Dec. 10, 2023

¿Cuáles son los mejores destinos para ir este fin de año?

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Se acerca una época en la que gran parte de los colombianos sale de vacaciones, y muchos de ellos aprovechan para viajar. ¿Cuáles son los mejores destinos nacionales en esta época?, ¿es posible hacer turismo nacional con un presupuesto bajo?

Para este capítulo hablamos con Jhon Cantillo de Ciénaga Mágica; con Josefina Klinger Zuñiga, directora de la Corporación Mano Cambiada; con Christian Byfield, viajero y autor del libro 754 días; y con Paula Cortés Calle, presidenta ejecutiva de Anato.

El día a día está lleno de noticias urgentes, ruido, polémicas y afanas. Pero para la tranquilidad, el análisis y lo que nos gusta llamar periodismo de cocción lenta está mis preguntas. Un programa de prisa media hecho por KFAM inspirando sonrisas. Se acerca a una época en la que gran parte de los colombianos sale de vacaciones y muchos de ellos aprovechan para viajar. Cuáles son los mejores destinos nacionales. En esta época es posible hacer turismo nacional con un presupuesto bajo para este capítulo. Hablamos con John Cantillo de Cienaga Mágica, con Josephina Klinger, Suniga, directora de la corporación humano cambiada, con Christian Biyfield, viajero y autor del libro setecientos cincuenta y cuatro días, y con Paula Cortés Calle, Presidente Ejecutiva de Anato soy Roberto Pombo. Bienvenidos al capítulo número sesenta y cinco de mis preguntas. Hace poco me enteré con sorpresa de que la vainilla tiene mala fama. Sí, ese condimento universalmente conocido con sabor sutil y delicioso, está relacionado o se usa para referirse de manera despectiva a ciertos comportamientos. Una de esas acepciones de vainilla como adjetivo, se usa para referirse al sexo. Se habla de sexo vainilla para referirse a relaciones sexuales convencionales, sin mucho picante, aburrido o monótono. También se dice que quienes van a una heladería y piden el sabor a vainilla no tienen personalidad, que recorren el camino ya muchas veces recorrido y que no se aventuran a probar algo nuevo. Es el sabor, por defecto. De hecho, si uno busca la definición en el diccionario Merriam Webster, que es la versión de los angloparlantes del diccionario de la RAE. Hay una interpretación que dice a bro comillas. Falta distinción, sencillo, ordinario, convencional, cierro comillas. Esto me dejó inquieto, no solo porque soy fanático de la vainilla, sino porque justo hace poco había leído sobre la complejidad de ese condimento proveniente de una flor Sí, la vainilla es una vaina, como le indica su nombre, que proviene de una orquídea ya de por sí tiene un origen poético. Es un fruto exótico que sólo se cultiva en un puñado de países y regiones del mundo, como México, Tahití, Madagascar, Indonesia o Uganda. De hecho, dependiendo de la región donde se cultive, la vainilla puede tener un sabor dulce oscuro, ahumado y a cerezas o terroso, como el chocolate y el café o mantecoso o acaramelado o ciruela o picado por el más leve y entumecedor toque de Anís. Esto me hizo recordar un chiste del comediante sudafricano Trevornoa, en el que recuerda las travesías que emprendieron navegantes y aventureros europeos hacia tierras distantes y desconocidas tan sólo en busca de condimentos como la pimienta, el comino, la canela o la vainilla, con tal de dejar de comer la comida desabrida de su tierra. Solo por citar un ejemplo, el viaje de los colonizadores españoles a América, como el de otros colonizadores de Europa a otras regiones del mundo, no fue sencillo. En el siglo XV viajar no era lo que es hoy y mucho menos atravesar el océano en barco, en un momento en el que no existían ni siquiera los analgésicos y en el que la disentería, la malaria y la difteria eran mortales. El viaje desde Huelva tomó aproximadamente dos meses. Podríamos decir que ese fue estrictamente un viaje de trabajo, pero eso no le resta dificultad. Las conquistas de territorio significaron un boom de los viajes intercontinentales. Entonces, barcos y misiones enteras de hombres a caballo se aventuraban a cruzar kilómetros con tal de dominar un terreno nuevo o, como decía el comediante ya citado, encontrar especias que hicieran menos terrible la experiencia de comer la terrible comida de los europeos del siglo XIV. Pero no fue sino siglos después, en la revolución industrial, más o menos que viajar por placer se convirtiera en una costumbre. Para esto. Primero tuvo que existir algo como el trabajo asalariado, un fenómeno más bien reciente. Sindi Aaron, profesora asociada de Historia en la Universidad de Virginia y autora de historia de las vacaciones en Estados Unidos, le explicó al New York Times que, a medida que el siglo XIX llegaba a su final, cada vez más hombres se convirtieron en empleados asalariados en el creciente mundo empresarial. Antes de eso, la mayoría de los estadounidenses eran agricultores, artesanos o trabajadores por cuenta propia. De alguna manera, la idea de una ruptura de la vida con el trabajo institucionalizada y culturalmente adoptada sólo tuvo sentido cuando el mundo pasó de ser una sociedad agrícola a una urbana industrial. Esto lo explica mejor. Karen Hartonen, profesora de historia de la Universidad de us California. A Urocomillas. Las vacaciones nacieron en la revolución industrial, cuando la presión de la disciplina horaria de la industria trabajar según el reloj significó que comenzamos a separar el trabajo de la vida cierro Comillas. Me resulta curioso que los humanos primero hayamos inventado el trabajo y después hayamos tenido que inventar las vacaciones, es decir, inventamos el veneno y después el antídoto. Viajar a otro lugar diferente al que vivimos es una de esas formas de dejarnos del trabajo, de la rutina diaria que nos imponen los horarios de trabajo. Y en Colombia, como en muchas partes del mundo, especialmente en el hemisferio sur, diciembre y enero, son las horas pico de los viajes vacacionales. Aunque somos un país con serios problemas de desigualdad y pobreza. El turismo interno ha mostrado un buen comportamiento. Me atrevo a hacer un análisis. Fácil y rápido viajar en el país. A pesar de todo, todavía es posible y hay destinos que se ajustan a todos los bolsillos. Según cifras del Dane para el segundo trimestre del año dos mil veintitrés, en el total veinticuatro ciudades áreas metropolitanas, el dieciséis coma tres por ciento de las personas de diez años y más realizar un turismo interno o excursionismo. Esto es un incremento de seis coma cuatro puntos porcentuales. Si se compara con el mismo periodo del año dos mil veintidós, que fue de nueve coma nueve por ciento, esto es un buen repunte. Aunque todavía no alcanzamos el diecisiete coma nueve por ciento del año dos mil diecinueve. Escojo el optimismo de pensar que nos vamos reponiendo de los golpes de dos mil veinte y dos mil veintiuno. Para este momento, muchas personas ya decidieron si van a viajar a pasar las fiestas de fin de año en un lugar diferente, pero sé que muchas otras personas no han tomado la decisión. Playa Montaña, una ciudad conocida, un lugar donde pueda quedarse en casa de un familiar. Las opciones son mucho así, pero los aspectos para tomar la decisión son múltiples, como el presupuesto, el tiempo disponible, las distancias si viaja solo acompañado o en familia y un sinfín de variables que debemos tener en cuenta a la hora de planear un viaje de vacaciones. Le traslado la pregunta a Christian Biyfield, viajero y autor del libro setecientos cincuenta y cuatro días. Mis recomendaciones para esta temporada de Navidad es escoger destinos que no sean tan turísticos para tener experiencias más auténticas. Entonces, en vez de irse Cartagena, dese algo a viar y decir guaynía. Hay destinos que calen mucho la pena y que normalmente los precios aumentan en la vida por la acomodación y demás, pero en destinos que están emergiendo, pues es una maravilla. Porque no es así. Hay otra cosa súper importante es que si uno vuela veinticuatro de diciembre o treinta y nueve de diciembre, los precios bajan muchísimo. Un tiquete a Madrid, a Londres, a Los Ángeles, donde uno pasa año nuevo dentro del avión baja mucho el avión normalmente hace como una celebración de año nuevo, pero es sería un buen tip si se quieren ahorrar plata en la otra es conocer mucho en Colombia. Colombia ahorita tienen unos destinos espectaculares en norte de Santander, en el Caquetá, en putumayo en el Casanare, que no en la pense está tan lejos para conocer cosas lindas. Se supone que este capítulo es para explorar destinos para ir a este fin de año o cuando tenga tiempo de vacaciones. Así que entremos en materia como en casi todo en la vida. En esto también aplica un gran depende. Ya escuchamos lo que hay que tener en cuenta para planear el viaje, pero miremos destinos con un importante criterio presupuesto. Así que les voy a dejar una lista con sugerencias para todo tipo de bolsillos. Por suerte, estamos en un país que ofrece destinos vacacionales de todo tipo culturales, de fiesta, de descanso. En fin, así que comencemos. Yo sé que el sueño de muchas personas es ir a Venecia, pero, como es, esta ciudad está a punto del colapso, porque se está hundiendo y porque, gracias al turismo, ha perdido unos ciento cincuenta cero habitantes en los últimos sesenta años. Es mejor ir ade más barato ir a nuestros propios palafitos en Ciénaga Magdalena. En este lugar hay varios pueblos parafitos como Buena Vista y Nueva Venecia. En medio de este ecosistema tan increíble y poco apreciado, puede recorrer en lancha toda la Ciénaga y conocer una región que se aleja de los destinos más tradicionales. Voy a intentar describirles esta región en una sola frase que va a resultar más ilustrativa que cualquier parrafada. Es el paisaje que inspiró a García Márquez para cien años de soledad y muchos otros de sus cuentos. Ver las casonas, las carrereras del ferrocarril, las plazas, los atardeceres, los cañahuate y los cultivos de plátano, los ríos. La ciénaga es ver de primera mano con ojos propios. Lo que nos contó gabo sea que esto puede sonar cliché, pero es así, porque ese es el poder de la capacidad narrativa de García Márquez. Uno no sabe si es que el novil logró retratarla con esa exactitud o si es que estos pueblos se fueron pareciendo cada vez más a lo que escribió sobre ellos. A la larga, esto no importa, porque a la belleza no se le pide explicaciones para que viva la experiencia completa. Puede llegar al municipio de Ciénaga y visitar e incluso hospedarse en el hotel Butic. Casa remedio es la Bella. El nombre ya indica muy bien lo que se puede encontrar. Una casona de la época republicana data de principios del siglo XX alegórica a este personaje de cien años de soledad muy cerca. De ahí, en el parador turístico Cienaga Mágica, puede comenzar un recorrido en lancha por los pueblos parafitos y contrario a lo que haría yendo a Venecia. Aquí su presencia como turista es agradecida por los locales. Nueva Venecia o Buena Vista o Cenaga Grande son algunos de los lugares que va a conocer y, de paso, apoya un emprendimiento que se define como viajes con propósito y me refiero a Cienaga Mágica. Puede encontrarlos así en Instagram sin contar los pasajes. Este paseo puede salir de aproximadamente pero unos seiscientos mil pesos por personal lidad. Pero voy a dejar que sea John Cantillo de Cienaga Mágica quien nos diga por qué. Ciénaga es un destino ideal para las vacaciones. Imaginen un lugar donde encuentras arquitectura, historia, pueblos, patrimonios de Colombia, naturaleza, con un noventa y tres por ciento de ciudad nevada en su territorio para observación de aves cascadas, lagunas sagradas, indígenas, coges, arbacos, la cultura del café, todo concentrada en un pueblo cerca al mar. Además, tendrás la cina grande de Santa Marta con los pueblos palafitos, gente muy cálida esperándote las playas con sus Atardeceres, la gastronomía única, con un calle y un pescado frito, una infraestructura hotelera que está en en un nivel de servicio ideal, guías profesionales, demarcaciones seguras, policías de turismo. Es un destino que lo tiene todo y que concentra una pequeña Colombia en un solo lugar. Por eso sí, En es el destino ideal para visitar en vacaciones. Dentro de las buenas noticias que dejó la firma del acuerdo de paz con las FARK Una es la posibilidad de visitar rincones de Colombia que antes estaban ocupados por la guerrilla y que se catalogaban como zonas rojas o de peligro para cualquier visitante regiones como Guainía, Casanare o la Amazonía. La mayoría de estos destinos son para hacer ecoturismo o turismo de aventura, como también se le conoce. Así que si a usted le gusta ponerse las motas machitas, el senderismo y la naturaleza, presta atención. A dos horas de inírida, capital del departamento de Guainía, se alzan tres monolitos de punta redondeada que parecen ser los guardianes de la selva. Se trata de los cerros de Madecuri. Unas formaciones rocosas que hacen partes de las más antis s n des planeta. Se alzan a orillas del río Inídia y son considerados un lugar sagrado de ayudo para la iniciación de la vida, un ritual de paso que se realiza en la pubertad para varias comunidades indígenas de la región. Mabikuri es una palabra compuesta en el idioma curripaco que significa ser rebatana y curare Llegar. Por supuesto, no es fácil, pero valdrá la pena. La mejor forma de llegar, como a la mayoría de lugares del país es en avión desde Bogotá esta innírida no son muchas las aerolíneas que llegan y los vuelos tampoco son muy frecuentes. Una vez que llega la capital del departamento debe tomar una lancha que lo va a llevar en un viaje de más o menos dos horas por el río y lírida hasta la base de los cerros. Si se anima, puede escalarlos. Casi todos los lugares para hospedarse están en inírida, pero es posible pasar la noche en las comunidades de el penado o el remanso. Eso sí, no espere lujos y entréguese por completo a la experiencias r RNS. No es un plan económico ni familiar. Pasar cuatro días, que es el tiempo que se recomienda para hacer el recorrido completo, cuesta aproximadamente dos millones de pesos, sin contar los pasajes en avión hasta la capital del departamento. La mayoría de los colombianos recordamos a San Vicente del Khuan por el fallido proceso de paz del gobierno de la expresidente pastrana con la guerrilla de Lazark. La primera imagen que se me viene a la mente es la del ex presidente con el ceño fruncido, sentado solo en la mesa, con la silla de al lado vacía y la bandera de Colombia en el fondo. Pero el Kawan es mucho más que eso que la sede de un suceso histórico y político. Ahora es un destino para ser turismo de aventura y con una maravillosa paradoja a través de una iniciativa de excombatientes de esa guerrilla. Kawane Expeditions es una de esas iniciativas en las que firmantes del proceso de paz y miembros de la comunidad de ese municipio le prestan servicios turísticos como rafting, n r NE, ya AX, senderismo, avistamiento de aves, observación de flora y ecoturismo comunitario. Los planes también incluyen hospedaje en la Comunidad para llegar allí. La forma más sencilla también es a través de un vuelo que lo lleve a Florencia, la capital del departamento de Caquetá, y luego tomar un bus para emprender un viaje que puede durar entre dos horas y media y tres horas. Pueden encontrar más información sobre este proyecto turístico en Kawanne Expeditions c o como Kawane Expedition en Instagram y si usted, como el ex candidato presidencial, Sergio Faardo, también prefiere descansar viendo mamíferos de agua en los territorios que anteriormente eran zonas roja por la guerra, También hay un plan para usted a unos cien kilómetros de San José de Guaviare, comienza el bosque amazónico. Uno se adentra y va a encontrar el espacio territorial de Capacitación y Reincorporación Marco Aurelio. Hoy en día una de las zonas veredales que se dispusieron para que los ex combatientes se asentaran y organizaran. Este es el escenario de una de las experiencias que ofrece la cooperativa multiactiva ecomún agroecológica Campesina del Guaviare. Campo Guaviare, integrada por firmantes de paz. Se pueden contactar con ellos a través de Instagram o Twitter. Los encuentran como manatú Travel. El recorrido para ver los delfines rosados comienza muy temprano a las cinco y media de la mañana. Presenciar una especie casi mágica como esos delfines no podía ser algo fácil. Así que hay que caminar unas tres horas por el piedemonte amazónico entre monos, aves y reptiles, hasta llegar a la laguna Damas de Henare, en donde una canoa de madera lo lleva en un recorrido para encontrarse con los delfines rosados o toninas, unos seres que parecen sacados de una película de ciencia ficción, hay chance de bajarse de la canoa y nadar con los salvavidas puestos. Este no es propiamente un plan turístico si lo que busca es descansar, pero si lo que busca es una experien de urar contacto con la naturaleza, estoy seguro de que va a regresar feliz. Cansado, pero feliz. Este tipo de proyectos ecoturísticos de excombatientes han mostrado ser un ganagana para todos. Solamente en febrero de este año, siete proyectos productivos y firmantes de paz de guabiare Neta y Caquetá, unidos a través de la Red Comunitaria de Turismo, Paz y Reconciliación, recibieron por parte del Ministerio de Comercio, el Sello Colombia destino de paz. Con todas estas experiencias, pueden estos proyectos de excombatientes apostarle a posicionar a Colombia como una potencia de ecoturismo. Le hago la pregunta a Paula Cortés Calle, Presidente ejecutiva de la Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo ANATO. Desde Anato hemos visto que en varios territorios del país en los últimos años nos hemos encontrado con proyectos de excombatientes en algunas zonas de nuestro país que se han profesionalizado en turismo y trabajan como turns operadores o como guías profesionales, y que encontraron en esta industria una oportunidad de vida y de desarrollo económico para sus regiones si las personas se capacitan y se profesionalizan, y son ellos quienes, como anfitriones de su región, trabajan en la industria, no sólo en ecoturismos, sino en turismo cultural e, histórico y comunitario, entre otras tipologías, pues obviamente potencializan cada uno de sus territorios y de esa manera pueden lograr activar el turismo no solamente sus regiones a nivel local, sino también a nivel internacional. Pero no todos estamos para recorridos por la selva, para montar en lancha, en ríos caudalosos. Algunas personas solo queremos dormir hasta tarde o relajarnos al lado de una playa mientras tomamos alguna bebida fría. En esta época, las playas de Cartagena y Santa Marta como bocagrandeo rodadero son el destino favorito de quienes buscan el Sol del Caribe. Según datos de Corpo Turismo, Cartagena recibió uno ocho millones de turistas solo en el primer semestre de este año, de los que ochenta y uno por ciento eran nacionales y diecinueve por ciento extranjeros. Pero si usted quiere ahorrarse los trancones y las playas llenas, hay otros destinos en los que puede broncearse. Cerca de Cartagena hay una serie de islas que son menos populares, pero no menos espectaculares. Una de ellas es Tierra Bomba, una isla pequeña de unos veinte kilómetros cuadrados que queda a unos pocos minutos en lancha desde el muelle de la Bodeguita al sur de Cartagena. Además de disfrutar de la playa tranquila menos concurrida y de Arena blanca también tiene lugares de naturaleza virgen, pero especialmente le recomiendo el recorrido nocturno a sus playas para ver el plancton bioluminiscente. Si le suena extraño, se trata de una especie de algas que brillan en la oscuridad, se va a sentir en otro planeta. Allí puede pagar un pasadía, es decir, si se está quedando en Cartagena o Cerca, puede ir solo por el día y contratar servicios puntuales como comida, bebidas y paseos, que pueden costarle desde setenta mil pesos con almuerzo hasta doscientos diez cero a dos horas en lancha desde Cartagena o a cuarenta y cinco minutos es de Baru en el archipiélago de San Bernardo. También está una pequeña isla con un gran mito. Detrás de su nombre múscula se dice que se llama así, porque unos niños encontraron tres tinajas o músculas repletas de oro y sin saber su valor, las tiraron al mar. Su distancia la hace más paradisíaca menos concurrida. Esto explica muy bien su eslogan bienvenidos. Al fin de la fan, la isla es tan pequeña que no se necesita ningún tipo de vehículo para recorrerla de punta a punta. Aunque no tenga puntas. La relajación está garantizada casi que de manera obligatoria, porque no hay Internet. Una noche en uno de sus hostales puede encontrarla desde ciento treinta mil pesos y como una de las frases que siempre repetimos para hablar de las maravillas de nuestro país, es es es es que que es bañado por dos océanos, pues en el Pacífico también puede encontrar playas tranquilidad belleza desconexión y mucho por hacer. Eso sí no espera encontrar lo mismo que en las fallas del Caribe El color y la temperatura del agua no es la misma. Incluso el clima cambia. El pacífico es de una belleza más compleja y menos exuberante que la Caribeña. Es una tierra a la que le ha costado no solo atraer turistas, sino que el abandono estatal es ya un mal crónico que se ha ahereado de gobierno a gobierno un lugar con una riqueza natural, cultural y humana impresionante. Pareciera que esta región sólo le sirve a los mandatarios para sus puertos y para repetir que somos un país con salida a dos océanos, pero, como decía, su riqueza y biodiversidad es impresionante. Este abandono muchas veces se explica como un efecto del racismo enquistado entre el noventa y dos por ciento y El noventa y seis por ciento de la población de esta región es afrocolombiana. El es que tor Tomás González, quien ha escrito varios libros con historias que tienen en el Pacífico como escenario, explica muy bien esta paradoja en una entrevista con la BBC a Oro Comillas. Los gobernantes han visto el chocó el Pacífico colombiano como un territorio inútil, un espacio no desarrollable dentro de los parámetros del capitalismo. Y cuando le encuentran alguna utilidad es en la explotación del oro y la madera. La biodiversidad los tiene sin cuidado. Cierro Comillas. El lado bello de esta región, que es la mayoría, incluye un pequeño corregimiento llamado Capurganá, en el municipio de Acandí, muy cerca de la frontera con Panamá. Se puede llegar en lancha desde Necoclio turbo o en avión desde el aeropuerto de La Herrera de Medellín. Como todo paraíso, es escondido y alejado del bullicio. Es un lugar todavía poco conocido, lo que lo hace perfecto para escaparse y es accesible. Si van temporada alta, puede pasar tres noches por poco más de dos millones de pesos. Hace poco fue noticia la llegada del primer crucero al distrito especial de buenaventura. Se trataba del ms Hamburg, de la empresa alemana Plan Tour Cruces, con cuatrocientos turistas de ese país a bordo. El acontecimiento causó revuelo, aunque la verdad a mí lo que me sorprendió es que no hubiese pasado antes y que no hubiese sido un crucero colombiano. En los últimos años, la cultura del Pacífico, especialmente de buenaventura y chocó, ha comenzado a tener un auge, quizás gracias al popular Festival Petronio Álvarez y por la popularización del biche, un licor artesanal y ancestral del Pacífico destilado de caña de azúcar fermentada. Yo les recomendaría ir a visitar no solo buenaventura, sino en las playas de Juan Chaco, Ladrilleros y La Barra, antes de que se convierta en el destino de moda y encontrar una playa tranquila de una habitación en un hotel sea imposible. Estas playas están a solo media hora en lancha. Desde buenaventura a unos quinientos kilómetros está la isla de Maltello, donde se puede bucear para conocer r la fauna marina o las playas vírgenes de Nuki, y aunque deba hacerlo entre julio y octure. El avistamiento de ballenas es quizás de los planes más recomendados en esta parte del país repaso todos los destinos de esta región de Colombia y no puedo dejar de preguntarme qué hace falta para que el pacífico colombiano potencie su vocación turística. Así que busqué a Josefina klinger Zúñiga, directora de la corporación mano cambiada y líder de procesos de turismo comunitario en nuke. Esto me dijo pacífico potencia su vocación turística. Hay que atender varios temas. Entender que el turismo es una herramienta que genera economía, pero que hay que hacer una intervención integral y hay que trabajar en alianza, donde cada actor en las instancias de decisión que le corresponde, asuma su papel a que se conviertan cada día más en mejores empresarios, con mejores prácticas. La población anfitriona que una parte hace empresa y otra parte, es receptora y que recibe los impactos sociales demostrativos de la actividad y que no se están monitoreando ni se están tomando decisiones. Y la institucionalidad del Estado, que en el territorio pacífico, en en muchos territorios, es muy débil, incluso inexistente, debe jugar su papel para equipar el destino. Entonces cada uno juega un papel importante y un rol El turismo y la pobreza no tienen permiso de habitar en el mismo lugar. No me canso de decir y en esa medida la gestión es integral, donde cada quien se responsabilice. Además, hay que hacer una estrategia de marketing y hay que involucrar de manera decidida la nueva generación, que en última es la más vulnerable en esos impactos sociales demostrativos que hace la actividad. No me alcanza la media hora de este programa para mí todos los lugares que ofrece el país para vacacionar. Así que voy a aprovechar este último tramo para hablar de destinos en caso de que prefiera pasar sus vacaciones abrigado o frente a una fogata. Exceptuando Bogotá, la mayoría de lugares fríos en el país son tranquilos en montañas y páramos. Yo, por ejemplo, les recomendaría manizales. Una ciudad pequeña con atractivos culturales, pero también puede hacer observación de aves o visitar el nevado del ruiz y de regreso bañarse en las aguas termales de Santa Rosa de Osos y si está dispuesto a pagar un pasajero tan o más caro que a Europa, siempre estará pasto una ciudad entre montañas, con una belleza y una riqueza cultural que solo es superada por la amabilidad de su gente y así como le llaman ahora en redes sociales. A cualquier restaurante. Hay decenas de joyas escondidas en varios pueblos del país, Jardín en antioquea Lijao, en quindío Varihar en Santander y Pamplón, el norte de Santander. Llegar a ellos le va a tomar barns diez horas en bus intermunicipal o le va a costar varios pedajes muy caros en carreteras maltrechas lastimosamente. Pero si a usted como a mí, no les gusta arriesgarse mucho y siempre piden un helado de vainilla, también están destinos a los que puede ir a la fija con cualquier presupuesto. Ciudades capitales como Kali y Medellino Armenia tienen mucho por ofrecer museos, discotecas, restaurantes y centros comerciales. Lo importante claro es ir a otro lugar que no sea el propio el de todos los días, comer algo diferente y entender cómo viven los demás. La complejidad de un país tan diverso como Colombia solo se entiende conociéndola. Soy Roberto Pombo y este fue el capítulo sesenta y cinco de mis preguntas. Nos vemos en el próximo capítulo a partir de este momento. Este capítulo de mis preguntas queda disponible en todas las plataformas de podcast. Este episodio fue posible gracias a Kafam, inspirando Sonrisas. Dirección Roberto Pombo, Producción en general, Juan Abel Gutiérrez, asesor editorial, Daniel San Pedro Espina, guiones Juana Abel Gutiérrez y Johnny Rodríguez, Producción de campo, Marcela Salazar y Lucía Beltrán. Postproducción de audio Carlos Bernal