April 23, 2023

Estado Laico

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¿Estamos en un verdadero Estado Laico? ¿Por qué más de tres décadas después de su creación se siguen presentando casos en los que se viola el entendimiento de la separación de la iglesia y el Estado? ¿Se han ido distorsionando las ideas iniciales con las que se pasaba de un Estado confesional católico a la neutralidad del Estado frente a todas las creencias y religiones?

Para este capítulo hablamos con… los periodistas Felix de Bedout y Juan Pablo Barrientos, con la abogada Ana Bejarano, con los constituyentes Fernando Carillo e Ivan Marulanda. Además consultamos a los abogados Sergio Alejandro Fernandez y Kenneth Burbano y pedimos una opinión de la abogada, filósofa y jurista Patricia Linares.

Soy Roberto Pombo, y estas son mis preguntas. Un programa de prisa media hecho posible por KFAM inspirando sonrisas. Estamos en un verdadero Estado laico. Por qué, más de tres décadas después de su creación, se siguen presentando casos en los que se viola el entendimiento de la separación de la iglesia y el Estado. Se han ido distorsionando las ideas iniciales con las que se pasaba de un Estado confesional católico a la neutralidad del Estado frente a todas las creencias y religiones. Para este capítulo hablamos con los periodistas Félix de Veedut y Juan Pablo Barrientos, con la abogada Ana Bejarano, con los constituyentes Fernando Carrillo e Iván Marulanda. Además, consultamos a los abogados Sergio Alejandro Fernández y Kennet Burba. También le pedimos una opinión a la abogada filósofa y jurista Patricia Linares soy Roberto Pombo. Bienvenidos a mis preguntas. Me demoré en ver una serie documental que tenía anotada hace mucho tiempo se llama Obama en busca de una Unión más perfecta. Por supuesto, cuenta la historia del expresidente de Estados Unidos, Barack Obama y cómo llegó a ser el hombre más poderoso del mundo, y el título es precisamente el discurso con el que lanzó su candidatura a la Presidencia en el año dos mil dieciséis. Su historia es impresionante. El material gráfico, es nostálgico, el personaje completo es fascinante. Más allá del líder político, carismático y buena gente que todos tenemos en la cabeza, muestran a un Obama profundamente calculador y estratégico. Es una aproximación mucho más real que la del hombre que saludo con puñito, que la del expresidente que juega baloncesto que la del tipo sonriente con su fórmula vicepresidencial en el despacho oval. Pero no vaya con el documental que espero que vean está en hbo. No me voy a tirar la serie. Se la tienen que ver completa. Solo la menciono, porque en uno de sus capítulos lo dedican a la mezcla entre la política y la religión y me llamó poderosamente la atención. Me quedé pensando cómo hacen los gringos para ser tan religiosos, para ser política con la religión, hacer campañas basadas en aspectos o valores religiosos y ser, al mismo tiempo un ejemplo de laicismo. Mientras en Colombia el pensamiento liberal y progresista rechaza a esos políticos que hacen su tur por cuanto a iglesia se les atraviesa para ganarse el favor de Dios, o sea, para ganar votos en Estados Unidos. Tipos de corte liberal y progresista como Obama no solo no ocultan su cercanía con su religión, sino que es parte vertebral del éxito de cualquier campaña. En el documental muestran, por ejemplo, todo el debate interno de Obama para la selección de su iglesia fue prácticamente una de las decisiones más importantes de su carrera política, que terminó en la escogencia del Atrity United Church en el sur de Chicago, liderada por el pastor Joe mia Wright, uno de los diez pastores afro más influyentes de Estados Unidos y también uno de los más polémicos. Tras los atentados contra las Torres Gemelas, el once de septiembre, acusó al Estado americano de hipócrita, afirmando que éste no podía quejarse después de haber patrocinado el terrorismo de Estado Comillas contra los palestinos y los negros de Sudáfrica. Cierro Comillas, pero tal vez un momento más beligerante lo tuvo años atrás, en el dos mil tres, cambiando la popular frase Dios bendiga América. Por Dios maldiga América, una forma de levantar la voz por el trato inhumano que el país le estaba dando a los afroamericanos. Rickonl Then trs brion brea t res tres, Trimelo and the was Thing Brest America, No no, no nac le ahel Borg. Todos estos episodios le explotaron en la cara Obama, en medios, especialmente en los republicanos y en redes sociales. Empezaron a circular estos mensajes a resquebrajar la imagen del demócrata, quien tuvo que retirar al Wright del cargo de asesor de campaña en el Comité de Asuntos Religiosos y aquí volvemos a nuestro tema. Es tan cercana a la política de la religión que una campaña tiene Comité de Asuntos Religiosos, que llega a ser tan importante como el Comité Económico o de Política Exterior. Ahora, al momento de gobernar y de utilizar los recursos públicos, Estados Unidos es reconocido por imponer el impopular para muchos, necesario para otros Estado laico. Por qué los gringos pueden superar la paradoja de un Estado muy laico con políticos muy religiosos. Una respuesta inicial será eleva al profesor de Derecho a la Universidad de Sevilla, ya experto en la materia, Víctor Vázquez. Para Vázquez, la separación de inglés Estado de Estados Unidos es más radical incluso que la de Francia. Y tiene que ver con que sus padres fundadores eran en su mayoría anglicanos y sabían por experiencia propia que una sola religión dominante crearían conformismo y echaría por la borda la pluralidad que se buscaba en la nueva nación. En otras palabras, los anglicanos son disidentes de los católicos y no podían limitar a nadie como ellos alguna vez se sintieron limitados. Te traslado esta primera pregunta a un buen seguidor de la política americana. Eso me responde Félix de brut Roberto. Muchos historiadores consideran que la de Estados Unidos es la primera constitución del mundo, realmente laica y ejemplos sobre el tema. Pero a pesar de ese hecho, las realidades que en la política norteamericana la influencia de la religión es enorme. Y lue voy a ejemplificar con dos símbolos y una anécdota. Comencemos con los símbolos. El primero es todos los Presidentes de los Estados Unidos, con sólo dos excepciones, han jurado su cargo sobre la Biblia. Y esas dos excepciones fueron en mil ochocientos veinticinco, John Quincy Adams, que juró sobre un libro de Derecho, y Teodoro Rosbell, que no juró sobre un libro en mil novecientos dos. Desde ahí se puede ver cómo las religiones importante en la política norteamericana. Vamos con otro símbolo, es el de la Cámara de Representantes. Cada que comienza una sesión en la Cámara de Representantes se lee una oración y esa oración la lee el capellán de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos. O sea, que tenemos un símbolo a cargo de un funcionario público, que es un capellán y terminó con una anécdota. Tal vez, una de las figuras políticas más importantes de las últimas décadas en los Estados Unidos es Nancy Pelosi, que se considera una figura liberal y de gran influencia. Pues bien, en el momento que su esposo lo atacaron, que fue noticia de la primera línea en el país. Después de ese ataque que sufrió su marido en su vivienda, Nancy Pelosi realizó un exorcismo en el interior de la casa para de alguna manera, según decía ella, sacar los demonios que habían entrado con ese ataque. La historia de nuestra transición al laicismo es de no creer y la verdad yo contaba con el relato que casi todos tenemos en la cabeza. Todos repetimos que en la Constituyente del noventa y uno se creó el nuevo Estado Laico y parece que no en esa constituyente, parece que hubo todo menos propuestas y debates decisivos para configurar una separación clara y definitiva entre el poder de la Iglesia y el del Estado. En temas más concretos, se propuso restringir el acceso a cargos públicos por parte de figuras religiosas, pero en la plenaria tumbaron la idea. No se fijaron restricciones al ejercicio de la libertad de cultos ni su restricción al ámbito privado, como lo sugerían procesos de otros países que habían dado el paso, y se aprobó la invocacio day o invocación a Dios, un elemento presente en prácticamente todas las cosas del pasado para muchos juristas. En el proceso constituyente no se configuró con claridad del Estado laico y fue la Corte Constitucional con la sentencia te cuatrocientos trece del noventa y dos la que aterrizó argumentalmente a la definición de Estado laico. Busco el abogado y yo sente en Derecho Constitucional de la Universidad Externado, Sergio Alejandro Fernández, y le pregunto sobre la importancia de esta sentencia. Esto nos dice. Para poder empezar esta respuesta, yo considero oportuno ponerle presente que nuestra Constitución no ha estableció de manera expresa del carácter liyco Estado. Fue la Corte Constitucional via jurispruencia la que señaló que nuestra Constitución había establecido un Estado laico. En este sentido, yo considero que para poder responder la pregunta es importante tener presente que la Constitución del noventa y uno no fue indiferente al fenómeno religioso, pues en el preámbulo se invocó la protección de Dios y en el artículo ciento noventa y dos se estableció que el Presidente de la República tenía que tomar posesión de sus casas con jurando a Dios. Además, hay que tener en cuenta que, pese a que la Corte Constitucional ha establecido que somos laicos la misma jurisprudencia de dicha corporación, en vez de eliminar los privilegios de la Iglesia Católica como antigua egresia oficial, lo que ha hecho es extender estos privilegios a las demás organizaciones que se lo han solicitado. El ejemplo más diciente de ello es la extensión de las exoneraciones en materia tributaria. No se puede afirmar que no hemos tenido avances con el Estado laico. La libertad religiosa y de cultos son evidentes y es notable el crecimiento de muchas iglesias distintas a la Católica, como lo reflejamos en uno de nuestros capítulos pasados, en el que preguntábamos qué tan católicos somos los colombianos. Antes, prácticamente cada entidad del Estado tenía un púlpito católico en sus instalaciones, cosa que hoy no existe. Hoy ningún juez si invoca a Dios como fuente de autoridad, Hoy nadie, en ningún colegio público está obligado a recibir educación religiosa. Sin embargo, y seguramente todo tendrá explicaciones u es decir, interpretaciones. El Estado laico también se ha violado sistemáticamente. La neutralidad en materia religiosa está en duda y se hacen maromas para justificar inversiones con recursos del Estado que no se deberían hacer aún. No hemos llegado a un Estado en el que se puede hacer profundamente religioso y entender y respetar profundamente las prohibiciones de un Estado laico. Por qué, después de más de tres décadas, tenemos trazas de ese Estado confesional que antes nos regía. Hablo con dos constituyentes. Quiero conocer sus opiniones. Me hablan Fernando Carrillo e Iván Marulanda. Esto nos dicen. La fortaleza del Estado laico no es combatir la religión y promoverla, ni la fortaleza de la religión es despotricar o ignorar el papel del Estado. Este llano es un juego de suma cero. Gracias a las Constituciones liberales, particularmente en la del noventa y uno, son hoy dos dimensiones entrelazadas que interactúan, pero que no se confunden, pues lejos hasta el día que la fortaleza de la religión venía apadrinada por la fortaleza o sea, al Estado, o que la fortaleza del Estado incluía en misscu dulce en el foro interno de los ciudadanos. Decía muy bien el General de gol que él, como Presidente de Francia, tenía todo el derecho de comulgar todos los días, pero el pueblo francés no tenía por qué enterarse de ello. Después de la independencia, a principios del siglo XIX, los colombianos adoptamos la democracia como sistemas de vida y de gobierno heredada de las revoluciones norteamericanas y francesa. Tres ramas independientes del poder, elecciones periódicas, igualdad de las personas ante la ley, Estado laico y libertad de conciencia. Montamos esa estructura del edificio democrático, pero hasta nuestros tiempos no lo hemos dotado ni habitado. Con el comportamiento y la cultura democrática. Seguimos viviendo en las costumbres de los tiempos de los reyes católicos, sociedad de castas, feudal, racista, machista, rezandera. La política es la lucha por el presupuesto y los puestos públicos y la violencia es el medio para conquistar el poder. Han sido doscientos años de lo mismo. Seguimos en lo mismo con el cielo y el infierno a cuestas, a pesar de la constituyente hoy llevate corre por cuenta del general, hoy ex General de la Policía, Henry Sanabria, que en una sola entrevista agredió a la comunidad LGTB a las mujeres, Habló de exorcismos y en trinos, ha citado pasajes bíblicos y hasta ha hecho referencia a la mujer que calla como un regalo del señor. Lo paradójico de este caso es que es un comandante ultracatólico puesto por un Presidente que hace unos años ante trinos que decían cosas como el lema de la policía es Joship Patria. Si ustedes ateó para que entren a esta institución, no dudaban responder cosas como el Estado en Colombia es laico. Establece una separación con las creencias religiosas y las respeta a todas. Les da la lita libertad de cultos a las personas, pero el Estado y policía dentro de él es laico. Y coyunturas como estas se han repetido a lo largo de los años. Ya décadas tuvimos una alcaldesa que le dio por decreto las llaves de la ciudad a Jesús. El caso lo protagonizó Luz Marina Cardoso en dos mil diecisiete y más delirante aún lo hizo en calidad de alcaldesa encargada de la ciudad de Yopan. Según el decreto cero treinta y seis del nueve de junio de ese año Cardoso hizo Comillas entrega simbólica de las llaves del municipio de Iopal a Jesucristo para que su reino y su paz sea establecido. Cierro Comillas. Creo excelentemente que la consagración de esta ciudad al señor Jesús repercutirán en grandes bendiciones para toda la ciudad y cada una de sus familias. Mientras la alcaldesa encargada rezaba, el alcalde titular, al parecer pecaba, pues se enfrentaba privado de la libertad, un proceso por enriquecimiento ilícito y lavado de activos, no encuentro apertura de ninguna investigación, mucho menos una sanción contra la alcaldesa. Violar el Estado laico tiene alguna consecuencia. Le pregunto a la abogada Ana Bejarano por qué la justicia le presta tan poca importancia a caso. Es como este violar el establadico tiene consecuencias para los servidores públicos. Esas consecuencias son usualmente más reputacionales y en términos de la discusión pública, si alguien llama la atención sobre eso y la justicia no es que haya llegado tarde, sino que el deber del Estado laico todavía está muy difuso. Uno va a juzgados en cualquier lugar de Colombia y muchos juzgados que tienen colgado un crucifijo. Incluso la sala plena de la Corte Constitucional tiene un crucifijo. Entonces realmente no es un tema de llamar a la atención sobre un deber incumplido, sino de un tema cultural y social que, por supuesto, hace parte, pues, de la creencia de muchas personas que también pueden ser funcionarios públicos. Y ahí hay una tensión grande, pero la justicia sí se ha pronunciado sobre esto. Esos casos, cuando la gente, por ejemplo, pone tu telas diciendo esta manifestación religiosa de este funcionario público vulnera mis derechos dentro del Estado laico. Un caso célebre es el caso de Marta Lucía Ramírez, cuando fue a rezar en la pandemia por la Virgen de Chiquinquirá. Hizo toda una actuación pública a raíz de eso y puso un trino con respecto a su creencia frente a esta figura religiosa de la Corte Constitucional. La llama al orden y le dice, pues, que eso no es aceptable dentro del Estado laico. Que ella puede creer, que ella puede rezar en la órbita íntima de su vida, pero no lo puede hacer como Vicepresidenta de la República entonces. Yo creo que la justicia ha tardado en lo que hemos tardado también la ciudadanía en llamar la atención sobre los funcionarios que se exceden y que abusan de su poder en la medida que hace manifestaciones religiosas en el ejercicio de su cargo. El Estado laico lo vio la una alcaldesa de una ciudad pequeña, pero también lo han violado. Presidentes al menos han estado en esta línea gris que no debería propiciar un Presidente. El último caso que recuerdo se halló en la Pandemia cuando el ex Presidente Iván Duke le pidió ayudar a la Virgen de Chiquinquirá para enfrentarla durante la posesión de Aurelio Enrique Rodríguez como magistrado del Consejo Superior de la Judicatura. Yo tengo en mi despacho un cuadro de la Virgen de Chiquinquirá, de la patrona de Colombia. Esta mañana me desperté pidiéndole a esa patrona de Colombia que nos consagre como que consagre a nuestras familias, a nuestros hijos, a nuestros hermanos, a nuestros abuelos, que nos consagre a nosotros, a quienes tenemos responsabilidades, que nos dé salud para poder guiar los destinos de la nación en nuestros niveles de responsabilidad Y créame que esa patrona de Colombia nunca nos ha abandonado. Por supuesto, se armó el debate, aunque no era la primera vez que se levantaba una polvareda por cuenta de esta Virgen abro Comillas, respetando las libertades religiosas de nuestro país y en clara expresión de mi fe, hoy celebramos los ciento uno años del reconocimiento a nuestra Virgen de Chiquinquira como patrona de Colombia. Todos los días en profunda oración. Te doy gracias y le pido por nuestro país de comillas. Así trinuó el mandatario unos meses atrás por cuenta de una tutela. Un juez del Tribunal Superior de Cali ordenó al Presidente borrar el trino. Meses después, la sala de casación laboral de la Corte Suprema de Justicia revocó el primer fallo, estableciendo que el Presidente trinó como ciudadano protegido por su derecho fundamental a la libre expresión y al final le hizo un innoco jalón de orejas, pidiéndole que fuera especialmente cuidadoso en el uso de sus redes sociales personales. No soy quién para rebatir a una corte, pero hombre, cómo es en la práctica eso de que a qué trino como ciudadano, pero acá como Presidente. Eso se parece a los directivos de las empresas que publican cosas inconvenientes en sus redes y creen que están protegidos porque su perfil dice opiniones personales que no representan a la empresa para la que trabajo. Eres el presidente de la empresa punto. Pero más allá de este caso, me pregunto si esa interpretación distinta entre dos jueces es precisamente falta de claridad de lo que es un Estado laico. Le transmito mi duda al abogado y director del Observatorio Constitucional Universidad Libre Kenneth Urbano. Esto es los dicido Con la Constitución de mil novecientos noventa y uno hay una separación clara entre Iglesia y Estado, y el sustento está en que la actual Carta Fundamental es rica en Derechos y libertades de las personas. Por tanto, esa definición e identificación oficial del Estado colombiano como católico, apostólico y romano previsto en la Constitución de mil ochocientos ochenta y seis y en constituciones precedentes dejó de existir. Ahora bien, las autoridades son personas titulares de la libertad religiosa, lo que les permite divulgarla, pero en el ejercicio de esas funciones no pueden utilizar medios del Estado ni servirse de su cargo para afectar a otras personas creyentes y no creyentes. En ocasiones por el tipo de cargo de empleo que se tiene, resulta muy difícil separar el ámbito personal de lo público. En el caso de los jueces de la República. Es inexcusable y contrario al Presidente jurisprudencial tener dudas que estamos en un Estado laico, esto es, que hay separación entre Iglesia y Estado, lo que conlleva a que las autoridades no les está permitido favorecer privilegiar a una determinada religión y menciona un tercer caso de hace unos años que hoy no terminó de entender nuestro corcovado, El Cristo de Florida Blanca, una gigante escultura de treinta y ocho metros de altura, de aproximadamente cuarenta toneladas, que fue inaugurado en dos mil dieciocho y está ubicado en el ecoparque cerro del Santísimo, al que se accede por teleférico hoy con cerca de un millón de visitantes. Desde su inauguración. Poco recuerdan su controversia ni la resolución que tuvo este caso ante la justicia. Por allá, en dos mil catorce la gobernación inició la construcción en Santander de un ecoparque tendría hotel, atracciones, zonas comerciales, restaurantes, etcétera. La obra que se inició durante la administración del polémico Richard Aguilar incluyó el Cristo gigante, que desde siempre se pensó como su atracción principal. Por supuesto, la demanda nos hizo esperar plata pública para financiar un Cristo. No parecía existir mucho debate. Además, la defensa de la gobernación parecía escrita por Roberto Gómez Moraño. Chespirito decía cosas como que se trataba de comillas, un hombre joven, barbado y envuelto en una tónica cierro comillas y que eso no necesariamente era un Cristo, sino una comilla. Su figura teria única y de igual manera universal para todos los credos y pensamientos cierro comillas. Además, aseguraron que la obra integraba iconografía cristiana, budista, hinduista, pagana, egipcia y prehispánica. Pero la mamá de este triple salto argumentativo decía que el nombre Santísimo no tiene nada que ver con algún contenido religioso, sino con sant de Santander, a la que se le añadió Ésimo. Fue tan inverosímil en el episodio que, en un primer fallo de un juzgado de Bucaramanga, le dieron la razón a la gobernación no sin antes de aclarar que comillas no es necesario hacer demasiadas disquisiciones para concluir, como acertadamente lo hace la parte activa, que la obra objeto de controversia es defige y un Cristo junto moongal cero, el fallo aducía que el Estado sí puede hacer este tipo de obras religiosas, mientras también existan contenidos claros de entre comillas, manifestación cultural. Esta decisión fue apelada y, en un segundo fallo, el Tribunal Administrativo de Santander fue claro en decir que era una efigie de Cristo que no representaba todas las religiones que se incumplían todos los postulados de laicidad neutralidad frente a las distintas creencias, pluralismo, religioso, etcétera. También ordenó cambiar el nombre de la obra, la evolución al patrimonio del Departamento de Santander de los tres mil quinientos veinticinco millones de pesos que costó el Cristo y la cancelación de la inauguración del parque. Hasta que no se cumplirán estas instrucciones. Se remitieron copias del fallo a la procuraduría y de la fiscalía para que se estudiaran la posibilidad de abrir investigaciones disciplinales y penales. En apartes del fallo. Se leían párrafos como este a uro Comillas. Si el Departamento de Santander pretendía realizar un proyecto turístico para aumentar la cosa competitividad de la región, mejorar la inversión en infraestructura y promover la recreación de sus habitantes, para lo cual apostó por una figura religiosa alegórica. Debía procurar que, al perseguir estos fines, no terminara afectando o desconociendo otros de la misma raigambre cierro comillas. Pero al mismo tiempo llegaría un Salvavidas de la Corte Constitucional, que no sólo defendería que no se violó ningún principio del Estado laico, sino que utilizó prácticamente los mismos argumentos cantinfrescos, pero tal vez mejor expresados según la ponencia del magistrado Jorge Ignacio Pretel, el mismo vinculado al Cartel de la Toga y quien fuera condenado en primera instancia por la Corte Suprema a seis años y medio de prisión por presuntamente haber exigido un soborno de quinientos millones. La escultura no vulnera el derecho a la libertad de cultus y que dependía de los ojos con los que se miraran a la obra. Leo un extracto a brocomillas. El monumento comprende una escultura colosal, un icono universal y turístico para el país y el mundo. La escultura de veinticuatro metros de altura de pies a tope de la cabeza alegórica, del ser superior, en cualquiera de sus interpretaciones personales del observador, tendrá más de setecientos metros cuadrados de superficie y treinta y dos metros de altura final sobre el pedestal cierro comillas. Ahí murió la controversia. Si ya la Corte Constitucional en casos como este, en el que se utilizan recursos del Estado para construir una figura católica asegura que no se violan los principios de un Estado laico y que, básicamente todo depende de la óptica de cada ciudadano. Entonces qué termina siendo la separación de la iglesia y el Estado. Le pido una reflexión sobre esto a la abogada filósofa y jurista colombiana Patricia Linares y al periodista Juan Pablo Barrientos. Esto me responde. Uno de los más importantes avances de nuestra Constitución fue, sin duda, la definición del Estado colombiano como un Estado largo, una condición esencial y necesaria para consolidar un genuino Estado social de derecho. Tal condición no niega, sino que fortalece la realización de otros derechos fundamentales, tales como la libertad de conciencia y de culto, el libre desarrollo de la personalidad y la libertad de expresión en el Estado laico garantiza la plena realización de los derechos a la libertad y autonomía personal y no interfiere con las singulares y específicas características de una sociedad. Es importante aclarar que no se puede confundir un Estado que mayoritariamente opte por una determinada religión, la católica, por ejemplo, con un Estado confesional. El respeto a las diversas creencias religiosas y la garantía de una sana coexistencia de las mismas fortalece el Estado democrático. El laicismo es un logro social que nos iguala a los ciudadanos, a todos, a los ojos de la ley llano de Dios y sus misterioso. Sin embargo, algunos jueces, justamente los llamados a aplicar este concepto constitucional, siguen sin querer entenderlo y en su aborto in justicia, se contradicen para una investigación que estoy haciendo con el periodista Miguel estro Piñan, enviamos ciento treinta y siete Derecho te peticiona a todos los altos jerarcas de la Iglesia Católica. Esas peticiones iban acompañadas de dos sentencias de la Corte Constitucional, que nos faculta para indagarra por la trayectoria de los sacerdotes y por las posibles denuncias contra ellos. Solo doce jerarcas se entregaron la información requerida. Radicamos entonces ciento dieciocho acciones de tutela, con la certeza de que los jueces, al leer las dos sentencias de la Corte obligarian a los obispos a entregar la información. Pues o sorpresa, hasta el momento hemos ganado sesenta y seis, hemos perdido cuarenta y una y once aún no tienen fallo. La mayoria de las tutelas se encuentran en segunda instancia, pues de lado y lado hay impugnaciones, como es posible que la misma tutela y la misma jurisprudencia de la Corte Constitucional de origen las sentencias tan contradictorias. Una jueza de soacha falló en nuestra contra porque, según dijo, los sacerdotes tienen fueron varios jueces han sacado a relucir el concordato o en sus ons sentencias, como si tal Tratado entre el Estado colombiano y el Vaticano les diera una patente de corso para respetar la Constitución. Algunos jueces alegan que la Iglesia Católica se rige por el Derecho canónico y que por eso no está obligada a entregar sus archivos secretos, justamente donde reposan las denuncias contra sacerdotes, abusadores, sexuales de niños, niñas y adolescentes. Nosotros creemos que ante un desacato jurisprudencial tan evidente, la Corte Constitucional seleccionará estas tutelas para su revisión. Nuestros ruegos no son a Dios, sino a ella, a la Corte para que defienda el carácter laico de nuestra sociedad. De eso se trata el laicismo, cuya total aplicación aún está pendiente en Colombia. Dios puede gobernar donde quiera, menos en las leyes que nos rigen. Outo por pensar que estamos en un Estado laico con muchas grises y, tres décadas después de su nacimiento, la influencia católica aún guía muchas decisiones en las tres ramas del poder. El temor por enfrentar la opinión de una población aún mayoritariamente católica termina en casos sin consecuencias, como el episodio de Luis María Cardoso, y el del mismo Director de la Policía, Henry Sanabria, a quien terminaron sacando sin mayor explicación, o en autorizaciones jurídicas, como la dada al Presidente Duque para que pudiera separar la figura del Presidente y la figura de ciudadano y así promover sus creencias e incluso en autorizaciones de uso de recursos públicos para promover una religión, corriendo la línea que suponía más clara y difícil de correr. Estamos en un Estado laico que necesita renovar su discusión, aterrizar sus límites y sus bondades, pero sobre todo, generar un entendimiento fácil para la gente. Quizás con una óptica refrescada se puedan solucionar discusiones para muchos menores, como el cambio de lema Dios y patria de la policía, pero también los temas más serios como el impuesto a las iglesias, que para muchos juristas viola precisamente el Estado laico. De lo contrario, seguiremos viendo comandantes sin temor de Dios, promoviendo una religión particular con nuestros impuestos gobernantes, gastando dinero en expresiones religiosas y presidente antes guiados por el fino filamento de la luz y no por la Constitución y las leyes que Dios los bendiga. Soy Roberto Pombo y este fue el capítulo número treinta y dos de mis preguntas. Nos vemos en un próximo capítulo a partir de este momento. Este capítulo de mis preguntas queda disponible en todas las plataformas de podcast. Este episodio fue posible gracias a AFAM, inspirando sonrisas en la dirección Roberto Pombo, Producción General Iones. Juanabel Gutiérrez, Asesor Editorial, Daniel Sampero Espina investigación y entrevistas a Maria Londoño, producción de campo, Manuela Garcés, dirección de sonido y postproducción, Daniel Murcia, edición de sonido, Juan David Sarmiento y Diego Canastero