Feb. 4, 2024

¿Es cierto que todo tiempo pasado es mejor?

¿Es cierto que todo tiempo pasado es mejor?
Apple Podcasts podcast player iconSpotify podcast player iconYoutube Music podcast player icon
Apple Podcasts podcast player iconSpotify podcast player iconYoutube Music podcast player icon

Boomers, millennials, centennials, zoomers, las diferencias entre generaciones a nivel cultural, económico y social parece hacerse cada vez más grande y me lleva a hacerme una pregunta sobre la trillada frase, ¿todo tiempo pasado fue mejor?, ¿tienen más o menos garantías para vivir las nuevas generaciones?

Para este capítulo hablamos con Alejandro Feferbaum, gerente de programas de juventud USAID; con el escritor Alejandro Gaviria; y con el periodista Alberto Casas.

El día a día está lleno de noticias urgentes, ruido, polémicas de afanas. Pero para la tranquilidad, el análisis y lo que nos gusta llamar periodismo de cocción lenta está mis preguntas, un programa de prisa media hecho por KFAM inspirando sonrisas, Boomers, millenials, centenials Summers. Las diferencias entre generaciones a nivel cultural, económico y social parece hacerse cada vez más grande y me lleva a hacerme una pregunta sobre la trillada frase. Todo tiempo pasado fue mejor. Tienen más o menos garantías para vivir las nuevas generaciones. Para este capítulo hablamos con Alejandro fezerbaun gerente de programas de juventud USAI, con el escritor Alejandro Gavidia y con el periodista Alberto Casas soy Roberto Pombo. Y este es el capítulo setenta y tres de mis preguntas bienvenidos. Se ha preguntado cómo hacer para que una tendencia se ponga de moda o mejor para nunca estar fuera de moda. Soportar el paso de las generaciones manteniéndose popular es otra forma de desear la inmortalidad. La eterna juventud no es sólo un sueño de muchas personas, sino también de muchas marcas. Imagínense una empresa que no se tenga que preocupar nunca por renovar su imagen o por reformular sus productos. En el mundo se han formado incluso postgrados de neuromarketing, agencias de publicidad y mercadeo se elaboran charlas ted y cursos en línea con recursos para obtener lo más preciado la atención de clientes potenciales o de espectadores, Y una de las formas de captar la atención de esos compradores o de la audiencia es estar subido en la marea de las tendencias, lo que parece una tarea difícil y extenuante, especialmente en una época en la que los temas de importancia cambia ya no cada día, sino cada hora. De hecho, como la mayoría de lecturas que uno hace en Internet hace varios días. Comencé a leer sobre un tema que no recuerdo y terminé leyendo un artículo sobre cómo el circo del Sol, la mundialmente conocida empresa canadiense de entretenimiento, está haciendo un giro en su negocio, todo con la intención de captar la atención del público más joven. Está trabajando en un videojuego llamado Sir Yusolel Taikun que se estrenará el veintiocho de julio, en el que los jugadores pueden construir su propio mundo circense. También preparan el lanzamiento de una fragancia exclusiva y una línea de artículos para el hogar en la que incluyen alfombras maximalistas y cortinas psicodéricas. Y, por último, están preparando sociedad con empresas como Motorola, que presentó su nuevo teléfono pregable en un evento en junio producido junto con el circo. Hasta aquí todo parece extraño. Una serie de decisiones ras do toma la das por una empresa que quiere tener más relevancia. Pero eso no es lo que más me sorprendió, sino que fue el resultado de la asesoría que le brindó Cultick, una firma de analistas culturales que se encarga de abrocomillas, analizar y traducir la cultura en un mundo en constante cambio cierro comillas. Según ellos mismos, la promesa de la firma era volver a darle relevancia al circo y ponerlo al día con las tendencias de consumo de las nuevas generaciones. La generación en cuestión a la que la empresa circense canadiense quiere conquistar es la generación ZE. La idea de dividir a la humanidad por generaciones la tuvo el sociólogo húngaro Carl Manheim, hace más o menos unos cien años y teorizó sobre este tema y definió a una generación como un grupo de personas que nacieron alrededor de un período de tiempo común y experimentaron eventos importantes en la vida durante los años críticos de desarrollo de su vida. Pero volviendo al tema, recuerdo que ya hace unos veinte años, uno de los primeros acercamientos masivos que tuvimos en el país para hablar de las diferencias y entre las generaciones fue la pelota de letras, el show de comedia de Andrés López. Si usted no lo recuerda, el humorista hacía un recorrido por las distintas generaciones con otros nombres diferentes a los que nos conocemos ahora. Ya hablaba, por ejemplo, de las diferencias entre sus papás él y las que en ese momento eran las nuevas generaciones. Después viene la generación che nacidos del año de mil novecientos ochenta y nueve. Al año de mil novecientos noventa y dos nacerá los neo juveniles de Jepypule, de waym Bj los che. La relación ge el lema de la generación y es tenemos un mundo aparte. Nadie sabe qué es. Pero quiero comenzar con una generación que está entrando en la adultez y son los reyes de las redes sociales. Los centenials sea usted, sin importar su edad, le han dicho Boom de manera peyorativa. Lo más seguro es que ella ha sido un centennier, una persona nacida al final de la década de los noventa o en la primera década de los dos mil. Se les llama así porque son hijos del nuevo Milenio. No saben lo que es el mundo sin Internet y si algo les parece bello, dirán que es a estétic Si a algo le teme esta generación es a causar cringe o pen ag en la o grima y si llegan a hacer un comentario inapropiado en redes sociales. Lo más seguro es que los funen o los confronten y pongan en evidencia en público una palabra de origen mapudungun de los mapuches de Chile, y que en los años noventa a los familiares de las víctimas de la dictadura de Pinochet usaron para conformar la Comisión funa para señalar a los funcionarios que cometieron crímenes. Si ustedes siguen en redes sociales, a alguien de esta generación o encuentra en su instagram o twitter algunas de sus publicaciones, quizás le haya pasado lo que a mí no entiende esas publicaciones y no hablo o de slang, sino de imágenes. Me pasó recientemente scloleaba en una red social cuando di con un meme y me pareció por un instante que estaba viendo algo que sería por completo de mi entendimiento, como si fuésemos dos seres de dos planetas distintos. Era un meme, pero de bajísima caridad, con letras sacadas de un sistema operativo de mil novecientos noventa y cuatro, con un chiste que se salía por completo de mi entendimiento. Luego me di cuenta de que es toda una tendencia, un sentido del humor propio de su generación y que tiene un nombre propio hit busting el shit pusting es solo el reflejo en Internet de una estética que combina y resume la hiperreferenciación en la que vive esta generación bombardeada de información o de contenidos, videos brevísimos de tiktok, celebridades, etcétera. Son cientos de conceptos reunidos en una imagen mal hecha a propósito que reflejan el caos sobre este tipo de expresión. A Amanda pren n o n o s or senior de tendencias bibliotecaria de memes de x x Artist, una agencia de redes sociales, le dijo al New York Times a Oro comillas son muy representativos de los adolescentes que tienen que pasar el último año comunicándose únicamente a través de Internet. Cerro comillas son hijos de la pandemia y para ellos nada es sagrado. Todo pasa tan rápido como un video en tiktok y el absurdo es la base pero más allá de lo anecdótico de las diferencias entre el lenguaje y las modas. Este tipo de manifiesto, el absurdo nada de sagrado, es el reflejo de los tiempos en los que les tocó crecer pandemia de covid diecinueve, recesión, guerras, calentamiento global, un mundo hiperconectado. Esta es quizás la generación más diversa que hemos conocido. Los roles de género que alguna vez fueron casi una norma cultural, ahora no son más que meros recuerdos de una época que para ellos es arcaica. Jim Twinch es una psicóloga estadounidense que investiga las diferencias generacionales y ha publicado varios libros sobre el tema. En un artículo suyo publicado en la revista Time, dice que esta generación habla todo un lenguaje de género que a menudo apenas entienden sus padres de la generación X e incluso los milenials o la mayoría de las personas hace apenas unos años. Para los centenials, el concepto del género es un espectro y es fluido, no los monolitos estáticos con los que crecimos el resto de las generaciones. De hecho, quizá usted no conocer los términos a fab a mab que significan, por sus siglas en inglés, mujer asignada al nacer y varón asignado al nacer, destinados a expresar que el sexo es asignado por otros. La generación ZE se mueve rápido y estéticamente persiguen el absurdo. Pero un detalle importante es que las causas son lo suyo. Según una encuesta de la firma de auditoría y consultoría de LOIT hecha, en dos mil veintidós, los centenials y los milenials luchan por el equilibrio y buscan el cambio. Por ejemplo, una de las conclusiones de esta medición es que el noventa por ciento de la generación ZETA y los milenials se esfuerzan por reducir su impacto personal en el medio ambiente. Esto es claro al ver personalidades como Greta Tumber, la gran activista climática o Francisco, conocido como el niño ambientalista. Sin embargo, esa misma encuesta dejó ver unas conclusiones como que ese mismo porcentaje de encuestados no cree que las empresas y los gobiernos estén tan comprometidos y muchos están presionando a sus propios empleadores para que tomen medidas. Pero además, en lo económico, laboral y en temas de salud mental parece haber serios problemas. Esa misma encuesta de eloy encontró que en Colombia estas generaciones no son tan optimistas respecto a la situación económica. Un cuarenta y dos por ciento de la generación ZETA considera que ésta empeorará y al cincuenta y tres por ciento de genera ansiedad. El futuro final ciego. Pero además, hay otros factores que causan ansiedad a esta generación En el país. Al cuarenta y ocho por ciento, las finanzas del día a día les afecta seriamente su salud mental. Al treinta y uno por ciento, la carga de trabajo. De hecho, el cuarenta y siete por ciento declaró sentirse agotado y el cuarenta y ocho por ciento ha abandonado sus trabajos debido a la carga laboral. Este último es quizás el tema que más ha llegado a ser normalizado gracias a las nuevas generaciones, como los milenias, ya no tan jóvenes y los centenias. De hecho, el editorial del diario El País del veintiuno de enero fue sobre los cambios en el mundo laboral y quiero rescatar un fragmento en el que asegura que los más jóvenes sauro comillas están menos satisfechos con su empleo y más agotados desean mayor autonomía. Les gusta el teletrabajo. Conocen de cerca el fenómeno de la gran dimisión, el abandono de puestos de trabajo y son mucho más optimistas respecto del impacto de la tecnología. Son los trabajadores del presente y del futuro, De modo que el Gobierno y todos los actores privados implicados deberían también tomar en cuenta esta nueva forma de sentir el trabajo cierro comillas. El año pasado, entre Usai Abdi Voca y la Universidad Javeriana hicieron la encuesta voces de resilientes, juventudes de realidades y territorios que recogió las percepciones de más de cinco mil cuatrocientos jóvenes de treinta municipios del país y, entre muchas otras cosas, encontraron que siete de cada diez jóvenes, incluso proviniendo de las zonas más desfavorecidas, no sólo valoran sus condiciones de trabajo de manera positiva, sino que, además trabaja por motivaciones que demuestran su compromiso, pues lo hacen para lograr una mejor calidad de vida cuarenta y tres por ciento y para ayudar a mantener a sus familias. Veintiocho por ciento más del sesenta por ciento. Está interesado en crear o formalizar un emprendimiento como alternativa a la alta precariedad y poca continuidad de sus empleos. Busque Alejandro Feffer van gerente de programas de juventud USA y para que me respondiera cuál es el mayor reto que enfrentan los jóvenes colombianos. Qué se puede hacer? Por medio de la encuesta que realizamos con el Observatorio de Juventud de la Universidad Javeriana, observamos que los islas jóvenes son diversos, creativos y, sobre todo, tienen un compromiso social y comunitario significativo. Como resultado de la encuesta, entendemos que con conscientes de sus posibilidades y que tienen esperanza de un futuro mejor, pero realmente a veces no encuentren las oportunidades suficientes para alcanzar sus sueños. De otra parte, de la diversidad y el compromiso de los y las jóvenes es un motor importante te permitirá un cambios importantes en el país. Sin embargo, siete de cada diez jóvenes bien bajo la línea de la pobreza y esta situación cabe mencionar que es mucho más compleja en jóvenes que pertenecen a algún grupo étnico, afrocolombiano indígena. De otra parte, es clave de mencionar que el noventa y dos por ciento de la juventud encuesta afirma ser capaz de hacer planes para su futuro, cifra que, por ejemplo, en Barranquilla y buena aventura, alcanza el noventa y cinco por ciento. Esto realmente evidencia su capacidad de resiliencia y determinación para los desafíos a los que se enfrentan en su día a día y bueno, qué se puede hacer. Acá queremos mencionar que, desde USAIT con nuestro programa Jóvenes Resilientes, hemos acompañado a muchos jóvenes en sus planes de vida y hemos tratado de impulsar ese cambio que ellos tanto quieren para ser resilientes. Acá es clave mencionar el trabajo del sector privado y los gobiernos locales que cuentan con nosotros. Por eso los invitamos a abrir las puertas a la juventud diversa y ajustar procesos para la inclusión laboral y que se eliminen esos sesgos que se tiene frente a la juventud y las barreras de acceso al empleo, y también a los gobiernos locales. Los invitamos a dar un protagonismo clave para los jóvenes y que se pueda reflejar sus voces y promover la diversidad e inclusión en el territorio. Y es que generaciones como los milenials y los centenias han tenido que pasar su juventud en contextos económicos y sociales bastante complicados. Por ejemplo, el sueño de acceder a una vivienda propia parece ser eso un sueño para los más jóvenes. Sobre esto uno de los temas que se ha vuelto una tendencia es la de personas de generaciones mayores, acusando a las nuevas generaciones de gastar sus dineros en lujos como café en star backso tostada con aguacate, mientras se quejan de no poder acceder a una casa propia. A esto se le conoce como el debate de la tostada de aguacate. Rata de dos mil diecisiete, cuando un millonario australiano dijo que los millenniels no podían permitirse comprar una vivienda porque se gastan a brocomillas cuarenta dólares al día en aguacates, machacados y cafés si no trabajan cierro comillas. Pero esa especie de resentimiento contra los más jóvenes no es nueva. Según los investigadores de Policy Institute y el Institute of geren Thology del King's College de Londres, es tan viejo como el mismo Sócrates, el filósofo griego cuando dijo a oro comillas. A los jóvenes de hoy les encanta el lujo, Tienen malos s dales desprecio por la autoridad, faltan al respeto a los mayores y les encanta chisme en lugar de hacer algo cierro. Comillas. Según el estudio vivienda, trabajo duro e identidad, experiencias y actitudes generacionales hecho por el ya mencionado King's College, setenta y seis por ciento de los ingleses están de acuerdo en que entre las principales razones por la que los adultos jóvenes de hoy no pueden permitirse comprar su propia casa están el aumento en los presos de la vivienda, normas crediticias más estrictas y bajo crecimiento salarial. La verdad es que acceder a una casa propia es más difícil que hace cincuenta o treinta años y si, por casualidad, una persona de la generación zeta o un milenial logra tener ciento cincuenta millones de pesos o la cohete iniciar para un apartamento de este valor para seguir pagando el resto de la vida, lo que va a obtener, a cambio, no es un lugar espacioso o al menos de dos habitaciones. La tendencia inmobiliaria es a construir lo que se conoce como coliving, es decir, aparte estudios o monoambientes de veinte o treinta metros cuadrados. Si escuchó bien en los que la cocina queda a pocos pasos de instancia de la cama y si uno hace una salsa, lo más seguro es que esos veinte metros cuadrados queden impregnados del olor de esa salsa. El recorrido de estos aparte estudios se hace con tan sólo entrar y lleva a que las familias sean cada vez más pequeñas, incluso al punto que cada vez más familias se limiten a los propios individuos. Y es que, según cifras del Dane, el segundo trimestre del año pasado, el precio de las viviendas presentó una variación anual de diez coma uno por ciento, la cifra más alta en los últimos once años. Paora Suárez, vice Presidente de cien Cuadras. Punto com le dijo a la revista portafolio que en dos mil veintitrés la tasa de crédito ha llegado a máximos de hasta veintitrés por ciento. No quise depender más de estudios internacionales o datos de encuestas. Así que busqué a un par de centencias para preguntarles cree que va a poder tener vivienda propia en su vida. Bueno, pues yo no creo que llegue a tener vivienda propia, porque, pues, el costo de para poderla tener es bastante alto y, por lo menos ahorita. No tengo, pues trabajo ni siquiera por ende, no tengo ni siquiera cómo pagar un arriendo. Entonces, en el momento en el que logré poder pagar así sea, la primera cuota de un para mi vivienda propias, va a ser ya muy, muy, muy mayor. Entonces no hay, pues lograr pagarla. Entonces sí, o sea, básicamente es para eso como por el costo que conlleva tratar de tener vivienda propia, pues por mi parte, yo también diría que no llegaría, porque, pues sí, uno la primera cuota y comparación propia vivienda es bastante más alta de lo que es pagar las demás putas. Pero es la otra de mascotas se va acumulando los años puede llegar a salir un improvisto y uno puede terminar de pagar una cuota y empieza a endebutarse. Eso eso es malo y aunque tenga ahorros, no le va a alcanzar para una casa de lo caro que está ahorita una vivienda. Entonces yo no creo poder tener una vivienda propia. Pero además, estas generaciones trabajan más y no parecen tener esperanzas en pensionarse o jubilarse, a diferencia de generaciones anteriores. Durante una investigación cuantitativa realizada por Man Power Group en veinticinco países, me encuestando a diecinueve mil milenials, descubrieron que en Suiza, el cincuenta y tres por ciento de los millenials espera trabajar después de los sesenta y cinco años, el dieciséis por ciento espera trabajar después de los setenta años y el ocho por ciento dice que probablemente trabajar hasta el día de su muerte en el país. Según el estudio de Deloit que si te antes, el cuarenta por ciento de la generación zeta está asumiendo trabajos secundarios, además de su trabajo principal, motivados por la preocupación que les genera el desempleo. Cuarenta y siete por ciento asegura sentirse agotado y el cuarenta y ocho por ciento ha abandonado sus trabajos debido a la carga laboral, y esto nos lleva a una afirmación aturdidora. Más del noventa por ciento de la generación zeta está estresada. Hace sólo unos años llegó a nuestro vocabulario, por lo menos al mío, una serie de términos que me eran nuevos, como burn out y renuncia silenciosa, las dos derivadas de la cuarentena por la pandemia el primero bernout no es más que fatiga laboral o un punto de estrés y picos de ansiedad por el trabajo. La OMS admitió esto como un problema de desgaste mental y emocional que supone trabajar. De acuerdo con el informe anual sobre estrés en Estados Unidos de la sensación Estados dounidense de Psicología, los centenials reportaron la peor salud mental de cualquier generación. Sólo el cuarenta y cinco por ciento de los entrevistados de la generación ZETA reportaron una salud mental excelente o muy buena en comparación con el cincuenta y seis por ciento de los milenials, el cincuenta y uno por ciento de los individuos de la generación X, el setenta por ciento de los booms y el setenta y cuatro por ciento de los adultos mayores de setenta y tres años de los encuestados ZETA. El veintisiete por ciento calificó su salud mental de regular o mala, y el estrés parece ser en gran medida el culpable, ya que el noventa y uno por ciento de los adultos de la generación ZETA dijeron haber sentido síntomas físicos o emocionales, como depresión o ansiedad, asociados con estrés. Todo lo anterior me hace preguntarme qué tan cierta es esa trillada frase de que todo tiempo pasado fue mejor. Hay una posición totalmente radical a ese dicho es la de Steven Pinker, un psicólogo cognitivo de Harvard de múltiples libros. Pero en especial me quedo referir al titulado en defensa de la ilustración, que es básicamente una oda al optimismo y al avance humano. Según Pinker, estamos viviendo el mayor momento de progreso de la historia gracias a la razón, la ciencia y el humanismo, Pero hoy esos ideales están subestimados y los ignoramos bajo nuestro propio riesgo. Voy a permitirme leerles un fragmento de su libro que captura esta idea. Abro Comillas qué es progreso. Pueden ustedes pensar que es una cuestión tan subjetiva y culturalmente relativa que resulte imposible responderla. Por el contrario, pocas preguntas tienen una respuesta tan sencilla. La mayoría de la gente estará de acuerdo en que la vida es mejor que la muerte, La salud es mejor que la enfermedad, la alimentación mejor que el hambre, la paz mejor que la guerra, la seguridad mejor que el peligro, la libertad mejor que la tiranía, la igualdad de derecho es mejor que la discriminación, el conocimiento mejor que la ignorancia, la inteligencia mejor que la contemplación aburrida del mundo, La felicidad es mejor que la miseria, la posibilidad de disfrutar de la familia, los amigos, la cultura, la naturaleza mejor que un trabajo penoso y monótono. Y todo eso se puede medir y se ha incrementado a lo largo de los años. Eso es progreso. Cierro comillas. Ian Golding es profesor de globalización y desarrollo en la Universidad de Oxford y para él la posición de Pinker tiene varias fallas, especialmente porque se refiere a la globalización como el punto máximo de progreso. Esto dice Golding en su ensayo. Las limitaciones del optimismo de Steven Pinker, publicado en la revista en Nature abro comillas. El crecimiento económico se ha producido a expensas de los ecosistemas debido a que la naturaleza no responde a las señales de los precios. Los rinocerontes no se reproducen más cuando sus cuernos son más valiosos. La creciente libertad de elección ha llevado a la sobreexplotación de uno de los crecientes de sistemas naturales que sí cita el cambio climático, pero como una excepción preocupante a una narrativa implacablemente positiva, más que como el ejemplo más flagrante de un fracaso más amplio en la gestión de los bienes comunes globales cierro comillas. Tengo un amigo seguidor de este ensayista y que tiene un pensamiento similar, el ex ministro y escritor Alejandro Gaviria. Así que lo busqué para preguntarle todo tiempo pasado fue peor. Por qué no vivimos el peor de los tiempos. Todo lo contrario, vivimos tal vez el mejor. Si nos atenemos a criterios objetivos como la disminución del sufrimiento humano y la calidad de vida, vivimos el mejor de los tiempos. Las vidas de nuestros antepasados, excepto una ínfima minoría, fueron vidas de pobreza, de sangre sudor y lágrimas, vidas cortas, abyectas y crueles. Hay entonces un optimismo basado en la evidencia que es difícil de refutar. Sin embargo, hay progresistas que hoy en el progreso y hay tendencias conservadoras que quisieran devolvernos a un pasado de jerarquías rígidas e inmovilidad social. Una cosa es, por supuesto, el progreso material, otra muy distinta, el progreso espiritual o el mismo progreso moral. Yo creo, por ejemplo, que estamos entrando en una época de locura, pero no creo que sea idealizando el pasado como vamos a ser capaces de enfrentar los desafíos muy difíciles de este futuro que se Avecina le hice a la misma pregunta al periodista Alberto Casas, famoso por pesimista. En mi condición de pesimista nato, creo que este sí es el mejor momento de la humanidad, porque los avances científicos le han permitido a los que vivimos disfrutar de unas mayores posibilidades de vida. De la inteligencia artificial en las comunicaciones nos permite asegurar que es este el mejor momento de la humanidad. Por los días que grabo este programa suceden varias noticias importantes. Varios incendios forestales, consume en Bogotá, el páramo de Santo Urban y veintiuno municipios de Colombia, todo derivado del fenómeno del niño. El planeta alcanza las temperaturas más altas que se han registrado, pero también algo más que parece reunir todo lo anterior y más. El reloj del fin del mundo sitúa la humanidad a noventa segundos del Apocalipsis, el peor registro de su historia. Quizás esta noticia los tome por sorpresa o de entrada no sepan qué es el reloj del fin del mundo, así que rápidamente los pongo al día. Se trata de un reloj simbólico que muestra lo cerca que estamos de Aurocomillas destruir nuestro mundo con tecnologías peligrosas de nuestra propia creación. Cierro comillas y fue creado en mil novecientos cuarenta y siete por el Boletín de Científicos Atómicos, fundados dos años antes por los científicos Albert Einstein, Robert Oppenheimer y Eugene Rabinovich, junto con académicos de la Universidad de Chicago. Durante este tiempo, el reloj estaba fijado a siete minutos para la medianoche. Pero después de que la Unión Soviética aprobó con éxito su primera bomba atómica en mil novecientos cuarenta y nueve, Rabinovich, quien entonces era el editor del boletín, movió el reloj a tres minutos para la medianoche. Hoy estamos a noventa segundos de acabar con la humanidad, el punto más cercano al que hemos llegado en la historia. Aunque cifra sobre el progreso de la humanidad que se comparan con las de hace trescientos años digan que estamos mejor. Para muchas personas que ven a su generación milenials y centeniels, sufrir las crisis económicas de vivienda y ambiental no es relevante. Este se suponía que iba a ser un capítulo con color y divertido en el que iba a hablar de las diferencias entre mi generación y las de los adultos jóvenes de ahora, pero la investigación me llevó a otro lugar. Si bien la humanidad ha tenido avances muy importantes en temas de sarlullo y tecnología, parece que hay muchos aspectos que siguen en números rojos, a pesar de que hayamos evolucionado. Si nos comparamos con la edad media, yo creo que los tiempos pasados tuvieron mejores aspectos, como la posibilidad de acceder a una vivienda de forma más sencilla o al hecho de que pudiéramos separar el trabajo del resto de la vida. También, y claro ahora hay otros problemas que no teníamos, como el avance del calentamiento global y la crisis climática, Pero creo que estos tiempos son mejores en casi todos los aspectos como la conciencia sobre los problemas, como el racismo, el machismo y muchos otros ismos. Las noticias nos muestran que estamos lejos de estar en nuestro mejor momento como humanidad. De hecho, parece que estamos al borde del final, pero soy optimista y creo que estamos a tiempo de que el reloj del fin del mundo retroceda y esto sólo depende de que los jóvenes de ahora puedan estar mejor. Solo espero que los tiempos que vienen sean mejores para todas las generaciones y eso depende de la humanidad que somos hoy. Soy Roberto Pombo y este fue el capítulo setenta y tres de mis preguntas. Nos vemos en el próximo capítulo a partir de este momento. Este capítulo de mis preguntas queda disponible en todas las plataformas de podcast. Este episodio fue posible gracias a Kafam, inspirando Sonrisas. Dirección Roberto Pombo, Producción General, Juan Abel Gutiérrez, Asesor editorial, Daniel San Pedro Espino, Guiones juan Abel Gutiérrez y Johnny Rodríguez. Producción de campo, Marcela Salazar y Lucía Beltrán Postproducción de audio Carlos Bernar