¿Estamos listos para financiación estatal de campañas?

En Colombia ya se volvió normal que las campañas electorales sean investigadas por financiación indebida. Del Proceso 8000 al caso de Nicolás Petro. ¿Es inevitable que entren dineros sucios o no reportados a las campañas?, ¿la financiación con recursos públicos es la solución?
Para este capítulo hablamos con Andrés Hernández, director de Transparencia por Colombia; con la periodista y autora del libro La Costa Nostra, Laura Ardila; con Andrés Sampayo, candidato a doctor en Estudios Políticos y asesor legislativo en el Congreso de la República y con la representante Katherine Miranda.
Soy Roberto Pombo, y estas son mis preguntas. Un programa de prisa media hecho posible por KFAM inspirando sonrisas. En Colombia se volvió normal que las campañas electorales sean investigadas por financiación indebida del proceso ocho mil. Al caso de Nicolás Petro, es inevitable que entren dineros sucios o no reportados a las campañas. La financiación con recursos públicos es la solución para este capÃtulo. Hablamos con Andrés Hernández, Director Transparencia por Colombia, con la periodista y autora del libro La Costa Nostra, Laurardila, con Andrés Sampayo, candidato a doctor en estudios polÃticos y asesor legislativo en el Congreso de la República, y con la representante Katherine Miranda y Roberto Pombo, bienvenidos a mis preguntas. Con frecuencia sucumbo a la presión social y comienzo a ver tarde o temprano. Las series que me recomiendan la mayorÃa quedan en el tercer o cuarto capÃtulo, pero el caso de succesion fue diferente. De entrada. Captó mi atención porque no habÃa superhéroes. La serie de Hbo retrató muy bien la codicia y los intrÃngulis del mundo de los multimillonarios. Los guiones y los diálogos son sencillamente brillantes, pero debo decir que lo que de verdad me mantuvo pegado en las cuatro temporadas que me devoré en poco más de un mes, fue el drama de un padre ausente y manipulador con sus cuatro hijos que esperan heredar el imperio familiar que logan el patriarca ha construido por décadas. El argumento de la serie pudo haber sido el de una familia de clase media dueña de una peluquerÃa, pero el alma real de la historia es la forma en la que el padre juega con las ilusiones de sus hijos. A cada uno le promete, por aparte, que será el director ejecutivo de su multimillonario emporio. Luego cambia de opinión, los manipula, los sube y los baja con tal de no tenerlos en contra. Los mantiene cerca, muy cerca, como si fueran sus enemigos, procurando que nunca se acerquen entre ellos, divide y Reinarás, no puede dejar de pensar en la pintura de Saturno devorándose a su hijo, del pintor español Francisco de Goya, ni dejar de hacer las comparaciones un poco obvias. Lo sé con las relaciones paternales que plantean los griegos en sus tragedias, incluso Rulfo en Pedro Páramo. Pero más directamente, una trama que fácilmente puede ser una adaptación moderna del rey Lier, una de las principales tragedias que escribió Shakespeare. Cada hijo, entonces se esfuerza por demostrar su idealidad para tomar el poder, para sentarse en el trono y si eso requiere traicionar a sus hermanos. Pues que asà sea, esto es casi un arquetipo, ya el drama, la relación traumática entre un padre y su hijo, o por lo menos eso nos ha mostrado no solo la literatura, sino la historia. O una y otra vez, desde los dramas de las monarquÃas hasta las dictaduras familiares como la de Corea del Norte, cÃrculos de poder y con dady ishus o problemas con la figura Paterna. Pero fue más recientemente cuando estalló el escándalo de Nicolás Petu y su padre, el Presidente Gustavo Petro, que no pude dejar de hacer comparaciones más que obvias. La situación. Si usted no está al tanto, es la siguiente. El hijo del Presidente, junto con su ex esposa, Daisuris Vázquez, fue detenido por la FiscalÃa el pasado veintinueve de julio, acusado de los delitos, del lavado de activos de enriquecimiento ilÃcito. Desde el momento y la forma en la que se produjo su detención, todo se convirtió rápidamente en un drama. La relación de Nicolás y su papá a Gustavo nunca ha sido la mejor, o por lo menos, eso parece por las declaraciones de ambos. A solo siete meses de que el Presidente Petro asumiera su cargo en una entrevista en la revista Cambio, respondió que no habÃa estado muy presente en la creencia de su hijo y de ahà la frase que se hizo famosa. Realmente nunca tuvimos la oportunidad de convivir. No lo cree. Esa es larga vida. Para ese momento, Nicolás ya estaba en el ojo del huracán y las investigaciones por enriquecimiento ilÃcito ya habÃan comenzado. Cuando se enteró de la detención de Nicolás, el Presidente Petro se pronunció a través de su cuenta de Twitter Abro Comillas han sido capturados por la FiscalÃa. Mi hijo, Nicolás y su exesposa Dai como persona y padre y me duele mucho tanta autodestrucción y al que uno de mis hijos pase por la cárcel. Cierro Comillas es una decisión que seguramente tuvo que tomar responder como Presidente de la República o como padre. Pero más allá de lo que parece ser una delicada relación padre e hijo, más allá de los detalles familiares y emocionales que sà también importan, es el caso de corrupción, lo que nos deberÃa llamar la atención. Todo empezó con un expediente, por presunto, enriquecimiento ilÃcito y lavado de activos contra Nicolás Petro, pero a medida que avanzan la ir investigación está tomando otro rumbo hacia la presunta financiación irregular de la campaña presidencial de su papá. Con el tiempo fueron apareciendo nombres de dos personas que supuestamente entregaron dinero para esa campaña. Samuel Santander López Sierra, más conocido por su apodo, el hombre Malboro y Gabriel Ilsaca López Sierra, es un polÃtico guajiro que en dos mil dos fue capturado y extraditado a Estados Unidos por tráfico de drogas, donde pagó una condena de dieciocho años de cárcel. En dos mil veintiuno regresó a Colombia y hace poco más de un mes se inscribió como candidato a la alcaldÃa de maicao le dicen el hombre Malboro por sus presuntos nexos con carteles de contrabando y con los carteles de la costa y del norte del Valle. Gabriel Isaca, por su parte, es hijo del turco Ilsaca, un conocido contratista de la Costa Caribe que ha estado involucrado en el caso de la masacre de la Torre del Reloj, en la que para militares asesinaron a cuatro trabajadoras sexuales en febrero de dos mil tres y luego fue señalado por paramilitares como colaborador de bebo montes de MarÃa. Según la fiscalÃa, con el ingreso de estos dineros se habrÃan superado los topes de campaña permitidos por la Ley. Además, en su momento, el portal La Silla VacÃa también documentó que la campaña de Gustavo Petro no reportó todos los ingresos y gastos de su campaña, como, por ejemplo, los pagos a los estrategas Antonio Gutiérrez RubÃ, Vinicio Alvarado y se Vier Brendel, Ni los gastos por setenta y uno cero testigos electorales. De acuerdo con el fiscal del caso, Mario Burgos Auro Comillas, dichos dineros con los cuales incrementó su patrimonio económico, el señor Nicolás Fernando Petro Burgos, de manera injustificada. Unos de ellos ingresaron a sus arcas y otros a la campaña presidencial de dos mil veintidós, donde resultó electo nuestro actual Presidente, el Dr. Gustavo Petro Urrego Cierro Comillas. El acusado ya confesó que sà recibió dinero de personas cuestionadas. El caso es un berenjenal lleno de intrigas usadas lÃos de faldas y una relación padre e hijos ros en la que han salido otros nombres como el del ex embajador Armando Benedetti, la ex jefa del Despacho Lauras Arabia e incluso el direc Alcalde de Barranquilla y el candidato de nuevo Alex Char. La verdadera pregunta que debe responder la FiscalÃa ahora es sabÃan el Presidente Peto y el gerente de la campaña, Ricardo roa de los ingresos de estos dineros. Esto va a ser un caso largo que quizás le quite fuerza y credibilidad al Gobierno de Petro, al que todavÃa le quedan tres años de mandato y al que hasta ahora le ha costado sacar adelante las reformas que prometió. Mientras esto se resuelve, el paÃs queda en la duda y, en caso de que los encuentren culpables a los acusados, Colombia se verá asumidamente una crisis polÃtica institucional y deberá decidir entre la desconfianza los candidatos y sus campañas o seguir confiando. A pesar de como decÃa, esta no es la primera vez que se abre investigación a una campaña por recibir dineros individuos. La historia de campañas presidenciales que han han sido investigadas por presuntamente financiación indebida ha sucedido unas cinco veces en el pasado cercano, o al menos que se sepa Vamos al principio ocurrÃan las elecciones presidenciales de mil novecientos noventa y cuatro. CompetÃan cabeza a cabeza el candidato del Partido Liberal Ernesto Samper y el candidato del Partido Nueva Fuerza Democrática Andrés Pastrana. Pasaron solo cuarenta y ocho horas desde que Ernesto san Pedro ganaran las elecciones en segunda vuelta para que fuera acusado por su contrincante perdedor pastrana de haber recibido unos tres siete millones de dólares del Cartel de Cali para financiar su campaña. El escándalo estaba servido fue cuando se conocieron los famosos narco cassettes, unos cassettes que contenÃan grabaciones de conversaciones telefónicas entre el periodista Alberto Giraldo López y los hermanos Silberto y Miguel RodrÃguez Orejuela, cofundadores del Cartel de Cali, en los que se mencionaban nombres de polÃticos de ambas campañas presidenciales y con quienes los RodrÃguez Orejuela habÃan tenido conversaciones. Los tesoros de las dos campañas, Santiago Medina y Hernán Belch Peralta, tuvieron que salir a dar explicaciones y fue el ocho de agosto que se abrió formalmente lo que hasta hoy conocemos como el proceso ocho mil. La campaña de San Pedro fue acusada de violar las leyes electorales por el presunto ingreso de dineros provenientes del narcotráfico y sobrepasar los topes monetarios establecidos. El trece de diciembre de mil novecientos noventa y cinco, la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes cerró el caso por falta de pruebas sobre la entrada de dinero del narcotráfico a la campaña y el conocimiento del Presidente al respecto. El caso se reunió poco después en la Cámara de Representantes, pero la votación final se definió a favor del Presidente y se archivó el proceso. A pesar de que se demostró que ingresaron dineros del narcotráfico a la campaña liberal, nunca se demostró que el Presidente Samper lo supiera cualquier filtración de dinero. En cualquier caso ingreso se habrÃa producido a a minifefs espalda y si hasta aquà siente que está teniendo un djabu, espere porque los casos de corrupción lo presenta. Corrupción en campañas no paran ahÃ. Hace solo un mes y medio, la fiscalÃa acusó al ex candidato presidencial del Centro democrático Oscar Iván Zuluaga de ingresar uno seis millones de dólares de la multinacional brasilera o de brest a su campaña. Según la fiscalÃa, la empresa constructora brasileña aportó dinero a la campaña presidencial del entonces candidato en dos mil catorce en forma de pago de honorarios al estratega polÃtico brasilero Eduardo Duda Mendonza a través de una cuenta suya en Panamá. Las pruebas son dos audios largos en los que Zuluaga queda bastante comprometido y se da a entender qué sabÃa del ingreso de estos dineros. Los audios son literalmente una confesión de Zuloaga. De acuerdo con la fiscalÃa, los servicios de la estratega brasilero costaban cuatro tres millones de dólares, de los que la campaña aceptó pagar uno cinco millones de dólares. Yo de Bress ofreció pagar el reto. La fiscalÃa lo acusa de cometer tres veces el delito de fraude procesal y dos falsedades en documento privado. El proceso hasta ahora comenzó y falta bastante para saber en qué va a terminar. Y esta ni siquiera es la primera vez que Odebrech está metida en un escándalo de corrupción por financiar una campaña presidencial. Los tentáculos de la constructora brasileña se extienden a varios paÃses ya varios años. En marzo de dos mil diecisiete, el gerente de la campaña de Juan Manuel Santos en las elecciones de dos mil catorce, Roberto Prieto, confesó que de Brest pagó los afiches de la campaña de Santos. El entonces Presidente se pronunció a través de un video publicado en su cuenta de Twitter y rechazó esa financiación y pidió sus usas a los colombianos Por este hecho, ocho hermoso que nunca nunca y el que me acabo de drar. En agosto de dos mil diecinueve el Consejo Nacional Electoral abrió una investigación preliminar contra el expresidente a Oro Comillas por la presunta infracciona al régimen de financiero de campañas de segunda vuelta presidencial de dos mil catorce. El ex candidato Juan Manuel Santos Calderón Cierro Comillas. Según el comunicado de la entidad, pero dos años después, en agosto de dos mil veintiuno, el cn archivó la investigación por falta de pruebas y acusaciones procedentes. Y ahà no se detienen los ejemplos de campañas con financiaciones dudosas. Recuerdan la famosa niña polÃtica. Antes del caso del Presidente Petro, estuvo el del entonces presidente Iván Duque. A principios de dos mil veinte se revelaron mil quinientos audios del fallecido empresario investigado por narcotráfico, José Guillermo Ãeña Hernández, en los que se habla de comprar votos a favor del candidato Iván Duke por la crisis de covid diecinueve. La investigación se detuvo, pero se retomó en junio de ese año. Otros audios de interceptaciones legales revelaron que el hermano mayor de Ãeña Hernández José Guillermo el Goyo Hernández, presuntamente financió parte de los gastos de la campaña de duca en el César y la Guaira. En otros audios se escuchan con entre Caudia Dasa, más conocida como Callita, que era la mano derecha del Senador Ãlvaro Uribe y el ñeñe, también conversaciones entre ella y el representante a la Cámara por el Centro Democrático, Juan Manuel Dázaro. El quince de diciembre de dos mil veintiuno, la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes archivó el caso, siguiendo el fallo del Consejo Nacional Electoral, que también archivó el caso, porque, según los magistrados, no se encontraron los elementos suficientes que probaran una financiación irregular de la campaña, como trinuó el entonces senador de oposición en julio de dos mil veinte, Gustavo Petro abro Comillas. El Consejo de Estado afirmó en sentencia que un solo voto conseguido a través del fraude anula una elección cierro Comillas. Pero parece que no es asà en ningún caso. Por qué en Colombia se normalizó la práctica de violar topes y recibir dineros ilegales son determinantes para la elección. Estos dineros extraordinarios no reportados. Le trasladó la pregunta a la periodista Laurardila para analizar este tema. Hay que remontarse y tener en cuenta el contexto de la transición que hubo en Colombia entre la polÃtica completamente dominada por unas minorÃas y el paso a la elección popular de alcaldes y gobernadores, que aparentemente amplió el abanico, pero que dejó las posibilidades de llegar al poder en manos de quienes ostentan el músculo económico en Colombia. En una reveladora entrevista que yo le hice hace unos años al entonces Roberto Gerlein, él me dijo de manera muy franca que la democracia electoral en Colombia es una ilusión porque está determinada por quienes tienen el poder económico. Uno puede analizar, por ejemplo, cómo la figura del candidato en Colombia se confunde muchas veces adrede con la figura del Estado, que tiene que resolverles unos problemas a las personas. Entonces los candidatos llegan a las zonas, a los barrios, a los territorios como una figura que resuelve y para resolverse necesita tener flujo de caja en el bolsillo o burocracia poposio debilidades de acceder al poder. Entonces no hay topes que se respeten en ese sistema. Por otro lado, por supuesto, está el delito de la compra de votos, que fue un fenómeno que nació con la inmersión del narcotráfico en las campañas. En los noventa hay regiones en Colombia en donde hoy se compran votos a ciento cincuenta mil pesos a doscientos mil pesos. Por supuesto, eso, por un lado, hace imposible que muchas personas puedan intentar acceder al poder y, por el otro lado, hace que no se respete ningún tope por muy legal que esté establecido en Colombia. El régimen de financiación polÃtica es de carácter mixto, Es decir, las campañas pueden recibir dineros públicos y de origen particular, con ciertas excepciones que ya les voy a mencionar. En el caso de los recursos públicos, cada campaña recibe un número diferente de acuerdo a la cantidad de votos que tuvo su colectividad o partido en las elecciones anteriores y pueden hacerse a través de anticipos o reposición de votos. Por ejemplo, en las anteriores elecciones presidenciales, el anticipo fue de algo más de siete mil millones para la primera vuelta y de un poco más de cuatro mil millones para la segunda. En el caso de la reposición de votos, en las que las colectividades reciben un reembolso por cada voto que hayan tenido. Para que este desembolso se haga realidad, la ley establece que, si se trata de un candidato a la Presidencia, debe alcanzar al menos un cuatro por ciento del total de los votos válidos y para las listas al Congreso deben obtener por lo menos la mitad del umbral establecido para la elección. De esto fueron vÃctimas Humberto de la Calle y su campaña a la Presidencia de dos mil dieciocho con el Partido Liberal, que tuvo solo casi cuatrocientos mil votos, un poco más del dos por ciento de los votos totales y no alcanzó el número requerido, pero además recibió anticipus, por lo que el candidato tuvo que armar una vaqui para ayudarse a pagar esa deuda. Y las campañas de los candidatos presidenciales que lograron estos requisitos reciben por reposición algo asà como tres mil ciento veintiséis pesos por cada voto en primera huel y mil ciento cincuenta y seis en la segunda. En el caso de las elecciones al Congreso, la reposición de recursos é estimó en seis mil ciento cuarenta pesos por cada voto. Hay seis fuentes de recursos para campañas electorales permitidas en el artÃculo veinte de la ley catorce setenta y cinco de dos mil once. La primera son los recursos propios de origen privado. La segunda son los créditos o aportes que provengan del patrimonio de los y las candidatas, de sus cónyuges o de sus compañeros permanentes o de sus parientes, hasta el cuarto grado de consanguinidad. La tercera fuente de financiación permitida son las contribuciones, donaciones y créditos en dinero o en especie que hagan particulares. La cuarta son los créditos de entidades financieras, la quinta son ingresos recaudados en actos públicos, publicaciones o cualquier otra actividad lucrativa del partido de movimiento y la sexta es la ya comentada financiación estatal. No son pocas claro. Siempre hay una lina rojas o sea, unas fuentes prohibidas para financiar una campaña, como aportes de gobiernos o personas extranjeras, como fue presuntamente en los casos de odebres a las campañas de Oscar iban Zuluaga y Juan Manuel Santos. Tampoco pueden recibir recursos que vengan de actividades ilÃcitas aportes de personas involucradas o presuntamente involucradas en procesos de extinción de dominio. Las contribuciones anónimas están prohibidas. Tampoco se puede recibir aportes de personas involucradas en delitos relacionados con grupos armados, ilegales, narcotráfico delitos contra la administración pública, como presuntamente pasó en el caso del proceso ocho mil. Tampoco se puede recibir aportes de personas que desempeñan funciones públicas ni de personas naturales o jurÃdicas cuyos ingresos en el año anterior se hayan originado en más de un cincuenta por ciento en contratos o subsidios estatales. Asà que si piensa comenzar una campaña polÃtica, pronto tenga en cuenta estas prohibiciones para que no terminen volatado dando explicaciones como los cinco candidatos presidenciales ya mencionados. También hay una regla muy importante y es la de los topes de gastos para la campaña presidencial del año pasado. El TOPE que estableció el Consejo Nacional Electoral fue de poco más de veintisiete mil cuatrocientos millones de pesos. En mayo de este año, la alianza para el control ciudadano al financiamiento de campañas conformada por varias organizaciones sin ánimo de lucro presentó el informe de análisis detallado del financiamiento de las campañas polÃticas en las elecciones legislativas y presidenciales del año dos mil veintidós y encontraron cinco patrones principales en la financiación de campañas. La persistencia de la alta dependencia de recursos privados para la financiación el financiamiento público durante el desarrollo de las campañas es prácticamente nulo. Persisten las barreras para el acceso a los recursos de campañas para las campañas de las mujeres. Hay un riesgo y opacidad en la información de ingresos y gastos de campañas, y el mayor disparador de gastos en las campañas polÃticas sigue siendo la propaganda electoral, incluyendo el auge de redes sociales, que resulta difÃcil de monitorear. Hay una relación directa entre la financiación de campañas a través de dineros particulares y corrupción. Qué tanto tienen que ver. Le hago la pregunta a Andrés Hernández, Director de Transparencia por Colombia. No necesariamente, la financiación de campañas de particulares en Colombia es un mecanismo válido, es legal, incluso es una expresión de participación polÃtica según sentencias de la Corte Constitucional. El problema es cuando esa financiación no se hace de manera transparente, cumpliendo con los requisitos de ley y, por supuesto, cuando es opaca y cuando no se reporta lo que convierte a esa financiación en una fuente ilegal. La ley establece que la financiación deberÃa ser preponderantemente pública. En la práctica, el gran problema es que la financiación pública no está funcionando, los recursos no están llegando a tiempo cuando se necesitan y persisten todavÃa unos requisitos que son difÃciles de cumplir por parte de muchas campañas, en particular en el neciones locales. Eso nos lleva entonces a ver la realidad, y es que las campañas están dependiendo casi que en un noventa por ciento de la financiación privada. Asà que, por lo tanto, la financiación privada no solamente válida, sino que es un mecanismo deseable y, por lo tanto, lo que necesitamos es fortalecer los controles, la transparencia dentro de sus aportes particulares y, por supuesto, poner mucha más atención al control, a la investigación y a la sanción de la financiación ilegal. En Colombia, la principal fuente de financiación para la mayor parte de las campañas polÃticas siguen siendo los aportes de privados y esto desequilibra el tablero cuando son recursos privados los que financian la mayorÃa de una campaña. En muchos casos significa que en caso de que el candidato que ha elegido queda comprometido con sus patrocinadores. Le pregunto a Representante Caterin Miranda cuáles son los retos de una campaña independiente para encontrar financiación. Esto me dice. Yo considero que el problema de las campañas polÃticas no radica en sÃ. El porcentaje de financiación debe ser cien por ciento estatal. Oqué porcentaje de tener participación los privados, ya que el grave problema que tiene son los dineros que pasan por debajo de la mesa. En efectivo, que financia en campañas donde no se ve absolutamente quién realmente está poniendo esa plata acá. Lo que el Estado deberÃa hacer es mayores controles, auditorÃas frente a esos dineros que realmente entran de manera irregular a las campañas, Es decir, muchas campañas se hacen de hecho con dineros que nunca se reporta y que claramente son malavidos. Ese problema es el que nosotros debemos solucionar con mayor control estatal, buscando métodos eficientes de vigilancia, sanciones reales a los partidos y, lo de menos, en mi concepto, es el tope mÃnimo máximo para competir en una campaña, porque esas regulaciones son apenas necesarias. Tampoco me parece que una solución sea la financiación cien por ciento estatal, porque asà como se propuso en su momento por la reforma polÃtica de Gustavo petro. Los privados pueden hacer aportes a los partidos polÃticos para su funcionamiento entre comillas, cosa que es ingenua porque obviamente lo hacen para financiar directamente a candidatos y, además, quita de tajo el régimen de conflicto de intereses porque en teorÃa no habrÃa un beneficio directo. Entonces, yo creo que esto es muy ingenuo pensar que solucionamos los problemas de las campañas polÃticas colocándolo cien por ciento estatal, porque el grave problema no son los dineros legales, sino los divideeros ilegales que pasan por debajo de la mesa, que jamás son reportadas. Recientemente hubo un intento de que las campañas polÃticas fueran financiadas con recursos públicos. En septiembre de dos mil veintidós, una de las primeras reformas que radicó el Gobierno recién posicionado del Presidente petru fue la polÃtica. El Ministro del Interior de ese momento, Alfonso Prada, dijo que con esta reforma esperaban cumplir el documento de acuerdo de paz firmado con la guerrilla de las farca. El artÃculo tres del proyecto reformaba el artÃculo ciento nueve de la Constitución para que quedara asà a brocomillas. Las campañas electorales que adelanten los candidatos avalados por partido y movimientos con personalidad jurÃdica o por grupos significativos de ciudadanos, serán financiadas con recursos estatales. Cierro comillas. El Congreso estaba recién instalado y el Gobierno estaba de luna de miel con la opinión y con el legislativo, donde tenÃa mayorÃas, al menos en las cuentas hechas en el papel. Todo parecÃa dado para que esta reforma se aprobara sin mayores problemas, y asà fue por lo menos hasta el cuarto debate. Fue en el primer debate en la comisión primera del Senado, que esta reforma comenzó su caÃda. Hubo un punto en el proyecto que quebró la coalición y generó crÃticas y era el que daba la posibilidad a los congresistas actuales para mantener los primeros puestos en las listas cerradas en las elecciones de dos mil veintiséis, y también el punto que les permitÃa a los congresistas renunciar a su Kurul para ocupar un cargo en el ejecutivo y luego regresar a su Kurul como si nada hubiera pasado. Esto generó una ponencia diferente para hundir la reforma liderada por la senadora Paloma Valencia y al senador Jorge Benedet. La reforma se quedó sin los apoyos suficientes para seguir su curso y murió en la mitad del proceso el jueves veintitrés de marzo, en un acto algo histriónico. El entonces Presidente del Senado, Roy Barreras, rompió a las hojas que contenÃan impresas la propuesta de reforma del Gobierno y le pidió al Presidente retirarla y presentar una nueva. Minutos después, el Ministro Alfonso Prada anunció formalmente su retiro. Pero la propuesta de que las campañas electorales sean financiadas con recursos públicos no es nueva. Como lo decÃa el Exministro Prada, En el proyecto de reforma polÃtica se incluyó para dar cumplimiento a los acuerdos de paz con las barcas en el punto dos del acuerdo final, participación polÃtica apertura democrática para construir la paz, en el que se incluyen medidas para promover la igualdad de condiciones en la competencia polÃtica, como, por ejemplo, aumentar del fondo de financiación de partidos y movimientos polÃticos. Será la financiación de campañas con recursos públicos. La solución s es te pres problema. Le pregunto a Andrés Miguel Sampayo, candidato a doctor en estudios polÃticos y asesor legislativo en el Congreso de la República, que la financiación sea solamente pública. No es conveniente debido a que no hay transparencia en la democracia interna de los partidos polÃticos actuales en Colombia. Entonces ahà habrÃa un problema, porque entonces los que tendrÃan financiación serÃan esos candidatos que han manejado de una forma no transparente y bastante turbia ciertos partidos polÃticos que conllevarÃa a que, si una persona tiene capacidad de buscar recursos en fuentes diferentes a la pública, no pueda competir en igualdad de condiciones con estos personajes. Pero también es cierto que gran parte de la financiación privada que exista actualmente no hay claridad dónde proviene de esos recursos. Entonces, ante esa situación hay que buscar mecanismos de control de parte del Gobierno para tratar de mejorar y tener claridad de dónde salen los recursos de las campañas. Y, sobre todo, lo que hay que buscar es que sea más transparente y haya trasabilidad de dónde sean los recursos y a dónde llegan. Pero, por el momento, la situación no da para que el Gobierno esté sumiendo todos los gastos y, por consiguiente, es mejor mantener la financiación público privado. Tal parece que la solución no es tan simple como en Colombia. Los partidos polÃticos parecen atravesar una crisis y los sistemas democráticos internos no son sólidos. Financiar las campañas con recursos públicos no serÃa la solución para evitar la corrupción. Asà las cosas, el panorama para evitar que las campañas polÃticas se vean financiadas de manera indebida no es claro. La democracia sigue en riesgo y en cada proceso electoral los casos de corrupción reaparecen copiando técnicas de campañas anteriores. Quizás sà por fin, las instancias que se encargan de investigar y juzgar estos casos, como el Consejo Nacional Electoral, la fiscalÃa y la Comisión de Acusaciones de la Cámara logran triunfar en sólo uno de los casos de corrupción electoral. La tendencia a clonar esas estrategias raudulentas se detenga y disculpense en este capÃtulo a use del adjetivo presunto, pero más vale sonar repetitivo a ganarse una demanda por difamación. Soy Roberto Pombo y ese fue el capÃtulo cuarenta y nueve de mis preguntas. Nos vemos en el próximo capÃtulo A partir de este momento. Este capÃtulo de mis preguntas queda disponible en todas las plataformas de podcast. Este episodio fue posible gracias a Kafam, inspirando sonrisas en la dirección Roberto Pombo, asesor editorial Daniel Sampero Espina investigación y entrevistas Johnny RodrÃguez, Producción de Campo Marcela Sarrazar, dirección de sonido y postproducción Daniel Murcia. Edición de sonido Carlos Bernal