¿Cuál es la mejor edad del ser humano?

La muerte y el envejecimiento son las dos grandes certezas de la vida, pero desde la religión hasta la ciencia han luchado para evitarlas. Si pudiera quedarse en una edad el resto de su vida ¿cuál sería?, ¿cuál es la mejor edad para estar vivo?
Para este capítulo hablamos con el filósofo Juan Fernando Mejía; con la psicóloga clínica, Ana María Salazar; con Reigen Sanjuan, monje novicio Zen; y con el médico neuroradiólogo Germán Arango.
El dÃa a dÃa está lleno de noticias urgentes, ruido, polémicas y afanas. Pero para la tranquilidad, el análisis y lo que nos gusta llamar periodismo de cocción lenta está mis preguntas, un programa de prisa media hecho por KFAM inspirando sonrisas. La muerte y el envejecimiento son las dos grandes certezas de la vida. Pero desde la religión hasta la ciencia han luchado para guitarras. Si pudiera quedarse en una edad, el resto de su vida, cuál serÃa, cuál es la mejor edad para estar vivo. Para este capÃtulo hablamos con el filósofo Juan Fernando MejÃa, con la psicóloga clÃnica Ana MarÃa Salazar, con rey en San Juan monge Novicio zen y con el médico neurorradiólogo Germán Arango soy Roberto Pombo. Bienvenidos al capÃtulo sesenta y uno de mis preguntas. No sé si les ha pasado que en las noches en las que les cuesta consiguar el sueño los pensamientos más absurdos, pero también importantes, se les vienen a la mente simplemente aparecen, o serÃa más preciso decir que irrumpen de la nada. Mientras afuera, todo está oscuro y en silencio. De pronto es porque pasamos el dÃa sobre estimulados, llenos de noticias, chats, trabajo, las preocupaciones de la casa. En fin, pero cuando no hay nada de eso y nos quedamos con nuestros propios pensamientos, la mente es asaltada por ideas, por preguntas fundamentales, especialmente después de cierta edad. No puede uno, por ejemplo, dejar de hacerse una especie de balance de su propia vida, pensar si está pleno con lo que ha hecho, con lo que ha logrado, con lo que tiene entonces, uno hace sumas y restas, piensa en sus hijos, en sus nietos, en su familia, en su trabajo y espera dejar un resultado positivo, un legado por llamarlo asÃ. Esa es por ahora la única forma que he encontrado el ser humano y de hasta a la inmortalidad. Quizás de ahà viene el dicho de plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro según el relato de la Biblia. Perdimos la oportunidad de vivir para siempre gracias al llamado pecado original. Preferimos comer del fruto del conocimiento y entonces renunciamos a la inmortalidad. Hemos dedicado siglos de ficción pensando en eso en cómo serÃa vivir para siempre. Casi siempre le damos ese atributo a seres superiores como superhéroes dioses o criaturas con poderes como los vampiros. Oscar White se lo imaginó a través del retrato de Drian Grey, novela en la que su protagonista, Glorian Gray, no envejece ni su cuerpo reciente, su vida llena de excesos, mientras que sà lo hace un retrato suyo que habÃa pintado su amigo, el artista Vacil Hallway. Pero no ha sido sólo desde la imaginación y el arte que hemos querido ser inmortales. La religión es quizás la forma en que más lo hemos intentado. Adoptamos unas series de creencias, seguimos unos códigos, unas reglas, con la esperanza de ser más que este cuerpo, de trascender a esta vida desde los tres grandes monoteÃsmos, el cristianismo, el judaÃsmo y el islamismo, en los que buscamos volver al paraÃso del que fuimos desterrados para vivir la eternidad al lado de Dios llave o alla hasta el budismo y el hinduismo. Buscando trascender del mundo fÃsico. Leyendo sobre el tema, llegué a la historia del primer emperador de China, Kinshi Hwang, que gobernó en el siglo III antes de Cristo y estaba empeñado en vivir para siempre. King tenÃa un miedo muy grande a la muerte. Tanto es asà que prohibió cualquier discusión sobre el tema en la Corte irónicamente, amenazando con la pena de muerte a que lo hiciera Un dÃa, un extraño hechicero llamado Sufu afirmó que sabÃa cómo obtener la inmortalidad. Solo tenÃa que beber el elixir de la vida, una bebida especial que se podÃa encontrar en una isla mágica del mar de China Oriental. King obsesionado con no morir, financió la expedición del hechicero para encontrar en Elixil. Por supuesto, o el hechicero era un estafador, no existÃa tal isla. Sin embargo, el emperador continuó con su obsesiva búsqueda de la inmortalidad, tanto que comenzó a tomar un brebaje y murió envenenado con mercurio a sus apenas cuarenta y nueve años. Le pregunto al filósofo Juan Fernando MejÃa por qué el humano ha tenido esa pulsión de trascender. Una de las primeras distinciones sobre nuestro deseo de inmortalidad la hace platón en el bello texto del banquete, donde distingue entre los hombres que quieren dejar tras de sà otro ser igual que ellos para que los continúe, para que perpetúe sus caracterÃsticas, para que deje un ser similar que les reemplace y ese es digamos la explicación de la relación entre la pasión erótica y la reproducción. Y al lado de eso está el deseo del alma, de los hombres que también desean perpetuarse, pero que no desean reproducirse con hijos de carne y hueso, sino dejar hijos de una mayor permanencia. Y esos hijos son las obras, las obras cientÃficas, los obras poéticas, las obras literarias, pero también la constitución de un Estado o las obras de arquitectura. Eso está arraigado en lo mas profundo del alma, Y el alma se realiza en esa búsqueda. En la era cristiana encontramos una idea de vida eterna, Y eso quiere decir que hay una realidad espiritual que va a lograr la Unión, no solo con Dios, sino con la Comunidad. De nuevo en en el ámbito de la vida eterna. Lo interesante es que, durante dos mil años, la idea espiritualista de la trascendencia fue digamos el paradigma único. Pero cuando la ciencia comienza a darnos más información sobre la composición del mundo y se afirma que la realidad más plena del mundo es absolutamente material, entonces aparecen preguntas. Cómo es que en una realidad fundamentalmente material sigue abriendo la posibilidad de algo que superé eso, Cómo es que hay una emergencia de un deseo de ir más allá de lo que tenemos en la mera condición corporal. Ya, pero no nos hemos quedado ahÃ. El humano ha usado todo su conocimiento cientÃfico para aspirar a evadir la muerte. Pienso en métodos más concretos, como, por ejemplo, la criogenia, ya la ciencia ficción nos prometÃa que este método nos ayudarÃa a vivir mucho más tiempo. Se trata del método en el que se somete un cuerpo a muy bajas temperaturas para revitalizarlo más adelante, aunque a dÃa de hoy no es reversible en animales ni personas, o sea que una persona no puede sobrevivir a su constelación. Mejor dicho, no hemos encontrado la receta para la inmortalidad, pero más recientemente, en dos mil dieciocho, Google sÃ, la empresa del famoso buscador fundó cálico acrónimo en inglés para California. Life Company, una compañÃa dedicada a abrocomillas comprender mejor la biologÃa que controla el envejecimiento y la esperanza de vida cierro comillas, Es decir, están trabajando en entender el proceso de deterioro de las células y desarrollar una solución para ralentizar o incluso de tenerlo mejor dicho, de tener el proceso natural que nos lleva sin excusas a la muerte. Todo comenzó con el estudio de un gusano de pocos milÃmetros de tamaño, conocido como Seargans. Ese insecto tiene normalmente una vida de dos a tres semanas, y la cientÃfica Cyndia Canyon y su equipo encontraron que, al deshabilitar parcialmente un gen llamado Dauth Dos, la vida del gusano se educacaba. Sin embargo, desde la creación de esta compañÃa no se ha escuchado mucho más, No ha revelado avances de estudios ni hay mayores noticias al respecto. Este no ha sido el único intento de la ciencia para extender nuestra vida. Peter Till, el millonario cofundador de la empresa de pagos electrónicos PayPal, también lo ha intentado. Till, también ha invertido millones de dólares en su propia fundación de criogenia. Alcore que se vende como la lÃder mundial en criogenia y en sus aparatos y máquinas. Pone el mensaje fundación de extensión de vida desde mil novecientos setenta y dos. Según su paina web, han atendido a doscientos ocho pacientes y les ofrece a sus miembros beneficios como el apoyo de un equipo médico al lado de su cama listo para iniciar el proceso en caso de muerte legal, la criopreservación de cuerpo entero o neurocriopreservación, el cuidado a largo plazo en recipientes criogénicos a una temperatura constante de menos ciento noventa y seis grados centÃgrados y la más importante, la posible reanimación con especial énfasis en la palabra posible. Según su página web a Brocomillas, alguien que habrÃa sido declarado muerto hace decás puede que todavÃa tenga una oportunidad hoy. La muerte solÃa ocurrir cuando el corazón de una persona se detenÃa, luego cuando su corazón no podÃa reiniciarse, y ahora se está extendiendo aún más cierro Comillas. Todo suena a mezcla entre ciencia, ficción y el pasaje bÃblico en que Jesús revive a Lázaro. Sin embargo, sigue siendo todavÃa eso un experimento, un deseo en desarrollo. Pero ahà están puestas las esperanzas y millones y millones de dólares de los multimillonarios del mundo. De hecho, hace años se estimaba que para dos mil veinticinco esta industria estarÃa avaluada en unos seiscientos diez mil millones de dólares amanecer ahà veremos qué tan lejos estamos de encontrar la inmortalidad a través de la ciencia. Le hago la pregunta al neuro radiólogo german Arango, haciendo alusión al texto atribuido aquÃ, pero que en realidad, desde del comediantes morey titulado la vida al revés, que dice que deberÃamos nacer viejos y con experiencia y conocimiento, y luego deberÃamos empezar a volvernos jóvenes para dejar de trabajar a los cuarenta y empezar a salir de fiesta con amigos e ir al colegio y finalmente morir en un orgasmo. Yo creo que estamos cerca de llegar a una era en la que las mejores edades sean la madurez y la vejez. La ciencia médica con el catalizador de la tecnologÃa, está evolucionando de una manera exponencial. En dos mil diez los datos médicos tomaban dos punto, cinco años en duplicarse y en dos mil n tomaban solo dos punto cinco meses. Eso como señal de la velocidad de la producción médica que, en lo referente a técnicas anti envejecimiento, puede que vaya aún más rápido debido a la gran inversión que lo respalda. De esta manera, en lo siguientes cinco a diez años veremos una avalancha de procedimientos técnicas y documentos académicos para frenar el envejecimiento y prolongar la vida. Y esto no tiene nada que ver con extender una vida llena de enfermedades y limitaciones, sino, por el contrario, de lograr que cada dÃa se gane calidad de vida y salud, tal y como se lo sugiere more según como dice David sinclermecco australiano y experto en antienvejecimiento. Entre nosotros ya existen personas que vivirán ciento cincuenta años, de tal forma que la tecnologÃa y el conocimiento ya existen se van a multiplicar en los próximos años, con lo cual las mejores edades serán lo que llamamos madurez y vejez, ya que, contando con la estabilidad e independencia financiera acorde a estas edades y sumado a la experiencia, conocimiento y salud y al tio tiempo añadido, pues estas épocas de la vida se convierten en las más valiosas. Suena extraño luchar contra lo que ha sido quizás la certeza más grande y quizás la única de la humanidad, el envejecimiento y la muerte. Pero, ante todo, este recorrido y búsqueda de milenarios por escapar de la muerte. Me quedan muchas dudas y me dejo seducir por la imaginación y posibles escenarios. Entonces comienzo a preguntarme la inmortalidad implica dejar de envejecer o seguirÃamos envejeciendo para siempre, hasta qué punto podrÃamos envejecer sin morir. Y pienso también en otro escenario, uno en el que la criogenización por fin funciona. A qué edad. Me gustarÃa que me congelaran. Esta última pregunta es a la que más vueltas le he dado vivir para siempre en una misma edad, la edad perfecta. Cuál serÃa esa. Cuando le conté a mi anciano padre que estaba en esto y que él qué pensaba de cuál era la mejor edad para vivir, me dijo depende con plata o sin plata. El Doctor Jay ol Shansky ya se ha hecho esta misma pregunta y ha ocupado parte de su carrera de responderla auro comillas. Si tuvieras una pastilla que pudiera detener el envejecimiento biológico cuando la tomarÃas cierro comillas. Esto le preguntó este doctor en sociologÃa a sus estudiantes en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Illinois en Chicago, y las respuestas fueron variadas. Muchos de sus estudiantes piensan que los treintas ya es ser muy viejo y respondieron que en sus veinte. Pero, por ejemplo, cuando le preguntó a su papá de noventa y cinco años, le contestó que en sus cincuentas por qué sus hijos ya eran mayores y él gozaba de buena salud. Según esta investigación, muchas personas de cincuenta años no quieren tener treinta. Las personas de setenta se encuentran entre las más satisfechas, tal vez porque también pertenecen a un grupo que tiene tiempo disponible. El resultado menos sorprendente es que nadie, sin importar su edad, quiere verse o sentirse viejo. Por su parte, la marca norteamericana dio un suplemento anti envejecimiento y se una encuesta a dos mil personas las y les preguntó si pudieras tener una edad por el resto de tu vida, cuál elegirÃas, y el cuarenta por ciento respondió que no volverÃan a los veinte, sino que se quedarÃan congelados en el tiempo a los treinta y seis años. El estudio diferencias de edad en las percepciones de edad y transiciones del desarrollo, publicado en la revista académica Frontiers cin Cycology, aplicó un cuestionario a más de quinientos mil participantes y una de las preguntas fue si pudieras elegir qué edad tendrÃas. De lo que se concluyó que las únicas personas que quieren la edad que ya tienen son las personas de veintiuno años, las menores de veintiuno quieren ser mayores y los que tienen más de veintiuno quieren ser menores. Algunas personas se refieren a esto como el pico de la vida, al momento en el que se alinean buen estado fÃsico, una salud óptima, estabilidad económica y sentimental de un largo, etcétera, un momento que quizás no existan o que sea muy corto. No todo el mundo florece o alcanza la cima de su carrera a la misma edad. Lo mismo con los diferentes aspectos de la vida. En dos mil quince, BBC Future publicó un texto en el que explora este tema. Cuál es el mejor momento de tu vida se titulaba. Pero la respuesta a la pregunta como la conclusión no es unánime. El pico intelectual, sexual y fÃsico se da a edades dispares y eso contando con que todo el mundo lo vive de la misma forma. Por ejemplo, según este texto de la BBC, el pico de satisfacción sexual se encuentra después de los sesenta años, el de conocimiento después de los cuarenta y el de la memoria a largo plazo a los veinte. SÃ, hay muchas personas que saben exactamente en qué edad vivirÃan para siempre. Por esto no significa que esa sea una verdad absoluta. Y asà como estos estudios han existido varias encuestas y mediciones que han hecho preguntas similares y han tenido diferentes conclusiones, solo por citar algunos. En dos mil trece, la revista Elliot hizo una encuesta a la encuesta sobre el envejecimiento de ell de la que participaron dos cero personas entre los dieciocho y los s sesenta y nueve años, y el resultado fue que le da ideal es a los treinta y uno. Pero en cambio, la edad ideal es a los cincuenta. De acuerdo con una encuesta hecha por la firma global de consultorÃa e investigación de mercado Harris Paul en dos mil trece. Existe tal cosa como el pico de la vida. Le hago la pregunta a la psicóloga clÃnica Ana MarÃa Salazarra. Es difÃcil hablar de una edad ideal para estar vivo, porque todas las etapas son importantes en el desarrollo psicológico del ser humano. De hecho, no podemos saltarnos etapas. Por ejemplo, aunque desde la conciencia intentemos vernos jóvenes cuando estemos en la tercera edad, o el adolescente intente verse y sentirse adulto el inconsciente necesita vivir todas las etapas. Sin embargo, hay un momento de la vida que tiene un enorme potencial de realización y es el de la mediana edad, que es alrededor de los treinta y seis y cincuenta años aproximadamente. Y aunque esta etapa suele estar muy asociada a un momento de crisis, que es la famosa crisis de la mitad de la vida, donde hay un estancamiento, un sinsentido, una falta de motivación, entre otros sÃntomas. Cuando entendemos que lo que hay detrás es una búsqueda del mundo interno por desarrollar potencialidades y aspectos que no nos hemos permitido hasta el momento, es decir, una necesidad de vivir lo no vivido, podemos darle la vuelta a esa crisis y abrirnos un mundo de posibilidades internas y externas de enorme riqueza. Y ahà es cuando este momento vital de la mediana edad se convierte en un momento maravilloso de la vida. Como podemos ver, no hay una respuesta que sea pique para todo el mundo. Hay un gran depende al final de la pregunta sobre la edad ideal. De hecho, según Laura Carstensen, directora del Centro de la Longevidad de la Universidad de Stanford, no hay tal cosa como una edad que sea mejor que todas las demás. Para la doctora Cartensen hay muchas variables para definir eso. Por ejemplo, Para algunas personas, la edad perfecta es cuando las oportunidades son mayores, lo que los hace harÃa más jóvenes. Para otros es cuando la satisfacción con la vida es mayor, lo que sesga la edad. Y para otras personas es cuando están en su mejor momento fÃsico o tienen más amigos. Esto puede ser entre los veinte y los treinta años. Se me ocurre que hay unas edades mejores que otras, por ejemplo, para casarse. De hecho, de esto hay un estudio cientÃfico. Parece que hay un estudio cientÃfico para todo. De acuerdo con el investigador docente en sociologÃa en la Universidad de Utah, la mejor edad para casarse es entre veintiocho y treinta y dos años. La mejor edad para tener un buen rendimiento una maratón es veintisiete años para los hombres y veintinueve para las mujeres. Según el servicio de información y noticias cientÃficas y si lo que busca es el pico de su popularidad o vida social. De acuerdo con una investigación publicada en la revista ciencia abierta de la Royal Society. Luego de que los investigadores analizaron los registros de llamadas de celulares de un año completo de tres dos millones de clientes de una empresa de telecomunicaciones europeas, descubrieron que el número promedio de personas a las que una persona llama o a las que llaman en un mes alcanza su punto máximo alrededor de los veinticinco años. Después de eso, el número de conexiones sociales regulares caen picada hasta los cuarenta y cinco años. Aproximadamente. Cada edad tiene sus ventajas y desventajas, aunque para mà sà existe una especie de monstruo de Franken. Está imperfecto tener la vitalidad fÃsica de los veinte con la claridad mental de los cincuenta o sesenta. Como dice una frase que se le atribuye al dramaturgo irlandés George Bernashow a Brocomillas. La juventud es lo más hermoso del mundo. Lástima que se desperdicin los jóvenes tierro comillas, pero, como venÃa diciendo, cada momento de vida tiene sus memores y sus glorias. En marzo de este año, el New York Times publicó un especial llamado Escúchennos lo que estos doce niños quieren que los adultos sepan, en el que les hicieron unas preguntas a un grupo de niños entre los once y los catorce años. Esta no es una edad sencilla. Comienza uno a entrar en la pubertada y eso en sà mismo ya es una complicación. Los autores les preguntaron a los participantes qué es lo mejor de tener tu edad, y algunas de las respuestas fueron tener amigos y aprender cada vez más cosas en la escuela poder moverse con facilidad y salir con amigos y no tener que pagar hipoteca o alquiler, no tener que preocuparse por esas cosas. TodavÃa también les preguntaron si pudieras agitar una varita mágica y convertirte en adulto. Lo harÃas, a lo que la mayorÃa respondió que no. Pero creo que la pregunta que más nos ayudarÃa a definir qué edad nos gustarÃa tener para siempre es la edad en la que hemos sido o somos más felices. Para muchas personas me incluyó en este grupo. La vida es la búsqueda de la felicidad. Nos pasamos la vida buscando estar bien a nivel familiar, económico, sentimental y de salud. El arte está en lograr ese equilibrio, aunque a medida que pase el tiempo, a cada uno de estos aspectos le damos más valor que a otros es quizás después de los cincuenta que uno desearÃa tener una mejor salud. AsÃ, eso signifique sacrificar lo económico. Hace poco más de un mes, una investigación publicada en la revista académica Psychology Bolletting, hecha por investigadores de varias universidades europeas, intentaron responder a la pregunta a qué edad somos más felices, y la respuesta, como nos lo imaginábamos, no es tan sencilla como un número. Los hallazgos mostraron que la satisfacción con la vida de los más de cuatrocientos sesenta cero encuestados disminuyó entre los nueve y los dieciséis años. Después aumentó ligeramente hasta los setenta años y luego volvió a disminuir nuevamente hasta los noventa y seis años. Los investigadores atribuyen el ligero descenso de la satisfacción con la vida entre los nueve y los dieciséis años, a cambios en el cuerpo y en la vida social que se producen durante la pubertad. Para muchas personas, la edad es sólo un número. Quizás por eso ese dicho de viajar a la cédula. Esto puede deberse. Algo que se viene investigando desde mil novecientos setenta y es que la mayorÃa de las personas se sienten más jóvenes o mayores de lo que realmente son, y esta edad subjetiva tiene un gran efecto en su salud fÃsica y mental. Los los cientÃficos que han investigado este fenómeno están cada vez más interesados en esa cualidad, que están descubriendo que la edad subjetiva puede ser esencial para comprender las razones por las que algunas personas parecen prosperar a medida que envejecen mientras que otras personas recorren el camino al revés. Pero la edad subjetiva también le ha permitido a los cientÃficos observar otro fenómeno más interesante. De acuerdo con el artÃculo, la influencia del envejecimiento subjetivo en la salud y la longevidad. Percibirse sentirse de cierta edad también puede predecir varios resultados de salud importantes, incluido el riesgo de muerte. Asà que, en muchos casos realmente uno es tan viejo como se siente y viceversa. Esa discrepancia entre nuestra edad real y la edad que sentimos tener afecta a la personalidad, Por ejemplo, se ha vuelto normal que a medida que envejecemos, nos volvemos personas más cerradas y menos extrovertidas. Este comportamiento es menos pronunciado en personas que son más jóvenes de corazón y se acentúa en personas con edades subjetivas mayores. Si, por ejemplo, su edad subjetiva es más joven, o sea, si usted tiene cincuenta pero sesenta de cuarenta y cinco, es más probable que se convierta a una persona más concienzuda y menos neurótica cambios positivos que vienen con el envejecimiento normal. Esto es diferente a las personas que no maduran los muchachos que llaman normalmente. Por el contrario, tener una edad subjetiva baja adquiere la sabidurÃa y los aprendizajes que vienen con una mayor experiencia de vida, pero no a costa de la energÃa y la exuberancia de la juventud. No es que tener una edad subjetiva más baja nos deje congelados en un estado de inmadurez permanente. La cantidad de gente que se siente menor de lo que dice su cédula no es poca. Todos conocemos a alguien asÃ, o quizás usted sea esa persona, los puede identificar porque en una fiesta reunión o reencuentro siempre habla alguien que diga, pero no pareces de cuarenta o a dónde se te van los años. En dos mil seis se publicó un estudio en el cycohonomic Boleting and Review que reveló que los adultos mayores de cuarenta años se perciben a sà mismo en promedio un veinte por ciento más jóvenes de lo que marca su documento de identidad. Pienso en esto y se me ocurre que ahora la gente se ve más joven que antes. Me explico cuando uno ve fotos de personas jóvenes digamos de veinte años o menos en la primera mitad del siglo XX, parecen mucho mayores. Esto también pasa con las pelÃculas en las que uno ve actores de treinta años que parecen tener cincuenta. Si a usted también le ha pasado, le cuento que no es una sensación o un invento. Efectivamente, la gente antes se veÃa mucho mayor. Esto tiene que ver al igual que el aumento de la esperanza de vida, con los hábitos de vida más saludables que adoptan las nuevas generaciones, la reducción del tabaquismo, el uso de bloqueador, solar y otros productos para la piel, mejores hábitos alimenticios y, en general, un estilo de vida más saludable han ayudado que el envejecimiento sea cada vez más lento o menos notorio. La vejez de cada generación es también muy diferente. Convencemos porque la expectativa de vida es cada vez más a lo que se ha convertido en un dolor de cabeza para muchos sistemas de salud y pensionales, pero eso será tema para otro capÃtulo. Esta extensión de la caridad de vida también ha hecho que nos repensemos el término de vejez desde qué edad es viejo o mejor, si es viejo solo por la edad, los parámetros son variados. Para muchos es una actitud, Para otros comienza con el deterioro de la salud y para otros tantos desde el momento en que se es abuelo la respuesta. En este caso tampoco es un anime. En Colombia, la tercera edad comienza a los sesenta años. Según la OMS, las personas de sesenta a setenta y cuatro años son considerados de edad avanzada de setenta y cinco a noventa, viejas o ancianas, y a los que sobrepasan los noventa se les denomina grandes, viejos o longevos pero no dejan de ser más que denominaciones o agrupaciones arbitrarias. De acuerdo con el estudio publicado en la revista de la Sociedad americana de GeriatrÃa, para las personas entrevistadas entre dieciocho y sesenta y cuatro años es viejo desde los setenta y uno y para los entrevistados mayores de sesenta y cinco se es viejo a los setenta y siete. Como en muchos aspectos es relativo. Esto me recuerda que cuando estaba en el colegio, digamos en tercero bachillerato y veÃa a los de sexto, sentÃa que eran unos adultos y ni hablar de mis primos, que ya estaban en la universidad, que parecÃan personas hechas y derechas que ya tenÃan todo resuelto. Luego, al alcanzar su edad, me di cuenta de que en realidad éramos contemporáneos y que todavÃa éramos todos apenas unas criaturas. En la mitologÃa nórdica, la vida y la juventud eterna también son un tema importante. Según sus creencias, la diosa Idum tenÃa en el Reino de Asgard unas manzanas maravillosas que daban a los que comÃan de ellas la fuerza y la belleza de la juventud. Aunque muy pocas personas creen en esta mitologÃa, buscamos reemplazos modernos para esas manzanas de ilum o para volver al paraÃso de la vida eterna. Pero el ciclo de la vida nos sigue mostrando que él terioro de las células del ADN y el envejecimiento siguen siendo el ciclo normal de la vida. Creo que, más que al envejecimiento o a la muerte, el humano ha aplicado todo su conocimiento y sus esperanzas para evadir al sufrimiento. No creemos el dolor de la enfermedad ni los problemas que trae consigo la vejez. Tememos a la soledad y a la forma en la que podamos morir. Pasamos nuestras vidas huyendo del sufrimiento. Si somos muy jóvenes, pensamos y proyectamos con ansias una edad en la que no dependemos de nuestros padres, en la que tenemos más libertad para vivir mil experiencias nuevas. Cuando somos mayores, recordamos con nostalgia los dÃas en los que las responsabilidades eran menores y nos angustiaban mucho menos. Añoramos otra edad, otro momento, sin saber que la mejor edad, el mejor momento, el mejor instante para estar vivos siempre. Es este preciso momento el único que existe. Los dejo con esta reflexión de reigen. San Juan monge Novicio Zen de la Comunidad, soto Zen de Colombia suenate autológico. Pero el mejor momento para estar vivos es el momento presente, porque es, de manera inevitable, el único momento que tenemos para estar vivos. El mejor momento, el peor momento, mejor y peor son meros conceptos. Todo el tiempo estamos conceptualizando nuestra experiencia vital y el momento presente no tiene que ver con mejor, peor, Bueno, malo, bonito, feo. Me gusta o no me gusta. A veces conceptualizamos el momento presente de aburrido o incómodo y queremos escapar de él. A veces lo conceptualizamos de divertido o placentero y queremos que dure por siempre. Despertar al momento presente. Es experimentar la realidad de la vida tal como es más allá de nuestras ideas, conceptos o abstracciones sobre cómo deberÃa ser nuestra experiencia vital. No hay nada más allá del momento presente. Es eterno, absoluto e inefable. Es la única realidad. No se deja medir, comparar ni atrapar con palabras. En la práctica de esa zen actualizamos juntos el buda sentado y en sazen nos dejamos a través de por la realidad de la vida, tal como es en la quietud y el silencio. Es el único camino que conozco para despertar continuamente a ese momento presente que todo contiene. Soy Roberto Pombo y este fue el capÃtulo sesenta y uno de mis preguntas. Nos vemos en un próximo capÃtulo a partir de este momento. Este capÃtulo de mis preguntas queda disponible en todas las plataformas de podcast. Este episodio fue posible gracias a Kafam inspirando sonrisas. Dirección Roberto Pombo, Producción general Juan Abel Gutiérrez. Asesor editorial Daniel san Pero espina guiones juan Abel Gutiérrez y Johnny RodrÃguez. Producción de campo Marcela Salazar y LucÃa Beltrán. Asistente de producción Sebastián Valencia, postproducción de audio Carlos Bernar