tiempo no veía que una telenovela colombiana se convirtiera en un tema de conversación en redes sociales, donde ha sido tendencia varias veces y en los pasillos he visto a la gente volver a comentar, como pasado con Betty la fea sobre lo que pasa en cada capítulo cada noche. La telenovela también está disponible en Amazon y, además, como decía hace unos minutos, Rigo logró recuperar lo que alguna vez fue territorio de las telenovelas. El horario estelar de las ocho de la noche que por un tiempo fue ocupado por los realities, en este caso era el horario de master Chefs Selevity. Para esta producción se armó un elenco tremendo con actores como Juan Pablo Urrego, Ramiro Meneses, Julian Arango, Andrea Guzmán y Robinson Díaz. La telenovela no ha logrado encabezar la lista de rating y solo ha logrado un tercer lugar, pero no ha sido por su calidad y solo ha sido superada por un reality. Yo me llamo que se han convertido en líderes de audiencia y por el noticiero de caracol. Y es que las bionovelas como Las Hermanitas Calle y arel Senao canto para llorar, han logrado alcanzar un buen número de audiencia. Este tipo de telenovelas parece ser una tendencia a gran, pero a qué ser de su auge. Le hago la pregunta a César Betancourt, más conocido como Pucheros, guionista de la telenovela Rigo. Esto me dijo cuando se lanza el primer capítulo y una telenovela. Buscamos fidelizar a la audiencia presentando y exponiendo a unos protagonistas que deben enamorar del televidente, cuando el personaje central es alguien reconocido como en una bionovela. Buena parte de este camino ya está recorrido y ese es un punto importante a favor de la bionovela. En una telenovela el meollo del asunto, la trama principal es la historia de un amor casi imposible entre una pareja separada por mil obstáculos. En las bionovelas, que también deben tener una historia de amor, lo más importante es contar la carrera profesional, ya sea artística o deportiva, del protagonista. Una telenovela se cuenta también desde el arco dramático que les permite evolucionar a los protagonistas. Y este es otro punto a favor de la bionovela, porque esos arcos de transformación son muy poderosos en las historias de nuestras las figuras de la música o del deporte que suelen venir de estratos populares, que crecen llenos de carencias y que triunfan con todo en contra gracias a su fuerza interior y a su persistencia. Y en esa medida, a ver sus historias es también seguir el camino del héroe o de la heroína y tratándose de personajes que ya son reconocidos y triunfadores. Puede ser más fácil que desde el capítulo uno el televidente empartirse con ellos. Se sienta orgulloso de ellos y se sienta también más interesado en ver cómo y desde dónde partió ese camino del héroe. No importa si son culebrones, bionovelas, narco novelas, telenovelas humorísticas o incluso adaptaciones. En Colombia somos potencia en este tipo de productos audiovisuales. Quizás es porque nos encanta el drama y lo llevamos en la sangre a lo mejor es porque tenemos muchas historias por contar o de pronto es porque tenemos muy buenos escritores. No importa el motivo. Espero que podamos seguir siéndolo y que las telenovelas no sean desplazadas por realities o programas de concursos soy Roberto Pombo y este fue el capítulo setenta de mis preguntas. Nos vemos en el próximo capítulo a partir de este momento. Este capítulo de mis preguntas queda disponible en todas las plataformas de podcast. Este episodio fue posible gracias a Kafam, inspirando Sonrisas. Dirección Roberto Pombo, Producción General, juan Abel Gutiérrez, asesor editorial, Daniel San Pedro Espina, guiones juan Abel Gutiérrez y Johnny Rodríguez. Producción de campo Marcela Salazar y Lucía Beltrán. Postproducción de audio Carlos Bernard