¿Estan los reinados de belleza destinados a desaparecer?

Los concursos de belleza parecen tener cada vez menos relevancia y el estándar de lo que es bello ha ido cambiando. ¿Están destinados a desaparecer los reinados de belleza?, ¿existe tal cosa como un estándar universal de belleza?, ¿qué consideramos bello?
Para este capítulo hablamos con Matilde de los Milagros, periodista y cofundadora de Volcánicas; con el exgobernador de Antioquia, Sergio Fajardo; con el periodista Armando Plata; con la ex señorita Colombia, Carolina Gómez; y con la ex señorita Bogotá, María Fernanda Navia.
El dÃa a dÃa está lleno de noticias urgentes, ruido polémicas y afanas. Pero para la tranquilidad, el análisis y lo que nos gusta llamar periodismo de cocción lenta está mis preguntas, un programa de prisa media hecho por KFAM inspirando sonrisas. Los concursos de belleza parecen tener cada vez menos relevancia y el estándar de lo que es bello ha ido cambiando. Están destinados a desaparecer los reinados de belleza. Existe tal cosa como un estándar universal de belleza. Qué consideramos bello para este capÃtulo. Hablamos con Matilde de los Milagros, periodista y cofundadora de Volcánicas, con el ex gobernador de Antioquias, Sergio Fajardo, con el periodista Armando Plata, con la ex señorita Colombia, Carolina Gómez y con la ex la señorita Bogotá MarÃa Fernanda Navia. Soy Roberto Pombo y este es el capÃtulo setenta y cuatro de mis preguntas bienvenidos. Mil novecientos cincuenta y cuatro fue un año convulso para el paÃs, como muchos tantos otros. Tan sólo en el mes de junio, el General Gustavo Rojas Pinilla cumplÃa un año como Presidente de la República. Los estudiantes salieron a las calles a conmemorar la muerte de Gonzalo Bravo Pérez, un estudiante que fue asesinado por la policÃa en mil novecientos veintinueve y paradójicamente, durante esta conmemoración, la historia se repite policÃa mata a Uriel Gutiérrez Restrepo, un estudiante que sea parte de ese encuentro, y al dÃa siguiente los estudiantes salen a protestar por este hecho y la unidad militar, conocida como Batallón Colombia número uno compuesta por hombres de las fuerzas militares de Colombia que participaron en la Guerra de Corea. Acabaron con la vida de once personas. Sin embargo, no todo lo que pasaba eran malas noticias. El trece de junio se hizo la primera transmisión de la televisión colombiana. Primero sonó el himno nacional y luego una de las primeras caras que vieron las personas que contaban con un televisor en ese momento fue la de Julio é Sánchez Vanegas, que dijo estamos inaugurando la televisión de Colombia. Desde entonces nada volvió a ser lo mismo para el paÃs, para el entretenimiento, pero tampoco para ese joven presentador de entonces, el primero de la televisión colombiana y quien después se convertirÃa en un pionero. Cuento esto porque hace un poco más de dos semanas recibimos la triste noticia de su fallecimiento. Si a usted no le suena el nombre de Juliodé Sánchez Vanegas, cuya partida todavÃa estamos llorando, quizás porque usted es una persona muy joven. Fue mucho más que el primer presentador de la televisión colombiana. También fue un hombre innovador, para que el hecho de que algo no se haya hecho antes no o no era un obstáculo, sino, por el contrario, fue el fundador de producciones Geses, el creador y presentador de uno de los primeros y más populares programas de concurso del paÃs. Concéntrese, sin embargo, el que creo que fue uno de los aspectos más importantes de su carrera e inimaginables en ese momento transmitir en directo para toda Colombia un evento internacional y en ese momento de importancia mundial, el Reinado Mundial de la Belleza. Fue en mil novecientos setenta y tres, cuando este concurso tuvo sede en Atenas, que nació la famosa frase que marcó el entretenimiento colombiano para siempre Hoy, desde Atenas, mañana, desde cualquier lugar del mundo. Desde entonces, la ciudad fue cambiando con la sede de cada año. Por qué fue tan importante la transmisión del Reinado Mundial de Belleza para el paÃs. Le hago la pregunta al locutor y periodista Armando Plata Camacho, Julio Sánchez Panegas, puso a Colombia en el mapa internacional del entretenimiento. Trajo al paÃs eventos mundiales como Miss Universo. Era una época en la que una llamada de Bogotá MedellÃn podÃa tardar perfectamente quince minutos en conectarse una carta. Una semana solo habÃa un canal de televisión. No existe el cable, ni el internet o los celulares y las estaciones de radio eran en onda, corta o en am. Entonces, ver a nuestra reina colombiana compitiendo en un certamen internacional era algo monumental, fantasmagórico único, todo el paÃs pendiente de nuestra representante. Asà se generó una identidad nacional que hacÃa mucha falta, pero con el tiempo, las comunicaciones fueron más rápidas y paulatinamente se fue perdiendo esa magia y ese interés por seguir un evento como Miss Universo. Pasaron varias décadas y también varios representantes de Colombia en mis universo. Sin embargo, no fue sino hasta los noventa que conocimos lo que fue una de las épocas doradas de la belleza colombiana en mil novecientos noventa y dos, noventa y tres y noventa y cuatro las Miss Colombia. Ahora Turbay, paul Andrea de Betancourt y Carolina Gómez, respectivamente, fueron virreines del certamen mesonver Maris o To bote Vi, Retor Furst, trono roper mes Tolombia menciona la via l da Colombia de la bu mujer Maria de erundo diciembre. Fue muy bien a la orita Colombia desde esos años, con finalistas consecutivas, pocas representantes de Colombia en Miss Universo han vuelto a ocupar ese lugar, como Italiana Vargas en dos mil ocho. Pero no fue sino en dos mil catorce que una colombiana ocupó el primer lugar desde que lo hiciera luz Marina Zuruaga. En mil novecientos cincuenta y ocho, Paulina Vega devolvÃa a la corona al paÃs. Los tres años siguientes, las representantes del paÃs ocuparon un lugar entre las tres finalistas y en uno de ellos, la representante de Colombia, Arianna Gutiérrez alcanzó a ser Miss Universo, pero solo por unos segundos. El episodio, por si no lo recuerda, fue bastante bochornoso. El presentador del evento, el famoso comediante estadounidense Physteph Hargy, hizo el anuncio de la tercera finalista en mis Estados Unidos, Olivia, Jordan, y luego las últimas dos finalistas, las señoritas Colombia y Filipinas, pasaron al centro del escenario, donde el presentador hizo el anuncio. La Señorita Colombia y en ese momento Miss Universo recibió del público una bandera de Colombia y fue coronada con la cinta, la tiara y el ramo de flores. El público se puso de pie para aplaudirla. Sin embargo, la alegrÃa duró poco menos de dos minutos cuando el presentador interrumpió la celebración ok Folk of To Po ya Belgharse, Ronald of Schollombira, Arianna Gutiérrez estaba de espaldas al público y a las cámaras, saludando a sus compañeras. Cuando Steve Harby se disculpó al voltearse su rostro ya habÃa cambiado. Harvey se habÃa confundido y Arianna, en realidad era la virreina, es decir, mi su universo. En realidad era la representante de Filipinas, PÃa Alonso Burdbach. Ese triste momento quizás fue de los últimos en causar tal nivel de conmoción en el paÃs y desde entonces parece que la popularidad de estos concursos ha bajado. Si bien en Colombia no tenemos una tradición histórica de mises, como por ejemplo, Venezuela, hubo una época en que el reinado nacional de la belleza era un evento importante que reunÃa a las familias frente al televisor. Sin embargo, en Colombia, la belleza no se ha quedado como una cuestión de unos pocos, porque una cosa son los grandes eventos como el reinado nacional de la belleza y mis universis y otros muy diferentes, los concursos de belleza en municipios y veredades del paÃs. Según un sondeo que hizo RTVC en dos mil dieciséis, para ese entonces, Colombia contaba con tres mil setecientos noventa y cuatro concursos de belleza, es decir, más de tres concursos por municipio. Una barbaridad. Pero según varios analistas, esto se debe a que cada feria y fiesta tiene su propio reinado. Y haga usted la multiplicación por la cantidad de ferias, fiestas y carnavales que se hacen no solo en los municipios, sino en veredas, corregimientos y barrios del paÃs. O mejor piense también en la cantidad de productos agrÃcolas que tienen sus propios reinados, la panela, la piña, la guayaba y otros más o menos extraños, como el Festival del Burro de Sanantero en Córdoba, en el que también se elige un rey y una reina para Alejandra y Begui, directora cultural del reinado de la panela. Estos reinados también tienen una esencia económica para muchos gremios. Pero, como decÃa hace un momento, los reinados más gran disparecen atravesar una crisis de popularidad. Y es que los tiempos han cambiado, y no me refiero ni siquiera al cambio de siglos, sino en los últimos cinco años, por ejemplo, la tecnologÃa, los estándares de belleza, los estándares éticos. En fin, parece que, por lo menos tratándose de los reinados nacionales y los mundiales están perdiendo fuerza y para esto parece haber muchas explicaciones, pero vamos por partes. En dos mil dieciocho, el reinado nacional de Belleza tuvo varios recortes que se vieron reflejados en los eventos. Según reportó el diario del paÃs de Cali. En ese momento se eliminaron eventos como el tradicional desfile de Balleneras y desde dos mil diecisiete, años en el que la cadena de gimnasio boditex se retiró como patrocinador, se eliminó el concurso una mejor figura. También desaparecieron otros eventos, como el reto auster con el que las candidatas destacaban la gastronomÃa tÃpica de su región, o bailes de las reinas en clubes muy tradicionales, como el cartagena, el Unión y el naval. Ese mismo diario señala que el concurso ha perdido en importa tanto patrocinadores como Jollie de Boch, Palmolive y azucar Manuelita. Pero todos estos recortes y la pérdida de patrocinadores no son gratuitos ni exclusivos de Colombia. Si en una época verlas aproximadamente tres horas que dura el evento era una tradición que reunÃa a las familias frente al televisor, tal parece que ya no lo es tanto. En varios de los últimos años los niveles de audiencia han bajado y si logran tener el primer lugar, es bastante reunido con la competencia. Por ejemplo, en los años dos mil diecinueve y dos mil veintiuno, el Reinado Nacional de la Belleza ocupó el tercer lugar en niveles de audiencia. Es menos popular este tipo de eventos. Por qué le hago la pregunta a la Señorita bogotá Mara Fernanda Navia, y esto me dice, infortunadamente, considero que sà han perdido popularidad y trascendencia de los concursos de belleza en nuestro paÃs. Y digo infortunadamente porque considero que los concursos de belleza hacen parte de nuestra cultura, de nue nuestro folclore, de nuestras tradiciones. Desde hace muchos años, desde hace muchas décadas, se celebraban los concursos en las diferentes regiones Y, pues el concurso nacional, que ha tenido gran relevancia durante nueve décadas, infortunadamente, los concursos comenzaron a perder relevancia cuando los canales de televisión dejaron de transmitirlos, de hacerles una transmisión a nivel nacional, de hacerles una gran producción y de tener un gran cubrimiento durante ellos, de trasladarse, trasladar sus programas, trasladar sus noticieros para darle la importancia que tenÃa al dejar los canales de televisión de transmitirlo. El público dejó de enterarse. El público dejó de conocer quiénes eran sus candidatas, dejó de conocer las labores del concurso, dejó de conocer los grandes eventos y el concurso empezó. Digamos que a perder relevancia y la gente empezó a olvidarlo. Un poco llegaron las redes sociales y digamos que los expertos y las interesados y los apasionados del tema han mantenido este interés y han querido seguirlo difundiendo. Pero se volvió un tema más de nicho, de un gusto más especÃfico. Entonces, pues sà han perdido como ese interés del público. Por eso le hago la misma pregunta a la Señorita Colombia, Carolina Gómez, y esto me dice entonces el reinado ha cambiado en muchos aspectos. Realmente también siento que el reinado antiguamente era algo que se enaltecÃa mucho más, tenÃa una relevancia mucho más grande que la que tiene hoy en dÃa. Infortunadamente, o sea, las reinas ocupaban las primeras planas, las primeras páginas de los periódicos nacionales, las carátulas de todas las revistas. Era un cargo emblemático, casi que diplomático, pues, de unas embajadoras que llevaba no solamente belleza, sino una buena imagen del paÃs a nivel internacional en un momento en donde el paÃs realmente lo necesitaba. No porque la imagen y el nombre de Colombia estaba muy cascado. Esta especie de crisis en los concursos de belleza no es sólo en Colombia. En noviembre del año pasado, JKN Global Group, el grupo empresarial tailandés dueño de mis universo, se declaró en quiebra un año después de comprarlo por veinte millones de dólares. Esta baja popularidad tiene varias aristas. Según le dijo la ex reina de belleza, Laura Peñuela al portal Infobae, las redes sociales han desplazado a los reinados como medio para lograr notoriedad y abrirse camino en el mundo del espectáculo Auro Comillas. Cuando participé en el Concurso Nacional de Belleza, fui con el objetivo de darme a conocer, hacer contactos sin mostrar mi talento. La carrera que construà fue gracias a eso. Pero si pierde ese foco, las lÃneas también van a perder el interés Cierro Comillas, dijo la extrareña sin embargo, creo que lo que ha hecho que este tipo de concursos pierda visibilidad y esto es una mera conjetura, es por el side, guist el espÃritu del tiempo en el que vivimos, en el que los estándares de belleza tan cerrados, que se centran en mujeres ultra delgadas sin grandes en su cuerpo, con narices y rasgos casi uniformados. Ronda Garelliyc es profesora de periodismo de la Universidad Metodista del Sur en Estados Unidos y también es columnista de New York Times. Hace aproximadamente un año dedicó su espacio en ese medio con un texto muy interesante y que recomiendo que responde a una de las preguntas que me hago en este capÃtulo. Siguen siendo relevantes los concursos de belleza y la respuesta, por supuesto, es acertada. A oro comillas. Según los estándares actuales buscar un único ideal de belleza parece anticuado y poco ilustrado y a pesar de la insistencia en el internacionalismo, ese certamen, como todos los certámenes, es realmente un festival de uniformidad. Prácticamente todas las participantes son mujeres, jóvenes, altas y delgadas, con piernas largas, cabello largo, pestañas largas, postizas, dientes, blancos perfectos y rasgos escupidos con precisión, todo ello en vestidos de lentejuelas ceñidos y extremadamente reveladores encima de Berti signo sus tacones de aguja. En efecto, es más de un musical que de Naciones Unidas cierro comillas. Sin embargo, pareciera que, como toda empresa que busca mantenerse vigente los concursos de belleza, quieren lo mismo. Desde agosto de dos mil veintidós, los organizadores del concurso miss Universo anunciaron que ampliarÃan su grupo de concursantes elegibles para incluir mujeres casadas y madres en su certamen en dos mil veintitrés, algo que estaba prohibido por setenta años. De hecho, la presidenta de ya mencionado JN Global Grup los dueños del evento es la empresaria activista y mujer trans jaca pon Anne jackra Jutah tip perdón por mi pobre pronunciación del tailandés. Desde su llegada ha tomado otras medidas importantes, como permitir que madres y mujeres casadas participen en el concurso, y la versión del año pasado tuvo por primera vez la participación de dos mujeres, trans ricky Colé, quien se convirtió en la primera on más género ganadora de mis PaÃses Bajos en julio de ese año, y Marina Machette, una azafata portuguesa de veintitrés años de la primera Miss Portugal Trans que terminó dentro de las veinte semifinalistas del certamento y finalmente, el año pasado fue la primera vez que una mujer plus sce la expresión que se usa para hablar de una mujer que no es tan delgada como una modelo o usa una talla más grande que las participó en Miss Universo. Se trata de Jane Di Pica Garrett, que representó a su paÃs, Nepal. Ha habido otros casos que han desafiado los estándares del concurso. Por ejemplo, en dos mil veintidós Miss Inglaterra, Melissa Ruff participó sin ningún tipo de maquillaje y dijo hacerlo porque estaba abrazando las imperfecciones y los defectos. Y en dos mil veintiuno Miss Bareine Manar Natim Deyani nuevamente disculpen mi mala pronunciación del árabe. Se negó a usar bikini en la competencia de traje de baño y prefirió que permanecer completamente cubierta con un traje negro. En dos mil dieciocho, miss América, o sea, el reinado de Belleza de Estados Unidos, no del continente, lanzó lo que bautizó como miss América dos cero, una versión renovada del evento de Belleza centenario. La presidente de la organización, Gretchen Carlson, ex presentadora de Fox News miss América en mil novecientos ochenta y nueve y ahora jefe del Consejo de administración de la organización miss América, dijo que ahora se tratarÃa de un evento empoderador, inclusivo y transparente sobre su propio funcionamiento. Y, según dijo Carlson, en goonggolling América a boro comillas. Ya no somos un concurso, somos una competencia. Cierro comillas. Esto se tradujo, entre otras cosas, en no más trajes de baño, o sea, no más vikinnis, no más vestidos de noche obligatorios. Y, en cambio, las concursantes pueden elegir ropa que abro comillas las sagas, sentir seguras, exprese su estilo personal y muestra cómo esperan avanzar en el papel de mis América cierro comillas, como lo califica la periodista Megan Garber en un artÃculo sobre este tema en The Atlantic. Estas actualizaciones son una combinación entre admirable e inevitable, porque miss América dos cero será justo después de un escándalo que involucró la publicación de correos electrónicos misóginos intercambiados entre Sama Haskell en el entonces director ejecutivo de la organización y su personal, notas que criticaban la inteligencia y los comportamientos sexuales de las concursantes del evento. Pareciera que estos pequeños actos son apenas lo que deberÃa ser, no ajuste a los tiempos en los que vivimos. La escritora, investigadora y activista dominicana Raquel Rosario Sánchez escribió un texto para la agencia de prensa al Yacira en el que reflexiona sobre estos hechos de renovación en el concurso de belleza y, entre muchas otras cosas, reflexiona lo siguiente abro comillas para ser elegible para mis universo el certamen de Beers Belleza de mayor perfil a nivel internacional. Las mujeres que postulen en cada paÃs deben tener entre dieciocho y veintiocho años. Las concursantes son evaluadas técnicamente en tres categorÃas. Draja de noche, una entrevista de personalidad y un concurso de trajes de baño. Sin embargo, el requisito más importante que rara vez se reconoce por escrito hoy en dÃa es que las mujeres deben ser delgadas y esterotÃpicamente hermosas cerro comillas. Sánchez también reflexiona que, aunque el color de la piel de las participantes puede variar en medio de todos los cambios y guiños de la inclusión, todavÃa no hay lugar para narices, anchas, discapacidades o estrÃas en los concursos de belleza. La escritora y periodista de Jessica Bennett tiene otra reflexión al respecto. En un texto de New York Times a urocomillas mis América se ha promocionado durante mucho tiempo como algo más que un concurso de belleza, afirmando de manera un tanto dudosa ser el mayor proveedor de dinero para becas, para mujeres jóvenes en el paÃs, pero también a s durante mucho tiempo objeto de burla y desprecio, un recordatorio de que todavÃa vivimos en un mundo donde las mujeres son juzgadas por sus cuerpos y se les exige que tengan, como dijo alguna vez John Oliver, un útero en perfectas condiciones, cierro comillas. Viendo todos estos ajustes actualizaciones y las crÃticas al problema de fondo de los reinados, me queda una duda. Es posible que este tipo de eventos vuelvan a ser populares, como le traslado la pregunta a la periodÃstico fundadora de volcánicas matilde de los milagros. Yo creo que los reinados de belleza definitivamente están destinados a desaparecer y esperarÃa que desaparezcan. Son espacios llenos de violencia estéticas, son espacios patriarcales y misóginos, pero como las tradiciones, no desaparecen de un dÃa para otro. A mà me gusta que el feminismo vaya hackeando los espacios mientras estos dejan de existir, y creo que eso es importante, con los reinados, mientras existan sus reglas, tengan que cambiar y vayan evolucionando en sus normas tan absurdas y tan violentas para que mujeres más diversas quepan ahÃ. Pero está destinado a desaparecer, porque es imposible calificar la belleza sin que con esa calificación se exalten y se romanticen y se glorifiquen bellezas especÃficas. Y esas bellezas especÃficas lo que nutren son los estereotipos de belleza que en los reinados han solido ser estereotipos eurocéntricos totalmente estereotÃpicos, como la delgadez, mujeres que no son madres, mujeres que no están casadas, etcétera. Pero cualquier reinado que califique la belleza está poniendo unos estándares de belleza, entonces yo creo que están destinados a desaparecer y ojalá desaparezcan pronto. En este punto, caigo en cuenta de algo bastante diciente al hablar de reinados o concursos de belleza. La mente siempre va hacia las mujeres, los concuños de mis Y aunque existen eventos como Mster Universo, Mr Mundo, Mister Internacional, Mr Global o Mr Model Internacional, le aseguro que usted, como yo máximo, habrá escuchado y muy pocas veces en su vida hablar de los dos primeros concursos que mencioné. Ninguno de estos es transmitido por televisión abierta o por los canales regionales. Como sà pasa con el de mujeres en general, la exigencia de belleza hacia las mujeres siempre será más alta que hacia los hombres. Pienso, por ejemplo, en algo que repiten muchas personas y es la belleza de las mujeres colombianas como si se tratara de un producto de exportación. La belleza femenina se ha convertido en un estigma para las mujeres colombianas y me refiero a las presiones diarias del estándar de belleza. De acuerdo con el artÃculo académico, la imagen corporal como problema de salud mental global publicado en la revista de la Universidad de Cambridge sobre salud mental abro comillas. Los trastornos de la imagen corporal y las preocupaciones sobre la apariencia fÃsica prevalecen en la mayorÃa de los paÃses latinoamericanos cierro comillas. El estudio destacó que la mala salud mental se ha asociado con problemas de imagen corporal en los paÃses latinoamericanos, incluida la baja autoestima, los sÃntomas depresivos, el bienestar psicológico deficiente y sÃntomas de trastornos alimentarios. En dos mil veintiuno, el Congreso local del Estado de Oaxaca, en México fue el primero en declarar los concursos de belleza como violencia simbólica contra la mujer. Los diputados acordaron que los concursos de belleza, en los que se evalúa el cuerpo y la belleza de las mujeres, promueven estereotipos sexistas que discriminan las caracterÃsticas fÃsicas de las concursantes. Este tipo de medidas no son nuevas, especialmente si hablamos de menores de edad. Una discusión parecida, pero diferente. Este tema fue álgido en dos mil quince, cuando se desató una polémica gracias a unas imágenes que se publicaron de un concurso de belleza en Barbosa Santa Annas, llamado mistanguita. SÃ, es tan horrible como suena. Se trataba de un concurso en el que niñez entre cinco y once años, desfilaban usando trajes de baño como parte de la celebración del festival RÃo Suárez frente a la multitud que acudà al evento. Sin embargo, lo más terrible de todo es que, según la alcaldesa de Barbosa, en ese momento rocÃo galeano el concurso se celebraba tal cual desde hacÃa más de veinte años. En dos mil doce, siendo gobernador de Antioqua, Sergio Fanardo, ordenó la prohibición de concursos de belleza, desfiles de moda y otras actividades que celebran los atributos fÃsicos de las mujeres en los colegios, en un momento en el que los concursos de belleza eran bastante importantes. Lo busqué para que me contara qué lo moltivó a tomar esa decisión. Esto me dijo la primera decisión polÃtica que tomamos cuando me posesioné como alcalde en el año dos mil cuatro en la ciudad de MedellÃn, fue ni un peso público para reinados de belleza en la ciudad. La razón muy sencilla. Nosotros tenÃamos perfectamente claro lo que significa la igualdad de las mujeres y, en particular, entender que la belleza como condición que se ha utilizado para someter a las mujeres en el marco de esa cultura machista, es uno de los daños culturales más grandes que se ha hecho inmediatamente entonces en una ciudad como MedellÃn, que, además, como herencia de ese mundo del narcotráfico, donde las mujeres eran trofeos para exhibir, nos propusimos en al cambiar los reinados de belleza, eliminar los reinados de belleza de cuenta de la alcaldÃa, en construir el concurso mujeres jóvenes talentos. Esos mismos recursos que se gastaban entre comillas para la belleza, los convertimos en un concurso que para diferentes categorÃas como ciencia, cultura, desarrollo social, se ofrecÃan para mujeres de toda la ciudad, de las diferentes comunas de la ciudad que presentaban unos proyectos en esos temas y las ganadoras tenÃan unos recursos para desarrollar esos proyectos. Y cada año, en lugar de celebrar el reinado de belleza, la coronación de las reinas de belleza, de la Feria de las Flores entre, llegábamos los premios a las mujeres jóvenes talento de media. Esa fue una decisión polÃtica importante y un capÃtulo de todo el trabajo que hicimos para luchar por la igualdad de las mujeres en la ciudad de médeci continuamos hacia la gobernador de Antioquia y seguimos avanzando exactamente en la misma lÃnea. Esa fue la razón, pues, para dejar de financiar los reinados de belleza y mandar un mensaje que fue potente y que tuvo grandes implicaciones para la condición de las mujeres en la ciudad de Mési los cánones de belleza han cambiado con los siglos y décadas, pienso, por ejemplo, en los cuadros y el renacimiento, especialmente los que retrataban a las mujeres de rasgos finos, cuerpo redondeado, busto, firme, los pies y las manos y muestran delicados y pequeños. Se destacaba la blancura y los ojos claros. En el barroco se destacaban más voluptuosidad, caras, más redondas, caderas, más anchas. En el siglo XIX aparece el Corsé. Entonces destacan las cinturas angostas y el gusto más generoso, las pinturas de la época muest n más ono y asà hasta llegar a estándares más variados como la delgadez extrema. En fin, de hecho, incluso uno de los hitos de los cánones de belleza, como en la mundialmente conocida muñeca Barbie, dio un giro y actualizó sus estándares y su pelÃcula Barbie fue una especie de mea culpa por la imagen de belleza que creó por décadas. El humano siempre ha buscado la belleza. Sin embargo, los estándares que hemos impuesto, como si se trataba de valores objetivos, han hecho mucho daño. Cuando hablamos de belleza. Pienso en muchas cosas, pero especialmente en la definición que daba el filósofo italiano Humberto Eco en su libro Historia de la belleza. La belleza es todo lo que agrada a cada persona. Le agradan cosas muy distintas, y es esa singularidad y no la competencia por unas caracterÃsticas especÃficas y in alcanzables lo que deberÃa primar la búsqueda del humano. Por la belleza ha estado desde sus inicios en el paisaje, en el arte, en lo práctico y también en la UE. Las demás personas. La belleza está en lo que nos causa alegrÃa y eso es lo que deberÃamos buscar. Soy Roberto Pombo y este fue el capÃtulo setenta y cuatro de mis preguntas. Nos vemos en el próximo capÃtulo a partir de este momento. Este capÃtulo de mis preguntas queda disponible en todas las plataformas de podcast. Este episodio fue posible gracias a Kafam inspirando sonrisas dirección Roberto Pombo, Producción General, juan Abel Gutiérrez, asesor editorial, Daniel san Pedro Espina, guiones juan Abel Gutiérrez y Johnny RodrÃguez. Producción de campo, Marcela Salazar y LucÃa Beltrán Postproducción de audio Carlos Bernard