May 28, 2023

¿Está lista Colombia para una democracia parlamentaria?

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¿La crisis actual de los partidos, las dificultades de gobernabilidad, nos estarán llevando inevitablemente a abrir la discusión del régimen parlamentario?

Para este capítulo hablamos con Juanita León, directora del portal La Silla Vacía; con el senador Humberto De La Calle; con el exdirector e investigador de Dejusticia Rodrigo Upprimny; con el exprocurador y jurista Alfonso Gómez Méndez. También hablamos con el exembajador y analista Gabriel Silva Luján.

Soy Roberto Pombo, y estas son mis preguntas. Un programa de prisa media hecho posible por KFAM inspirando sonrisas. La crisis actual de los partidos, las dificultades de gobernabilidad nos estarán llevando inevitablemente a abrir la discusión del régimen parlamentario. Para este capítulo. Hablamos con Juanita León, directora del portal La Silla Vacía, con el senador Humberto de la Calle, con el ex director e investigador de de Justicia, Rodrigo Primi, con el ex procurador y jurista Alfonso Gómez Méndez. También hablamos con el EXE embajador y analista Gabriel Silva Luján. Intentamos comunicarnos con el Ministro del Interior, Luis Fernando Velasco, pero no tuvimos respuesta. Soy Roberto Pombo. Bienvenidos a mis preguntas. Me voy el diecisiete de noviembre de dos mil veintidós. Las imágenes son de felicidad. El ex Ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo sonreía con amplitud. Sus hombros estaban sueltos y su rostro se veía relajado. La imagen apocalíptica en la que se cogía la cabeza en el Congreso era parte del pasado. Se había quitado su piano de encima a su izquierda, su viceministro técnico, Gonzalo Hernández, con muchos menos años de experiencia, pero con una sonrisa mucho más amplia. El ex Ministro del Interior, Alfonso Prada, aplaudía el Presidente de la Cámara, David Rasero, se veía con un parado imponente en señal de él lo logramos. El director de la DIAN dormiría feliz esa noche, aunque amanecería con sus pronunciadas ojeras. Se veían congresistas aplaudiendo y asesores con celular en mano grabando a sus congresistas aplaudiendo esa noche, la feria de las videoclfis cobraba un triunfo. Los puños al aire le daban la razón a la resistencia. Habían pasado tres meses para lograr un acuerdo que que hace uso duraba un recaudo de veinte billones de pesos Entre el dos mil veintitrés y el dos mil veintiséis, una cuarta parte de la inversión del Gobierno Colombia tenía aprobada la reforma tributaria, la más grande de todos los tiempos, el primer gran logro del pacto histórico, un logro limpio en el que funcionaban cada pieza de la planadora de esa gran coalición. Así terminaba el dos mil veintidós. Llega el dos mil veintitrés y la vida política de este país se empieza a enredarse rápidamente. Llega la primera gran crisis de gabinete, en la que salen los moderados, empiezan las tensiones con los partidos tradicionales que acompañaron al pacto. Empiezan los partidos alternativos a cuestionar al pacto. Al mismo tiempo se revelan congresistas liberales de su dirección destituyen a roy Paralelamente, empiezan a nacer mil partidos. El Presidente pierde fuerza en el Congreso. Se enreda la reforma a la salud. El primer mandatario pide al pueblo defender las reformas en la calle. La paz total tampoco arranca. El ex Presidente Santos pide que al menos cuiden la paz de La Habana y la implementen. El Presidente finaliza formalmente el pacto a core tratando de llenar la Plaza de Bolívar. Se habla irresponsablemente, de una defenestración del Presidente. Miembros cercanos al Gobierno hablan de un supuesto golpe de Estado Doblando Petro termina negando la paternidad del nombre de la paz total. La prensa le llamó Pastotal también el nombre no me gusta, pero ese ya es el número con que quedó El caos político. Se apoderó de la agenda pública en tan solo diez meses de gobierno. Seis después de la sonrisa tributaria, la gobernabilidad no se ve muy estable y eso se refleja en la caída de la población, de la gestión de petro. En un ejercicio reciente de ponderación de encuestas de la silla vacía que agrupa veintidós encuestas publicadas desde septiembre del año pasado, el favorable del Primer mandatario ha caído veintiuno puntos y llega escasamente a cuarenta y uno por ciento. La desaprobación ha subido veintidós puntos, poco más de dos puntos porcentuales negativos por mes. Por qué se acabó tan rápido la luna de miel del Presidente con la opinión? Cómo serán los tres años que quedan de gobierno Serán tres años más de tensión política. Le traslado estas primeras preguntas a Juanita León de la Silla Vacía, ya la analista y ex embajador Gabriel Silva Luján. Yo creo que la luna de miel con el Presidente con la opinión varió rápidamente. Después de eso, anuncio el treinta y nueve de diciembre de unos ceses del fuego que no existían, porque me parece que la gente entendió que el lado de la paz total tenía como altos niveles de improvisación y que el acuerdo nacional del que él hablaba y que creo que ilusionaba varios de alguna manera, entendía él diferente a como lo entendía mucha gente en la opinión pública y era que para él el Pacto social está ya incluido en sus reformas y que él esperaba que esas reformas se aprobaran rápido y, tal cual como él las estaba planteando en un viraje poco hacia un discurso mucho más radical, y yo creo que mucha gente tenía la ilusión de que se va a poder dar como una negociación entre el pueblo más excluido que él representa y el establecimiento los próximos tres años del Presidente van a ser difíciles, pero también serán difíciles o convenientes para el país, dependiendo de su actitud. Creo que el Presidente tiene la oportunidad de cumplir con algo que ofreció, que es un acuerdo nacional. Hasta ahora, el acuerdo nacional se ha limitado a un acuerdo entre partidos, ante burocracias, ante clintalismo y no un acuerdo con el resto de la sociedad, que necesita tener una unidad para poder promover y sacar adelante sus objetivos. Si el Presidente quiere ser el Presidente del cambio, no tiene que hacer un cambio de la mano de unos pocos, de sus amigos, de sus grupos políticos, de sus seguidores. Tiene que hacer un cambio de la mano de todo el país. Si él escoge ese camino, tendremos tres años posiblemente brillantes de avance. Si él escoge el camino de mantener una oposición controversial, de hostilidad, de lucha, de estar en una actitud de confrontación, pues el país seguirá divido y será una pugnacidad muy perjudicial para todos los colombianos. Personalmente, he sido creyente de que toda crisis política atiende a múltiples factores, pero en este en particular, creo que la de bacre tiene un inicio claro. En el trámite de la reforma a la salud. El error de cálculo fue monumental. Le dieron mucho peso a la reforma más difícil de sacar, la que tenía menos respaldo popular en cabeza de una Ministra abiertamente activista que brilló por su inflexibilidad para negociar en varias oportunidades. Los partidos denunciaron que entraban a reuniones con ella, llegaban a acuerdos y cuando aparecía públicamente el nuevo texto, poco y nada de lo que se había acordado existía y de ahí en adelante no se pudo retroceder. La frase lapidaria la dio el Exministro Ocampo días después de su retiro de la cartera Auro Comillas. Uno puede decirlo con claridad esta crisis política se le debe a ella cierro comillas. Sin duda, esta reforma fue un parteaguas en la política doméstica que desplotó la disciplina de los partidos. Algunos partidos se han logrado permanecer unidos, pero a costa de contradecirse, como es el caso del Partido de la U de Dilán, Francisca TOI, que en julio del año pasado se reunió con el Presidente, aseguró que su colectividad tenía comillas toda la intención de ser partido de gobierno. Vamos a proponer y ayudar al Gobierno cierro comillas, pero a medida que sus comentarios y ajustes a la reforma a la salud no fueron tenidos en cuenta, su posición comenzó a hacer de dudas hasta hace unos días, el dieciséis de mayo, cuando, después de una reunión con la Bancada de Cámara y Senado, esta colectividad anunció oficialmente que se declaran independientes, oficializando su salida de la coalición de gobierno. Esto lo quiere decir necesariamente que estén en contra del Gobierno propio. Hizo el Partido Conservador, en paralelo con la salida del Ministro de Transporte, Guillermo Reyes, su cuota más alta en el gobierno. Hoy el Partido llama a la unidad de sus militantes. En los partidos alternativos, que en un principio fueron cercanos al Gobierno, se han comenzado a independizar, a cuestionar, a apretar duro al Presidente y a su Gabinete, como es el caso de la representante de la Alianza Verde, Katherine Miranda, quien apoyó la campaña presidencial de Gustavo Petro. Pero hoy la Congresista Verde se ha convertido en una voz crítica hacia el ejecutivo, por ejemplo, denunciando la existencia de un mecanismo de expropiación express incluida en el plan nacional de desarrollo, la compra de aviones o la reelección inmediata de los actuales congresistas en las listas cerradas En la fallida reforma política, los Verdes no acompañaron la reforma a la salud y llegaron a evaluar la posibilidad de presentar un proyecto propio de esta reforma. Y en partidos como el Liberal, el fraccionamiento al interior ha sido visible un ejemplo claro de la inestabilidad en las soldas rojas, que dieciocho de los treinta y dos congresistas que tiene el partido en la Cámara se declararon en rebeldía a través de una carta. Los llamados al orden del Presidente César Gaviria han sido más un saludo a la bandera que una orden efectiva. Ay no pero son bow sino que lo diga la representante y liberal María eugenial opera que votó favorablemente la reforma a la salud y se ha convertido en una especie de enlace entre los congresistas, liberales, disidentes y la jefa del gabinete del Gobierno, Laura Sarabia. Sin Congreso, los escenarios para avanzar de un gobierno son pocos, pero los hay sacar a la gente a la calle para presionar reformas. Puede sonar bien, pero la popularidad del Presidente no pasa por su mejor momento del dicho a la movilización y de la movilización a una presión efectiva al legislativo. Hay mucho trecho. No lo veo con claridad. Dar su brazo a torcer aceptar que hubo errores, dar un paso atrás y tratar de recomponer mayorías de manera institucional con los partidos es otra opción, pero tampoco la veo. La tercera opción, que es la que se está dando es la política al menudeo la búsqueda de votos individuales, la negociación con todo congresista que esté sediento de mermelada para asegurar los votos necesarios. A esto les están diciendo que se revelen sin miedo que en el Gobierno los protegen de posibles sanciones o la no entrega de avales para las sanciones. El mismo Presidente Petro le hizo saber al expresidente Gavidia que defendería los derechos políticos de los congresistas en tribunales internacionales, de ser necesario para la dieta de avales. Está la lista interminable de nuevos partidos, entre ellos el Partido de Roy Barreras la Fuerza de la paz. Ya hablaremos de este exceso. Buscar votos individuales no es nuevo, pero el momento es muy distinto y puede terminar reconfigurando la forma de hacer política y repensando el papel de los partidos. Prueba de que esto ya está funcionando es la aprobación de varios bloques de artículos de la reforma a la salud en Comisión séptima de Cámara por votaciones bastante favorables, aunque habría que ver si en ple en área de cámaras, en Comisión séptima de Senado y en Plenaria de Senado va a contar con la misma suerte. El caso más viable para lograr las mayorías al detal de un partido es el de los liberales. La llegada de Luis Fernando Velasco. El Ministerio del Interior será clave para probar el método. Velasco es liberal y es reconocido por haber sido uno de los primeros pesos pesados en declararse en rebeldía en plena campaña. El nuevo Ministro deberá recoger a los dieciocho representantes que ya no quieren vivir bajo las órdenes de César Gaviria y convencer al menos siete senadores para tomarse el partido. No es una tarea fácil, pero tampoco imposible. Y ya sabemos qué es lo que mueve el corazón de un congresista o, por lo menos de la mayoría. Si esto se da, el Presidente Petro se convertiría en Presidente de la República y, en la práctica, en presidente de ese partido. Entonces, si un Presidente logra negociar por fuera de los partidos, para qué sirven los partidos en qué podría terminar la desinstitucionalización de las negociaciones entre el poder central y los partidos. Abro con Humberto de la Calle y es su medici El debilitamiento de los partidos es un fenómeno universal más agudo en Colombia, pero eso está afectando la democracia representativa en todas partes. Lo que ocurre es que esa democracia ha cambiado de naturaleza. Ya no existe una especie de monopolio de la discusión política en los cuerpos colegiados que son el escenario de los partidos. Ahora tenemos ONGs, tenemos que la política se hace por dentro y por fuera del Congreso. Tenemos movimientos de carácter campesino personas que estan en contraba a favor de los toros, los defensores del aborto, el matrimonio de personas del mismo sexo. O sea que dijéramos, se ha multiplicado la fuente de discusión política de tal manera que los partidos ya no son capaces de ofrecer las soluciones unitarias que los ciudadanos esperaban antes. Yo creo que eso es irreversible. A mi me parece que es un error pensar y uno logra recuperar los partidos. Los partidos son muebles viejos, pero esos muebles viejos todavía sirven para sentarse en ellos que hacer frente a la democracia representativa. Yo creo que estamos en un momento de transición. Es muy difícil tener respuestas, pero la respuesta no está en el pasado ahora. Dicho esto, el caso de Colombia si es patético, porque a esos males universales se suma aquí, pues, la política al menudeo como estamos viendo ahora. El propio Gobierno del Doctor Petro, que primero inauguró una reforma electoral para institucionalizar los partidos, ha terminado negociando poto a voto, lo cual contribuye aún más a su debilitamiento. También busqué al Ministro del Interior, Luis Fernando Velasco, pero no tuvimos respuesta. Por supuesto que la imagen del Presidente Petro está deteriorada, pero la de su contraparte no está mejor. La crisis de los partidos es antigua y va en aumento. Tal vez la gráfica más diciente es la de IMBAMER, que tiene datos desde septiembre de dos mil siete. Ahí se ve con claridad cómo la línea roja que marca el porcentaje desfavorable, sube constantemente con pequeñas excepciones baja, pero inmediatamente vuelve a subir. Hoy el ochenta y dos por ciento de los colombianos tiene una opinión desfavorable de los partidos políticos. Solo once por ciento favorable. Los partidos políticos no han sabido ganarse a la gente. El exceso de contradicciones, transfugismo, cambios de bandos, ausencia de ideales y traiciones han marcado su agenda de memoria relato algunos casos que nos han traído hasta acá empiezo por un rápido recorrido por la carrera de uno de los políticos más poderosos y vigentes del país. Intente usted adivinar de quién se trata. En dos mil seis comenzó siendo representante a la Cámara por el Partido Cambio Radical, partido desde el que apoyó el referendo reeleccionista a favor del entonces Presidente uribe y colectivo político, del que fue expulsado tres años después por sus intenciones de crear un nuevo movimiento. En dos mil diez fue elegido Senador por el Partido de la u DE donde también fue expulsado por comillas faltas gravísimas en contra del régimen de bancadas cierro comillas, aunque él haya dicho que no fue expulsado, sino que renunció ya. En dos mil veintidós se lanzó nuevamente al Senado con el abad del Partido de Alianza Democrática Amplia ABDA en la lista del Pacto histórico y este último dato para que adivine. El pasado cuatro de marzo, la sala de Asuntos Electorales del Consejo de Estado decretó la nulidad de su elección y perdió su Kurul por doble militancia. Por supuesto que es roy Barreras que hoy alista maletas para liderar las relaciones diplomáticas con el Reino Unido. Defendemos la obra de Gobierno de Euribe porque sabemos que hay que consolidar la política de seguridad democrática. Pero las cosas con el tiempo no han cambiado y en los años más recientes siguen las volteretas. Se me ocurre hablar del curioso caso del representante Miguel Polo. Polo, a pesar de que su carrera es mucho más corta que la de su colega Barreras, ya da luces de que será tanto o más movida antes de lanzarse formalmente a la política. Siempre se mostró cercano al centro democrático y a su madrina política mara fernanda, cabal y crítico de líderes afro izquierda. En el año dos mil diecinueve se presentó en las elecciones regionales para la Alcaldía de Tolú con el aval del Partido Colombia Justas y Libres. Ya en la campaña para el Congreso. En octubre de dos mil veintiuno se inscribió como candidato a la curul de la circunscripción especial afro, con el respaldo del Consejo Comunitario Fernando Ríos Hidalgo. Sin embargo, este movimiento que lo avaluó John Giro a la izquierda Abro Comillas, el Partido Ecologista Colombiano es de carácter progresista, comprometido con el buen vivir y el vivir sabroso. Cierra Comillas dice en sus estatutos. El joven congresista queda una encrucijada. Él un político de derechas. Ahora hace parte de un partido político que apoya el Gobierno izquierda del que él se ha declarado crítico. Este novelón no se acaba ahí. Hace poco le solicitó al Consejo Nacional Electoral abstenerse Auro Comillas de realizar la respectiva inscripción en el registro único de partidos y movimientos políticos solicitado. Hasta tanto no se realice la convocatoria en debida forma de la Asamblea Constitutiva y de esta manera se me permita participar en la misma. Cierro Comillas también argumentó que no fue tenido en cuenta en la conformación de la junta directiva. El cn Consejo Nacional Electoral no admitió la petición y le dio al partido político su personería jurídica. Así que ahora el joven congresista de derecha pertenece a un partido que hace parte de la coalición del Gobierno que él tanto ha criticado en medio de la gana de lanzarme por afro, porque soy negro y tengo derecho para lanzarme. Cómo atravesamos los ciudadanos tres años de un Gobierno sin partidos y partidos que nadie quiere. A esa ausencia de coherencia y valores en los partidos y quienes lo representan, se le suma un nuevo problema. El nacimiento de nuevos partidos y el exceso de partidos. Uno abre un paquete de papas. Ya aparece un nuevo partido. Es una exageración, pero muchos políticos se han dado mañas argumentativas, algunos no tan jurídicas, para crear nuevas fábricas de avales y el Consejo Nacional electoral se las ha puesto fácil. Por un lado, están los partidos que por vía judicial lograron su personería. En agosto de dos mil veintiuno, la Corte Constitucional revivió el nuevo liberalismo a través de un fallo que ratificaba el exterminio que sus demandantes alegaban Por ahí derecho se pegaron el verde oxígeno de Ingrid Betancourt, Salvación Nacional de Enrique Gómez y el Partido Comunista. Por el otro, están los que se pegaron de un vacío del estatuto de la oposición tramitado en dos mil dieciocho. El estatuto determinó que los segundos en elecciones a la Presidencia, incluida fórmula de vice Presidencial, tenían derecho a ocupar una ocurur en el Senado y la Cámara. Quien arrancó el desorden por esta vida fue el mismo Presidente Petro, quien, con ocho millones de votos. Argumentó que era absurdo estar en el Senado y no tener personería jurídica, habiendo pasado por mucho el lumbrar de votación fijado en el tres por ciento. El camino jurídico fue frenado inicialmente por el cn y el Consejo de Estado, pero nuevamente la Corte Constitucional lanza un Salvavidas y culmina en el lanzamiento de o otro nuevo partido, situación que se repetirían las elecciones pasadas con el ingeniero Rodolfo Hernández y su liga de gobernantes anticorrupción. Pero como estamos en un país de interpretaciones y esta me parece una voltereta impresentable, también le dieron personería jurídica al movimiento de fuerza ciudadana del gobernador del Magdalena, Carlos Caicedo. Oigase bien porque en dos mil dieciocho hizo parte de la coalición de petr la de los ocho millones de votos, la de la Colombia humana, la puedo entender, pero la de un movimiento que ni siquiera presentó el insta al Senado mucho menos superó el umbral del tres por ciento, no tiene presentación. Y finalmente, por el último lado, están los que se pegaron a la posibilidad de que los partidos pudieran extindirse como si fueran empresas privadas. Y pues ahí aparece inicialmente el Partido de Dignidad del ex senador Jorge Enrique Robledo, separados del polo democrático y en adelante pulurarían partidos como en marcha y el mencionado del ex senador Roy Barreras. Todos quieren su propio partido político y en este país no se le niegan a. Recientemente se han estrenado varios el exalcalde de Medellín, Federico Gutiérrez y más recientemente la autoridad electoral reconoció a personería jurídica. A todos somos Colombia el movimiento político que fundó Clara López en dos mil diecisiete. Y si todos esos movimientos les suenen extraños, les dejó otros tres gente en movimiento fundado, entre otros, por el Ministro de Tecnologías Mauricio Lizcano, y cuyo representante legal es su papá el el senador Oscar Turio Lizcano, Colombia renaciente fundado por el hoy representante a la Cámara, johnar Rey Murillo, y el movimiento independientes del Alcalde de Medellín, Daniel Quintero, que recibió a personería jurídica recientemente. Incluso los ex mandatarios san Peri y Pastrana quieren armar rancho aparte. En abril de este año, el expresidente liberal ernesto San per Pisano presentó una solicitud al Consejo Nacional Electoral para darle personalidad jurídica al movimiento poder popular, una disidencia del liberalismo, y recientemente el Consejo Nacional Electoral le dio personería jurídica al movimiento de Andrés Pastrana, Nueva Fuerza democrática, una disidencia del conservatismo. A cierre de este programa contamos treinta y tres partidos políticos con personalidad jurídica vigente reconocida por el cn en el país, diecinueve más de los establecidos en dos mil dieciocho por cuenta de estrictas normas como el umbral Y al paso que vamos llegaremos a los sesenta y cuatro que en dos mil dos presentaron trescientos doce listas al Senado. Más partidos no significa más democracia. Qué valor tienen los partidos en un escenario en los que se convirtieron en comoditis. Hablo con rodrigo. Prim como dicen los politólogos, los partidos políticos, son mecanismos de agregación de intereses que te permiten que entonces haya un debate público, en general y en el Congreso en particular, más articulado, es decir, que no haya como hay ciento, cinco, ciento siete senadores, sino cuatro o cinco, seis, que es lo razonable frente a los distintos temas, por ejemplo, razonable que haya cientos de disposiciones frente a la reforma a la salud, sino algunas pocas. Debe mantenerse o no las PSS que rock deben jugar. Esas discusiones son las propias en un debate de la reforma a la salud y no son infinitas, son relativantes, limitadas y los partidos articulan esas discusiones. Entonces, cuando se pasa de una liberación y negociación con agrupaciones partidistas y bancadas, a una negociación gogo con cada uno de los parlamentarios, pues desaparece la deliberación pública y todo se vuelve una negociación para lograr apoyos a las reformas a partir de beneficios individuales a cada uno de los congresistas. Entonces se pierde un elemento central de la democracia, que la democracia no solo la decisión de las mayorías, sino la decisión a través de la deliberación y la discusión. Con este paso de debate compartidos a negociación con cada uno de los congresistas, se perdió todo eso, y eso se puede ver claramente en el caso de la reforma a la salud. Las dos doctrinas fundacionales de la política de Colombia, los conservadores y los liberales se han convertido en monstruos a los que les ha venido saliendo cabezas y más cabezas, hasta que ya no se puede ver el cuerpo del que salen. Mejor dicho, hay partidos para todos los gustos. Lo que no hay son políticos que se aferren a un solo partido, como decía Urucho Marx. Estos son mis principios y si no le gustan, tengo otros. Visto lo visto con exceso de partidos, compartidos sin disciplina, con partidos sin ideales, puede venir un escenario en el que el Presidente controle mayorías a punta de burocracia, algo así como un Primer Ministro de facto. Siendo así estamos de verdad en un sistema presidencial, no es hora de pensar. Entonces, en un régimen parlamentario, antes de responder, vale la pena explicar las diferencias entre una democracia presidencial como la nuestra y una parlamentaria. Para el sistema presidencialista cuando al Presidente le va bien, cuatro años resultan muy poco y siempre tendrán la tentación de meterle mano a la Constitución para una reelección. Por supuesto, cambiar esas reglas se leerá como tiranía. El sistema presidencialista ha existido desde que Colombia es un país democrático, desde que se contempló en el Artículo diez de la Constitución de Cúcuta de mil ochocientos veintiuno, en el cual se establece un Gobierno popular representativo. Esto heredado del sistema de Estados Unidos y, con algunos leves cambios, se ha sostenido en un sistema parlamentario. En cambio, el Parlamento o Congreso concentra mucho más poder en comparación a las otras ramas de este sistema. Hay varios tipos, uno de Primer Ministro en el que el ejecutivo prevalece sobre el Parlamento, como es el caso de Inglaterra y el sistema parlamentario francés, que es de tipo semi presidencial, en el que un Presidente tiene importantes poderes. El ejecutivo es dirigido por un Primer Ministro y un Parlamento al que rinde cuentas el Gobierno. Si uno hubiera a los s s s NS funcionan con este sistema de gobierno. Por lo general, son pocos los partidos que conforman los Congresos. Por ejemplo, el Bundestag alemán está conformado por solo siete partidos. Este tipo de gobierno tiene menos partidos o coaliciones porque funciona mejor para tener mayorías puntos de diferencia claros En el sistema presidencialista, el ejecutivo es encabezado por el Presidente, que es elegido por voto popular y tiene un madato fijo. En un sistema parlamentario, el poder ejecutivo es ejercido por el Parlamento que selecciona a uno de sus miembros como Jefe de Gobierno o Primer Ministro. En un sistema presidencialista, el Presidente es el jefe del Estado y jefe de Gobierno y tiene poderes ejecutivos fuertes e independientes del Parlamento. En un sistema parlamentario, el Jefe de Gobierno Primer Ministro es generalmente el líder del partido o coalición con mayoría en el Parlamento. Hace varios años, el expresidente Alfonso Lóppiz Mikelsen, en una columna de opinión publicada en el Diario el Tiempo, aseguraba que, de una u otra forma, ya estábamos ante una distorsión del rey parlamentario y sugería elegir a un Presidente anodino como el de Francia o Alemania y un Primer Ministro con todo el poder político por tener mayorías en el Congreso, para que cuente con el respaldo del Parlamento y pueda ser reelegido o removido por el Congreso, dependiendo de lo que dure su popularidad. Es un sistema parlamentario la solución para fortalecer partidos por cuenta de la necesidad de organizarse para lograr el poder. Tiene nuestra democracia las condiciones para una reforma de este calibrio. De traslado a estas preguntas al jurista Alfonso Gómez Méndez. Esto nosticia Desde la Constitución de mil ochocientos ochenta y seis se estableció en Colombia un régimen presidencial absoluto en vitos del cual prácticamente toda la vida política del país gira alrededor del Presidente. Ese régimen fue reforzado por la posición de mil novecientos noventa y uno. El Presidente sigue siendo Jefe de Estado, jefe de Gobierno y suprema autoridad administrativa, pero además participa de alguna manera en la en la n la elección, designación de organismos importantes de la justicia. Además, es colegislador. Además, puede objetar proyectos de ley y ahora incluso proyectos de reforma constitucional. La única talanquera que podría tener el Presidente seria la del Congreso con un régimen severo de división de poderes. Pero esa división de poderes entre el ejecutivo y el legislativo se ha visto disminuida por la vía del clienterismo. Muchos Presidentes llegan sin mayorías, como es el caso actual del Presidente Petro, y luego las adquieren dandole prevendas a los congresistas. El sistema presidencial en Colombia ha hecho crisis. Se necesitaría de pronto, como lo plantear el Presidente López, un régimen parlamentario en virtud del cual el poder resida fundamentalmente en el Congreso. Pero claro esta un régimen parlamentario supone un régimen serio de partidos, partidos que hoy no tenemos. Entonces necesitaríamos tener partidos serios. De verdad acabar con ese remedio de partidos que hoy tenemos, y cuando eso ocurra, podríamos pensar en una especie de régimen parlamentario serio. Soy Roberto Pombo y este fue el capítulo número treinta y siete de mis preguntas. Nos vemos en un próximo capítulo a partir de este momento. Este capítulo de mis preguntas queda disponible en todas las plataformas de podcast. Este episodio fue posible gracias a Kafam inspirando sonrisas en la dirección Roberto Pombo, Producción General, Guiones, Juan Abel Gutiérrez, asesor editorial, Daniel Sanperuspina, investigación y entrevistas Johnny Rodríguez, producción de campo, Marcela Salazar, dirección de sonido y postproducción, Daniel Murcia, edición de sonido, Juan David Sarmiento y Diego Canastero