¿Cuáles son las tácticas de un político en campaña?

Estamos a punto de comenzar oficialmente una nueva campaña política para las elecciones regionales del 29 de octubre. Del tamal a las fake news en redes sociales, las estrategias han evolucionado. ¿Cómo triunfar en las campañas políticas?, ¿Son las mentiras y las promesas vacías parte del manual del político en campaña?
Para este capítulo hablamos con la Consultora en comunicación política, Valeria Restrepo; con la estratega política y speaker internacional, Socorro Jaramillo; con el escritor y periodista Santiago Rivas. También hablamos con el periodista Juan Pablo Calvás.
Soy Roberto Pombo, y estas son mis preguntas. Un programa de prisa media hecho posible por KFAM inspirando sonrisas. Estamos a punto de comenzar oficialmente una nueva campaña polÃtica para las elecciones regionales del veintinueve de octubre. Sin embargo, en Colombia parece que vivimos en una eterna campaña polÃtica del tamal a las faye news en redes sociales. Las estrategias han evolucionado cómo triunfar en las campañas polÃticas. Son las mentiras y las promesas vacÃas parte del manual del polÃtico en campaña. Para este capÃtulo. Hablamos con la consultora en comunicación polÃtica Valera restrepom con la estratega polÃtica y Specker Internacional socorro Jaramillo, con el escritor y periodista Santiago Rivas. También hablamos con el periodista Juan Pablo calvas soy Roberto Pombo. Bienvenidos a mis preguntas. Voy a usar un término que le aprendà a los jóvenes en redes sociales ansiedad social. Resulta que, luego del encierro con la cuarentena, durante la pandemia de covid diecinueve, terminé por acostumbrarme a la soledad, a la comodidad de mi casa y una vez todo el comercio. Las fiestas de los eventos volvieron a abrirse. Yo me terminé acostumbrando al silencio, a la tranquilidad de enterarme de los demás a través de whatsapp o de llamadas al principio. Recién levantaron la cuarentena. TodavÃa me quedaba la excusa de cuidarme, de no aceptar invitaciones con tal de no correr el riesgo de contagiarme y todo el mundo lo entendÃa. Si usted mi edad como excusa, no lo niego. Las restricciones se fueron levantando. Yo no habÃa que un tarse gera antibacterial para entrar al comercio, ni presentar un carne de vacunación ni usar tapabocas. A medida que todo volvà a la normalidad. Esa carta de hoy funcionar y tuve que inventar nuevas excusas. Nada complicado. Todo parecÃa funcionar hasta que recibà una invitación a un bautizo para hacer tiempo. Mientras pensaba en una excusa, pedà que me dejaran responder luego que debÃa revisar mi calendario. Eso me dio un dÃa extra. Primero pensé en que debÃa ser una excusa que no admitiera preguntas que se aceptara y ya, pero no es fácil. Son pocas y, por lo general, se reducen a temas que prefieron no usar para mentir, como una enfermedad o el fallecimiento de alguien cercano. Otro tipo de excusas perfectas son los viajes, pero tendrÃa entonces que esconderme para que nadie me viera en la calle o aparecer en redes sociales en una foto en Bogotá. También hubiera tenido que inventar toda la historia del viaje, crear prácticamente todo un relato de ficción a dónde fui, por qué fui, con quién, por cuánto tiempo. Incluso me di cuenta de que iba a tener que hacer a mi familia parte del entrabado y avisarle a mi esposa y a mis hijos que mentà que si les llegaban a preguntar, yo estaba de viaje Y eso perpetuidad, es decir, que si en un mes o dos años nos encontrábamos con las personas que me invitaron al bautizo, ellos también tendrÃan que acordar sin seguirme el fuego. Todo eso significaba mentir más, inventar, mentiras auxiliares que apoyaran la mentira nodriza se convirtió en una matriosca de excusas. Mejor dicho, me sentà exhausto de solo tener que sentarme a escribir la historia de un Roberto paralelo que viajó el dÃa del bautizo. Muy rápidamente llegué a la conclusión de que mentir se ha vuelto cada vez más difÃcil. La tecnologÃa, contrario a lo que se piensa, no lo ha facilitado en lÃnea de Whatsapp y la última hora de conexión han sido motivos de peleas y desconfianzas entre varias parejas. Las diferentes formas de ser rastreado las publicaciones en redes sociales, todo queda grabado y registrado en Internet y deja huellas y evidencias en la escena del crimen. Esto se convirtió en tarea de todo un dÃa, como si no tuviera suficientes cosas por hacer pensé en los polÃticos y sus estrategas, en equipos completos y publicistas, expertos, en redes sociales, politólogos asesores que les dicen que si se visten con tal o cual color o que si se toman una foto con esta o con aquella postura, van a inspirar más confianza en el cuidado exacto de las palabras que usan y recordarlas tantas otras que deben repetir hasta el cansancio y solo por ese instante sentà piedad de ellos. Pero rápidamente se esfumór porque si de alguien esperamos mentiras, es de los polÃticos. Es una relación tóxica en la que ya sabemos lo que ofrecen y aún asà votamos por ellos. Les hacemos fuerza y hasta campaña, siempre sabiendo que mienten. En muchos casos pareciera que la gente quiere que le mientan entre más alta es la promesa, mientras más absurda e inalcanzable parece tener más adeptos. Nuestra historia como paÃs es la historia de promesas que no se pueden cumplir, o por lo menos muchas de ellas, tal vez la mayorÃa de mentiras seductoras. Algunos no triunfan, pero sus propuestas trascienden generaciones y quedan como parte de nuestra historia, como es el caso del ya cásico Gabriel Antonio Goyeneche. Y si ustedes es uno oyentes joven y no le suena este nombre, quizás sà le van a sonar sus propuestas absurdas, que se volvieron famosas. Coyenetche fue un polÃtico conocido como el candidato vitalizo de la Presidencia. Lo intentó varias veces entre mil novecientos cincuenta y ocho y mil novecientos setenta y cuatro, que se hizo famoso por propuestas como para inventar el rÃo Magdalena, construir un domo encima de Bogotá para protegerla de la lluvia, echarle a Nisa a todos los rÃos para que se convirtieran en aguardiente, construir todas las carreteras y embajada para ahorrar gasolina, y propuso acabar la pobreza haciendo que cada dÃa los vecinos le dieran un peso a una persona y asà se rotarÃa el beneficio todos los dÃas. No puedo dejar de pensar en lo que propondrÃa hoy el candidato eterno. Si viviera, quizás las redes sociales le habrÃan ayudado a ser más famoso y tener más votos, tendrÃa alguna posibilidad de ocupar un cargo público. Oyeneche con el auge de las fage news en la era digital, qué propondrÃa hoy en dÃa? Le propongo este ejercicio al periodista de Santiago Rivas. Yo creo que el profesor Wellenetche tendrÃa un poco más de chances de ocupar un cargo público, pero al mismo tiempo, no creo que pudiera ganar ninguna elección, como que finalmente no se sabe, pero los indicios normalmente vienen pegados, no tanto en las propuestas disparatadas. Pero al mismo tiempo, sà creo que tendrÃa una base mucho más fuerte de votantes si habrÃa algoyenechistas y gente que le mentarÃa la madre uno en twitter por atacar las propuestas de Goyenetche, porque siempre, siempre hay público para esas vainas, pero con el lado de no solamente las take news, sino en esas barras bravas digitales están locas. Yo creo que después eso tendrÃa cabida. Entonces yo creo que propondrÃa un poco lo que proponen muchos candidatos perdón, pero es que nosotros tenemos un candidato a AlcaldÃa de Bogotá que propuso un protestódromo, la coma más loca del mundo, un protestódromo, y Rodrigo Nara está proponiendo usar globos aerostáticos para solucionar el problema de seguridad y habÃa propuesto una cosa que yo no sé será lo mismo, pues si era distinto que él llamaba el Ojo de Dios, yo sé que Huyen hecho, se parece un personaje sacado de la cabeza de GarcÃa Márquez, pero sus propuestas, por graciosas que suenen, no están muy lejos de lo que seguimos escuchando todavÃa en el siglo XXI. Uno pensarÃa que, con la llegada de la globalización del Internet, esa red global que nos permitirÃa acceder a toda la información del mundo. La polÃtica también darÃa un salto al futuro hacia un debate informado. Y aunque han pasado décadas desde que estas promesas del Doctor Goyeneche existieron, su espÃritu vive en otras promesas que parecen inspiradas en sus campañas. No solamente vamos a descontaminar el rÃo, sino que vamos a impulsar un proyecto que amplÃa el rÃo tres veces el ancho y lo profundice al doble que tenga en sus bordes unos moros de retención y unos malecones arborizados por donde los ciudadanos, a lo largo de unos cien kiloms o la familia colombiana, deben vender derecho a conocer el mad al menos una vez en su vida. A mi Gobierno trabajar para Teres se haga realidad y, como hemos podido ver, ni el Internet ni las redes sociales parecen haberle dado altura al debate, pero sà dieron un cambio al manual para hacer campañas e incluso para gobernar. Le Agregaron un par de puntos que los estrategas han usado al pie de la letra y que en muchos casos, ha funcionado. Y es que la polÃtica, el hecho de convencer votantes con ideas y debatir propuestas es cuestión del pasado. Ahora lo que se hace es publicidad. Antes de que aparecieran las redes, el trabajo de campaña era más difÃcil. Los candidatos debÃan esperar a que un medio de comunicación los entrevistara, aparecer en un debate televisado o apelar a un escándalo para mojar Cámara. Ahora, el acceso al votantes más fácil es directo. Las redes sociales permiten a los candidatos o anunciantes segmentar su público y hablarles casi directamente al oÃdo. Lo de ahora es hacerse un espacio en las redes sociales del público, seducir al algoritmo o pagar por él para aparecer entre las historias de Instagram, en tiktok o cier tendencia en Twitter. El que hablan de uno mal o bien, pero que hablen parece ser una solución bastante usada. Finalmente, si el público no sabe de su existencia, no puede encontrar por ese candidato. Asà parece haber sido la ruta de polÃticos como el de los jóvenes congresistas, Miguel Polo o Susana Boreal, que son los que podrÃamos llamar polÃticos nativos digitales, que nacieron gracias a estas plataformas. Al menos importante por qué no se lanzó al Congreso como cualquier persona que me dio nante lanzarme por afro, porque soy negro y tengo el derecho para lanzarme o tú eres quien para decir mamà qué me toca la neta. Por eso ay le queremos enviar un mensaje al señor Gustavo Petro que, asà como esa heroÃna manuel A Beltrán, arrancó ese ericto que oprimÃa a su pueblo. Desde aquÃ, desde la tierra santanderianas, le vamos a decir a Tustavo Petro te saquiete o lo aquietamos. Mira a ver cómo te explico. Lo que pasa es que yo tengo una manera muy diferente de ver el mundo. O sea, yo no creo en las relaciones románticas ni amorosas. No prueba. En las relaciones digamos cómo la gente las concibe. Normalmente hicimos también el derecho al ocio, el derecho al disfrute. Yo soy consumidora también de marihuana, bastante regular de hecho, todos los dÃas me encanta el escándalo. Las frases provocadoras siguen siendo parte del manual del polÃtico porque llaman la atención y causan lo que llaman conversación. Pero más importante aún es causar o exacerbar un sentimiento, ya sea rabia o identificación. Y eso no me lo inventé. Yo es ciencia pura. En dos mil veintiuno, los psicólogos David Gruning y Thomas Schubert hicieron un experimento llamado campaña emocional en la polÃtica, y sus resultados se publicaron en la revista académica Frontieus. En este experimento, los sujetos vieron videos de algunas campañas para el Congreso de Estados Unidos en dos dos mil dieciocho y se dividieron en dos temas, videos y camamuta o con mensajes que buscan conmover y videos que buscan enojar a los espectadores. Al final, los participantes se sintieron especialmente enojados después de ver los anuncios que provocaban IRA y se sintieron especialmente con movidos por los anuncios en movimiento si se identificaban con el partido polÃtico que habÃa producido el video. Ambas emociones medidas se asociaron con mayores intenciones de brindar apoyo. Es importante señalar que si se evocaba una de las dos emociones, su efecto sobre el apoyo polÃtico aumentaba si los participantes se identificaban con el partido que habÃa producido el anuncio. Y si de algo sabemos, en Colombia es de rabia y esa estrategia está todavÃa fresca en mi memoria, que salgan a votar barracos bien podrÃa ser el eslogan de muchas campañas polÃticas, una estrategia que ha mostrado que funciona en Colombia. Quizás sean los siglos de desigualdad, de corrupción, de violencia, de injusticia, lo que no se ha hecho unos votantes rabiosos y de eso se han aprovechado polÃticos desde hace mucho tiempo, pero la polarización ha exacerbado este sentimiento. PodrÃa citar decenas de ejemplos, pero quiero dejar el más brillante de esta táctica el caso que le da nombre a esta estrategia, al mismo, sobre todo de la NETA por todo el era. Yo descubrà que tiene una cosa super coderosa. Eran las redes sociales y un conserente apartado del Partido Conservador que no sardo y me dice hombre mira, esto lo hizo mi pren por qué no lo montamos una cosa amarilla con la foto de saltos y como ochoto y hicieron recojándose porque dar plata lura rebus y en el paÃs estaban o más o menos yo tengo ochenta y tipo de orfe La puse, pues para joder hombre. Al sábado pasado, esa guanta tenÃa ciento treinta y cinco partidos y un alcance de seis millones y medio personas. Si usted no lo recuerda, se trata del ex senador y quien fuera gerente de la campaña por el no en el plebiscito por la paz en dos mil dieciséis, Juan Carlos Bérrez Uribe, en una entrevista con el Diario de la República, no soportó las ganas de sacar pecho por su obra. Maestra haber hecho que casi seis millones y medio de colombianos gotaron en contra del acuerdo de paz con la guerrilla de las FARK. Su orgullo lo llevó a responder con honestidad cuando le preguntaron cómo lo habÃa logrado. Pero esa rabia, como él mismo lo dice, fue producida en gran parte por noticias falsas las cadenas de Whatsapp, con noticias como que con la aprobación del plebiscito se aprobaba la ley Roy Barreras, que le reducirÃa la mesada a los pensionados para financiar la reintegración de los guerrilleros, o que Rodrigo Londoño Timochenco en ese momento podrÃa presentarse a las elecciones presidenciales de dos mil dieciocho. Fueron una de las principales tácticas que lamentablemente funcionó. El ex Presidente Santos lo resume mejor. El treinta y cinco por ciento de los que votaron por el no y es hicimos una encuesta después votaron por lo que supuestamente habÃa dentro de la guerra, entre los acuerdos la famosa ideologÃa de género y que iban a destruir las familias colombianas. Eso que dijo el procurador de entonces es que está esa ideologÃa de géro escondida dentro del capÃtulo de género del libros. Pero es que, además, uno de los tantos problemas con la difusión de noticias falsas es que una vez se está rotando en redes sociales o medios, dependiendo de quién la desmienta puede tomar más o menos tiempo según el monitoreo de redes sociales, intolerancia y falsas noticias de la misión de observación electoral moy comillas. Cuando quien desmiente una noticia no tiene capacidad de viralización o tiene poca influencia en redes sociales, puede ocurrir que la noticia dure meses y pueda ser retomada y viralizada. Cierro Comillas. Esto ocurrió con la noticia del supuesto abuso del entonces candidato presidencial, Gustavo Petro, a su ex esposa, que no fue desmentida en la magnitud necesaria. Además, este documento hace un hallazgo preocupante a urocomillas. Al hacer un rastreo de r de las conexiones que hay entre las comunidades que participan alrededor de las noticias falsas, se encontró, como caracterÃstica general, una desconexión muy preocupante entre los usuarios que comparten mentiras de aquellos que se enteran del desmentido cierro comillas, es decir, la comunidad alrededor de la gente que difunde noticias falsas está en una burbuja respecto a quien la desmienten. Recuerdo aquà una famosa frase que le adjudican al escritor Mark Twaine, aunque no se sabe si es suya aburo comellas. Una mentira puede recorrer medio mundo, mientras una verdad todavÃa se está poniendo los zapatos cierro comillas y esto no es gratuito. Según el reporte de la difusión de noticias verdaderas y falsas. En lÃnea hecho por el doctor Soroush Voosougi, profesor de la Universidad de Darmount. Las noticias falsas son más novedosas que las verdaderas, y esto sugiere que es más probable que las personas compartirán información novedosa o sea falsa. De acuerdo con el documento a Brocomillas, las historias falsas inspiran us disgusto y sorpresan las respuestas. Las historias verdaderas inspiran anticipación, tristeza, alegrÃa y confianza. Cierro Comillas, las mentiras para embarracar a los votantes o las mentiras en general, parecen ser la materia prima que requiere todo polÃtico para mostrar madera en su oficio y si lo hacen, es porque funciona. De esto deja fe el artÃculo mentiras, malditas, mentiras y campañas polÃticas publicado en la revista Games sin economichvir del profesor de economÃa polÃtica de Stanford, Stephen Callander, y el decano de la Facultad de Negocios y EconomÃa de la Universidad de Monashe. En el estudio, los autores encontraron que aurocomillas se favorece a los candidatos más dispuestos a mentir, pero que esta ventaja está limitada por el mecanismo electoral y a tal punto que los candidatos más honestos ganan una fracción importante de las elecciones cierro comillas. Los académicos también encontraron que la posibilidad de que algunos candidatos mientan más que otros afecta el comportamiento de todos los questos y esto cambia la naturaleza de las campañas polÃticas. Si un polÃtico miente sus rivales, también deben hacerlo para competir. Finalmente, concluyeron que este efecto implica que es engañoso asumir la honestidad de un candidato homogéneo. Mejor dicho, es mejor asumir desde ya que si uno miente, todos lo hacen. Leo esto y pienso podemos confiar en la palabra de los polÃticos. Le traslado a esta pregunta al periodista Juan Pablo Calvas. En las palabras de los polÃticos, como en las palabras de la mayorÃa de las personas, se debe confiar, pero con beneficio inventario. Muchas cosas se dicen con el objetivo de atraer votantes o de llamar la atención. Pero es más grave aún lo que puede ocurrir a nivel de sus redes sociales. Y es ahà es donde yo me concentrarÃa, porque muchas polÃticos, más por conseguir el aplauso y el reconocimiento de un público al que quieren llegar, terminan convirtiéndose en multiplicadores de noticias falsas y, en muchas ocasiones, si se equivocan, ni siquiera rectifican o lo hacen a medias. Por eso, a la hora de hablar de estrategia polÃtica, infortunadamente, estamos en una época en donde pareciera que todo vale. SÃ, lo sé no, todo es rabia y mentiras en las campañas polÃticas. Este paÃs nos ha dado unos candidatos multifacéticos y que han querido ganarse la confianza de sus votantes con otra estrategia de manual. Sé uno con el pueblo, los recorridos a plazas de mercado a barrios populares y a diferentes lugares, con la camisa remangada sin corbate y comiendo platos que de otra forma no comerÃan, para que el pueblo sienta que es uno de ellos que tienen los mismos intereses y muchas veces los mismos gustos. Uno pensarÃa que es una estrategia desgastada. Sin embargo, al parecer no pasa de moda, pero tenemos que hablar algo de los estrategas. Esos magos de oz que se esconden detrás de las cortinas, porque, si por un lado están los polÃticos, muy cerca de ellos están los publicistas. En qué momento de la publicidad y la polÃtica se dieron la mano. La doctora Anita Barma es profesora asistente de la Escuela de Periodismo y Medios de la Universidad de Texas y se enfoca en la ética de los medios en su texto. Por qué mienten los polÃticos y qué hace la publicidad en la polÃtica pone sobre la mesa un debate interesante. A oro comillas. La polÃtica y la publicidad tienen poco que ver entre sÃ, precisamente por las razones que han argumentado tanto los detractores como los defensores de las polÃticas de Facebook, la polÃtica en una democracia se trata de una conversación. La publicidad es, por definición, una forma de persuasión unidireccional. Cierro comillas en ese texto, la doctora Barma también asegura que la publicidad no genera ni busca generar debate ni informar al electorado antes de la votación, sino que busca convencer a las audiencias simplemente para que voten por el candidato presentado. Y es que hace mucho tiempo la publicidad es la dueña de las campañas en Colombia y para la muestra dos botones de los que ustedes reconocerán rápidamente sus nombres. Ãngel vee Cassas, jj Rendón, dos estrategias polÃticos que vienen en el mundo de la publicidad. Cómo pueden la publicidad y la polÃtica ir de la mano sin engañar a los votantes le traslado a esta pregunta a la consultora en comunicación polÃtica, Valeria Restrepo. El gran reto que tiene la comunicación en la polÃtica, finalmente es conectar con la gente. Es un reto que afrontamos encontrar, digamos herramientas que permitan, además, contrarrestar lo desprestigiado que están los polÃticos hoy en dÃa en la opinión pública y que finalmente permita difundir un mensaje que le quede a las personas. Es la polÃtica a la que está permeando escenarios que no son de la polÃtica. Y ahà es donde da cabida al engaño. Y hay una gran diferencia. Hay un reconocido consultor español que tiene un libro que se llama mienta, pero no engañe, y él plantea una postura muy muy interesante donde dice que la mentira. Finalmente, lo que hace es recrear una realidad que existe, pero que se puede exagerar, se puede crecer, pero cuando se engaña, lo que se hace es ofender, ocultar, convencerte de algo que ni siquiera hace parte de la realidad. Y al final, la comunicación no es lo que decimos, sino lo que el otro entiende. Y ahà es donde la publicidad juega un papel fundamental, porque responde al cómo llevar ese mensaje. Como todo en la vida, puede ser utilizado para bien o para mal. Pero es una cuestión finalmente, de ética y de una lÃnea muy delgada que vivimos en la comunicación polÃtica. A veces incluso los estrategas han usado tácticas digámoslo bastante alternativas para llamar la atención de los votantes. No valla a la casa viva, lo que esa es su respuesta albor la. El audio que acabamos de escuchar. Se trata de un video en el que, supuestamente, la candidata a la AlcaldÃa de Cali, Catalina Ortiz, fue agredida por un conductor con comentarios machistas. La polémica en redes y en los medios de comunicación estuvo servida. Todo el mundo reaccionó en apoyo a la candidata hasta que la publicista encargada de la campaña aclaró que todo no fue más que una performance de teatro del oprimido. Mejor dicho, era un montaje. O sea, me dio mucha piedra, me dio mucha indignación lo que pasó, el zaba y decidà hacer un performance de eso. La verdad de una vamos a hacer teatro del oprimido y eso fue lo que pusimos. Será la verdad es que yo no conocÃa el teatro del oprimido. Algo sabÃa del teatro del absurdo de ionesco o el de Chehov. Quién sabe cuántas otras interpretaciones de este tipo Me habré perdido en la polÃtica nacional por no saberlo. Me rehúso a pensar que las mentiras, las noticias falsas, los performances del teatro de lo oprimido y la publicidad van a seguir dominando las campañas. Asà que decidà hacer un experimento y ya que está tan de moda la inteligencia artificial, quise dejar en manos del chat Gpit y no en la de una estratega, la campaña de un hipotético candidato a la AlcaldÃa que quiera decirlos con honestidad que no va a terminar el metro de Bogotá y que seguramente va a usar su cargo para aspirar a la residencia. Estos son los resultados auro comillas. Bogotá merece un lÃder honesto que no se dedique a hacer promesas vacÃas. No les diré que terminaré el metro y mi mandato, pero trabajaré para agilizar los procesos de avanzar en su desarrollo de manera responsable y transparente. Mi visión trasciende el mandato como Alcalde de Bogotá. Si me otorgan su confianza, utilizaré mi posición para impulsar cambios a nivel nacional. Juntos podemos forjar un mejor futuro para todos los colombianos. Cierro comillas. No sé si es culpa de que la máquina todavÃa no sabe leernos o de la honestidad, pero creo que este hipotético candidato no llegarÃa a los diez mil votos. Quizá lo que necesitan los candidatos es una forma más atractiva de ser honestos, no necesariamente mintiendo. Es posible hacer una campaña polÃtica honesta y no morir en el intento. Le hago esta pregunta a la estrategia polÃtica y speeker internacional socorro jaramillo en marketing polÃtico. Lo primero que necesitamos parar para hacer uso campañas honestas y no morir en el intento es un candidato honesto. De ahà partimos. La trayectoria. Es muy importante y aunque suene un poco idealista, una hoja de vida limpia, una clara propuesta de gobierno y una buena intención son una gran inspiración para comenzar a escribir una historia de la vida real que será la base de la estrategia y de la creatividad, independiente del partido o de la bandera que el candidato represente. La honestidad debe ser su esencia y ahà sÃ, como dirÃa a mi mamá, no es sólo ser sino parecer y yo le agregarÃa a Roberto no es lo mismo un candidato con propuesta que un candidato con propuesta y con propósito. No siempre las campañas polÃticas han sido regidas por el algoritmo y por la publicidad en Twitter o tiktok. Hubo una época en la que el manual de la estrategia, más o menos se resumÃa en lo básico ofrecer puestos, regalar tamales a cambio de un voto o ir a barrios pobres en Navidad a repartir vos y útiles escolares con sus nombres y con el número en el tarjetón. Eran otras épocas era más directo, pero hubo candidatos que se destacaron y no se conformaron con lo simple para llamar la atención de los votantes. Te voy a contar la historia del Morero de hamely. Me pregunto de dónde saldrán tantas ratas. Esto tiene que cambiar. Carlos Moren de Caros, concejal de Bogotá y ex senador, ocupó un lugar muy importante en el Libro de la estrategia polÃtica, junto con Antanas Mockus rompieron el esquema de hacer campañas a finales de los noventa y principio de la década del dos mil. Ellos escribieron su propio capÃtulo en el manual, el de la campaña poco ortodoxa, aunque en su momento funcionó. El performance del teatro de lo oprimido nos demostró que cada vez es menos popular. Pero cuando los polÃticos pasan de ser candidatos a ser electos, el manual de estrategia cambia un poco, aunque no mucho, porque, como ya he mencionado, en Colombia ningún polÃtico deja de hacer campaña nunca, ni siquiera después de haber gobernado el paÃs por cuatro años o por ocho. Ese entonces, cuando comienzan a usar otras tácticas, podrÃamos decir que ese es otro manual, pero las estrategias de uno le sirven al otro. Una de las más usadas ha sido una versión moderna y colombiana de la lavada de manos de poncio pilatos. Ha tenido múltiples variaciones. Yo hicetado rama marta y me da mucha tristeza de eregis. Me engañaron los soldados cualquier filtración de dinero. En cualquier caso, si ingreso se habrÃa producido a mis espaldas. Otra estrategia usual en los polÃticos de campaña eterna es una más vieja que la anterior. Hacerse el bow o negar hasta el final a que me hablarÃanver si de allá derecho realmente nunca tuvimos la oportunidad de convivir. No lo creo. Esa es la realidad. Yo creo que muy en el fondo, ellos repiten esto esperando que se vuelva verdad y a la larga, con el tiempo, muchas personas terminan creyéndolo. Para todo polÃtico. Siempre habrá un público por pequeño que sea dispuesto a creerle. Las tácticas de campaña polÃtica han avanzado mucho o retrocedido mucho. Según se mire, han llevado el arte de la mentira y la manipulación a otro nivel, con tácticas escalables a cualquier cargo público, de cualquier región o de cualquier paÃs y con estrategias que harÃan sonrojar a maquiavelo e incluso reÃr a los amantes del teatro, del teatro del oprimido. Especialmente después de todo este repaso, no solo que he agotado, sino que me sentà mal por intentar buscar una elaborada mentira para evadir una simple invitación. Finalmente, me decidà por hacer lo que yo les exijo a los polÃticos acudir a la verdad y como la verdad también trae desventajas, decidà ceder y asistir al bautizo. Este fue el capÃtulo cuarenta y seis de mis preguntas. Nos vemos en un próximo capÃtulo a partir de este momento. Este capÃtulo de mis preguntas queda disponible en todas las plataformas de poder. Este episodio fue posible gracias a Kafam, inspirando sonrisas en la dirección Roberto Pombo, asesor editorial, Daniel Sampero Espina, investigación y entrevistas. Johnny RodrÃguez, Producción de campo, Marcela Salazar, Dirección de sonido y postproducción. Daniel Murcia, Edición de sonido. Carlos Bernaán